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Wasted Times por DudeDowney

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Notas del fanfic:

Inspirado en la canción "Wasted Times" de The Weeknd, se las dejaré traducida, recomiendo que la escuchen antes.

 https://youtu.be/X3slShbuof8

Créditos al autor, el video no me pertenece 

Los personajes mencionados no me pertenecen 

Prohibida la copia o adapatación (sin antes consultar al autor).

No incluye spoilers de Infinity War, pero sí hay pequeños fragmentos que se han visto en los trailers.

Notas del capitulo:

¡Hola! Este es mi primer fic, pero les juro que lleva bastante tiempo de planeación.

Todo sucede en el MCU, antes de IW, pero cambié muchas cosas. Espero que lo disfruten.

Sin más que añadir, ¡a leer! 

 

"Wasted times

I spent with someone else

He wasn't even half of you

Reminiscin' how you felt"

 

 

 

 

Había pasado poco más de dos años desde la Guerra Civil, aquella que consistía en dos bandos; los buenos y los malos, los que tenían la razón y los que la habían perdido, pero, ¿Cuál era cuál? Eso ya no importaba, por lo menos no para Steve Rogers, el ahora buscado ex-Capitán América, y él sabía que no era el único que pensaba lo mismo.

Cada día era una batalla interna, tratando creer que había hecho lo correcto, pero sabía que no lo hizo de la mejor forma. No podía lamentarse, no había sido el único afectado, todos sus amigos y los que al parecer ya no lo eran tanto, sacrificaron mucho por esa ridícula guerra, algunos incluso a sus familias, como era el caso de Clint y Scott, pero por suerte ellos pudieron conseguir arresto domiciliario.

Desde aquel día, Steve lo perdió todo, no sólo su libertad o los ideales por los que tanto había peleado; perdió la gran familia que formaban los vengadores, perdió su relativamente nuevo hogar, pero sobre todo perdió a la persona que más ha amado, incluso más de lo que amó a Peggy, Steve perdió a Tony. Y lo supo en la batalla que se desató entre ellos y Bucky, lo pudo ver en sus ojos, Tony estaba dolido, y él había sido el único responsable. Creyó estar protegiéndolo, pero en realidad sólo se protegía a sí mismo, fue egoísta y un completo idiota. Admite que se dejó cegar por su amistad con Bucky, él era su amigo antes de todo.

"Yo también lo era", -mierda-, fue un completo idiota.

Después de ser descongelado, Steve estaba perdido y solo. Hasta que conoció a Tony, no fue amor a primera vista, incluso no se soportaba uno al otro. Pero al verse prácticamente obligados a trabajar juntos, se dieron una oportunidad. Fue así que se fueron conociendo realmente, poco a poco, primero siendo más tolerantes, respetando las opiniones del otro, y disminuyendo sus peleas. Después fueron saludos en la mañana, cumplidos cuando uno hacía lo correcto, bromas que sólo ambos entendían, apodos, pequeñas pláticas en la noche, que después se alargaron hasta al amanecer, y ninguno disfrutaba finalizar, en ellas se revelaban secretos, miedos, inquietudes, deseos... sin querer, había nacido algo más que amistad.

En el instante en el que el Capitán se dio cuenta -después de negarlo infinidad de veces- que ya no era simple amistad lo que sentía por Stark, todo empeoró para él, se había vuelto imposible ignorar los vuelcos que sentía en su pecho al estar con Tony. Cuando platicaban, Steve tenía que fingir hacer algo más o ver directamente aquellos ojos cafés, para no ver los ahora deseados labios del castaño y cometer una tontería. Cuando apenas tenían un pequeño roce o el contrario hacía un pequeño cumplido hacia él, se sonrojaba como una tímida adolescente enamorada. Se sentía completamente estúpido, pero no podía decirle nada al que se había convertido en su mejor amigo, no era justo para él, o para ambos, ponerlos en una situación donde el rubio sabía que no tenía las de ganar. Tony se merecía una vida normal, y el mayor de ellos dejó ese propósito muy enterrado en el hielo.

Aún así, Steve se confundía con ciertas actitudes que Tony tenía con él, y crecía una pequeña, pero muy, muy, muy pequeña esperanza de que su compañero pudiera sentir lo mismo. Pero así como se planteaba esa idea, era rápidamente descartada, pues Tony no se había ganado el título de Playboy por nada. 

Bruce Banner, mejor conocido como Hulk y la mayor amenaza para Steve -no precisamente por el gigante verde en el que se convertía- formó un fuerte vínculo con Tony desde el primer momento, comunicándose entre sí en lo que parecía otro idioma para el anticuado Capitán. Tony siempre jugueteaba con el científico, podían pasar horas, incluso días en el laboratorio haciendo no sé qué, Banner siempre ayudaba a Tony en alguna idea loca que se le cruzaba al castaño de la nada, juntos habían descubierto los planes de SHIELD con el teseracto y después habían creado a Ultrón, aunque claro, había sido idea de Tony. Inconscientemente soltó un sonoro suspiro el día que notó que Natasha Romanoff, su mejor amiga, coqueteaba con el doctor, y éste le respondía.

Poco le duró el alivio, pues Banner no era el único obstáculo cercano a su Tony, también estaba Pepper, asistente, mejor amiga, ex pareja, prácticamente jefa de Stark Industries. Rhodey, que conocía a Tony desde que ambos usaban pañales -metafóricamente-. Todas las hermosas modelos que Tony conocía en cada fiesta que iba - que todos los días-. ¡Incluso Thor estaba incluido en su lista!.

Steve Grant Rogers jura que no eran celos, sólo era observador. Además no sospechaba de todos, claramente de Clint no, incluso antes de que se descubriera que ya tenía una familia establecida, el rubio nunca lo vio como amenaza. Punto para el Capitán.

 

Pero llegó el día donde dio a conocer sus sentimientos a Tony, o algo así... todo después de los sucesos con Ultrón.

Había sido una típica noche en las Tony le despertaba porque tenía en mente alguna cosa que renovaría otra cosa. No pueden culparlo, Steve aún no entendía ni tantito el lenguaje del menor, pero el simple hecho de estar a solas con el hombre que le arrebató la paz de sus pensamientos, era un enorme privilegio para el rubio; ver el pequeño brillo que se asomaba en los profundos y tranquilizantes -por lo menos para Steve- ojos castaños mientras le confesaba su plan, su melodiosa voz, siempre confiada frente a otras personas, se encontraba llena de emoción, con un pequeño aire infantil sin pizca de sarcasmo.

Ese día, estaba rompiendo la regla más importante; no divagar. El rubio decidió explorar más allá de la mirada castaña, repasando el rostro del contrario como si fuera la primera vez que lo veía, y concluyó que  la única forma de describirlo en una palabra era perfección.

Su mirada se posó finalmente en zona de alto riesgo; los labios del genio, escuchando poco o nada lo que decía éste. En contra de todo pensamiento racional e ignorando la voz de la conciencia gritándole desesperadamente que esto terminaría mal, Steve acortó la distancia, uniendo sus labios en lo que sería un tímido y algo -muy- torpe beso. Abrió lentamente sus ojos sin saber que los había cerrado, para encontrarse con la mirada sorprendida del castaño, e inmediatamente se separó de él.

-T-Tony... Perdón, n-no sé lo qué pasó, yo-yo-yo- Steve estaba tan apenado, sentía que su corazón pronto se le saldría del pecho, ni siquiera podía formar una frase coherente -Olvídalo, por favor- fue lo único que atinó a decir ante un atónito Stark.

Pero cuando estaba a punto de levantarse, una firme mano lo detuvo, halándolo con fuerza y de la nada se encontraba en los labios del castaño por segunda vez, pero el beso era correspondido. El capitán estaba más que extasiado, y de un momento a otro, el castaño se encontraba debajo de él, sin separarse un sólo milímetro, llenándose de castas caricias. Todo iba más que perfecto, hasta que Tony comenzó a desabrochar su pantalón, quería llevarlo más allá.

-Tony... no...- Steve hablaba entrecortadamente debido a los pequeños besos que eran detenidos por él.

-Vamos Capi, ¿No quieres divertirte un rato?- susurró Tony, no estaba dispuesto a parar, pero al parecer esas palabras molestaron al mayor, pues se separó completamente, -¿ahora qué?-

-NO, tú no lo entiendes Tony, no puedo creer que creyeras que sólo quiero "divertirme", ¿acaso te parezco esa clase de persona? Yo no quiero una noche de diversión y ya, Anthony, yo quiero estar contigo todos los días que me resten de vida, porque estoy perdidamente enamorado de ti, aunque yo sé que tú no de mí- Decía fuerte y sin pausas el ahora conflictuado rubio, sonando más alterado de lo que esperaba.

-Steve..- Tony lo llamó confundido

- Oh, no no no, escúchame tú a mí Stark, tú no has tenido que sufrir lo mismo que yo, simplemente vas ahí con tu gloriosa existencia, creyéndote dueño del mundo, coqueteando con cuanta persona se te plazca mientras yo he tenido que ignorar que yo ya no te veo como un simple amigo...- el rubio estaba levantando más y más la voz con cada palabra que salía.

-Steve-

-... no es nada fácil ver cómo otras personas te hacen reír cuando lo único que anhelo en esta vida es hacerte el hombre más feliz, pero tú no te percatas de que yo haría todo por ti. ¡Pero no! Siempre tienes que ver todo como un juego, uno en el que crees ganar, pero déjame decirte tus verdades...-

-Rogers...- Dijo Tony la poca paciencia que le quedaba, pero el otro seguía y seguía

-... te crees capaz de todo pero no es así Tony, los sentimientos de las personas no son un juego, disculpa por haberme enamorado de ti, señor sabelotodo, jamás quise ponernos en una situación así, pero, ¡sorpresa! Resulta te deseo más que a nada en esta vida, ¿sigues queriendo tu nochecita de diversión?, pues conmigo no la tendrás, yo no...- se vio interrumpido por un repentino beso, terminando con las incoherentes palabras que salían de su boca, y sólo observó a Tony.

-Bueno, encontré una forma 100% eficaz para callar al gran Capipaleta finalmente- logrando formar un ceño fruncido en el mencionado.

-¿Que no oíste nada?

-Fuerte y claro, Capitán.

-¿Y?

- Bueno, dejando aparte a un lado las parte en donde dices que soy un egoísta y prácticamente una zorra... zorro, lo que sea...- Steve se arrepintió, no era su intención decirle eso.

- No es lo que...- Rápidamente fue callado con una mano en su boca, negándole el hablar.

-No, no, no, es mi turno de hablar. Si fuiste suficiente hombre para decir todo eso, debes serlo aún más para callarte y cumplir lo que dijiste-

-¿El qué?- dijo Steve mientras el genio apartaba lentamente su mano, y al oír eso, rodó los ojos.

-¿En serio tengo que decírtelo todo? No estoy seguro si soy un "sabelotodo" o sólo eres estúpido- Tony suspiró cansado y se acercó al rubio, dejando una casi inexistente distancia entre sus labios- hazme el hombre más dichoso del multiverso estando a tu lado cada día de lo que reste de mi vida, porque nada me haría más feliz, que ser tuyo y que tú seas mío, porque sí anciano; estoy enamorado de ti, y no quiero sólo una noche contigo, ni mucho menos sólo sexo... bueno sí, eso me encantaría, pero también quiero que lo primero y lo último que vea sea la misma cara de idiota que tienes en este momento. -susurraba el genio, cruzando sus castaños ojos con los orbes celestes, era una mirada tan intensa que no parecía vacilar en ningún momento.

-W-Wow- fue lo único que atinó a decir Steve, sentía que pronto vomitaría su acelerado corazón. Sin duda, Tony nunca lo dejaría de sorprender.

Tony rodó los ojos por segunda vez - ¿Qué? ¿Vas a besarme ? -dijo en su típico tono sarcástico y a la vez, juguetón.

Steve sonrío ampliamente - En eso estaba pensando-

-¿Y qué estás esperando?- y finalmente acortaron distancias, en el beso número... esa noche ya habían perdido la cuenta, pero fue el más perfecto de todos, sin prisa, tan lleno de armonía y sinceridad, sincronizando sus corazones.

Sin darse cuenta, Steve había empezado a llorar en algún punto de sus recuerdos, mientras sostenía aquel viejo celular, esperando una llamada que nunca llegó.

-He conocido a pobres bastardos que lloran al manosear a sus novias por primera vez, pero ver llorar al gran ex Capitán América manoseando un teléfono, viejo, eso ya es otro nivel que no creí que existiera-

Dirigió la mirada al dueño de aquel comentario, encontrándose con este recargado en el marco de la puerta y con una sonrisa burlona. Steve soltó una leve risa que sonó más como un suspiro.

-Bucky, ¿cómo estás?- abandonando la ventana panorámica en la había permanecido recargado todo este tiempo, dejó de llorar y trató de sonar lo más tranquilo posible.

-Aunque me hayan lavado el cerebro infinidad de veces, puedo jurar que estoy mucho mejor que tú- dijo en un intento de animar a su amigo, y este sólo le sonrió de vuelta - Vamos Steve, es muy patético seguir viéndote así, ¿por qué no dejas a un lado tu orgullo y le hablas?- 

-Sabes bien por qué Bucky, además, él no me necesita-

- Oh, vamos, eso es mentira, por todo lo que comentan los demás, y lo muy, pero muy poco que lo "conocí" en la batalla del aeropuerto, se notaba que estaba muerto por ti. Si tanto lo extrañas, recupéralo, incluso ignorando lo que pasó aquella vez, tal vez estaba nervioso y no puedes culparlo-

El capitán sabía a qué se refería su compañero. Fue nueve meses después de que lograran escapar, el capitán estaba al borde de la desesperación, una noche donde ya no pudo aguantar, y decidió llamarlo.

El teléfono sonó alrededor de unas cuatro veces en las que Steve se ponía más y más nervioso, hasta que finalmente la llamada fue tomada ~ por un momento sintió que su muy agitado corazón se paraba de pronto~ Pero nadie respondió.

-¿Tony?- dijo al saber no iba a recibir un saludo -Tony, soy yo- Qué listo, Capitán Obvio. Aunque esperaba una burla de parte del otro, sólo hubo silencio -E-escucha Tony, por favor, necesito verte, no sabes cuánto te he extrañado todo este tiempo, sé que no es fácil, pero estoy desesperado, no puedo comer, ni dormir, ni si quiera respirar sin pensar en ti, me equivoqué, pero nunca fue un propósito lastimarte, no sería capaz ,te amo bastante para hacerlo con intención, sé que unas palabras no bastan, pero en verdad lo lamento y estoy dispuesto a todo por ti, por favor, Tony...-terminó de decir sin realmente querer hacerlo, tenía un nudo en la garganta que le impidió seguir hablando, y unas lágrimas amenazaban con salir. - Tony, yo...- pero Steve no pudo si quiera terminar, cuando lo primero que se escuhó del otro teléfono fueron esos pitidos que avisaban que la llamada había sido finalizada, y Steve sintió que podría morir en ese momento, creyéndose tan miserable. El mensaje era claro, prometió no molestar al castaño a no ser que él quisiera lo contrario

- Tal vez tengas razón, pero... no estoy preparado-

-Como quieras- dijo rendido el antes Soldado del Invierno- sólo no pierdas tanto tiempo, puede que después sea demasiado tarde, aunque después de dos años, no sé si eso sea posible. Ahora, vamos a entrenar, Sam nos espera y sabes que es poco paciente- y acto seguido se levantó.

-Ve, los alcanzo en un minuto-

Bucky le sonrió sinceramente, dandole una pequeña palmada al hombro de Steve, demostrando comprensión y apoyo, pues él más que nadie, sabía que no había sido nada fácil para su compañero todo esto, y lo hizo por él. El rubio le devolvió una pequeña sonrisa y fue así como el contrario salió de la habitación.

Steve llevó nuevamente su mirada hacia ventana que le daba una hermosa vista de la desconocida Wakanda, habían estado viviendo ahí alrededor de siete meses. Después de la Guerra Civil, tenían que permanecer escondidos, y no duraban más de un mes en un lugar. Pero por fin el sargento había despertado, y el rey T' Challa les ofreció quedarse el tiempo que gustasen.

Bucky había sido su pilar durante los años antes de ser un súper soldado, y lo seguía siendo sin que Steve se lo pidiera. Y por cosas del destino, siempre se volvían a encontrar. Estaban dispuestos a dar su vida por el otro, definitivamente eran como hermanos de diferente madre. Pero la gente mal interpretó todo, incluyendo Tony. Nunca había sido infiel a su pareja. Todo fue por la amistad que le debía al sargento. Aunque debe admitir que Bucky y él intentaron algo más, poco después de que su compañero despertó, y fue bueno, pero no funcionó, él no era ni la mitad de lo que es Tony, nadie jamás llenaría el vacío que dejó el castaño en él, y Bucky lo entendió, siguieron siendo los mismos grandes amigos de toda la vida. Bucky era el único con el que se había permitido mostrar lo perdido y acabado que estaba realmente Steve. Pero siempre manteniéndose tranquilo frente a los demás.

-En fin- pensó en un suspiro el capitán cansado de tanto recordar sus pesares, guardando el viejo celular donde no pudiera ser dañado,aún esperando el llamado de esa persona. Y salió de su habitación para encontrarse sus impacientes compañeros.

 

 

"Tiempos desperdiciados
Que pasé con alguien más
Él ni siquiera era la mitad de ti
Estoy recordando cómo te sentías"
Notas finales:

No sean tímidos, dejen su comentario.

¡Espero que les haya gustado!, en breve subiré el siguiente capítulo.

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