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Problemas de clase

Autor: 1827kratSN

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Notas del fanfic:

Holi Krat llega con nuevas locuras.... no pude evitarlo porque esto ya estaba escrito y no quería que se quedara archivado

 

Notas del capitulo:

Holi~

Bueno no me culpen porque esto sólo sucedió

Esto es una iniciación sobre la temática, espero que logre captar su atención

 

El mundo era raro, raro en comparación a otros, raro dependiendo desde el punto de vista. Muchos mundos existían paralelamente y uno en especial tenía singularidad, de ese vamos a tratar. Seres pensantes, seres que se desarrollaban con el tiempo, seres que buscaban la superioridad por sobre otros de su misma clase u otros que consideraban inferiores

En ese cuerpo humano, también convivía una parte animal, instintos, habilidades, hasta esencia, todos eran especiales y por eso ellos creían que eran normales. Humanos vivían en aquel lugar, pero no de la clase existente en los otros mundos. Sin paz instaurada, sin leyes rígidas que los regularan, sin miedo de quitarle la vida a quien amenazaba la propia. La inteligencia dominaba a todos pero… había ciertos casos donde eso no pasaba y allí las cosas se deformaban.

Hace muy poco usaban a las clases de humanos como armas, hace muy poco decidieron ignorar la piedad con tal de sobrevivir, hace muy poco tenían ese problema que se acrecentaba y debía cortar de raíz. Con la problemática bien definida, medidas drásticas fueron puestas en marcha. Crearon asociaciones, centros de entrenamientos, selección de personal, leyes en cada ciudad y medidas de emergencia que la gente tomó con calma

 

 

-entonces esto es un enemigo clase A. El ser de la más alta peligrosidad en el mundo – un hombre de canas instauradas en la mayor parte de sus cabellos hablaba. Un grupo de unos veinte personas atendía a cada palabra emitida por el anciano – son humanos especiales

-pensé que no eran humanos – se quejó uno de los asistentes – son sólo bestias

-todo ser pensante, con cuerpo como el nuestro, es humano – rectificó el anciano – son de clase A, eso los identifica

-son solo bestias – protestó otro y los murmullos se dieron enseguida

-entonces todos lo seríamos – el anciano levantó su voz con fuerza, gruñendo pues su lado animal protestaba – cada uno en este mundo ingrato tiene sentidos agudos que asemejan a los instintos animales. Lobos, leones, tigres, conejos, águilas… en nuestro cuerpo humano tenemos esas singularidades… entonces también somos bestias – En este caso, el anciano asemejaba a un león, orgulloso de su casta y dominante, peleonero dirían algunos

-nosotros razonamos

-ellos también – gruñó una vez más perdido en el enfado que le causaba escuchar a sus “estudiantes” – pero un enemigo de clase A tiene problemas con esa parte pensante… la pierde constantemente

-entonces sólo están dementes. Son más animales que humanos

-es genético – habló el anciano mirando a todos – alguien me dice por qué

-fácil – un peliplata bufó enfadado por la tediosa reunión – sus padres son los culpables

-excelente Gokudera-kun – sonrió el anciano, estaba más calmado porque veía a todos volver a su estado inicial – ahora dime, ¿por qué dices eso?... fundamenta tu respuesta

-hay casos raros, muy raros, pero ahora que la humanidad creció en población, se vuelve un poquito más común – el muchacho se colocaba unos lentes, usados sólo para leer, mientras empezaba su oratoria, pues conocía la teoría al pie de la letra – Se necesita de dos padres infectados con un gen “carnívoro”, es decir con instinto de depredadores de ese tipo animal. Generalmente sus hijos heredan habilidades propias de estas especies y ya está… pero cuando los genes de madre y padre tienen una mutación, un gen más se añade a su cadena genética y ocurre lo peor. Al unirse espermatozoide y óvulo con ese desastre genético, la cría fusiona esos problemas. Los acopla y los transforma… eso hace que el cachorro nazca con una debilitada parte humana y prospere su parte animal

-sólo sucede en carnívoros – habló un azabache de cabellos negros y rizados. Bostezaba  y mostraba sus ojos verdes y brillantes – en las demás especies no pasa nada, ¡espere!… quise decir: sucede con depredadores… aunque creo que es lo mismo

-los exámenes dictan que sólo pasa con padres con instintos de depredadores carnívoros – sonrió el anciano – muy bien Bobino-kun, Gokudera-kun

-¿podemos acabar con esto, Timoteo-san? – gruñeron algunos, pues todos en esa habitación se sabían las bases de memoria

-ustedes retrasaron todo – suspiró el anciano pidiendo paciencia al cielo para no golpear a sus alumnos – en resumen. Ustedes deben entender que el “enemigo de clase A” que se les designará, es humano, pero necesita ser controlado a totalidad. Todos aquí han pasado las pruebas de fuerza, inteligencia, habilidades emocionales y físicas necesarias para este trabajo… claro que no todos tienen las mismas fortalezas, es por eso que a cada uno se le asignará un clase A correspondiendo al comportamiento que ha mostrado

-así que somos los mejores – sonrió Lambo con orgullo, jactándose de algo que tal vez no le correspondía

-¡cállate, idiota! – gruñó Gokudera. Los líos empezaron, peleas entre ellos,  gruñidos, miradas fieras y al final

-¡sino se callan los morderé hasta la muerte! – el joven que se encontraba sentado al final de la habitación dio un golpe a su mesa, sacó las tonfas que usaba y los amenazó a todos. El silencio se hizo por un instante y el anciano empezó a reír

-Hibari, cálmate…  pero es por tu carácter que te designaron al más problemático clase A que tenemos – Timoteo generalmente era del tipo gentil, analítico y el que decidía el proceso con cada “empleado” nuevo

-hum – fruncía su ceño mientras relajaba su tensionado cuerpo y retomaba su posición calmada y expectante. Esperó este día por años, pero ahora solo quería que todo terminara

-friki de las peleas – Gokudera bufaba molesto – ya quiero ver al clase A que te tocó. Debe ser una bestia – sonreía con malicia, quería burlarse del señor perfección en persona

-bien señores, a cada quien le confiamos a un clase A. Su deber es mantenerlo a raya y usarlo para controlar los problemas que causen los de clase B y C – explicaba un hombre recién ingresado, mientras leía un documento que tenía en una carpeta – los de clase B son simplemente asesinos por necesidades de hambre y los de clase C son delincuentes comunes que necesitaban ser capturados

-ustedes se encargarán de “amaestrar” a los clase A. Diciéndolo de forma vulgar – sonrió el anciano – buena suerte señores y señoritas – pues ya sentía un par de miradas retadoras por no tomarlas en cuenta

-pasen por aquí – ordenaba un hombre más, todos coordinados en esa tarea común – todos recibirán a su clase A de forma ordenada. Con esto, desde ahora ustedes serán los “carceleros”

 

 

Todos los considerados “alumnos destacados” habían pasado diversas pruebas físicas y mentales. Estaban listos, unos más que otros, pero algo tenían en común y era que todos ellos formaban parte del grupo especial para protección humana. Defensores de la comunidad promedio, de los humanos en todo sentido, de las personas  cuyas habilidades visuales, auditivas, oculares o instintivas no pasaban los niveles normales.

Eran la siguiente generación de protectores, no tenían experiencia con clases A, sólo fueron entrenados en la teoría total para pasar la clase práctica. Ninguno de ellos sobrepasaba los 24 años y ahora se enfrentarían a peligro verdadero. Los que eran designados con un clase A terminaban muertos si no podían controlar a la bestia que asemejaría a su mascota, era un riesgo enorme, por eso necesitaban a los mejores y ese grupo lo era.

Llegaron a una sala con grandes ventanales, se les dio el permiso de acercarse a cada cristal y lo hicieron. La imagen los sorprendió a todos, al menos a la mayoría, porque jamás habían visto un clase A. Algunos pocos ya habían tratado con ellos, para ser exactos… los que vieron a los suyos perecer por culpa de uno de esos enemigos de la humanidad. Los de clase A eran considerados la mayor amenaza, pero así como eran peligrosos, también eran… útiles, cuando de ayudar a los demás se trataba. Los enemigos de clase A tenían las habilidades animales en extremo desarrolladas y toda esa maldita fortaleza destructiva podía ser usada para controlar a los seres problemáticos de ese mundo. Por eso se los capturaba, enjaulaba, marcaba y se los llevaba a esas edificaciones especiales.

Todos podían ver a personas que no paraban de caminar en un cuarto debajo de los ventanales, una jaula hecha de gruesos barrotes de acero contenían a los enemigos. Cada clase A estaba vestido con una camisa blanca, de largas mangas que eran atadas por la espalda con correas de cuero, limitando los movimientos de las extremidades superiores. Gruesos bozales estaban colocados para evitar que mordieran a un desdichado, pues esos colmillos que sacaban a relucir a placer, podían arrancar cualquier músculo de un solo tirón poderoso. Las piernas unidas por una cadena y grilletes gruesos, los pasos tenían cierto límite para que no pudieran saltar largas distancias o usar sus piernas para aprisionar a una “presa”. Todos esos humanos con mente animal caminaban por la habitación, como si no tuvieran más que hacer que dar vueltas en esa habitación reducida.

 

 

-parecen zombis – comentó uno de los nuevos carceleros

-demonios, parecen tan normales… ¿quién lo diría? – una pelinegra de larga cabellera negra miraba con curiosidad

-una mascota rebelde – reía otro y al final estaban los más callados, porque ellos sabían lo temibles que eran los de clase A

 

 

Los carceleros antiguos miraban a cada uno de los prisioneros con serenidad, aunque en el fondo suprimían el asco, el odio y demás emociones a esos enemigos. Los más longevos, maestros de maestros, sobrevivientes a todos los de clase A que se les designó, eran los encargados de ceder la responsabilidad a los novatos. Con una sonrisa el más anciano llamó al primero de sus alumnos hasta ese día, quien a paso calmado le siguió escaleras abajo.

Su primera tarea, era sacar con calma al clase A  de su propiedad, de entre todo ese tumulto de salvajes. El muchacho cumplió con la mayor de las calmas, caminando a paso constante, mostrando el rostro serio a pesar de que todos los demás prisioneros también vinieran a su encuentro. Los novatos escuchaban gruñidos, tenían que empujar al clase A que le impedía tomar al suyo y al final, cuando ya sacaba a su designada “mascota”, esa misma intentaba morderle aunque tuviera el bozal puesto. Ese comportamiento hacia denotar lo salvaje del instinto ajeno, cada novato tendría que lidiar con eso a partir de ese momento. La tarea era dominarlo o ser devorado, así de simple… tan simple como vivir o morir

 

Continuará…

 

 

Notas finales:

Como ya me reclamaron porque no doy advertencias en mis historias y les hago perder el tiempo leyendo cosas que no quieren (a pesar de que yo me esfuerzo en brindarles lo mejor que mi mente saca a flote)... pues va

Advertencia:

No prometo que el final sea dulce para todas las parejas porque, en sí, la temática no lo es. El fic está lleno de crueldades tanto para la propia autora como para sus lectores. El objetivo de esta historia es darles a entender una forma diferente de ver las emociones humanas y el accionar de la misma, es por eso que se requiere discreción. Quien esté dispuesto a leer este fic debe tener la mente fuerte, porque como en la descripción se avisa, las parejas no son estables ni definitivas, a pesar de que las ships mencionadas se respetarán dentro del nivel posible dentro de la trama.

Aclaro que esta idea loca nació de ver algunas películas de miedo, incluyendo de hombres lobo, ver animes gore, Tokyo Ghoul, leer un poco de omegaverse, y de toda esa maraña de ideas, nació esto y además en un día de tristeza profunda, así que no tengo idea de que final le daré... a pesar de que ya tengo adelantado algunos capítulos que estaban escritos desde hace meses no sabré decirles cuántos serán ^^

 

PD: No siempre daré advertencias, XD 

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