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Entre el fuego y el hielo [Junjou Romántica & Yuri On Ice] por Daidarabochi

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Notas del fanfic:

N/A: NI JUNJOU ROMÁNTICA NI YURI ON ICE NOS PERTENECE. AMBOS SON PROPIEDAD DE SUS RESPECTIVOS AUTORES

Notas del capitulo:

Esperamos que os guste ! :)

 

Intentaremos actualizar a la mayor brevedad posible.

 

El amor es algo sumamente caprichoso, y a menudo, sin lógica.

 

Aveces puedes sentirte atraído por algo contrario a lo que siempre había sido tu prototipo, o simplemente enamorarte de la única persona con la que es imposible estar.

 

Aún así, nuestra mente es retorcida y nunca pierde la esperanza. No quiere alejarse de ese alguien, aunque por ello nos destrozamos por dentro.

 

Y si de masoquismo emocional se trataba, Misaki podría ganar campeonatos.

Un joven de 18 años, pelo castaño, de ojos verdes y con rostro dulce y aniñado, caminaba por los bulliciosos pasillos de su universidad con la mirada perdida.

Su mente estaba muy lejos del campus, muy lejos de todos.

No podía evitar darle vueltas a lo que acontecería unas horas después.

 

Tras varias semanas de exámenes parciales, saldría de fiesta con sus amigos para celebrar que habían terminado. Pero ese no era el problema. 

A él le encantaba divertirse con sus amigos de clase. El problema era que a su amigo Yurio se le había ocurrido invitar a su hermano mayor, Viktor, y junto a él, a sus amigos.

 

Yurio era el amigo de la infancia de Misaki, e incluso habían acabado estudiando en el mismo campus.

Por ello, Misaki conocía a la perfección a Viktor y a sus amigos.

Aunque a él le preocupaba en especial Akihiko Usami, o como él lo llamaba, Usagi-san, quien era el mejor amigo de Viktor, y un chico extremadamente sexy a ojos de Misaki.

 

Desde que lo conoció con apenas trece años, se enamoró perdidamente de él.

Se podría decir que fue un amor a primera vista, de esos de película.

Y no era para menos.

Akihiko era un joven de 25 años, ojos violetas y pelo plateado. Físicamente perfecto y además de familia adinerada, heredero de un gran holding de empresas. 

 

Si se buscase la palabra perfección en el diccionario, seguramente habría una foto de Akihiko en uno de sus coches deportivos que tan a juego iban con él.

 

¿El problema?

 

Akihiko llevaba años enamorado de otra persona. Nada más, ni nada menos que el hermano mayor de Misaki. 

Y por tanto, él jamás había tenido la oportunidad de declararse a Usagi-san, como él lo llamaba gracias a su hermano.

 

No veía ninguna posibilidad de ser correspondido, ya que al lado de su hermano, él se veía a sí mismo totalmente inferior, y sin posibilidades de ganar.

 

Así que ir a una fiesta a la que también acudiría Akihiko, creaba en el castaño una mezcla de emociones que le revolvía el estómago.

 

Por una parte quería ver a su Usagi-san, quien seguramente estaría guapísimo con alguno de sus perfectos trajes. 

Pero por otro lado, le gustaría poner cualquier excusa y no ir a esa dichosa fiesta, para así ahorrarse el mal trago de ver algo que ansía, pero que jamas podrá tener.

 

Misaki se revolvió a sí mismo el pelo, intentando dejar de darle vueltas a las cosas, sin conseguirlo. 

Finalmente, terminó en la puerta de la cafetería del campus, revisando con la mirada todas las mesas.

Y con un suspiró caminó hasta una vacía.

 

—Yurio... Tarde como siempre— susurró el castaño para sí mismo.

 

Sacó su móvil para llamar al rubio.

Pero en vez de marcar su número, abrió Instagram sin pensar, y justamente se topó con una foto que acababa de subir Akihiko.

 

No pudo evitar cotillear de nuevo el perfil entero del joven, aunque ya lo hubiera hecho miles de veces.

Misaki estaba tan ensimismado mirando las fotos de Akihiko, que no se percató de que alguien se acercaba por su espalda.

 

Un joven rubio, de finas facciones y ojos verdes, se agachó, dejando su rostro a la altura del hombro derecho de Misaki, pudiendo así ver lo que éste miraba.

 

Al instante, el rubio le quitó el móvil de las manos, sobresaltando al castaño.

 

—¡¡YURIO!!— exclamó éste desesperado al ver cómo el chico le empezaba a dar “like” a todas y cada una de las fotos de Akihiko— ¡¡DAME EL MÓVIL!!— gritaba el castaño dramáticamente, intentando arrebatárselo sin éxito.

 

—¡Venga ya! A ver si con esto, Usagi capta tus indirectas— dijo Yurio intentando zafarse del agarre de Misaki.

 

—¡Dámelo Yurioooo!— se desesperaba ya el joven.

 

Tras un poco más de forcejeo, el rubio le devolvió el móvil a su amigo, y éste se apresuró a quitar todos esos likes antes de que Akihiko los viese.

Mientras tanto, Yurio se sentó de forma indiferente donde antes se había sentado Misaki, haciendo que su amigo tuviera que coger otra silla.

 

—Esta noche es tu oportunidad— le dijo el rubio con seriedad.

 

—¿Qué? ¿Oportunidad de qué? De que te bloquee de mis contactos será porque me la lías siempre...-intentó evadir el tema Misaki.

 

—Oportunidad de que te declares a Usagi ya— dijo Yurio— Llevas años haciendo el papel de mejor amigo. ¿Y para qué? ¿Para luego venir llorando a mí a contarme tus penas? Deja ya de ser tan Drama Queen porque me pones enfermo— las palabras directas de Yurio no afectaron a Misaki, ya que estaba más que acostumbrado a su actitud explosiva.

 

-Hablando de enfermo... Anoche me empezó doler la tripa, y aún no se me ha quitado. No sé si podré ir a la fiesta ja ja. Qué mala suerte, ¿eh?— la risa forzada del castaño, sumado a lo mal que mentía, hicieron que Yurio frunciera el ceño al máximo. La poquísima paciencia que tenía, ya se había agotado con esa mala excusa de Misaki.

 

—¡TÚ TE PIENSAS QUE SOY TONTO!— Yurio se acercó, pegándose totalmente a su amigo, y le miró a los ojos fijamente—Esta noche vas a venir, aunque sea a rastras. Vas a ver al don perfecto, y le vas a decir la verdad, que estás enamorado de él desde hace años— le dejó cristalino la cosas a Misaki, quien sólo pudo asentir aterrado.

 

—¡Misakiiii, Yurioooo!— un chico de pelo negro y expresión amigable, se acercaba a ellos con una enorme sonrisa desde la entrada de la cafetería.

 

—Anda, ¿Yuri? ¿No te ibas al club de patinaje?— preguntó Yurio cuando el moreno estaba ya junto a la mesa.

 

-Al final nadie se ha apuntado... Y no quería entrenar solo. Es aburrido. Así que antes de irme a casa, he venido a echar un vistazo por si estabais aquí— explicó Yuri con una sonrisa resignada.

 

—Si sigues sin entrenar, al final no vas a poder presentarte a ninguna competición— le regañó Yurio con el ceño fruncido— Necesitas un entrenador o algo.

 

-Lo sé... Pero eso es muy caro. Tengo que conformarme con el club...— El patinaje sobre hielo era el hobby favorito de Yuri, por lo que la tristeza de notaba en sus palabras.

 

—¡Uy que tarde! Pues nada chicos, yo me voy ya. ¡Nos vemos!— Misaki vio el cielo abierto, pensando que Yurio se podría quedar hablando con Yuri, y él podría huir a casa, donde su amigo no podría sacarle. Pero Yurio le agarró, y le sentó de nuevo en su silla con una expresión terrorífica en el rostro.

 

—¿Y tú dónde te crees que vas? No hemos terminado de hablar. De esta noche no te libra nadie— le avisó Yurio haciendo que Misaki temblara viéndose acorralado.

 

—¿No quieres venir a la fiesta? Aah... ¿Es porque Usagi viene?— preguntó Yuri interesado.

 

-No, es porque es un cobarde. Pero no te preocupes que ya hago yo mis funciones de mejor amigo, y le ayudo a superar su retraso— afirmó Yurio orgullosamente convencido.

 

—¿Mejor amigo? ¡Me estás empujando a las vías del tren sin miramientos! ¡Yo no tengo nada que confesarle a Usagi-san! Y si lo tuviera, que no lo tengo, ¿que haría si me rechazase? No habría vuelta atrás... Sería el fin de mi amistad con él. No podría soportarlo— comenzó a cavilar el castaño poniéndose en la peor situación.

 

-¡Deja de ser tan inseguro! ¡Idiota! Yuri, dile algo tú porque al final voy a tener que tomarme un Valium por su culpa— exigió el rubio señalando a Misaki.

 

-Calmaos, calmaos... Misaki, vente a la fiesta. Diviértete y tómate algo con tus amigos. A lo mejor así, al ver a Usagi, se te aclaran un poco las ideas... ¿Qué es lo peor que puede pasar?— medió entre ellos Yuri, calmándolos y haciendo que Misaki considerara de nuevo el ir a esa fiesta.

 

Porque, tal y como había dicho Yuri, ¿qué era lo peor que podía pasar?

Notas finales:

Esperamos que os haya gustado! Si es así, dejadnos un review! :)

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