Login
Amor Yaoi
Fanfics yaoi en español

Secreto de estado por No soy carol

[Reviews - 0]   LISTA DE CAPITULOS
- Tamaño del texto +

Notas del fanfic:

Ninguno de los personajes me pertenece (excepto Colin, aunque en el fondo base su físico y una diminuta pizca de su mal carácter y su genio en el Axl Rose de los 80´s), todo el crédito a sus respectivos autores.

Notas del capitulo:

Es la primera vez que hago un OC la verdad es más un experimento que una historia muy “seria” no quiero que sea el típico Gary Stu, también acabo de descubrir que se pueden poner enlaces así que espero no arruinarlo mucho con imágenes. Por cierto, si notan muchas referencias a películas de Tarantino es porque quise colar a más de uno de sus pintorescos personajes en el mundo de rectitud y PG 13 de Marvel  

Steve caminaba por los enrevesados pasillos de los cuarteles de SHIELD cargando su escudo bastante desganado, entonces la vio allí frente a él con su cabello rojo y mirada misteriosa, Natasha se le aproximó con una elegancia felina y antes de que se diera cuenta ya le había tomado de la mano llevándole rumbo a una oficina en particular, vio el letrero en la puerta y suspirando resignado golpeo como cualquier mortal

-          Pasen – dijo Fury con calma

Entraron al despacho computadoras, cámaras de vigilancia y un millar de libros decoraban las paredes, el solado Rogers solo miraba con curiosidad mientras ignoraba la conversación de los dos agentes, entonces fue cuando un llamado bastante brusco le devolvió a la realidad

-          ¡Rogers! – esto el hombre de un solo ojo - ¿entendiste lo que dije?

-          Que es una misión – asintió con desgano – no hace ni un mes paso lo de New York y ya estamos en otra misión, así es la vida

-          No te me pongas filosófico – le callo con un gesto – van a ir con Romanoff a buscar ese encargo, les guste o no irán allí personalmente

-          No se preocupe señor, al parecer ya se fue

-          ¿Qué? En fin… dile que me muestre el informe el mismo

-          Si señor

Efectivamente Steve ya estaba colocándose de nuevo su máscara y con paso firme y decidido fue rumbo al Helicarrier asignado para la misión, Natasha a paso ligero le alcanzo y dándole un tirón volvió su atención a ella, negando con recelo ella solo le indico un bonito auto clásico color azul pálido perfectamente pulido

-          ¿eso qué es?

-          Es nuestro Helicarrier

-          ¿perdona?

-          Anda quítate ese traje y vamos

La misión era de incognito tenían que ir hasta New Orleans por un recado, algo bastante absurdo para enviar a La viuda negra y al mismísimo Capitán america

-          ¿es en serio?

-          Si, veras el confía bastante en nosotros, después del desastre con el barco pirata es lo mínimo que debemos hacer.

-          Entiendo ¿Por qué vamos en este auto?

-          Es su auto nos lo presto así que cuídalo

Ella conducía mientras la cálida brisa entraba por la ventana Steve apago la radio y coloco un viejo Casete que encontró en la guantera, estaban sonando los Beatles con sus clásicos de toda la vida, la carretera avanzaba y con ella los pueblitos y ciudades solo eran un paisaje temporal, tenían que entrar en confianza si querían sobrevivir todo ese viaje

-          ¿te gustan los Beatles? – pregunto ella viéndole con ternura

-          Bastante – asintió tímidamente – ¿Qué música te gusta?

-          El Death Metal – comento ella bastante alegre

-          ¿el qué? – arrugo la nariz en un gesto de confusión absoluta

-          Cuando lleguemos tal vez “el” te lo explique mejor

-          ¿Quién?

-          Nadie – negó ella sabiendo que había hablado de mas

El resto del viaje fue calmado, un par de paradas en gasolinera, un motel con habitaciones contiguas y la calma que le era tan poco habitual para el súper soldado que en el fondo agradeció por estar en una misión tan divertida, Natasha no paraba de preguntarle por Peggy y hasta de cuantas chicas se había ligado después de volver “entre los vivos” el solo negó rotundamente mientras veía por la ventana del copiloto

-          No estoy listo, aun extraño a Peggy

-          Ella se casó, vivió su vida… tú tienes derecho a re hacer la tuya ¿no?

-          Si. Pero las chicas de ahora son muy raras – rio con nerviosismo

-          Tonterías, que Stark te enseñe como conquistarlas  

-          Paso – respondió de inmediato dando por finalizado el tema

La pelirroja se encogió de hombros y estaciono el auto junto a un lindo restaurante familiar, al parecer la comida debía ser exquisita pro que estaba abarrotado hasta el techo de turistas

-          ¿Qué ahí aquí?

-          Nuestro contacto – comento sin tapujos – debe estar en esa mesa… ¡allí!

Caminaron donde un tipo de cabello negro perfectamente peinado y con un traje típico de los hombres de negro les saludo

-          ¿no era de incognitos?

-          Es un federal no fastidies – le regaño entre dientes

-          Señorita Romanoff – saludo el agente

-          Señor Smith

-          Veo que sigue igual de bonita como siempre

-          Agradezco su amabilidad, pero tenemos afán

-          Si, veamos – saco una pequeña capeta con unos papeles dentro – esto

Ella tomo la carpeta y abriéndola sin ningún miramiento saco una dirección y la fotografía de una casita rustica por no decir abandonada y vieja

-          ¿en serio? ¿así te reasignan en protección de testigos?

-          En realidad, fue su petición, insistimos en enviarle a New york, pero prefirió vivir aquí

-          Interesante ¿de quién hablamos? – interrumpió Steve algo aburrido

-          Es mejor que no lo sepas… - canturreo la chica tomando la carpeta y marchando de regreso al auto – vamos precioso, se nos hace tarde

-          ¿no vamos a comer?

-          Nop

-          Por favor – renegó volviendo al vehículo a regañadientes

Llegaron aun caluroso pantano, lleno de fauna y vida hasta donde llegaba la vista el rubio quedo boquiabierto al ver como la mujer solo se subía a la pequeña lancha con motor de un solo salto

-          ¿te vas a quedar allí?

-          ¿es en serio?

-          Con Nick Fury todo es en serio – sentencio con frialdad

El subió, el recorrido comenzó normal con los lindos árboles y enredaderas, el verdor sobre el agua y la corriente entonces todo se volvió quieto, silencioso, Natasha apago el motor y le ordeno al rubio remar con cuidado para no molestar a ningún cocodrilo, el soldado paso grueso y mientras se dejaba atrapar en la atmosfera acogedora y misteriosa del lugar noto como en medio de toda esa exuberante naturaleza tan ajena para un citadino como él se alzaba una cabañita

-          ¿es la de la foto?

-          Sip, estas casas son de los Cajun – explico ella

Pararon justo frente al lugar, ella se le quedo mirando fijamente y con algo de tristeza explicó de nuevo

-          Veras, tengo que ir yo, pero…

-          Pero…

-          No quiero que estés aquí solo – susurro encogida de hombros – ¿me acompañas?

-          Por su puesto – agradeció ya que para sus adentros estaba aterrado de estar solo en ese lugar que parecía sacado de alguna película - ¿vamos?

-          Vamos

Para Steve Rogers el informe de esa misión sería imposible de describir se moría de ganas de dibujar ese lugar, plasmar en imagines la profunda soledad que desprendía la casita y como las aves le inquietaban mientras entraba al oscuro lugar que parecía abandonado

-          ¿Quién puede vivir así?

-          Ya nadie vive aquí – suspiro Romanoff sosteniendo muchísimas cartas

-          ¿Qué es eso?

-          Correspondencia – bromeo guiñándole el ojo

El rodo los ojos sintiéndose tonto por su pregunta cuando noto como el lugar tenia marcas de haber sido habitado alguna vez, había fotografías en blanco y negro y hasta unas otras a color, una familia bastante sencilla madre padre e hijos, la mujer de un cabello rojo como el fuego le llamo la atención y sosteniendo el marco entre sus manos rio señalándosela a Natasha

-          ¿tu mamá?

-          Jajaja… no es gracioso Rogers – bufo algo ofendida

Las cosas estaban cubiertas de polvo y olían demasiado a humedad todas excepto una, el comedor. Parecía estar limpio como si alguien hubiera puesto esas cartas allí a propósito, las silla tenia marcas de que alguien la había usado recientemente, Natasha apenas reía haciendo comentarios bastante pasados de tono sobre lo redondo y bonito que debía ser ese trasero para marcar así la empolvada silla, Steve apenas reía por lo bajo cuando noto una foto muy particular, era la imagen de un muchacho de no más de quince o dieciséis años, suaves cabellos naranja caían por sus mejillas, esos ojos tan expresivos y a la defensiva miraban atentos mientras su delgadas y varoniles cejas le daban ese no sé qué digno de un modelo, cara bonita, labios gruesos listos para ser besados para cualquier chica, una oreja perforada con un curioso arete, llevaba una camiseta o quizás una chamarra con las mangas rotas quedo embobado viendo la foto llenándose de una terrible tristeza, en definitiva este lugar debía estar más que embrujado

-          ¿Qué pasa grandulón? – comento la chica antes de ver la foto – oh… es el

-          ¿Quién? El que escribió esto, si ya no está aquí solo significa que está muerto

-          Eso explica por qué este lugar tiene tan malas vibras

-          ¿tu creyendo en energías? Eso es nuevo

Ella soltaba suaves risitas plagadas de incredulidad, le tomo de la mano y le arrastro hasta donde había un viejísimo tocadiscos de gramófono que parecía sacado de la misma época que el súper soldado, soplando con fuerza dejo volando todas esas partículas de polvo en el aire haciendo toser al rubio, ella tomo una manivela y girándola con fuerza comenzó a darle cuerda y como en un crujido fantasmal una dulce y triste voz cargada de nostalgia de recuerdos desconocidos cantaba a un amor perdido en un blues  que apachurraba el corazón

-          Tiene buen gusto – comento Steve reconociendo a la cantante

-          Ya veo…

-          ¿Qué sucede?

-          Nada

Tomaron las cartas cerraron con llave y volvieron a SHIELD con todas esas cartas, parecían cuentas de luz y facturas del banco como anuncios de hipoteca por la cantidad de sellos pegados al sobre, Steve se puso muy a la defensiva el resto del trayecto, no hablaba y parecía bastante incomodo como para dormir en el auto, se encerró en su cuarto sin siquiera comentar nada, la curiosidad le podía más que su obediencia de soldado y le estaba delatando

-          ¿Qué pasa? – pregunto Natasha antes de estacionar el auto

-          No es nada

-          ¿te robaste la foto de la cocina cierto?

-          ¡no!

-          No sabes mentir, la tienes en tu bolsillo con todo y marco

-          C-como

-          Soy una espía internacional, se cuando alguien hace semejantes tonterías. Mientras Fury no se entere no pasa nada, ¿Por qué la llevas contigo todo el tiempo?

Steve se sintió más que delatado era verdad se estaba obsesionado con la fotografía, su composición el fondo donde se veía el sol y la calma de algún pueblo pequeño, por como sonreía el chico a la cámara ¿Quién la tomo? ¿Por qué estaba allí?  

-          Tengo un millón de dudas, las cartas, el chico de la foto, no parece su hijo o algún pariente

-          No lo es, las cartas son eso, facturas

-          Bien

-          Bien entonces vamos tu vuelve a casa que yo me encargo del resto ¿ok?

-          Ok

Steve regreso a su sencillo apartamento en D.C. vivía en un viejo edificio donde se encontró con su encantadora vecina Sharon, era divertida aun para ser enfermera con turnos bastante pesados, le gustaba coquetearle con la sutileza que solo alguien tan chapado a la antigua como él podía hacer, con pequeños gestos y sonrisas que rara vez ella devolvía. Entro a su recamara y dejando a un lado la foto que había estado guardando con recelo en su bolsillo se cambió para ir a dormir, no sin ates acomodar la foto en la mesita de noche. No pudo dormir pensando en que estaba pasando, el por qué le enviaron solo a recoger facturas de una casa en medio de la nada… solo se revolvía en la cama llenándose de dudas y casi creando películas enteras sobre espías y dramas de soviéticos y demás conspiraciones que escuchaba en history chanel, sin poder aguantar un segundo más se levantó a las tres de la mañana a buscar un destornillador y rompiendo cuidadosamente el seguro que fijaba el vidrio del portarretratos saco la fotografía, era reciente por lo brillante del papel no estaba pegajoso o nublado, noto como había algo garabateado en el respaldo junto al típico logo de kodak “Texas julio de 2006”

-          fue hace seis años – murmuro aterrado

tomo la fotografía oliendo ese distintivo aroma del papel especial, busco alguna otra cosa adherida al marco algún nombre o alguna pista y entonces allí estuvo frente a él todo ese tiempo en una minúscula letra garabateada en azul básicamente para marcar el encargo a la hora de la entrega donde era imposible de ver estaba la primera pista valiosa “Vega”

-          Vega…

Con ese nombre en sus labios llego el amanecer y con él un muy enojado Nick Fury a su puerta, con botas militares y ese abrigo negro sacado de alguna película de Matrix el hombre solo le juzgaba duramente con su único ojo con tal rabia que precia que el ojo bajo el parche también le observara, Steve le dejo pasar sabiendo que no habían excusas o motivos, no era capaz ni de cumplir una misión tan simple como buscar correspondencia. Nick solo suspiro frustrado ¿cuándo dejaran de meterse donde no deben? Stark les había hackeado mas de un cogido y acceso que ni la CIA tenia autorizado, SHIELD guardaba cosas peores que el proyecto MK aunque con menos víctimas o por lo menos con menos escándalos, guardaban cosas que nadie querría ni debía saber y ahora estaba allí el símbolo patrio más renombrado de los últimos setenta años fastidiándole el día, Romanoff le comento que encontraron todo solo y que Steve se había picado de una muy mal sana curiosidad por alguien que salía en una foto

-          ¿se puede saber desde cuando robas en casas abandonadas?

-          ¿te lo dijo? – renegó ofendido con la pelirroja

Steve estaba demacrado un hombre acostumbrado a dormir juiciosamente ocho horas trotar comer bien y demás no estaba hecho para la vida noctambula así que en menos de nada ya tenía profundas y marcadas ojeras en su rostro y la barba mañanera no ayudaba en nada

-          No, pero me pregunto ¿hay algo malo si yo sacara algo de allí? Tienen unas cucharitas de té preciosas… pensé que tú las tenias

-          ¿para qué quiero cucharas de té?

-          No, pero te delataste ¿Qué tomaste? – inquirió como un maestro cansado en la dirección

-          Una foto – acepto con toda la honestidad del mundo – esta

Saco del bolsillo de su camisa mal remangada y manchada de café la foto, no temía devolverla fue a un café internet donde la escanearon y hasta fotocopiaron a color como unas tres veces, cuando Fury llego él estaba copiándola a carboncillo, le gustaba verla en un blanco y negro más familiar

-          ¡¿le dañaste el marco?! – gruño ofendido viendo la imagen desprotegida

-          Si, quería ver si escondía un mapa del tesoro – bromeo adormilado

-          Esa casa tiene discos que me hubiera encantado que notaras, había cuadros y libros… ¿y vas y te robas la foto que yo mismo mande enmarcar? Roger ¿a ti quien te entiende?

-          Señor… en mi defensa diré que por eso mismo me llamo la atención, alguien tan sonriente en esa casa tan lejos del pueblo del fondo… es muy reciente según la fecha del reverso

Fury comenzó a reírse a carcajadas haciendo que Steve se intimidara hasta casi acojonarse

-          Veras es una larga historia con mi pasado, no soy el santo que vez ahora

-          ¿santo, usted? – respondió para luego bostezar pesadamente

-          Cierra esa boca… veras, mi segundo nombre es Jules

-          Interesante… creía que era Jay

-          No Jay es de J. ya sabes… olvídalo – corto con un gesto tajante – lo mejor es que entiendas que no estamos solos

-          Se de los aliens señor… uno de ellos es muy amigo mío cuando no está fastidiando con su martillo. Ignoro que este guardando, yo solo quiero saber quién es el chico

-          Si sabes del chico sabrías del resto

Arrojo los sobres que Natasha y el habían recogido sellados a la perfección no había trampa hilos o espejos en ese momento no hasta que tomo una y recibiendo el permiso de su superior con un simple gesto abrió la primera, no habían facturas o hipotecas pendientes eran cartas escritas de puño y letra de alguien con una caligrafía espantosamente grande y chueca quizás lo había hecho un niño muy a las carreras, era letra cursiva como Steve aprendió en su propia niñez aunque estas estaban con los renglones inclinados al ser en una hoja en blanco

-          ¿Quién escribió eso? – pregunto intrigado

-          Léelas y cuando termines completa tu informe

-          Si señor – acepto haciendo un saludo militar

-          Buena suerte soldado, ojalá no mueras primero

Fury se marchó azotando la puerta tras de sí, Steve tomo aire estaba emocionado de poder ocupar su mente en cosas que no llevaran bombas o persecuciones solo seguir pistas como en el Clue

-          Veamos, Vega ¿Qué tienes para mí?

A vuestra merced

Me disculpo de antemano por ese saludo tan rebuscado, pero no soy soldado, espía ruso o asesino a suelo… no soy un monstruo radiactivo ni se dividir más de tres cifras.

-          ya somos dos – rio entre dientes   

ya pasaron los tres años que usted prometió para que yo pudiera ser libre, libre de toda esa mierda que me persigue y mortifica hasta cuando duermo. Sé que es mucho pedir aún más cuando usted lidia con el grupo de los “súper amigos” muy mal alineados, son una bomba de relojería y lo sabe

-          sí que lo sé – rio de nuevo sintiéndose más cómodo – es como charlar con un amigo

de ser necesario refrescarle la memoria del proyecto “el pasto del vecino es más verde” los rusos nos llevan años de ventaja la verdad sea dicha, los fulanos en Sokovia están por el mismo camino y mientras tanto usted busca mamuts y hombres en el hielo, buena suerte con ello. No me quejo al contrario agradezco infinitamente que a mí no me meta en esa mierda, pero en términos exactos yo Colin Vega exijo que me de la vida que ellos me arrebataron cuando tenía quince

-          lo sabía – espeto arrojando las cartas al suelo

corrió a la computadora que Natasha y su nuevo amigo Sam le estaban enseñando a usar y accediendo a internet con algo de torpeza comenzó a buscar ese nombre y como cosa rara no encontró absolutamente nada, ni Facebook o antecedentes policiales, periódicos… nada.

-          No sé qué tienen que ver en esto los de SHIELD pero si para completar el informe tengo que verte en persona… Colin, eso hare   

Notas finales:

Espero les guste no olviden comentar si algo les gusto o no (¿

Hasta la próxima

 

 

 

Loading...



Introduzca el código de seguridad que aparece debajo: