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Trato

Autor: Kanda Rosz

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Notas del fanfic:

Hola, no me animaba a publicar este fanfic aquí, pero ya esta. Espero que empiece a ser de su agrado. El fanfic se centrara en Kwon Jiyong y Choi Seunghyun, pero habra interversiones de los demás miembros del grupo. He puesto que habrá lemon en el fanfic, pero de eso a las personas que no les gusta, no se preocupen, yo avisaré que capítulos serán, más o menos, subidos de tono.

Todos los días la misma rutina, todos los días en que ves a la persona de la cual te has enamorado, pensar en ella, preocuparte por ella, procurar que sea feliz, aunque tu no estés a su lado y tal vez no seas la causa de ello. ¿Tan mal hizo enamorarse Kwon Jiyong de, Choi Seunghyun? Si bien, el líder no se le ha declarado, pero ¿qué con las acciones que hace no es suficiente para que el mayor se dé cuenta? Por su puesto que no, pues no ha sido capaz de confesarse. Pero es que es tan difícil, más cuando es tu hyung, están en un grupo, son famosos y tal vez lo más peor es que temas al rechazo e indiferencia de él. 

Jiyong siempre ha pensado en estas cosas desde el día en que se dio cuenta que se había enamorado del mayor, sabía que cruzo la línea de la amistad hace mucho tiempo. Últimamente pensaba en él más de lo normal, quizá es porque Seunghyun estaba haciendo un viaje familiar y se encontraba bastante lejos. Cuando iba a su estudio solo se sentaba en su silla sin escribir nada, sin hacer ni la más mínima acción posible, no tenía la suficiente inspiración para empezar una nueva canción, todos sus pensamientos se centraban en solo una persona ¿Cómo podía sentirse tan vacío? 

Lentamente se recargó sobre el respaldo de su silla, dispuesto a lo único que parecía disminuir un poco su vacío, soñar, con lo que podría ser si él se confesará y no fuera rechazado, el tipo de citas que le gustaría llevar a cabo, los besos, las caricias, con todo lo que puede ser pero que él mismo sabe que no será, sin embargo, en su mente todo es posible. Estaba tan sumergido en su mundo que no se dio cuenta que una persona entraba al estudio, el maknae, este ya llevaba varios días en los que iba y se encontraba a su hyung de la misma forma para ser precisos desde que cierto hombre se había ido de viaje familiar. Se le quedó mirando desde el marco de la puerta y a paso lento se fue acercando a él, hasta que reposo su mano en su hombro, sacándolo de sus sueños.

- ¡Hyung! ¿Qué haces aquí otra vez dormido? Para eso está la casa. - El ojeroso le sacudió el hombro.

-Cállate, panda. - Levemente abrió sus ojos para encontrarse con los contrarios. - Y bien, ¿qué haces aquí?

- ¿Eh, yo? - La verdad no sabía que responder, que le diría "Oh solo pase por aquí porque he visto que últimamente estas deprimido desde que Top hyung se fue de viaje". Si bien Seungri hace mucho se dio cuenta de que a su hyung favorito le gustaba Top. Pero decidió que era algo en lo que no debía entrometerse, por primera vez. Sin embargo, no sabía que contestar aún.

- ¡Ey, Seungri! Responde. - Al ver que el menor se tardó en dar una respuesta, se levantó de su silla y quedó frente a él. - ¡Ey! - Agitó su mano en frente del rostro contrario para traerlo de vuelta.

-Eh, ah, si, yo vine a invitarlo a que me acompañe a un viaje que haré a Japón. - Grandioso pensó el chico ¿no se le pudo ocurrir otra cosa? pero era tanta la presión que sintió en esos momentos que fue lo primero que salió de su boca.

- ¿Viaje a Japón? Qué tienes agenda allá. - Se cruzó de brazos.

-No exactamente, pero tengo que viajar. - Rayos, a lo mejor lo había cachado e iba a empezar a interrogarlo como si de un detective se tratara.

-Extraño, muy extraño. -Entre cerro sus ojos. - ¿Porqué no invitaste a Daesung? 

-Porque...no tiene tiempo, sus días están llenos. - Le respondió casi en seguida, pero parece que Ji no quedó satisfecho.

- ¿Y a Bae, porqué no le dijiste? - Cerró un poco más sus ojos, para así causar más presión hacia el otro.

-Sabes que a Taeyang-hyung no le gusta mucho viajar conmigo. - Ojalá y fuera ya la última cuestión que le hiciera, ya no sabía que más inventar.

-Esta bien, aunque aún tengo mis dudas, te creeré, panda ojeroso. Dime ¿cuándo salimos al aeropuerto? - Le lanzó una mirada fulminante y se giró para sentarse de nuevo en su cómoda silla.

-Hoy en la noche. - Dijo sin pensar, en realidad él ni sabía a que hora salían los vuelos.

-Olvídalo. Cancela el vuelo y que sea mejor para mañana, ya sea temprano o antes del mediodía. - Giro con todo y silla para ver la cara de Seungri.

-Si, Jiyong-hyung. Entonces yo te aviso, en la noche, para cuando sale nuestro vuelo. -Hizo una breve reverencia, con tal de irse rápido de ahí e investigar sobre los vuelos de mañana, pero una mano lo detuvo de su antebrazo antes de que lograra salir del estudio. - ¿Qué sucede hyung?

-Mientes. -Lo soltó de inmediato y lo encaró rápido. - Tu no vas a hacer ningún viaje a Japón, sé que Dae tiene tiempo libre, también que Bae te acompañaría si se lo pidieras, pero sobre todo ¿cómo puedes cambiar el vuelo solo porque yo te lo diga? Se supone que eso ya está programado. Di, qué tramas panda. - Volvió a entrecerrar sus ojos y se cruzó de brazos.

-Ah, eso... No... - Ri estaba tartamudeando, se sentía tan nervioso, que tenía la sensación de como las diminutas gotas de sudor se transformaran en pequeños ríos. - Perdón, hyung.

-En vez de pedir perdón, contesta. ¿Porqué quieres que vaya a Japón?

-Es que… He pasado por aquí varias veces y te he visto siempre de la misma forma, dormido, sé que no te vas hasta altas horas de la noche. Sin embargo, lo único que haces es estar en tu silla. Por eso tal vez pensé que hacer un pequeño viaje te haría bien. - Al ojeroso no le había quedado de otra más que decir parte de lo que en verdad pensaba, ocultó que sabía el porqué de su pésimo estado de ánimo. - Entonces que dices, eh ¿irás con Seungri a Japón? Has preocupado mucho al maknae, debes de recompensar eso. - Empezó a hacer pucheros y comportarse infantil para cambiar la tensión del ambiente.

-Me veo tan desanimado, que hasta tú te has dado cuenta, que mal. - Agachó el rostro. - Creo que sería bueno el ir a despejar mi mente con ese tonto viaje tuyo, sí, serán como unas mini vacaciones. - Levantó su mirada para ver al panda frente a él. - Esta bien, quiero que me mandes un mensaje con la información del vuelo. - Le ordenó y recogió sus cosas del estudio para marcharse de la empresa.

-Si, como ordenes hyung. - Se reverenció hacia el mayor y le abrió la puerta para que saliera con sus pertenencias que había recién recogido. - Buenas noches, hyung.

-No te hagas el gracioso, porque me tratas como si fueras mi sirviente. - Se dirigió al elevador.

-Prácticamente me has ordenado, sobre el vuelo. - Cerró la puerta del estudio y empezó a caminar detrás de Jiyong.

-Mira panda, tú me has invitado a base de engaños, es más deberías agradecer el que voy a ir contigo. - Salió del elevador y se dirigió al estacionamiento.

-En eso tienes razón, pero aun así no pienso ser tu esclavo durante el viaje. - Hizo un puchero y se cruzó de brazos.

-Eso ya lo veremos, maknae. - Dijo con tono siniestro mientras quitaba la alarma y se subía a su coche. - Así que hasta mañana. - Cerró la puerta y metió la llave para encender el automóvil.

-Buenas noches, hyung. Ah, deberás te quería decir si podrías... - El castaño fue interrumpido por el estruendoso sonido del motor e hizo que levantará la mirada, viendo como Ji estaba a punto de salir del edificio. – Ah ¿Cómo puede ser tan rápido? ¡Espérame, Jiyong-hyung! ¡No he traído mi coche hoy! ¡Hyung! - Ri se detuvo en medio de la acera, sus pies no le daban para más, había corrido más de una cuadra y nunca vio que el auto que seguía tuviera intenciones de esperarlo. Lo único que observo es como el conductor del Lamborghini sacaba su mano y le hacía un ademán de adiós. Debido al cansancio cayó de rodillas, enseguida vibro su celular y lo sacó del bolsillo de su pantalón para ver que en la bandeja de entrada le había llegado un mensaje, con el remitente del hyung malo que acababa de abandonarlo: "Buenas noches, Ri. Tranquilo, todavía pasan taxis, creo. Me avisas si se retrasa el viaje ¿Tal vez no encuentres algún taxi y regreses caminando a tu casa? Descansa, mañana nos vemos". Terminó de leer y en esos momentos quería lanzar el aparato a donde fuese que cayera. - ¡Ah! ¿porque no deje que se hiciera un fósil en el estudio hasta que Top-hyung regrese de su viaje? Claro, no podría, porque yo Lee Seunghyung, un chico guapo, amable y que se preocupa por su hyung no lo haría. ¡No sé porque me quejo, él siempre se sale con la suya!

En una villa se estacionó un veloz Lamborghini negro, Jiyong entro a su casa dispuesto a empezar a empacar, sacó su maleta del armario, revisó su gran guardarropa y prosiguió con escoger las cosas que se llevaría al viaje. Por un instante se sintió culpable por haber dejado a Seungri en la empresa, pero él se lo había buscado pensó el líder, cómo se atrevía a darle una invitación con engaños. Sin embargo, el martirio para el panda aún no acababa todavía le quedaban las mini vacaciones para molestarlo un rato. Después de guardar lo necesario en la valija, decidió darse una refrescante ducha, para dormir tranquilo, se adentró al cuarto de baño e inmediatamente se despojó de la ropa que traía puesta para así dar pasos hacía la regadera y abrir el grifo. Posteriormente salió a su recamara para ponerse el pijama, pero fue interrumpido por su celular, camino hacía su mesa de noche y vio que era un mensaje de Ri, donde le decía: ¡Malo, hyung! ¡¿Cómo pudiste dejar a este indefenso y apuesto chico a mitad de la noche?! No sabes todo lo que tuve que caminar para encontrar un taxi en servicio. Pero no diré nada más, sé que en estos momentos has de tener una sonrisa de satisfacción en tu rostro, por hacerme sufrir tanto. Ya se la hora de nuestro vuelo, tienes que llegar al aeropuerto a las nueve de la mañana, el avión partirá a las diez en punto. Jiyong-hyung, ya duerme porque siempre llegas tarde. Buenas noches". Volvió a dejar el celular en su mueble y retomo lo que estaba haciendo, ahora se vestía, así como el castaño lo había descrito, con una sonrisa de victoria en sus labios, había castigado al ojeroso por mentirle. Termino de arroparse y se lanzó a la cama, la cual parecía llamarlo, se deslizó entre las sábanas y cayó dormido enseguida.

A la mañana siguiente el pelinegro, se levantó justo para llegar a la hora en la que le había informado. Corrió a darse una ducha rápida y ponerse con lo primero que encontrara, de todas formas, no era por presumir, pero él se veía bien con todo lo que se pusiera, eso siempre lo tenía presente. Agarró las llaves que tenía en un mueble justo al lado de la puerta y se dirigió hacia su auto, manejo moderadamente, de todas formas, era un viaje con Seungri, él podría esperar. Llegó al aeropuerto pasadas las nueve y justo cuando iba a sacar su maleta le entró una llamada a su móvil, sacó su celular de una de sus tantas bolsas que traía en su gabardina y aceptó la llamada.

- ¡Hyung! Ya es tarde, son las nueve quince, te dije que llegaras temprano. - Le gritaba el castaño.

- ¿A quién crees que le estas levantando la voz?  Ya estoy aquí, estoy sacando mi maleta de la cajuela.

- ¿Maleta? Apoco solo trajiste una, no lo creo. -La risa del panda era clara.

- Cállate, no es como si nos fuéramos a quedar mucho tiempo en Japón ¿Dónde estás?

- Justo detrás de ti, hyung. - Ji giro su cuerpo y efectivamente el chico ojeroso estaba ahí. Colgó la llamada y se acercó hacía el mayor.

-Que bien. Toma. - Le dio su valija y cerró la cajuela.

- ¿Qué, quieres que la lleve? -Lo vio con una mirada de confusión. 
-Por supuesto, para eso estas aquí. - Inicio su caminar hacia el interior del aeropuerto y viró los ojos para ver que el chico no había avanzado ni un solo paso. - ¡Ey, Seungri! Camina.

-Confirmarme algo hyung, ¿desde aquí voy a empezar a hacer tu sirviente?

-No te perdonaré lo del engaño de antes, tan fácilmente, así que la respuesta es sí. Hasta que volvamos a pisar tierra coreana serás mi sirviente. Ey, no te desanimes. Ser parte de mi personal es como un honor, así que camina. - Terminó de explicar y retomó su caminata, con una sonrisa divertida.

- ¡No hyung, me he arrepentido no quiero ir de viaje! Vete solo. Ya Jiyong-hyung, trata de superarlo, fue sólo un pequeño engaño. ¡Ah, todavía de que me preocupo por ti! Soy tu esclavo ¡No, me niego! - Comenzó a seguir al mayor, mientras hacia su rabieta, parecía un pequeño niño, traía el labio inferior curvado hacia afuera y por si fuera poco en vez de caminar parecía que estaba marchando jalando con ambas manos las dos maletas, una que le pertenecía a él y la otra al líder. - ¡Tan siquiera podrías caminar más lento! ¡Tú equipaje no es tan ligero como crees!

- ¡Ey, Seungri deja de quejarte y obedece a Jiyong! - Le reprendió una voz gruesa desde la parte de atrás.

- ¡Pero es que no es justo! -Dejó de avanzar y volteó a ver al poseedor de esa voz. - ¡Top-huyng!

-Nada de que no es justo, mueve esas piernas. - Le dio un pequeño golpe en la cabeza. - Vamos, que Jiyong avanza rápido.

-Está bien, lo que ordenes hyung. Últimamente solo he recibido órdenes. - Empezó a caminar a lado de Seunghyun, tratando de alcanzar al pelinegro, quien no apartaba su mirada del frente. - ¿Cuándo regresaste?

-Acabo de bajar del avión. Ya iba de regreso a casa, pero se me olvido una bolsa con unos regalos.

- ¿Regalos? Ah, nos trajiste algún recuerdo, que bien. - En su mirada se reflejaba emoción.

-Nunca mencione que alguno fuera para ti. Ya no veo a Jiyong, lo has perdido. - Empezó a reír bajo su cubre bocas.

-Es verdad, no lo veo. Espera hyung le llamaré. - Se detuvieron en medio de la gente y sacó el móvil para llamar a Ji, pero no aceptó la llamada.

- ¡Seungri, panda lento! - Le gritó en el oído, Kwon, quien había aparecido de la nada, lo que hizo que a Ri se le cayera el celular las manos. Eso detonó una gran carcajada para el pelinegro.

- ¡Hyung, no me asustes así!  Casi me da un infarto. - Levantó del piso su móvil y lo guardo en el bolsillo del pantalón. - ¡Top-hyung defiendeme! Tú también deja de burlarte de mí.

- ¿Top-hyung? . - Susurró Ji y giró a ver al hombre alto quien se estaba riendo levemente de la escena a un lado de ellos y dejó de reír para preguntar. - ¿Cuándo has regresado?

-Hace unos minutos, pero como le había comentado al maknae, se me ha olvidado una bolsa con varios presentes. Me dirigía a recogerlos, pero a lo lejos vi como Seungri estaba batallando con ambas maletas y renegando, así que me acerqué. Más adelante te distinguí entre la gente y llegué a la conclusión de que eras el causante de la rabieta de este mocoso. - Señaló al chico castaño.

-Es solo un pequeño castigo por algo que me ha hecho ¿Quieres que vayamos contigo?

- ¡No! Yo no quiero, tengo que caminar mucho y luego jalando esta semejante maleta, olvídalo hyung. - Se cruzó de brazos el chico ojeroso. - Ya se, mejor yo me adelanto a donde sale nuestro vuelo y tu acompañas a Top-hyung. Si es una gran idea. Solo a mí se me habría ocurrido, soy un genio ¿Que dices Jiyong-hyung?

-Eh, pues... No sé. - Empezó a tartamudear, estar solo con Seunghyun lo ponía muy nervioso.

-Sí, Jiyong vamos. Unos de esos presentes son para ti. Pero como veo que te irás de viaje, creo que está bien que te lo entregue ahora. 

-Bien, hyung nuestro vuelo es en la sala diez, ahí te espero. Solo no tardes tanto. Nos vemos hyung. Espero que me mandes mi regalo con él. - Dio una pequeña reverencia e inicio su andar lento hacia la sala, ese equipaje de verdad pesaba mucho ¿acaso llevaba piedras en la maleta el mayor con tal de hacerlo sufrir? Detuvo sus pasos. - No, no lo creo capaz... o tal vez si.

Los dos mayores miraron como Ri se alejaba y que en un momento detuvo su caminar, observo que los dos lo miraban, hizo un ademán de adiós y prosiguió su camino. Al ver al chico lejos, se dirigieron hacia donde Seunghyun tenía que regresar por lo que había olvidado.  Los pocos metros que habían avanzado, fueron en silencio. Ninguno se animaba a entablar una conversación, por un lado, Ji se sentía bastante nervioso, era muy raro que los dos se quedaran solos. Por otro lado, Top... él solamente caminaba pensando en encontrar todavía lo que había olvidado. Viró los ojos y se encontró con un Jiyong todo nervioso, que jugaba con sus manos mientras caminaba con la mirada hacia el piso, tenía que admitirlo, se veía adorable, también notó que un leve sonrojo salía abajo de sus parpados inferiores, pues era lo que dejaba ver el cubre bocas negro, que tenía puesto el menor. Así que rompió el silencio, sino era capaz de seguir mirando a su líder de esa manera que solamente notaba que era cuando se encontraba a solas con él, nervioso.

-Oh, por cierto ¿Cuánto tiempo te iras? 

-Eh, a tal vez quince días. - La verdad, es que ahora el pelinegro dudaba en si ir o no. Top había regresado y era más probable que lo viera, pero no podía dejar a Seungri, pues podría sospechar sobre sus razones de ya no querer viajar.

- ¿Quince días, tan poco? Deberías de irte por un mes o tal vez dos, no lo sé.

- ¿Qué, acaso no quieres verme en un largo tiempo? - Maldición, se regañaba para sus adentros.

-No es eso.  Pero en mi opinión mereces unas vacaciones más largas. Trabajas mucho. Oh, es por aquí. -Sujetó de la muñeca a Ji y doblaron hacía la izquierda. Si Seung había notado un leve sonrojo, si volteará a verlo en este momento se daría cuenta de que su rostro está totalmente rojo. Llegaron hacia una tipo oficina y se dirigieron hacia una joven que estaba de encargada. - Disculpe señorita, acabo de olvidar una bolsa en el vuelo que acaba de aterrizar.

-Buenos días ¿Cuál era el número de su vuelo? Y su nombre.

-Noventa y cinco. Choi Seunghyun.

-Me permite un momento. - Dio una reverencia y se marchó hacia uno de los estantes.

Jiyong en todo momento tenía la mirada clavada hacia el piso, solo miraba de reojo su muñeca, que aún era sostenida por el mayor. Sentía que su corazón saldría de su pecho, latía con mucha prisa. Por eso mismo no le gustaba quedarse a solas con él, sabía que con un simple roze, sin intención, que Seung le diera su cabeza empezaba a dar vueltas, era algo inexplicable. Sabía que este era un amor unilateral, el acabaría perdiendo. Han sido tantas las veces en las que ha tratado de dejar de pensar en Top de esa forma, pero siempre que lo intenta algo sucede. Una de las razones por las que aceptó el viaje, era porque en este iba a hacer el intento por olvidarse de su hyung, sin embargo, el destino hizo que se encontrara con él justo antes de que salga su vuelo y ahora estaba sujetando su muñeca, qué no daría Ji por entrelazar sus dedos con los contrarios. 

-Perdón, la tardanza. Aquí tiene, Choi Seunghyun. - Regreso la chica con una bolsa mediana y se la entregó al mayor. -Firme aquí.-Hyun dejó libre la muñeca del pelinegro para firmar el papel que le había entregado. Ji elevó su mirada por primera vez, al no sentir ese calor que le daba la mano contraria.

- ¿Es todo, joven?

- Sí, hasta luego señor. -Se inclino un poco la mujer para despedirlo. -Que pasen un lindo día. - Le sonrío a Kwon. A lo que él se reclino.

-Ven, vayámonos. Tu vuelo casi despega. - Al ver a Ji unos pasos atrás de él, le volvió a tomar de la muñeca para que caminará más rápido. El líder no podía con tanta felicidad, le había tomado de la muñeca de nuevo. Aunque su cubre bocas no dejara ver sus labios, se podía distinguir que estos formaban una gran sonrisa. - Si no te apresuras, pensaré que ya no quieres ir a esas vacaciones.

- ¿Y si ya no quisiera ir? ¿Me podría ir de vacaciones a tu villa? - "Cómo puedes decirle eso Jiyong, estas tratando de coquetear en pleno aeropuerto con Seung-hyung" se reprendía así mismo el menor.

-Por mí no hay problema, quédate los días que necesites. Pero no puedes abandonar a Seungri, eso sería mucho para el panda ¿no lo crees? 

-Tienes razón, no puedo dejarlo. Mas no pienso dejar esto es simples palabras, cuando regrese iré y me hospedaré en tu villa por tiempo indefinido. 

-Claro, Ji. Por los días que tú quieras. Ahora vamos, ya es tarde y sabes cómo se pone de histérico el mocoso. - Top dio una última mirada a Ji y dejó libre su muñeca para deslizar su palma por el dorso del menor y entrelazar sus manos para halar su cuerpo más aprisa. El chico más bajo estaba a punto de desmayarse, tanto había soñado con entrelazar sus manos con las de su hyung y en este momento estaba sucediendo. Solo se dejó llevar por el mayor y ni un segundo aparto su vista del agarre que ejercía Seung. 

Jiyong perdió la noción del tiempo, mientras caminaban. Solo eran personas a su alrededor, nadie los observaba, todos caminaban rápido sin detenerse. Se armó de valor e hizo presión contra la mano contraria para sujetarlo con más fuerza. Pero esto no duró mucho pues habían llegado a la sala donde su vuelo despegaría.

-Hemos llegado. - Seung deshizo el agarre. - Ahí esta Ri. - Señalo a un castaño que se encontraba sentado de espaldas.

- Sí, creo que ha mantenido la calma. Si no ya me hubiera marcado al móvil. - "Porqué llegaron tan pronto, quería seguir con esa calidez que provocaba su mano tocando la mía". Se decepcionó, el más bajo.

-Es verdad. Oh, se me olvidada...- Comenzó a abrir la bolsa que contenía los regalos y saco una pequeña caja color mostaza. - Este es para ti, cuando iba de paseo, lo vi y de inmediato pensé en ti, espero que te guste. - Le entregó el objeto rectangular. 

- ¡Ah! Me gusta, es genial. - Ji sacó del interior del objeto una pulsera de cuero trenzada color amarillo y pequeños dijes que simulaban un dragón. - Me la pondré ahora mismo ¡Gracias hyung! -Sin pensarlo se lanzó contra Choi y sin dudar correspondió el abrazo.

- ¡Ey, hyungs! Que bueno que llegaron ¿Porqué se abrazan? - Lentamente se alejaron y miraron al panda. - ¡Woah! Jiyong-hyung que pulsera tan cool, dónde la compraste.

- Me la acaba de regalar Top-hyung. - Le respondió mientras se la colocaba en su muñeca izquierda.

- ¡Y mi regalo Top-hyung! Quiero mi regalo. - Comenzó a jalar el saco del mayor.

-Deja de tirar de mi manga. -El castaño obedeció enseguida y junto sus manos sobre su pecho, como si hiciera una oración, cabe mencionar que en sus ojos se notaba un ligero brillo de emoción. Seung saco una caja negra y se la entregó a Ri. - Toma, espero que te guste y si no, pues devuélvemelo para que lo revendo por Internet.

-Gracias hyung. - Empezó a abrir la caja y sacó unos audífonos. - ¿No, deberás es para mí? 

-Ya te dije que si no lo quieres...

- ¡Claro que los quiero! Estaba a punto de comprar estos audífonos para escuchar más claramente las mezclas de mis canciones como DJ. Te quiero hyung. - Extendió los brazos y se acercó hacia él.

-Ni lo pienses, no quiero un abrazo tuyo. - Le negó con su dedo índice.

-Pero Ji-hyung acaba de...

- ¡Cállate panda ojeroso! - Le interrumpió Jiyong, no quería que le recordará el cómo se había atrevido a abrazar tan espontáneamente a Seunghyun.

- ¡Envidioso! Pero algún día te abrazaré hyung. - Le advirtió con los ojos entrecerrados.

-Sí, lo que digas Seungri. 

Una voz femenina los interrumpió de su amena platica para informar por el altavoz que el vuelo a Japón estaba a punto por despegar así que los pasajeros deberían de formarse rápidamente.

-Oh, de nuevo gracias Top-hyung, espero traerte algo de mi viaje. Adiós, nos vemos. - Se inclinó hacia el mayor y se dirigió a la fila de los pasajeros. - ¡No te tardes hyung!

-Ese mocoso.

-Hyung, gracias por el regalo. - Decía Ji mientras veía a Choi. - Yo también te traeré un regalo cuando regrese, ah y también me mudaré a tu casa por tiempo indefinido. -Se notaba una gran sonrisa, pues sus pómulos se levantaron y sus ojos se hicieron medias lunas.

-Entonces, estaré esperando tu regreso. Anda ve a formarte. -Le señalo la hilera. - Tengan un buen viaje. Hasta luego.

-Gracias, nos vemos. - Inició con paso lento su andar, pero a solo unos metros de distancia que había avanzado giró sobre sus talones y corrió hacia el mayor. - ¡Hyung! -Se lanzó a sus brazos por segunda vez en ese día y fue correspondido.

- ¿Qué pasa, porqué tan de repente? - Le preguntaba mientras seguía abrazándolo.

-Solo... quería despedirme bien de ti. - Enterró su rostro en la ropa del mayor e inhalo su aroma. -No me extrañes y más te vale tener mi habitación lista. -Se despegó de él y lo vio a los oscuros ojos.

-Te lo prometo, estará limpia para cuando llegues.

-De acuerdo. Ahora sí, nos vemos hyung. - Se elevo con las puntas de sus pies y le dio un beso en la mejilla, aun sabiendo que ambos traían cubre bocas. Eso no quitaba que había sido un beso. - ¡Adiós hyung! - Agachó la mirada y salió disparado hacía la fila para abordar el avión.

-Adiós, Ji. - Dijo en un susurró, se encontraba sorprendido, Jiyong le había besado en la mejilla. Pero despues una leve sonrisa se formó en sus labios. "Ah, que chico tan atrevido, mira que darme un beso a mí, su hyung" dijo para sus adentros.

Seunghyun espero a que el avión despegara para retirarse del aeropuerto e ir a su villa a descansar, seguía aturdido por lo ocurrido antes. Mientras en el avión que acababa de despegar estaba un pelinegro recostado en su asiento con todo el rostro rojo hasta las orejas, mirando la pulsera que recién le habían regalado ¿de dónde saco el valor para atreverse a darle un beso a su hyung? Lo que Jiyong no se imaginaba era que en Japón tal vez hiciera un trato que podría perjudicar o no su vida. De él y de otra persona dependía lo que pudiera suceder en el futuro.

Notas finales:

En este primer capítulo, trate de poner un poco de humor, creo, espero y haberlo logrado. Estaré al pendiente de los comentarios que escriban, así que no duden en hacerlo. Gracias por leer hasta aquí. Espero haber publicado bien, jajaja.

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