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Tinieblas

Autor: Saya x369

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Notas del fanfic:

Los personajes le pertencen a Masashi Kishimoto.

Fue una noche fría como tantas.... la luna se hallaba en su punto más alto y no podía creer en la escena algo bizarra que presenciaba frente a sus ojos.

Tan solo horas antes había decidido salir a comprar los víveres de la semana. Para suerte suya y con sarcasmo, se había percatado que la despensa se hallaba casi vacía. No estaba tan preocupado por el, sino más bien en los demás ocupantes que vivían en ese lugar.

Suspiro frustrado aún haciendo nota mental sobre lo que tendría que hacer a continuación, sin embargo esa escena bizarra no le dejaba pensar con claridad.

Volvió a dirigir su mirada hacia el cuerpo sin vida de aquel rubio que yacía colgado sobre una soga, su piel estaba pálida notando así que toda vida habia abandonado su cuerpo.

No lo entendía y jamás lo comprendería. Le había propuesto una vida saludable y eterna pero el muy idiota le pagaba así. Por eso detestaba a los humanos.

-"Tsk...." -

En eso, el estridente llanto de un bebé lo sacó de sus cavilaciones centrándose ahora en aquel ser que originaba esos molestos os ruidos.

A pasos apresurados subió las escaleras, ingresando al primer cuarto que estuvo a su alcance. La habitación estaba a oscuras sin embargo podía distinguir con la poca iluminación de la luna que se adentraba al lugar, una cunita en el que un bebé rubio lloraba desesperado.

Al notar la presencia del pelinegro, el bebito dejó de llorar y abrio sus ojitos azules, miro al recién llegado sonriendole y extendiendo sus bracitos con el afán de que lo cargase y lo sacaran de ese lugar.

-"No seas un engreido dobe, tuve suficiente con salir y traerte la leche para que dejaras tus babosadas" - le recriminó hastiado. Era malo cuidando bebés pero se veía obligado a hacerla prácticamente de niñera de ese crio.

Maldito el momento en que decidió seguirle el juego y teatrito al idiota que ahora yacía más muerto que un-

-"pa.. pa" - exclama a el rubito quien ahora se había sentado y aplaudía con sus dos manitos mirando al pelinegro.

Este fruncio el ceño y miro irritado al blondo quien no dejaba de reírse. Si, maldito sea ese día.

Contó mentalmente hasta diez miel y decidió ignorar eso de parte del infante así que se puso manos a la obra en preparar su biberon al bebé o sino este empezaría con lo mismo. Más tarde se ocuparía de lo de abajo, primero debía alimentar al niño.

*-*-*-*

Miraba desganado al bebé como éste jugaba con su papilla, no recordaba como era que ese rubito podía ser alguien muy influyente en su sombría vida.

Antes que decidiera relacionarse con los humanos su vida había sido más que algo sombrío, vago y vacío. Nunca había tenido interés en nada. No recordaba mucho de su vida porque básicamente solo recordaba que ya estaba ahí para cuando tuvo uso de razón.

Los suyos eran criaturas solitarias que si bien podían mezclarse y pasar desapercibido con las personas, estos eran muy pocas veces vistos en público. 
Solo sabía que ellos estaban ahí, más no tan juntos con los humanos.

El día en que decidió volver a andar cerca de los humanos jamás se espero encontrarse en medio del ojo de una tormenta digna de una telenovela, su vida era tan aburrida que no se lo pensó dos veces en entablar una conversación con un rubio que yacía bajo la lluvia llorando a mares y teniendo el cuerpo lleno de hematomas. Así lo había conocido a él.

-"papa" - decía el rubito sonriendo una vez acabado su comida o más bien haberlo ensuciado todo.

Frunció el ceño a más no poder. Su vida seguiría siendo tan monótono si tan solo no hubiera cometido el error de relacionarse con humanos.

-"Que no me llames así dobe" - estaba harto, ese bebé no dejaba de fastiarlo cada vez que podía y ahora que el idiota rubio ese no estaba para cuidar a ese engendro, no le quedaba de otra que hacerse cargo de esa criatura que no hacía más que joderle la existencia. Sería tan fácil irse de esa casa y hacer como si nada o dejarlo por ahí tirado a su suerte.

Sin embargo no podía ser así...... su jodida sangre e instinto o mejor dicho el jodido destino había decidido atarlo para siempre a un bebé que poseía su sangre y para rematar un híbrido.

-"El mundo me quiere ver bien fregado" - exclamó mentalmente.

Miro con detenimiento al bebé quien no dejaba de balbucear cosas que ni entendía hasta que una idea le fue tentadora. Y si ¿dejaba al mocoso en un orfanato? Claro, así no tendría porque hacerlas de niñero y... sobre todo ya no lo llamaria-

-"Papa" - jodido dobe rubio.

No entendía como ese bebé podía sacarle de sus casillas, a decir verdad jamás había estado tan furioso, lo odiaba por que ese niño podía hacerle experimentar cosas que antes jamás había sentido. Esto era demasiado para el. Así que tomando en cuenta que su organismo no le permitía estar lejos de ese rubito, haría algo a cambio... dejaría al rubio en un orfanato, ya no se ocuparía de su cuidado a primera mano, sin embargo... El tendría que estar a su lado. No sería tan difícil, es decir podía jugar con la edad de su cuerpo, podía volver a ser un infante si se lo proponía y así dar a parar en el mismo lugar que ese dobe... sin embargo su mente y memorias estarían difusas... jamás lo había intentado así que corría el riesgo.

-"papa" -

Con más razón lo haría estaba seguro que enloqueceria sí ese rubito seguía llamándolo de esa forma.

-"Pero primero lo primero..." -

 

*-*-*

 

A lo lejos podía distinguirse una gran incendio y como el humo cubría el cielo. Varios metros a la redonda, las ambulancias iban desesperadamente a la zona, y los bomberos hacia lo que podían par apagar las llamas, los vecinos estaban en shock y algunos se desmayaban antes del susto.

No muy lejos de ahí un pequeño azabache miraba la escena con el bebé rubio en brazos....... Al parecer se le había ido un poco las manos en desaparecer todo...... pero que va, al diablo todo.

-"mami...." - decía triste el rubito, el azabache lo vio de reojo, era cierto que no lo había dejado por ahí tirado, a pesar de que jamás había sentido algo por ese humano no le fue tan indiferente, lo había enterrado en el jardín así que con eso el suponía que ya había hecho mucho.

¿Que? El idiota no había querido aceptar su propuesta de tener una vida eterna solo, en lo que el vería su problema con el bebé dobe, y aun así el muy idiota se suicidó.

Humanos.... ¿Quien los comprendía?, no fue su culpa que su esposo fuera un reverendo hijo de puta y que lo engañara y maltratara mucho, y que este desesperado buscara que alguien lo amara, tanto así que prácticamente le rogó por algo de atención, cosa que después que se le fue imposible de soportar aceptó, y siendo sólo una jodida vez este saliera con que un bebé vendría en camino, ¿que carajos? El no era humano, se supone que los de su especie jamás concebian, eran estériles en teoría a menos que estos fueran su pareja...

-"La vida me odia" - murmuró por la bajo, sin embargo el bebé reía a más no poder, estaba seguro que el infante entendía lo que el decía así que solo lo hacía por joderle.

-"papa" - estiraba sus bacilos hacia su rostro.

A la mierda todo, empezaría a buscar un orfanato ya, o tendría que aguantarle más tiempo con esa denominación hacia su persona.

 

*-*-*-*-*

Un sonido estridente alertaba a todos en el lugar, varias monjitas se asustaron y decidieron esconderse temerosas de que les ocurriera algo. La mayor de todas, una anciana de ya avanzada edad salió a ver el origen de ese ruido.

A diferencia de las más jóvenes, ella no tenía miedo. Había vivido lo suficiente como para dejar de temerle a ciertas cosas.

Con cuidado asomo su cabeza hacia la entrada quedándose sorprendida de ver como las puertas que protegían el lugar estaban destrozadas.

Pero lo que más le llamó la atención fue el ver dos canastitas en el suelo de donde provenían los leves movimientos. Se acerco con cautela y al levantar la tela de uno de ellos se dio con la sorpresa de hallar un lindo bebé rubio quien sonreía moviendo sus pequeños bracitos.

Ante aquel hallazgo no pudo evitar conmoverse. Era un bebé tan adorable y hermoso. Lo tomó en brazos, momento en el cual cayó una hoja doblada. Extrañada lo recogió sin soltar al infante.

En la nota sólo había una palabra: Naruto.

Luego volvió a fijarse en el bebé que tenía en brazos sonrió al saber su nombre.

-"Así que te llamas 'Naruto' ¿eh?" -

Luego cayó en cuenta sobre la otra canasta cubierta.

Se acerco junto al bebé ojiazul quien no dejaba de extender sus bracitos hacia la otra canasta.

Al final descubrió la manta y vio dentro de aquella canasta a un bebé azabache de piel pálida quien al parecer estaba dormitando y que cuando le quito la manta que lo cubría, este desperto, mirando fijamente al causante de su incomodidad.

-"Veo que este pequeño se carga con un temperamento" - se rio al comprobar como el pequeño que al parecer no traía nada consigo como para averiguar su nombre no dejaba de mirarla fijamente.

Pero lejos de asustarse, le cautivaba, debido a todo sus años de experiencia que le habían mostrado y enseñado muchas cosas.

-"No se preocupen ustedes dos, los acogere en este lugar. Este será su nuevo hogar" -

 

-*-*-*-

 

Los años pasaron en un abrir de ojos y cierto bebé rubio había ya crecido de una manera sorprendente, ahora era un hermoso niño de 7 años que para desgracia de las monjas que cuidaban el recinto era todo un huracan de problemas.

Si bien el niño era simpático y se hacía querer a veces deseaban que fuera más como su hermano o bueno el niño que había sido hallado con el hace años.

Ese pequeño azabache de nombre Sasuke era un niño tranquilo y educado sin embargo a veces pareciera que su mirada vacía y oscura te absorbiera. El punto era que era un niño obediente pero daba algo de miedo a veces.

Ambos habían sido criados como si fuesen hermanos, después de todo sus cuidadoras habían preferido hacerles creer que eran hermanos así no tendrían que pasar por momentos en lo que creyeran que estaban solos, obviamente ambos niños habían crecido con esa idea.

Naruto admiraba al que consideraba su hermano mayor, ya que el condenado era muy bueno en todo, claro que jamás se lo diría o podría incrementar su orgullo, además que lo consideraba su rival ante todo.

En cambio el pequeño Sasuke era más difícil de leer. Ya que no era un libro abierto como el rubio. El prefería pasar su tiempo leyendo algunos libros ya sea en la tranquilidad de su cuarto que compartía con su hermano o en otro lugar donde nadie lo molestase. Era muy callado y tranquilo por no mencionar que muy maduro para su edad.

Mientras Naruto era todo un niño hiperactivo, Sasuke era todo lo contrario.

-"¡Sasuke! ¡Baja de ese árbol! ¡Quiero demostrarte lo bueno que soy con la pelota ttebayo!" - gritaba un ojiazul llamando la atención del azabache que estaba en una de las ramas de ese árbol.

Adiós a su pacífica tranquilidad.

-"Dejame en paz dobe, vete a molestar a las Hermanas" - volviendo a lo suyo.

-¡Teme! "-el pequeño hacia pucheros muy molesto. Bien de todas formas no lo necesitaba. Pateo con ira la pelota cual salió disparada como si fuera un misil y dio contra un gran árbol el cual fue atravesado por el objeto. Tanta fue la fuerza que originó una ráfaga de viento, captando toda la atención del azabache quien ofuscado salto desde la altura en que se hallaba y cayó de pie de manera elegante.

-"Te dije que controlaras tu fuerza dobe. Tsk ahora ¿que le diremos a las Hermanas?.... todo es tu culpa" -

-"¿¡mi culpa ttebayo!? ¡Tu fuiste el teme que no quiso jugar conmigo!" - lo apuntaba con su dedo muy molesto.

-"Pero no era para patearas la pelota con toda tu fuerza. No importa será mejor inventar una excusa sobre el gran agujero en el tronco de ese arbol" -

-"No lo entiendo ttebayo. ¿Tan malo es que tengamos tanta fuerza?" -

-"Solo piensalo Naruto. ¿Que clase de niño o persona tiene una fuerza sobre humana? Si ellas lo averiguan te apuesto a que nos echan de aquí con suerte, si es que no nos venden a algún otro lugar donde podrían experimentar con nosot- interrumpió lo que decía cuando noto como el rubio lo miraba asustado.

No es como si ambos fueran ignorantes. Para empezar Naruto no era un simple niño tonto como podían creer algunas monjitas. Era muy inteligente como Sasuke y entendía perfectamente lo esas palabras significaban, solo que a veces era algo despistado.

Sasuke suspiro cansado. Le hizo una seña con la mano indicándole que se le acercara, este algo dudoso se le acerco recibiendo un golpecito en su frente.

-"¡teme!" - se quejaba.

-"Para que olvides. Eres un dobe perdedor" - empezó a caminar con dirección al convento - "pero no dejas de ser mi hermano dobe perdedor" -

-"¡Teme! ¡Estaba todo bien hasta que mencionaste eso último!" - botaba humo de su rubia cabellera. Sin embargo el azabache lo ignoro.

Así eran sus días pacificos en el convento. Aún así nada podía ser para siempre. El convento pasó por una crisis económica que obligó a la mayor a decidir llevar a otro lugar a ambos niños quienes tenían ya 10 años.

Fue triste y doloroso para todas tener que despedirse de ambos niños a quienes habían visto crecer desde bebés. Pero no habían tenido otra elección.

-"Sasuke, ¿volveremos a ver a las Hermanas algún día?" - preguntaba el rubio mirando a su hermano quien miraba con total indiferencia la ventana donde estaban las hermanas llorando despidiéndose de ellos quienes ya estaban en el auto que los llevaría lejos de ahí.

Podía engañar a varios, pero no a Naruto. El azabache podía demostrar indiferencia pero el ojiazul sabía que en el fondo estaba igual o más triste que el de dejar el lugar al que consideraban su hogar.

-"No lo se Naruto. Jamás creí que podría hallar un lugar al que llamar hogar" -

Chiyo, la mayor del lugar y la mujer que los había hallado hace casi 10 años en el convento. Entró al mismo auto indicando al chófer el camino a tomar. Miro por el retrovisor a los dos niños y se lamento. Sería muy doloroso para ella tener que despedirse de ellos. Más cuando le hacían recordar a su nieto.

Pero estaba segura que era por su bien. Ambos niños merecían un mejor futuro. Los llevaría a un orfanato que estaba ubicado en la ciudad Central de Konoha. Ahí se relacionarian con los demás niños y tendrían la oportunidad de que los adoptarán. No sabía si una familia querría adoptar a ambos niños; al final nunca habían tenido el corazón de decirles que ambos no eran hermanos. Sería mejor si seguían creyendo que eran parientes, de todas formas ambos se necesitarían el uno al otro en el futuro, a alguien en quien apoyarse a pesar de los obstáculos que enfrentasen.

-*-*-*-

-"¡Woao! ¡El lugar es gigantesco ttebayo!" - exclamaba feliz el ojiazul mirando la ciudad.

-"No saques la cabeza de la ventana Naruto, es peligroso" - le advertía Sasuke.

-"¡Pero es que es sorprendente ttebayo ! ¡Jamas había visto un lugar así ttebayo !" - sonreía de oreja a oreja ante la nueva experiencia. Chiyo se sintió enternecida. Su niño estaba emocionado, después de todo cada vez que usaba su característica muletilla era porque lo estaba. Era lo mejor se repetía varias veces. Era justo lo que ambos niños necesitaban.

-"¡Oye abuela Chiyo! ¡Cree que haya lugares donde pueda volver a comer ramen ttebayo !" -

-"No seas tan ruidoso Naruto" - el rubio le sacaba la lengua.

-"jaja eso no lo dudo Naru chan" -

-"¡Ya lo oíste Sasuke! ¡Comeré montones de platos de ramen ttebayo" -

-"Se dice 'muchos' dobe" - murmuró.

-"Sasuke kun tendrás una gran obligación. ¿Prometes que cuidaras a Naru chan por mi?" -

-"Uhm" -

-"¡Oye Sasuke mira! ¡Ese es un gran plato de ramen ttebayo!" -

-"Ese es un cartel de Publicidad dobe" -

-"¿crees que pueda comerlo?" -

-"Tsk, ¿porque no escuchas lo que digo dobe?" -

-"jajaja estoy segura que la pasaran bien de ahora en adelante. Trataré de visitarles cada vez que pueda" - afirmaba melancólica la mayor.

Sasuke la miro en silencio.

 

- *-*-*-

 

Así dieron a parar al orfanato. La mayor fue directamente a hablar con la encargada del orfanato en lo que dejó a los niños esperando por ella.

-"Oye Sasuke, Chiyo me dijo que haríamos varios amigos ttebayo. Estoy ansioso" - movía sus pequeñas piernas balanceandolas en el aire mientras estaba sentado en un a silla alta para el.

-"Uhm" -

-"Me pregunto donde dormiremos ttebayo. Yo quiero la cama de arriba ttebayo sino, la que estará al lado de la ventana" - sonreía entusiasmado. A pesar de todo era muy optimista, y esperaba que fuera como el quería que fuese. Sin embargo el pequeño azabache tenía otra manera de pensar.

Humanos....

El no confiaba en ellos. A pesar de que su cuerpo había vuelto a ser el de un bebé y creciera hasta ser la de un niño había recobrado parcialmente sus recuerdos y lo más importante, la razón del porque estaba con Naruto.

Ahora que había salido de su zona de confort que había sido el convento, su hostilidad y desconfianza con las demás personas empezaba a arraigar en el.

Ahora que no estarían con las personas que los habían cuidado por todo esos años, debía ser más precavido. Empezando por las personas de ese lugar en el que ahora vivirían.

A pesar que con el tiempo había empezado a creerse la idea de que Naruto era su hermano y que además le había agarrado un cierto aprecio no como en el inicio donde no soportaba su propia existencia considerándola en error; ahora ya nada de eso importaba. 

-"Sasuke, ¿que piensas ttebayo?" -

-"Nada dobe. Iré a dar un paseo por ahí. Ni se te ocurra moverte de ahí porque lo sabre" - le advertía antes de irse a caminar por los alrededores. Después de todo, si viviría ahí hasta que al menos fuera mayor, tendría que conocer bien el lugar que habitarian por los próximos años.

-"Ese teme amargado" - murmuraba con un puchero. Ni que fuera a hacerle caso, después de todo era Naruto el número uno en sorprender a la gente.

-*-*-*-

-"¿Entonces me estás diciendo que uno de los críos es un doncel?" - exclamó con una ceja alzaba una rubia de grandes atributos.

-"Se que no les dimos aviso en un principio sobre esto. Pero el caso es que yo soy la única que lo sabe. Las demás Hermanas desconocen sobre esto, ya sabe ellas no conocen ciertas cosas"-la ancian bajo la mirada apenada.

-"Bien, por mi no hay problema, es solo que ya habíamos separado una habitación para ellos dos, y ahora resulta que uno es doncel... tambien debo suponer que el no lo sabe" - se cruzo de brazos.

-"En eso no se equivoca, sobre la habitación le aconsejaría que por ahora no los separe. Al menos hasta que se acostumbren al lugar y le expliquen a Naruto sobre su condición" -

-"Bien, después de todo tener que hacer otro papeleo es agobiante para mi. Traiga a los mocosos" -

En eso el ruido de un objeto rompiéndose alertó a ambas mujeres, quienes fueron hacia el lugar donde se había producido ese ruido. Al llegar vieron al causante.

Naruto estaba en el suelo de rodilla cerca de el un jarrón rotos en varios pedazos. Ambas mujeres se preocuparon, siendo Chiyo la primera en ir donde Naruto y verificar que estaba bien.

-"Así que ese niño es especial. Tendremos que vigilar lo mucho no creo que quiera que salga lastimado a menudo por sus travesuras"-

-"No se preocupe Tsunade, después de todo Naruto puede ser un niño hiperactivo pero jamás sale lastimado, puedo dar fe de eso" - levanta al rubio quien para sorpresa de la rubia este estaba sin un rasguño. Quizás se había preocupado de más.

En cambio el ojiazul guardo silencio. Se lo había prometido a Sasuke. No supo desde cuando. Pero desde muy pequeño había empezado a notar que cada vez que se hacía una herida al jugar de manera despreocupada sus heridas curas en de manera rápida e inhumana. Al principio no se había dado cuenta, es más llegó a pensar que era muy normal que sus heridas curasen rápido hasta que una vez se hirió estando Sasuke cerca, fue el quien le advirtió que jamás se lo dijera a nadie pues para ellos serían muy anormal.

Ese día tuvo miedo de si mismo, pero fue el azabache quien le demostró que no era el único.

-"¿Qué es lo que somos Sasuke ni?" - había preguntado el rubio preocupado.

-"Eso no lo sé Naru. Pero es obvio que esto no es normal. Descuida guardaremos el secreto hasta que juntos descubramos que es" - le sonrió a su hermanito.

Esa había sido la época en la que Sasuke era un niño muy amable (bueno aún lo era a su manera), risueño y angelical. Claro que lo que el rubio no sabía, que esa era la época en la que el mismo Sasuke no recordaba todo.

Sea lo que fuesen, le había hecho una promesa y Naruto jamás rompía una promesa y más si era de hermanos.

-*-*-*-

Un azabache caminaba por los alrededores examinando todo con cautela. Había tenido cuidado de no cruzarse con los demás críos. Después de todo seguía sin caerles. Grande fue su sorpresa el escuchar una conversación de otros niños como estos mencionaban su anhelo de ser adoptados por una familia.

Mierda.

¿Como había podido olvidar eso? Claro, había sido un idiota. Había estado tan enfrascado en su nueva vida cuidando del dobe que había olvidado la finalidad principal de un orfanato.

De sólo imaginar que cualquier familia humana los podría adoptar... No, eso no debía pasar porque estaba seguro que no lo soportaría. Ya habia aprendido la lección de años atrás. No se volvería a mezclar entre los humanos, las monjitas y Chiyo habían sido la excepción, puesto a que los habían criado desde bebés así que eso no contaba.

Mierda...

Podía jurar oír la sonrisa sarcástica de aquel rubio idiota. Bien donde quiera que estuviese su patética alma maldecida no le importaba después de todo ese idiota se había quitado la vida porque si, el no había tenido nada que ver en ello. Más bien debía agradecerle de que había estado cuidando su responsabilidad todos estos años.

-"Humanos... ¿quien los entiende?" - por ahora su principal objetivo sería el de arruinar y no dejar que ninguna familia los adoptase. Si, eso sería sencillo.

-*-*-

El tiempo siguió avanzando y tal y como Sasuke lo había temido, varias familias se habían interesado en ellos, si no eran en el hiperactivo rubio era en su persona. Igual, no había sido difícil negarse y hacerles un par trucos sucios.

Naruto al parecer, para su fortuna, no mostraba mucho interés en una nueva familia. Había hecho tantos amigos en el orfanato que no quería separe de ellos, además sin que Sasuke supiera, el rubio estaba seguro de no querer ser adoptado sin Sasuke.

Claro que jamás se lo diría al teme.

Habían pasado ya dos años desde su venida al orfanato y ambos 'hermanos' iban a una escuela pública con algunos niños del orfanato. Esta demás decir que Sasuke era popular con las niñas aunque este le importa un reverendo plátano, en cambio Naruto tenía varios amigos ahí también. Era muy bueno en los deportes.

Sin embargo un día pasó lo que Sasuke había estado evitando a diestra y siniestra. Aquel fatídico día, Sasuke tuvo que quedarse más tiempo en la escuela, en lo que Naruto había recibido la notificación que ese mismo día que sería visitado por una familia según le habian explicado, quieran conocerlo. El creyó muy inocentemente que sería eso.

Jamas se espero ser estrechado por una pelirroja llorosa, quien al lado de su esposo, un rubio parecido a él hablaba con la rubia igual de lloroso que la pelirroja. No entendió nada. Tampoco porque esas personas re juraban conocerlo y afirmar que eran su verdadera familia. Todo fue confuso para el.

Pasó todo tan rápido que antes que asimilar a todo. Ya estaba en un auto a punto de partir del orfanato. Estaba tan shockeado que no había podido decir palabra alguna. El rubio mayor terminó de hablar con la rubia quien le explicaba algo importante a su parecer.

La pelirroja seguía abrazando lo fuerte contra su pecho. Se sentía apenado que tan hermosa mujer de cabellos rojos llorara por su culpa pero no entendía porque lo hacía. En eso cayó en cuenta de su hermano azabache.

Sasuke....

No. No podía irse sin su hermano, tenía que salir de ahí y encontrarlo. No conocía a esas personas, pero aun así sentía que algo le faltaba.

Tarde fue cuando quiso alejarse de la mujer que lo sujetaba para salir de ahí, pues el auto empezó su marcha. 

Más tarde, Sasuke llegó cansado al orfanato. Había sido un largo día. Tampoco era su culpa ser delegado de su clase. En eso percibió la ausencia del olor del rubio en el aire. Cuando quiso ir rápidamente a la oficina de la rubia, escucho la conversación que está tenía con su asistente.

-"Estoy igual o más sorprendida que tu Shizune. Los Namikaze, fueron serios con esto al afirmarme que Naruto era su familiar, su nieto para ser más exactos. Ellos habían venido la semana pasada al oír de palabras de un conocido sobre Naruto y al verlo supieron que era su nieto. Le hicieron pruebas de sangre y resultó ser positivo. Hoy vinieron a llevárselo y aunque les dije que era demasiado apresurado no me hicieron caso. Ahhhh me contaron que de su hijo Naruto Namikaze, al parecer el padre doncel de Naruto ha estado desaparecido hace más de diez años. Aún no saben de él, pero al ver a Naruto creen que quizás aún haya esperanza"-

-"... No se que decir, Tsunade. Pensar que el Naruto que conocemos es nieto de una de las familias más poderosas de todo Japón. Además, no que Naruto Namikaze estaba casado con el heredero de los Sabaku, Gaara; es decir su boda se habló por varios meses y salió hasta en la televisión"-

-"No lo se, me dijeron que Naruto Namikaze había tenido algunos problemas con su esposo y que luego de unos días había desaparecido sin dejar rastro, su esposo dio aviso a su familia y a la policía. Al parecer creen que fue un secuestro" -

-"Tendría sentido del porque Naru chan dio a parar en un convento. Quizás Namikaze había sido secuestrado estando en estado"-

-"Al parecer es cierto. La familia de los Sabaku están al tanto de la existencia de Naru y habían quedado con los Namikaze sobre verlo. Es todo un lio esas familias" -

-"Más pena me da Naru chan. A todo esto Tsunade, creía que Naruto y Sasuke eran hermanos, por lo que fueron hallados al mismo tiempo" -

-"Ah sobre eso....

Un ruido estridente de varias lunas rompiéndose alertaron a las mujeres quienes no sabían si ignorar eso o ver que había pasado.

-" Tsk, ha de ser Kiba con sus travesuras. Ya le dije a ese mocoso que no andará jugando así. En fin da algo de tristeza saber todo lo que esta pasando Naruto" - 


-*-*-

Recostado sobre el suelo, estaba Sasuke rodeado de varios fragmentos de vidrio. Al parecer había sido muy inprudente de su parte saltar sobre la ventana al exterior aún a sabiendas que está estaba cerrada. Si, no había sido muy inteligente de su parte y quizás habria llamado mucho la atención, pero es que no había podido soportar el hecho de saber que Naruto había sido llevado por esa familia lejos de su alcance y más si que se lo hayan dicho.

Bien, primero debía pensar en que debía hacer a continuación. Después de todo no podía perder fácilmente los estribos, claro que no lo haría. 

-"Escuche también que Naruto sería llevado a la familia Sabaku, de seguro será reconocido como uno de ellos" - se escucho a Tsundere a lo lejos. 

A la mierda todo, iría a ver al rubio aún si eso significaba volver a ver a ese mapache que años atrás tuvo el desagrado de conocer.

Empezó a correr y hacer uso de su velocidad sobrenatural, salto de un lado a otro hasta desaparecer en medio de una espesa bruma oscura. 

-*-*-

Naruto estaba entre asustado, conmocionado y maravillado. Esa casa al cual le habían dicho era una mansión era gigantesca.

Ya quería ver a Sasuke y contarle lo que estaba viendo ahora. Estaba tan sorprendido que se puso a ver todo su entorno. No había duda, esas personas que se lo habían llevado vivían con aquellas personas de la realeza según sus cuentos infantiles. 

-"Naru chan, se todo esto puede parecerte repentino. Pero queremos que sepas que nosotros somos tu familia. Queremos tenerte a nuestro lado...." - la mujer de hermosos cabellos rojos se seco las lágrimas. Entiende que queremos tu felicidad... Aun no podemos creer que seas el hijo de nuestro amado retoño" - miraba al rubio mayor quien afirmó lo dicho por su esposa. 

-"Espero que nos entiendas. Que entiendas a un par de adultos que al menos quiere una parte que dejo nuestro preciado hijo"-El rubio menor trataba de asimilar toda esa información. 

-"No entiendo ttebayo... ¿Ustedes son mi verdadera familia?" - curioso.

-"Exacto. Eres nuestro nieto. El hijo que tuvo el nuestro, pero que desapareció hace más o menos 13 años. Un pariente nuestro te vio el otro día y nos aviso sobre ti. Fuimos a verte y sin duda eres idéntico a nuestro Naruto, supimos que eras nuestro nieto y las pruebas de sangre lo respaldan"-la pelirroja lo abrazo-"estoy feliz de que estés con nosotros ttebane" - 

El pequeño rubio se dejó abrazar aún sin saber que pensar, todo había sido tan repentino que apenas y su pequeña cabeza rubia asimilaba todo. 

-"Sabemos de parte de Tsunade que fuiste a parar a un convento. Ahí te criaron hasta hace un par de años. El lugar estaba cerca a un pueblo remoto muy lejos de aquí. Así nunca hubiéramos dado contigo" - el mayor acariciaba sus revoltosos cabellos rubios. 

-"Si ustedes son mis abuelos. ¿Entonces quienes son mis padres? ¿Donde están?" - pregunto. 

-"Nuestro hijo tenía tu mismo nombre, el... Aun no sabemos donde podría estar... sobre tu otro padre pues-

-" ¿Otro padre? Esperen, ¿tengo otro padre ttebayo? "-sin poder creerlo. 

-" Ah, nuestro hijo era un doncel al igual que tu. Podía tener hijos"-sonrió la pelirroja. Eso sacó un signo de interrogación al menor. Al notar esto, ambos adultos se miraron y cuando el mayor se iba a disponer a decir algo, una de las empleadas se le acerco diciendo que tenía invitados. La familia política de su hijo había venido a ver al pequeño Naru. 

-"Kushina, llevate a Naruto a su habitación, yo me encargaré de recibir a los Sabaku" - la pelirroja asintió y se llevó al menor hacia la segunda planta quien se dejó guiar en silencio aunque por dentro su mente era todo un caos. 


-*-*-


La habitación era muy amplia y estaba bien decorada tanto que jamás se lo hubiese esperado. 

Era como el típico cuarto que siempre hubiese querido, solo que se entristeció de solo ver una cama. En su sueño eran dos, donde compartía cuarto con su hermano. Estaba seguro que esta sería mitad azul (el color favorito del azabache) y naranja como el color que le gustaba. 

Luego se percató como la mujer de nombre Kushina algo melancólico miraba la habitación como si rememorase tiempos pasados. 

-"Oh, lo siento Naru chan. Es solo que no suelo entrar tanto a la habitación de mi- esta habitación perteneció a tu padre, antes de que se casara" - 

El rubio guardo silencio, estaba aturdido. No sabía q hacer a continuación. 


En eso tocaron la puerta. La pelirroja lo toma de la mano antes de decirle que había algo importante que debía saber. 


-"Naru chan, se que es todo muy apresurado pero... la familia del esposo de tu padre quiere conocerte, intentamos decirles que aún era muy pronto pero- no importa debes venir con nosotros" - ambos salieron del cuarto y el menor seguía confundido. 


Al bajar a la sala, habían varias personas mayores que acompañaban al rubio mayor quien al ver al menor se puso de pie seguido por otros mayores. 

Un pelirrojo de mirada fría, una mujer de cabellos claros de mirada amable y otro pelirrojo parecido al mayor, pero este le daba más miedo. 

-"Así que este es el hijo de mi yerno, y posible nieto mio" - los Namikaze miraron con algo de reproche al pelirrojo. 

La mujer de su lado se agacho hacia Naru, le mostró una sonrisa sincera, haciendo sentir un poco menos incomodo al menor. 

-"Rassa el niño es lindo. Es igual de hermoso a Naruto" - 


-"Sigo sin entender porque dudan de que sea su nieto. Simplemente salió idéntico a nuestro hijo ttebane" - expresaba su malestar la pelirroja. 

-"No es que dude, pero todos sabemos que las cosas entre nuestros hijos no iban bien esos últimos meses" - aseveró. 

-"Padre, eso no compete a ustedes. Fue cosa mía y de Naruto" - el pelirrojo más joven miro con detenimiento al rubito quien seguía paralizado en su sitio. Siendo se franco ni el sabia si ese niño era suyo, pero ni loco se lo iba a decir a los Namikaze. Admitia muy a su pesar que se había comportado como todo un patán con su esposo, pero el trabajo lo había estresado, sumado a eso que una tipa se le había aventado. Jamás hubiera pensado que su secretaria tuviera esas intenciones, tampoco había sido un tronco como para no caer redondo en su trampa. Ok, admitia que no había sido fiel de su parte engañar así a su esposo y que este lo hubiera visto, pero le echaba toda la culpa al maldito estrés. 

Se desquitaba de todo con su esposo, y luego le era infiel. Fue un reverendo hijo de puta y aun así lo quería. Estaba dispuesto a recuperar su matrimonio pues aún amaba a su esposo, sin embargo un día saliendo del trabajo dispuesto a comprarle un presente, lo vio cerca a las tiendas colgado del brazo de otro hombre. 


Se sintió miserable por primera vez en su vida, pero muy en el fondo supuso que se lo merecía. Aún así eso no bajaba su ira para con su esposo pero por sobre todo con aquel hombre. Por dios que se podía ver a leguas que el tipo era mucho más joven que el y que el propio Naruto, o se lo estaba haciendo adrede o su esposo había estado tan desesperado por atención que se había ido con él primer tipo que se le insinuó. 

Recordó que cuando quiso acercarse, la pareja ya había desaparecido. Le había dicho a su esposo que ese día quizás no vendría a casa, sin embargo no se espero que terminaría siendo el quien lo esperara y que este llegara pasado las doce de la noche. No había que ser un genio para saber donde había estado su rubio esposo. 


De seguro en algún hotel u hospedaje revolcándose con aquel tipo. Cuando llegó, le sacó en cara lo que había visto esa tarde al volver. Recordó a su esposo llorando, quien lejos de quizás pedirle perdón le reveló que ya no sentía nada por el. 

Eso fue lo último que recordo. Perdió el control de si en ese instante, solo recordó imágenes difusas donde le daba una tremenda paliza a su esposo y no contento con eso abuso de él. 


Después lo dejó ahí tirado y salió dispuesto a hallar a aquel tipo. 


Pero claro, no diría nada de eso, ni a sus padres ni a sus suegros. 

Ellos los habían casado muy jóvenes, por mera ambición y acuerdo desde que eran niños. Claro que para ese entonces ambos ya eran novios así que no se opusieron. 

Tuvieron un buen matrimonio a pesar de ser jóvenes y contar con solo 20 años. Los años pasaron y aunque habían acordado no tener por el momento hijos eran una pareja bien establecida. 

Los problemas empezaron poco después que Naruto cumpliera 26 años, la empresa de su familia no iba bien y su esposo que le reclamaba por no darle tiempo a su matrimonio, una cosa llevó a la otra y todo se fue de sus manos. 

Pasó más o menos dos años y la situación fue insostenible. El le fue infiel a su esposo y éste le pagó con la misma moneda, con un tipo mucho menor ambos, hasta podía jurar que el hombre era menor de 20 años. 



Pero eso no quedó ahí. Contacto a varios detectives que fue por las puras porque no podía averiguar nada del tipo. Así que un día persiguió a su aun esposo con la finalidad de dar con el. 

Sin embargo este se había ido a una clínica. Supuso que sería por los moretones y demás hematomas que el mismo las había causando. 


Ese mismo día sin esperarlo se encontró con aquel tipo cara a cara. Lo primero que quiso había sido molerlo a golpes sin embargo. 


-"Asi que tu eres Sabaku no Gaara, el esposo de ese rubio" - 


-"Maldito seas. No creas que te saldrás con la tuya, ni tu, ni Naruto. Ambos se han estado burlando de mi-

-" Como si quisiera enredarme más con un insignificante humano. Mira no me importa tu esposo, mucho menos tu. Solo alejalo de mi persona. Me le acerque solo para matar el tiempo. No creí que se volvería alguien insoportable. Ahora se un buen esposo y llevatelo lejos de mi"-aquellas palabras le habían sonado a a burla tanto que no lo había soportado más y se le lanzó a darle una paliza a ese tipo que oso utilizar a su esposo y herir su orgullo. 

Jamas se espero que este lo tomara  del cuello y tratara de ahorcar lo. Tenía una maldita fuerza sobrenatural,  tanto que por un segundo temió por su vida. 

-"No lo volveré a repetir humano, o te lo llevas lejos o yo me encargaré de desaparecerlo. Ya me harte de el y de su tonta historia contigo. No pienso ser el paño de lágrimas de nadie y mucho menos de un débil humano"-



Luego aquel tipo desapareció así de rápido. Creyó que había sido producto de su mente más no fue así. 

Al otro día su esposo desapareció sin dejar rastro. Tampoco volvió a saber de ese tipo. No entendió porque pero tenía el presentimiento que lo había dejado para irse con el. 


Si lo que había oído de ese hombre era verdad, entonces le esperaba a su esposo un gran infierno. 


Se maldijo. Le dolía aunque no lo admitiera y dijera a su familia que su esposo lo había abandonado por otro, y que esto le dolia horrores pues aun lo amaba. 


Nunca supo más de él hasta hace unos días atrás que supieron de la existencia de ese niño idéntico a su esposo. 

Todos apostaban a era suyo, pero el lo dudaba a estas alturas, bien podría ser suyo o de ese tipo. 


Quedaron en que le volverían hacer las pruebas de sangre a Naruto pero esta vez con su familia. No importaba si era su hijo o no. No dejaría que nadie supiera que su esposo le había sido infiel. Pagaría una fuerte suma para que cambiaran las pruebas si estas no resultaban ser afirmativas. 


Ese tipo no merecía ser el padre de ese niño idéntico al que había sido el amor de su vida, aunque tampoco fuese la mejor persona. Se encargaría que llevase su apellido. Sentía que se lo debía a su esposo por tanto sufriendo que le hizo pasar. 


-"Naru chan no seas tímido, saluda a tu otro padre" - 

El pelirrojo frunció el ceño al notar como prácticamente obligaban al menor a que lo saludas siendo ellos aún unos desconocidos. 

Pero aún así se le acerco. Le enternecio verlo sonrojado, se parecía mucho a su esposo, tan adorable. Luego por unos breves minutos juro ver en su mirada una parecida a años atrás, en aquel tipo



El rubito le sacó la lengua ante la sorpresa de los mayores. 


-"¡No saludare a un tipo que da mucho miedo dattebayo! Sasuke teme me dijo que no saludara a hombres horribles y feos" - le volvió a sacar la lengua antes de darse la vuelta y emprender carrera a la habitación de donde había salido. Por suerte tenía buena memoria y no se perdería en aquel lugar que parecía ser un laberinto. 

Los adultos estuvieron varios segundo en silencio antes de que la pelirroja se disculpar a por lo sucedido. El rubio de igual manera. 

-"Ese mocoso necesita que lo eduquen" - aseveró el pelirrojo mayor. 


-"No digas eso. Debe estar asustado. Creo que no fue buena idea de parte nuestra presentarnos el mismo día en que se entera que tiene una familia" - 


Todos asintieron ante lo dicho por la esposa del pelirrojo mayor. 



Aún así Gaara se sentía humillado.

 

-*-*-*-


Naruto miraba su entorno. Lejos de estar feliz por su nuevo hogar, no sentía ese su hogar. No, si el teme de su hermano no estaba con él. A todo ese tema loco de su supuesto padre desaparecido, nadie mencionó a su hermano. O ¿es que acaso se habrían olvidado de él? 

No estaba seguro, solo que lo extrañaba. Había aprendido muchas cosas y a ser algo precavido gracias a él aunque a veces no las pusiera en práctica. 

Se preguntaba que estaría haciendo ahora. ¿Sabría que ya no estaba en el orfanato? ¿Lo extrañaría? Obvio que si, porque sino el mismo se encargaría de recordarselo. 

Escucho el sonido de unas piedras chocar con su ventana. Lo cual ignoro por estar metido en sus pensamientos. 


El sonido fuerte de las ventanas chocar contra el marco de estas,  lo hizo despabilar y caer al suelo. 

Una silueta entró a su habitación. 


-"Jodido dobe ¡¿porque no abriste la ventana?! Estuve muriendome de frío ahí afuera, ni que decir que me estaba dando algo por estar mucho tiempo colgado en ese arbol" - señalaba el árbol contiguo. 


-"Sasuke.... ¡Teme dattebayo! ¡Viniste!" - 


-"Shhh callate dobe o se darán cuenta que entre" - le advertía. El rubio se cubrió la boca y asintió. 


-"No crei que vendrías teme, pensé que no te volvería a ver ttebayo" - revelaba cabizbajo. 

-"Y dejarte causar problemas tu solo. Ambos sabemos que de los dos,  tu eres el más problemático dobe" - 

-"No es cierto" - 


-"¿Recuerdas la vez en que quisiste devolver a un pajaro a su nido terminaste causando un incendio forestal? Aún no se como mierda pudiste quemar un lago entero" - se cubrió la cabeza con una almohada. Había tenido que encargarse de todo ese desorden para que las monjitas no se dieran cuenta del tremendo desastre que había hecho Naruto. 



De recordarlo le daba jaqueca. 


-"Oye teme, esa es mi cama ttebayo" - le reclama el rubito quien trataba casi en vano sacarlo de ahí, del que ya consideraba su más preciada cama. 



-"Ni pienses que dormiré en el suelo dobe. Tu podrías dormir ahi si quieres" - 

-"ahhhh es a mi a quien adoptaron los señores Namikaze, no a ti teme pesado" - le jalaba de la pierna pero este ni aun así se movía. Ya harto se le ocurrió una idea brillante. 

Sonrió de forma zorruna y sin mediar palabra se tiro encima del azabache. Quien se quejo y empezaron a forcejear ambos 'hermanos'. 


-"¡Suelta me dobe! ¡Estas pesado!"-


-"Mira quien habla teme" - le sacaba la lengua. 


-"Naru chan querido, te traje un postre" - la pelirroja entró encontrando a su nieto encima de su cama destendida. 


-"¡Gracias abuela Kushina!" - exclamó feliz el rubio saltando de su cama y yendo hacia su postre. 



-"Oh dios, Naru chan tu cama está desatendida. ¿Te parece si vamos abajo a comer en lo que ordenan tu cuarto y nos traen la cena?" - dijo entonó cariñoso. El rubito asintió con su cara llena de pastel. La mayor sonrió y le intento llevar fuera del cuarto sin embargo Naruto se safó. 

-" Puede adelantarse, creo que olvidé algo ttebayo "-la pelirroja asintió algo curiosa y lo dejo. 

-"Sasuke teme eso estuvo cerca" - debajo de la cama aparecía el azabache quien estaba pensativo. 



-"Llamaste abuela a esa mujer" - 

-"Ella dice que es la madre de mi supuesto papá ttebayo, oh cierto ¿no sería también el tuyo teme?" - curioso. 


El azabache ignoro eso. 



-"Naruto será mejor que bajes, prometo estar aquí cuando vuelvas. No me iré a ningún lado" - alzaba su mano en señal de promesa. 


El rubio sonrió y prometió traerle algo de comer y salió raudamente. 


Sasuke se sentó sobre la cama y pensó.... Ahora en adelante nada sería fácil... luego sonrió de forma desquiciada. 


-"Pagaran por esto, humanos..." - 

 

Notas finales:

¿Que puedo decir? desapareci año y medio o creo que mas de esta pagina, al menos en lo que respecta a escribir fics. Porque sigo siendo una lectora constante con los fics que sigo.

Este fic nacio o mejor dicho me inspiro de un fic que sasunaru que lei por wattpad el otro dia, asi que simplemente no pude dejar de escribir por el celular en un borrador de wattpad y aprovechando que  hoy 30 de agosto es feriado en Peru y no hay Universidad, les traje la primera parte de esta pequeña historia.

Se que quizas algunos esten medio trabados con la historia que ya de por si lo conte en tercera persona tanto desde la perspectiva (en parte) de Sasuke y de Gaara con respecto a la historia antes de que nuestro Naru chan naciera. 

Ahora aprovechare en aclarar ciertos puntos ya que mañana vuelvo a la Universidad y lo mas probable es que no responda reviews ni creo que los lea hasta subir la segunda parte.

1_ Si, hay dos Narutos en esta historia. El Naru chibi que vemos en la historia que por cierto quise dejar cierta escencia de el mismo para no hacerlo muy ooc. Y el Naruto adulto o mejor conocido como Naruto Namikaze, el padre de Naru y el que en su momento fue el amante casual de Sasuke hace 13 años, ejem este si tiene ooc, algo que no tolere tanto en ese fic que lei pero que igual quise.

2_ ¿Que diablos es Sasuke? No es algo del cual me centre en esta historia. Mi betita Cristal creyo que era un vampiro, asi que se lo dejo a su imaginacion de creer lo que ustedes crean.

3_ ¿Que si Sasuke es un yandere? jajaja veamos como sigue la historia.

4_ ¿Cuando actualizare? Bien, eso lo veo complicado por ahora. Nadie me dijo que estudiar arquitectura seria sencillo y créanme que me quita demasiado tiempo, sumándole a que llevo ocho cursos este ciclo. No se quien diablos me creo para atiborrarme de varios cursos, luego me arrepiento. En fin eso es todo. 

Eso es todo, nos vemos hasta que tenga  listo la parte dos. Tenganme fe, les premiare por la espera ^-^

 

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