Amor Yaoi
Fanfics yaoi en español

Primer Amor Vs. Verdadero Amor

Autor: yoshi_cl16

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Notas del fanfic:

Fic que participa en la onceaba convocatoria de Gundam Wing Yaoi en Español:

 (https://www.facebook.com/Gundam.Wing.Yaoi.Hispano)

Bajo el prompt No.: 79= "Fuimos un cuento corto que leeré mil veces" 

Notas del capitulo:

Secuela de “Te protegeré” 


 

El primer amor no es siempre el verdadero amor 

 

Todo había sido muy trágico para Duo y Quatre, hacía apenas unas horas atrás todo estaba bien y luego todo se había complicado, ya nada parecía verdad, todo parecía un sueño o una mala pesadilla.

 

-Eso es lo que les vine a decir- Hablo Sally con cierto pesar mientras veía como Quatre comenzaba a llorar, allí a su lado estaba Duo tratando de consolarlo.

 

-Lo siento Q-man- Lo abrazaba mientras le daba unas palmaditas en su hombro para que sintiera que no estaba solo aunque el estaba tratando de contener las lágrimas en sus ojos, ambos habían perdido a la persona que era importante en su vida.

 

Quatre lloro abrazado a Duo. Trowa solo los podía mirar y es que el no tenía esos sentimientos a flor de piel como lo eran el piloto 02 y 04, a pesar de no decir nada eso no quería decir que no sintiera nada por dentro, también estaban triste pero era suficiente con ver a dos pilotos abrazos y destrozados como para ponerse el también a llorar como ellos.

 

-Sera mejor ir a descansar- Trowa se había acercado al par de chicos llorosos colocado una mano en los hombros para reconfortarlos un poco.

 

-Vamos- Hablo el gran shinigami tomando la mano del rubio para que lo siguiese.

 

-Yo… yo…- Trataba de hablar el rubio pero el nudo en su garganta se lo impedía.

 

-No te dejare solo Q-man- Le sonrió el trenzado.

 

-Los llevare a mi casa- Ofreció el cirquero, los tres chicos se fueron juntos a la zona residencial de la Colonia L1.

 

Trowa estaba muy preocupado por el par, pues las cosas habían pasado de ser complicadas a muy complicadas. Al principio Quatre estaba enamorado de el, y el le había destrozado el corazón cuando lo rechazo, no era que odiase al rubio, sino que no sentía esa atracción como la sentía el rubio hacia el, fueron momentos difíciles, pero todo se había arreglado, Quatre termino en los brazos de Wufei y Duo en los de Heero, a pesar de todo lo que había hecho el se quedo solo cuidando a ambas parejas desde la sombra, intento irse varias veces pero el lazo de amistad entre los cinco era muy fuerte así que termino por apoyarlos y seguirles, aunque su atracción por Duo nunca termino y nunca cambio como le paso a Quatre, que termino por cambiarlo por Wufei.

 

-¿Ya se calmo?- Pregunto Trowa a Duo desde la cocina donde termina de hacer algo para comer.

 

-Si, bueno, en realidad se quedo dormido- Se sentó en la mesa del comedor mientras miraba el anillo que llevaba en su dedo anular de la mano derecha.

 

-¿Tu como estas?- Pregunto mientras lo miraba de reojo.

 

-Aun no lo asimilo, dicen que la ausencia se siente después de tres meses, apenas llevo tres horas- Suspiro dejando caer su cabeza hacia atrás- Tres horas que me parece una eternidad- A pesar de haberlo susurrado se había escuchado perfectamente o al menos el cirquero lo había escuchado a la perfección- ¿Que haré?- Dejo escapar nuevamente el aire de sus pulmones.

 

-Come algo, ya después vemos que hacemos- Coloco el plato en frente del americano- Todo saldrá bien- Puso su mano en el hombro por unos segundos y luego volvió a la cocina para servirse y sentarse a comer con el americano.

 

-No tengo hambre Trowa- Musito mientras veía la cena frente a el.

 

-Tienes que comer un poco, te pondrás mal sino lo haces.

 

-Ya no importa, Heero ya no está, ya no quiero vivir, la verdad no me interesa- Trato de levantarse de la silla.

 

-Pero estoy yo- Duo solo lo observo iba a decir algo pero fue interrumpido por el cirquero- Quatre también esta, sino quieres vivir por ti mismo esta bien, pero entonces vive por los demás, también estamos aquí, y también nos pondremos triste si mueres- Lo miro a los ojos mientras que Duo meditaba un poco.

 

-¿Como Trowa? ¿Como voy a vivir para los demás sino puedo vivir por mi mismo?- Apretó las manos sintiendo la frustración en su cuerpo- ¿Como podré vivir sin Heero?- Las lágrimas amenazaban con caer sin embargo el las contenía con mucha dificultad.

 

-De la misma forma que vivías cuando no lo conocías- El trenzado lo miro no entendiendo mucho lo que quería decir el cirquero- De la misma forma que tuve que aprender a vivir sin ti.

 

Ambos solo se miraron por unos segundos que parecieron eternidades, luego Duo solo termino de pararse de la mesa y sin decir nada solo subió las escaleras sin hablar, Trowa solo pudo escuchar los pasos del otro hasta que llego al piso de arriba y luego el sonar de la puerta cuando es cerrada, miro la cena de Duo y luego miro la suya apartando el plato de su mirada.

 

-Tampoco tenía hambre Duo, solo quería hacerte compañía- Susurro al silencio.

 

Las cosas entre los pilotos restante fueron duras, aunque con el pasa de los días Duo dejo de pensar en morirse y se propuso ser un apoyo al rubio, después de todo no quería causarle mas heridas al corazón del árabe, poco a poco se fueron uniendo mas entre ellos dos y Trowa a un lado de ambos, siempre acompañándoles y mirando a Duo de lejos, por lo que había deducido el destino no quería que fuera feliz con Duo.

 

* * * * *

 

-¿Que tal si vamos a la playa?- Pregunto el trenzado con cierto animo, ya habían pasado tres meses desde la muerte del piloto 01 y 05.

 

-Si vamos tendremos que llevarnos a los gemelos- Explico un poco el árabe.

 

-Así será un poco difícil divertirnos- Hizo puchero el gran shinigami.

 

-No puedo hacer nada Duo, Irea los dejo a mi cuidado, no puedo dejar a mis sobrinos encerrados en casa, a demás, no es que se porten tan mal- Excuso el rubio.

 

-Abrieron la puerta de la jaula del león en la última función en L4- Recordó el Trowa quien los escuchaba hablar de camino hacia el comedor.

 

-Sí, y me cortaron un mechón de mi hermoso cabello cuando jugaban a la peluquería- Hizo memoria el shinigami.

 

-Sin mencionar que tomaron las dagas de Katherine para copiar nuestro numero del circo.

 

-Y…

 

-Ya entendí- Hablo casi desanimado el rubio- Siento que sean la maldad en persona- Lamento el rubio.

 

-Y eso que tienen 4 años, de tener mas dominarían al mundo- Exagero el shinigami- Pero entonces, ¿vamos a la playa con los engendros del mal?

 

-¡Duo, no les digas así!- Defendió el rubio a sus sobrinos.

 

-Ok, ok, ¿iremos a la playa con los angelitos caídos?- Esto provoco que Trowa sonriera divertido mientras que Quatre miraba al trenzado no muy contento.

 

-Yo me anoto- Decidió el latino, Duo solo miraba al árabe.

 

-Puedes llevar a los huracanes- Dijo con pesar viendo como Quatre sonreía- Solo espero que se los coma un tiburón- La mirada enojada de Quatre se posó sobre Duo mientras que Trowa solo reía.

 

Los ánimos de los dos pilotos mas sensibles apenas y se estaban estabilizando, tal como lo había dicho Duo, estaban al tercer mes desde que Heero y Wufei habían muerto, o eso fue lo que les dijeron cuando aquella misión suicida acabo, la misión consistía en desactivar y destruir unas bombas en unos hangares apartados del país, específicamente en el desierto de Sahara las cuales estaban destinadas a ser usadas para comenzar otra guerra sobre la tierra y las colonias, los dos pilotos lograron desactivar las bombas pero cuando habían terminado un enemigo activo una bomba y esta desencadeno una serie de explosiones, toda la evidencia quedo reducido en cenizas, el fuego consumió todo, solo se hallaron algunos cadáveres que fueron reconocidos como terroristas pero los cuerpos de los dos pilotos no se hallaron, según el forense, la explosión fue tan grande que calcinó a todas las personas cerca y mas a ellos que estaban en medio de todas aquellas bombas.

 

El funeral de ambos pilotos había sido muy conmovedor, hasta Miliardo Piscraf había asistido al funeral, todos le daban el sentido pésame a la pareja viuda, pues Duo tenía 3 años de casado con Heero y Quatre apenas iba a cumplir 1 año, a ninguno les quedo un hijo de dichas relaciones pero estaban en sus planes futuros.

 

El día de la playa había llegado, Quatre tenía una pequeña propiedad en la playa de la tierra y allí se iban a quedar ese fin de semana, habían llegados las vacaciones y ellos aprovecharían para distraer sus mentes de tanta tristeza y no había mejor forma que estar cuidando los sobrinos de Quatre, no era una guerra pero la adrenalina era misma pues esos dos niños eran muy traviesos.

 

-Siento que este lugar no es suficientemente grande para esos dos- Hablo Duo y los niños a ver la casa entraron corriendo mientras gritan a todo dar.

 

-Sera un fin de semana muy divertido- Hablo con sarcasmo al latino acomodando las maletas.

 

-Rachid se ofreció a venir y cuidarlos para que nosotros nos divirtiéramos- Informo el rubio.

 

-Naa, está bien- Hablo el trenzado, luego dejo su maleta a un lado- Corran niños que el tío Duo se los comerá- Los niños al escucharlo salieron corriendo para escapar de las manos de Duo quien comenzó a perseguirlos y estos a gritar como locos por toda la residencia.

 

-Veo que se divierte con los gemelos- Trowa vio como el trío de niños, ya que consideraban que Duo lo era, salieron corriendo hacia afuera dejando a Trowa y a Quatre en la sala.

 

-A Duo se le da bien eso de entretener a los niños, seguramente hubiese sido un buen padre- Sonrió con cierta nostalgia, aunque luego se dio cuenta de lo que decía así que tomo la maleta- Iré a llevar la maleta a la habitación.

 

-Yo lo hago, ve y diviértete con los niños- Comento en tono de broma a lo que otro solo rió.

 

La noche había llegado y ya los niños estaban durmiendo, Duo los había cansado de tal forma que ahora dormían profundamente y con ellos Trowa quien cansado de todo el viaje también se fue a dormir, los únicos despiertos en la casa era Quatre y Duo que solo se decidieron salir a ver las estrellas mientras que cada uno tomaba una cerveza o al menos tenían las botellas en sus manos pues había tomado muy poco de su contenido.

 

-Gracias Duo- El shinigami solo lo miro de reojo.

 

-¿Gracias por que?- Lo miro con interrogación.

 

-Por todo lo que haces, este viaje me hacia falta, estar en casa con los recuerdos de Wufei no era nada bueno, aunque se que tu también te debes de sentir fatal.

 

-Lo estoy, pero he perdido a muchas personas importante en mi vida, no es que la muerte de Heero no me importa sino que se como seguir adelante, con la cabeza en alto, después de todo la muerta la llevamos a un lado de nosotros desde el día en que se nos da la vida, además Heero murió tal como lo esperaba, cumpliendo una misión llevándola a su final con éxito- Sonrió para si- Aunque cuando lo vea en otro mundo le romperé el cuello por haberme dejado atrás- Hacia la similitud como si estrangulase el cuello de Heero a lo que Quatre solo reía- ¿Tu que le harías a Wufei?- Pregunto de pronto al otro.

 

-Solo lo abrazaría fuerte para que no me volviese a dejar- Se sonrojo un poco por lo cursi que había sonado.

 

-También abrazaría a Heero- Ambos chicos miraron hacia el cielo admirando las estrellas.

 

* * * * *

 

Los días fueron pasando y los meses también, entre las manos de Duo estaba aquel diario que Wufei le entrego antes de irse a la misión, antes de recibirlo le había preguntado a Wufei porque no se lo daba personalmente a Quatre pero este solo le insistió que el se lo diera así que el trenzado había guardado el diario entre sus cosas, pero con la noticia de la muerte de Heero este también olvido aquel diario hasta ese día.

 

-Creo que deberías entregárselo a Quatre- Comento con tranquilidad el cirquero hacia el trenzado.

 

-¿Como hacerlo después de seis meses?- Pregunto alarmado- Quatre dirá que soy un mal amigo, o que no quería darle el diario o que se yo- Decía algo desesperado- ¿Y si decía algo importante que debía saberlo desde aquel entonces? Y si…

 

-¿Y si solo lo entregas explicándole la situación?- Le volvió a sugerir el cirquero.

 

-Veré en que momento se lo entrego- Resolvió por si mismo- Mientras tanto, no le digas nada Trowa- Lo miro de forma suplicante.

 

-Esta bien- Acepto de mala manera pero no podía negarle nada a Duo, después de todo aun lo amaba.

 

-Gracias Trowa, ¡¡¡eres el mejor!!!- Lo abrazo, a lo que Trowa solo sonrió, al menos no le había dicho que era su “amigo”

 

-Duo, ya estoy en casa- Informo Quatre llegando en ese momento en la casa que compartía con Duo, ya que después de todo aquello decidieron vivir juntos para consolar su tristeza por la perdida de sus parejas.

 

-Hola Quatre- Saludo el cirquero.

 

-Hola Trowa, no sabía que estabas de visita- Colgó su abrigo en el perchero.

 

-Solo vine de paso a ver como estaban.

 

-Gracias por preocuparte por nosotros- Agradeció el rubio.

 

-¿Que tal si te quedas a cenar Trowa?- Pregunto el trenzado.

 

-Si no les molesta.

 

-Para nada, siéntate como en tu casa- Lo invito el rubio con una sonrisa.

 

Duo y Quatre se la llevaban bien, Duo por fin podía hacer cosas que nunca pensó hacer, como aquel salto en bungee que Heero no le permitía hacer porque temía a que el piloto se lastimase, podía salir a festejar los cumpleaños de sus compañeros de trabajo hasta tarde y beber lo que quisiese, pero nada era eterno y nada se comparaba con la presencia de su Heero y lo mismo pasaba con Quatre, aunque Wufei no lo limitaba en nada, es mas siempre lo animaba a hacer las cosas que quisiese pero ahora no tenía a nadie que lo impulsase.

 

-¿No puedes dormir?- Pregunto el trenzado parándose al lado del rubio en medio de la noche en el balcón de su apartamento.

 

-No es eso- Se limpio las lágrimas con la manga de su pijama.

 

-¿Entonces?- La pregunta sonó tranquila, no era una demanda saber la respuesta pero aun así respondió.

 

-Extraño a Wufei- Bajo su mirada.

 

-Lo se, yo también extraño a Heero- Noto como el otro lo miro sorprendido- Vamos, no debería ser una sorpresa, Heero a pesar de su carácter era perfecto para mí, como sé que Wufei era perfecto para ti, algunas veces pienso si me volveré a enamorar alguna vez.

 

-Yo creo que deberías, después de todo eres alegre y todo lo demás, yo en cambio no soy nada fuerte y…

 

-Y te equivocas- Sonrió- Eres muy fuerte Q-man- Lo tomo de los hombros- Tanto que me has ayudado a ser fuerte también- El otro lo miro a los ojos.

 

-¿Yo te ayude a ser fuerte?- Pregunto de forma tímida, Duo solo lo soltó y apoyo los brazos en el barandal sintiendo la brisa nocturna.

 

-Si, cuando supe la noticia de ellos, esa noche yo pensaba en suicidarme, pero Trowa me dijo que debía de vivir por los demás si ya yo no quería vivir por mi mismo, luego de eso cada vez que te veía me dabas fuerzas para seguir, verte con tus sobrinos y hermanas, esforzándote en el trabajo y todo eso me hizo pensar que yo era un cobarde que solo quería escapar de la realidad.

 

-No pensé que pensaras eso de mi- Se sonrojo el rubio.

 

-Te subestimas mucho, eres muy fuerte- Coloco su mano en el hombro del rubio- Por cierto, ¿no tienes frío? Yo me estoy congelando- Se abrazo a si mismo mientras que Quatre solo reía.

 

-Ven, vamos a mí habitación- Lo tomo de la mano y ambos entraron- Duo- El aludido lo miro con curiosidad.

 

-¿Dormirías conmigo esta noche?- Pregunto con timidez.

 

-Claro, vamos- Ambos entraron a la cama del rubio y allí solo se acostaron abrazados el uno al otro- Eres muy cálido Q-man.

 

-Tu también- Esa noche después de tanto tiempo no se sintieron solos, era como si les faltase algo y que por el momento lo encontraron en los brazos ajenos.

 

Desde esa noche en adelante ambos se hicieron más cercanos, Duo trataba de complementar todo aquello que a Quatre le hacía falta y Quatre de forma natural era el apoyo de Duo, Trowa solo podía ver al par ser mas cercanos que antes y a pesar de no olvidar a Duo y estar aún enamorado de él no se atrevía a decirle nada para darle el espacio que el trenzado necesitaba a pesar de saber que si seguían así el trenzado terminaría enamorándose del rubio cosa que sucedió tiempo después.

 

* * * * *

 

-¿Que haces tan pensativo?- Pregunto el cirquero viendo como Duo tenía más de cinco minutos mirando al techo como si buscase el origen de la vida.

 

-Es que mañana es 14 de Febrero y no sé qué regalarle a Q-man- Respondió aun ido en sus pensamientos.

 

-¿Por que lo piensas tanto? ¿Son amigos no? Supongo que cualquier cosa seria lo suficiente- Se sentó en la silla de al lado estando los dos en la oficina del trenzado en Preverters.

 

-¿¡Amigos!?- El trenzado salió de su trance mirando al cirquero como si hubiese dicho algo muy importante y que no escucho muy bien.

 

-Si, son amigos, ¿no?- El cirquero lo miro con detalle.

 

-¿sabes? Creo que no veo a Quatre como un amigo común- El otro lo miro de forma neutra pero sabia que ese día llegaría, el día en que Duo se daría cuenta de que le gustaba al rubio- No me mires así- Volteo su rostro a un lado- Heero fue el primer amor de mi vida pero ahora ya no esta, no es que no me duela su muerte es solo que…

 

-Que debes de seguir- Termino de completar la frase del otro- Estoy de acuerdo en que ambos deban de seguir, lo único que me duele es que no quieres seguir conmigo, pero no me molesta que hayas decidido seguir- Se levanto y coloco una mano el hombro del otro- Sabes que yo te apoyaré y siempre estaré para ti en todo momento, nunca te he demostrado lo contrario- Le sonrió de forma tenue- A Quatre le gusta el chocolate con pimienta y canela- Le dijo antes de salir de la oficina.

 

-Gracias Trowa- Sonrió con sinceridad, le molestaba un poco que el no pudiese responder a los sentimientos de Trowa como deseaba pero no podía mentirse ni mentir al otro con ilusiones falsas.

 

Esa misma tarde Duo volvió a casa temprano con los ingredientes para hacer los chocolates que Trowa le había sugerido aunque cuando fue a buscar el recetario encontró de nuevo el diario que Wufei le había dado para que se lo entregase a Quatre.

 

-Aquí estas de nuevo- Miro el diario- ¿Wufei acaso me estás diciendo que debería entregar esto a Q-man?- Pregunto a la nada sin recibir respuesta- Mañana se lo entregaré a Q-man y así salgo de esta agonía- Miraba el diario escondiéndolo de nuevo, aunque le daba curiosidad de saber lo que decía.

 

Esa tarde Duo había hecho los chocolates, no estaban tan mal pero los había hecho con las mejores intensiones, las guardo en una bolsita con las intenciones de dárselas al rubio al día siguiente junto con el diario, ya entrada la noche se fue a dormir junto a el en la habitación como todas las noches.

 

-Wu… fei- Susurro el rubio entre sueños, Duo despertó y vio como una lágrima salía de sus ojos, se acurrucaba más hacia Duo buscando su calor, así que este lo abrazo, el rostro de Quatre  se sereno dándole la impresión de que era un ángel que lloraba, Duo limpio sus lágrimas con mucho cuidado sintiendo esa piel aterciopelada y cálida, los labios rosados del rubio le daban el sentimiento de querer ser besado.

 

-Lo siento Q-man- Susurro acercándose hacia el rubio rozando sus labios con los de el dándole un beso ligero que hizo sentir una pequeña descarga eléctrica, no era como los que sentía con Heero pero si sentía una atracción hacia el rubio.

 

-Bueno días Duo- Sonrió el rubio muy alegre terminando de preparar el desayuno.

 

-Buenos días- Bostezo con pereza.

 

-¿No dormiste bien?- Miro con preocupación al trenzado.

 

-Pues, creo que no descanse- Miro con cierto sonrojo al rubio al verlo tan cerca y recordar que la noche anterior había besado sus labios- ¿Que tal dormiste? te ves muy alegre.

 

-Es que…- Se sonrojo como un tomate- ¿Tu no has soñado que estas con alguien y sientes que el sueño fue muy real?- Duo parpadeo un par de veces ante la confesión del otro.

 

-Etto… pues… si, algunas veces- Sonó nervioso.

 

-Pues anoche soñé con Wufei y sentí que…- Toco sus labios mientras sonreía- Sentí que me besaba.

 

-En… ¿en serio?

 

-Si, pero no se, fue algo distinto, era el quien me besaba pero no se sentía como el- Se quedó pensativo, Duo al verlo se sintió mal así que solo se acerco al rubio.

 

-Lo siento Q-man- Lo miro a los ojos mientras le hacia una reverencia.

 

-¿¡Ah!?- Miro con sorpresa al trenzado.

 

-Yo fui quien te beso anoche.

 

* * * * *

 

“Aquella noche no dormimos juntos, me sentí mal por querer ocupar el lugar que le tenías reservado a Wufei, me sentí miserable y no quería verte, sentía que me odiarías de por vida, Sally me llamo a una misión y sin pensarlo ni consultártelo me fui, la misión era confidencial, solo los altos mandos lo sabían, y yo sabia que tomarías esa ausencia mía como un abandono de mi parte, me lleve el diario y escribí detrás de las hojas que Wufei había dedicado para ti, no lo quise leer, pero si leí cada pagina que había escrito acerca de ti, sigo siendo un cobarde”

 

-Duo ¿ya estás listo?- Pregunto Sally acercándose al trenzado antes de salir del avión y este terminaba de escribir en el diario.

 

-Si, lo estoy, ¿por que?- Miro a la chica.

 

-Quatre te esta esperando.

 

-¿¡Que!?- Miro con sorpresa a la chica- Se supone que nadie debe saber sobre la misión y que yo llegaría de nuevo- Reclamo un poco.

 

-Cuando terminaste la misión dejo de ser confidencial tu regreso- Dijo con simpleza- A demás, ¿como querías que dejara al pobre sin saber nada de ti? El chico se la pasaba deambulando por los pasillos de Preventers buscándote, se infiltro en el sistema y supo de la misión, alégrate que solo yo lo sabia, si los altos mandos lo hubiesen sabido el estaría en la cárcel.

 

-¿Por que hizo eso?

 

-Porque solo le dejaste los chocolates con una nota de despedida, eso no se hace Duo- Lo regaño.

 

-¿Y que hago? Me enamore de el.

 

-Pues haz lo que sabes hacer Duo- Este la miro buscando la respuesta en su rostro- Hazlo feliz- Sonrió la chica, Duo solo sonrió también lleno de ánimos y algunas dudas.

 

“Al bajar del avión tenia muchos nervios, pensaba que odiarías y que estabas allí para reprocharme algo, pero no, solo me mirarte y te echaste a mis brazos, solo te abrace fuerte, seguías siendo cálido y al mirar tus ojos lo note, seguías siendo tu y ese beso que me diste termino por ayudarme a decidirme que me quedaría contigo”

 

* * * * *

 

-¡¡¡Tío Duo!!!- Gritaron los gemelos sobrinos del rubio tirándose sobre el trenzado que descansaba en el sofá.

 

-Hola pequeños torbellinos- Les desordeno los cabellos de cada uno.

 

-¿Nos compras un helado?- Ambos miraban expectativos a Duo.

 

-Ok, pero no pongan esa cara- Los gemelos saltaban de alegría mientras que Duo iba por su cartera.

 

-Los consientes mucho- Sonrió el rubio al verlos.

 

-Son niños, a demás también quiero comer helados, ¿te traigo uno?

 

-Si por favor, de fresa- Sonrió.

 

-Ok- Se acerco al rubio y le dio un beso ante la atenta mirada de los gemelos quienes hicieron un gesto de desagrado.

 

-¡¡¡Waa!!!

 

-Como si no les fuera a gustar cuando sean mas grandes- Comento divertido el trenzado.

 

-¡Duo, no les digas eso!- Comento con un notable sonrojo.

 

“Todos los días eran diferentes, todo parecía muy genial a tu lado, los días pasaron y nos hicimos más cercanos, a pesar de amarte aun me duele la ausencia de Heero, no te he preguntado si sientes lo mismo por Wufei pues estoy seguro que a pesar del tiempo aún no lo olvidas"

 

* * * * *

 

-Hola Trowa, no te había visto en días, ¿estas muy ocupado o nos estas esquivando?- Pregunto el trenzado mientras veía a su compañero en el pasillo de Preventers.

 

-Solo ando de misión- Respondió con tranquilidad.

 

-Ya veo, supongo que es confidencial, ¿no?- El otro asintió- Cuando termines ven a casa, Quatre estará contento de que comas con nosotros.

 

-Duo- El aludido lo miro con paciencia.

 

-Dime- El otro solo lo miro a los ojos unos segundos.

 

-¿Eres feliz con Quatre más de lo que fuiste con Heero?- El otro solo lo miro con cierta dudas.

 

-Fui muy feliz con Heero, él fue mi primer amor pero ahora que estoy con Quatre, no sé, siento algo distinto, algo que no sentí con Heero, pero no puedo exigirle mucho a Q-man, el aun esta en ese periodo de duelo, aun le duele los recuerdos de Wufei y para serte sincero no quiero lastimar los recuerdos de Q-man, por Quatre esperaría una eternidad si es necesario- Respondió con sinceridad.

 

-Ya veo- Coloco una mano en su hombro- Ahora sabes lo que realmente siento por ti- Le dijo antes de seguir su camino por los pasillos dejando a un Duo sonrojado y confuso.

 

"Desde aquella vez no pude dejar de pensar en las palabras de Trowa, por un largo tiempo sentí que el sabia algo mas de lo que yo podía imaginar, como me hubiese gustado haber sabido la verdad o que si Trowa me fuera contado lo que realmente pasaba, trate de ir contigo a paso lento pero firme, y por un tiempo fui lento, pero nunca hubo esa firmeza que nos hacia falta, siempre estaban los recuerdos de Wufei en tu vida y no me molestaba, después de todo Wufei era mi mejor amigo, el nos ayudo mucho y se que te ayudo mucho haciéndote una mejor persona, haciéndote la persona que tanto amo"

 

* * * * *

 

-Quatre- Se escuchó la voz medio ronca de Duo en la habitación que compartía con el rubio, tenía la respiración agitada mientras que el rubio lo miraba desde abajo.

 

-Lo... lo siento Duo- También estaba sonrojado y con la respiración agitada, pero mirando a un lado- No puedo- confeso con dolor- Es que Wufei...

 

-Ya ha pasado tres años Quatre- Hablo con paciencia- Ni Wufei ni Heero volverán a nosotros por mucho que los esperemos.

 

-Pero yo siento que Wufei sigue aquí.

 

-Pero no lo esta- Corto el trenzado- Las personas que mueren no regresan, ya deberías saberlo, yo mas que nadie lo se, ya llevábamos un año juntos.

 

-¿Olvidaste a Heero?- Pregunto el rubio desde su posición, el trenzado se levanto de encima del rubio y se sentó a su lado.

 

-No, pero eso no quiere decir que viviré mi vida esperándolo, hay que seguir, a demás, fue algo que prometimos, que si alguno muriese el otro tenia toda la libertad de estar con alguien mas sin ataduras a los recuerdos del pasado, te amo Quatre, no te podría decir que te amo más que Heero porque siento que los amo de forma distintas pero de igual de intensidad, no te obligare que olvides a Wufei, solo te pido que me des una oportunidad- Lo miro a los ojos.

 

-Esta bien- Acepto el rubio al sentir que las palabras de trenzado eran sinceras y que el tenia razón en ese momento, no podía vivir la vida esperando a Wufei ya que este no regresaría - Solo te pido que... cuides de mi- Se acerco al trenzado besando sus labios, Duo lo tomo de los hombros y lo acostó en la cama respondiendo de forma demandante al beso hasta que el aire de les acabo.

 

-¿Puedo?- Pregunto con cautela recibiendo como respuesta un leve asentimiento y una sonrisa acompañada de unas mejillas sonrojadas.

 

"Esa noche fue muy especial para ambos y tras ella otras mas, pero no todo era color de rosa, no todo era para siempre, mi mala suerte había llegado y todo se derrumbo, no puedo decir que odie el momento, pero tampoco puedo decir que fue el mas grato de mi vida, todas las cosas buenas pasan rápido y las demás, las malas duran para siempre, pues es difícil recordar los buenos momentos toda la vida pero olvidar las cosas malas es imposible"

 

* * * * *

*Narra Duo*

 

-Wu... Wufei- Fue el nombre que salió de tu boca cuando viste a lo que parecía Wufei frente a ti y saliste corriendo a su encuentro y el solo abrió los brazos para ti- Sabia que estabas vivo- Vi como llorabas mientras mirabas su rostro.

 

-Por un tiempo estuve muerto, pero ya estoy contigo- Vi como se acerco a ti dándote un beso profundo y apasionado, de esos que se dan los amantes cuando pasan mucho tiempo separados, de esos que nunca me diste.

 

-¿Donde estuviste todo este tiempo?- Preguntaste mientras te separabas de el, se notaba que querías una respuesta pero que no estabas enojado.

 

-En el desierto de Sahara, cuando comenzó las explosiones Heero me hecho dentro de un contenedor de gundamio, no sé cómo salió volando el contenedor pero termine a kilómetros lejos de la zona de explosión, estaba muy mal herido y unos gitanos me encontraron, se hicieron cargo de mi, desperté meses después, los terroristas se dieron cuenta de que estaba vivo y no podía comunicarme con nadie hasta recuperarme por completo, como ves, no estoy del todo bien- Mostró su bastón, la mitad de su rostro estaba quemado pero aun así tu lo mirabas como si fuera una obra exquisita de arte.

 

-¿Por que no hablaste con los Maguanacs?- Demandaste saber.

 

-Porque no sabia si saldría vivo del desierto, a demás la misión no había terminado, Heero y yo supimos el nombre de la persona que quería todas esas bombas, tenia que seguir vivo pero fingiendo mi muerte, lo siento- Vi como tomo tu mano y la beso, toda aquella escena me hacia doler el corazón.

 

-¿Y Heero?- Pregunte con cautela, solo vi como Wufei se acercaba a mi con cierta dificultad al caminar, por lo mismo quedaría cojo sino le hacían las operaciones necesarias.

 

-Lo siento Maxwell- Hizo una reverencia hacia mi, luego con lentitud saco algo de su bolsillo el cual me lo dio en la mano- Yuy me lo dio y me dijo que lo perdonaras- Ante las palabras de Wufei mis labios temblaron mientras miraba el collar con nuestro anillo de matrimonio y un dije con nuestra foto de bodas.

 

-Heero, eres un baka, no tengo nada que perdonarle- Y por primera vez en mi vida, fui yo quien te llamo baka, algunas lágrimas bajan por mi mejilla pero tenia mi rostro sereno.

 

Esa noche fuiste a tu casa, yo fui con Trowa a la que compartía contigo, no dormí, ni comí, mucho menos descansé, solo me quede en la ventana mirando las estrellas, no se como podía llover cuando alguien pasaba por momentos tristes, como si el cielo llorase junto a la persona, pero conmigo fue diferente, la noche era cálida y la luna se veía muy grande en el cielo despejado, tome el diario que una vez me confidencio Wufei y que nunca te di, me tome el atrevimiento y la libertad de escribir hasta hoy, mañana lo entregaré, allí sabrás lo que sentía como si nunca te lo hubiese dicho y sabrás que a pesar de todo no te odio ni a ti ni a Wufei, me alegra mucho que de que seas feliz con la persona que amaste y que me diste la oportunidad de tener una breve historia contigo, porque de algo que si estoy seguro es que si volviese a reencarnar y tuviese que vivir mi vida de nuevo solo espero que nuestra pequeña historia se repitiera en algún momento en algún lugar ya que después de todo...

 

"El primer amor no es siempre el verdadero amor"

 

* * * * *

 

Duo solo cerro el diario y dejo la habitación que compartió con Quatre una vez, trato de salir de la casa con cautela, sin que el cirquero se diese cuenta pero todo fue en vano, allí en la calle montado en la motocicleta estaba Trowa esperándolo con paciencia.

 

-Es muy tarde para salir- Comento el cirquero.

 

-Nunca es tarde para salir lejos- Tomo el diario y se lo entregaba a Trowa- Entregárselo a Quatre.

 

-No lo necesitara- Dijo con seguridad- Hable con Wufei y me dijo que no importaba si no le entregaste el diario a Quatre, me dijo más bien que leyeras lo que escribió- Duo abrió el diario y allí vio la última hoja que Wufei escribió y que nunca se atrevió a leer.

 

"Hola Quatre, siento no haberte dado el diario personalmente como la vez pasada, porque se que al final tu sabrías que hacer sin mi si llegase a morir, no tengo mucho que decirte, solo que te amo, y te amare siempre aunque no fuiste mi primer amor, sino el verdadero y eso nunca se va a olvidar, espero que seas feliz por siempre, mi hermoso ángel. "

 

Más abajo Duo encontró otro escrito y reconoció la letra, esto hizo que su corazón se acelerara por completo y su respiración se cortaba.

 

"Duo Maxwell, siempre te he considerado un baka y nunca cambiare mi opinión acerca de ti, pero eres el baka que quiero y el que amare toda mi vida, mantendré la paz hasta donde pueda y la mantendré solo para ti, se que has visto morir muchas personas, se que has sufrido toda tu vida, se que nunca haz podido estar en paz porque te preocupas por mi, pero yo soy el que te protegerá y lo haré toda la vida hasta la muerte y mas allá de esta, perdóname por no estar contigo ahora, perdóname por no haber cumplido mi misión de vida el cual era viví contigo hasta que fuéramos ancianos, perdóname por no haberte dicho lo suficiente que te amo, pero sabes muy bien que no soy de palabras sino de acciones y por eso doy mi vida para mantener la tuya, algún día no volveremos a ver, algún día estaremos de nuevo juntos, porque si llego a reencarnar volveré a buscarte y volveré a tu lado y te haré de nuevo mío aunque no lo quieras porque no renunciare a ti a pesar de las dificultades ni a pesar de los años ni las distancias, porque siempre la vida perseguirá a la muerte para amarse en silencio a la distancia. Siempre te amare Shinigami, mi ángel de la muerte."

 

Duo solo miro al cielo estrellado, algunas lágrimas resbalaron por sus mejillas pero aun así miraba al cielo con una sonrisa.

 

-Al final, yo termine siendo el baka- Susurro, seco sus lágrimas y metió el diario en su bolso- Necesito irme un tiempo Trowa, a un lugar lejano donde pueda estar tranquilo.

 

-Te llevo- Le estiro el casco para que se montara en su motocicleta.

 

Y así los dos partieron hacia el horizonte habiendo entendido que no importaba las cosas que habían pasado sino como se desarrollaban, que la vida nos hace comprender y aprender, nos enseña a madurar y a rectificar, a olvidar, a ignorar, a renunciar y a desvalorar, que en los cuentas hay un principio y un final que lo que surge muy pronto ya no existirá mas, que la vida pasa y llega a su fin, y que el morir es parte del vivir, pero que hay historias que vale la pena recordar una y otra vez.

 

"Fuimos un cuento corto que leeré mil veces"

 

Att. Duo M. Yuy.

Notas finales:

Espero que les haya gustado el fic, gracias por leer nwn

 

Nos estamos leyendo

 

Ja ne nwn 

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