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Valentia.

Autor: Rather be

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El aroma que deprendía durante el sexo era tan excitante que se nos hacia cada vez mas dificil controlar nuestros gemidos. Su voz con cada caricia y roce me obligaba a no querer detenerme nunca… inundando mi alma de ese embriagante sentimiento que solo ella podia lograr, me sentia extasiada y feliz.

Su piel suave parecía arder con cada caricia. Con cada movimiento de caderas el deseo aumentaba… nuestros cuerpos anhelaban tanto sentirse… y por primera vez en mucho tiempo deje que mi cerebro se desconectara. Necesitaba verla, necesitaba sentirla bajo mi tacto removiéndose de placer. Queria que sintiera lo que yo sentia cada vez que aparecia en mis fantasias. Necesitaba demostrarle cuanto la amo.

Tomo sus pechos con mis labios y los beso sintiéndolos vibrantes de emoción mientras acaricio su entrepierna… su sudor se intensifica a la par del aroma de su carne ansiosa…Ese aroma se estaba impregnando en mi piel, a un ritmo incontrolable. Sus manos aferradas fuertemente a mi espalda  como si quisiera fundirme a ella, me llevaron a tener un orgasmo tan ruidoso como violento… y ni siquiera me habia tocado…

Volví a ponerle atención a su cadera… su manera de moverse, me hacia dudar de su humanidad... me gusta compararla y  tratarla como la mas bella, hechizante y letal serpiente del mundo… ambas se movian sigilosamente, pero cuando menos te lo esperas, en un segundo te podria presionar el cuerpo contra el suyo liberándote solo cuando ella lo quisiera…esos ojos verdes… fácilmente te podían hechizar de una manera muy convincente… para finalmente depositar en tus labios el veneno mas dulce y mortal… Por suerte y para mi alegría ella no era ninguna serpiente… Presiona sus labios juntos a los míos… sorio gustosa... que mas daba si moría por su veneno.

Me alejo de sus labios, su cuerpo entero buscaba mi participación, le sonrió mientras la obligo a que se siente sobre mi… volvia a tener sus pechos a mi disposición… ella me vuelve a abrazar por el cuello… mientras  nuestras caderas se acoplaban… su cabello me impedían verle el rostro, no necesitaba verla para saber que se estaba mordiéndose el labio inferior,  sus manos se aferran a las sabanas con cada roce… quiero ver su rostro. Con mi mano izquierda dejo de lado sus rizos y contemplo …su tono rojizo que me recordaba nada mas y nada menos que ella era… la manzana prohibida… la que no debía probar, pero ¿Qué podía hacer ahora?

Lo único que  deseaba era que ella sea una conmigo. Le muerdo el hombro mientras la toco, cada vez mas rapido mas violento mas freneticamente excitante.

Luego del orgasmo, ambas quedamos mirándonos… le beso los labios tan suave que parecía una caricia, ella se abalanza nuevamente sobre mi.

“Tranquila niña… no me iré” quería decirle al oído, pero no lo hice. Creo que rompería el momento… siempre había sido así, ¿Por qué ahora debia de ser diferente?… quiero que nuestros cuerpos a su manera lo resolvieran.

Me besa… podía sentir su lengua fría adentrarse y creando un ritmo frenético y excitante, volvíamos a iniciar la llama. Sus labios descienden por mi clavícula… entre mis pechos, se detiene… los acaricia a ambos, como memorizándolos. Tomo su rostro, la obligo a mirarme pero no lo hace, sonríe mientras me muerde, pero antes de que pudiera decir algo ya se habia adentrado en mi… su toque tan minuciosamente imprevisto me obliga a arquear la espalda… perdiendo el contacto visual. Me dejaba indefensa con cada movimiento, su mano aun tenia raptado mi seno… mientras ella seguía besando mi vientre… mi ingle… ¡Ah! pero ¿cuando descendió hasta mi entrepierna?, ahí si desee una cosa… desee que las paredes fueran lo suficientemente gruesas.

Mientras trataba de recuperar el aliento… la tomo por la cintura y la acerco a mi cuerpo… acaricia mis labios, me obliga a que le lama sus dedos… le excitaba eso… ella al ver un buen trabajo adentra sus dedos de nuevo en mi… nuestros rostros estaban frente a frente esta vez... ella miraba como me movía, pero de repente se detiene…

 Ante la falta de participación, empecé a inquietarme… tome su mano y empecé a moverla a mi gusto necesitaba correrme…  ¿Qué le sucedía?...la miro directo a los ojos… “No ahora… por favor” le grito silenciosamente, ella hace una mueca extraña mientras se aleja de mi cuerpo… “Mierda” maldije mientras cubría mi cuerpo con la sabana.

-Lo siento- dice mientras se incorpora de la cama.   Me incorporo de igual manera mientras  busco mi ropa en el suelo…ella me mira. Y hace lo mismo, sus jean estaban colgados en el picaporte de la puerta… su sostén debajo de la cama. Su camiseta estaba tirada sobre el sillón lila de la esquina.

-Ire a ducharme- murmura, con la vista clavada en el suelo.

-Te acompaño- le digo mientras trato de alcanzarla.

-No, ya fue suficiente- dice con una expresion rara mientras se adentra en el baño.

Se escucha el agua escurrirse desde la habitación donde estoy esperándola… tenia una extraña sensación en el pecho.

-¿Ya fue suficiente?- No entendía que sucedía. Me tumbo sobre la cama… cierro los ojos y espero a que salga… Me sentía idiota… nosotras no somos así.... un sutil malestar en mi pecho, me deja atónica… De nada me servia seguir asi.

 Me visto y de un salto preparo dos cafés en la cocina… justo cuando la cafetera esta lista… “Carmen” sale del baño.

-¿Café?- le pregunto, mientras le alcanzo la taza.

-Tengo que irme… Ya es la hora… el vendrá en cualquier momento- dice negándome toda oportunidad para lo que fuera a suceder.

-¡Espera!… por favor…-  se inquieta al verme interponiéndome entre la puerta y ella.      

-Solo esperare si te marchas conmigo- dice con su mirada al borde de las lagrimas.

-Carmen… sabes que es imposible… no puedo dejar a tu padre, no sería justo pagarle de esta manera-dije.

-pero si es justo que yo sufra no es asi? Por favor seamos adultas… ya no soy la adolescente asustadiza que temia que su padre la descubriera con su mujer… quiero estar contigo, desde el primer dia que cruzaste la puerta... nunca te vi como la mujer de él… -  Se sujeta el rostro entre sus manos -Ya no soporto ser la persona con quien lo engañas… quiero estar contigo siempre que sea posible- vuelve a insistir mientras me sujeta por los hombros.

Mi vista se pierde en el suelo.

- pero si quieres seguir apoyándote en él no podre hacer nada…- me suelta, y me aleja de la puerta.

Por una extraña razón mi cuerpo empieza a pesar mucho… mis manos sudan y todo empieza a girar.

-¡Hey!- grita Carmen antes de que toda se vuelva oscuro.

Pasado:

Después de conocer a Gastón, compramos una casa entre ambos.  Lo conocí en el trabajo… encajamos lo mas bien, el era tranquilo y atento… Un divorciado de 30 años, buen trabajo… con buena presencia, y con una excelente predisposición. ¿Qué podía salir mal? Nuestro futuro juntos ¿fue apresurado?... Tal vez, pero en ese momento solo quería estar así… Con él y quitar mi reputación de lesbiana. Queria iniciar de nuevo y finalmente olvidarme de Gabriela.

Cai en una depresión un tanto aterradora...  la muchacha con la que “tonteaba” en mi oficina ese dia al verse atrapada en la misma condición, se les unió para maltratarme. Tratándome de asquerosa como minimo.No la culpe.

Dias despues al ver mi rostro frente al espejo, sin color, sin expresión… maldiciendo el día en que deje que mis instintos mas salvajes me dominaran.  Decidi que tenia que terminar con esto.

Luisa habia sin querer o tal vez si, ganado.

Unas horas mas tarde con la carta de renuncia en mis manos me dirigía al despacho del gerente… pero así fue como conocí a Gastón, aquel joven principiante venia hablando con un compañero y en sus manos tenia una cantidad increíble de papeles, ambos nos chocamos, logrando el mayor estruendo posible… nos inclinamos para recoger todo los panfletos, mientras ambos nos disculpábamos. Sin embargo el toma mi carta en sus manos.

-Cielos…- dice recogiendo los papeles del suelo –Ehm… Se te callo esto…- dice finalmente mientras me mira, sus ojos verdes, su barba cuidadosamente rasurada y sus lentes de marcos grandes, le daban un raro aspecto de chico calmado y seguro.“Genia... ahora sabren todos de mi renuncia”. Pero las apariencias a veces suelen engañar, por lo que me obligo a sonreírle… tenia una sensacion extraña.

-Preferiría que lo mantuvieras en secreto...- el rápidamente se incorpora y estira su mano.

-Gastón…- dice acomodandose los lentes.

-Claro Gastón, bueno es un placer…- digo caminando mientras ignoro su saludo cordial.

-Igual…- al ver que me alejo hacia donde debía a ir, grita- ¡Espera!- aun arrodillado en el suelo- ¿Dejarias que te invite un café?- me pregunta con un leve brillo en su mirada.   

-¿Por qué debería?- le pregunto arqueando mi ceja.

-No se… tal vez necesitas alguien con quien hablar- dice mientras acarcia su cabellos.

-No necesito tu lastima- dije furiosa, mientras vuelvo a retomar hacia la oficina del jefe.

-¿Lastima?- me pregunta con total sorpresa al respecto parecía un niño. Me giro.

- Exacto, si no ¿Para qué quisieras estar cerca de mí?- le pregunto con total indiferencia.

- ¿Por qué no?- Me pregunta poniendose de pie... admito que la pregunta me desconcertó.

-Mira seré clara contigo… si te enojas me vale, ya lo hizo todo el mundo con el que alguna vez me hable… no estoy interesada en ti… ni en ningún hombre-

El se queda enmudecido, entre sorprendido y feliz.

- y eso ¿es algo malo?- Me pregunta mirándome fijamente.

-No lo sé, dímelo tu- le pregunto retandolo.

-A mi no me parece que lo sea… y por mas que lo fuera… la única que puede decidir si es malo o no eres tu… - permanecemos ambos en un silencio cómodo y tranquilo.

-De todas formas igual renunciare… No puedo soportar esto mas tiempo- digo a través de un susurro.

-Es ridículo… ¿Lo dices por los muchachos no es asi?... Que no te quite el sueño… Si supieras cuantas cosas se de cada uno de ellos…-

-¿Qué has dicho?- le pregunto de nuevo sintiendo que de repente tenia la sordera mas aguda del mundo. El sonríe.

– ¿Ahora si me dejarías invitarte un café?- dice estirando su mano nuevamente.

Jamás habia creído en la amistad entre un hombre y una mujer, pero Gaston se quedo corto con todo lo que conocí… con él experimente el mundo como nunca lo habia sentido… tan vivo y lleno de cosas que me dejaron enloquecida. Mis primeras mañanas disfrutando realmente de todo lo que me rodeaba… mis primeras aventuras, mis primeras citas serias… El siempre estuvo ahí para mi… al igual que Gabriela quien aun sigue ahi para mi, pero dejemos de hablar de ella y enfoquemonos en nuetras amistad, por mi parte también lo apoyaba tanto como podía.

Por mas novia posesiva que tuviera… teníamos códigos… supongo que eso fue todo un puntazo a favor…. A veces solo los pequeños momentos eran suficientes para proyectar y divagar sobre nuestro futuro. Me encantaba cuando pasaban largas horas solo riéndonos sobre banalidades. Hasta que una tarde de abril sus padres hicieron acto de presencia en nuestro pequeño departamento. Su madre se tiro literalmente sobre mis brazos al verme… y su padre por mas serio y rudo que pareciera lo vi como se secaba las lagrimas....

Su pequeño bebé solitario ahora por fin habia formalizado una relacion con una mujer que segun ellos estaba aun mas que linda... compartian gastos y tenian una perfecta relacion de "amistad"... pero como haciamos entender a su madre de esto... no podiamos...

Llámanos cobarde porque otro nombre no teníamos en ese entonces… la boda sucedió sin que ambos lo terminaramos de procesar siquiera…  fue la peor idea que pudimos haber aceptado.

Vale que Gastón era el hombre mas lindo y atento que jamas habia conocido... que era trabajador y prolijo... pero era mi mejor amigo... a Gastón desde luego que tampoco le hizo gracia nada de esto... solo un milagro podia detener ese compromiso.

Mas que un casamiento parecia un funeral, la cara de ambos parecia la de dos corderos a medio degollar... la unica que podia dsfrutar de esto era mis invitados que habian apostado sobre cuanto duraria esto.... Suspiro mientras arreglo mi velo mientras ingreso a la iglesia con mi vestido blanco y un ramo de flores en mis manos...  con un caminar lento... torturante y cabizbaja sentia perder el equilibrio... trastabille pero fui sostenida por una manos pequeñas y fuertes... cuando miro para agradecerle... mis ojos se desorbitan al ver quien era... una mujer hecha un puñado de nervios… Cintia.

Todos quedan en mas absoluto silencio... esperando escuchar que tenia aquella "intrusa" que decir. Asi le dice la madre de Gastón. En mi caso le diria "angel guardian".

Cintia era la joven abogada con la que Gastón había estado saliendo hace 3 años… me suelta el agarre y ahora con su otra mano acomoda en sus brazos un pequeño bultito. Asi fue como conocí a Carmen. Carmen era el pequeño bultituo que con poco mas de una semana conocia por primera vez a su padre... Gastón.

Gastón al enterarse de la noticia... dio un salto y la tomo en brazos... mientras miraba a la pequeña niñita... Ambos tenian el cabello castaño... cuando Gastón le susurra.

-Hola bebé- entre asustado y emocionado. La pequeña Carmen le toma el dedo indice y lo mira. Toda la gente se acerco a los dos tortolitos y a su pequeña... para felicitarlos.

Hasta que los padres de Gastón intervienen.... antes de que corriera sangre... los invite a que salieramos del lugar... y hablaran en un lugar mas tranquilo.

Cintia fue lo suficiente valiente como para hacerles frente a los padres de Gastón... no se en verdad que pacto satanico habran hecho esos 4 pero se soluciono lo que fuera a ser que estaba mal... la boda se termino por realizar… Cintia se veia hermosa... y Gastón bueno el lloraba como un bebé.

Tengo que admitir que esa mujer tenía carácter... Supo ordenar y dirigir lo mejor que pudo en tema de contabilidad y en los papeles de la familia... Gastón no era solo una cara bonita sino muy rico...

Sus padres se disculparon con Cintia y la aceptaron como parte de la familia... Los abuelos amaban a Carmen... lo cual los hacia discutir cada vez que podian... Gaston y Cintia hacian un increible trabajo juntos...

Pero desgraciadamente Cintia no vivió lo suficiente como para ver a su pequeña crecer lo suficiente... cuando Carmen tenia 5 años... Cintia murió de muerte súbita. Gastón nunca se recupero de ello.

Antes de que conociera a Gastón su primera esposa también había fallecido… creyendo que estaba maldito desde aquella noche, prometió no comprometerse con nadie nunca más. Permanecimos viviendo juntos nuevamente... lo necesitabamos ambos.

A Carmen la criamos como podíamos, sus abuelos en eso ayudaron demasiado. Gastón no hacia mas que trabajar hasta el cansancio, se desvivía de la peor manera posible por su hija… Teníamos fuertes discusiones al respecto… Ambos amábamos a Carmen  pero cobrademente le ocultamos que nunca nos habíamos comprometido. Ella seguiría creyendo que era la nueva mujer de su padre… Gastón tenia aun en el modular una foto del dia de “nuestra boda” para conmemorar lo cobarde que fuimos aquel dia… Carmen permaneció alejada de mi toda su infancia… Tratándome como la invasora de su vida… decidimos con Gastón que lo mejor seria tomarme un par de meses lejos de ambos.

Y asi lo hice… avance en un proyecto en el trabajo con el cual pude ir a Barcelona, desgraciadamente cuando regrese Carmen ya era una adolescente realmente atractiva.

Empecé a percibir como me miraba… como me deseaba en silencio… como inventaba cualquier escusa solo para quedarse en casa cuando yo estaba ahí. No se cuando empezó… pero ese dia… ¡Dios! La bese... y ella lo habia permitido... Ese dia… sus labios desprendían el mayor néctar que pude haber probado nunca. Realmente intente callar esa vocecita que decía que la siguiera besando pero no podía… parecia que una fuerza sobrenatural se había apoderado de mi cuerpo. Era la hija de mi mejor amigo… que casualmente era “mi esposo” y por un demonio le lleva 25 años de diferencia.

Una tarde de abril cuando Carmen vuelve de su noche de graduación de la preparatoria… vuelve tomada y lagrimeando. Desde nuestro primer beso decidimos conservarlo en secreto. Pero cada vez se hacia mas difícil… ambas no podíamos controlar nuestros impulsos, Sus ojos verdes siempre me habían parecido hermosos… la tomo por la cintura y la llevo hacia el sillón lila, la recuesto… le quito los zapatos… se veía preciosa con aquel vestido salmón y su cabello todo revuelto le daba ese toque agresivo y violento que tenia. Tomo asiento al lado de ella y le retiro el cabello de su rostro.

-¿Esta es la parte en la que me besas?- murmura mientras me sonríe.

-Esta es la parte en la que te duermes- digo y me incorporo, pero me toma de la mano.

-Dime que no sientes lo mismo- me reta con sus ojos al borde de las lagrimas.

-Estas ebria Carmen… hablaremos mañana- digo trantandome de liberar de su toque.

-Ambas sabemos que no volveremos a hablar al respecto… me canse de ocultar lo que siento por ti…- dice sonrojandose - Dime que no me amas y me marchare- dice decidida mientras se acerca cada vez mas.

- Carmen…- susurro su nombre.

-¡Suficiente! ¡Vete!- se gira y se cubre el rostro con la almohada mas cercana.

Pasarian 5 meses hasta que reuniera el valor necesario para llamarla de nuevo. Pero esos 5 meses no hicieron mas que intensificar las ganas que tenia de tenerla en mis brazos... y asi fue. Soñaba con ella… no podía quitármela de la cabeza. Una tarde ya harta del papel de idiota que estaba haciendo… llame a Gastón… lo cite a un restaurante al que frecuentábamos de jóvenes.

-¿Qué carajo? No puede ser tan serio como para que me citaras en este lugar- dice Gaston tomando una bebida energetica.

-si lo es- dije yo, presionando mis puños.

-Bien escúpelo… tengo que volver al trabajo en 25 minutos- dice tomando otro trago.

-Estoy enamorada de tu hija- dije con la voz ahogada.

-En serio todo por eso pues entonces ve… y ¿Qué?... ¿De Carmen?- dice con los ojos sorbitados.

-y de quien mas seria acaso?- le digo enojada. Debía calmarme Gastón suele reaccionar extraño a veces.

-¿Mi Carmen?... sabes que puedes meterte con todas la viejas que quieras pero no con mi niña…- enciende un cigarrillo.

-Perdon pero tampoco fue mi intención…sabes- digo mirando hacia la calle.

- ¿Ella lo sabe?…- me pregunta con la voz ida… supongo que es un tanto fuerte para el.

- Si… pero hemos discutido y no nos hemos vuelto a ver- ahora era yo la que tenia la voz ida.

-¿no la has vuelto a ver?... eso quiere decir que tu ¿ya has…?...- Gaston ante mi silencio- ¡Oh Dios!- Grita, mientras cubre su rostro.

-Escucha ese no es el punto aquí… quiero estar con ella- escucho como vuelve a suspirar. Mira el techo del lugar.

-Ya lo sabia…- dice con lagrimas en los ojos- siempre lo supe… de hecho no me creerás esto, pero Cintia lo dijo una vez bromeando- dice rascando su cabeza.

-No la lastimes… ¿Entendido?- nunca me habia visto asi... parecia furioso.

-Sabes que no lo hare- digo mientras lo abrazo. El sonrojado me quita de encima.

-Si si como sea… – me murmura, mientras enciende un cigarrillo.

Salgo corriendo del lugar tomo mi celular y marco su número… es tiempo de dejar de ser cobarde.

Presente:

Carmen me ayuda a sentarme en el sillón lila. Tenia una extraña sensacion de deja vu... Me mira... con sus mirada suplicante... mientras Me deja la copia de las llaves sobre la mesa- esta será última vez que venga corriendo… se acabo- Carmen da un ultimo vistazo, suspira y sale.

-Espera Carmen… tenemos que hablar- ella me mira, mira su reloj de pulsera… se sienta en el sillón frente a mí.

-Que sea rapido... debo irme recuerdas, Papá vendra en cualquier momento- dice impaciente mientras me mira desafiante.

-Primero: Jamás estuve comprometida con tu padre… fuimos obligados pero tu madre lo impidió… Segundo: tu padre ya sabe de lo nuestro y Tercero: ¡Jamas!  Me oyes ¡Jamas! Vuelvas a dejarme atrás-

-Espera ¿Qué?- dice Carmen mientras me abalanzo sobre sus labios.

 Continuará...

 

Notas finales:

Gracias por leer.

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