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Hot banana por susuyajuzo

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Notas del fanfic:

¡Bienvenidos a la nueva historia de susuyajuzo!

Solamente debo aclarar varias cosas de este fic, principalmente anunciar que esta historia es una comedia romántica; por así decirlo. Así que no habrá cosas tristes o dramáticas, solo serán escenas de amor entre nuestros protagonistas al igual que escenas cómicas (un intento de comedia)

¡Atención!

Esta historia tiene mpreg (embarazo masculino) así que si no te gusta, será mejor que no lo leas. Además, también debo decir que en la historia no explicaré con lujo de detalle la razón de la condición de los chicos que pueden tener bebés. Es real, en este fic algunos hombres pueden ser fértiles. Así que no hay tanto rodeo.

Escribiré varias escenas fuertes entre los personajes así que no me maten si no se hacerlo bien. Al igual que algunas pueden ser extrañas.

Notas finales

Considero este fic como algo más sencillo y relajante a comparación con otras historias que he hecho. Así que no sera tan complejo como los otros.

Los personajes pertenecen al mangaka Eichiiro Oda.
La historia es de mi invención propia.

Espero que les guste y se diviertan conmigo.

Notas del capitulo:

Aquí el primer film de esta loca historia, esperó les guste y puedan darle una oportunidad. 

Sin nada más que decir comencemos...

Tips para derretirlo de amor:

Si te encuentras en esta situación, aquí te dejamos unas recomendaciones.

1.-Haz contacto visual: No vas a conseguir nada si mantienes tu distancia.

2.-Coquetea: Una mirada pícara o dulce puede derretir a cualquier persona.

3.-Muestra tu educación.

4.-Sonríe.

5.-Lenguaje corporal.

6.-Muestra interés.

7.-Diviértete.

8.-Se misterioso.

 

 

1

 

 

—Gracias princesa, eres muy linda —agradeció Sanji Vinsmoke, sosteniéndole la mano a la pequeña —No puedo creer que tus padres sean tan extraños como para tenerte, pero aun así tú eres mi favorita —añadió con su usual toque de caballero, mientras tomaba una taza de chocolate caliente.

Ese día era una mañana fría, la misma época invernal a finales de enero. Aunque a pesar de ser así, el tiempo mantenía unas temporadas cálidas. Después, con un poco de charla por parte del joven rubio, este volvió a tomar su bebida caliente; agradeciendo a Shanks por su amabilidad con él.

El pelirrojo sonrió ampliamente, ofreciéndole a su pequeña comer un poco más, ya que no todos los días Sanji llegaba para prepararles el desayuno.

La niña; su adorada princesa, como siempre le llamaba Sanji. Se llamaba Akane, y tal vez parecería imposible que un hombre fuera capaz de concebir a un bebé, sin embargo, después de todo, Shanks tenía; al igual que otros hombres, una condición especial que lo hacían fértil. Incluso para el público y la sociedad eso era algo aceptable, sin ningún trato deplorable para ellos.

—No tienes que agradecer nada Sanji, aunque de todos modos te llame para que me hicieras un favor. Ya sabes, solo necesito un poquito de tu ayuda con Luffy —dijo el mayor algo nervioso, sintiendo la mirada turbia de Sanji. Sabía que él no era de los hombres que trataban con niños, y Luffy era su sobrino de ocho años. Un muchachito alegre, activo, pero con una actitud difícil de manejar.

—¡Que malvado eres!... Sólo me llamaste para llevar otra vez a Luffy al colegio. Además, es algo extraño que yo vaya a dejar a un niño así con la reputación que tengo. Es por eso que yo no tengo hijos. Y no significa que ame a todos los niños, cuando me agrada Akane-chan.

—Solo será la última vez. De verdad... Yo realmente tengo muchas cosas que hacer, tengo que llevar a mi hija a la escuela, ir por el nuevo traje de Mihawk, y comprar los materiales necesarios para el cumpleaños de Akane. Por favor Sanji, Makino-san me lo encargo —exclamo, mostrando sus mejores gestos de "niño bueno" —Además no digas eso de tu "reputación". Es imposible que alguien te reconozca como tal, si siempre usan en todos los rodajes disfraces. Y no creo que niños de escuela primaria vean películas de adultos, o esperen tu siguiente película "Hot banana" —exclamo el pelirrojo con voz bajita, temiendo a que su niña preguntara por eso.

A Sanji se le escapo una risita apenas audible. Ya que era divertido ver la expresión de las personas al saber que era un actor porno. Y sí; desde luego que lo era, sin embargo, sólo era trabajo, mas no iba a ofrecerse a cualquiera.

—Por favor tío Sanji, papi está muy ocupado —exclamo Akane, saltando a sus brazos —Debes de llevar al primo Luffy a la escuela. Él es un buen chico, y me compra dulces...

Eso cautivo el corazón de Sanji, sintiendo las ganas enormes de estrujar las mejillas pecosas de la niña. Simplemente le agradaba su bonita personalidad. Era demasiado dulce como para ser hija de Mihawk; la pareja de Shanks. De hecho, los había conocido por medio de Ace; el hermano mayor de Luffy y productor de cada uno de sus más destacados films. Mejor conocido como "Puño de fuego".

La nena parecía más bien a su medre; por parte de la perspectiva de Sanji. Tenía el cabello rojizo, sus lindas pecas, piel blanca y ojos marrones; realmente una verdadera princesa.

—Muy bien madeimoselle, solo por usted haré lo que su mami me dice —replico con un de sus expresiones más picaras, causando en Shanks algo de incomodidad. No le gustaba que Sanji le llamara así. —Así que me tengo que ir directo a la casa de Makino-san para llevarme a su hijo mono...

Sanji se levantó y se puso el gabán, ya que afuera hacía algo de frío. Para después, colocarse los guantes finos de cuero, y alzarse un poco el flequillo rubio de su cabellera. Esa mañana usaba un estilo más misterioso y cautivador; realzando sus más atrayentes atributos. Aunque de todos modos ese estilo perfecto de seductor lo tenía todos los días. Por esa misma razón el papel de su "trabajo" le quedaba como anillo al dedo.

Cuando se dirigió a la salida, Shanks lo acompaño pidiéndole que se presentara el día de la fiesta de su pequeña. Y Sanji no pudo negarse. Sin embargo, de repente, se cruzaron con Mihawk. Él también se marchaba al trabajo.

—Así que ya te vas Kuroashi... Eso es muy bueno, ya que vuelves a Akagami muy flojo en la cocina —dijo, colocándose el abrigo obscuro del perchero de la entrada.

Vinsmoke lo escucho, mirándolo como de costumbre. Igual de amargado que todos los días. Pero a pesar de todo, algunas ocasiones lograba descolocarlo con sus comentarios —Si ya me voy mi lindo vampirito... No me extrañes —añadió con fanfarronería.

—No me pidas eso, no sé si podre sopórtalo —contesto el otro, con aires sarcásticos.

Pero tan pronto como se despidieron, desaparecieron por el arco de la entrada. Shanks se quedó solo, hasta que su pequeña apareció preguntando por su otro papá, sin embargo, le comunico que él ya se había ido.

—No te preocupes Akane, papi volverá en la tarde, ahora debemos arreglarnos para salir. Tienes que ir pronto a la escuela —exclamo por fin; agachándose, teniendo la altura de su pequeña niña.

—Está bien, después le pediré que me lleve al cine.

—¿Al cine? ¿Y eso? ¿Qué película quieres ver?

—La del tío Sanji y su banana...

—¡¿Eh?!...

Shanks casi se desmayó.

 

 

En ese día, justamente después de unos minutos; en otro lado de la cuidad

 

 

—¡Jodida cafetera! Me haces el camino toda una mierda... Por tu culpa llegare tarde a clases —dijo, tocando el claxon como todo un loco.

Aproximadamente unos días había recibido un aviso de la universidad, donde le remarcaban cada una de sus principales faltas; y la más importante era su impuntualidad al instituto, y eso lo traía de los cojones. ¡Cómo era posible que las calles se movieran solas! ¡Siempre cambiaban de lugar! ¡Malditas calles y sus putas mañas!... Y para joderle el día más de lo normal, ahora un extranjero oxigenado con un convertible de lujo ni siquiera se movía de la calle.

Roronoa Zoro bajo de su horrible "carcacha" y se encamino para hablar con el sujeto ese que parecía sordo. ¡¿Cómo era posible que no escuchara el claxonazo y no le rompiera los tímpanos?!

—¡Eh!... mierdoso oxigenado, porque no te mueves si te estoy tocando el claxon desde hace casi una hora —dijo molesto, sobresaltando al muchacho —¡Acaso no escuchas!

Sanji, sin responder, lo miro completamente confundido. ¿Qué estaba haciendo ese vagabundo en su camino? ¿Y qué jodida mierda le estaba diciendo? De seguro tenia excremento en el cerebro, ya que solo podía verlo hablar sin emitir ninguna palabra. Y sí; ahora tenía puestos los audífonos a todo volumen. Sin embargo, después se los quito.

De nuevo, pensando otra vez en ello, pregunto sobre lo que estaba hablando.

—Perdón guapo, ¿en que lo puedo ayudar? —interrogo alzando una ceja. Quitándose las gafas obscuras; aunque ni siquiera estuviera haciendo sol.

El chico se quedó boquiabierto, totalmente molesto por su osadía. Ese sujeto estaba completamente loco.

—Ya te lo he dicho, ¡muévete!

Sanji negó con la cabeza y saco la lengua.

—No me voy a mover porque estoy esperando a alguien. Además, esta es casi una calle privada. Me estacione aquí con el permiso de la dueña de esa casa —señalo, apuntando a una hermosa vivienda de dos pisos.

—Muy bien —dijo Roronoa, alejándose —No seguiré con esta mierda con un maldito cejillas que no conozco. Ahora debo irme a la universidad "Grand Line". Se me hace tarde —añadió finalmente, volviendo a subir a su coche.

Sanji lo contemplo desde el espejo de su auto, y lo vio marcharse, para aproximadamente un cuarto de hora después regresar y tocarle el claxon. —«¿Ese tipo esta drogado?» o «¿Tendrá un pésimo sentido de la orientación?» —pensó Sanji, ajustándose el cinturón de seguridad.

—¡Maldito cejillas! ¡Que mierda estás haciendo aquí! ¡¿Acaso estas siguiéndome?!

—¡No, claro que no! —exclamo Sanji, desajustando el cinturón; saliendo del automóvil —Tu eres el jodido descerebrado que está avanzando en círculos. Además, esa universidad esta hasta el otro lado de la ciudad. Y este lugar se encuentra al lado opuesto al que te diriges...

—Idiota, no me estas mintiendo.

—Por supuesto que no. Aunque si quieres llegar hasta año nuevo, no me creas.

—Puedo confiar en ti.

—Esa es tu elección —murmuro—pero también creo que, si tú ya has asistido a ese instituto, ¿Por qué mierda te pierdes?

—¡Joder! ¡Que yo no me pierdo! Son las calles que se mueven solas.

Sanji movió la cabeza y se echó a reír. Era increíble conocer a alguien tan estúpido como para mantener su orgullo con una afirmación tan tonta.

—Si lo deseas puedo llevarte. Con esa cafetera no podrás llegar a ningún lado, aunque antes debo llevar a alguien a la escuela. Y por lo que veo creo que debo considerar esta ocupación como mi segundo empleo.

Zoro lo medito por un momento. Sabía que por un lado ese chico tenía razón, y por el otro no quería caer tan fácilmente, sin embargo, el tiempo estaba corriendo. Pero al dejar eso de lado, sentía que ese tipo lo conocía de algún lado. Presentía que lo había visto antes.

Cuando se cerró la puerta, y los tres se encontraban en el auto. Se dirigieron a su destino a toda velocidad.

 

’’

 

 

—Sanji, Sanji... ¿Él es tu nuevo novio? —pregunto Luffy, o pequeño mono como usualmente lo llamaban.

El blondo expulso el humo fuerte de sus labios, haciendo un gesto de asco por la afirmación de su amiguito. Mientras miraba hacia adelante, siempre adelante.

—¿Novio? Por favor Luffy, como crees que este gorila va a ser mi novio. Mírale las fachas nada más...

Pero ahora, se podía decir que, el "gorila" estaba refunfuñando.

—¡Oye mocoso!... Yo jamas saldría con un oxigenado anoréxico.

—¡Ah!... ¡Que dijiste mierdoso marimo! Si yo estoy en forma.

—Sí, si lo que digas rizado. Tu culo no sirve para el arranque...

—¡Idiota! Tú ni siquiera me conoces... yo...

Detrás, en el asiento trasero; se encontraba Luffy riendo. Estaba agradecido de ser espectador de tan cómica escena. Se apretaba la tripa y se limpiaba las lágrimas por el esfuerzo. Esos dos podrían ser unos talentosos comediantes.

Un poco tarde, después de la riña. Un intenso silencio lleno el transcurso del recorrido, y para terminar uno; Luffy se despidió de ambos, sonriendo como siempre. De repente, luego de calmarse de esa pelea, Roronoa Zoro se detuvo meditabundo, observando la fachada en la que se encontraba. Había varias colillas de cigarro en un cenicero viejo, vasos rojos de plásticos; con un olor ligero a alcohol, los sillones estaban muy bien cuidados, pero aun así parecía un basurero. Tendría, a su parecer; algunos CD con buena música, y eso sería una ventaja para ese horrible silencio. Pero cuando se disponía a buscarlos, sin que ese tal Sanji se diera cuenta. Se encontró con varias revistas que ni en sus más locas pesadillas pediría.

La portada tenía colores grises y fríos, con unas letras enormes de "Boys love" mencionando algunos "Tips" de seducción gay, posiciones eficaces a la hora del sexo... y tanta palabrería que ni siquiera podría entender. Sin embargo, lo que más le llamo la atención fue el modelo principal de la portada. ¡Era justamente el mierdoso rizado oxigenado!

Frente a él tenía a ese famoso actor porno del que una vez tuvo la desdicha de conocer, por esa razón sentía que lo había visto en algún lado. Lo presentía por una ocasión en que se le fue enviado o mostrado un vídeo popular; que no muchos podían acceder a verlo. Ahí se filmaba una escena; para nada del otro mundo, donde el chico con traje de colegiala se masturbaba ante las cámaras. Un inigualable éxtasis para un hombre homosexual. Pero ahora, esa imagen le causaba algo extraño en su parte baja.

Se presentaba con un especial atuendo obscuro desgarrado, con el cabello húmedo y recogido de una manera coqueta, pero sin ser exagerada, al mismo tiempo que tenía entre sus labios una paleta roja; pintando sus labios. Pero cuando se disponía a abrirla para mirar su contenido, sintió un fuerte agarre de parte de Sanji. El rostro lo tenia ruborizado, y la boca apretada. Seguramente lo quería matar, pero aquello no había sido su culpa. ¿O sí?

—¡¿Por qué mierda estas mirando eso?! ¡Quien te dijo que podrías husmear entre mis cosas! ¡Maldito marimo cochino!

—¿Cochino?... si el pervertido eres tú. Como puedes hacer esto, y decir que soy cochino —replicó Roronoa, forcejeando.

Al principio no lo creía, de hecho pensó que era una broma, pero Trafalgar Law; uno de sus compañeros de la universidad le había dicho lo mucho que le encantaba ese sujeto. Decía que su atractivo era totalmente maravilloso, y que era casi imposible que fuera capaz de poseerlo un hombre. Recordaba dicha información dada por él, declarando que solo en los vídeos más comunes aparecía su "actor favorito" disfrazado en cada film, pero a pesar de ello, habían películas dedicadas para un público "especial" donde ahí si podría mostrar su rostro como tal, al igual que solo los suscriptores de las revistas tenían la oportunidad de tenerlas.

Por un lado Sanji se moría de vergüenza, no solo al ser visto de conejita en la revista, sino por la otra cosa que tenia por delante levantada.

—Claro que lo eres, si te pusiste duro... ¡Marimo pervertido!

Zoro se ruborizó intensamente al darse cuenta de la verdad, consiguiendo solo apretarse su "área" con las piernas, casi queriendo desaparecer de la faz de la tierra. ¡Como era posible que se sintiera así, si él tenía pareja! Una hermosa chica que le encantaba demasiado, y él era homofóbico. Para nada le gustaban esos tipos de hombres. Aunque Law era una excepción.

Sanji sonrió con picardía, echándose a reír. Ese chico era interesante.

Y es así; como la historia de Roronoa Zoro comienza.

 

 

 

Fin del primer film.

 

Continuará...

Notas finales:

Gracias por leer, espero que aquellos que lo hicieron les haya gustado. 

Nos vemos hasta la próxima... 

Susuya-chan <3

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