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Anhelo oculto

Autor: Kuroyuki

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Notas del fanfic:

Esta historia también fue publicada en FF bajo el pseudónimo de aoibird6. 

Los personajes de supernatural pertenecen a Eric Kripke. 

Notas del capitulo:

Título: Anhelo oculto.   

Parejas CasxDean.

Rating: K+

Capítulos: 2

Género: Romance. 

Disclaimer: Los personajes de supernatural pertenecen a Eric Kripke.

Resumen: A veces parecía demasiado real, esas manos tocando su cuerpo, esos labios sobre los suyos y esos ojos azules fijos en él. Estiró la mano adormilado para romper esa ilusión pero solo consiguió reafirmar lo real que era, ¿Qué hacían ambos desnudos en la cama y el ángel sobre él? 

Capítulo 1

 

Esas manos que tan bien conocía, comenzaron a deslizarse por el costado de su torso, dejando una sensación de calidez a su paso y se detuvieron en sus caderas. Un suspiro escapó de sus labios cuando esa boca trazó un camino de besos desde su cuello hasta su barbilla. Aún cuando no era capaz de distinguir al dueño de los jadeos que escuchaba, conocía a la perfección ese calor pero era imposible que fuera el ángel, ya que a él no le gustaban los hombres.

 

-Mmm…- un gemido escapó de su boca cuando esa mano se coló en el interior de su pantalón y lo acarició sobre el bóxer-Mmm… más…

 

Las manos desabrocharon su pantalón antes de quitárselo junto con la ropa interior. Todo era muy extraño pero  agradable, no podía ver a la persona que le producía todas esas sensaciones placenteras y aún así no quería que se detuviera. Cuando comenzaron a masturbarlo, cualquier pensamiento coherente desapareció de su cabeza y dio un respingo al sentir ese dedo colándose en su interior.

 

-Mmm…

 

Jamás en toda su vida, se había sentido atraído por un hombre, nunca. A él solo le iban las mujeres y para lo único que tocaría un hombre, sería para golpearlo  pero esas caricias lo estaban enloqueciendo y podía apostar lo que fuera a que esas manos no pertenecían a una mujer.

 

-Mmm…Aaaahhh sí…

 

Un cariños beso fue depositado en su nuca y sintió un cuerpo pegándose contra su espalda. El calor de su cuerpo subía demasiado rápido, los gemidos que escapaban de sus labios eran cada vez más fuertes y los ahora tres dedos en su interior estaban provocando que se retorciera de placer.

 

-Mmm… Aaaahhh más… Aaaahhh…

 

El rubio sintió su cuerpo vibrar cuando esos dedos  fueron reemplazados por algo más grande y que le producía un placer indescriptible. La excitación creció rápidamente en su interior, los fuertes gemidos eran reemplazados por casi gritos lujuriosos hasta que el orgasmo lo golpeó de improviso tensó su cuerpo jadeando.

 

-Mmm…

 

Un gruñido lo hizo estremecerse y eso confirmó que la persona que le hacía el amor era un hombre pero se sentía tan satisfecho que no podía ni quería detenerlo. Rodeado por el bienestar que lo invadía y la calidez de esa boca que besaba sus labios con un cariño abrumador, se perdió en ese sin fin de sensaciones placenteras.

 

-¡Dean!- abrió los ojos de golpe al escuchar la voz de su hermano.

-Mmm… ¿Sammy…?- preguntó adormilado.

-Al fin despiertas, pensé que tendría que tirarte agua de nuevo.

-Idiota- se incorporó bostezando con una pequeña sonrisa.

-Parece que alguien durmió muy bien.

-Bastante- afirmó con pereza- ¿Qué hora es?

-Medio día.

-Vaya, hace tiempo que no dormía tanto.

-¿Algún buen sueño?

-Iré a ducharme.

 

Se apresuró en juntar su ropa para encerrarse en el baño. No era la primera vez que tenía ese extraño pero placentero sueño. Ya llevaba tres semanas con lo mismo y lo único que encontró en internet, fue que algunas personas consideraban que los sueños mostraban anhelos ocultos y siguiendo esa lógica, el suyo era cierto ángel de ojos azules.

 

-Mierda… esto no está bien…- terminó de bañarse y salió del cuarto secándose el cabello pero se detuvo al ver al moren- Cas…

-Hola Dean- Saludó con su habitual seriedad.

-¿Qué haces aquí…?- preguntó evitando su mirada.

-Yo lo llamé- dijo Sam con esa mirada curiosa- Cas nos ayudará con la cacería.

-Es un simple hombre lobo, nosotros podemos hacerlo-replicó colocándose la camiseta ante la atenta vista del ángel.

-¿Te molesta que los ayude, Dean?- interrogó el mayor.

-Para nada… es que… pensé que tendrías mejores que hacer… ya sabes… el cielo y todo eso- carraspeó un poco.

-Bien… entonces quédate con Sammy y ayúdale a investigar, yo iré a hablar con la esposa de la última víctima.

-Es mejor que Cas te acompañe- dijo el menor- Él puede revisar la casa mientras hablas con ella, y yo no necesito ayuda para investigar.

-Mmm…sí…

 

Intercambió una mirada con el ángel antes de indicarle que lo siguiera hasta el impala. No le hacía ninguna gracia estar a solas con el mayor pero si seguía negándose, su hermano hubiera sospechado algo y no quería explicar los sueños que tenía en las últimas semanas.

 

-¿Todo bien, Dean?

-Sí…- respondió en un murmullo para continuar conduciendo.

-¿Seguro?

-No quiero un interrogatorio, Cas.

-¿Estás molesto conmigo? ¿Hice algo que te enfadara?

-No…

-Lo siento, Dean.

-No tienes que disculparte…

-Pero estás molesto- ladeó un poco la cabeza- Incomodo y es por mi presencia.

-Cas…- estacionó afuera de una casa- No es eso… ahora hagamos nuestro trabajo.

 

El rubio descendió del impala seguido por el moreno y fueron a golpear la puerta para interrogar a la mujer. Cuando terminaron, se despidió de la pelirroja dándole sus condolencias nuevamente y se dirigió al impala pero antes de que pudiera abrir la puerta del conductor, el ángel lo sostuvo por la muñeca.

 

-Cas…

-Dime que sucede, Dean, por favor.

 

El cazador ni siquiera podía pensar con claridad al sentir ese cálido toque que evocaba el recuerdo de los sueños que ha tenido las últimas semanas. Durante unos breves segundos se perdió en esa mirada azul, ¿Realmente era Castiel el hombre de sus sueños? ¿Era ese puritano ángel quien le entregaba todo ese placer cada noche?

 

-¿Dean?

-Ya te dije que todo está bien- lo apartó- Ahora regresemos con Sam, ya sabemos dónde estará el hombre lobo esta mañana.

-Sí.

 

Luego de contarle a Sam lo que descubrieron y que sus sospechas se confirmaban al pensar que ese hombre lobo buscaba venganza, se marchó a un bar cercano para emborracharse, pensando vanamente que de esa forma espantaría esos raros sueños, y con esa idea en mente regresó al amanecer al cuarto para dormir.

 

Esas manos se deslizaron por sus caderas mientras esa boca repartía besitos por su cuello. Rápidamente el calor comenzaba a subir en su cuerpo y las caricias se volvían más osadas, consiguiendo arrancarle gemidos de placer.

 

-Mmm… sí… Aaaahhh…

 

Rápidamente fue despojado de su ropa por esas hábiles manos que parecían conocer su cuerpo con maestría, ya que sabían dónde tocarlo para hacerlo gemir y pedir por más. Conocía muy bien ese calor tan familiar y cuando sintió ese cuerpo sobre el suyo, tomó una de sus manos para llevarlas hasta su mejilla.

 

-Mmm… no quiero despertar… no todavía…Mmm… no te detengas… no lo hagas, Cas…

-Dean…

 

A veces parecía demasiado real, esas manos tocando su cuerpo, esos labios sobre los suyos y esos ojos azules fijos en él. Estiró la mano adormilado para romper esa ilusión pero solo consiguió reafirmar lo real que era.

 

-¡Castiel!- gritó aterrado.

-Dean.

 

 ¿Qué hacían ambos desnudos en la cama y el ángel sobre él?

 

Notas finales:

Gracias por leer! Saludos! :D

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