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SALA DE EMERGENCIAS

Autor: BrokenRose

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Notas del fanfic:

Rintarou, no estuvo aqui.

NARRA LAW

 

Había llegado un tipo raro de cabello verde con una herida de arma blanca –su nombre es Ronoroa Zoro- menciono Rose-ya –No es la primera vez que viene aquí, pero si es la primera vez que tiene una herida de ese tipo-

 

-Muy bien a la cuenta de tres- se alistaron para posarle sobre la cama -1, 2, 3… 3- movía los brazos, sudaba y se veía confundido –sujétenle- Rose-ya se ofreció a ayudar ya que faltaba personal –conéctenle al monitor rápido- les indico Rose-ya a las enfermeras que estaban pasmadas al ver la herida del paciente –Trafalgar- esperaba mis indicaciones –inyecta midazolam, morfina y succinilcona, hay que entubarlo- miré el monitor y el pulso disminuía drásticamente –tranquilo amigo, te daremos algo para el dolor-

 

-frecuencia cardiaca de 6-

 

No tenía otra alternativa, tenía que hacer una incisión –no puede ser, hay un agujero enorme en el corazón- estaba vivo o muerto, no lo sabía a ciencia cierta pero sería realmente difícil con solo un equipo de 3 enfermeras –hay que abrir el pericarpio- apenas lo toqué y la sangre salpico el lugar, esto sería más difícil de lo que creía, por suerte estaba Rose-ya, la única persona a la que le podía confiar en ese hospital, claro que nunca lo aceptaría frente a ella.

 

Luego de varias complicaciones, terminamos por hacer una toracotomía; la sala de traumas estaba salpicada por todos lados –muy bien, necesito que pongas tu pulgar en el orificio, voy a empezar a coser- podía ver el miedo en el rostro de aquella enfermera, si tenía miedo había elegido la profesión equivocada.

 

-Yo lo hago- Rose-ya hizo a un lado a aquella mujer e hizo exactamente lo que pedí –ajuga- empecé a coser, mientras hacíamos eso, había mucha sangre, era algo poco común, era puro musculo y al apretarlo salía sangre hacia todos lados, parecía una manguera disparando hacia todos lados, las salpicaba a ellas, me salpicaba a mí, incluso la pared que estaba tras de mi estaba completamente manchada –ya está, lo tengo-

 

-Buen trabajo, Law- me felicito Rose-ya pero a pesar de que el corazón había sido suturado, no funcionaba correctamente –reserven la sala de operaciones-

 

-Doctor Trafalgar, no hay manera de que se salve- esa mujer empezaba a hartarme – ¿acaso piensas desobedecerme?- la mire fijamente y comenzó a temblar –Trafalgar, tenemos pulso- Rose-ya salvo a aquella mujer de uno de mis castigos por desobediencia –el pulso viene y va, necesitamos compresas- se llevaron al paciente tal como ordené pero antes de ir tras ellos alcance a escuchar un poco de la conversación que tuvo Rose-ya con esa enfermera.

 

- ¿Acaso eres estúpida?- le reprocho - ¿no sabes quién es él? Es Trafalgar Law, mejor conocido como “El Cirujano de la Muerte”- era sorprendente que no supiera quien era, después de todo soy muy famoso en el mundo de la medicina, pero no tenía tiempo para tonterías, mi ego ya había sido alimentado, ahora tenía que trabajar por lo que fui directo a la sala de operaciones.

 

NARRA ROSE

 

Odiaba a los nuevos, les faltaba carácter por eso cuando conocí a Trafalgar inmediatamente caí rendida ante su arrogancia y he de admitir que no está nada mal el muchacho, no paso mucho tiempo para darme cuenta de que sería imposible algo con él ya que tenía pareja pero ese enamoramiento fugaz se transformó en respeto y admiración, el cual jamás admitiré frente a él, además de que era divertido molestarle.

 

-Trafalgar- salí de la sala de traumas pero el maldito se había ido –tendré que hacerme cargo yo- hablé para mí misma, fui a la sala de espera buscando a algún familiar pero lo primero que vi fue a un sexy rubio con un cigarro –está prohibido fumar en este lugar-

 

-Lo siento, solo necesitaba tener la sensación del cigarrillo en mi boca, está apagado- alzo levemente el cigarrillo –me calan los nervios-

 

Viéndolo bien, él era el que iba junto al peli verde - ¿familiar de Ronoroa Zoro?- solo me miro, no podía moverse, era claro que estaba realmente nervioso –logramos estabilizarlo pero-

 

-¿Pero qué?- no importa lo sexy que fuera, odiaba que nunca me dejaran terminar de hablar-lo acaban de llevar a la sala de operaciones- creo que debí cambiar primero mi bata porque cuando me vio detenidamente se puso más pálido de lo que era-

 

-¿Qué dices guapo, me cambio y vamos por un café? Yo invito- intenté animarlo –Sanji, mi nombre es Sanji y… lo lamento mi hermosa dama pero él es mi novio y prefiero quedarme aquí a su lado-

 

Que desperdicio, todos los hombres guapos con los que me topo tienen pareja –que lindo y todo pero no me malinterpretes, solo quiero que te distraigas, es una operación larga- de algún modo tenía que disimular que fui rechazada para mantener mi orgullo –en ese caso, yo invito- oh bueno, al menos obtuve un café gratis –perfecto, solo cambio mi bata y vamos por un café y un cigarrillo- él solo sonrió ¡Dios, los chicos guapos son mi debilidad!

 

Fuimos a mi oficina por una bata nueva, le invité a tomar asiento mientras servía dos tazas de café, se la entregue y saque mis cigarrillos –creí que no se podía fumar-

 

-Ja! Es aquí donde me escabullo para hacer mis travesuras, no tengo tiempo ni de salir a fumar- le ofrecí uno y por fin pregunté lo que había ocurrido –fue por mí al restaurant donde trabajo y al salir unos tipos intentaron asaltarnos, realmente fue fácil derrotarlos, no fueron oponentes para nosotros pero tropecé y en un momento de distracción lo apuñalaron- podía ver que se sentía realmente culpable –vamos, incluso los mejores peleadores tropiezan-

 

-yo no, nunca me había pasado- parecía alterado –déjame ver tu tobillo- ni siquiera lo deje responder cuando alce su pierna –wow, eres muy flexible, eso debe gustarle al peli verde- se sonrojo de inmediato, me senté en el escritorio y levante un poco el pantalón –dime si duele- apenas lo toque y vi en su rostro como intentaba simular el dolor – ¿dime Sanji, es normal para ustedes las peleas?-

 

-Nos gusta ver quien es más fuerte, además de que nos sirve como entrenamiento- los hombres suelen ser tan idiotas –ya veo… tienes un esguince, por eso tropezaste, no te preocupes, lo vendare y te recetare algunos analgésicos pero por favor nada de entrenamientos durante un tiempo-

 

NARRA LAW

 

Después de 2 horas la operación término, aquel hombre se había salvado.

 

Fui directo a la oficina de Rose-ya, conociéndola ahí estaría -¿no deberías estar trabajando?- dije apenas abrí la puerta pero no me esperaba la escena que vería, Rose-ya estaba sentada sobre un tipo rubio de cejas raras –no es lo que piensas- inmediatamente se levantó –no tienes por qué darme explicaciones, además, es muy sabido por todos en el hospital que persona que entre a tu oficina, sea hombre o mujer termina acostándose contigo o lamentándose haberse cruzado en tu camino… en cualquier caso, persona que entra a esta oficina termina cavando su propia tumba-

 

-Vamos Tarao, no seas así; me haces ver como una perra- dijo falsamente ofendida –como si no supieras que todos aquí te llaman así- sonrió ligeramente como si estuviese orgullosa, acomodó sus lentes, tomo su recetario y se sentó sobre su escritorio cruzando sus piernas; me miro por encima de sus lentes esperando a que hablara –todo salió bien en la operación, sin complicaciones- regreso su vista al recetario y escribió algo -¿y qué esperas para escribir tu informe?- le entrego una de las hojas del recetario al rubio –toma una capsula cada 12 horas y quiero que en una semana regreses para ver cómo sigue tu tobillo, te avisaré cuando puedes ver a tu novio, como escuchaste todo salió bien-

 

El rubio se levantó rápidamente y se arrodillo frente a mí –muchas gracias por salvarle- lloraba inconteniblemente –agradéceme cuando haya salido de aquí- se levantó y se retiró sin dejar de agradecer –oww que lindo, me dan ganas de reconfortarlo- ella nunca cambia –y para tu información- volteo a verme –realmente fue un accidente, no quería que viera su otra ceja… pero realmente me da curiosidad-

 

-Como si me importara-

 

-Oh! Ya sé cuál es tu problema, estas celoso- me abrazó por el cuello –tss. Chasque la lengua y la aparté de mí, odiaba que se me acercara tanto –jajajaja es broma, no debes toarte todo tan en serio… Oh! Casi lo olvido- se acercó a mi oído para susurrarme -¡Feliz aniversario, Law!- mierda ¿cómo pude olvidarlo? –Tengo que irme- la aparte nuevamente y me dirigí a mi oficina.

 

-Lo siento, Traffy pero no puedes irte- no me di cuenta de que me había seguido –ya terminó mi turno- no sé ni porque le daba explicaciones –no te puedes ir, hay poco personal- insistió.

 

-Te las puedes arreglar tú sola- tomé rápidamente mis cosas y cuando iba a cruzar la puerta tomó mi brazo –hay otro caso, nadie sabe lo que es lo que pasa y no quiere hablar-

 

-Como dije, te las puedes arreglar tu sola- me solté y me fui, ya iba por la sala de espera cuando –Trafalgar Law, ya no lo pediré amablemente- escuche claramente sus tacones, ahora si se escuchaban –YO Broken Rose, TU jefa te lo ordeno- como me arrepentía de haber rechazado ese puesto, ahora tenía que soportarla, maldita sea mi gusto por la sala de operaciones.

 

No me quedaba de otra, tenía que quedarme –al menos deja hablo con Eustass-ya- sonrió triunfante –quita esa maldita sonrisa arrogante tuya o yo mismo te la quitaré-

 

-Pero que sea a besos- se burló y se fue, yo regresé a mi oficina para dejar mis cosas y poder hablar en privado.

Notas finales:

Prometí volver y vine a cumplir.

Si al leer esto te recuerda a otro fic, dejame decirte que estas en lo cierto.

¿Alguna vez leiste algo de una tal Rintarou? ja tengo suerte si alguien me recuerda, no publiqué mucho pero es algo me extrañaba.

Espero rian o vuelvan a reir con mis historias.

Subiré nuevamente mis fic´s aunque con pequeñas modificaciones.

Los quiere BrokenRose/Rintarou ^.^

 

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