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Inolvidable por Kuroyami Mirai

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Notas del fanfic:

Hooolaa, aquí traigo otra obra n_n… Tal vez me maten porque aún no termino mis otros fics, pero esta historia es de éstas que se te ocurren en un flash y simplemente tienes que escribirla hahahaha… Ya la tengo bastante adelantada y solo les puedo decir que no es muy larga, pero espero la disfruten… bueno ya! Lean y después me dicen qué les pareció.

Una cabellera rubia, una azulina mirada, una sonrisa de pecado y un pecho hinchado con orgullo. Uzumaki Naruto había sido transferido a un nuevo instituto, Konoha Gakuen.

Con una confianza desbordante se paró en frente del salón con un pulgar prepotente en su pecho y después escribió a todo lo largo del pizarrón su nombre y su apellido, al parecer tenía la intención de que hasta las hormigas supieran su nombre ya que el tamaño de la letra era enorme y había sido oscurecida a tal punto que luego sería difícil de borrar.

Murmullos invadieron el salón a causa del nuevo alumno y el pecho de Naruto se levantó aún más, cruzando los brazos en éste, había logrado su cometido y es que no podía evitar ser el centro de atención. El maestro solo lo miró con una gotaza de desconcierto en la sien y luego lo mandó a sentar.

_Puedes escoger el asiento que prefieras- le explicó Iruka mientras le ponía una mano en el hombro en señal de paternidad. Naruto lo miró de reojo cambiando su semblante a una seria expresión de desapruebo, por alguna razón no le gustaba que lo tocaran sin su consentimiento, se sentía incómodo.

El maestro interpretó correctamente su mirada y rió tratando de ocultar su nerviosismo mientras daba un pequeño paso hacia atrás. ¿Por qué un chico que era más bajo que él lo había intimidado con solo mirarlo? No podía entenderlo, y tampoco quería.

Naruto hizo un ademán con la cabeza, indicando que había entendido el mensaje y recogió su bolsa dejándola caer en peso sobre su hombro. Escogió un asiento vacío, no quería importunar a ninguno de sus compañeros, y quién le iba a decir que el único asiento vacío que había era precisamente junto a la persona que llevaba tiempo buscando y además la persona que lo había hecho, literalmente, morir: Uchiha Sasuke.

El aludido solo lo miró de reojo, sin mucho interés, o al menos eso aparentaba. No sabría cómo explicarlo, pero algo tenía ese chico rubio que lo hizo sentir en cierta medida... ¿vulnerable? No, era algo más que eso, era una sensación de querer golpearlo y a la vez no querer hacerlo.

Era extraño, se sentía inquieto, expectante ante sus movimientos, impaciente por que dijera algo, pero Naruto no dijo nada, solo le sonrió y después lo ignoró desviando su vista al frente. Definitivamente inquietante, sin embargo, Sasuke no lo demostraría, su orgullo se lo prohibía rotundamente.

El maestro comenzó con su clase de literatura borrando con dificultad el nombre de Naruto del pizarrón y luego escribiendo el tema, la fecha y una frase conmemorativa para el día. Si, Iruka era un romántico y tenía por costumbre escoger una frase célebre, el fragmento de un buen libro o un verso que lo haya conmovido y escribirlo entre comillas en la parte superior del verde rectángulo. De ésta forma podía tratar de introducir a sus alumnos en el hermoso mundo de la literatura y si no lo conseguía ese día, que era lo que normalmente pasaba, simplemente se apoyaba en su propia creatividad para no deprimirse y poder continuar con su extensa lección.

_La Frase del Día- anunció mientras la iba escribiendo- es de un libro que catalogo como uno de mis preferidos- se volteó para encarar a sus alumnos y entonces dijo la frase en voz alta, sin necesidad de leerla, ya se la sabía de memoria- "Por muy lejos que el espíritu vaya, nunca irá más lejos que el corazón".

Que cursilería. Eso era lo que pensaban la mayoría de los chicos, en cambio las chicas se sentían, como siempre, conmovidas y algo nerviosas, seguramente porque les vino a la mente el chico que les gustaba en ese momento.

Muchas de ellas no pudieron evitar mirar hacia el asiento de cierto moreno para ver su reacción ante el "romanticismo", desilusión, era lo que se reveló en la mayoría de esas féminas miradas cuando notaron que Sasuke no tenía el más mínimo interés en tan exasperante asunto.

En cambio Naruto parecía pensar diferente, la frase lo dejó pensativo, como si estuviera recordando algo. Sacó su lapicero y no pudo evitar anotarla en su cuaderno. No era para enamorar más tarde a ninguna chica, tampoco porque fuera un gran amante de lo cursi, es solo que la frase le había dado que pensar y no quería olvidarla tan pronto.

Sasuke nuevamente lo observó, esta vez a través del cabello del flequillo, para que su "presa" no notara su silenciosa vigilancia. Al ver la acción solo pudo pensar que era un idiota romántico o un Don Juan que le gustaba enamorar chicas con estas ridículas frases. Rodó los ojos con hastío y de nuevo clavó su vista en el pizarrón.

Iruka al ver la misma reacción de siempre en sus alumnos suspiró agotado por su falta de interés y se dispuso a continuar con la lección. No importa, el año apenas estaba empezando y aún le quedaban muchas clases por dar, lograría su cometido de volver más cultos a esos adolescentes maleducados que tenía por alumnos.

El día caminó de la mano de la lentitud, eran amigos cercanos solo que no se lo habían dicho a nadie y sólo iban juntos cuándo alguien quería que viniera la rapidez en el reloj. Que malditos eran ese par de amigos.

Naruto se sentía aplastado por las miradas del resto del alumnado que lo fulminaban como si estuvieran a la espera de que hiciera algo tan descarado como su presentación. Él no los decepcionaría, por supuesto que cumpliría con sus expectativas, solo que aún era muy pronto para comenzar a hacer de sus fechorías.

Una sonrisa descabellada se le escapó de los labios y Sasuke no pudo evitar mirarlo otra vez, con los ojos entrecerrados, ¿qué se tenía entre manos el chico nuevo? No conocía la respuesta, sin embargo lo averiguaría, no iba a permitir que cualquier desconocido llegara y perturbara su espacio y su tranquilidad.

El día seguía tomando el té junto a la lentitud y miraban con burla a los estudiantes que esperaban impacientes porque las clases terminaran, rieron en la cara de esos ingenuos adolescentes y siguieron tomando su té.

Iruka seguía chachareando sobre lo maravilloso que era la extensa prosa del libro....

Riiiiiiiiiinnnnn....

La campana sonó anunciando el tan esperado descanso, interrumpiendo la "interesante" charla del maestro. Los estudiantes se pusieron de pie sin importarles que el profesor no hubiera terminado de hablar siquiera y comenzaron a reunirse para salir a disfrutar del recreo.

Iruka intentó anunciar en voz alta que debían traer para la clase que viene un ensayo, pero la gran mayoría de su clase no lo escuchó, volvió a suspirar y recogió sus papeles para irse. ¿De qué servía que permaneciera ahí si nadie lo escuchaba? Parece que debía de escarmentar a sus estudiantes haciéndoles un examen sorpresa en la próxima clase, a ver si se dignaban a estudiar después de ver sus bajas calificaciones.

Naruto luego de guardar sus cosas con rapidez se puso de pie de un salto. Sasuke dio un respingo por la sorpresa, trató de ocultar su repentino desconcierto y aturdimiento cuando su rubio compañero lo tomó del brazo y lo arrastró al corredor.

No lo entendía y peor aún era sentir ese molesto escalofrío que osaba de recorrerle la espina dorsal cuando su piel entró en contacto con la de Naruto, maldito escalofrío. Intentó zafarse del agarre, pero su captor insistía en no soltarlo y además en no explicarle a qué se debía tal atrevimiento de su parte.

Caminó entre tirones y forcejeos y a pesar de la silenciosa lucha Naruto había logrado llevarlo al baño para caballeros. Los ojos se le abrieron como platos cuando lo empujó dentro de un cubículo y cerró con llave la puerta.

_Voy a ser un poco tolerante y no te voy a golpear, ¡muévete!- ordenó molesto cuando Naruto se puso entre él y la salida.

_Quiero hablar contigo.- respondió sin más.

_ ¿Y tiene que ser en "este" lugar?- enfatizó con fastidio señalando el estrecho espacio.

_Necesitaba que fuera en privado.

_ ¿Qué? ¿Vas a confesarme tu amor?- intentó bromear con aires de grandeza y cruzando los brazos sobre su pecho como si estuviera sospechando lo lógico.

Naruto entrecerró los ojos molesto, apretó la mandíbula provocando que sus dientes rechinaran por la fuerza y cerró los puños para contenerse. En serio que tenía ganas de golpear a ese tipo, era todo un cretino y un arrogante, pero se contendría, tenía que hablar de algo importante y el tiempo era poco, debía ser breve.

_ ¿No me recuerdas?

Sasuke se sintió extrañado por la pregunta y miró serio a su emisor. No entendía qué era lo quería decir- Claro que te recuerdo- los ojos de Naruto se abrieron en emoción y abrió la boca para decir algo pero fue interrumpido- Escribiste tu nombre tan grande que se podía leer desde mi casa y te sentaste a mi lado todo el día, es imposible olvidarte- lo último dicho con un tono de sarcasmo que hizo que el rubio gruñera con fastidio.

_No me refiero a eso- bufó molesto- quiero decir que si no me recuerdas de antes de hoy.

Sasuke soltó sus brazos dejándolos caer en peso y miró a Naruto detenidamente, como buscando algún rasgo que le hiciera recordar, sin embargo no vio nada. Naruto era demasiado... único, como para olvidarlo tan fácilmente. Si lo hubiera visto antes pues obviamente lo recordaría.

_Lo siento pero nunca te había visto, al menos hasta hoy.

Naruto agachó la cabeza provocando que sus mechones taparan sus ojos, el gesto impidió que Sasuke notara la decepción de su azul mirada, sin embargo se sintió algo apenado con él.

Suavizó su expresión y se disponía a decirle algo para reconfortarlo por quién sabe qué cosa que estuviera mortificando a su rubio compañero, levantó su mano despacio para tocarlo pero Naruto dio un paso atrás- Ya veo, entonces no importa. Perdona por hacerte perder tu tiempo- y diciendo esto quitó el seguro de la puerta y salió dejando en el estrecho espacio a un confundido Sasuke que aún mantenía la mano sostenida en el aire.

 ¿Qué fue todo eso? Chasqueó la lengua con fastidio y se dispuso a salir también, no quería permanecer en ese lugar, se sentía... inquieto.

El resto del día siguió siendo más incómodo aún. Naruto fue rodeado por sus compañeros en poco tiempo y le hacían todo tipo de preguntas, preguntas estúpidas. ¿De dónde vienes? o sino ¿de dónde son tus padres? Las preguntas eran entendibles, el cabello de Naruto y su color de ojos lo hacían parecer como un extranjero, sin embargo era tan japonés como cualquiera de los presentes, al igual que sus padres.

Les dio esta misma respuesta y sus compañeros dudaron, pero luego les explicó que su padre tenía unos genes muy fuertes que cargaba desde años atrás en su familia dónde todos y cada uno de ellos eran rubios. Después de la explicación de su árbol familiar sus compañeros decidieron creerle y entonces cambiaron las preguntas. ¿Tienes novia? ¿Quieres hacer algo este sábado?

Waw, se había hecho popular desde el primer día y tal cosa lo hacía sentir un rey, no pudo evitar demostrarlo en una sonrisa y Sasuke no lo perdió de vista.

Desde que Naruto fue rodeado e interrogado por los entrometidos de sus compañeros no le había perdido detalle a la conversación, por supuesto no lo demostraba y fingía desinterés, su orgullo era muy estricto con estas cosas.

Gracias a esto pudo averiguar varias cosas sobre Naruto sin tener que molestarse en preguntárselas. Por ejemplo, no tenía novia, su comida preferida era el ramen, su color preferido era el naranja, a pesar de su aspecto era japonés, su tipo de lectura preferida era la comedia y por supuesto, ADORABA ser el centro de atención, de todo eso se dio cuenta con solo afilar un poco su sentido de la escucha y estudiar un poco su comportamiento de reojo.

 El problema era que ahora había una pregunta en su cabeza dando vueltas, solo que esta vez era para él mismo: ¿Por qué demonios le interesaba tanto saber estas nimiedades acerca de Naruto? Era absurdo, estaba actuando como sus irritables fanáticas y tal pensamiento hizo que se pateara mentalmente. Se puso de pie con brusquedad haciendo ruido con la silla y salió alejándose de todo, incluso de su estúpida curiosidad.

Naruto lo observó alejarse y después siguió participando en la superficial conversación que estaba teniendo. Aun así no estaba metido de lleno en ella, respondía por inercia o simplemente asentía, su cerebro estaba demasiado ocupado pensando como para tan siquiera seguirle el hilo a la tonta charla acerca de lo divertido que era esquiar en las montañas que rodeaban el pueblo.

Sencillamente estaba procesando algo que era mucho más relevante para él. Una idea cruzó su mente pero le faltaban piezas para completarla, necesitaba tiempo, pruebas y una sabia tutela que lo guiara. Esa noche tendría una charla muy seria con su compañero y amigo, Kurama. A lo mejor él tendría un consejo que pudiera ayudarle.

En unos escasos minutos, Naruto se despidió de los que lo rodeaban y también salió del salón. Buscó algo con la vista y cuando lo encontró en el patio sólo pudo quedarse estático, observando por la ventana del corredor desde la distancia, sin poder acercarse, sin querer hacerlo y a la vez sí quererlo.

La situación estaba comenzando a irritarlo y no pudo evitar golpear la pared con su puño para detener a la frustración que estaba comenzando a envolverlo en su manto de terciopelo, soltó un fuerte suspiro y volvió a entornar la mirada en la lejanía del patio, ahí en ese lugar dónde se encontraba el causante de su fuerte jaqueca.

Sasuke caminaba con las manos en los bolsillos de su pantalón y miraba hacia abajo demasiado concentrado en sus pensamientos como para tan siquiera notar la mirada de Naruto en su espalda. Todo era demasiado inquietante para él y demasiado incómodo para Naruto.

Sencillamente las cosas no eran como debían ser, los sucesos no eran como habían sido predichos y su tan esperado encuentro no fue como se había esperado. ¿Llegaría el día en que Naruto le contará a Sasuke toda la verdad? ¿Sería Sasuke capaz de aceptarla? Sus vidas, sus muertes, su separación, su reencuentro, sus holas, sus adioses, nada y todo era como debía ser o cómo debió haber sido.

 

Continuará...

Notas finales:

Yyyyy? Qué? Merece la pena, os he dejado con la intriga? O soy una mierda de escritora ¬_¬U… Díganme chicos y según su opinión pues la continúo, sino, pues se quedará archivada en un folder de mi laptop TT-TT

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