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Notas del fanfic:

Saint Seiya no me pertenece, la obra y sus personaes son propiedad de Masami Kurumada.

Esta historia también la publique en mi perfil de Wattpad.

Notas del capitulo:

Este es el primer fanfic basado en el universo omegaverse que escribo. Espero que la disfruten.

 

El caballero de Cáncer descansaba en su cama, se movía sobre esta  reflejando en su rostro que algo le incomodaba. Inconscientemente el italiano sabía a qué se debía eso. Su cuerpo estaba por producir aquel olor que caracterizaba a los de su tipo.


 


Y él lo odiaba, por eso trataba siempre de esconderlo. Por eso nadie conocía su verdadero aroma.


—Tsk — Pronuncio molesto- Ese maldito aroma de nuevo...- Se levantó para arreglarse, necesitaba llegar al doceavo  templo lo antes posible. El santo que custodiaba el templo de Piscis salió de este para recibir a su amigo- Viniste temprano a visitarme... eso me hace suponer que tu- se ríe un poco del otro- cosa que tanto odias esta próxima a llegar. 


— ¿Por qué te causa gracia?—Pregunta a su amigo.


 


—Porque si te dieras la oportunidad de probarlo descubrirías lo delicioso que es.


 


— ¡Ha!— Exclamó el  mayor- No me apetece descubrirlo, mejor ayúdame antes de que se pase mi tiempo.


 


El de cabellos largos torció sus labios—Death... sabes que tarde o temprano tendrás que pasar por eso, los omegas no pueden...


—¿Vivir sin ser marcados? —Mira de forma altiva al otro— Prefiero morir antes  que ser doblegado, no dejare que nadie se atreva  a decir que es el amo del caballero de Cáncer.


 


Suspira agotado, en verdad le preocupaba que aquel hombre, a quien consideraba como un hermano pasara esta nueva vida solo— Es tu decisión, pero recuerda que el hombre no puede dominar a la naturaleza, te digo esto porque— Coloca un mechón de  su cabello tras su oreja— Creo que te estás haciendo invulnerable a la pócima. Tus anticuerpos están produciendo una cura, por eso puedes — El menor se señaló— Y puedo sentir tu olor aun cuando falta mucho para tu celo.


 


—     ¿Por qué me dices eso ahora? — Pregunto el italiano, que siguió al otro santo al interior del templo de este.


 


—Porque no podrás eludirlo esta vez, y tú que jamás has dejado que tu cuerpo experimente un celo estarás totalmente descontrolado.


 


—Como un hombre lobo ante su primera luna llena— Esa voz fría que se escuchó en la sala solo podía provenir de una persona.


 


—Camus— El santo de Cáncer giro su rostro notando que Acuario no era el único presente— ¿Que hacen aquí?


 


—Vinimos a ayudar— Mu hablo con una sonrisa— Afrodita nos contó de tu situación y creyó que nosotros seriamos los más adecuados para eso.


 


—Te ayudaremos a tranquilizar tu deseo— Aioros se levantó y se acercó al moreno— No correrás riesgos si te quedas en tu templo, como sabes Saga me ha marcado a mí y  Aioria es un beta así que solo sentirá tu aroma si está muy cerca de ti.


 


—Sin embargo debemos   tomar otras precauciones—Alguien más había llegado al templo— Debido a que este  es tu primer celo no te daré permiso de salir del santuario.


 


—Maestro— Pronuncio Mu— Creo que debemos actuar de la forma menos sospechosa posible, si lo aislamos comenzaran a...


 


—No quiero su ayuda— Interrumpió el Italiano— No necesito que me cuiden eso puedo hacerlo yo.


 


—Pero Death— Afrodita estaba preocupado.


 


­Yo puedo manejar un estúpido celo— Se giró— No iré corriendo con un Alfa para que me marque... no necesito eso.


 


—Aunque te cueste... o repugne admitirlo tú eres un Omega Deathmask— Shion hablo con el joven que le daba la espalda— Cuando sientas ese calor sofocante no busques al Alfa de aroma más fuerte, ve con el que te de tranquilidad...


 


—¡Oh, claro! Iré corriendo a los brazos de esa persona.


 


—Y no lo dejes ir— Afrodita adopto una pose seria, una que pocas veces se veía en el— Mas tarde iré a tu  templo.


 


—Tsk, como quieras... — Comenzó a alejarse hasta perderse de la vista de los guerreros.


 


—Responde algo Afrodita— La voz fría de Camus capturó la atención de todos— ¿Deathmask tiene algún motivo especial para no querer entrar en celo?


 


—Si lo tiene lo ignoro por completo...creo que ni siquiera confiaría aquel secreto conmigo.


 


Mientras tanto en el segundo templo otros caballeros llevaban a cabo su reunión.


 


—¡Vamos Alde! No seas aburrido— Milo zarandeaba de forma juguetona al gran toro- Si Camus me dio permiso de salir estoy seguro de que Afrodita te lo dará a ti.


 


—No lo sé chicos- Rasco su mejilla— Yo prefiero hacer cosas en casa.


 


—Ay... —El escorpión suspiro — Pero Shura tampoco ira.


 


—¿Por qué no invitas a Aioria? — Cuestiono Capricornio.


 


—Porque en ese bar no permiten el ingreso de Betas.


 


—Te propongo algo— El segundo guardián tuvo una idea— Si vamos a un bar en el que puedan entrar Betas yo le diré a  Afrodita que me deje ir con ustedes.


 


—¡Trato!- Responde feliz el heleno—Shura... si quieres podemos cambiar la fecha de la salida para que tu asistas.


 


—Es muy considerado de tu parte, pero yo...


 


—Vamos Shura— Saga que había guardado silencio decidió hablar— Ya es hora de que busques a una compañera...o compañero.


 


—Eso no me interesa— Contesto el español— Ustedes salgan todo lo que quieran.


 


Los demás caballeros se miraron dándose cuenta de que habían olvidado invitar a alguien...


 


La recamara de Deathmask estaba destruida, vidrios rotos la ropa fuera de lugar era evidente que el moreno había sufrido un ataque de ira. Este veía su imagen distorsionada en lo que quedaba del espejo.


 


Deslizaba por su  cuello un paño húmedo retirando una especie de maquillaje que cubría una mordida— No... — Con sus dedos acaricio lo que quedaba de aquella marca. Notando que esta se desvanecía cada vez más rápido.


 


Se arrojó a la cama tomando una almohada para abrazarla con fuerza, se sentía solo, abandonado y tenía que llevar ese dolor en silencio, porque nadie sabía que ya había sido marcado ni siquiera su mejor amigo Afrodita.


 


—Arles... — Pronuncio con marcado dolor, su Alfa había muerto y por mucho tiempo el sintió que moriría- Te extraño- Solo le quedaba aquella marca y los recuerdos de todas las veces que fueron uno. Que podía ver esos ojos sangría y perderse en la larga melena negra.


 


Pero existía algo más, un dolor mayor aquejaba al santo Italiano, una tragedia de un calibre eterno, algo  que era peor que perder a su amado y para Deathmask era difícil superarlo pues esas dos tragedias llegaron a él en un solo día.


 


 


 


 

Notas finales:

Bueno este es el primer capitulo, si tiene alguna duda u observación con gusto la leere.

Aprovecho para informar que tratare de reescribir mis otros fanfics, atendiendo a los consejos sobre mi ortografia.

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