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Justo como si fuéramos animales

Autor: PsychoOnion

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Notas del fanfic:

 

 

Notas del capitulo:

El día de ayer estaba súper tranquila escuchando música, cuando aparece la excitante canción de Maroon 5 llamada "Animals", y no pude evitar pensar en Shizuo e Izaya >u< Amo a esta pareja :3

 

Espero disfruten tanto de leer esta pequeña historia como yo disfruté de escribirla.

-Talvez pienses que puedes esconderte- gruñó un rubio muy enojado al mismo tiempo que su mano sujetaba una grande y pesada señal de transito – ¡Pero puedo oler tu esencia por millas!

Un azabache corría lo más rápido que sus piernas le permitían mientras una sonrisa sínica cubría su rostro.

-Eres toda una bestia, ¿No es así Shizu-chan?-canturreó el chico.

-¡I-ZA-YAAAAAAAAAA!-gritó Shizuo arrojando con toda su fuerza la señal, esperando que esta aplastara justamente a la molesta pulga que huía de él.

Con un movimiento ágil Izaya esquivó con éxito aquel ataque.

-JAJAJAJAJA- reía el azabache- Parece que Shizu-chan tiene tan buena puntería como tiene de inteligencia. – Izaya subió dinámicamente seis plantas por fuera de un edifico que tenía frente a sí y se detuvo para mirar desde lo alto al muy malhumorado rubio. 

-¡Baja de allí maldita pulga! ¿Crees que no te puedo alcanzar? –vociferó el hombre en traje de bar tender. Shizuo miró hacia todos lados de la edificación en el que el pelinegro se encontraba  y logró divisar unas escaleras que conectaban a todos los pisos del lugar. Rápidamente el rubio empezó a subir los escalones.

 Los afilados ojos carmesí miraron con altanería al iracundo hombre que ascendía y gritaba con fervor su nombre por toda la edificación.

-Me gustaría quedarme un poco más jugando contigo Shizu-chan. Pero lamentablemente tengo demasiado trabajo como para estar perdiendo el tiempo co- las palabras de Izaya fueron interrumpidas cuando justo cuando su teléfono sonó dentro de su característica chaqueta negra. –Bueno bestia, ya me tengo que ir ~ -se despidió enérgicamente el azabache.

-¡¡¡IZAAAAAYAAAAAAAAA!!!- gritaba Shizuo mientras veía como su enemigo se alejaba saltando de techo en techo.

                                       

        *                  *                  *                       *

 

-¡Ah! Es tan divertido ver qué cosas hacen los humanos!-decía Izaya muy divertido mientras daba vueltas en su silla. Dio un leve suspiro y posó su cabeza sobre la palma de su mano.

Su oficina estaba vacía. El clima era relajante, ni muy caliente ni muy frío. Unas pocas nubes cruzaban el cielo y la hermosa gente caminaba despreocupadamente por las calles de Ikebukuro.

Namie le había informado que ese día tenía mejores asuntos que ir a trabajar para él.

-Seguramente tenía que ir a acosar a su hermano menor. ¡Ja, ja, ja! – rio jovial el pelinegro.- Namie-san es simplemente graciosa. Es una humana graciosa. ¡Todos, todos los humanos tienen algo que me encanta! ¡Los amo a todos por igual!

Una imagen atravesó la mente del azabache. Era nada más y nada menos que el rostro de la tan famosa bestia de Ikebukuro. Heiwajima Shizuo.

Molesto con su propio cerebro, Izaya cerró los ojos y frunció el ceño. ¿Por qué pensaba en Shizuo justamente cuando estaba hablando de sus queridos y adorados humanos? 

Lentamente abrió los dos orbes carmesí y estos se quedaron fijos en un punto vacío de su escritorio. Se podía decir que su mirada reflejaba un poco de algo a lo que todos llamamos “tristeza”

Un largo y pesado suspiro salió de la boca del pelinegro.

-Definitivamente odio a Shizu-chan… -dijo para sí mismo.- Él es solo una bestia sin razón. Una cosa que no puede considerarse humano. Un protozoo que remueve mis entrañas en lo más profundo y me produce un asco sin igual. Un animal. Solo eso.

 

“Talvez pienses que puedes esconderte, pero puedo oler tu esencia por millas”

 

Izaya no pudo evitar sacar una suave – y aunque muy rara si nos referimos a él-  sincera risa.

-Eso no tiene sentido. Que pueda oler e identificar mi aroma es demasiado extraño. –Sin poder impedirlo, el pecho del azabache dio un leve brinco y un dulce cosquilleo se liberó en la boca de su estómago. . Pero para ser sincero, eso no lo inquietó en lo más mínimo, pues el de ojos carmesí sabía que esa reacción era normal cuando se trataba de pensar en su abominada bestia.

-Te detesto Shizuo. Te detesto- susurraba Izaya apoyando sus labios en su mano.

Ciertamente había días en los que él tendía a pensar demasiado en el protozoo teñido. Y para su desgracia, hoy era uno de esos días.

 

“Talvez pienses que puedes esconderte, pero puedo oler tu esencia por millas”

 

Esa frase se repetía una y otra vez en la mente del chico. Sus ojos se cerraron nuevamente y se permitió sentir aquella burbujeante sensación. 

En su cabeza se mostraron todas las veces que él había sido perseguido por el violento Shizuo, todas las veces que su cuerpo se había estremecido al presenciar su ostentosa fuerza, todas las veces que sus piernas cosquilleaban y su corazón bombeaba encendido mientras él corría  de aquella bestia, todas las veces que sentía bilis recorrer por sus venas cada vez que veía al rubio hablar alegremente con la puta rusa Vorona.

Izaya no era estúpido, él estaba completamente consiente de lo que el maldito protozoo teñido le hacía sentir.

Ese nocivo y nauseabundo sentimiento lo hostigaba desde hace mucho tiempo. Y él en un –inútil- intento de aplacarlo no había hecho nada más que hacerlo crecer.

Era enfermizo. Era demasiado retorcido. Era tan poco propio del gran Orihara Izaya.

-Como sea. Le doy demasiadas vueltas al asunto- exhaló fatigoso el chico.

“Yo…Yo talvez solo le tenga envidia. Una envidia inmensa. Envidia porque él siendo el monstruo que es, tiene tanta gente a su alrededor, tanta gente que lo acepta. ” Esa era la manera en que Orihara pensaba antes, tratando de encontrar una explicación más lógica a toda esa situación. Y no es que fuera mentira, la verdad él tenía celos del rubio, pero con el paso del tiempo se dio cuenta que no se trataba solo de eso.

Cansado de tanto pensar en esa asquerosa bestia, Izaya decidió navegar en internet. Talvez encontraba algo interesante de que hablar en el chat.

 

***Kanra-chan ha entrado al chat***


+[Ecco]: Pues yo digo que eso podría pasar entro ellos dos!! Ambos tienen tanta química!

+[Kanra-chan]: Holaaaa a todos los presentes~ ¿De qué hablan?

+[Ecco]: Pues de Shizuo e Izaya!

 

-¿Ah?- pensó el azabache muy intrigado. ¿Quién era Ecco? Nunca la había visto dentro del chat antes.

 

+[Ecco]: No crees que ellos dos se manejan una química sexual muy notable????!!! >////<

 

Los rojizos ojos de Izaya se abrieron de par en par. ¿Química sexual? ¿A que mierda se refería? Los dedos del pelinegro picaban por escribir una respuesta, pero por primera en un largo tiempo no tenía ni idea de qué responder.

 

+[Tarō Tanaka]: ¡¿Ahhh?! Yo tenía entendido que ellos eran enemigos mortales.

+[Ecco]: No estoy diciendo lo contrario, lo que yo digo es que esos dos tienen algo que los hace ver como buena pareja.

+[Setton]: Ecco-san…

+[Bakyura]: Todo esto…me da asco. ¿Izaya y Shizuo?! Imposible!

+[Ecco]: Ustedes no entienden! Acaso no ven la manera en la que Izaya mira a Shizuo? O la manera en la que Shizuo se descontrola cada vez que ve aparecer a Izaya? Ambos son demasiado obvios!

***Bakyura ha salido del chat***

+[Kanra-chan]: Estas equivocada Ecco-san. ¿Acaso no has escuchado los rumores? Han visto a Heiwajima-san entrar a varios moteles junto con Vorona, la chica rusa que siempre lo acompaña.

+[Tarō Tanaka]: Es cierto, yo los he visto a ellos dos bastante juntos últimamente.

+[Kanra-chan]: ¿Lo ves Ecco-san? ¿De dónde sacaste esa idea tan ridícula?

+[Setton]: Aunque no me guste mucho la idea. Yo creo que ambos, tanto Izaya como Shizuo sí tienen algo especial entre los dos…Por llamarlo de alguna manera. Pero repito, no me agrada mucho la idea.

 

¿Algo especial? ¿Pero de qué estaban hablando? En ese instante Izaya giró levemente su cabeza hacia un lado y vio su reflejo en un estante de vidrio que estaba en su oficina. No podía creer lo que veía. ¿Acaso sus ojos le mentían? Ambas mejillas del informante estaban completamente teñidas de un rosado intenso. Esto no podía estarle pasando.

“No, no, no, no.” Se repetía el azabache mientras miraba su reflejo, bastante asombrado. Él ya estaba preparado para casi cualquier comentario –sobre lo que sea- pero nunca se siquiera imaginó que alguien fuese a decir que ‘él y Shizuo tenían una especie de relación especial, una especie de… de química sexual’  Izaya colocó su mano sobre su cara, cubriéndola toda y empezó a reír como maniático.

-¡JAJAJAJAJAJAJAJA!!Realmente los humanos son tan interesantes! ¡Los amo, los amo, los amo! ¡Nunca me podrían aburrir!- vociferaba el azabache con ambos brazos abiertos hacia el cielo.

Luego de unos minutos, la oficina del informante volvió a quedar en silencio. Los ojos carmesí miraban con atención la conversación que había continuado mientras él se carcajeaba.

 

+[Ecco]: Setton-san me entiende!

+[Tarō Tanaka]: Mmmmm… Admito que sí tienen como una conexión, pero solo es la de dos personas que se odian, eso es todo.

+[Ecco}:No es cierto!  Yo siento que Izaya busca a Shizuo para que él le preste atención.

+[Setton]: En eso sí concuerdo. Izaya es el que siempre busca a Shizuo

+[Ecco]: Awwwww siiii >u< Como si le dijera: “Mirame, estoy aquí!”

+[Tarō Tanaka]: Okay…Esto ya se volvió demasiado extraño.

+[Ecco]:Tienes que admitirlo Tanaka-san.

+[Tarō Tanaka]: En todo caso están insinuando que a Izaya le gusta Shizuo ….(O por lo menos le atrae) pero entonces sería un sentimiento unilateral.

+[Tarō Tanaka]: No puedo creer que en serio este hablando de esto.

+[Ecco]: Unilateral? Yo creo que no, yo creo que Shizuo sí siente algo, pero como Izaya siempre lo está provocando, no conoce otra manera de relacionarse con él.

+[Setton]: Wow. Ecco-san puedes llegar a ser un poco madura de vez en cuando.

+[Tarō Tanaka]: ¿Estás diciendo que tiene razón?

+[Setton]: Creo que el comportamiento de Izaya influye mucho en la respuesta que le da Shizuo.

+[Setton]:Bueno, me tengo que ir por ahora. Adiós.

***Setton ha salido del chat***

+[Tarō Tanaka]: Es muy raro que Kanra-chan no haya comentado nada hasta ahora, ella siempre es la que más habla del chat.

+[Ecco]: Talvez está ocupada. Jajaja.

+[Tarō Tanaka]: Yo también me retiro. Nos vemos.

***Tarō Tanaka ha salido del chat***

+[Ecco]: Ha pues creo que he quedado sola L

+[Kanra-chan]: Yo estoy aquí~

+[Kanra-chan]:Dime Ecco-san, ¿de dónde has escuchado esas cosas entre esos dos? Quiero decir ellos son demasiado diferentes. ¡Se odian! ¡Acabas de contradecir todo el orden natural!

+[Ecco]: Yo no he escuchado esto de ninguna otra parte, solo escribo lo que yo pienso. Creo que sí tienen algo

+[Kanra-chan]:Hablando de Hewajima-san, ¿ya escuchaste el rumor que dice que la ‘bestia’ de Ikebukuro está involucrada en el famoso grupo de los Dollars.

+[Ecco]: A mí eso no me interesa. Es más, voy a crear un grupo de fans de ellos que se llama Shizaya!

+[Kanra-chan]: ¿Shizaya?

+[Ecco]: Siii, es la combinación de los dos nombres ‘Shi’ de ‘Shizuo’ y ‘Zaya’ de ‘Izaya’. Y vamos a pasar dibujos hard de ellos  ^///^

 

-Okay, esta persona es muy interesante-pensó en sus adentros. El pelinegro sentía sus mejillas arder y se negaba rotundamente a ver de nuevo su reflejo. Izaya rápidamente encendió su otra computadora e ingresó al chat con su otro usuario.

 

+[Kanra-chan]: Sabes, no te comprendo mejor te dejo sola.

***Nakura ha entrado al chat***

+[Ecco]: Ehhh??!?!? Por qué?!

+[Kanra-chan]: Adioooooooos~

+[Nakura]: Hola, ¿cómo están?

***Kanra-chan ha salido del chat***

+[Nakura]:¿Por qué Kanra-chan se fue?

+[Ecco]:Creo que le desagradó la idea de que Shizuo e Izaya fueran pareja.

+[Nakura]: Oh, yo también concuerdo contigo. Siento que podría haber algo entre ellos.

 

Los labios del informante formaron una ligera mueca al momento en que sus dedos escribieron eso. “Podría haber algo entre ellos” No, eso es imposible. Heiwajima Shizuo era la persona que más lo odiaba en el mundo.

 

+[Ecco]:Waaaahh!!! En serio? Al fin alguien que me sigue la onda!

+[Nakura]: Qué bueno que coincidimos.

+[Ecco]:Sí!!! Sus personalidades dan tanto! Los dos son tan diferentes!

+[Ecco]: Ya sabes lo que dicen, los opuestos se atraen! Aparte que los dos son muy guapos!

+[Nakura]: Sí. Izaya es verdaderamente muy guapo

+[Ecco]: Y Shizuo no se queda atrás!

+[Nakura]: Su cabello rubio le queda bien.

+[Ecco]: Siiiii, y esos lentes oscuros que usa, ggggg babeo!!!

+[Nakura]: Su fuerza es muy impresionante.

+[Nakura]: Y su altura es bastante atractiva

 

Bien, se estaba dejando llevar demasiado. Pero ¿por qué no? Al fin y al cabo esto podría resultar un poco divertido. De todas maneras él ya había finalizado todo el trabajo de ese día y estaba desocupado.

 

+[Nakura]:Oye Ecco-san ¿Por qué dices que ellos podrían ser pareja?

+[Ecco]:Ya sabes, del odio al amor hay solo un paso

+[Nakura]: Ellos se odian a muerte pero dices que sienten…¿algo más?

+[Ecco]: Izaya sobretodo.

 

Auch. Eso dolió –y muy fuerte- en su orgullo. Las finas cejas negras del informante se arquearon en una especie de gesto de desagrado.

 

+[Nakura]: Ya entiendo. Dices que Izaya es el único que está interesado en Shizuo. Qué lástima por él.

+[Ecco]: No. Apuesto que si Izaya le coqueteara a Shizuo, él le correspondería.

+[Nakura]: ¿Coquetearle?

+[Ecco]: Sii! Que él le dijera algo insinuante 7u7…No sé si me entiendes

***Nakura ha salido del chat***

 

-No. Definitivamente no tengo ganas de continuar con esto- dijo el pelinegro mientras se levantaba con seña de cansancio. Situó ambas manos dentro de los bolsillos de su pantalón negro, se dirigió hacia la ventana transparente que tenía como si fuera una pared y sus profundos ojos carmesí miraron con seriedad hacía afuera.

No se había percatado de cuando había empezado a llover. Casi no se veía gente en la calle; solamente unos cuantos paraguas se movían de un lugar a otro, atravesando las finas y abundantes gotas que caían del cielo gris.

-Cada humano tiene un poco de miseria en sus vidas, un poco de alegría,  de mentira, de verdad. Un poco de todo. Y ver cómo reaccionan es verdaderamente una experiencia deleitante.- comentaba el azabache sin dejar de mirar hacia la calle que tenía bajo de sí. -¿Por qué será que abomino tanto la ridícula verdad que guardo dentro de mí?

El informante sabía la respuesta a esa pregunta. Y no le gustaba absolutamente nada la respuesta.

-¿Shizu-chan también guardará alguna verdad dentro de su diminuto cerebro?.... ¿Dentro de su repulsivo corazón?

La cara de Izaya estaba inalterable, lentamente cerró ambos orbes carmesí y exhaló un extenso y hondo suspiro.

 

*                                          *                                             *

 

El azabache caminaba divertido por las concurridas calles de Ikebukuro. Era un día soleado y se podía apreciar la manada de personas que caminaba esperando llegar a algún lugar, o esperando encontrarse con alguien o con algo.

-Ouhhh Izaya, ¿sushi? Rico barato sushi-dijo Simón en un acento un tanto gracioso y difícil de comprender.

-No gracias, Simón. No tengo hambre en este momento, pero probablemente en la noche me pase por aquí. – respondió el pelinegro con su particular sonrisa.

-Para llevar. Sushi barato para llevar. Talvez más tarde de hambre- renovó el moreno robusto.

-Nos vemos S- Izaya quedó interrumpido cuando de repente un basurero de metal lo golpeó y lo aventó al suelo.

El informante rápidamente se incorporó y con agilidad sacó su navaja, apuntando al colérico rubio que tenía a unos metros de distancia.

-Genial, yo estaba tranquilamente manteniendo una conversación con Simón y tenías que aparecer tú- dijo Izaya sonriendo sínicamente mientras se limpiaba la delgada línea de sangre que bajaba de la comisura de sus labios- Realmente las bestias no entienden de modales.

-I-ZA-YAAA-KUUUN ~ TE DIJE QUE NO TE ACERQUES A IKEBUKURO- escupía con odio el rubio al mismo tiempo que caminaba acercándose a su objetivo.

-No puede ser, ¿recuerdas lo que me dijiste el otro día?- expresó el pelinegro fingiendo sorpresa. –Y yo que pensé que los protozoo no tenían buena memoria.-una socarrona sonrisa se dibujo en el rostro del informante.

-No pelear, las peleas son malas-dijo inserviblemente Simón, poniéndose en medio de ambos.

-¡!!IZAYAAAAAAAAA!!!! – aulló Shizuo y empezó a correr hacia la condenada pulga.

El pelinegro lanzó varias de sus navajas al cuerpo de la bestia que se acercaba peligrosamente a él, dio media vuelta y empezó a huir.

Shizuo sacó violentamente tres navajas que estaban incrustadas en sus brazos y continuó corriendo detrás de su presa.

El corazón de Izaya latía casi con la misma rapidez con la que sus piernas se movían para escapar de aquella bestia. Los gruñidos iracundos de Shizuo no hacían nada más que emocionarlo más.

-¡!!TE MATARE IZAYAAAAA!!!-vociferaba el rubio mientras aumentaba su velocidad.

 

“Ya sabes, del odio al amor hay solo un paso”

 

El azabache recordó las palabras de Ecco, y su ceño se frunció sutilmente.

-Ayyyyy, ¿me odias Shizu-chan? –dijo Izaya con notable burla.

-¿Eso es una pregunta pulga? Pensé que eras más inteligente- respondía con fiereza la bestia de Ikebukuro.

Una larga persecución se llevó a cabo por todas las calles del lugar y el sol ya se estaba ocultando. El estómago de Orihara comenzaba a gruñir de hambre y para extrañeza del pelinegro Shizuo había conseguido seguirle el ritmo toda la pelea.

-Oye bestia, ¿tienes planeado seguirme toda la noche?- preguntó el informante con burla.

-¡Te cazaré esta noche! ¡Ya lo decidí, pulga maldita!- protestó Shizuo, sin percatarse que eso que acababa de decir había causado un casi imperceptible sonrojo en las mejillas de Izaya.

¿Cazarme? Efectivamente estoy en presencia de un auténtico animal.- pensó el azabache.

 

“Apuesto que si Izaya le coqueteara a Shizuo, él le correspondería.”

 

Izaya tragó duro, y sus ojos carmesí se entrecerraron ligeramente. Su mente dudó y sus labios temblaron.

-JAJAJAJAJAJA-rió frenéticamente el informante.- Tengo que admitir que la idea que Shizu-chan me case suena tentadora~ Como si fuéramos animales –sonrió con malicia Izaya.

Un silencio de unos segundos que parecieron eternos se hizo presente. ¿Qué es lo que acababa de decir? Pensó un atemorizado pelinegro. ‘Ni siquiera fue lo que dije, sino el tono que empleé para hacerlo.’

-Ouh, te cazaré y te comeré vivo, pulga- dijo Shizuo con una sonrisa cínica.-Como si fuéramos animales.

 

 

¿Qué estas intentando hacerme?

Somos enemigos.

Pero me confundirás si me sigues este juego.

 

-¡Qué miedo! ¡Shizu-chan me a comer! –Canturreó un pícaro pelinegro.- ¿Me va doler?

-Te dolerá como el infierno-contestó el rubio con malicia.

-¡No!! !! No quiero!! –bromeó Izaya al mismo tiempo que trepaba gatunamente un edificio de dos plantas.

-Puedes escalar lo que quieras pulga, y pretender que escapas- gruñó con rabia el hombre con traje de bartender con su cabeza mirando al informante.- Pero esta vez no dejaré que te vayas.

 

Shizuo, eres como una droga.

Te quiero cortar entero. Y dejarte hecho pedazos.

 

-Por mucho que quieras no puedes negar tu naturaleza de bestia, ¿No, Shizu-chan?-tarareó Izaya.

-Ahora no tengo intenciones de negarla-aclaró refunfuñando el rubio- Te atraparé y te comeré. – rio Shizuo.

El sonido de su corazón era alterado. Increíblemente nervioso.

-Justo como si fuéramos animales- secundó un malicioso y divertido pelinegro.

 

 

 

Notas finales:

Espero les haya gustado xd Y me encantaría leer sus lindos comentarios :v

Alguna pregunta, duda o sugerencia, son bienvenidas xd

 

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