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LUNA LLENA por crystalwall

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Notas del fanfic:

Los personajes no me pertenecen, solo me gusta hacerlos sufrir muajajajaja

Notas del capitulo:

Hola, les traigo un nuevo fic, este es de hombres lobo, pero no es omegaverse, son hombres lobo simplemente que si se transforman en luna llena y corren por los bosques, espero que les guste

Capítulo 1.- Encuentro accidental

 

En el frío de la noche el silencio reinaba en los bosques adyacentes a la región de Surrey, Inglaterra, la luna brillaba en el firmamento y era la única testigo de la causa de la interrupción del silencio, porque pasos acelerados y sonidos de cadenas fueron llenando el ambiente

- Rápido Shun, lo vamos a perder – un muchacho de cabellos azules y expresión fiera corría a toda velocidad, tenía una red en las manos, una ballesta colgada en la espalda y una pequeña pero afilada daga en las manos

- No lo vamos a perder Ikky, tú ve por la izquierda – respondió un muchacho de cabellos y ojos verdes que seguía al otro muchacho y sin mayores dudas se abrió a la derecha y se perdió entre los árboles, el muchacho de cabellos azules maldijo en voz alta, su pequeño hermano era demasiado osado para su gusto

 

El muchacho de cabellos azules corrió hacia la izquierda y pronto se vio en medio del bosque únicamente con la compañía de sus latidos del corazón, solo los sonidos de los animales y de las hojas que se movían con el viento podían ser escuchados, así que se quedó quieto tratando de agudizar sus sentidos, cerró los ojos, respiró profundamente y saltó como gato haciéndose a un lado cuando un lobo de descomunal tamaño se lanzó de lleno hasta donde él estaba

 

El lobo era pardo, sus ojos eran amarillos y sus garras eran descomunales al igual que sus colmillos, era sin duda la criatura que habían estado buscando.  Todo pasó muy rápido, el lobo gruñó y se le volvió a lanzar, pero el muchacho saltó nuevamente evadiendo el ataque, el lobo seguía gruñendo y caminaba lentamente en círculos como si tratara de decidir el mejor ángulo para atacar, Ikky parecía perdido en concentración y apretaba la daga en la mano, aullidos podían escucharse en la lejanía, tristemente Ikky no quería haber estado en lo cierto, él pensaba que no era un solo lobo sino que estaban tratando con una manada y ahora a su costo descubría que sus conjeturas eran acertadas, y en esos pensamientos estaba cuando de pronto un disparo rompió el silencio y un quejido lo acompañó, el lobo se quejó y salió corriendo como alma que lleva el diablo sin ver atrás

- Hey… ¿estás bien? – el muchacho de cabellos verdes se acercó a la carrera a su hermano mayor que asintió y lo abrazó al besar su frente

- Gracias pequeño, pero necesitamos afinar tu puntería, no le diste de lleno y ahora si lo perdimos, demonios… - Ikky tomó el arma de las manos de Shun y la rastrilló

- No lo perdimos, y si le di, aunque yo creo que se movió justo a tiempo pero yo creo que el dardo si lo rosó, de lo contrario no se hubiera quejado, ven… se fue por aquí… - Shun levantó la red que estaba botada en el suelo y siguió su camino colina arriba, eran casi las tres de la mañana pero el jovencito no estaba cansado, su corazón latía con fuerza por la adrenalina, su piel le hormigueaba, sus sentidos estaban alertas, él fue creado para esto, él descendía de una larga línea de cazadores, pero a diferencia de las familias normales de Inglaterra lo que ellos buscaban no eran lobos normales, no… la bestia que perseguían era una criatura que por siglos había vivido en la mitología del hombre, un ser que se pensaba que existía solo en cuentos, mitos y leyendas, lo que cazaban era un hombre lobo en todo el sentido de la palabra, esos animales eran feroces y violentos, y la misión de estos muchachos era la de erradicarlos de la faz de la tierra, bueno… por lo menos eso era lo que intentaban hacer.

 

Todo había empezado hacía apenas unos meses, aún no era un año cuando su padre lo sentó en el estudio y le habló de mitos, magia y leyendas, le dijo que las criaturas de la noche de la que le había leído historias toda la vida, no eran tan imaginarias como le había hecho creer, que la noche ocultaba más de un demonio, que la humanidad estaba más indefensa de lo que les gustaría pensar, pero que así como las criaturas de la noche rondaban sus pueblos y villas, también existían los cazadores que protegían y cuidaban a los inocentes

 

Por muchos años su familia se había dedicado a cuidar la palabra y pasarla de generación en generación, su legado era inmenso y muy antiguo, data desde épocas remotas mucho antes del establecimiento de los pueblos o las religiones, de cuando la magia dominaba las creencias y la tierra, desde esa época había registros de la existencia de vampiros, hombres lobo, fuerzas de la oscuridad en forma de demonios de varios tipos y clases, seres de la noche que satisfacían sus más bajos instintos con carne y sangre humana, por lo que a la par se habían creado núcleos de familias que habían sido bendecidas y ungidas por los antiguos hechiceros con magia perdida en el tiempo con el afán de que desarrollaran la destreza para combatirlos, para defenderse y así poder defender a su pueblo,  a los cazadores que los defendían de las fuerzas del mal, y por años esta dinámica se había llevado a cabo, de padres a hijos el legado había pasado hasta llegar a Ikky y Shun que eran los miembros más jóvenes de una de aquellas familias, ellos eran los que continuarían el linaje, en sus manos estaba el futuro

 

En el atrio de una mansión estaba un hombre de cabellos verdes y mirada austera, fumaba un cigarrillo mientras contemplaba la luna, la tercera noche de luna llena, esta era la última noche que tenían para cazar, si no lograban apresar a ese lobo tendrían que esperar hasta el mes siguiente para intentarlo de nuevo, Shion era su nombre y frunció el ceño cuando miró a sus dos hijos bajar del auto con las manos vacías

- ¿Se les escapó? – el mayor preguntó mirando directamente a su hijo mayor que se encogió de hombros y respondió:

- Fue muy escurridizo padre, Shun logró dispararle pero no le dio, yo logré lanzarle la red pero no lo pude contener, es un lobo bastante grande, más grande que los otros que se pasean por nuestros bosques, y además no está solo, vienen en manada, o por lo menos eso es lo que creo, el resto de lobos pueda que sean normales pero este definitivamente es uno de los nuestros

- Era inmenso papá – corroboró Shun haciendo señas con las manos, esto hizo sonreír al mayor que abrazó a sus hijos por turno y besó sus frentes

- Bueno, me alegro que no los haya comido, es tarde y hace frío, vamos adentro, no es bueno estar fuera, mira que ya casi amanece – Shion abrazó a Shun e hizo entrar a sus hijos a la casa

- No tenías que esperarnos despierto papá, las desveladas te hacen daño – dijo Ikky asegurando el portón tras de si

- No puedo dormir cuando ustedes están cazando, llámame anticuado pero me preocupo por ustedes, no es que no confíe en sus habilidades sino que… soy su padre, es mi derecho preocuparme todo lo que yo quiera

- No te preocupes papá que Ikky es genial, y yo no doy tanta pena – dijo Shun con una sonrisa

- Con todo el entrenamiento que has tenido, me sorprendería que dieras pena, ohhh… mis hijos son unos hombres, ahora tú también vas a la universidad, me voy a sentir muy solo aquí  - Shion suspiró a acarició la mejilla de Shun que tomó su mano para besarla y decir:

- No te preocupes papá, ese lobo no puede entrar a la casa y yo creo que no vive aquí, hacía muchos años que no habían lobos por esta parte del bosque, ahora vamos a la ciudad y creo que él irá con nosotros, eso es otra cosa, la ciudad me refiero – dijo Ikky apretando la mano de su padre, ellos tenían la mansión asegurada cual fortaleza, su padre no corría peligro inmediato pero… siempre cabía la posibilidad de que algo se saliera de control, los lobos siempre que tenían oportunidad atacaban a las familias de cazadores, por eso sus vidas siempre estaban plagadas de tragedias con los niños, Shion había tenido mucha suerte con sus hijos, eran fuertes y prudentes, bueno… por lo menos hasta ahora lo habían sido…

- Yo también pensé eso hijo, tal vez ese lobo empiece clases esta semana al igual que ustedes, ese no es un pensamiento alentador déjame decírtelo, tienen que estar atentos a muchachos de por estas áreas, no pueden dejar que se escape, ok?

- Si papá – respondió Ikky besando a su padre en la mejilla

- Tengan mucho cuidado, ¿me lo prometen?

- Si papá, todo va a salir bien, no quiero que te angusties sin necesidad porque eso no es bueno para tu corazón – Shun puso la mano en el pecho de su padre y le sonrió, Shion había sido un cazador formidable en su época, pero los años y la enfermedad habían impedido que continúe, por ello Ikky saltó al ruedo antes de lo esperado, y ahora Shun se le uniría en sus sagradas obligaciones de cacería

- Mi corazón está bien, ya vayan a dormir que mañana nos tenemos que levantar no tan tarde, el camino es largo, tengan buena noche – Shion besó las frentes de sus hijos y los mandó a la cama, suspiró cuando los vio perderse en el pasillo, ahhh la juventud, divino tesoro, eso pensó Shion cuando puso la mano en el pecho e hizo una mueca, no quería asustar a sus hijos… no… eso no ayudaría a nadie pero su condición lejos de mejorar, se había complicado en los últimos meses, el doctor ya se lo había dicho pero Shion se negaba a aceptarlo, él aún no podía morir

 

La mañana llegó con frío y lluvia, pero eso no impidió que Shun se levantara de la cama de un salto y se alistara con presteza, él iría a la universidad a la que estudiaba su hermano, Londres representaría un gran reto para él porque nunca antes había salido de su pueblo natal, Ikky le dijo que lo cuidaría con esmero y que no piense que porque ahora iba a la universidad él podría dedicarse a la vida alegre, no…, ellos tenían una sagrada misión que cumplir, y clases a las que asistir, pero bueno… eso era otra historia

- Manejen con cuidado, me llaman apenas lleguen, y cuida a tu hermano – Shion estaba parado en el portón mientras gritaba todo esto, sus hijos estaban acomodando sus cosas en la camioneta de Ikky, Shun estaba subido en el balde de la camioneta asegurándolo todo y gritó:

- Yo lo cuido, tu tranquilo papá

- Baja de ahí comediante, yo lo cuido papá – aseguró Ikky subiéndose al asiento del conductor, Shun saltó y corrió a abrazar a su padre una vez más antes de subir al asiento del copiloto y asegurar su cinturón de seguridad

- Ikky… ¿crees que papá estará bien? – preguntó Shun mirando a su padre por el espejo retrovisor, el joven estaba todo emocionado por ir a la Universidad pero si le dolía dejar solo a su padre

- Si… papá es fuerte, lo que menos necesita es que nos preocupemos por él, eso no significa que no lo vayas a llamar, él será feliz si lo llamas todos los días y le cuentas las burradas que hagas en clases, ya lo conoces – Ikky le sonrió a su hermano menor que se veía inseguro

- No me gusta que se quede solo aquí – susurró Shun sentándose de mejor manera en su asiento

- No está solo, tiene a todo el personal de la casa, no te estreses, mejor cuéntame… ¿ya te asignaron compañero de cuarto?

- No… ¿no puedes ser tú mi compañero de cuarto?

- No lo sé, pero podemos preguntar en Bienestar Estudiantil, cambia de cara Shun que papá va a estar bien

- Eso espero…

 

El viaje si fue largo, pasaron 6 horas antes de que hicieran la primera parada, Shun fue al baño primero y luego entró a una muy bien abastecida tienda, se estaba paseando por los estantes pero no se le antojaba nada empacado o de dulce, estaba decepcionado de sus opciones hasta que vio al final un counter que tenía sándwiches y una máquina de café, el muchacho de ojos verdes estaba absorto mirando la carta por lo que no se dio cuenta que no estaba solo

- Un expreso doble por favor – una muy varonil voz habló desde su izquierda, pero estaba muy cerca, tan cerca que lo hizo saltar en sorpresa, el extraño era muy atractivo, alto, de blanca tez, negros cabellos y azules ojos, finas facciones y estaba usando un pantalón y una chaqueta de cuero, al mirarlo le sonrió al decir: - No fue mi intención asustarte

- No me asustaste, es solo que estaba distraído – contestó Shun en un tono sumamente fresco

- Mmmm ok., distraído está genial, ¿y qué decidiste?, ¿sándwich de atún o de embutidos? – el extraño señaló la carta mientras tomó el café que la muchacha le había alcanzado y le dio un sorbito, Shun arqueó una ceja porque aquel extraño no le puso azúcar al café

- Yo creo que el de queso y vegetales, soy vegetariano – Shun sonrió al cerrar la carta complacido con su elección

- ¿Eres vegetariano y comes queso? – el extraño sonrió muy divertido

- Hay vegetarianos y veganos, es una gran diferencia, yo no como carne pero si tomo leche, como queso, huevos, mi dieta no es tan estricta, asumo que eres carnívoro, ¿cierto?

- Asumes bien, ¿me podrías preparar un sándwich de embutidos por favor?, gracias… - el extraño le habló a la muchacha que estaba tomando la orden y le sonrió toda sonrojada

- Es una pena, los vegetales son buenos para tu salud -  dijo Shun mirando a la muchacha que dejó caer el cuchillo con el que intentaba cortar el pan

- Lo sé, me gusta mucho la lechuga, solo no me pidas que base mi dieta en ella, yo necesito carne para ser feliz

- Prefiero los garbanzos, ¿me podrías preparar un café americano grande?, gracias… - Shun se encogió de hombros al decir esto y luego pidió la bebida a la muchacha que los miraba a ambos embelesada

- ¿Y a dónde vas?, ¿a Londres?  – el extraño tomó su sándwich para darle un mordisco

- Si, ¿tú también?

- Claro… nadie más en su sano juicio comería aquí si no estuviera de paso, soy Hades por cierto – el extraño dejó su café en el counter y tendió la mano al peliverde que la estrechó y dijo:

- Soy Shun

- Y viajas solo Shun?

- No, viajo con mi hermano mayor, es aquel, ¿lo ves? – Shun se había volteado buscando a Ikky que estaba coqueteando con otra de las chicas del counter, Hades lo miró y arqueó una ceja apreciativamente, a ese muchacho claro que conocía

- Mmmmm… así que Ikky Mayer es tu hermano, vaya… el mundo es pequeño y déjame decirte que no se parecen en nada, lo cual es… muy bueno…

- ¿A qué te refieres? – Shun frunció el ceño al preguntar esto

- A que tú eres muy sexy, tu hermano… no es mi tipo – Hades se encogió de hombros como si del clima estuviera hablando, Shun sonrió divertido, este tipo era un fresco así que le respondió en el mismo tono que el otra había usado

- ¿Te parezco sexy?

- Claro que me pareces sexy

- Bueno… eso es inconsecuente la verdad – Shun se encogió de hombros mientras mecía con una pajilla su café

- ¿Inconsecuente?

- Ajá, es inconsecuente porque así te parezca yo a ti sexy, ¿quién dice que tú me pareces sexy a mí?, ¿o que eres mi tipo?, ¿o que soy gay?, asumes mucho Hades, tu sonrisa no lo conquista todo – Shun le dio un sorbo a su café y Hades estalló en risas, le pareció fantástico este muchacho que tenía los ojos más hermosos que había visto en su vida

- Diablos… yo que estaba esperanzado en que mi sonrisa me ganara puntos contigo o algo

- No no no, no eres infalible

- Bueno, no perdía nada con intentarlo, ha sido un gusto conocerte y nos vemos por el campus Shun Mayer – Hades sacó un billete y pagó los dos sándwiches con los dos cafés, le guiñó el ojo a Shun y sin más salió de la tienda, Shun lo miró con la boca abierta, aquel extraño era guapísimo, y más atractivo se le hizo cuando lo vio subir a una moto, ponerse el casco y arrancar sin mirar atrás.  Ikky se acercó a Shun y le palmoteó la espalda, el muchacho de ojos verdes se volteó y regresó su atención a su sándwich, ese semestre iba a ser por demás interesante…

 

Notas finales:

Chan chan chan... encuentros inesperados en verdad

Hola... a los tiempos que nos vemos, espero que no se hayan olvidado de mi, pero me cambié de trabajo y prácticamente ya no tengo vida y se me dificulta escribir, no saben como lo extraño

Por eso me demoré tanto en terminar esta historia, la voy escribiendo un año, no... no es tan larga, es la falta de tiempo lo que me dejó con ganas de publicar cosas más seguido

Espero que les guste la historia y nos vemos el jueves en la noche con el capítulo nuevo, bye

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