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Uchiha family life

Autor: Arteemisse

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Notas del fanfic:

La historia es mía...
Los personajes no y tampoco la serie... (Si no, todo hubiera sido Yaoi)

Notas del capitulo:

¡Tan, tan, tan, TAAAAAN!

¡Volvi, mis hermosos bebés!

Los extrañe demasiado, lo juro con todo mi corazón.
Lamento si los deje solos por varios meses, pero muchas cosas me quitaron el preciado tiempo que es de ustedes, mis hermosos, y por eso odio la escuela... (En línea, ni crean que volvere a ese lugar...)

Ya luego les contare que hice estos meses de ausencia, tengo demasiadas experiencias "hermosas" que contarles...

Espero que les guste, espero que si...

¡¡Muchos besos, mis niños!!

--¿Sabes dónde está Laurette, Itachi?, llevo buscándolo desde hace un minuto y todavía no lo encuentro—decía un Deidara demasiado apurado, acomodándose de nuevo su ya peinado cabello.

--Mmm… creo que lo vi hace un rato en la cocina, estaba ayudándole a mamá a hacer magdalenas—Itachi se estaba acomodando la corbata frente a un espejo, aunque eso realmente no era necesario.

--Espero que no haya quemado la cocina de nuevo, no quiero volver a usar esos guantes de hule destroza estilo…--el rubio camino hasta la cocina con aires de grandeza, dejando a su esposo algo idiotizado.

--Sí que me case con un ángel…--demasiado idiotizado.

--¿Dónde demonios estas, Laurette?, ya van a llegar tus primos y tú no estás listo para recibirlos…--

--Aquí estoy, má…--exclamo un pequeño rubio de ojos azules, no parecía tener más de 10 años—Estaba ayudando a la abuela a hacer la comida, pero me dio una galleta y me dijo que me fuera a vestir…--decía el pequeño, mostrándole una fotografía en su celular de él casi quemando la cocina.

--En verdad que nos parecemos…--dijo el rubio mayor acariciando el cabello de su hijo—Yo también caí en esa trampa varias veces, aunque a mí me daban un vaso de limonada invisible…--

--¿Invisible? —

--Es que a tu tío y a mí no nos dejaban usar una cocina de verdad…--

--¿Entonces cómo fue que quemaste la comida en una estufa de juguete? —

--No tengo idea…--el rubio sonrió como si nada, y tomo la mano de su hijo—Vamos con papá, ya sabes que se pone loco cuando lo dejamos solo por más de dos minutos…--

--Si, lo se…--

Ambos rubios salieron de ahí como si nada, encontrándose con un Itachi desesperado y a punto de llorar.

--¡Deidara!, ¿¡Dónde estás!?—

--¿Ves a lo que me refiero? —el chico solo asintió—Espero que no encuentres a alguien tan loco como tu padre…--

--Ni en un millón de años—

--Ese es mi niño…--beso su frente, y suspiro como si estuviera muy cansado—Itachi, ¿Qué demonios estás haciendo? —

--¡¡DEIDARA!!—el azabache abrazo a su esposo e hijo como si estuvieran a punto de abandonarlo—Me alegra haberte encontrado…--

--¿Sabes que solo me fui cinco minutos? —

--En realidad fueron 4 minutos, 36 segundos, 57 microsegundos, 42 nanosegundos y 32 gigasegundos…--

--¿Qué? —

--Y fueron los 4 minutos, 36 segundos, 57 microsegundos, 42 nanosegundos y 32 gigasegundos más largos de mi vida…--abrazo aún más fuerte a su esposo e hijo, causando una ligera coloración purpurea en sus rostros.

--Pa-pá… s-suéltame… --

--No, nunca lo hare… --soltó un poco su agarre sobre su esposo, pero solo para sostener a su hijo por su cintura—No me importa cuantos años pasen tu seguirás siendo mi bebito…--le dio muchos besos en la cara, sin siquiera notar el ceño fruncido del pequeño—Nadie te llevara de mi lado, ni aunque sea el último varón de la tierra…--

--Papá, das miedo…--

--Me lo han dicho muchas veces…--

Después de varios abrazos de oso, un par de golpes y dos magdalenas quemadas, por fin volvieron a la normalidad.

--¿A qué hora vendrían los demás?, llevamos esperándolos desde medio día y aun no aparecen…--decía el rubio mayor, con un muy marcado puchero.

--Sasuke llamo hace un rato diciendo que llegaría un poco tarde, porque acababan de recoger a los niños del centro de idiomas—exclamo Mikoto, la madre de Itachi, mirando su celular—Y Sai me envió un mensaje de que ya viene en camino, que paro a comprar refresco de uva para Hotaru—

--¿Otra vez? —dijo Deidara con un suspiro—Naruto le arrancara esa cosa de las manos si lo ve con eso, ya sabes cómo son sus hijos…--volvió a suspirar, como si todo fuera en picada—Alérgicos a todo…--

--Bueno si, pero eso es por qué se parecen demasiado a Sasuke, el tambien tiene varias alergias…--Mikoto puso una expresión de seriedad, mientras pensaba en lo que iba a decir—Por ejemplo, Sasuke es alérgico al látex, al polen, a la humedad y a las nueces…--

--También es celiaco e intolerante a la lactosa—dijo Fugaku, bebiendo una taza de café.

--Sí, sí, eso también…--

--No entiendo como mi hermano tiene todas esas alergias y yo nada—dijo el moreno con un puchero—Pero sigo siendo más guapo que él…--

--Pues…--

--¿Qué? —

En eso, la puerta de entrada se abrió con un gran golpe.

--¡¡¡Llegamos, familia!!!--

--¡Sai!, ¡Gaara!, me da mucho gusto que llegaran…--exclamo extrañamente feliz el rubio bipolar, corriendo a la entrada a recibir a la pareja.

--¡Deidara!, mira nada más cuanto has cambiado en este mes, ¿Cambiaste de corte acaso? –decía el pelirrojo, también extrañamente alegre, abrazándose con Deidara.

--¿Cómo te disté cuenta?, solo pedí a mi estilista que me recortaran el cabello en 4 capas y no en 2, quería probar con otro corte esta vez…--

--Pues te vez de maravilla—ambos donceles se miraban de arriba abajo, dándose cumplidos mutuamente.

--Mamá, ¿No se ve exactamente igual? –susurro en voz baja Itachi a su madre.

--Dile eso, y serás incapaz de tener hijos de nuevo…--dijo su madre, con el mismo tono de voz.

--¿Dónde está Hotaru? —pregunto el patriarca Uchiha, buscando a su sobrino-nieto.

--Aún está en el auto, dijo que vendría al terminarse su refresco—el pelirrojo cruzo los brazos y dio un suspiro, sentándose pesadamente en el sillón—Además, no quiere que Naru le quite su preciado refresco de uva de nuevo, ya sabes, su fetiche con lo orgánico y sin conservadores—

--Bueno, Naruto lo hace porque sus hijos son alérgicos a los conservadores, y colorantes, y hormonas, y…--

--Y a la vida—completo Sai, chocando cinco con Itachi.

--Bueno, tampoco es para exagerar…--

--No entiendo cómo puede seguir cuerdo con tantas alergias que recordar, supongo que ya hace tiempo que no come ramen o esas cosas que le gustaba…--

--Te equivocas, mi lindo primito compro harina de no-sé-que libre de gluten y no-sé-que orgánico, e hizo su propio estilo de ramen de cerdo sin cerdo, porque los niños…--

--Son alérgicos—dijeron todos al unísono, como burlándose de la situación y también preocupados.

--Eso sí que da tristeza, esos niños nunca van a comer algo que esté lleno de grasa y tocino…--el deje de tristeza de Sai conmovió a Itachi, y ambos se veían algo tristes y afligidos.

--De hecho… creo que comen tocino de pavo orgánico y libre…--

--No es lo mismo, Deidara, no es lo mismo…--

Después de una pelea del porque el tocino de cerdo es lo más delicioso de la tierra…

--¿Alguien sabe a qué hora llegara Naruto?, el pastel que les hice a mis nietos está comenzando a oler raro, y no quiero que me critique como la última vez…--dijo el aura oscura de Mikoto Uchiha, con una voz de miedo y tristeza.

--Eso paso hace mucho tiempo, mamá, y a su favor, le diste almendras al pequeño Shiro, y sabes que es alérgico…--

--Si, y eso no se compara al regaño que nos dio cuando nacieron los trillizos, recuerdo que la gente se nos quedaba viendo en el hospital por los gritos que llegaban desde el quinto piso a todos lados…--

--No me hagas recordar eso, todavía me dan escalofríos de recordarlo…--decía Sai, temblando un poco.

--Y lo más triste fue de que no nos decía malas palabras, y aún sigo sintiéndome mal cuando escucho la palabra “manzana” –

--Eso fue lo que más me traumo…--

La sala quedo en un muy incómodo silencio, además de estar rodeados de una hermosa aura oscura y depresiva.

--¿Dejaron la puerta abierta de nuevo?, saben que les puede ocurrir algo, ¿no? —exclamo una voz algo gruesa y preocupada a la vez.

--¡Sasuke!, ¡Te extrañe tanto hijo mío! —la madre del chico se lanzó a sus brazos, dándose un enorme abrazo.

--Yo también te extrañe, mamá…--

--¡¡Hermanito!!—Itachi se lanzó a abrazar a su hermano menor, pero este lo ignoro y paso de lado hasta su padre.

--Hola, papá…--

--Hola, Sasuke…--

--¿Se podrían al menos estrechar las manos?, ya sabemos que ninguno de los dos es afectuoso entre si…--

--Si, mamá/Mikoto—dijeron a la vez, estrechando sus manos.

--Que amor…--

--¡Tío Sasuke! —exclamo el pequeño Laurette, arrojándose a los brazos del pelinegro.

--¡En verdad que hace mucho que no te veo!, has crecido mucho… la próxima vez que te vea ya no te podre cargar…--Sasuke beso la frente de su sobrino, bajándolo y poniéndose a su altura--Y aunque no me alegra mucho que te parezcas a tu madre, me alegra más que no te parezcas a padre…--

--Gracias, tío Sasuke…--

--¡Oye!, eso fue cruel…--exclamo Itachi, haciendo un drama como siempre.

--¿Qué?, es cierto—

--H-hola… t-tío Sasuke…--decía un pequeño chico de 10 años con apariencia de 7.

--Hola Hotaru, tu sí que no has cambiado…--dijo, cargando al pequeño sobre su antebrazo—Gracias al cielo no te pareces a ninguno de tus padres, bueno, lamentablemente a Sai en apariencia, pero eso se puede cambiar cuando cumplas 18…--

--¿Eh? —

--¡No le digas cosas a mi hijo! —exclamo un indignado Sai.

--Perdona, yo solo digo que es adorable y todo, pero lamentablemente heredo toda su apariencia de ti…--

--E-eres cruel…--y ahora había dos pelinegros en un rincón de la casa haciendo un drama.

--Me alegra que hayas podido venir, hijo, hace mucho que no nos visitas…--

--Perdona si te hice esperar 6 meses, mamá, pero es que tuvimos algunos problemas en un hospital de USA, por lo que Naruto y yo tuvimos que ir a resolverlo personalmente…--Sasuke bajo al pequeño Hotaru, dejándolo en brazos del pelirrojo.

--Hablando de Naruto, ¿En dónde está? —

--Está ayudando a los niños con sus cosas, a veces tienen conflictos con eso de las etiquetas…--

--¿Me estás diciendo que Naruto está ayudando a los niños solo? —

--No creas que es indefenso, má, le hacen más caso a Naruto que a mi…--

--Pero si son diez niños…--

--Es lo mismo que dije yo…--

--¡Abuela, abuelo!, ¡Llegamos! —gritaron un montón de vocecitas adorables desde la puerta.

--¡Vengan a la sala familiar, chicos, estamos aquí! —grito la mujer emocionada, aunque algo cansada por lo mismo.

--¡Abuela! —a la sala entraron diez niños en un rango de edad de 10 a 5, todos cargaban una mochila e iban a paso acelerado.

--¡Vengan aquí, mis hombrecitos! —la mujer se puso a su altura, y rápidamente fue rodeada por todos los pequeños.

--Te extrañamos mucho, abuela…--dijeron todos a la vez, causando un pequeño escalofríos en los presentes.

--Bueno, chicos, primero quiero volver a recordar sus nombres, saben que la abuela ya se está haciendo vieja, y no puedo recordarlos todos…--

--No digas eso, abue, tu sigues siendo demasiado joven para ser abuela—

--¡Al fin!, ¡Alguien que lo nota!, bueno, un montón de pequeñitos que lo notan…--dijo, tratando de acariciar las cabelleras de todos—Vamos en orden ascendiente, tengo que recordar primero los nombres más nuevos…--

--¡Sí! —exclamaron un trio de niños de escasos 6 años, todos de cabellos oscuros y piel blanca sin lunares.

--Yo soy Tomohisa—murmuro sonrojado el más pequeño Uchiha, quien tenía el ojo derecho rojo y el otro negro.

--Yo soy Nozomi—exclamo el segundo, que tenía el ojo izquierdo rojo y el otro azul.

--Y yo soy Akira—dijo el mayor de los tres, que tenía el ojo izquierdo azul y el otro negro.

--Los extrañe tanto, mis trillizos…--la mujer los abrazo un poco, sofocándolos entre sus brazos—Y siguen dando miedo con sus hermosos ojos heterocromaticos, sigan así…--

--¡Si, abuela! –exclamaron al unísono, acercándose a saludar a sus demás familiares.

--Ahora mis gemelos…--

--No entendemos como no puedes diferenciarnos, Abuela, es obvio que nos distinguimos de entre los demás—dijeron un par de pelinegros, de piel blanca y ojos violeta.

--¿Les digo un secreto?, sigo sin saber quién es quién…--

--Recuérdalo muy bien, abuela—exclamo uno de los gemelos, dando un paso al frente—Él es Sora—

--Y él es Mitsuki—ambos se apuntaban mutuamente, pareciendo exactamente un reflejo del otro.

--Sigo sin saber quién es quién…--

--Y por eso tenemos cadenas con nuestro nombre, aunque pudimos haberlas intercambiado en la mañana, ¿No lo crees, abuela? —

--Y por eso digo que son demasiado avanzados para tener 7 años…--

--Mamá dice eso también…--ambos abrazaron rápido a la mujer, caminando junto a sus otros hermanos.

--Bueno… ¿Siguen mis otros gemelitos? —

--¡Si! —ambos chicos con las mismas características Uchiha, solo cambiando sus ojos a un color naranjo chedron y el hecho que uno de ellos estaba en silla de ruedas, siendo empujado por el otro.

--Yo soy Hikari—exclamo el pequeño de la silla, semi abrazando a su abuela con sus brazos.

--Y yo soy Ryunosuke—dijo el otro niño, dándole un abrazo rápido a la mujer.

--Los extrañe demasiado, mis bebes, ¿esa es una nueva silla, Hikari? —

--Si, Ryu y yo la diseñamos para que no fuera tan pesada y fuera más fácil de utilizar…--

--La hicimos con fibra de carbono y una combinación única de polímeros libres de BPA y látex, por lo que es fácil de doblar y no ocupa nada de espacio en el auto…--dijo el pequeño, mostrando la silla.

--Ustedes y sus cosas inentendibles, me recuerdan mucho a su padre, aunque el no logro inventar nada bueno…--

--¡Oye! —

--A menos que un palo para escribir o un aparato para tostar pan sean buenos inventos, me retracto de mis palabras…--

--Mmm…--ahora había tres Uchihas haciendo drama en una esquina.

--Que dramáticos…--la mujer acaricio el cabello de sus nietecitos, y les dio un beso en la cabeza a cada uno—Vayan a saludar a su abuelo, de seguro que estará feliz viendo su grandioso invento…--

--Si, abuela…--

--Ahora solo faltan mis tres nietecitos mayores…--

--Te extrañamos mucho, abuela…--decían a la par dos pelinegros de ojos azules, sin expresión alguna.

--Se nota…--

--¡¡Te extrañe mucho, abuelita!!—dijo un peliblanco de ojos rojos, lanzándose entusiasmado a los brazos de su abuelita.

--¡Shiro!, ¡Yo también te extrañe mucho! —

--Bueno, ya sería demasiado que no recordaras el nombre del único peliblanco de la familia…--menciono uno de los chicos, tenía los ojos color azul y unas marquitas zorrunas en las mejillas—Y antes de que lo preguntes, mi nombre es Menma…--

--Yo soy Yato, recuérdalo, abue…--

--¿Cómo quieren que recuerde sus nombres siempre si me visitan 3 veces al año? —exclamo la mujer, aun abrazada a su nieto.

--Amm… ¿Una libreta con nuestras fotografías? —

--No, recuerda que Mitsuki y Sora son realmente idénticos…--

--Bueno… ¿Gafetes? —

--Solo abrácenme…--la mujer rodeo a la fuerza a sus nietos en un gran abrazo, soltándolos casi de inmediato por la poca paciencia de sus nietos—Vayan a saludar al abuelo, aunque creo que esta algo ocupado con Hikari, con eso de que les gusta inventar cosas…--

--Sí, creo que se emocionara al escuchar que armaron su propia impresora 3D para hacer la silla…--

--¿Impresora qué? —

--Ignorame, abuela…--

--¿Alguien podría ayudarme con esto? –exclamo un doncel rubio, entrando a la casa con un montón de maletas.

--¡Mami!, dejanos ayudarte…--todos sus hijos, y en verdad, TODOS, se acercaron al rubio para ayudarle.

--Cada quien lleve su maleta, y pregúntenle al abuelo donde dormiremos, necesito hacer inspecciones antes de que entren a dejar sus cosas ahí…--

--Me alegra que hayas venido, Naru-chan, hace un siglo que no te veo…--su suegra lo abrazo y le repartió un montón de besos en la cara.

--Yo también me alegro de estar aquí, Okaa-chan, ya extrañaba a mi familia…--el doncel correspondió el abrazo de Mikoto, dejando a un lado su maleta.

--¡¡NARUTO!!—gritaron emocionados Deidara y Gaara, tirando a Naru al suelo por su sorpresivo abrazo.

--¡Dei-nii!, ¡Gaa-chan!, ¡Los extrañe demasiado! –los tres se pararon, se abrazaron y dieron saltitos extraños.

--¡Por Dios!, Mira qué lindo te has puesto… ni siquiera parece que hayas tenido 10 hijos…--

--¿Enserio?, yo siento que me veo igual…--

--Sí, claro, y Sai dejo de ser un llorón…--

--Ya no le digas nada, ¿No ves que está haciendo un drama en conjunto? —ambos rubios apuntaron a la esquina del drama, mirando como los tres Uchiha murmuraban cosas inentendibles y hacían figuras con el dedo.

--Patético…--exclamaron los tres donceles en voz alta, causando más dolor en sus maridos.

--Bueno, yo iré a revisar las habitaciones de los niños, y a saludar a Oto-chan, hace mucho que no lo veo…--

--No te preocupes, él también te ha extrañado—murmuro Mikoto, sonriendo ligeramente—Aunque debe estar ocupado con… con… --

--¿Shiro? —Mikoto negó--¿Menma? —no--¿Ayato? —nop--¿Mitsuki?, ¿O será Sora? —

--No, ellos no… es con mi bebé, con mi chico de ojos naranjos…--

--¿Hikari o Ryunosuke? –

--¿Ambos, tal vez? —

--No importa, como sea, ambos son un par de mentes maravillosas…--

--Bueno, si consideras que cualquiera de tus hijos puede decirme las tres leyes de Newton sin resumir y de memoria, creo que si son unos genios…--exclamo Deidara, exagerando las cosas con sus movimientos y palabras.

--Mis bebés no son unos genios, solo son muy aplicados para unas cuantas cosas, no son exactamente unos súper dotados en todo…--

--Creo que tienes razón…--

--Como sea, iré a dejar a los niños recostarse un rato, aún están acostumbrándose al cambio de horario…--

--Eso les pasa por irse a Inglaterra durante tres meses… y sin llamar…--

--¡Por supuesto que llamamos!, además, nunca deje de preocuparme por ustedes…--

--Aww…--exclamaron con sus conmovidos corazones.

--Ahora me voy, ¡Adiós! —el rubio se fue, cantoneando sus caderas, embelesando a un Uchiha que cayó de frente, golpeando su cara contra la pared.

--Eso fue por pervertido, querido cuñado…--dijo Deidara, revoloteando su cabello--¿Creen que Naru se enoje con nosotros? —

--¿Y porque se enojaría con nosotros? —pregunto Gaara, algo interesado.

--Porque cerramos la puerta antes de que entrara Kurama a la casa…--

--¿Estás seguro de eso, Deidara? –dijo el pelirrojo, con algo de temor.

--Si, ¿Por qué dudas de…?, Está detrás de mí, ¿verdad? —todos asintieron—H-hola Kurama…--el rubio estaba asustado, mientras sentía la mirada penetrante de la bola anaranjada—No me comas, por favor…--el zorro solo se dio la vuelta, levantando su cola con elegancia.

--¿No debió haber muerto hace 10 años? –

--Mi dulce Gaara, ese zorro está en la familia desde que la abuela de Naru tenía 5 años, debió haber muerto desde hace más de un siglo…--

--Bueno, eso ya me está dando miedo…--Gaara tembló un poco, y sacudió la cabeza, fijando su atención a la mano de Deidara--¿Qué es lo que tienes ahí, Dei? —

--Es la lista actualizada de las alergias de los hijos de Naru, me las dio mientras me abrazaba…--

--¿Crees que haya nuevas cosas ahí? —

--¿Tú no? —Deidara dio una sonrisita irónica, y abrió la hoja para leerá—Mikoto-san…--

--¿Sí? —la mujer tuvo un escalofrió, y no se veía nada bien.

--¿De qué es el asqueroso pastel verde que tiene en la cocina? —

--Es de bayas rojas con harina de soya… ¿Por qué? —

--Si no quiere sufrir del enojo de Naru… yo mejor tiraba el pastel…--el chico se puso de pie, e hizo un ademan para que la siguiera—Los niños son alérgicos a las bayas, y tambien a la soya…--

--¿Tenemos que correr a esconder el menú entero que hicimos? —

--Pues si no queremos un regaño como el de la primera vez, si—

--Bueno, qué más da—la mujer se puso de pie, seguida de Gaara—Donemos toda esta comida a los pobres—

--No sé qué culpa tienen los pobres para darles porquerías de comer…--

--Bueno, la guardaremos en el congelador y le daré de comer a Fugaku con eso, ser viejo le está arruinando el paladar…--

--Tambien llevare un poco a casa, Itachi nunca dice nada cuando yo “cocino”—ambos, rubio y pelinegra, rieron maniáticamente, seguidos por un muy preocupado pelirrojo.

Notas finales:

Esta historia también se pública en Wattpad, el link esta en mi perfil.

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