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Aprendiendo a amar

Autor: LucyR

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Notas del fanfic:

Hola ¿Qué tal? Soy LucyR y este es mi primer fanfic en el fandom de Harry Potter, sé que no soy buena escritora y por ello me disculpo por errores de ortografía así como de narración, espero que les guste y cualquier cosa haganmela saber, con gusto les contestare. 

Y bueno, queda de sobra decir que los personajes no son míos y esto solo lo hago por ocio y recreación. 

Sin más que decir, a leer. 

- Vamos, apresúrense, el partido está por comenzar y nosotros aun no llegamos a nuestros lugares –Dijo el señor Weasley subiendo por las escaleras del estadio siendo él quien guiara a todos los chicos hasta la parte más alta.

 

- ¡Cielos, papá! Nos tocó hasta arriba –Protesto Ron siguiendo de cerca los pasos de Arthur sin dejar de observar como ya, muchas personas vitoreaban emocionados mientras esperaban el comienzo del campeonato mundial de Quidditch.

 

- Pongámoslo de esta manera, si acaso llueve, serán los primeros en saberlo –Un nivel más abajo Lucius Malfoy caminaba junto a Draco, quienes inevitablemente escucharon el comentario de Ron y que definitivamente no dejarían pasar la oportunidad de humillarlos, pues ambos sonrieron burlones al ver la expresión del señor Weasley.

 

- Nosotros estaremos en el palco del ministerio, el mismo Cornelius Fudge nos invitó personalmente –Sonreía con petulancia y regocijándose con cada palabra, observando con satisfacción la cara de fastidio de Harry.

 

- No presumas, Draco; es gente sin importancia –Detuvo las palabras de Draco pero igualmente sonriendo con satisfacción al verlos girarse totalmente indignados, sin embargo aún tenía algo más que decir o más bien, que decirle a Potter ya que le detuvo con su bastón apresando la esquina de su chamarra con la barra de contención- Tú disfrútalo cuanto quieras, mientras puedas hacerlo.

Antes de dejar ir a Harry, le dio una sonrisa torcida y finalmente le soltó para continuar su camino en compañía de Draco, pero este último le dio una última mirada y una sonrisa ladina dejando ver su blanca dentadura y después desaparecer con su padre. Los juegos comenzaron en no más de veinte minutos y las personas en el estadio estallaban en júbilo al ver a sus jugadores favoritos en acción mientras otros gritaban apoyando a sus equipos.

 

El partido avanzo sin mayor preámbulo pues estaba ya por terminar y Draco observaba todo totalmente emocionado, tanto que no noto cuando su padre se separó de él, no era como si el verse solo le asustara, pero odiaba que se alejara sin siquiera avisarle, así que totalmente molesto y con el ceño fruncido se sentó a esperar a que su padre volviera a aparecer; el partido ya había terminado y el estadio poco a poco se iba quedando vació cuando por fin lo vio acercarse con semblante serio; no merecía la pena reclamarle pues bien sabía que él solo le ignoraría, así que se puso de pie dispuesto a seguirlo

- Andando, Draco, tengo cosas que hacer –Draco por su parte rodo los ojos al verlo pasar de largo, pero algo llamo su atención, su padre llevaba una máscara extraña entre su túnica, sintió un extraño presentimiento por lo que solo suspiro tratando de alejar aquel sentimiento- Te llevare al traslador, yo los veré a ti y a tu madre en casa más tarde. 

¿De nuevo esas tontas reuniones? –Pensó mientras lo seguía en silencio.

Al salir noto aquel espíritu festivo por todos lados, gente bailando, brincoteando, bebiendo y riendo en una atmosfera que a simple vista a cualquier persona le gustaría disfrutar para pasar un buen rato, a Draco solo le causaba risa al pensar en lo ridículos que se veían exhibiéndose de tal manera; levanto la vista un poco más a lo lejos y se dio cuenta que la misma escena se repetía con todos los grupos y entonces, por primera vez en su vida se preguntó si su familia en realidad era normal pues ni siquiera se atrevía a imaginar a su padre o a su madre actuando de esa manera cuando los demás lo hacían con naturalidad. Movió la cabeza alejando esas ideas tontas y continuar caminando hasta llegar al pie de una colina.

- ¡Señor Malfoy! –Uno de los subordinados de la familia llego corriendo totalmente agitado por la carrera que tuvo que dar al tener que buscarlo por todo el lugar- Ya solo lo están esperando a usted –Dijo un tanto temeroso, pues él mejor que nadie conocía el carácter de aquel hombre.

-Lo que faltaba –Lo miro de mala forma y después se giró a donde Draco- El traslador está al otro lado bajando la colina, es el mismo reloj que utilizamos para venir, puedes ir tú solo.

- ¿Y tú? ¿Cómo vas a regresar? –No era que le preocupara que su padre no tuviera como volver, pues él de una u otra forma siempre regresaba, solo que no quería tener que lidiar buscando excusas con su madre.

- Tengo mis modos, así que vete ya –Lucius le dio un suave empujón en el brazo mientras se iba con su subordinado, Draco se quedó un momento de pie viéndolo alejarse de a poco, sin embargo ese extraño presentimiento regreso, así que arrugo la nariz y comenzó a caminar para subir la colina, pero al llegar a la sima se quedó de pie, observando el campamento en el que todos continuaban celebrando y festejando.

 

Estaba ya por dar media vuelta y regresar a casa tal y como su padre le había dicho, pero una explosión le hizo regresar de inmediato la vista, poco después los gritos de desesperación y de auxilio comenzaron a inundar el lugar, luego de eso le siguieron más explosiones y muy cerca de aquel desastre vio a un grupo de encapuchados con máscaras parecidas a la que le vio a su padre hace no más de una hora, todos ellos lanzaban hechizos y maleficios a todos lados mientras que las personas alrededor corrían despavoridas alertando a los demás, entonces recordó las últimas palabras que le dijo su padre a Harry y supo que este último corría peligro, sin más sus piernas se comenzaron a mover en dirección donde el pánico reinaba, se movió atravesándose entre las personas, muchos lo empujaban en un intento desesperado de escapar; un hechizo le paso muy cerca de él que le hizo caer a un costado, los oídos le quedaron zumbando y la vista se le torno un poco borrosa, parpadeo un par de veces antes de volver a levantarse y reanudar su búsqueda, no tuvo que buscar por mucho tiempo ya que a no más de tres tiendas de campaña lo vio tontear mirando de un lado a otro.

- ¡Harry! –Escucho aquel nombre de la boca de Greanger quien era arrastrada por las demás personas que buscaban alejarse del lugar, Harry trato de alcanzarla pero le fue imposible- ¡Harry! –Entre más gritaba más se alejaba.

- ¡Potter! –Dijo tomándolo de la solapa de su chamarra cuando por fin pudo acercarse.

- ¡¿Malfoy?! –Le miro en una mezcla entre enfado y sorpresa, pero mayor era la sorpresa de verlo en aquel ajetreo- ¡¿Qué está pasando?! ¡¿Qué haces tú aquí?!

- No hay tiempo para eso, debemos salir de aquí –Sin darle tiempo a que siguiera replicando lo jalo por donde había menos personas, más de una vez lo sintió queriendo soltarse de su agarre, cosa que no permitió por más que el pelinegro lo intentará- Vamos, por aquí estaremos a salvo –Dijo después de haberlo casi arrastrado a donde lo había dejado su padre hace un momento, al pie de la colina.

- Aun no me contestas ¿Qué está pasando? –Harry le vio con mirada férrea y totalmente serio.

- ¿Y a ti qué te parece? Están atacando el campamento, duh –Negó con la cabeza mientras notaba como los mortifagos se comenzaban a esparcir al parecer buscando algo; una punzada en el oído izquierdo le hizo llevar su mano a aquel lugar, se sorprendió al ver que sus dedos se tiñeron de rojo, seguramente se hirió cuando cayó por el hechizo que casi le dio.

- Eso ya lo note, lo que quiero decir es ¿Por qué están atacando? –Vio cómo se quedaba callado mientras se acariciaba el oído, también vio la sangre en sus dedos pero prefirió ignorarlo y vio el panorama frente a él, había fuego y altas torres de humo por todo lados, muchas de las personas ya había huido y solo unas cuantas todavía corrían por el lugar- Malfoy… ¿Tú ya lo sabías? Sabías que esto iba a ocurrir ¡tú y tu padre lo sabían! –Comenzó a alterarse al pensar en que Draco lo entregaría con aquellos que, con gran seguridad, lo buscaban.

- ¡No! Bueno, quizás mi padre pero yo no tenía idea de que esto pasaría –Frunció el ceño por aquella acusación- Esto me pasa por acomedido –Pensó mientras rodaba los ojos y soltó un suspiro para después mirarlo- Escucha, sé que por como he actuado hasta ahora no me creas, pero…

- ¡Ah! Ahora eres un alma caritativa, pues vaya, gracias –Dijo con sarcasmo interrumpiéndolo queriendo irse ya de ahí, seguramente el señor Weasley y los demás lo estaban buscando y él perdiendo el tiempo.

- ¿Qué? –Exclamo sorprendido- Si es así como me agradecerás que te salve el culo, puedes irte a la mierda ¡para lo que me faltaba! – Refunfuñando se dio media vuelta dispuesto a regresar a su casa, después de todo Potter estaba a salvo y tenía que volver a casa antes que su padre si no quería problemas con él.

- En ningún momento te pedí que hicieras algo por mí –Contrataco siguiéndole los pasos sin saber por qué y paro en seco al ver que este giraba con el rostro contorsionado por el enojo.

- ¿Sabes? Ese es tu problema, siempre esperas que las personas obtengan algún beneficio si hacen algo bueno por ti, solo porque eres “Harry Potter, el estúpido niño que vivió” ¡ya bájate de tu nube!, no eres tan especial ni todos somos como el anciano de Dumbledore que te tiene en un altar, San Potter; ahora, deja de seguirme ¡me largo! –No espero respuesta alguna y continuó caminando en dirección al traslador que lo llevaría a Malfoy Manor.

 

Harry mientras tanto se quedó con  la palabra en la boca; él no se refugiaba tras la historia que rodeaba su nombre ni mucho menos pidió que su vida fuese toda una novela, él no tenía la culpa de que un mago demente matara a sus padres y que por ello se ganara una reputación que nunca pidió y ni quiso, aunque si lo pensaba con detenimiento, Draco tenía un poco de razón, después de todo por ello es que el profesor Snape lo odiaba y muchos del castillo lo respetaban ¡Eso era ridículo y hasta ese momento se percató!. Suspiro cerrando los ojos sintiéndose aún más enojado, por lo que regreso sus pasos en busca de Ron, Hermione o algún Weasley; poco a poco el enojo fue bajando para después darse cuenta de lo que lo rodeaba, las tiendas de campaña, todas y sin excepción, estaban destrozadas o quemadas y de ellas solo las cenizas quedaban o varas mal trechas junto a pedazos de tela que se salvaron de las llamas, sin una mejor opción continuo caminando por aquel oscuro y desolado lugar; entonces escucho unos pasos no muy lejos de donde él estaba, solo que no supo identificar de donde venía el sonido.

- ¡Morsmordre! –Escucho como a unos diez metros de él, seguido de ello la marca tenebrosa apareció en el cielo en una tonalidad verdosa y el pánico comenzó a apoderarse de él cuando noto como alguien salía de entre el humo mientras se le acercaba con varita en mano, por lo que retrocedió buscando donde ocultarse de aquel hombre.

- ¡Harry! –Nuevamente escucho una voz a lo lejos y giro el rostro a todos lados para ubicar de donde venía aquella voz- ¡Harry! –Volvieron a repetir y esta vez pudo comprender que era él a quien llamaban- ¡Harry! –Cuando regreso la vista a aquel hombre, este ya corría lejos o más bien, huía de ser descubierto.

- Llevamos horas buscándote –Ron y Hermione llegaron a donde Harry sintiéndose aliviados de haberlo encontrado- ¿Dónde estabas?

- Yo –Miro a sus amigos y después alrededor, donde una vez más pudo ver la marca que vio aparecer hace unos momentos- ¿Qué es eso? –Dijo exaltado y un tanto asustado, ya que en los años que llevaba viviendo en el mundo mágico, jamás había visto algo así, solo que no pudo mantener la vista mucho tiempo ya que la cicatriz de su frente comenzó a arderle y a punzar.

- ¡Desmaius! –Vieron aparecer de la nada a cinco magos que les atacaron a la vez, logrando esquivarlos solo por haberse tirado al piso.

- ¡Alto, no ataquen! ¡Él es mi hijo! –El señor Weasley llego corriendo a donde los chicos- Ron, Harry, Hermione ¿Están bien? –Miro a los tres haciéndoles una inspección visual para ver si no estaban heridos.

- ¿Quién la hizo? ¿Quién la conjuro? –Manteniendo la varita en mano Crouch señalo a los tres esperando una respuesta- ¡Los descubrimos en la escena del crimen!

- Crouch, por favor ¡Solo son niños! –Refuto Arthur.

- ¿Crimen? ¿Qué crimen? –Harry sabía que el lugar había sido atacado, pero no que el lugar ya fuera catalogado como tal.

- Harry, es la marca tenebrosa –Dijo Hermione señalando el cielo- Es su marca.

- Lord Voldemort –Ahora ya entendía mejor, todo aquello fue por obra de ese oscuro mago- La gente que vimos, con las máscaras, ¿Eran sus seguidores? –En respuesta recibió el asentimiento de cabeza de algunos- Mortifagos.

Sin poderlo evitar recordó a Draco y el extraño encuentro que tuvo con él ¿Acaso el padre de Draco le advirtió del ataque y por eso lo fue a buscar? Pero la verdadera pregunta era ¿Por qué a él precisamente y no alertar a todos los que pudiera? ¡Claro, que tonto! Como si alguien le fuera a creer a un Malfoy, ahora se sentía como un completo imbécil por haberse comportado así con él cuando este solo quiso ayudarlo, tal vez Draco era un verdadero dolor de trasero pero hasta él sabía de lo peligroso que es Voldemort; si de algo estaba seguro es que le debía una disculpa a Malfoy aun sí eso significara tragarse su orgullo. 

 

 

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