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Pink Cocktail por LovingTales

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Notas del capitulo:

Hola a todas :) les traigo esta historia en la que he estado trabajando en mis tiempos libres, avanzando con otros fics también.

Les comento que estoy disfrutando mucho de este fic, así que los capítulos serán más o menos extensos aunque he tratado de narrarlos de forma ligera para no cansar a nadie. 

Espero lo disfruten :)

un beso a todas

 

Los personajes pertenecen a Eiichiro Oda 

 

Era un día caluroso como tantos otros durante aquel verano, el teléfono de la secretaria sonó a eso de las cuatro de la tarde. Aquella hermosa mujer de buen porte y agraciadas facciones caminó hacia una oficina y golpeó la puerta.


-Adelante- se escuchó una voz masculina del otro lado-


-Permiso señor… - exclamó la  joven con timidez- acabo de recibir un llamado desde la agencia Red Hawk-


El hombre rubio  sentado en un enorme y lujoso escritorio negro la miró con curiosidad haciendo que la joven de pelo rosa se sonrojara.


-¿Qué han dicho?- preguntó con un tono de nerviosismo en su voz-


-Les dije que se encontraba ocupado y que no podía atender la llamada, tal y cómo me pidió que dijera en caso de que alguien preguntara por usted, entonces me dejaron el mensaje… él  viajará esta noche y necesita que alguien lo recoja mañana a las 13:00 hrs. en el aeropuerto-


El mensaje pareció aliviar al rubio. Sonrió satisfecho y despachando a su secretaria volvió al trabajo, no obstante le fue imposible concentrarse. Hacía apenas unas semanas  todo marchaba perfecto, como siempre, no obstante se acercaba la nueva temporada de verano y los diseñadores exigían que se incorporara un nuevo rostro a la campaña, el dolor de cabeza para aquel hombre  no empezaba ahí  sino más bien en la descripción que le habían solicitado: Hombre joven de estatura sobre 1.85, con musculatura bien trabajada, tez blanca y cabello claro. No era imposible encontrarlo el problema recaía en que los casting para la campaña de verano ya se habían hecho, las nuevas modelos contratadas y en ningún momento antes se planteó la necesidad de un nuevo modelo masculino. El plazo para buscar ya había vencido y el trabajo se venía cada vez más encima, teniendo apenas dos días para encontrar al joven, de lo contrario tres de los más prestigiosos diseñadores se bajarían del proyecto dejando un completo caos en la organización de aquel evento tan importante en el mundo de la moda.


A pesar de que la situación y el estrés para el dueño de aquella exitosa empresa casi termina por arruinar todo, una de las manager y contadora de los supermodelos terminó por contactarse con la famosísima agencia de modelaje Red Hawk quien se comprometió a enviar a su mejor busca talento y productor  para que realizara un casting extraordinario y conseguir al chico deseado, a cambio de tener para el avance de temporada de invierno a dos de sus supermodelos. A regañadientes el rubio aceptó puesto que no le gustaba que sus modelos firmaran para otra agencia.  


-Tranquilo señor, ya verá como todo este tema se resolverá- trató de calmarlo la manager. Una hermosa y joven mujer  peli naranja-


-Si tú lo dices Nami… confiaré en tu palabra- respondió-


La famosa y prestigiosa  Donquixote era una agencia de modelaje profesional  ubicada en el distrito más adinerado de la toda la ciudad, tenía como sede un enorme edificio de vidrio y mármol negro con una gigantografía en color rosa que la caracterizaba y hacía famosa por sobre todos los demás. Su dueño el multimillonario Donquixote Doflamingo había hecho fortuna como busca talentos de jóvenes artistas, tanto músicos, pintores y modelos, especialmente estos últimos quienes le habían permitido escalar en la difícil pirámide de exigencias que las grandes marcas y diseñadores demandaban.


Dentro de aquel edificio existían distintos departamentos encargados de secciones: fotografía, edición, publicidad, marketing, impresión de la revista mensual de arte, música y moda y taller de confecciones donde se elaboraban los trajes y ropas que los modelos usarían. No menos importante eran los camarines de los supermodelos y artistas así como también la cafetería donde todos solían compartir de vez en cuando un café o snack.


Las relaciones laborales eran amenas, por lo menos entre los trabajadores, a excepción de cierto círculo más conocido como los supermodelos, dada su condición de modelos exitosos y adinerados.


El grupo de los supermodelos estaba compuesto por cinco jóvenes quienes habían triunfado en el mundo del modelaje convirtiéndose en los más solicitados por todas las grandes marcas tanto a nivel nacional como internacional. Sin embargo de todos ellos el que más destacaba era  Sanji un chico rubio de apenas 21 años, 1.80 de estatura, ojos azules y lo que lo hacía un rostro inconfundible sus extrañas pero características cejas rizadas.  Era conocido por todos como el Dios del modelaje de alta costura  puesto que no había marca ni diseñador que no deseara que Sanji modelara para ellos. Gracias a su carisma había logrado fama y fortuna con rapidez haciendo que las acciones de la empresa se elevaran en un 300%! llenando los bolsillos de quien lo había descubierto trabajando de mesero en un restaurant francés.


Dentro de los otros cuatro supermodelos más cotizados se encontraba Trafalgar D. Water Law un apuesto joven moreno de 26 años, cabello negro y ojos grises permanentemente rodeados por grandes ojeras que lo hacían el favorito de las franquicias alternativas cuyo estilo se caracterizaba generalmente por ropa oscura, estampados blanco y negro y  góticos. Law como todo el mundo le llamaba era el segundo supermodelo más solicitado y el favorito de Doflamingo, según se rumoreaba en los pasillos era uno de sus tantos amantes.


Bassil Hawkins era el tercero en orden de demanda, un tipo realmente alto con 2.10 metros de estatura y una larga cabellera rubia era el preferido para la promoción de productos lujosos, vinos y trajes que solo las grandes estrellas de cine solían comprar. Y finalmente pero no menos importantes se encontraban Portgas D. Ace  supermodelo de estilos navales y militares así como también deportivos con 1.85 de estatura cabello negro y un hermoso rostro con pecas que lo habían posicionado unas cuantas veces como el joven más atractivo del país; y  aquel hombre tan andrógeno que enloquecía a hombres y mujeres y el único que logró facturar una millonaria suma de berries en un solo año alcanzando las ganancias que Sanji logró en tres. Su nombre era Cavendish y según apuntaban las encuestas era el supermodelo más popular en las generaciones más jóvenes, de cabello rubio y largo, ojos celestes un hermoso rostro con finas facciones. Estos cinco exitosos modelos solían ser los rostros masculinos más solicitados tanto en el mundo de la alta costura como también en el de empresas, fragancias, agencias de viajes, países, etc.


La tarde avanzaba lenta y el calor tenía a todos somnolientos excepto a los supermodelos quienes habían solicitado una habitación con climatización. Esa noche habría una sesión de fotos grupal para una marca de jeans, la cual había pagado alrededor de 500.000.000 de berries para tener a las cinco estrellas luciendo juntos ajustados modelos de pantalones. Además gastaron la ridícula suma de  500.000.000 extras  por tener a Sanji posando en tres looks.


-Ahhh que hambre tengo… esos idiotas de la cocina no han traído la fruta aún- exclamó Cavendish-


-Si tanta hambre tienes por qué no mueves ese huesudo trasero y vas a buscar algo por ti mismo- le respondió Ace el pelinegro-


-Si fuera esa clase de persona- respondió de forma engreída- no estaría en esta sala pecoso-


-jajaja supongo que tienes razón- sonrió el chico pelinegro-


En ese momento la puerta de la sala se abrió entrando vestido en un traje blanco Sanji. Llevaba gafas de sol y su infaltable cigarro. Tras él un joven con la nariz larga cargaba su bolso.


-Deja el bolso aquí… puedes retirarte… ah espera antes de eso tráeme una limonada con jengibre y menta… y que sea sin azúcar-señaló al joven-


-Limonada con menta y jengibre sin azúcar- repitió este saliendo rápidamente de la sala en busca del pedido-


El rubio caminó y se sentó en uno de los sillones de cuero rojo dispuestos en la sala.


-Puede que seas el más cotizado de nosotros Sanji pero con esos modales no llegarás a ninguna parte-


Sanji se volteó a verlo y respondió:


-¿A qué te refieres pecoso?-


-¿Acaso no te enseñaron a saludar?-


-¿saludar?... ¿yo a ustedes?... porfavor no me hagas reír Portgas, ya tengo suficiente con tener que respirar el mismo aire… espero que mi sala esté lista pronto- dijo al tiempo que sacaba de su bolso un libro y comenzaba a hojearlo-


-¡¿Qué acabas de decir?! … ¿acaso tendrás una sala para ti solo?- preguntó Cavendish irritado-


-Pero claro que sí, no me interesa tener que compartir nada con ustedes en especial el espacio… no me extrañes Cavendish-


-No puedo creerlo… iré a hablar con Doffy ahora mismo sobre esto. Si Sanji tiene uno yo también debería tenerlo…-


-Quieto ahí ricitos de oro- exclamó una voz grave- el jefe se encuentra ocupado. Por si lo has olvidado mañana llega aquel tipo que Red Hawk envió para que busque al nuevo-


-Law… está bien, te creo. Iré en otro momento… había olvidado completamente lo del nuevo busca talento-


-Me pregunto qué clase de chico van a traer- dijo Ace al tiempo que sacaba de su mochila una botella de agua-


-Probablemente otro rubio… es lo que más piden las agencias- respondió Bassil quien se encontraba un tanto apartado de los demás barajando un mazo de tarot-


-Eh! Hawkins hasta cuando juegas con esas cartas… además ¿sabes leerlas o solo estás haciéndote el interesante?- preguntó Cavendish con malicia-


-Sé leerlas… ¿Te animas?-


El rubio rio tapándose la boca en el gesto.


-¿Acaso te da miedo?-


-¡Por supuesto que no!... está bien dime que dicen las cartas de mí, después de todo no creo en esas cosas…- señaló con voz nerviosa-


-Bien veamos… -


Bassil le hizo escoger una de entre tres cartas.


-Vaya vaya al parecer alguien seguirá haciendo fortuna… es un diez de oros-


-¿De veras?- preguntó emocionado el rubio-


-Sí, eso dice la carta, sin embargo ahora debes escoger esta otr…-


-No es necesario, así que ganaré más dinero ¡que felicidad! Podré comprarme esa casa en la playa que tanto deseo!-


-Habías dicho que no creías en esto- exclamó Sanji quien al parecer se había interesado en la conversación-


-Silencio Sanji… no puedo ignorar una predicción como esa-


-¿Qué tal si pruebas tú Sanji?, ¿te gustaría saber que dicen las cartas?- Bassil le dirigió una mirada curiosa-


-Por supuesto que no… no me interesa-


-Vamos vamos no seas cobarde… además que puede temer alguien como tú-


Sanji se puso de pie y caminó en dirección donde se encontraban los otros dos rubios. Con una mano en su bolsillo y  la otra sujetando su cigarro exclamó:


-Está bien… después de todo no tengo nada que temer…-


Bassil sonrió y nuevamente barajó su mazo haciéndole escoger una de tres cartas. Con indiferencia tomó la del medio y la volteó haciendo que el rubio pusiera una expresión de sorpresa.


-¿y bien mago de mierda?, ¿qué significa esa carta?-


-Los enamorados… no sabes cuánto te odio Kuroashi Sanji….- respondió sonriendo-


-¿y eso que quiere decir?-preguntó intrigado-


-Significa que te vas a enamorar o ya lo estás!- interrumpió Cavendish y acercándose a Sanji lo rodeó con sus brazos- nunca pensé que pudieras sentir algo por mí-


-¡Que mierda dices! Aléjate- Sanji retrocedió-


En ese momento el joven asistente del rubio llegó con la limonada.


-Su limonada señor- exclamó a la vez que extendía el vaso a Sanji-


-ahh Usopp ya pensaba que te estabas tardando demasiado-


-Disculpe señor había un caos en la cocina abajo-


-No me interesan tus excusas- el rubio tomó el vaso con brusquedad y bebió el primer sorbo- ¿¡AGHHH! Qué es esto que me has dado maldito?- preguntó haciendo una mueca de asco-


El joven pareció sobresaltarse y con nerviosismo le respondió:


-Esto pues la… la limonada que me pidió señor-


-¡Está asquerosa! ¿Acaso usaste endulzante?-


-No mi señor… la preparé tal como me dijo-


El rubio se acercó a aquel joven asistente y tomando el vaso con la limonada lo vació sobre su cabeza, captando todas las miradas de la sala.


-Eres un inútil… si no eres capaz de preparar una simple limonada no mereces trabajar para mí… lárgate- exclamó y volvió al sillón-


Aquel chico aún impresionado y asustado por lo ocurrido permaneció inmóvil durante unos segundos hasta que sintió que alguien se acercaba y le tocaba el hombro.


-Ven… no te preocupes te acompañaré al baño para que te seques-


-Gra…gracias…- respondió y salió de la habitación-


-Esta vez te has pasado Sanji- se trataba de Ace. Salió de la sala y acompañó al joven al tocador-


El rubio le dirigió una mirada indiferente.


-No me imagino de quien podría enamorarse- pensó Cavendish a quien también le había parecido un tanto exagerada la reacción de su colega-


 


De pronto la puerta se abrió, se trataba de Nami la manager de los supermodelos.


-¿Qué tal chicos?.... ya está todo listo para la sesión de fotos… Ehhhh ¿dónde está Ace?-


-Ha salido hace un momento al tocador, ya viene- respondió Cavendish-


-Perfecto entonces vamos mientras-


Salieron de la sala en dirección a la primera planta del edificio, afuera los esperaba una van que los transportaría a una antigua fábrica de acero donde se llevarían a cabo las fotografías para aquella marca de jeans.


-A todo esto- inquirió Cavendish- ¿para qué marca de jeans vamos a posar?-


La pelinaranja se volteó y respondió:


-Para Diable Jamble Jeans-


-¡¿Diable Jamble?!- el rubio parecía sorprendido mientras que los demás permanecían indiferentes- vaya… aquellos costosos jeans ¿podremos quedarnos con algún modelo?-


-No! Ya sabes que no queremos canjes… solo dinero. Si tanto quieres esos jeans entonces deberás pagarlos tú querido Cavendish- replicó Nami con malicia-


-ehhh entonces no será divertido esto-


Luego de un rato llegaron al lugar destinado para las fotografías. Allá los esperaba todo un equipo de maquilladores y los fotógrafos, además de un armario portátil con los jeans que debían lucir. En total serían cinco fotos en grupo y tres de Sanji.


El trabajo fue sencillo y transcurrió sin mayores problemas ya que se trataba de modelos profesionales. Una vez finalizada la sesión volvieron a la academia.


-Buenas noches chicos, felicitaciones por el trabajo de hoy. ¡Apenas tenga las fotos se las mostraré!- dijo Nami a la vez que les hacía un ademán de despedida-


-Buenas noches- respondieron –


Sanji se dirigió a un casillero tomó su bolso y sin despedirse de nadie salió rumbo al estacionamiento donde tenía su lujoso  coche último modelo. Aceleró en dirección a su departamento ubicado en el barrio más acomodado de toda la ciudad.


Había sido un día bastante agotador para él y lo peor es que esa sesión de fotografía se había extendido más de lo previsto atrasándole para una cita que había programado esa noche con una hermosa modelo.


-Rayos…- pensó mientras tomaba su celular y marcaba el número de aquella chica. Sin embargo no recibió respuesta-


Eran las 21:50 y se suponía que debían juntarse a las 22:00, tenía 10 minutos para arreglarse, peinarse maquillarse y escoger que ropa usaría… ¡era imposible! Así que tomó la decisión de pasar a recogerla tal y como estaba deseando que su velada no se viera arruinada.


Nami caminó en dirección  a la oficina de Doflamingo con la intención de coordinar las actividades del día siguiente. Golpeó la puerta antes de entrar.


-Buenas noches señor… permiso-


-oh Nami, me alegra verte ¿cómo estás?- exclamó Doflamingo mientras trabajaba en su computadora-


-Muy bien señor gracias, he venido para informarle de las actividades para mañana-


-perfecto… ¿ya está todo listo?-


-Así es. He gestionado un espacio para el casting en este mismo edificio, así que no tendremos que arrendar ningún local, los gastos de alojamiento ya están pagados en el hotel Red Line y he cargado una visa con 500.000 berries para los gastos que él pueda tener, incluyendo la comida…. Ah y cierto conseguí descuento en el hotel- la pelinaranja parecía orgullosa y satisfecha por su trabajo-


-No sé qué haría sin ti mi dulce mandarina- exclamó sonriendo a la vez que acercaba su mano para acariciar las mejillas de la joven provocando en ella un ligero sonrojo- ¿quién lo irá a recoger al aeropuerto?-


- no encontré a nadie disponible para esa hora, sin embargo los chicos mañana no tienen sesión así que iré yo misma-


-Muchas gracias Nami… entonces creo que esta noche podré dormir tranquilo al fin-


-Espero que si mi señor-sonrió y se dirigió a la puerta- ya es tarde… debe descansar que tenga buenas noches… ¡conduzca con cuidado a casa!-


-Buenas noches, lo haré- respondió aquel hombre con una sonrisa-


Lo cierto era que le tenía bastante cariño a aquella chica, después de todo era sumamente talentosa y responsable. La conoció en un centro de lavado de autos y llamándole la atención que una chica como ella trabajara en ese lugar un día decidió preguntarle la razón.


-¿Por qué trabajas aquí?-


-Debo pagar mi estudio- le había respondido ella al tiempo que verificaba que aquel exuberante auto quedara impecable-


-¿qué estudias?-


-Economía y negocios-


Le llamó la atención la forma en cómo la joven le respondió con una amplia sonrisa. Supuso que amaba lo que hacía de tal forma que no le importaba sacrificarse con tal de lograr terminar aquella formación. Volvió varias veces para asegurarse que fuera una chica de confianza y entonces le ofreció trabajar con él en aquella extraña empresa que aún estaba en crecimiento. Sin dudarlo aceptó y terminó por dedicarse casi al 100% al trabajo, descuidando un tanto la universidad. Sin embargo Doflamingo preocupado por el desempeño de la joven terminó por pagarle él mismo los años de estudio restante y llevarla a vivir con él, después de todo y aunque pareciera increíble era en parte gracias a esa joven que su empresa estaba tan bien posicionada en el mercado. De esa historia ya habían transcurrido unos cuantos años y ahora Nami se había mudado junto a unas amigas. Estaba encargada de las finanzas de la empresa, el marketing y manager de los supermodelos.


Apagó su computadora y salió de la oficina. Ese día vestía una camisa manga corta blanca y unas bermudas color rosa, a esas horas aún el calor invadía la atmósfera volviéndola pesada y somnolienta. Pasó a la cocina por un vaso de agua y habiéndola bebido salió en dirección a su auto. Vio una sombra de pie junto a la puerta del conductor, se trataba de un hombre joven moreno que le sonrió apenas lo vio acercarse.


-Buenas noches mi amor, te estaba esperando- exclamó aquel joven-


-Buenas noches hermoso… disculpa la demora… vamos- dijo después de darle un beso en los labios- en casa te recompensaré…-


Ambos se subieron al auto, acelerando Doflamingo en dirección a su hogar. Al parecer tenía muchos asuntos pendientes con aquel chico. 

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