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OMEGA (Boku no Hero)

Autor: Princess Yaoi

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Notas del fanfic:

 

Katsuki había pasado toda su vida como un orgulloso alfa. Lo daba por sentado considerando su duro carácter, talento nato y la larga fila de alfas que lo precedían en su familia.

Se le educó como tal, ignorando cualquier pequeño detalle que pudiera indicar lo contrario, detalles de esos que a cualquier familia le abrían preocupado, como el hecho de que nunca se había mostrado atraído por el celo de algún omega.

Pero, no era algo que preocupara a Katsuki, el chico solía alardear sobre su gran autocontrol o simplemente alegar que estaba más interesado en su carrera de héroe que en perseguir traseros. Por lo que no era novedad que el muchacho se mantuviera al margen de las conversaciones de los chicos o se mostrara indiferente ante las constantes propuestas e incitaciones de sus compañeros.

Era una época emocionante para la mayoría de los adolescentes. Con las hormonas a tope, el exigente pensum de UA y el constante alboroto causado por los omegas y las chicas beta interesadas en conseguir un buen alfa, los días solían tornarse emocionantes. Los incidentes, también eran frecuentes. Omegas sintiendo el venir de su primer celo, alfas alborotados tratando de abalanzarse sobre cualquier cosa que pudieran lucir como un trofeo y profesores en constante alarma, era el escenario habitual, en esa academia llena de héroes descontrolados, que de por sí no era nada normal.

En el salón 1-A, ya habían ocurrido un par de incidentes memorables, que aun se comentaban entre risas, cada que había ocasión de molestar a los involucrados. Como la vez que Tsuyu olvidó sus supresores en casa y Kirishima se abalanzo sobre ella en pleno entrenamiento. A All Might le tomó unos minutos notar que no se trataba de una nueva técnica de combate y para el medio día ya toda la academia bromeaba sobre la vergonzosa escena que montó el pelirrojo cuando el mítico héroe trató de sacarlo de encima de la chica rana.

-¡Joder! Eso paso hace medio año. ¿podrían olvidarlo ya? _exclamó el susodicho moviendo los brazos exasperado mientras Denki y Mineta sacaban el tema a relucir con ánimo de fastidiarlo_

-¡Diablos! ¿Recuerdas su cara? _reía el chico eléctrico sujetándose el estómago_ ¡Hey! Bakugou, dime que aún tienes el video...

El rubio pasó del alboroto lanzándole el móvil mientras se sentaba. La mesa de su grupo siempre era la más ruidosa. Toda la atención de la cafetería se centraba allí gracias a la alegre voz de Denki, acompañada de quien sea que pasara y quisiera quedarse a molestar un rato a Kirishima. Bakugou comía al margen de la animada plática, algo cansado del típico escándalo que solía montar ese chico, que si bien, era muy contagioso, dejó de ser tan divertido hace algún tiempo cuando entendió que sus provocaciones y su manía de molestar al pelirrojo, era tan solo su ego tratando de sanarse.

Denki aún no superaba el hecho de que Kirishima se hubiera definido como alfa antes que él. Era un tema que de manera general causaba tensión entre todos.

El hecho de ser alfa, beta u omega, era a voces una de las mayores preocupaciones de los futuros héroes, y en especial de un pequeño número que aún no sabía a qué grupo pertenecía.

Ese era el caso de Denki, que aún no mostraba indicios que pudieran asegurarle un lugar en alguno de los tres grupos, y el caso de otros cuantos de primer año. Como Mina, Yuga, Izuku y Lida. Aunque con algunos era fácil suponer.

Con lo normal y estricto que era Lida, lo más acertado sería que resultara ser un beta. Muchos rezaban porque Mina fuera omega y muchos más porque Yuga no lo fuera. En cuanto a Deku, el chico era pequeño y lindo, el rol de omega le sentaba, aunque ser un beta común y corriente tampoco le vendría mal al destructivo dueño del One for All.

Si bien durante la secundaria, todos había sido sometidos al examen de género y los resultados tenían un bajo margen de error, dada la imprevisibilidad de los cambios biológicos que podían causar sus quirk, lo mejor era esperar a que su naturaleza se mostrara por sí sola.

-¿¡Ya escucharon!? _se oyó la voz de Sero corriendo hasta su mesa muy agitado_ ¡Mina entró en celo!

La sola mención hizo brincar a los presentes, Bakugou pudo ver los ojos de Eijiro agrandarse de manera ansiosa. Era un momento que sin duda había estado esperando, y no solo por la apuesta que él y Ojiro acaban de ganar contra Denki, sino por el mero impulso instintivo de marcar. Era una necesidad abrumadora de la que ningún alfa podía escapar, y sin duda afectó a todos los presentes.

En medio de la creciente tensión la mirada fulminante de Bakugou se encontró con la de Todoroki, quien estaba en la mesa de al lado. Un cruce de a apenas unos segundos definió todo y entonces una potente explosión calló el aborto, dejando a al grupo que se había amontonado alrededor de la mesa, en silencio.

-Fuerte y claro, hermano _exclamó Kirishima recomponiéndose en su asiento con una amplia sonrisa_

El chico debía admitir que admiraba la actitud estoica y varonil de su amigo rubio en momentos como ese. Era el único que lograba hacerlo volver a sus cabales cuando le ganaban las hormonas. Con esa explosión de advertencia el rubio le había dejado claro a los demás alfas que iba a destrozar a quien sea que acercara a la chica. Así que no bastó más para que la cafetería volviera al bullicio habitual. Pero Kirishima no era tan ingenuo para creer que ese acto era parte de la buena voluntad del rubio para con la peli rosada. Se trataba del pequeño juego de poder que el y Todoroki tenían desde que el primer omega entró en celo en la academia. Y era un simple juego de no ceder. Ambos querían demostrarle a su oponente que tenían más autocontrol y eran capaces de mantenerse imperturbables ante las provocaciones.

Algo que sin duda en una academia como esa, dedicada a la lucha por la justicia, era bien visto, pero la mayoría de los alfa no opinaba lo mismo.

__________________

El leve olor dulce, propio del celo de un omega, seguía en el aire por los pasillos, aunque la chica había sido enviada a casa. Una profunda aspiración hizo reír al Kirishima mientras pasaba el brazo por encima de Katsuki.

-Aun no sé cómo lo haces, bro _dijo ganándose una mirada indiferente del rubio_

Para Bakugou, soportar sus instintos sexuales era relativamente fácil, algo que su tremendo ego no le dejaba cuestionarse, por lo que jamás le dio mucha importancia al hecho de que sus deseos sexuales, a decir verdad, eran inexistentes, que su olfato no era tan desarrollado como para percibir el tenue rastro del que hablaba su amigo, que no se sentía especialmente atraído hacia los omegas y que la jamás había experimentado el dichoso deseo de marcar a alguien.

Todas esas eran nimiedades, cosas sin importancia comparadas con su ascenso como el héroe número uno, su batalla diaria por mantener el poder y su odio hacia cierto peliverde que siempre se cruzaba en su camino estorbándole.

-¡Muévete maldito nerd! _exclamó empujando con el hombro al pecoso que sonreía en la puerta del salón_

Izuku no dijo nada, tan solo se volvió dispuesto a continuar con la interesante plática que tenía con Todoroki y Lida. No era nada nuevo ver a Kachaan de mal humor, sobre todo después de los incidentes ocurridos durante el festival deportivo, así que no le prestó mayor importancia, pero Shouto no iba a dejarlo pasar.

-Me estás hartando Bakugou... _soltó con una mirada amenazante mientras se plantaba frente al rubio cerrándole el paso_

-Si tienes algún maldito problema enfréntame de vez, y deja de hacerme perder el tiempo _respondió el rubio encendido por la provocación y haciendo explotar una advertencia cerca del rostro del chico bicolor_

-Todoroki, no hace falta llegar a tanto, solo fue un empujón _irrumpió Deku alzando las manos en señal de calma, nervioso por que pudiera iniciarse un enfrentamiento en pleno salón_

-Pelear está prohibido, por favor absténganse de...

-Estoy cansado de tu actitud arrogante _soltó Shouto ignorando a Lida, mientras se acercaba más al rubio_ Crees que tienes el derecho de pasar sobre los demás porque tu quirk es llamativo, pero tus patéticas explosiones son todo lo que tienes.

-Oye hermano, déjalo... este tipo no vale la pena _dijo Kirishima poniendo su mano en el hombro del rubio, seguro de que si no lo detenía las cosas se iban a poner muy mal_

El disgusto en el rostro de Katsuki se había convertido en rabia, pero giró el rostro hacia su amigo, respondiendo tan calmadamente como pudo.

-Claro, larguémonos de aquí.... ¡en cuanto le parta la cara a este imbécil!

Sobre su última exclamación un puñetazo explosivo voló directo a Shouto, quien dispersó una ráfaga helada haciendo a todos los presentes alejarse. Recibió de lleno el ataqué con su palma congelándole medio brazo al rubio, listo para mandar a volar al chico con un disparo de hielo, pero el rubio fue más rápido. Con una explosión se deshizo del hielo al mismo tiempo que se abalanzaba contra Todoroki dirigiéndose así a un choque directo.

Una onda de vapor se extendió por el salón y Todoroki quedó inmóvil ante la escena que tenía enfrente. La expresión de Katsuki rayaba entre la confusión y el pánico. No solo había fallado monumentalmente su ataque apenas rozándolo, había caído de rodillas al piso sintiendo el cuerpo arder y ahora jadeaba preguntándose qué carajo le estaba pasando.

Lo primero que el contrariado rubio explosivo pensó, fue que algo había ocurrido con su quirk, pero el terrible calor que hizo punzar su parte baja y la mirada de Todoroki clavada sobre él, tan confundida como la suya, lo hizo experimentar un miedo que jamás en su vida había sentido.

Esos ojos bicolor, arrogantes y altivos, nunca habían lucido tan amenazadores, y es que lo que se formaba en ellos no era ira.... era deseo, cada vez más claro, cada vez más imparable incitado por el aroma que de un momento a otro llenó el salón. Un olor dulce, que atravesaba los sentidos como una daga venenosa, que sin piedad desató los más bajos instintos de Shouto, de Kirishima... y de cualquier alfa en el academia lo suficientemente listo como para saber que Katsuki Bakugou era el trofeo más grande que iba a tener de placer de cazar.

Notas de la autora:

¡Que empiece la batalla! ¿Quién tendrá el valor de robar el primer celo de Kacchan?

Una batalla entre alfas y en contra del mismísimo Kacchan en toda su furia, va hacer el infierno desatarse en la academia.

Nos vemos la próxima semana... comenten sus impresiones y a quién le van. Creo que yo soy #team_kirishima xD

 

Notas del capitulo:

Es una pesadilla encontrar fics con Kacchan como uke, y aún más como omega, así que con ánimo de darle material a quienes al igual que yo piensan que Katsuki puede ser tanto seme como uke, inicio esta história.

Katsuki había pasado toda su vida como un orgulloso alfa. Lo daba por sentado considerando su duro carácter, talento nato y la larga fila de alfas que lo precedían en su familia.

Se le educó como tal, ignorando cualquier pequeño detalle que pudiera indicar lo contrario, detalles de esos que a cualquier familia le abrían preocupado, como el hecho de que nunca se había mostrado atraído por el celo de algún omega.

Pero, no era algo que preocupara a Katsuki, el chico solía alardear sobre su gran autocontrol o simplemente alegar que estaba más interesado en su carrera de héroe que en perseguir traseros. Por lo que no era novedad que el muchacho se mantuviera al margen de las conversaciones de los chicos o se mostrara indiferente ante las constantes propuestas e incitaciones de sus compañeros.

Era una época emocionante para la mayoría de los adolescentes. Con las hormonas a tope, el exigente pensum de UA y el constante alboroto causado por los omegas y las chicas beta interesadas en conseguir un buen alfa, los días solían tornarse emocionantes. Los incidentes, también eran frecuentes. Omegas sintiendo el venir de su primer celo, alfas alborotados tratando de abalanzarse sobre cualquier cosa que pudieran lucir como un trofeo y profesores en constante alarma, era el escenario habitual, en esa academia llena de héroes descontrolados, que de por sí no era nada normal.

En el salón 1-A, ya habían ocurrido un par de incidentes memorables, que aun se comentaban entre risas, cada que había ocasión de molestar a los involucrados. Como la vez que Tsuyu olvidó sus supresores en casa y Kirishima se abalanzo sobre ella en pleno entrenamiento. A All Might le tomó unos minutos notar que no se trataba de una nueva técnica de combate y para el medio día ya toda la academia bromeaba sobre la vergonzosa escena que montó el pelirrojo cuando el mítico héroe trató de sacarlo de encima de la chica rana.

-¡Joder! Eso paso hace medio año. ¿podrían olvidarlo ya? _exclamó el susodicho moviendo los brazos exasperado mientras Denki y Mineta sacaban el tema a relucir con ánimo de fastidiarlo_

-¡Diablos! ¿Recuerdas su cara? _reía el chico eléctrico sujetándose el estómago_ ¡Hey! Bakugou, dime que aún tienes el video...

El rubio pasó del alboroto lanzándole el móvil mientras se sentaba. La mesa de su grupo siempre era la más ruidosa. Toda la atención de la cafetería se centraba allí gracias a la alegre voz de Denki, acompañada de quien sea que pasara y quisiera quedarse a molestar un rato a Kirishima. Bakugou comía al margen de la animada plática, algo cansado del típico escándalo que solía montar ese chico, que si bien, era muy contagioso, dejó de ser tan divertido hace algún tiempo cuando entendió que sus provocaciones y su manía de molestar al pelirrojo, era tan solo su ego tratando de sanarse.

Denki aún no superaba el hecho de que Kirishima se hubiera definido como alfa antes que él. Era un tema que de manera general causaba tensión entre todos.

El hecho de ser alfa, beta u omega, era a voces una de las mayores preocupaciones de los futuros héroes, y en especial de un pequeño número que aún no sabía a qué grupo pertenecía.

Ese era el caso de Denki, que aún no mostraba indicios que pudieran asegurarle un lugar en alguno de los tres grupos, y el caso de otros cuantos de primer año. Como Mina, Yuga, Izuku y Lida. Aunque con algunos era fácil suponer.

Con lo normal y estricto que era Lida, lo más acertado sería que resultara ser un beta. Muchos rezaban porque Mina fuera omega y muchos más porque Yuga no lo fuera. En cuanto a Deku, el chico era pequeño y lindo, el rol de omega le sentaba, aunque ser un beta común y corriente tampoco le vendría mal al destructivo dueño del One for All.

Si bien durante la secundaria, todos había sido sometidos al examen de género y los resultados tenían un bajo margen de error, dada la imprevisibilidad de los cambios biológicos que podían causar sus quirk, lo mejor era esperar a que su naturaleza se mostrara por sí sola.

-¿¡Ya escucharon!? _se oyó la voz de Sero corriendo hasta su mesa muy agitado_ ¡Mina entró en celo!

La sola mención hizo brincar a los presentes, Bakugou pudo ver los ojos de Eijiro agrandarse de manera ansiosa. Era un momento que sin duda había estado esperando, y no solo por la apuesta que él y Ojiro acaban de ganar contra Denki, sino por el mero impulso instintivo de marcar. Era una necesidad abrumadora de la que ningún alfa podía escapar, y sin duda afectó a todos los presentes.

En medio de la creciente tensión la mirada fulminante de Bakugou se encontró con la de Todoroki, quien estaba en la mesa de al lado. Un cruce de a apenas unos segundos definió todo y entonces una potente explosión calló el aborto, dejando a al grupo que se había amontonado alrededor de la mesa, en silencio.

-Fuerte y claro, hermano _exclamó Kirishima recomponiéndose en su asiento con una amplia sonrisa_

El chico debía admitir que admiraba la actitud estoica y varonil de su amigo rubio en momentos como ese. Era el único que lograba hacerlo volver a sus cabales cuando le ganaban las hormonas. Con esa explosión de advertencia el rubio le había dejado claro a los demás alfas que iba a destrozar a quien sea que acercara a la chica. Así que no bastó más para que la cafetería volviera al bullicio habitual. Pero Kirishima no era tan ingenuo para creer que ese acto era parte de la buena voluntad del rubio para con la peli rosada. Se trataba del pequeño juego de poder que el y Todoroki tenían desde que el primer omega entró en celo en la academia. Y era un simple juego de no ceder. Ambos querían demostrarle a su oponente que tenían más autocontrol y eran capaces de mantenerse imperturbables ante las provocaciones.

Algo que sin duda en una academia como esa, dedicada a la lucha por la justicia, era bien visto, pero la mayoría de los alfa no opinaba lo mismo.

__________________

El leve olor dulce, propio del celo de un omega, seguía en el aire por los pasillos, aunque la chica había sido enviada a casa. Una profunda aspiración hizo reír al Kirishima mientras pasaba el brazo por encima de Katsuki.

-Aun no sé cómo lo haces, bro _dijo ganándose una mirada indiferente del rubio_

Para Bakugou, soportar sus instintos sexuales era relativamente fácil, algo que su tremendo ego no le dejaba cuestionarse, por lo que jamás le dio mucha importancia al hecho de que sus deseos sexuales, a decir verdad, eran inexistentes, que su olfato no era tan desarrollado como para percibir el tenue rastro del que hablaba su amigo, que no se sentía especialmente atraído hacia los omegas y que la jamás había experimentado el dichoso deseo de marcar a alguien.

Todas esas eran nimiedades, cosas sin importancia comparadas con su ascenso como el héroe número uno, su batalla diaria por mantener el poder y su odio hacia cierto peliverde que siempre se cruzaba en su camino estorbándole.

-¡Muévete maldito nerd! _exclamó empujando con el hombro al pecoso que sonreía en la puerta del salón_

Izuku no dijo nada, tan solo se volvió dispuesto a continuar con la interesante plática que tenía con Todoroki y Lida. No era nada nuevo ver a Kachaan de mal humor, sobre todo después de los incidentes ocurridos durante el festival deportivo, así que no le prestó mayor importancia, pero Shouto no iba a dejarlo pasar.

-Me estás hartando Bakugou... _soltó con una mirada amenazante mientras se plantaba frente al rubio cerrándole el paso_

-Si tienes algún maldito problema enfréntame de vez, y deja de hacerme perder el tiempo _respondió el rubio encendido por la provocación y haciendo explotar una advertencia cerca del rostro del chico bicolor_

-Todoroki, no hace falta llegar a tanto, solo fue un empujón _irrumpió Deku alzando las manos en señal de calma, nervioso por que pudiera iniciarse un enfrentamiento en pleno salón_

-Pelear está prohibido, por favor absténganse de...

-Estoy cansado de tu actitud arrogante _soltó Shouto ignorando a Lida, mientras se acercaba más al rubio_ Crees que tienes el derecho de pasar sobre los demás porque tu quirk es llamativo, pero tus patéticas explosiones son todo lo que tienes.

-Oye hermano, déjalo... este tipo no vale la pena _dijo Kirishima poniendo su mano en el hombro del rubio, seguro de que si no lo detenía las cosas se iban a poner muy mal_

El disgusto en el rostro de Katsuki se había convertido en rabia, pero giró el rostro hacia su amigo, respondiendo tan calmadamente como pudo.

-Claro, larguémonos de aquí.... ¡en cuanto le parta la cara a este imbécil!

Sobre su última exclamación un puñetazo explosivo voló directo a Shouto, quien dispersó una ráfaga helada haciendo a todos los presentes alejarse. Recibió de lleno el ataqué con su palma congelándole medio brazo al rubio, listo para mandar a volar al chico con un disparo de hielo, pero el rubio fue más rápido. Con una explosión se deshizo del hielo al mismo tiempo que se abalanzaba contra Todoroki dirigiéndose así a un choque directo.

Una onda de vapor se extendió por el salón y Todoroki quedó inmóvil ante la escena que tenía enfrente. La expresión de Katsuki rayaba entre la confusión y el pánico. No solo había fallado monumentalmente su ataque apenas rozándolo, había caído de rodillas al piso sintiendo el cuerpo arder y ahora jadeaba preguntándose qué carajo le estaba pasando.

Lo primero que el contrariado rubio explosivo pensó, fue que algo había ocurrido con su quirk, pero el terrible calor que hizo punzar su parte baja y la mirada de Todoroki clavada sobre él, tan confundida como la suya, lo hizo experimentar un miedo que jamás en su vida había sentido.

Esos ojos bicolor, arrogantes y altivos, nunca habían lucido tan amenazadores, y es que lo que se formaba en ellos no era ira.... era deseo, cada vez más claro, cada vez más imparable incitado por el aroma que de un momento a otro llenó el salón. Un olor dulce, que atravesaba los sentidos como una daga venenosa, que sin piedad desató los más bajos instintos de Shouto, de Kirishima... y de cualquier alfa en el academia lo suficientemente listo como para saber que Katsuki Bakugou era el trofeo más grande que iba a tener de placer de cazar.

 

 

Notas finales:

¡Que empiece la batalla! ¿Quién tendrá el valor de robar el primer celo de Kacchan?

Una batalla entre alfas y en contra del mismísimo Kacchan en toda su furia, va hacer el infierno desatarse en la academia.

Nos vemos la próxima semana... comenten sus impresiones y a quién le van. Creo que yo soy #team_kirishima xD

 

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