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Cliche

Autor: reydelosPK2

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Notas del fanfic:

 

 

 

 

Cap 1.

No volverá a pasar.

Abrió los ojos por culpa de la alarma de su celular, realmente estaba cansado y deseaba seguir durmiendo, después de varias noches en insomnio esa noche al fin dormía cómodamente como hacia tantos años no lo lograba. Miro su celular faltaban diez minutos para las seis de la mañana. Giro para ver el techo pero choco contra algo y finalmente caía en cuenta que ese no era su habitación, menos su casa.

Lentamente su cara se ponía roja como el tomate que tanto le gustaba y miraba aterrado el toro lado de la cama y descubría una cabellera dorada cubriendo una cara familiar que dormido susurraba palabras incoherentes:

“El ramen sabe mejor que el trabajo”

Golpearlo era tentativo pero no tenía tiempo de hacerlo, con prisa tomo sus cosas y cual ladrón escapo sigilosamente de la escena del crimen lanzando algunas maldiciones mentales.

“¿Qué demonios has hecho Sasuke?…” se regañaba descubriendo que estaba en la casa de Naruto… lentamente sus recuerdos acabaron en aquella fiesta de barrio, esa campaña para ayudar a una mujer de ochenta años para seguir su curación, la pobre había sufrido su segundo ataque cardiaco y no tenía familia alguna que la ayudara y el dinero que recibía del gobierno y el seguro de salud, por su edad y sus limitaciones no le alcanzaba para subsistir. A insistencia de varios vecinos decidió tomar un par de copas  mirando con desagrado la presencia de su ex marido que desde hacía cinco años se había mudado para su desgracia al lado suyo.

-Mamá ¿Qué te paso?-Pregunto Menma a su madre que traía una cara de asesino en potencia

-Tu no me hables- acuso a su hijo recordando que le pidió que si se le pasaba la mano con el alcohol lo llevaría a casa y por nada del mundo lo dejaría solo pero no, su hijo tras la primera copa se perdió jugueteando con sus amiguitos del barrio.

-¿Quién es el niño aquí?- se quejó Menma ofendido, su derecho como niño era jugar no cuidar a su madre en fiesta de adultos. Bueno ese también era su trabajo pero estaba con su padre, el no dejaría que nada malo le pasara a su madre ¿o sí? Se cuestionó por segundos mirando la casa vecina donde habitaba su padre, Naruto se veía canturreando feliz y contento mientras se preparaba el desayuno. Nada grave debió pasar si su madre estaba sano y de mal humor cosa que era normal desde que su padre se mudó a la casa vecina, nada malo debió pasar si su padre se veía tan feliz, seguro una tonta discusión como era normal, entonces ¿por qué su madre se enfadaba con él?. Dejo de darle importancia y comenzó a alistarse para el colegio.

-¡Maldita sea!-Exclamo Sasuke golpeando el mármol del baño, mirándose al espejo, su torso estaba lleno de chupetones y entre sus piernas sentía la viscosidad y sequedad de aquel liquido –Idiota!-Volvió a maldecirlo entrando a la regadera para borrar lo que pudiera de la  escena del crimen. Nunca más volvería a tomar alcohol. No volvería  a bajar la guardia, no caería en esa trampa.  

Naruto maldijo la alarma del celular de Sasuke, dejo de ver ese delgado y firme cuello pálido y cerró los ojos para fingir dormir, la verdad no lo había logrado en toda la noche, hacia cuanto no tenía a Sasuke a su lado de esa forma… relajado cual niño pequeño en brazos de su madre. Hacía casi 11 años, cuando se divorciaron y lo trato cual ramera y negó a su hijo. Quien iba a pensar que fue culpa de sus padres que no deseaban que su hijo truncara su futuro casándose tan joven y abandonando la universidad que idearon semejante historia y fabricaron pruebas de la supuesta infidelidad de Sasuke. Si fue un tonto por no esperar al nacimiento de ese niño y exigir una prueba de ADN, un tondo por dejarlo marcharse colerizado y jurándole que jamás se lo perdonaría. Su dulce gatito aprendía de la forma ruda a sacar las garras. Si, su inocentón Sasuke cabio tanto en esos cinco años que le perdió de vista y al regresar le vino con todo el veneno en los dientes y los clavo deseoso de verlo muerto.

Cual audaz vengador arrojo las pruebas de ADN en la cara de Naruto que perplejo de verlo nuevamente no supo si reír o reclamarle algo, apena le vio frente suyo su pecho volvió a latir con la misma fiereza que en el pasado, no lo había olvidado.

-¿Qué es esto?-Pregunto Naruto, mas Sasuke se retiraba y le dejaba hablando con su abogado que pasaba a explicar al demanda del Uchiha que exigía la manutención de su hijo retroactiva y futura según el estudio de ganancias del rubio. Naruto parpadeo ni tiempo de camuflar sus  jugosos ingresos le dio, el abogado mostraba el balance de ingresos que solo dios sabría de donde saco Sasuke, sus cuentas bancarias… en fin lo había atrapado con la guardia baja, pero esto no le molesto, calmadamente tomo los documentos y miro la foto del niño… rio. No era necesario una prueba de ADN para saber que era su hijo, se le aprecia tanto, había heredado su piel canela aunque era de un tono más claro que Naruto, sus ojos azules, su cabello empinado, sus bigotillos en la mejillas, su nariz… casi todo, lo único que saco de Sasuke fue el color de su cabello y algo de su blancura que se opacaba con su tés canela.

Un golpe de culpa y dolor azoto su pecho al comprender que había perdido tanto por culpa del engaño de sus padres. Cero los ojos firmar ese papel no el representaba molestia, pero deseaba ver de nuevo a Sasuke, deseaba hablar con él y pedirle perdón y quizás negarse a pagar la manutención de su hijo sería la única forma pues según leía estas seria retiradas por orden del juez de la cuentas de Naruto cada mes, no habría contacto alguno con Sasuke, solo con el niño que le sería entregado los fines de semana para que comenzaran a relacionarse como lo que eran: Padre e hijo.

“No, no, no, no…” negaba Naruto leyendo las clausulas solicitadas por el Uchiha para cederle el derecho de conocer a su hijo. “No, esto lo tenemos que hablar cara a cara Sasuke” le reclamaba. Debo explicar y tú debes escucharme no solo soy un árbol de dinero.

-¿Dónde vive?-Pregunto Naruto al abogado y este negó darle tal información. Renegó y con más énfasis se negó a firmar ese estúpido documento. Como era de esperarse se dio inicio a un juicio donde ambos terminaron viéndose las caras y una cosa llevo a la otra, al final supo donde vivía, y sin remordimiento alguno compro la casa de adjunto.

Bello como le recordaba, pero frio a diferencia del que conoció, sus ojos carecían de la dulzura y se asemejaban a los de una fiera apunto de atacar. Supuso que no la pasó nada bien como madre soltera, no que va si se enteró por medio de chismes que sus padres le botaron de casa negándole todo tipo de ayuda. Solo, sin carrera, sin siquiera cavar el colegio, con 16 años y para rematar embarazado… ¿Dónde pudo ir a parar?

Miedo tuvo de pensarlo. Miedo de preguntar y culpa por sospechar que tenía razones de sobra para odiarlo, lo abandono cuando más lo necesitaba.

Despertó de sus recuerdos y miro por la ventana de su casa descubriendo a su hijo mirándole analíticamente. Le sonrió y saludo con la mano y este le devolvió el saludo sonriéndole animadamente.

Menma recordó vagamente el pasado cuando su padre apareció en su vida y a regañadientes de su madre se metió más de lo que deseaba. Hasta se compró la casa adjunta a la de ellos. Sasuke maldijo haber comprado esa casa con crédito bancario, prácticamente estaba atrapado en esa casa y debía soportar al idiota de Naruto fastidiándole desde la otra.

Un gran fastidio así lo llamaba su madre cuando el rubio le fastidiaba en sus citas con potenciales pretendientes y el acusaba de dar un mal ejemplo a su hijo. Un dolor de muelas también pues solía meterse a su casa bajo el justificativo de visitar a Menma y para evitarle malos momentos al niño Sasuke se salía a hacer sus compras y al regresar encontraba su cuarto revolcado y sus cosas inspeccionadas por el rubio. Si… cinco años de rosas en la puerta de su hogar, rosas que su madre terminaba tirando a la basura, de regalos tontos que solía quemarlos y arrojar las cenizas en el patio del rubio. Cinco años de ver la extraña relación que sus padres tenían pues para que negarlo su madre también le merodeaba y acusaba de libertino cuando veía al rubio  traer a su casa a donceles o mujeres, pero esto en vez de molestar a su padre le causaba risas y le acusaba de celoso.

Juegos previos, solían denominar Suigetsu a la extraña relación de ambos que pasaba del odio infinito a la tolerancia por el bienestar de su hijo y de la nada nadie podía negar que donde hubo fuego cenizas quedan.  Más la terquedad de Sasuke era fuerte más que su aparente amor y se negaba a volver a caer con la misma piedra, pero esa noche… fue una derrota.

Naruto miraba detenidamente como le era servida la tercera copa de alcohol y como las mejillas de Sasuke comenzaban a  tornarse carmesí… jamás fue buen bebedor y era obvio al verlo reír de todo y de nada. Dejo su vaso sobre la mesa y se acercó al moreno, era bajo de su parte pero estaba decidido a usar cualquier estratagema para atrapar al amor de su vida nuevamente.

-Naruto- Sasuke le miro desconfiado –Tu cara me enferma- repuso agachando rápidamente la cabeza y comenzando a vomitar- vez… realmente me enferma…- acusaba Sasuke mirando su propio vomito que ensucio los finos zapatos de Naruto que lo cogía del brazo y mirada dudoso de tomar ventaja de esta situación pero al diablo la duda. No se retractó.

-¡Estas borracho!-Le acuso

-¿Y eso a ti que, gilipollas?-Le encaro sacándole el dedo del medio

-¿qué ejemplo le estas dando a nuestro hijo? Sabes que no tienes tolerancia al alcohol- reprendía de delante de los otros vecinos que se sintieron algo culpables y no se metieron en la pelea de la ex pareja-pareja o lo que fueran- si nos disculpan, nos retiramos- dijo educadamente Naruto comenzando a  arrastrar a Sasuke a su casa.

-¡Suéltame cretino!- le reprochaba el azabache sin poder oponer mucha fuerza de resistencia- ¡Yo quiero seguir debiendo, no solo tú tienes derecho a divertirte!- alzo la mirada confundido y tambaleándose -Esta no es mi casa- se soltó y le dio la espalda- esa es mi casa- señalo la casa adjunta comenzando caminar en dirección de su hogar- Realmente eres u…- no acabo la oración cuando sintió a Naruto jalándolo en su dirección y besándole ferozmente. Años espero este momento, años en el que el moreno cometiera un error y bajara la guardia, al fin llegaba y no lo perdería.

-sue… ¡Suelta!- Comenzaba a forcejear Sasuke recuperando algo de sobriedad por el exceso de adrenalina que su cuerpo producía por la situación.

Meterlo dentro de la casa no fue difícil, lo difícil fue desvestirle y evitar lastimarle cuando el otro le daba golpes para apartarlo, difícil no fue llevarlo a la cama y masturbarlo, difícil fue lograr que el moreno se rindiera a sus instintos y al fin le abrirá la boca y poder besarle nuevamente y sentir como sus manos se volvían a aferrar a su espalda cuando le penetraba y una que otra vez repetía su nombre y algunos insultos adjuntos. Difícil no fue hacerle suyo por su descuido, difícil seria que volviera a pasar.

Naruto trago saliva al ver a Sasuke mirarle fulmínate cuando fue a recoger a su hijo para llevarlo al colegio

-bue…- le dejo con la palabra en la boca cerrándole la puerta en la cara.

-¿Qué el hiciste esta vez?-Pregunto su hijo a su padre

-cosas de adultos…- repuso Naruto dudoso de sentirse feliz al notar el sonrojo en la cara de Sasuke al cerrarle la puerta o tristeza al saber que Sasuke volvería a evitarlo como si fuera la peste negra.

-¿Y…?- Comenzó a preguntar Naruto a su único espía- ¿Cómo está tu madre?- Menma le miro receloso

-¿Qué le hiciste papá?- volvió a interrogar pues la pacifica relación que llegaron a tener ambos había desaparecido al igual que la aparente calma de su madre que día a día buscaba una forma de hipotecar al casa para mudarse, cosa que le hizo prometer no mencionaría a su padre.

-Nada…- escucho Naruto con algo de culpa, al parecer su hijo tenía prohibido dar información.

-Ya van tres semanas desde que esta de mal humor, no come, suele vomitar con frecuencia y maldecirte a más no poder sin mencionar que…- Menma seguía hablando más Naruto quedaba paralizado

-¿Está vomitando con frecuencia?-Pregunto interesado y algo emocionado sospechando que quizás el destino se pusiera su favor y el Uchiha quedara en cinta

-Apenas prueba bocado alguno no tarde ni un minuto y va a vomitarlo. Sin mencionar que tiene gustos raros…

-¡Ha!...  ¡HA!- Naruto no pudo evitar comenzar a reír a carcajadas sorprendiendo  a Menma. Dejo a su hijo en casa de uno de sus amigos pues tenían pijamada y rápidamente condujo en busca de Sasuke, esta vez haría las cosas bien, esta vez no se perdería nada del embarazo de Sasuke menos el nacimiento de su segundo hijo.

-¡Sasuke!!!-Gritaba Naruto después de apretar el timbre de esa casa por media hora sin ser atendido- ¡Abre no me iré a menos que hablemos!- exigía Naruto sabiendo a la perfección que el azabache estaba escondido en su casa, los fines de semana no tenía trabajo. Mas nadie le abrió la puerta y cual ladrón rompió una ventana e ingreso a esa casa que de por sí ya necia a la perfección pues por cinco años trato de ser uno de sus habitantes, pero Sasuke no se lo permitía.

-¿Sasuke?-Volvió a llamar llegando a su recamara y notar la puerta abierta, sin embargo no había nadie. Su semblante se tornó serio y se quedó sentado en la cocina esperando su regreso.

Sasuke miro de mala gana el vidrio de su ventana roto. Rodo los ojos molesto y en su mente los insultos se alistaban. Naruto no tenía derecho de invadir su vivienda, saco su celular marcaria a la policía.

Naruto vio la puerta abrirse y miro de mala gana a Sasuke

-¿Dónde estabas?-Interrogo celoso, no le gustaba no saber dónde se metía, en estos cinco años se aprendió su rutina, su horarios de trabajo, sabia de sus amigos, de sus empleadores, en fin un acosador de escala terrorífica.

-¡Qué te importa!- respondió terminado de marcar al 911- ¿Qué haces en mi casa a estas horas?-Interrogo

-¡Que te importa!- le respondió de la misma forma

-Claro que me importa idiota, es mi casa la que…- cayo escuchado la operadora – buenas noches quiero reportar a mi vecino irrumpió en mi casa, en mi ausencia y se niega a abandonar mi hogar…- hizo una pausa escuchado a la operadora y mirando a Naruto esperanzado de que se fuera pero este no parecía tener intenciones de marcharse- sí, es mi vecino… bueno sí, es el padre de mi hijo por eso quiero que lo saquen, no se quiere irse y…- volvió a callar- no, no está borracho, tampoco porta armas de fuego…-volvía a callar- Violento… no  que yo sepa, pero no se quiere ir…- se quejaba Sasuke al percatarse que la operadora no consideraba tal situación como peligrosa- no, jamás ha sido violento con el niño… no ahora mismo mi hijo no está , se halla en una pijamada con sus amigos de colegio- volvía a callar- ¡¿ósea que uno debe estar herido o muerto para que ustedes vengan  a prestar su maldita ayuda?!- explotaba al oír que no irían, no escuchaba discusión alguna, nadie le quitaba el teléfono o amenazaba de muerte. Una tonta pelea así lo catalogo la mujer.

-Y…-Rio Naruto- ¿Dónde está la policía?- concluyo su burla levantándose de la silla y acercándose a Sasuke que le miraba furioso- quizás deba dar una razón para que acudan…  podría desvestirte aquí ya hora… quizás algún vecino  llegaría a vernos y llamaría a la policía y entonces nos detendrían por exhibicionismo- aconsejo Naruto extendiendo su mano en dirección de la cara de Sasuke, mano que fue esquivada pues Sasuke retrocedió instintivamente

-¿Miedo…?-Pregunto divertido- ¿Temes perder la compostura como la última vez?…

-Miedo yo, de ti…- se burló- jamás… ¡Baka!- insulto- lárgate de mi casa, no tengo humor de tolerarte- expuso pasando de lado de Naruto en dirección de la mesa para poner las compras del día y revisar unas notas que el médico le dio.

Naruto giro a ver qué era lo que el moreno trajo, le miro atento leyendo esas notas y mirando algunas píldoras dentro de la bolsa.

Rio triunfante y emocionado, sin esperarlo solo se colgó de la cintura de Sasuke y abrazo con fuerza para besar su cuello, mientras Sasuke saltaba del susto y comenzaban a forcejear

-¿Estas esperando un hijo mío?-Pregunto Naruto divertido soltando la cintura de Sasuke y tomando sus manos para doblegarlo

-De que demonios hablas?-Interrogo Sasuke furiosos- es mejor que la pares Naruto, déjame em paz- se quejaba aun luchando por liberarse.

-No mientas Menma me dijo que estabas vomitando y no tenías gana de comer y de tus mareos- acuso seguro de su diagnostico

-Claro, si tienes una infección estomacal es obvio que si

-Sasuke no trates de engañarme, esta vez no seré el idiota que caiga en mentiras

Sasuke rio sombríamente, acaso lo estaba poniendo al mismo nivel que sus padres. De la anda sus forcejeo dejaron de ser su única protesta, una patada en sus bolas fue la que le otorgó su libertad.

-Eso nunca más volver a pasar- comenzó a arrastrarlo a fuera y nuevamente cerrar la puerta con llave

-¡Sasuke no me puede dejar fuera de esto!... ¡Es mi hijo, no puedes ignorarme!- varias venitas se formaban en su frente mientras se retiraba a su habitación para encerrarse en esta y dormir en paz. Claro que no estaba embarazado si después de tomar conciencia de lo que hicieron tomo casi una caja de tabletas del día después lo que le sentó tan mal que lo mantuvo enfermo por semanas con una infección aguda de estómago. De forma incontinente se había intoxicado.

 

 

 

 

 

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