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Shiroi kumo.

Autor: DanTamMu13

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LISTA DE CAPITULOS
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Notas del fanfic:

ATENCIÓN: 

LETRAS CURSIVAS - ÉNFASIS Y/O PENSAMIENTOS, TÍTULOS DE CANCIONES, NOMBRES DE ARTISTAS.

LETRAS NEGRITAS - CAPÍTULOS.

*TODOS LOS PERSONAJES LE PERTENECEN AL AUTOR MASASHI KISHIMOTO*

 

NOTA FINAL: NO HE PUESTO QUÉ PAREJA SERÁ LA PRINCIPAL PORQUE TENGO LA ÚNICA DUDA, ¿CUÁL LES GUSTARÍA MÁS? ¿NARUTO UKE O NARUTO SEME? SE SOMETERÁ A VOTACIÓN LA DECISIÓN.

Notas del capitulo:

He venido con una historia nueva en la que apenas comenzaré a trabajar, espero que les agrade, en verdad.

EMISIÓN IRREGULAR (TEMPORALMENTE).

Capítulo 1. Tan sólo un par de melodías.

 

Hacía cerca de cinco años que mantenía este trabajo, uno que resultaba ser todo lo opuesto a sano, o tranquilo. Dibujar se me ha dado bien desde que tengo memoria, y tampoco escribo mal; pero mi fuerte no era el segundo, sino el primer talento que mencioné. Tomando en cuenta mis escasas habilidades en todo lo demás, pronto desistí de la idea de buscar trabajo en cualquier cosa que no involucrara dibujo, así como elegí estudiar una carrera en animación, o diseño gráfico, o lo que me llevara por ese camino por el resto de mi vida.

 

Por ese entonces, mucho después de haber comenzado a buscar algo relacionado a mi casi único talento o habilidad, mi padrino -porque así decidí llamarlo- Iruka arregló una cita con su, por entonces novio -aunque me parece que todavía se siguen viendo- Kakashi, él, al parecer, conocía a un excelente editor de un par de series que seguían en emisión, además de que conocía al director del área creativa, donde pronto comencé a laborar.

 

Al principio se me entregaron tareas simples, sencillas, sólo eran para medir mis capacidades, además de ver qué tanto podrían llegar a confiarme cosas como empresa. Yo hice absolutamente todo lo que me pidieron, hasta que llegó el día en que, incluso, me pidieron que escribiera para ellos una historia. Mi historia les gustó, aunque no era el mejor escribiendo, mi redacción tenía muchas fallas. En ese momento lo decidieron, me dedicarían una serie completa, mi mínimo de tomos en emisión debía llegar a diez, teniendo en cuenta que cada tomo llevara tres capítulos. Además de encargarme del arte, tendría que escribir la historia, misma que pasaría por manos de un par de editores, quienes corregirían todos mis errores antes de pensar en imprimirla y sacarla a la venta. Sí, ya me tenían completamente comprado, yo me sentía soñado, en las nubes; pero todo se desplomó, dejándome en el suelo cuando se me confesó el material que ellos verdaderamente vendían.

La empresa vendía todo tipo de historias, sí; pero su fuerte, lo mejor que tenían, eran historias eróticas, únicamente historietas con temática sexual donde yo tendría que escribir la manera en que se conocen, en que follan, en que todo. Asimismo, tendría que dibujarlo, ¿se imaginan? ¿Dibujar sexo, sexo y más sexo? Pensé, por un momento, rechazarlo; pero no me atreví. Necesitaba salir pronto de casa de Iruka, ya había cuidado suficiente de mí por todos estos años, y yo realmente quería hacer algo con mi vida, algo más que estudiar lo que él pudiera darme, no. Quería algo más, mucho más.

 

Acepté aquel trabajo y terminó siendo lo mejor que pudo sucederme. Firmaba cada historieta -o manga, como se les conoce- bajo el nombre de una mujer, ¿por qué? ¡Porque podía! Además, me daba privacidad y anonimato, yo era, mejor conocido, como Natsuki Uruma, que no era nada más que un acrónimo de mi verdadero nombre Naruto Uzumaki. Comencé este trabajo tan pronto cumplí la mayoría de edad, a mis escasos dieciocho años yo ya tenía plenos conocimientos si de sexo homosexual hablábamos -sí, olvidaba mencionarlo, soy gay desde que tengo memoria-; pero a diferencia de los demás, yo sólo tenía idea de esas cosas porque con eso vivía.

Nadie sabía de mi verdadero trabajo, nadie excepto mi jefe directo, Jiraiya, quien de verdad me ayudaba al dejarme firmar con ese nombre ficticio. La paga era excelente, con tres meses trabajando ahí pude pagar un alquiler ligeramente elevado; pero que no me quitaría demasiado de mi sueldo mensual, así que no me preocupaba demasiado eso.

Viví un par de años únicamente con ese trabajo, pues, apenas terminé la preparatoria, me tomé un par de años para decidir qué haría y dónde. No tenía la mínima idea, no hasta hace seis meses. Jiraiya había escuchado mi predicamento y él mismo me recomendó una universidad para poder estudiar algo referente a lo que tanto buscaba. Tenía que admitir que era una excelente universidad y no me quedaba tan lejos de donde vivía.

Me postulé y pronto presenté el examen de admisión, que no era más que una prueba de tu talento, es decir, querían un dibujo hecho por mí en menos de dos horas, que contuviera determinados estilos o elementos solicitados. Como era de esperarse, pasé con honores -porque sí me habían enseñado mucho dos años de trabajo-, colocándome en los primeros lugares para el siguiente ingreso, que daría inicio pocas semanas después.

 

En la universidad atiné siendo un alumno bastante popular en mi carrera, después de todo, se notaba la diferencia entre bosquejos de novatos, con los míos -sin querer sonar petulante-, y, como en el resto de las carreras que impartía la Universidad de Artes Konoha, me convertí en una especie de celebridad en cuanto a la carrera de diseño. Asimismo, la carrera de danza tenía como representante a Ino Yamanaka, canto tenía a Sakura Haruno, arpa tenía a Hinata Hyuga, piano tenía a Neji Hyuga, en artes era Sai Uchiha, diseño gráfico a Shino Aburame, diseño de modas a Gaara no Sabaku, en fotografía era Shikamaru Nara y finalmente, en cinematografía teníamos a Rock Lee. Nosotros, como representantes de carreras, participábamos en concursos junto con alumnos deseosos de aprender para así mantener un alto nivel en la academia. Sí, eso significaba que, ocasionalmente, yo tenía que faltar a la editorial, así como retrasar entregas para poder terminar mis trabajos escolares. Claro, mi jefe lo entendía, después de todo, ellos también necesitaban que me graduara, querían promoverme a director de arte; pero era imposible si no estudiaba algo ya.

 

-        Naruto Uzumaki, el próximo martes cinco de agosto se le solicita en dirección de artes con motivo a la premiación por su participación en el anterior concurso Sin palabras, que tuvo lugar el pasado nueve de julio. – anunciaba la voz en el altoparlante.

 

La directora del lugar Tsunade Senju era la que hablaba en cada ocasión, ella era una mujer ligeramente alcohólica; pero agradable, aunque me perturbaba un poco el hecho de que tenía muy operados los senos, por lo que me resultaba desagradable. Independientemente del hecho de sus enormes operaciones, era buena persona, algo gritona y enojona, quizá; pero resultaba divertido tener una directora así.

 

Como en cada ocasión, apenas se escuchó mi nombre salir de las bocinas, mis compañeros de curso comenzaron a felicitarme, realmente no recordaba qué había enviado para el concurso, y es que en esas fechas tenía el comienzo de un nuevo proyecto en la editorial, mismo que, aún hoy, no me han aceptado. Sí, yo estaba próximo a terminar la carrera, aunque me había decidido por terminar diseño y comenzar artes de manera inmediata, por lo que mi puesto permanecería intacto, sólo cambiaría de carrera.

 

-        Quiero felicitar de manera pública a Sasuke Uchiha, alumno de nuevo ingreso en nuestra academia por haberse ganado el más reciente puesto de representante en la carrera de piano.

 

Apenas escuché eso me sorprendí de sobre manera, Neji había sido el representante de ese curso desde poco antes de que yo ingresara y aún le quedaban dos años de carrera, porque para los que no lo sepan, la carrera de piano consta de once años consecutivos, claro, si comenzabas a aprenderlo antes de ingresar a la academia cursabas menos años ahí. Neji era una persona pesada, petulante, bastante creída para lo que realmente era, quiero decir, sí, tocaba muy bien el piano; pero nunca logró, al menos en mí, una emoción más allá del placer de escuchar sus melodías, cosa que, por ejemplo, su prima Hinata conseguía. Cada vez que la morena tocaba el arpa, tocaba cada fibra de mi ser, incluso había robado algunas lágrimas mías.

No me llevaba realmente con ningún representante, todos -menos Hinata- eran iguales, creídos y arrogantes, personas que sentían que eran mejores que el resto del mundo. ¡Bastardos engreídos! Yo, por el contrario, me llevaba bien con todo mi curso, incluyendo los grados inferiores, no me sentía mejor que ellos, en realidad sabía que yo llevaba ventaja y eso era todo.

 

Continúe mi jornada diaria, me urgía salir e ir a casa a aplicar corrección de errores en mi nueva historia, igual que tenía que hacer un bosquejo nuevo, totalmente nuevo.

La historia iba de una pareja de chicos, ambos impares, diferentes como agua y aceite, tan opuestos que daba gracia; pero que, por azares del destino, se conocían, se enamoraban, y luego relataba las desventuras de su relación. Sobre todo, aplicando estereotipos de parejas homosexuales y desmintiéndolos. Como, por ejemplo, que los homosexuales somos afeminados, ¡mentira! No quiero decir que no los haya; pero también hay homosexuales, como yo, a los que no se les nota por la pura pinta. Sí, ese tipo de estereotipos idiotas, convirtiéndolo en una comedia erótica, o ese era mi claro objetivo final.

Apenas llegué a la editorial, pasé a mi oficina de inmediato, sólo para notar que tenía un memorándum de mi jefe pegado en el monitor de mi computadora.

 

En cuanto llegues, ven a verme. Tengo muy buenas noticias para ti, Naruto.” Leí atentamente esas palabras, intentando descifrarlas, ¿buenas noticias? Las únicas buenas noticias que podía recibir justo ahora serían que han aprobado el proyecto; pero eso no podía ser, estaba lleno de errores y yo mismo era consciente de eso. Teniendo eso en cuenta me adentré en el edificio en su totalidad, subiendo del quinto piso -donde estaba mi oficina-, hasta el piso veintiuno, buscando la oficina de Jiraiya.

 

-        Hola, Jiraiya, ¿cuáles buenas nuevas tienes para mí? – saludé yendo directo al grano, realmente no tenía tiempo que malgastar en estos momentos.

-        Bueno, viene una mala y una buena. Tú eliges. – respondió sonriente cual Cheshire, ya saben, el gato risón de Alicia en el país de las maravillas.

-        Primero la mala, entonces. – pedí confundido, esperando que no fuera nada tan malo.

-        Cancelaron el último proyecto, bueno, concretamente lo cancelé yo. – declaró mirándome expectante; ¡¿Pero qué mierda había dicho?! ¡No me había matado trabajando para nada!

-        A cambio de eso, no sólo mantendrás los escritos que ya llevas, ¿recuerdas? Tienes dos mangas en emisión, todavía, y supuse que sería demasiado trabajo; pero te han encomendado una tarea bastante divertida. – repuso de inmediato una vez leyó mi expresión de molestia e inconformidad.

-        ¿Un nuevo proyecto? Bueno, ¿qué estás esperando? – pregunté perplejo y ansioso, casi excitado, siempre que me hablaban de nuevas ideas me sentía igual.

-        La editorial abrirá pronto una página web, Naruto, y en esta tendremos diversas secciones. Entre tantas, tendremos una particular que queremos ofrecerte. Esta, evidentemente, viene con un aumento de salario, quizá no sea demasiado; pero es generoso. – comentó mientras me extendía la propuesta por escrito.

 

Analicé el papel que Jiraiya me había extendido, era cierto. Yo ya cobraba unos quince mil mensuales, cosa que era bastante buena a mi edad; pero con esta propuesta cobraría diecinueve, es decir, era un aumento casi del veintiséis por ciento, cosa que sonaba escandalosa, después de todo, el aumento más grande que podía darte la empresa era del treinta y cinco por ciento sobre tu salario anterior, y sólo si te promovían de puesto.

 

-        Tienes razón, es generoso; pero no me has contado en qué consiste ese trabajo tuyo, ¿lo olvidas? Así comencé en este, Jiraiya, y prometiste no más secretos, así que escúpelo. – declaré dejando el folder con la propuesta en frente, era casi seguro que aceptaría, ¿por qué no? Pero primero quería cerciorarme que no fuera nada más indecente de lo que ya tenía.

-        No es mucho, Naruto, en realidad, Natsuki es todo un éxito en el mundo literario, ¿sabías eso? ¡Te adoran! Así que chicas y chicos quisieran saber un poco de ti, o de ella, para el caso. En la sección que sería tuya te dedicarías a subir tus experiencias eróticas, o al menos imaginaciones. Si por ese medio quieres declarar tu género, será tu problema, también se esperarían que añadieras un poco de tu arte ahí mismo. Incluso han hablado de, más adelante, abrir una sección de preguntas, quizá también te la dejen, con su respectiva propuesta; pero por ahora sólo tendrías que concentrarte en esta. Digamos que sería un blog, sí, eso. Sería tu blog personal; pero te pagaríamos por ello, ¿eh? ¿Qué dices? A que no te puedes negar. – declaró con la sonrisa pícara que siempre me mostraba cuando estaba seguro que accedería a sus condiciones.

 

Me lo pensé unos minutos, sonaba tentador; pero cualquiera podría darse cuenta que era yo si no sabía manejarlo, quizá podría, ocasionalmente, poner una que otra experiencia que me ocurriera, quizá erótica, quizá no; pero tendría que imaginar la mayor parte de cosas.

 

-        ¿Olvidas que no soy escritor? – pregunté mirándolo fijamente.

-        No, no lo olvido, Naruto. Dentro de la propuesta nosotros te proporcionaríamos cursos, pagados por nosotros, claro está, para que puedas manejar el blog de manera profesional. Esto quiere decir que, si aceptas la oferta en estos días, el curso lo comenzarías en una semana, y la página web se abrirá dentro de dos meses, mientras tanto podrías hacer un registro de cosas que quisieras subir, plantearte cómo la manejarías y practicarías tu escritura. – bueno, escuchándolo así sonaba más lógico, incluso inteligente.

-        No tengo cómo negarme, Jiraiya. – declaré sonriéndole ampliamente. – Entonces la propuesta entraría en rigor dentro de dos meses, ¿cierto? Los cambios, me refiero. – añadí sin intención de sonar interesado, era una duda razonable.

-        Así es, apenas subas tu primera historia a tu blog, que tú mismo nombrarás, recibirás tus cheques quincenales con el aumento. – declaró sonriendo triunfante, él sabía que yo aceptaría; pero siempre fingía intentarlo con todas sus fuerzas.

-        De acuerdo, dámela para firmar. – repliqué, no pedía la propuesta, sino una maldita pluma, cosa que él entendió de inmediato.

Notas finales:

Espero les haya gustado el primer capítulo, no olviden comentarme sus opiniones.

DEJEN REVIEWS CON SU VOTO, ¿NARUTO UKE O NARUTO SEME?

Los quiero un montón, nos seguimos leyendo.

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