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Noche de Hallowen (KibaNaru y +)

Autor: Jessie Inuzuka

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Notas del fanfic:

Una pequeña historia que escribo de improviso. Solo porque no podía dejar por alto las festividades con nuestros queridos y candentes personajes de los que tanto me gusta escribir.  

Espero que les guste y me disculpo de ante mano si la historia no es muy creativa. 

Notas del capitulo:

Bien pues comencemos, siéntanse con toda la libertad de comentar. En este trabajo empezar muy pronto el romanticismo. Pero habrá sorpresas. 

Espero que les guste y me disculpo de ante mano si la historia no es muy creativa.

El mes de octubre que casi estaba en sus últimos días, llego cargado de una atmosfera de frio y viento. Aquella fragancia y esencia otoñal invadió la aldea de Konoha. Las hojas comenzaron a tornarse amarillas y caían al suelo cuando una ráfaga de viento las impactaba. Poco a poco comenzaron a formarse los típicos cúmulos de hojas amarillentas, anaranjadas y verdes en las calles, patios y plaza 

 

El mes de octubre trajo consigo otra razón de felicidad aparte de su exquisito y delicioso clima. Este era considerado el mes de terror, para los niños se trataba del mes en que contaban historias de terror, recorrían los senderos del bosque en medio de la noche, realizaban visitas al cementerio y de más cosas que poco a poco se volvían tradición en la aldea.

 

Pero una cosa son los niños y otra los inquietantes y desenfrenados adolecentes de la aldea, dejaban a un lado todo aquello, creyendo que solo eran “bobadas”, y aprovechaban el mes de octubre para hacer excéntricas fiestas nocturnas para celebrar la noche de Hallowen. Estas fiestas también eran muy comunes por toda la aldea y dependiendo el grupo de jóvenes que las organizaban, los resultados de que tan loca será la velada variaban. 

 

La tarde llegaba y el sol comenzaba a descender. Una atmosfera de frio, que si bien no era insoportable, si lograba hacer que piel de las personas se erizara comenzó a llegar. Aun así los alumnos de la Konoha Haig School, inundaban los pasillos dispuestos a marcharse a sus respectivas casas.

-Por fin a terminado el bendito día- Shikamaru fu el primero en salir del salón de clases.

-Fui un día muy ligero Shikamaru-Kun- Sai salió seguido de él, tratando de animar al perezoso. Últimamente se la pasaba a las faldas del Nara .

-Por favor Sai, ¿Qué dominios te pasa?. Solo mira afuera está oscureciendo- Se acercó a una ventana a contemplar la puesta de sol. -¿Cómo puedes decir es?- Abecés la actitud optimista de Sai lo desesperaba, pero por más que lo hiciera no lograba en verdad molestarse con el chico de la piel blanca.

-¿Shikamaru?- Pronuncio tímidamente, como si quisiera decirla algo al chico. Algo que llevaba quizá, ya buen tiempo formulando, pero que no se atrevía a decir, pero que por alguna razón este momento le parecía el idóneo, mirando cómo los últimos rayos del sol atravesaban la ventana para iluminar de color naranja al Nara.

-Sí, ¿Qué pasa?- Pregunto apartando su concentrada mirada de los últimos rayos del sol.

-Bueno solo porque lo creo- El chico se sonrojo y desvió su vista, aquel valor que tuvo, desapareció y decido dar una respuesta estúpida. Estuvo tentado de tomar la mano del chico de la coleta, pues quedo hipnotizado por los músculos de los brazos de este.

-Escucha Sai- El chico se acercó para quedar frente a frente con el chico pálido. Pero justo cuando estaba por pronunciar palabra, fue interrumpido por el grupo de amigos que salía del salón de clases.

-Hola chicos, se adelantaron mucho, ni siquiera se quedaron al pase de asistencia- El rubio Naruto Uzumaki se acercó.

-¿Estas en una cita o algo así?- Cierto de cabello largo y ojos color perla se burlaba, por su broma.

-Lo que tú digas Neji- Shikamaru le restó importancia, a la broma del chico, y retomo el contemplar la ya oscuridad que reinaba fuera de los muros de la preparatoria.

-¿Nos vamos?- Neji toco el hombro de Naruto, como si aquella propuesta fuera solo para el y para nadie más.

-Sí, vámonos de una vez, antes de que haga más frio. Ya quiero terminar este día- Restando importancia de todo Shikamaru comenzó a caminar, seguido de los demás excepto del rubio, quien se quedó estático.

-¿Pasa algo Naruto?- Sai fue el primero en percatarse de que el rubio no los acompañaba, ni siquiera los seguía.

-No, no para nada. No pasa nada. Es solo que esperare a mi hermano mayor, Deidara me pidió que lo hiciera, no tarda en salir de clases. Lamento no poder acompañarlos, pero por favor vallan, lo último que quiero es que se retrasen por mi culpa- Se disculpó el rubio.

-Bien como tú digas- Shikamaru retomo su andar.

-Nos miramos- Neji se despido.

-Por favor no lo esperes mucho, las calles de noche son peligrosas Narut.- Sai le advirtió a su amigo.

-Si, lo que digas- Bacilo el rubio.

-Esx en serio naruto-

-Si, te prometo cuidarme. Matare cualquier hombre lobo que se e cruce por el camino. – Se burló con tono de superioridad.

-Eres un idiota.- Sai se alejó despidiéndose con la mano de su amigo.

 

Naruto contemplo como los pasillos se iban vaciando con el pasar de los minutos. Los cuales corrían cada vez más lento pero que no perdonaban el hecho de avanzar y con ello como la hora de la noche incrementaba.

Se distrajo jugando cualquier juego que encontrara en su celular, luego de que aquello le aburrió comenzó a caminar por desiertos pasillos de la escuela preparatorio. Miraba por las ventanas de las puertas de madera, los salones de clases solos y con sus luces apagadas, en verdad que se miran extraños estando vacíos. En medio de aquella soledad hasta la más mínima de las goteras podía ser claramente escuchada.

-Este lugar cambia mucho-Estaba acostumbrado a escuchar los típicos gritos en los pasillos y ese incesante ruido que en ocasiones difícilmente le permitía escuchar la conversación que sostuviera con alguien mas.

 

Llego hasta la puerta principal de la escuela, se sentó en uno de aquellos enormes escalones a esperar. El frio estaba presente y con cada minuto que pasaba la temperatura descendía más. Acomodado el chaleco de su uniforme y abotono hasta el último botón del saco, tratando de abrigarse y conservar el calor.

Y así más de dos horas le dieron sentado a intemperie desafiando los caprichos del clima. Hasta que finalmente se hartó.

 

-Deidara idiota- Resoplo. -¿Done estas?- Esperaba que su hermano mayor no estuviera besuqueándose por algún lugar de la escuela. Sería el colmo, pero no sería la primera vez que lo hacia.

Comenzó a impacientarse y ponerse nervioso. Podía percatarse de que del interior del pasillo principal se escuchaban ruidos como si alguien estuviera golpeando las puertas de las aulas de clases. Pero eso era simplemente imposible, prácticamente era de noche, ya no había ni un alma en la escuela preparatoria.

 

-Ya vasta me largo- Un viento silencioso pero gélido comenzó a soltarse y con ello claro el frio del rubio.

Se puso en marcha. Caminaba tratando de darse calor con sus brazos. La ciudad estaba desierta, las personas habían dejado de circular hace rato, aquello era normal todo mundo se preparaba para los festejos de los próximos días.   

El pequeño rubio caminaba por una enrome avenida desierta, este tramo del camino siempre le ponía nervios pues debía pasar justo por frente del cementerio de la ciudad. Con aquellos enormes jardines, pero que afín de cuentas no dejaba de ser un cementerio que lograba poner nervios al rubio.

Naruto se quitó sus audiófonos de sus oídos, como si con ello pudiera escuchar ruidos y prevenir la presencia de un espectro o algo así. La vista era más fantasmagórica, debido a que algunas de las luminarias públicas fallaban, unas simplemente fundidas totalmente y otras parpadeantes daban un toque de hospital abandonado al lugar.

El viento logro mover las múltiples campanas, dispersas por toda la pared perimetral del cementerio, el viento aullaba entre los árboles y aquello puso más nervioso al chico, Naruto nunca había sido conocido por ser un chico muy valiente. Apresuro su marcha, al punto que alguien diría que estaba trotando. Miraba como cercas estaba el fin de aquella calle, solo debía dólar a la izquierda y dejara ese trayecto, se apresuró aún más para terminar. Pero justo cuando estaba a punto de doblar en aquella cerrada esquina algo lo detuvo.

Notas finales:

Comenten y en un rato mas subo el siguiente cap. 

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