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Seúl

Autor: MpLovey

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Notas del fanfic:

He vuelto con otro de mis YoonTaes no puedo evitar escribir de ellos. Y bueno esta vez quería hacer algo mas pervertido (si, si… no me resulto del todo) tenia tiempo queriendo escribir sobre YoonGi tatuado porque aja, me puede y pienso se vería hermoso.

 

 Espero les guste!

 Cuando TaeHyung tomo la decisión de comenzar a vivir solo imagino que encontraría un lugar tranquilo y con un hermoso balcón lleno de luz en el cual podría trabajar en sus cuadros sin ningún problema y relajado de todo.

 

 Por eso, cuando ingreso por primera vez en aquel departamento en uno de los lugares mas tranquilos de Seúl – el cual nunca pensó podría pagar – y aun cercano al centro para tener acceso a todo, no dudo en decir si. Era difícil encontrar un lugar espacioso y en especial con un balcón tan grande como aquel fácilmente se imagino pasando sus días allí.

 

 Era un concepto abierto de sala, cocina y comedor bastante grandes debía decir. Contaba con tres cuartos, uno principal con baño incluido y los otros dos compartían un baño central fuera de ellos.

 

 Por supuesto, un lugar así era costoso para alguien recién graduado de la universidad en artes, pero era compartida con otras personas, por lo que pagaba su habitación y los servicios. Recientemente vendió un par de cuadros por lo que tuvo suficiente dinero para pagar y mantenerse. Y aquel balcón, no exageraba cuando decía que era exacto a lo que imaginaba como su lugar para pintar, además, se encontraba en un piso alto, por lo que observaba las copas de los arboles y no sus troncos. Nada entorpecía la vista.

 

 A la hora de firmar dudo un segundo pues vivir con otras personas no se encontraba en su lista ideal, pero estaba seguro de que no podría pagar por algo así el solo por lo que se resigno y firmo.

 

 Cualquier cosa valdría la pena por estar allí.

 

 Lo que TaeHyung  no esperaba y mucho menos pensó, fue que esa tarde luego de mudarse, cansarse e ir a comprar un par de bebidas gaseosas y comida – pues obviamente no quería cocinar – fue encontrarse con su compañero de piso en la sala. OK si esperaba encontrarse con alguien durante el día. Hasta donde sabía solo tendría un compañero de piso.

 

 Lo que no se esperaba era encontrarlo con unos shorts deportivos y tragándose un litro de agua en un par de tragos. Cuando dirigió por primera vez a el su mirada solo pudo pensar en algo.

 

 Peligro Peligro Peligro.

 

 Tae no juzgaba a las personas por su apariencia así que los tatuajes en el cuerpo del chico no lo intimidaron. Fue la mirada severa y la quijada apretada los causantes de sentirse fuera de lugar. Sin embargo sonrió para disimular su incomodidad.

 

_ Hola – Se sintió estúpido porque no se le ocurrió nada más que decir o se le trabo la lengua, no estaba seguro. La sonrisa le fue devuelta y se relajo.

_ Hola.

 

 El rubio quedo observando raro  su nuevo compañero ya que no había terminado de ingresar al departamento pero entonces – por la vista del chico, que no era precisamente hacia su rostro – recordó que no llevaba alguna camisa puesta, estaba semidesnudo.

 

_ Lo siento, olvide que llegaba el nuevo hoy, pasa que no muerdo, creo – TaeHyung se sintió estúpido y avergonzado así que intento por todos los medios el no sonrojarse mientras cerraba la puerta tras el – Min YoonGi, un placer.

 

 Al estrechar su mano noto que incluso llevaba pequeños tatuajes entre sus dedos. Ver tanta tinta impresa en la piel del rubio lo tenía fascinado, no era común encontrar personas tan tatuadas en corea. Pero tampoco quería quedar como alguien raro observándolo por lo que – tras parpadear y cerrar la boca – se dirigió hacia lo cocina para guardar las bebidas en el refrigerador.

 

 Iba a invitarlo a comer pues compro comida de mas en un arranque de impulsividad al pensar con su estomago vacio y no con su cerebro, pero cuando volteo en dirección a la sala YoonGi iba camino hacia los dormitorios sin decir nada y no volvió a verlo en toda la noche.

 

       ________

 

 Llevaba tres días viviendo en aquel lugar y estaba conforme. Pensó que le afectaría ya que era la primera vez que vivía “solo”  pero realmente no sintió nada más que conformidad.

 

 Suspiro antes de lanzarse a su cama como un bulto de carne y huesos. Estaba cansado pero al fin había terminado de ordenar todo, al tener tantos materiales de arte y querer ser organizado por primera vez en la vida le había consumido, pero ver el resultado en las gavetas que rodeaban su mesa de dibujo le hizo sentirse orgulloso. Solo faltaba una cosa.

 

 Sacar su caballete al balcón.

 

Por fin podría trabajar en aquel balcón.

 

 En aquellos días solamente vio a su compañero durante las noches y una vez en la mañana cuando se despertó a causa de un ruido estruendoso de la cocina. YoonGi había dejado caer una de las ollas de aluminio y TaeHyung lo sintió como si hubiera explotado una bomba.

 

 El rubio se disculpo, le guiño un ojo y se fue rápidamente.

 

 Tomo el caballete entre sus brazos y fue directamente al balcón. Aunque era  tarde y no había sol, el sabia perfectamente el lugar donde quería colocarlo, en una de las esquinas a la izquierda, donde siempre parecía concentrarse el sol.

 

_ ¿Así que eres pintor? – Fue tal el susto que su frente de estrello contra una de las ventanas por la cual mirada lo que quedaba de sol – Lo siento, siempre te asusto.

 

 El castaño volteo con una mano sobre la zona afectada, observo el rostro burlón de YoonGi  y supo que no lamentaba nada.

 

 _ No te escuche, y si ¿Hola?
_ ¿No tienes calor? Mejor abre las ventanas, no las quiebres.

 

 Era lo que tenia pensado hacer antes de que le causaran un mini infarto, le reclamaría y todo pero no se sentía en confianza  así que solo se limito a abrir las ventanas. Aun a pesar del calor asfixiante del verano la brisa aun era un poco fresca, mas en un noveno piso.

 

 Por primera vez desde que se conocieron, estaban sentados juntos en la sala, resultaba un poco incomodo para el castaño ya que YoonGi no paraba de mirarlo sin decir nada. Y el no sabia que decir, tantas horas a penas saludándose y ahora estaba en esa situación.

 

_ Y… ¿De donde eres?

_ Daegu.
_ Algo que tenemos en común entonces - ¿Eso que brillaba dentro de su boca era un piercing? - ¿Viniste a probar suerte a Seúl?
_ Algo así, mas que probar, durante mi época universitaria una pequeña galería se intereso por mis trabajos y esta aquí en gangman – se encogió de hombros – si les gusta alguna de mis piezas las compran, ¿y tu?

_ Estoy aquí desde hace un tiempo y bueno, hago algunos tatuajes – se lo esperaba – mi tienda esta en hongdae. Así que si quieres un tatuaje, ya sabes – sonrió subiendo y bajando las cejas oscuras en comparación del rubio platinado en su cabeza – Pediré pizza ¿Gustas?

 

 TaeHyung asintió, la verdad es que por la tarde se olvido de comer y moría de hambre. Aprovechando de que YoonGi desvió su atención de el durante la llamada, deslizo su mirada desde el rostro por el delgado cuerpo contrario.

 

 Lo que más le sorprendía era lo blanca que era su piel, ok si lo había notado antes por que al parecer el rubio siempre llegaba después de hacer ejercicio y se sacaba las musculosas importándole muy poco si Tae estaba presente o no. Pero ahora que lo observaba de cerca el contraste entre su piel y la tinta era fascinante.

 

 No tenía ni una línea de color en ningún tatuaje y eso que tenia uno de sus brazos completamente cubierto en una manga hasta el inicio de sus dedos. Parte de su cuello y pecho también estaban tatuados, sin contar con la espalda en la cual reposaba un cuervo de alas extendidas las cuales terminaban en la punta de sus hombros y le cubría los omoplatos, la cola acababa en la mitad de su espalda y la cabeza en el nacimiento de su cabello.

 

 Era el más grande que poseía. TaeHyung lo había apreciado unos cuantos segundos anteriormente.

 

 Extrañamente ese día YoonGi llevaba puesta una camisa que le cubría hasta los codos, por lo cual solo podía observar las líneas perfectamente rectas en tribales q se armaban como una telaraña desde su muñeca hasta la mitad de su antebrazo, hacia arriba parecía que le adornaba un bosque pero no podía verle bien por la tela, y hacia abajo en su muñeca una mándala de líneas finas. En sus dedos había una corona en su dedo pulgar en el resto rezaba “SUGA” en letras solidas y rectas.

 

 A pesar de tener tatuajes duros que seguramente alejaban a la mayoría de las personas, el los encontró atractivos y atrayentes. Apreciaba cualquier tipo de arte y los tatuajes formaban parte de ello.

 

_ Espero te gusten los champiñones.

 

 Observo como deslizaba la roja lengua sobre sus labios. Mierda, una barra de metal a travesaba la mitad de ella.

        _________

 

 Esa noche TaeHyung pensó que Yoongi era caliente.

 

 Ahora era sábado por la mañana y verlo recargado en la barra de desayuno con solo un pantalón de pijama holgado junto al cabello revuelto le reafirmaba aquel pensamiento.

 

 No podía culparlo por pensar de esa forma, nadie lo mandaba a pasearse por todo el lugar semidesnudo.

 

_ Buenos días.

 

  Obtuvo un gruñido como respuesta por lo que se dedico a prepararse un café antes de empezar a pintar. Estaba de buen humor por ello y ya extrañaba la sensación de los pinceles entre sus dedos.  Tomo un par de galletas saladas que guardo en su lado de las gavetas para sentarse al lado del rubio que se había movido a la mesa.

 

 Eran las ocho de la mañana por lo que se pregunto que hacia levantado el rubio cuando parecía que caería dormido sobre la mesa en cualquier momento. YoonGi siempre se iba alrededor del medio día por lo que mañanero no era.

 

_ ¿Tienes trabajo?

_ Tengo que ver a un cliente en mas o menos una hora – YoonGi termino de empujar el café – que ya parecía frio- a través de su garganta. La manzana de adan moviéndose en su cuello le parecía sexy – Viene de otra ciudad por lo que no puedo faltar.

_ Pues debes ser buen tatuador para vengan de otras ciudades por tu trabajo – el pensamiento de escapo por su boca e inmediatamente se sonrojo al notar la sonrisa de YoonGi.

_ ¿Qué harás hoy? 

 

 El castaño cayó en cuenta de que podía observar los tatuajes restantes de cerca. Adivino con el bosque q encerraba el rostro de un lobo entre arboles y nubes difuminadas sobre una luna llena, sobre el cielo estaban tres aros q rodeaban su brazo, dos finos y uno grueso en medio de estos. Una brújula adornada con flechas y plumas muy detalladas estaba en su hombro justo al lado de un par de relojes derritiéndose sobre su pecho. Salvador Dalí era de sus artistas favoritos por lo que se encontró gratamente sorprendido. Quería tocarlos.

 

 Responder, tenia que responder antes de parecer un acosador.

 

_ Voy a pintar un rato – Desvió la vista hacia su desayuno. YoonGi aun sonreía.

_ Si quieres venir a la tienda no tengo problema ya que por lo visto te gustan tanto los tatuajes – Ahora sentía todo su rostro ardiendo. Escuchar la risa contraria solo lo empeoro.
_ Los tatuajes también son arte – Tenia que reponerse un poco – me gustaría ir, pero realmente tengo ganas de pintar.

_ Otro día entonces.

 

 Dicho eso se fue a su habitación, sin retirar la sonrisa burlona de su rostro. TaeHyung aun sentía las mejillas rojas y el corazón acelerado por la vergüenza.

 

 ________

 

 No se dio cuenta de cuanto tiempo había pasado hasta que sintió su estomago quejándose por algo para digerir. Suspiro, no quería distraerse de su trabajo  ya que estaba a punto de terminarlo. Era un simple paisaje, específicamente el que se observaba desde el balcón, aunque claramente con cambios de fondo ya que en el lienzo no se apreciaban los edificios que en la verdadera vista si.

 

 Quería ignorar la molestia en su estomago pero una vez que sentía hambre no podía concentrarse en otras cosas, así que se resigno. Observo la hora en su celular, marcaban las cinco y diecisiete de la tarde. Tenia un par de llamadas perdidas de su madre, ya se las devolvería luego de comprar algo para comer. Debía comenzar a hacer mercado… un día de estos.

 

 De alguna forma se entretuvo entre tiendas de artículos de arte y librerías por lo que termino regresando al departamento con un par de plumillas finas, papel para acuarelas, tinta china y un tazón de jajangmyong ya frio. Eran las siete treinta y tenia el estomago pegado a la espalda.

 

 Para cuando termino regresando – realmente – ya estaba totalmente oscuro. Lo que le resulto extraño era que sonaba un poco de música de fondo. YoonGi nunca había encendido un radio ni nada por el estilo. Mayor fue su sorpresa cuando se encontró con dos chicos sentados en el balcón, por suerte ninguno cayo en cuenta de su presencia y el estaba seguro de que ninguno era YoonGi – obviamente por sus cabellos- seguramente eran sus amigos.

 

 Decidió escabullirse hacia su habitación silenciosamente para comer y echarse a dormir o ver alguna serie en su laptop. Habría funcionado de no ser porque en el pasillo se encontró de frente con el rubio. Casi se atraganta con su saliva al verlo con una camiseta sin mangas, pantalones rotos por todos lados y una gorra que recogía su cabello hacia atrás, dejando totalmente expuesto su rostro.

 

_ Llegaste – la sonrisa de lado dejándolo tonto – estoy a punto de cenar con unos amigos, tenemos hamburguesas y cerveza para dos días ¿Te unes?

 

 Estuvo a punto de negarse porque, vamos, casi se le echa encima pero ya le había rechazo en la mañana y no quería ser tan mal educado ¿Quién era el para rechazar nuevamente a su compañero de piso?

 

 Dejo las cosas en su cuarto y la comida en la nevera – Ya se la comería en el desayuno – antes de ir hacia el balcón con los demás. Pudo darse cuenta de que los amigos de YoonGi, al igual que el, estaban tatuados y perforados, uno de ellos incluso tenia mas tatuajes, exhibía sus dos brazos totalmente cubiertos al igual que el cuello, casi parecía otra camiseta debajo de la franelilla blanca, también tenia perforaciones en su ceja, labio y orejas. Se presento como JungKook, tenía un rostro masculino y definido acentuado por una cabellera negra y espesa. Era bastante guapo.

 

 Por el contrario Jimin, un chico de cabello naranja, poseía más perforaciones que tatuajes, tenía un par de ellos en sus nudillos. Los noto al estrechar su mano. En el antebrazo rezaban palabras que no entendía y tenía otro entre las clavículas y el cuello. Llevaba dos perforaciones en el labio inferior y sus orejas estaban totalmente adornadas. A pesar de eso tenia un rostro bastante dulce y atrayente.

 

_ Son mis compañeros de trabajo – Los presento el rubio – JungKook es quien hizo la mayoría de mis tatuajes. Jimin también tatúa pero le gusta mas hacer perforaciones, desperdicio de talento.

 

 El peli naranja le saco la lengua en protesta y burla, dos esferas plateadas reposaban en ella.

 

_ Que suerte la tuya al tener que vivir con este amargado – Tae rio – siempre puedes venir a vivir conmigo cuando ya no lo soportes.

_ Lo que no va a soportar es escucharlos cogiendo todos los días – Esta vez comenzó a reírse JungKook al notar el rostro sonrojado de Jimin.

_ Podemos invitarlo si gusta.

 

 No supo donde meterse tras ese comentario del peli negro así que tomo un largo trago de la lata de cerveza que le habían regalado momentos atrás.

 

 Charlar con ellos resulto mas fácil y entretenido de lo que había creído, claro, también ayudaba el tener el estomago llego y las cervezas burbujeándole un poco en el cerebro. Además solo le hacían preguntas tontas sobre su vida cuando no se molestaban entre ellos.

 

 Se ofreció para renovar las latas de cerveza vacías cuando se enfrascaron en una conversación y burlas en las cuales el no tenia nada que ver. Como una vez en la que el peli naranja abrió un piercing en el lugar equivocado y fue regañado. Jimin se quejaba de que nunca olvidarían aquello. Escuchaba las risas desde la cocina mientras habría las latas sobre el fregadero y no pudo evitar sonreír un poco.

 

_ ¿Te aburres? – YoonGi apareció tras el recargado en una de las encimeras – si quieres irte yo puedo llevar las bebidas.
_ No, estoy bien, son agradables.

_ Si, a Jimin parece que le caes bien – no podía apartar la vista de su boca mientras hablaba, las luces de fondo causaban que el piercing brillara levemente, llevándose su atención – no pude evitar ver tu trabajo hoy, es bueno.
_ Nada especial – se avergonzó un poco – es solo un paisaje.
_ Me gusto como manejaste el color – si había algo que abochornara al castaño, eso eran los halagos. El rubio humedeció sus labios, casi parecía que lo hacia apropósito – me gustaría ver otra de tus pinturas.
_ Ya dejen de coquetear y traigan las bebidas!

 

 La risa de JungKook resonando por todo el lugar. TaeHyung rio un poco avergonzado mientras llevaba las bebidas. Pronto volvía a tener a Jimin encima haciéndole preguntas al azar.

 

_ Voy a ponerme celoso – Soltó el pelinegro a ver robada la atención de su novio.
_ No tienes porque ponerte celoso de todo lo que lo rodee Jung, déjalo hacer amigos – Jimin asintió con la cabeza dándole la razón a YoonGi

 

 TaeHyung se hubiera sentido incomodo con lo dicho por JungKook pero por las risas era obvio que se trataba de una broma – o no tanto – el alcohol haciendo presencia en lo que decían y pensaban.

 

_ Pero claro, si mi pareja se le estuviera lanzando así a canelita también me pondría celoso – Tae casi se ahoga con la cerveza, tuvo que toser un par de veces para no hacerlo.

_¿Canelita? – Jimin reía dándole palmadas en la espalda.
_ Si, eres un moreno sexy y picante.
_ YoonGi esta ebrio y caliente – Jimin no paraba de reír.
_ Silencio chispitas.

 

 El castaño evitando por todos los medios el sonrojarse en aquel momento mientras los chicos se molestaban entre ellos. JungKook reía entre los insultos que se sacaban, parecía que era una escena muy común entre ellos, hasta que se aburrió y dirigió su atención a TaeHyung quien internamente agradeció la distracción o estaría toda la noche absorto por el rubio.

 

 Era extraña la forma en la que se sentía cómodo con aquellas tres personas, como si los conociera desde siempre, siendo el mismo una persona que si bien bastante sociable, no se sentía cómodo estando rodeado. Pero todo eso de alguna forma le hacia sentir que encajaba allí.

 

 Tal vez el balcón no fue el único bonus al mudarse a ese departamento.  

Notas finales:

Al fin tengo pc donde escribirlos! de todas formas si notan errores (porque no lo revise, estoy apuradita) diganme! 

Espero les guste y les resulte divertido como para mi fue escribirlo. Tendra cuatro capitulos o cinco, dependiendo de si me provoca escribir otro cuando termine de pasarlo.

 

 Gracias por leer! 

Viva el YoonTae!

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