Login
Amor Yaoi
Fanfics yaoi en español

Por su bien por Piky

[Reviews - 34]   LISTA DE CAPITULOS
- Tamaño del texto +

Notas del fanfic:

Nueva versión.

Notas del capitulo:

Naruto no me pertenece.

Segunda versión de Por su bien.

Dentro de un templo antiguo caminaba una persona con lentitud hasta llegar a una puerta la cual abrió para entrar a la habitación donde se encontraba una pequeña fuente; avanzo hasta ella y cuando llego saco su espada y la clavo en el centro de la misma con algo de fuerza.

Unos segundos después dicha fuente se abrió por la mitad y en medio de ella empezó a ascender una base donde se encontraba un pergamino.  

—Por fin lo encontré después de tantos años. —la persona tomo el pergamino y lo guardo entre sus ropas, mientras que la fuente regresaba a su posición anterior, como si nada hubiera pasado.

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Era de día y en la oficina del Séptimo Hokage de Konoha, se encontraba este mismo revisando y firmando una montaña de papeles.

—Aquí se ira mi juventud. —Se quejó el rubio de ojos azules mientras tomaba otro papel y lo colocaba sobre una de las tres montañas de papeles que tenía en el piso. Unos toques en la puerta llamaron su atención levemente—. Adelante. —respondió sin siquiera levantar la mirada.

—Séptimo…—Al escuchar esa voz, Naruto no pudo evitar levantar la mirada con sorpresa y algo  de felicidad.

— ¡Sasuke! —Dejando a un lado su trabajo, el rubio se puso de pie para rodear su escritorio y acercarse al azabache que estaba cerrando detrás suyo la puerta de la oficina — ¿Acabas de llegar? ¿Has venido directamente a la torre?

—No, llegue hace media hora y primero pase a ver a mi esposa e hija. —Respondió con indiferencia. La sonrisa de Naruto flaqueo un poco—. Si me pase por aquí fue para traerle una carta de parte del Kazakage. —De sus ropas saco un sobre el cual le ofreció al ojiazul.

—Gracias, pero deja de hablarme de usted, sabes que lo detesto. —tomó el sobre y lo puso sobre el escritorio.

—Yo no sé nada sobre usted, hace mucho que deje de hacerlo. —Naruto frunció el ceño con molestia mientras apretaba los puños—. También estoy aquí porque mi esposa me pidió que le invitara a la cena que está preparando hoy por mi regreso.

— ¿Una cena? ¡Claro que estaré ahí! —se acercó un poco más al azabache y con algo de duda levanto una de sus manos y la acerco al rostro contrario— ¿Sabes? Te extra… —Antes de que pudiera tocarlo recibió una palmada en la mano que impidió su cometido e interrumpió lo que decía.

—Bueno, mi trabajo aquí está hecho; así que con su permiso. —Dicho esto desapareció en una nube de humo.

El rubio se quedó tieso por varios minutos para después lanzar un suspiro cansado.

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

— ¡Boruto! —Fue el grito de una azabache, la cual perseguía a un rubio que saltaba por los tejados de la aldea— ¡Detente ahora mismo!

— ¡Ni que estuviera loco! —Grito de vuelta mientras intentaba a aumentar más su velocidad— ¡Sé que si me detengo que mataras!

— ¡Eres un exagerado! —Se detuvo en un tejado sacando de su estuche de armas varios kunais. —Lo siento Boruto pero tú me obligaste a esto. —susurro para después desaparecer.

El rubio de ojos azules al ya no sentir el chakra de su compañera detrás suyo, detuvo su carrera y respiro tranquilo.

—Por fin se dio por vencida. —Sin que se lo espere unos hilos de chakra salieron de varios lugares y lo ataron en una chimenea para que segundos después su compañera de equipo apareciera frente suyo.

—Ahora sí, me acompañaras a la fiesta de bienvenida de mi papá. —su compañero giro el rostro en un gesto de berrinche. —Dale Boruto, me gustaría que lo conozcas. —se sostuvieron la mirada por varios minutos.

—Está bien—cedió resignado—Pero solamente será un rato y después me iré sin impedimentos.

—Sí, te lo prometo. Además no será aburrido. —la azabache lo soltó—. Ahí estarán tus padres y también Mitsuki.

— ¿Mitsuki? —pregunto algo confundido.

—Sí, quiero  que mi papá conozca a mis dos compañeros de equipo, así que lo invite.

— ¿Y él acepto así sin más o lo amenazaste?

— ¡Claro que no lo amenace! Solamente lo invite y él acepto enseguida. —Se acomodó los lentes con algo de arrogancia—. Creo que no se pudo resistir a mis encantos.

—Oh —fue lo único que soltó—. A  todo esto, no me has dicho a qué hora tengo que estar ahí. —Cambio rápidamente de tema.

—A las 8, de todas formas tía Hinata también está informada. —Sarada hizo un gesto de despedida con las manos y salto a otro tejado— Nos vemos en la noche y ve vestido de manera correcta, debes causar una buena impresión.

—Sí, ya lo sé. —la azabache sonrió y empezó a saltar de tejado en tejado mientras el pequeño rubio la observaba alejarse.

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Ya era de noche y en la casa de la familia Uchiha se encontraba una pelirrosa corriendo de aquí por allá dentro del comedor, mientras era observada por dos azabaches.

—Por eso te dije que no era necesaria esta cena.

—No digas nada, Sasuke. —lo apunto con un dedo mientras su hija lanzaba una risa divertida—Hoy por fin regresas a la aldea después de servir por tantos años al Kazakage. Sarada solamente te podía ver 5 minutos al año, así que es claro que vamos a celebrar que te vas a quedar.

—Mamá tiene algo de razón, papá. —Sarada se acercó a ayudar a la pelirrosa a acomodar los cubiertos—. Además de que me gustaría que conocieras a mi equipo.

— ¿Ves cómo hasta tu hija me apoya? Venga Sasuke, será divertido. —Acaricio la cabeza de la azabache cuando paso cerca de ella— Vendrá Hinata, ¿no me digas que no tienes ganas de saludarla?

Lazando un suspiro derrotado, el azabache mayor les dedico una leve sonrisa.

—Está bien, pero que conste que no te ayudare a lavar los platos. —fue la leve amenaza que lanzo, la cual la pelirrosa respondió sacando la lengua.

El timbre de la puerta interrumpió el pequeño intercambio, Sarada fue corriendo hasta la puerta a abrirla y recibió con una sonrisa a las personas frente a ella.

—Tía Hinata, que bueno que ya está aquí. —miro con felicidad a la mujer de cabello azul y ojos perlas; detrás de ella estaba Boruto y un muchacho de la misma edad que el rubio, que tenía ojos amarillos y cabello celeste.

—Hola Sarada, me alegra verte. ¿Podemos pasar? —hablo con dulzura la ojiperla.

—Por supuesto, tía. —Se hizo a un lado y les permitió entrar a la casa.

— ¿Tus padres están en el comedor? —recibió un pequeño asentimiento en respuesta.

—Sí, están terminando de colocar la mesa.

—Perfecto, iré ayudarlos. ¿Qué tal si ustedes tres se quedan un momento por aquí platicando? —sin esperar respuesta la ojiperla los dejo solos.

— ¿Y qué? ¿A nosotros no nos saludaras, Sarada? —dijo el rubio con tono burlón.

—Claro que si los saludare, tonto. —Les dirigió a sus compañeros una sonrisa socarrona—. Al menos cumpliste con tu palabra, Boruto. —Su compañero respondió con un bufido y la azabache rio divertida para después centrar su mirada en el peliceleste— Que bueno que si pudiste venir, Mitsuki. —se acercó a su compañero y lo abrazo con alegría.

—Te dije que no me perdería esto por nada del mundo. —respondió al abrazo mientras en su rostro se instalaba una leve sonrisa.

—Sí, que alegría que todos estamos aquí. —Fue lo que dijo Boruto que era rodeado por una pequeña aura sombría y que sonreía algo forzado. Se acercó a ellos para separarlos con algo de fuerza y tomo a cada uno de la muñeca mientras los jalaba hacia donde se encontraban los adultos.

Cuando los tres llegaron al comedor vieron como Hinata abrazaba con fuerza a Sasuke y este le respondía de la misma forma, mientras Sakura los observaba con una sonrisa en la cara.

—Hola Sasuke—fue el saludo del peliceleste, que se había soltado del agarre al que era sometido y se acercó. La peliazul y el azabache deshicieron el abrazo.

—Mitsuki, no creí que fueras el compañero de equipo de Sarada. —fue lo único que dijo.

—Fue una petición de mi padre al Séptimo, espero no te moleste.

—No lo hace, tú no eres como esa víbora.

—Me alegra que pienses así— soltó una risa que fue correspondida con una leve sonrisa en el rostro del mayor.

—Mitsuki es un gran compañero de equipo —comento Sarada mientras se acercaba, Boruto se mantuvo quieto en su lugar, solamente observando.

El azabache asintió y al desviar la mirada se encontró con el pequeño rubio en la entrada del comedor y lo miro fijamente. Cuando Hinata se dio cuenta, se acercó a su hijo y le dio un leve empujón en la espalda para que se acercara un poco.

—Sasuke te quiero presentar a Boruto—fue lo que dijo cuando ambos llegaron frente al azabache. Este siguió mirando fijamente al joven, el cual empezó a sonrojarse.

—Bue-enas noches, señor. —El rubio no entendía porque se sentía tan cohibido frente al mayor, al grado de no poder mirarlo a los ojos—. Es un gusto conocerlo.

—No me digas señor, puedes decirme tío Sasuke o solamente Sasuke —le coloco una mano sobre la cabeza mientras le dirigía una mirada y sonrisa cálida. El ojiazul asintió y se sonrojo a un más.

—Tío Sasuke. —susurro con timidez y fue compensado con una leve caricia en la cabeza.

—La cena está servida —dijo Sakura. Ahí fue cuando el azabache y el rubio lo notaron, habían estado tan distraídos que no se dieron cuenta cuando los demás ya se encontraban sentados en la mesa y solamente los observaban.

— ¿No esperaremos a papá? —pregunto el ojiazul mientras se sentaba en una silla.

—No, eso le pasa por llegar tarde. —Fue lo que respondió Sasuke mientras también se sentaba.

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Naruto se encontraba caminando por una de las calles de la aldea mientras se masajeaba las sienes y sentía la cabeza un poco nublada.

— ¿A dónde te diriges, viejo? —al escuchar la voz de su hijo miro con más detenimiento la calle y se encontró con su esposa que estaba acompañada por su hijo y por el compañero de equipo de este.

—A casa de Sakura. —los otros tres se detuvieron frente de él y lo miraron con extrañeza.

— ¿Para qué te diriges ahí? —pregunto su esposa confundida.

—Para la cena a la que nos invitó. —respondió mirando a su esposa.

—Naruto, la hora de la cena ya paso; es casi media noche. —Hinata miro más detenidamente a su esposo—. De hecho nosotros acabamos de quitarnos de ahí y estamos acompañando a Mitsuki a su departamento.

— ¿¡Qué!? —se sobresaltó el rubio mayor, para segundos después agarrarse la cabeza con fuerza.

— ¿Estas bien? —preocupada Hinata se acercó a Naruto y lo tomo del brazo.

—Sí, solamente es un dolor de cabeza.

—Creo que lo mejor es que lo lleven a su casa, tal vez lo que necesita es descansar. —Se metió Mitsuki— No se preocupen por mí, ya estoy cerca de mi departamento, no me pasara nada.

— ¿Estás seguro, Mitsuki? —Boruto lo miro con algo de preocupación.

—Si. —Respondió dirigiéndole una sonrisa—Ya nos veremos mañana, ¿está bien? —El pequeño ojiazul asintió en respuesta—. Entonces, con permiso. Que tengan una linda noche. —se despidió de los tres y empezó a saltar por los tejados.

Boruto dejo de mirar por donde había desaparecido su compañero para dirigir su mirada a sus padres. Al ver que la ojiperla estaba teniendo un poco de problemas para poder sostener a su papá se acercó a ayudarla.

—Ven viejo, vamos a casa.

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Dos siluetas con capas que no permitían ver sus rostros se encontraban frente a una pequeña aldea destruida. Se podía observar cómo ni una sola casa se encontraba de pie; todo estaba lleno de humo y en algunas partes todavía se podía apreciar algo de fuego.

—Es como la otra vez. —Dijo una de las personas mientras su acompañante se agachaba para tomar un trozo de madera—.No hay ni un solo sobreviviente.

—Te equivocas, no es como esa vez. —Tiro el trozo de madera—Porque aquel día pudimos salvarla a ella y en esta ocasión llegamos demasiado tarde.

—No te mortifiques por eso, por favor. —Se acercó al otro y le puso una mano sobre el hombro—.Ahora lo que tenemos que hacer es avisarle a él lo que está pasando.

 

Notas finales:

Hola. Esta es la nueva versión de Por su bien.

Así que les aclarare algunas cosas sobre la historia.

*Casi todos los personajes infantiles del anime/manga de Boruto existen.

*Himawari no existe.

*Metal Lee tampoco existe.

*Inojin es hijo de Ino y de otro integrante del Clan Yamanaka.

*Sai, bueno él se fue a viajar por el mundo…No es cierto, ya se sabrá de él. Los que leyeron la primera versión de esta historia y saben dónde está él (Prohibido decirlo)

 

Entonces, ¿Tomatazos o siguiente actualización?

 

 

Loading...



Introduzca el código de seguridad que aparece debajo: