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Atrápame con tu amor

Autor: Kuroyuki

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Notas del fanfic:

Los personajes de supernatural pertenecen a Eric Kripke. 

Notas del capitulo:

Título: Atrápame con tu amor.

Parejas: CasxDean, GabrielxSam, LuciferxBalthazar, BennyxDean. 

Rating: K+

Disclaimer: Los personajes de supernatural pertenecen a Eric Kripke.

Género: AU, Drama, Romance.

Resumen: Castiel antepone su trabajo por sobre todas las demás cosas, incluyendo su relación de pareja pero con la llegada de un nuevo socio a su compañía, se dará cuenta que está perdiendo lo que más ama y tendrá que replantearse sus prioridades si no quiere perderlo para siempre. AU. 

 Capítulo 1

 

El moreno tecleaba muy concentrado frente al computador cuando sintió un cosquilleo en su oído derecho y luego unos suaves besos fueron depositados en su nuca. Intento hacer caso omiso para continuar su trabajo pero se sobresaltó al sentir esas manos colándose bajo su camisa.

 

-Basta- ordenó volteándose al rubio- Necesito terminar esto, Dean y me estás distrayendo.

-Llevo una hora aquí y recién me prestas atención- respondió en un puchero- Prometiste que almorzaríamos juntos, me escapé unos minutos antes del hospital y—

-Muy mal hecho, el trabajo es importante, Dean, ahora quédate sentando mientras termino esto- suspiró- A mí tampoco me gusta pero debo hacerlo.

-Podríamos aprovechar el tiempo en algo más divertido- insistió moviendo su silla y se afirmó contra el borde del escritorio- Podemos hacer esto mucho más placentero- dijo desabrochándose el pantalón- ¿Quieres, Cas?

 

Castiel mantuvo la vista fija en su pareja. Había conocido al rubio hace tres años, cuando su hermano mayor, Balthazar, tuvo un accidente en su motocicleta y terminó en la sala de urgencias. No supo muy bien que era pero algo se encendió en ellos con ese primer encuentro y después de verse más a menudo, terminaron saliendo juntos.

 

-¿Quieres jugar, Cas?- preguntó tomándolo por la corbata- Yo puedo ser tu sexy secretario y tú mi tirano jefe que me obliga a hacer horas extras.

-Basta- dijo apartando su mano y le palmeó la cintura- Muévete, tengo trabajo que hacer.

-Pero Cas.

-Ahora.

-Grrrr- se abrochó el pantalón frustrado- ¿Por qué mierda siempre haces lo mismo? Prefieres tu puto trabajo.

-Ya hablamos de esto, Dean.

-¡No! Tú hablaste y luego seguiste trabajando, ni siquiera me escuchas.

-Eso no es cierto.

-¡Está es la cuarta vez en el mes que me haces esperar por tu jodido trabajo! ¿Qué mierda te pasa, idiota?

-Baja la voz- pidió suspirando- Te he dicho un montón de veces que la compañía es importante para mí y debo mantenerla en—

-¡¿Y yo qué?! ¿Acaso piensas que una relación funciona de esta manera?

-Basta, Dean.

-¿No te das cuenta de lo grave de esto? Hace dos meses que no tenemos sexo, si no te obligara a besarme por las mañanas, no lo harías.

-No exageres.

-¿Cuándo fue la última vez que me dijiste te amo?

-Mmm.

-¡Dos putos meses! Porque solo me lo dices durante el sexo.

-Ya basta- replicó serio- Es suficiente, Dean, si vas a continuar con esta inútil discusión, es mejor que te vayas.

-Bien, entonces me voy y por si te importa, me quedaré con Sammy.

 

El menor se fue dando un sonoro portazo y Castiel suspiró cansado. Realmente no entendía los berrinches de su pareja y estaba comenzando a cansarse de la misma situación. Se mantuvo ocupado durante todo el día y cerca de las once finalizó con su trabajo.

 

-¿Cassie?- alzó la vista.

-Balthy, no te sentí entrar.

-¿Qué haces aquí todavía? Pensé que tu última reunión era a las ocho.

-Sí pero quería terminar de revisar unos documentos que llegaron.

-Yo puedo hacerlo- respondió sonriendo- Ve a casa con tu rubito.

-Se fue con Sam y Gabe.

-¿Eh? ¿Otra vez pelearon?

-No lo entiendo, él sabe lo importante que es esta compañía para mí y siempre terminamos discutiendo por lo mismo.

-Eres un trabajólico, Cassie.

-¿Tú también?

-Es cierto, hermanito-fue a abrazarlo por el cuello- Sabes que te quiero mucho pero es mi deber regañarte cuando estás haciendo las cosas mal, has tenido la suerte de encontrar a un hombre maravilloso que te ama pero no te das cuenta que lo estás perdiendo por priorizar las cosas equivocadas.

-Balthy.

-Lo sé, mi niño, yo me siento igual que tú pero no puedes descuidar tu vida por hacerte cargo de la compañía.

-Quiero hacer las cosas bien.

-Siento decírtelo pero no estás consiguiéndolo, ahora, ve a descansar, tomate la mañana libre y pasa algo de tiempo con tu rubito lindo, no entiendo cómo puedes ser tan indiferente ante semejante belleza- el moreno sonrió- Con un chico así no saldría de la cama en todo el día.

-Eres un pervertido, Balthy, el sexo no lo es todo.

-Claro que sí, es lo más divertido que puedes hacer con tu pareja- se rio- Ahora que lo dices, mi Lucy me espera con una rica cena y no pienso dejarlo por el trabajo. 

-Balthy…

-Nos vemos mañana, Cassie y hazme caso, no pasará algo porque te tomes una mañana libre.

 

El moreno terminó de revisar la última carpeta y juntó sus cosas en el bolso para marcharse hacia el estacionamiento y conducir de regreso a casa. Ni siquiera se sorprendió al no encontrar a su pareja ahí pero la cena estaba sobre la mesa. La calentó en el microondas mientras mantenía la mirada en el suelo ¿Y si su hermano tenía razón? No es que no sintiera algo por el rubio, lo amaba mucho.

 

-Supongo que no pasará algo si me tomo una mañana libre.

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Dean se estiró soltando un pequeño gemidito antes de frotarse los ojos. Había pasado la noche en el departamento que su hermano compartía con su pareja. Se levantó colocándose la ropa y fue al baño para asearse un poco.

 

-Hola rubito- lo saludó el mayor.

-Hola, Gabe, ¿Y Sammy?- preguntó bostezando.

-Tiene un examen, así que se fue temprano a estudiar.

-Ese pequeño nerd, estoy seguro obtendrá la mejor nota- se sirvió un café.

-¿Ya se te pasó el enojo?

-Un poco- suspiró- No entiendo por qué siempre hace lo mismo… es cierto que su trabajo es importante pero yo soy su pareja…

-¿Y qué piensas hacer?

-No lo sé… supongo que regresaré a casa, a esta hora ya debe estar en la compañía…- bajó la vista.

-¿Qué piensas, rubito?

-Mmm… quizás Cas… se aburrió de mí… o ya no me encuentra atractivo…

-Dean.

-Seguramente ya no me quiere… y esta es su forma de decirlo.

-No digas tonterías, eres jodidamente atractivo, rubito y si yo fuera Cas, estaríamos en la cama todo el día-el menor se rio- El problema es que Cas es un trabajólico, después de lo que ocurrió con su padre, piensa que es su deber mantener funcionando esa compañía pero no se da cuenta que ya lo consiguió y ahora debería priorizar lo verdaderamente importante, a su sexy rubito.

-Gabe- suspiró- Eres un idiota cuando quieres pero… eres un amigo genial.

-Lo sé- le guiñó un ojo.

-Ojala Cas fuera un poco como tú, siempre estás con Sammy, lo apoyas en todo, lo besas, siempre estás corriéndole mano y diciéndole que lo amas… ojala él hiciera lo mismo… no me gusta estar suplicándole atención… 

-Y no deberías, en fin, esperemos que el cubito de hielo reaccione a tiempo o se perderá a esta preciosura- dijo pasándole un brazo por los hombros.

-Gabe.

-Y podrás unirte a nosotros de vez en cuando, suena divertido jugar con ambos Winchester- el menor se rio.

-Sammy se enfadará si te escucha.

-Te apuesto que puedo hacer que cambie de idea.

-Eres un manipulador, Gabe- lo miró con una sonrisa y le susurró- Sigue soñando, yo solo quiero a Cas.

-Buen chico, pasaste tu prueba de fidelidad- le guiñó un ojo- Te has resistido a mi sex-appeal.

-Idiota.

-Vamos, bonito, te pasaré a dejar a casa antes de ir trabajar.

-Sí.

 

Fue por su bolso al cuarto de invitados antes de marcharse en compañía de su amigo, éste lo pasó a dejar a casa y se dio cuenta que el auto estaba estacionado en el antejardín, lo cual era un indicador que su pareja seguía ahí.

 

-Qué extraño- dijo el rubio curioso- Cas siempre se va a las ocho, quizás le pasó algo- bajó del auto rápidamente.

-¿Quieres que te acompañe?

-No, no te preocupes, yo me haré cargo.

-De acuerdo, cualquier cosa me llamas.

-Gracias, Gabe, nos vemos.

-Nos vemos, bonito.

 

El menor entró dejando su bolso en la sala de estar y fue hasta la cocina, en donde encontró al moreno tomando un café. A simple vista todo parecía en orden pero si no fue a trabajar, era algo serio, ya que eran contadas con una mano las veces que se ausentó.

 

-Cas… hola.

-Dean- se giró a mirarlo.

-¿Qué haces aquí? Se supone que tendrías que estar en el trabajo hace dos horas.

-Me tomaré la mañana libre.

-¿Eh?- se acercó hasta su pareja y colocó una mano en su frente.

-Dean.

-¿Estás enfermo? Tú nunca faltas al trabajo sin una razón importante.

-Así es, por eso me quedé esperando que volvieras.

-¿Por mí?- preguntó confundido.

-Lo siento, Dean, no debí comportarme de esa forma contigo.

-Cas.

-Fui un desconsiderado.

-Es cierto.

-Perdóname- pidió levantándose y lo abrazó.

-Cas.

-No me gusta que peleemos.

-A mí tampoco-correspondió su gesto con cariño- Te amo mucho, Cas, jamás te obligaría a escoger entre tú trabajo y yo pero al menos dedícame algo de tiempo.

-Eso es lo que pienso hacer justo ahora, Dean.

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El moreno observó esos orbes esmeraldas fijamente y luego recorrió esa perfecta anatomía, sin duda tenía a un hombre muy hermoso a su lado y no quería que volvieran a discutir otra vez. El rubio se lamió los labios de una manera demasiado provocadora para su gusto, así que lo tomó por la cintura, pegándolo contra su cuerpo y le dio un apasionado beso que se volvió cada vez más demandante. Dean comenzó a restregarse contra su entrepierna mientras jadeaba en cada ocasión que se separaban para tomar algo de aire antes de besarse otra vez. Castiel le quitó la camiseta, arrojándola al suelo y trazó un camino con su lengua hasta llegar a los pezones del menor, lamiéndolos hasta dejarlos duro.

 

-Aaaahhh… Cas… Mmm… Aaaahhh… siiii… Mmm…

 

Los gemidos de su pareja eran la cosa más erótica que había escuchado en toda su vida. Se apresuró en bajar sus manos hasta el pantalón ajeno para quitarlo con rapidez junto con el bóxer, dejando a la vista esa magnífica erección y una risita escapó de su boca.

 

-Aaaahhh… Cas…

-Me gusta que te excites tan rápido cuando te toco- susurró sobre sus labios.

-Me empalmo solo con verte, Cas… Mmm…- respondió jadeando- Sabes cómo me coloco… cuando te tengo cerca… Aaaahhh… Mmm…

-Dean, eres tan excitante…

 

Buscó en los bolsillos del pantalón del menor hasta dar con el sobrecito de lubricante. Su pareja siempre tenía uno a mano, era una costumbre que adoptó durante sus primeros meses juntos, ya que solían tener sexo muy a menudo, aunque ahora las cosas eran muy diferentes y apenas coincidían los fines de semana para comer juntos o desayunar por las mañanas y tenía muy claro que era exclusivamente su culpa.

 

-Cas…- lo llamó en un gemido.

-Lo sé, Dean.

 

Se arrodilló frente al rubio mientras esparcía el lubricante en sus dedos y comenzó a penetrarlo con un dedo. Cuando agregó un segundo, sintió la resistencia del cuerpo ajeno y con su mano libre lo masturbó despacio antes de tragarlo con gula.

 

-¡Caaaasss! Oh Dios… Aaaahhh… sigue así… Aaaahhh… Caaasss… siiiiii… Caaaasss… Aaaahhh…

 

 Los estremecimientos y gritos de placer del menor le indicaron que pronto alcanzaría el orgasmo pero no se detuvo, aplicó más fuerza en su boca mientras lo embestía con tres dedos directo a su punto de mayor placer. Bajó su mano libre para desabrocharse el pantalón y aliviar un poco su dolorosa erección.

 

-Cas… Caaaasss… ¡Aaaahhh! ¡Caasss! Mmm… apártate… ¡Caaasss! ¡Aaaahhh!

 

El lujurioso grito que proliferó su pareja cuando llegó al clímax, estuvo a punto de provocar que se corriera sin siquiera tocarse pero logró controlarse y después de darle un último lametón, se levantó con una mirada predadora.

 

-Cas…- gimió sonrojado- Mmm…

 

Sin mediar palabras, lo volteó contra la pared y lo penetró con fuerza antes de sujetarlo por las manos. El menor gimió de gusto cuando impuso un ritmo desenfrenado. Sabía que no aguantaría mucho más tiempo y por unos segundos creyó que estaba lastimándolo pero la expresión de placer en el rostro del rubio junto con sus sollozos excitados que suplicaban por más, le dio a entender que lo disfrutaba tanto como él.

 

-¡Aaaahhh! ¡Más Caaassss! ¡Aaaahhh! ¡Aaaahhh Caaasss!

 

Le juntó las muñecas en vertical sobre la cabeza para sostenerlas con una mano y bajó la otra para comenzar a masturbarlo. El moreno lo embistió un par de veces más antes de correrse en ese estrecho interior mientras gruñía de placer. Su pareja se estremeció al sentirlo y acabó en su mano por segunda vez esa mañana.

 

-Dean…- jadeó a su oído- Te amo- repartió besitos por su nuca antes de darle la vuelta.

-Cas… yo también te amo- lo abrazó mimosamente- No tienes idea de cuánto extrañaba estar contigo de esta forma.

-Dean.

-No volvamos a pelear, ¿De acuerdo?

-De acuerdo- se besaron cariñosamente hasta que el teléfono del mayor sonó- No contestes.

-Debe ser importante, Dean.

-Bien- suspiró.

 

El moreno respondió serio, ya que había dejado muy claro que no quería que nadie lo molestara de la compañía y por eso sabía que Charlie no lo llamaría por algo que no fuera importante. Dio un par de asentimientos y cortó.

 

-¿Qué ocurre, Cas?

-Mmm, me están esperando en la compañía, se supone que por la tarde nos reuniríamos pero llegó antes.

-¿Un socio nuevo?

-Sí, es la persona de New York.

-Oh, recuerdo que me platicaste de él-el rubio lo besó- Es mejor que te des prisa y vayas.

-Pero Dean.

-No te preocupes, lo entiendo- el mayor le acarició la mejilla con suavidad.

-Ven conmigo.

-¿Eh?

-Él es la única reunión que tengo este día, lo atenderé ahora y me tomaré el resto del día libre para estar contigo.

-Cas… no es necesario.

-Quiero hacerlo, Dean- éste sonrió ampliamente.

-Entonces démonos prisa y vamos a ducharnos.

 

Ambos se apresuraron en ir al segundo piso para bañarse juntos y después de vestirse, el mayor condujo hacia su compañía. Los dos se dirigieron hasta el último piso y fueron hacia donde estaba Charlie tecleando algo en la pantalla.

 

-Hola, preciosura- saludó el rubio.

-Dean, que bueno tenerte por aquí.

-¿Él ya llegó?- preguntó el moreno.

-Sí, fue al baño hace unos… hay viene- indicó tras él.

-Hola, tú debes ser Castiel Novak ¿Verdad?- preguntó el hombre acercándose.

-Así es.

-Yo soy Benny Laffite, un gusto conocerte.

-Igualmente.

-Pasemos a mi despacho para hablar.

-Sí.

-Adelante- le abrió la puerta y se giró al rubio, quien sonrió.

-No te preocupes, me portaré bien mientras espero, ¿Cómo estuvo tu fiestecita del domingo?- preguntó volteándose a la pelirroja.

-No vas a creer lo que me pasó.

 

El moreno esbozó una sonrisa, sin duda tenía a un hombre maravilloso como pareja. Volvió a colocar su expresión serena de siempre y entró a la oficina. Cuando consiguiera cerrar esa asociación, tendría bastante que celebrar con el rubio y se aseguraría que nadie volviera a interrumpirlos. 

Notas finales:

Gracias por leer! :)

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