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Es fácil escribir un final, lo difícil es actuarlo

Autor: Adri6

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Notas del capitulo:

Los personajes no me pertenecen.

 

 

Lo único real es que en ocasiones no podemos evitar hacer sufrir a la persona que amamos. Es verdad que a veces, pensamos mas en nosotros mismos, somos egoístas… somos nosotros mismos. En mi caso, la venda que cubría mis ojos cayó al suelo cuando Kaede me llevo a casa con la intención de decirles a sus padres, que él y yo éramos novios.

No me intimido ver cuánto grande era el poder adquisitivo de su familia, sino mas bien ver los rostros por primera vez del Sr. y Sra. Rukawa. Cuando sus miradas se enfocaron en mí, lo supe, sabía que debía ocurrir y como debía terminar todo esto. Es fácil escribir un final, lo difícil es actuarlo.

“… ¿Quién es ese muchacho, Kaede?” –pregunto su padre mientras con la mirada escrutaba analíticamente porque no vestía acorde a la situación o al estatus de ellos. Era evidente que no le agradaba absolutamente nada de mí, ella, aquella fina dama tampoco tenía una actitud diferente, sencillamente ni se atrevió a dirigirme la palabra.

Kaede estaba a mi lado, en su rostro se dibujaba una ilusión de aceptación que nunca ocurrirá, yo sé que no pasara. En ese instante me pregunte si sería capaz de luchar contra el mundo por mí, me pregunte si podría soportar el dolor de las heridas, me pregunte si valdria la pena de que sufriera por alguien como yo. Pude imaginarlo diciéndome que no importaba mientras estuviésemos juntos, imagine consolándome pero yo no sería capaz de consolarlo a él.

No se trata de pedir permiso, en realidad no debemos hacerlo pero créanme cuando les digo, que forma parte del amor que todos entiendan que dos personas se quieren mutuamente.

Al tener mi vista fija en él, sentí compasión y ternura, su expresión inocente no es para nada viable en una situación como esta. “Tengo que hacer algo por él” –pensé— “… tengo que protegerlo… tengo que protegerlo de mi y de nuestro amor”. Al obtener esa respuesta dolorosa, me decidí hablar antes que él arruinara su futuro. Preferí ser yo quien aclarase la incógnita de quien era y lo que hacia ahí, por un segundo apreté los dientes, apreté mis puños y después, no me quedo más remedio que enfocarme en escucharme lo más convincente posible, tenían que creerme, por dios, no saben cuanto rogué porque fuese así.

Me presente como un amigo, un amigo que necesitaba una beca para estudiar y que solo buscaba la forma de costear mi estadía en la universidad. Aquella descripción tan banal les pareció aun peor a las conjeturas que tenían obtenido de mí a simple vista, y aunque mantuvieron sus expresiones vacías, yo sabía y entendía que trataban de ocultar el disgusto de que alguien se acercase a su hijo por interés.

Kaede volteo a verme y cuando lo hizo, me transmitió su dolor y su total desconcierto, me vi tentado consolarle pero tan solo termine diciendo: “… al final… soy solo esto… lo siento”. ¿Cuál sería la expresión de mi rostro al decir eso?... me la imagino y me da miedo.

Su padre entro en un estado de indignación pura, con una voz dura y firme me exigió que me fuese de inmediato o de lo contrario llamaría a alguien para que me obligase a la fuerza. Realmente no era necesario pero él no lo sabía, sencillamente yo era lo peor que estaba en su presencia y como tal lo único que quería hacer era deshacerse de mi. La señora de la casa se acerco a Kaede y de forma cariñosa, acaricio las mejillas de su hijo y le hizo apartar la mirada de mí.

¿Por qué lo hice?... bueno, lo hice porque sé que siente vivir con el peso de la decepción de los padres, sé lo difícil que es soportar los silencios en la mesa y las miradas casuales. Soy un experto en el tema… por eso… preferí que él no viviera lo mismo. Sus padres no entenderían lo nuestro, ellos tratarían por todos los medios de separarnos y mientras eso sucede, Kaede me defendería pero a su vez, se lastimaría al tener que lidiar con ellos de aquella forma. No quise que tuviese esa carga tan pesada en su vida, no cuando estoy yo para impedirlo.

Estoy seguro de que buscarían cualquier situación a la alcance de sus manos para dejar en claro, que no encajo en aquel mundo, y déjenme decirles, que no sería en lo mas mínimo difícil. Básicamente con una cena, con una reunión social, con partido de golf, con un invitación a la opera, en fin… en tantas situaciones cotidianas para ellos, significaría un suplicio para mí. No sabría que decir, que hacer, como aparentar que no soy tan poca cosa como parezco… mi mundo, un mundo como el mío, toma años modificarse y mejorarse, por eso… no tengo que hacerle perder el tiempo, él tiene todo para ser y hacer lo que quiera, necesita seguir manteniendo intacta su familia cariñosa y unida, necesita tener a sus padres como aliados y no como enemigos… por eso… a veces, hay que sacrificar algo para hacer feliz a alguien. Si logran hacerlo, entonces considérense afortunados porque han amado de verdad, han encontrado a alguien tan digno de la reencarnación del sufrimiento a tal punto, que no importa sentirlo si logramos que él o ella se encuentre bien. Kaede es importante para mí, por eso… le aparte.

Retrocedí unos pasos y así, me encontré cada vez más cerca de la salida, cruzar el umbral sin aclarar la situación, me significaba perderlo todo, sin embargo, era necesario. Guarde silencio y sencillamente, me fui como si mi único cometido no hubiese resultado.

El sonido de la puerta a mis espaldas fue… ¿cómo decirlo?... un tatuaje de mi victoria en esta vida. Una marca en la cual se puede leer lo valiente que fui, al menos en esto, he sido una persona exitosa. Baje peldaño por peldaño y así, me adentre al jardín, al final de este, me esperaba un largo camino a casa en el cual, tendría mucho en que pensar.

Soy un experto en estos temas, al ver a sus padres supe de inmediato a que me estaba enfrentando, podría haberlo soportado pero Kaede no, es difícil lidiar con la presión de la no aceptación. Aquello involucra muchas cosas que al sumarse en su totalidad, nos dejan un sabor de perdida por sobre toda las cosas. Entonces, en un momento como este, lo único en lo cual debía enfocarme era en tratar de mantener la frente en alto aunque fuese difícil, lo era y más aun cuando mis pies parecían desear regresar hasta aquel salón y decirles que no era lo que ellos pensaban que era sino más bien, soy la persona que más amaba a su hijo.

“¿Qué significa esto?”

Me detuve en seguida, su voz estaba teñida con tintes oscuros y ásperos que me hizo entender que de ahora en más, no había vuelta atrás. Sin enfrentarle, termine por arruinarle el día, lo hice ya que le dije: “pensé que acercándome a ti… lograría algún beneficio”

Me volteo de forma rápida y su puño impacto mi rostro, caí al suelo y desde ahí, no me atreví a nada mas, tan solo sentía el dolor en su estado máximo no solo en el rostro sino que también en mi corazón. Había arruinado meses de una relación casi perfecta, lo había arruinado para siempre.

“Mi padre tiene razón, los de tu clase son unos oportunistas… persiguen el dinero y no les importa en lo absoluto los sentimientos… eres un…

Mientras Kaede seguía hablando, me lleve la mano al rostro, note la sangre entre mis dedos y no pude evitar que unas lágrimas se mezclaran con esta. Preferí agachar aun más el rostro para que él, no me vea llorar. No podía corre el riesgo de que me viese y sintiese lastima por mí.

Si hemos decidido luchar en una guerra, hay que hacerlo hasta el final.

“… No vales la pena” –sus pies se apartaron de mi rango visual y eso me decía que había decidido regresar a su mundo. Era lo mejor… pero no por eso, aquella verdad era menos dolorosa.




Con el paso del tiempo, Kaede retomo su vida como si yo, nunca hubiese existido, encontró una bella chica la cual su familia si aprobó enseguida. Su compromiso y posterior matrimonio fue un rumor que invadió la universidad de rincón a rincón.

Haruko Akagi, ella era mi sucesora y encargada de hacer lo que por decisión propia deje de hacer, él seria besado con otros labios, sentiría caricias de unas manos mucho más perfectas que las mías, de ahora en más le abrazaran con menos fuerza pero sin duda con mas ternura… no tendrá problemas ni pasara vergüenza con mi falta de educación, modales, cultura general, reputación y apariencia de chico rebelde y violento, además de mi estado financiero y apellido simplón. No digo que haya que ser perfecto, pero ayuda mucho no ser tan diferente… en verdad… sé de lo que hablo.

Verlos juntos, era triste pero a la vez me sentía aliviado. Lo que más me gustaba de esa relación es que era pública, no tenían necesidad de ocultarse, guardas las apariencias o fingir que era solos amigos, en eso, ellos forman una mejor pareja de lo que fuimos él y yo. Kaede y Haruko, eran la proyección de lo que más anhele en este mundo.

En verdad fue bonito soñar… pero detrás del sueño, siempre se esconde la realidad.

Termine el año no con excelentes calificaciones pero me servían para seguir avanzando, sobreviviendo. Los profesores me tenían consideración ya que siempre me quede después de clases preguntándoles lo que no entendí, así mismo, me quedaba por largos periodos en la biblioteca y desde allí, al momento de salir al exterior, la noche salía a mi encuentro. Recorría las calles de una en una, sin ganas de detenerme o de enfocar mí vista en algo en especial. Eso quise pero la vida es cruel, a metros, a unos cuentos metros de mi, bajo un mismo grupo, la familia Rukawa y Akagi estaban entrando a un lujoso hotel, me tomo segundos percatarme de que el vientre de esa bella chica estaba albergando una pequeña vida.

Gire mi rostro y por la ventana, vi el resultado de mi decisión, vi que tan lejos se aparto Kaede de mi vida… por fin, había logrado mi propósito, había logrado mucho y así, al final me quede sin nada. De todas formas, sonreí, de corazón desee que su felicidad fuese sincera y prolongada, en verdad me gustaría saber algún día que asumirá la presidencia de su compañía y que su familia sea el pilar de su existo.

“…De ahora en mas… solo te esperan alegrías en tu vida… en verdad siento un tremendo alivio al saber que no tendrás que sacrificar nada por mi… no de la forma que yo lo hice. De ahora en mas… puedo irme lejos con la seguridad, de que ella… te susurra las mismas palabras que yo susurrare para ti”

Notas finales:

Gracias por leer!!

Besos!!

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