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TRUE LOVE (HUNHAN)

Autor: NaTyK1995

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Notas del fanfic:

 

¡Buena tarde para tod@s!

Debí hacer esto antes, pero con todo lo que paso no tenía ánimos. Sin embargo lo prometido es deuda así que aquí estoy. Antes que nada ¿Cómo están? ¿Qué ha sido de ustedes en todo este tiempo? ¿Cómo van estas fiestas? ¿Me extrañaron?...

Ahora, mil gracias a tod@s por su apoyo y espera, en especial por la espera. Debo decirles y admitir que me gustó mucho como me quedo el Fic.

Espero que en este nuevo TL haya más de lo que falto antes y que por supuesto a ustedes les guste.

Voy a publicar los primeros diez capítulos para ver qué tal va y si alcanzo hoy el resto hasta el veinte sino mañana. De verdad espero que les guste *//////*

PD: ¡Por favor lean desde el inicio, algunas, pocas, tal vez muchas cosas cambiaron! *=* 

¡FELIZ NAVIDAD PARA TODOS! Que la pasen bonito con sus familias y recuerden que estar juntos y sanos es más importante que cualquier cosa material.

 

No se olviden de la hermosa estrella que brillo por años en los escenarios y que trajo tanta felicidad a muchos. Esa hermosa estrella que ahora brilla en los cielos, ilumina nuestras noches para que sean menos oscuras y nos acompaña en las penumbras.

Kim JongHyun  lo hiciste muy bien, descansa en paz

 

 

Los Ángeles, EE.UU

 

SEHUN…

 

Abrí mis ojos y segundos después sonó el despertador a las seis de la mañana, me di vuelta y me tumbe sobre mi espalda, para mirar fijo al techo.  No sé durante cuánto tiempo me quede en la misma posición, como todos los días desde hace casi tres años, pensando lleno de dolor.

Hace ya casi tres años tuve que venir a estudiar a los EE.UU dejando todo atrás, mi familia, mi escuela, mi casa, mi país pero por sobre todo el amor de mi vida.

De nuevo los recuerdos invaden mi mente, su hermoso rostro, su cabello tan suave, sus besos llenos de ternura, amor y en ocasiones de pasión, sus caricias, su cuello, sus manos, su piel blanca suave y nívea, su pequeña cintura, sus piernas y… ¡DIOS! Como lo extraño, todos los momentos que vivimos juntos, lo que tuvimos que pasar, lo que sufrimos… definitivamente nunca, nunca podré olvidarlo.

LO AMO  más que a mi propia vida, lo amo de la manera más intensa y pura, estoy profundamente enamorado y locamente desesperado, por tenerlo otra vez entre mis brazos, hacerlo mío una y mil veces más, lo amo tanto que estoy dispuesto a volverme esclavo de sus caprichos, lo amo tanto que es tan difícil tratar de odiarlo y destruirlo.

-Otro día- mi voz neutra, rasposa y profunda, suspire y me levante y en minutos ya estaba listo.

Tome el maletín y antes de salir me dirigí a la mesita de noche, mire por un momento el pequeño oso pardo, lo dude por un instante, sin embargo siempre terminaba cediendo.

Tome el animalito, suspire y lo presione ligeramente contra mi pecho, rápidamente lo devolví a su sitio me gire y justo cuando casi llegaba a la puerta frene en seco, mire de nuevo el muñeco de felpa y camine hacia él, cerré los ojos lentamente y  volví a tomarlo en mis manos, lo acerque a mi rostro y deposite un beso en su cabeza.

Sin querer o tal vez si quería,  un débil “te amo” salió de mis labios. Como todos los días bese al peludo oso y dije las palabras, cumpliendo mi promesa, me volví a la puerta y rápidamente Salí de la habitación rumbo a la universidad.

En el camino lo único que podía hacer era pensar, la mayoría de las veces mi cabeza dolía de tanto hacerlo, pero nunca terminaba de comprender o de encontrar una solución, el inmenso amor que me consume, ese sentimiento tan fuerte y arraigado que me une a él, me lo impide.

 Ese mismo día en la noche, llame a unos amigos “si así se les podría decir” y decidimos ir a un club nocturno, uno de los más costosos de la ciudad.

-¿Estás seguro?- me pregunto por milésima vez KyungSoo.

Lo conocí hace dos años y medio es un buen chico, siempre me trata bien y se preocupa por mí y puede llegar a ser molesto con sus preguntas ¿ya comiste?, ¿dormiste bien?, ¿quieres algo?, ¿estás bien?, ¿Qué te pasa?, ¿Por qué?, ¿Cuándo?, ¿Cómo? … ¡Aaagghh!

-Aja- me limite a responder.

-¿Por qué?- me pregunto cortante.

-Solo quiero salir-

-¿Es por él… cierto?- su voz se puso temblorosa, frene en seco el auto.

-suspire-¡Basta!... es solo una salida y ya- le dije algo molesto.

-Es por él- afirmo.

-No…-

-Siempre es por él- me interrumpió.

-Basta…- dije suavemente.

-Siempre es lo mismo-

-Kyung… ya bas…-

-¿Por qué él?... ¿Acaso te gusta sufrir? Te engaño SeHun… ¡TE ENGAÑO!  ¿Por qué no lo olvidas de una vez? Si vas a…-

-¡BASTAAA!- alce la voz, algo dentro de mí se estaba rompiendo, otra vez.

-¡Olvídalo de una vez! … solo te hace sufrir… tu sufres mientras él está feliz, disfrutando en los brazos de otro… te olvido ¡ACEPTALO!-

-¡BASTAAAA!- grite más fuerte y empuñe mis manos al volante, se detuvo y en seguida me miro con su nariz y ojos rojos mientras las lágrimas recorrían sus mejillas, me dolió verlo así.

-SeHun…- pronuncio suave y puso una de sus manos sobre la mía. –Sabes que yo…-

-Lo intento…- dije cortante.

-¿Aah?-

-Lo intento- repetí –intento olvidarlo pero tú… tú me lo recuerdas siempre, cada vez que puedes lo nombras y me reprochas- sentía la ira crecer en mi interior.

-Y-yo, no… n-no- trato de hablar.

-Olvídalo- le corte.

-SeHun…-

-¡SOLO OVIDALO YA!- Salí del auto hecho una furia.

Sé que quería decirme, pero siempre lo interrumpía, no quería volver a escucharlo,  no quería volver a rechazarlo, volver a lastimarlo, KyungSoo es muy bueno, demasiado bueno para alguien como yo,  para la persona en la que me convertí, hace unos meses volví a ser el mismo jodido orgulloso, grosero, engreído, antipático, desinteresado y frívolo, una puta molestia para quienes me conocían.

Solo una persona pudo cambiar eso, solo esa persona podría cambiarlo otra vez,  no existe otra que pueda hacerlo.

Hace un año KyungSoo confeso sus sentimientos hacia mí, y como todas las veces a partir de ese día, lo rechace. Él sabe a cerca de mi condición pero aun así, me siguió todo el tiempo y no me dejo, lo siento mucho por él, pero algo o más bien “alguien” no me permite verlo de otra manera o sentir algo más que no sea cariño y agradecimiento.

-¿Entramos?- escuche su voz, me volví y me encontré con su mirada llena de dolor. Asentí y desvié la mirada, no soportaba verlo así.

No demore mucho para estar mareado y que al hablar la lengua me pesara. Pese a las advertencias de KyungSoo no me detuve, no lo haría esa noche, quiero tomar y tomar hasta que el alcohol nuble mi mente y pueda olvidarlo.

Desde la mesa donde estábamos, pude divisar un grupo de chicas sentadas en la barra. Las muy putas  jugaban con sus escotes y minifaldas, lanzándonos miradas lujuriosas.

-¡ZORRAS!- escuche decir a uno de mis amigos y todos reímos. JongDae o Chen como se hacía llamar, también es coreano como KyungSoo y yo, al igual que a mí lo obligaron a venir a estudiar aquí, después de todo el hijo y único heredero de las joyerías más famosas y costosas de Corea “THE KINGS” no podía ser un vagabundo, alcohólico, descuidado e irresponsable.

-Qué más da- escuche como la voz de Kris llegaba a parecerse a un gruñido.

Kris como le llamaban en la universidad  es chino, el hijo de un importante empresario en  China.

-¿Qué dices?... mira cómo se exhiben, están tan desesperadas que casi se están desnudando en frente de nosotros- soltó Chen lleno de repulsión y asco.

-Comida gratis… mejor para nosotros- dijo Kris con una pequeña y extraña sonrisa en su rostro.

Una corriente paso por mi cuerpo en ese momento. Desde que conocí a Kris su actitud altanera y superior hacia otros me molesto, era como si el imbécil se la pasara todo el jodido día en contra  del mundo.

-¿Quieres bailar?- una voz chillona y un pésimo coreano nos interrumpió, una chica un poco alta de cabello negro y algo morena, con una blusa que solo cubría un poco más debajo de sus pechos,  unos shorts cortos y tacones altos, se acercó y me pareció  reconocerla, tal vez de la Universidad.

-¿Yo?-

-¿Él?-

Dijeron al mismo tiempo Chen y Kris.

-Sí, tú- señalo a Chen y puso una mano en el hombre de este. Chen separo su mano de un golpe y la chica se sorprendió.

-¿Tienes pene?- le pregunto y la miro serio.

-N-no como crees…- pronuncio indignada.

-Entonces…- se puso de pie y se acercó a la chica, esta sonrió triunfante sin saber que le esperaba.

-Cuando tengas uno, y te deshagas de tus amiguitas… Tal vez, solo tal vez podríamos salir antes no… así que adiós.- Sus palabras eran cortantes y termino con una sonrisa en su rostro y haciéndole ademan con sus manos para que se fuera.

La chica tenía una expresión de terror en su cara y sus ojos se estaban poniendo rojos, tal vez lloraría. Ninguno de nosotros se sorprendió por la escena que Chen estaba montando, todos teníamos clara la sexualidad de los otros y todos jugábamos para el mismo equipo, solo que Chen era el más exagerado en cuando al tema. 

-Bien…- Chen suspiro y volteo su cara exponiendo su mejilla- hazlo de una vez, sé que quieres hacerlo  y me lo merezco- dijo.

La chica bufo molesta, golpeo su mejilla con fuerza y salió corriendo. Chen se sentó sobando su mejilla y con una sonrisa burlona.

-¡No tenías que decirle eso, un NO habría sido suficiente!- lo regaño KyungSoo, Chen le saco la lengua burlándose.

-¡PUTO CABRÓN!- grito de repente Kris sorprendiéndonos, por su leve joroba y su desencajado rostro el chico alto parecía ya demasiado bebido.

-¡GAY!... u homo como quieras, pero nada de eso, no olvides que tú también juegas para el mismo equipo- le recrimino Chen enojado.

-¡Si serás!- le dijo apretando sus dientes y haciendo ademan de golpearlo.

-¡Sabes muy bien que…!-

-¡YAH!- los interrumpí antes de que empezaran la misma absurda discusión –Cuantos años tienen ¡compórtense!- les dije ya enojado, me hartaban sus peleas, se callaron y siguieron tomando.

Las chicas seguían pavoneándose en frente de nosotros y los únicos interesados al parecer éramos Kris y yo.

Chen al igual que todos  es  gay y en ocasiones parecía un activista en contra del género femenino, pero solo con las que para él eran “putas, zorras,  arrastradas…”  y de más cosas. KyungSoo, bueno él solo tiene ojos para mí como él mismo lo dice. Kris siempre fue difícil de saber qué era lo que pensaba o pasaba con él. En su momento producto de las insistentes locuras de Chen jure que Kris era gay también, pero hoy parecía interesado por esas chicas, así que tal vez me equivoque.

Por mi parte, después de estar doce largos años, pensando y deseando a una sola persona que lo único que hizo fue usarme y votarme, volviendo mi alma pedazos y a mi corazón polvo, lo único que circulaba por mis venas era la ansiedad por conseguir lo que me había planteado.

“VENGANZA”

El sonido sordo de la copa golpeando la mesa llamo mi atención.

Kris trago con su puto estilo el licor y me miro sonriendo ladinamente.

-¿Qué dices?- me pregunto.

Quise asentir sin dudarlo, pero no pude hacerlo. Pase la mirada por el rededor de la mesa, KyungSoo me miraba con sus grandes ojos rogándome silenciosamente que no lo hiciera, mientras que Chen entrecerraba su mirada y se sentaba más cómodo, estaba ansioso por mi respuesta.

Justo en ese momento, mis absurdos pensamientos me jugaron una mala pasada, los recuerdos de todo me llenaron hasta que quise explotar. Una enorme corriente de ira recorrió mi cuerpo y casi por inercia me levante. 

-De acuerdo… pero la rubia es mía- respondí mirando el grupo de chicas adelante.

-Como quieras- escuche decir a lo lejos a Kris.

-SeHun no…-

-¡Déjalo!- corto Chen a KyungSoo – Quiero ver hasta dónde puede llegar con esta estupidez- termino Chen sonriendo.

No sé cómo ni en qué momento, termine entrando en una habitación de un Motel barato besándome desesperadamente con la rubia. Caminamos sin separarnos hasta la cama, de inmediato empezamos a desnudarnos, la rubia se sentó a ahorcadas sobre mí y empezó a besar y mordisquear mi cuello.

De pronto sus alegres y hermosos ojos me observaron, su tierna sonrisa, su rostro y su mirada tan pura se hicieron presentes en mi mente y  casi provocaron que me ahogara con el aire, todo estaba en mi cabeza  y la culpa se hizo presente.

De inmediato  la tome de los hombros y la arroje a un lado de la cama, me senté de golpe respirando agitadamente.

-¿Qué ocurre?- me pregunto molesta.

La mire fijo y entonces por un momento pensé en salir corriendo de ahí, pero después las imágenes,  esas malditas imágenes volvieron a mí y con eso fue suficiente. Mire a la chica de reojo, la cual ya estaba tras de mi acariciando mis hombros y rosando mi cuello con sus labios, suspire y sin pensarlo un débil “lo sientosalió de mis labios.

-Nada- me voltee y me lance sobre ella.

La luz golpeaba fuerte en mi cara, abrí lentamente mis ojos y no reconocí el lugar, cuando mire a mi derecha me encontré con un cuerpo a medio cubrir y desnudo.

-¡¿Qué?!- de un salto salí de la cama, busque mi ropa y una vez vestido me fui del lugar. Sin importarme siquiera quien carajos era esa mujer.

“-¿que hice?... ¡Dios!! Amor perdóname… pero que idiota, perdón amor perdón-”.

Las lágrimas ya recorrían mis mejillas y me sentí la mierda más grande del mundo.

“-¿Qué voy hacer?... como lo volveré a mirar a los ojos… estaba desecho, se lo prometí, lo amo y acabo de romper mi promesa y engañarlo en una sola noche-“.

La culpa me estaba consumiendo, y su rostro me estaba atormentando, mi cuerpo pesaba, no sé cómo logre llegar a mi departamento, entre a tropezones y comencé a llorar desesperadamente y a lanzar todo a mi paso, las lágrimas no paraban y el dolor me mataba lentamente, pero entonces en medio del desastre un sobre cayo de la mesa que acababa de lanzar hasta el otro lado de la habitación  y recordé porque lo hice.

“-¡QUE ESTUPIDO!-”

Llorando, lamentándome y culpándome cuando fue él quien rompió nuestra promesa, fue él quien me engaño, fuel él quien me obligo a hacer esto, fue él quien me convirtió en esto. Tome el sobre y limpie las lágrimas con brusquedad.

El tono de mensajes de mi celular interrumpió mis pensamientos, lo tome sin interés y otra vez era un mensaje suyo, ¿que no se cansa? … ahora no estoy de…. Un momento… algo hizo clic en mi cabeza.

“Veamos que harás y como te sentirás, cuando me veas feliz conalguien más”

“Do KyungSoo… contigo lo destruiré a él”.

 

 

 

 

… …

 

 

 

 

Seúl, Corea del Sur

 

LUHAN…

               

El despertador sonó a las seis de la mañana, como siempre. Me removí bajo las sabanas y estire los brazos sobre mi cabeza, voltee a la mesita de noche y lo apague, me quede recostado mirando al techo y entonces los momentos empezaron a repartirse en mi cabeza haciendo que un mar de emociones me llenara por completo rabia, melancolía, tristeza, alegría, pasión, excitación y amor, si amor era lo más importante, imágenes de los besos que nos dimos, las caricias, las palabras, actos de amor y las noches de pasión que pasamos juntos.

Sonreí y mi cuerpo se estremeció por completo al recordarlo, esos recuerdos y sus palabras son mi motivación cada día para levantarme y seguir adelante, no estoy por completo feliz, a veces quiero morir o llorar todo el tiempo pero siempre que me sentía así, sus palabras se repetían en mi cabeza…

“-Regresare… te lo prometo. Por favor espera por mi… yo esperare por ti… cuando esto termine… nada… nada ni nadie impedirá que estemos juntos… regresare y entonces seremos felices, muy felices… te lo prometo… te amo y te amare siempre.-“

Su voz quebrándose y cargada de dolor, sonaba en mi cabeza y entonces los malos pensamientos desaparecían y una sonrisa se formaba en mis labios.

- Te amo- susurre al aire abrazando una almohada como si se tratase de él.

-¡Cariño!… ¡JongIn está aquí!- escuche la dulce voz tras la puerta, la Señora Min o Tía Min como ella prefería que la llamara es una mujer muy buena, llena de cualidades, valores y amor. Me abrió las puertas de su hogar y me acogió como a un hijo, ella y su familia son como ángeles para mí.

Su sobrino MinSeok es un chico de mi misma edad pero algo más bajo que yo, en un inicio fue muy difícil pues no se podría saber cuál de los dos hablaba menos, siempre con sus auriculares puestos no sabía si lo hacía porque todo el tiempo escuchaba música o para evitar que las personas le hablaran, pero con el tiempo nos dimos cuenta de que teníamos muchas cosas en común, tal vez el hecho de que ambos perdiéramos a un ser amado y sufriéramos en silencio nos unió más.

YongHwa-hyung, es primo de MinSeok he hijo de la Tía Min, un chico o más bien “hombre” de 26 años, los cuales no aparenta pues se veía un poco mayor que yo, es muy apuesto no puedo negarlo pero no es mi tipo, siempre me trata de una manera muy especial, se preocupa en exceso por mí, es algo sobreprotector pero amable y cariñoso, es el hermano mayor que cualquiera quisiera tener.

-¡Hannie!… ¿está todo bien?- oí un tono de preocupación en su voz entonces reaccione mire el reloj y este marcaba las siete de la mañana, me levante de golpe  ¡A esta hora debería estar saliendo de casa y aún estoy en la cama!

-¡Haaa!… si Tía Min, por favor dile que siga sin mí me tardare un poco, gracias- dije en voz alta para que ella me escuchara, mientras buscaba y alistaba todo para la universidad, me metí al baño y en cuestión de minutos me duche y me vestí, me puse una camisa blanca cuello V, unos pantalones negros, un suéter negro algo largo y unos convers blancos y negro, me acomode el cabello con los dedos, me colgué el maletín y tome los libros.

Antes de salir me gire hacia el mesón de la computadora, tome el pequeño oso blanco, acaricie sus orejas y le di un fuerte abrazo, “como quisiera que estés aquí”  bese su cabeza y lo devolví a su sitio.

-Nos vemos en la noche HunHan, compórtate- sí, estoy hablando con un oso de felpa, pero es lo único que tengo de él, lo único que pude conservar y salvar de las peligrosas garras de esa mujer, y de alguna forma darle cariños y hablar con HunHan como le llamo, mantiene mi esperanza viva y siento como si por medio del pequeño oso él pudiera oírme y sentirme.

-Tu hijo es un idiota enamorado omma- solté al aire con un tono de tristeza y amargura en mi voz y una débil sonrisa se formó en mis labios.

Salí corriendo y baje las escaleras encontrándome a un muy tranquilo Kai “como me hacía llamarle”  sentado en el sofá mirando atentamente su celular y me sorprendí.

-¿Kai?- lo llame, él levanto la cabeza y me miro elevando una de sus cejas, me dedique a encogerme de hombros y bajar la cabeza.

Se levantó y comenzó a caminar lentamente hacia mí.

-¿Se te pegaron las cobijas?- uso su famoso tono amenazante -¿Ah?- me miraba fijo y  temblé,  en verdad daba miedo cuando se ponía en ese plan. Sonreí tímido, puse cara de cachorro asustado y lo mire, sabía que eso funcionaria.

-L-lo siento… n-no dormí b-bien anoche- le dije nervioso bajando a un más la cabeza.

-¿Estas bien?- me pregunto en seguida, lo mire y su rostro había cambiado por completo ahora lucia muy preocupado, me sentí culpable y lo lamente en seguida.

-S-si… no, no te preocupes- negué con la cabeza y le dedique un intento de sonrisa.

-¿Estás seguro?- puso sus dos manos alrededor de mi rostro y me miró fijamente aun preocupado.

-Si… tranquilo, no es nada- sonreí más ampliamente esta vez y puse mis manos sobre sus mejillas, haciendo presión lo que causo que sus labios se deformaran, entonces ambos empezamos a reír y a mover nuestras cabezas de lado a lado, no estaba muy cómodo con esa situación pero se lo debía después de hacerlo preocupar injustamente.

-¿Quieres que te lleve?- escuche el tono feroz de YongHwa-hyung el cual me molesto un poco, siempre se comportaba de esa manera cuando estaba cerca de Kai u otro chico, que según él solo quieren aprovecharse de mí. Solté a Kai en seguida y lo mire.

-No es necesario, caminaremos- respondió él  cortante y casi pude ver como sus palabras apuñalaban el cuerpo de Hyung –Vamos – me dio un beso en la frente y tomando mi mano salimos de casa.

-No tenías que ser tan grosero- le dije refiriéndome al tono que uso para responderle –Solo fue amable-

-¡Seguro!- dijo de manera burlona.

-Kai…-

-Lu, ya te lo dije… él no me agrada, no me gusta cómo te mira, es demasiado posesivo y cariñoso contigo…- soltó molesto y me miro –No me agrada y me molesta que toque a mi pequeño ángel- una pequeña pero sincera y hermosa sonrisa se formó en sus labios, mientras me miraba atentamente con sus oscuros, puros y profundos ojos, llenos de ese brillo que no podía explicar el porqué de su presencia.

Me perdí por un momento en ellos y suspire resignado, la verdad no debería de sorprenderme, ya habían pasado casi tres años y su actitud con YongHwa-hyung no ha cambiado para nada.

Son solo casi tres años desde que conocí a Kai, pero es como si lo conociera de toda la vida, no nos encontramos por casualidad, no nos conocimos como lo hacen las personas normales, nadie nos presentó, simplemente nos salvamos mutuamente.

En el peor de los momentos, ambos estábamos perdidos y solos, pero cada uno encontró en el otro una luz de esperanza, me apoyo, consoló y cuido cuando más lo necesitaba, en lugar de una mano; me daba un abrazo, en lugar de palabras; me regalaba miradas, miradas que carecían de lastima y en cambio llenas de comprensión y ternura, nunca me presto su hombro para llorar, en cambio lloraba conmigo mientras yo me refugiaba en su cálido pecho.

Es mi ángel guardián, sin él no sé qué hubiera sido de mí, estaba dispuesto y seguro a terminar con todo, con el dolor, la tristeza, las lágrimas, mi vida… dispuesto a irme de este mundo, dispuesto a rendirme y tal vez a decepcionar  y traicionar al amor de mi vida. Kai está sosteniendo la cuerda que evita que caiga al abismo.

Sentí un dolor en mi cabeza, entonces Salí de mis pensamientos.

-¡Despierta!- Dijo Kai con una sonrisa.

-¡Aah!, dolió- me queje exageradamente.

-¡Ohh!... lo siento, te lastime… déjame ver- dijo agarrando mi cabeza y poniéndola en su pecho, dándome caricias en la zona afectada.

-¡Sana colita de rana, si no sana hoy, sanara mañana… Muaack!- canto y al final me dio un ruidoso beso en la coronilla.

-¿Qué haces?- renegué y me aleje en seguida, no era justo de mi parte comportarme de esa manera con él lo sabía, pero desde el día en que mi mundo se hundió y se formó esta muralla en mi corazón, las únicas caricias y cariños que quería recibir eran lo de “él”.

“Quiero que él vuelva y me salve, es lo único que pido”

Kai sonrió y me pellizco una mejilla.

-¡Qué lindo!- dijo con un tono de voz mimada, me soltó y paso su brazo sobre mis hombros para empezar a caminar.

“Otra vez la misma sensación… otra vez me sentía observado… no sé si es mi imaginación o no pero hace un tiempo me sentía igual… no es siempre, pero últimamente lo sentía más frecuentemente… y mientras caminaba con Kai quejándome sobre sus cariños volví a sentirla… ¿Qué es?-”  Pensaba mientras caminaba junto a Kai.

Y LuHan no estaba imaginando cosas, no muy lejos de ellos una figura alta, vestida  completamente de negro y con una cámara de última tecnología en sus manos, lo seguía cuidadosamente para no ser descubierto.

 

 

Desearía poder regresar el tiempo, cuando me sentía lleno con solo mirarte…

Si tan solo pudiera, porque nada ha cambiado…

Si pudiera regresar a ese lugar…

Sabes a lo que me refiero, quisiera regresar en el tiempo…

Piensas que no vale la pena  lo que haces para encontrarlo…

Quiero regresar a esos tiempos, no puedo vivir sin ti…

Me digo “vive por tu cuenta” pero pienso “vivo solo por ti”…

Me deshago en llanto, pero es imposible olvidarte…

Solo pienso en tu rostro…

¿Por qué no vienes? Sálvame, sálvame, salva mi vida…

Duele, duele, ayúdame por favor, sálvame de esta kryptonita…

No puedo vivir sin ti…

Ailee & Truedy

Notas finales:

espero que les guste :) *//////* 

desde ya gracias :) 

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