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The sorcerer against bullshit (CHANKAI) por kenetikai

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Siempre se puede contar con que sol es la cosa más alta en el cielo, a una romántica altura; centelleante cayendo de lleno sobre la superficie, especialmente durante las tardes en otoño, cuando el cielo cambiaba de color más temprano.

El cielo otoñal estaba fragmentado entre un tono melocotón y naranja resplandeciente cuando llegó a la pequeña y frágil aldea, un jueves por la tarde. Mientras rondaba como una silueta inestable por las calles, todos los pueblerinos tenían los ojos sobre él; era el tercer forastero que llegaba, pero por mucho el más interesante; el usa un abrigo capa largo bastante oscuro, completado por unos pantalones con pliegues metidos en sus botas altas. A la vista es un joven alto de pálido rostro y cejas espesas y suave cabello azul. Sin contar que tiene desmesuradas orejas. Viene del salvaje sur, caído desde las tierras vacías de las montañas, más allá de las afueras del reino de Byun. El joven forajido es aprendiz del supremo, un brujo.

Específicamente, un brujo del aquelarre Bassel.

Verlo allí, exhibiéndose como un hombre de negro entre ellos, que son los hombres de dios; habitantes aterrorizadas de un pueblo sin gloria, presas de extraños ataques que recaen en un torcido arcano destino. Pasan sus días y noches afligidos mientras la semilla del mal se apodera de la tierra. Para ellos todo ha quedado sin definir, porque un brujo en el pueblo no es más que una de tantas tragedias en la aldea. El reciente mal augurio en los últimos días.

«Un aprendiz de cuernos de cordero», decían los pueblerinos mientras se alejaban murmurando airadamente del joven, « que horror » las voces lentas de las personas al caminar se desvanecían al llegar a sus oídos. Eran susurros constantes para él, enturbiaban su desgraciada alma.

El cielo había empezado a oscurecerse cuando él brujo empujo la puerta para abrirla. Era una sucia taberna y hostal improvisado, con piso de mármol agrietado. Había unos hombres ocupando las mesas, tienen las barbas nudosas y caras serias. Facciones desgastadas por la guerra, todos ellos bebiendo y apostando. El aprendiz no los miró, ni vio atrás, se acercó directamente a la mujer detrás de la barra mostrador, ella recogía en un silencio escandaloso las botellas de cerveza clara ya vacías. Una vez de frente, el forastero se aclaró la garganta, para obtener la atención de la dama.

Ella, desdeñosa le echo un vistazo.

"Aquí no se permiten gatos" Señaló al animal que sobresalía de la bolsa de cuero del brujo.

Su gato Toben, su fiel compañero dormitaba en el interior de su mochila, en una pose rara; una pata trasera y la cabeza salían por la abertura. Es un gato medio grande, gris y repugnante. El brujo se quitó la bolsa de su hombro y con una mano cargo al gato, poniéndolo de frente a su cara. El gato abrió un ojo y bostezo hacia el su aliento pestilente.

"Espérame afuera" le dice al gato y lo suelta en el piso. El felino se estira y se arquea, saliendo por una ventana del hostal moviéndose con gracia.

La chica no cuestiona la obediencia del gato, ni se impresiona. Para ser verdad, ella ha visto pares de cosas más extravagantes que un gato mágico cualquiera y un brujo sospechoso.

"Hmm" dice ella, siendo breve.

Apoya su codo en el mostrador y su cara en la palma de su mano. El brujo al verle el rostro, viendo directo aquellos ojos marrones con emociones escondidas, nota entonces que aquella mujer es una gitana. "¿En que la ayudo?"

Esto será más difícil de lo que pensó. La mujer carga con una presencia maravillosamente sólida y confiada.

"Necesito una habitación" declaro el brujo, perteneciendo muy quieto al hablar. Tenso como un gato, se requería de mucha magia para que el hechizo Concilium* funcione en aquella gitana, y Chanyeol trata tanto como puede, trata de hechizarla. Doblegarla a su voluntad. Es como si su mente tuviese un candado.

"Tengo el hostal lleno" la mujer tenía un gran collar elegante hecho a mano haciendo juego con sus grandes pendientes que tintineaban cuando se movía, tiene pulseras y anillos en ambas manos. Sus accesorios brillaban, la joyería era exquisita pero todo en conjunto hacia un estilo un tanto chabacano. "Es temporada de caza, como puedes ver" dijo entre dientes, irritada. "No me doy abasto, me temo que no te puedo dar asilo" lamento sin sinceridad.

"Tienes el único hostal de todo el pueblo" río entre dientes el joven, pasando una mano por su cabello grasoso, poco manejable en esos momentos después de una larga jornada de siete días.

"Sí" confirmó ella fácilmente. Encogiéndose de hombros y arrugando la cara.

El brujo ya esperaba esa contestación, ciertamente no iba a conseguirlo de manera inmediata y menos si su magia seguían fallando.

"¿Dónde voy a quedarme entonces?" Insiste él.

"Aquí no." Concluyó la dama. "Al menos de que sea por una noche, como ya es tarde y hay toque de queda puedo rentarte una de mis propiedades que no tengo en uso. Es una casa vieja, que podría muy bien ser una ruina allá por los lindes del pueblo, pero no es barata."

"Quiero rentar ese lugar, ¡no importa el precio!" dijo con desesperación y la bella dama rodó los ojos, exasperada. Esa propuesta la había oído antes.

Y tal como había previsto el aprendiz, la gitana negó con la cabeza.

"No" repuso. "No te rentaría ese lugar ni por finas telas u oro. Aunque dudo que alguien de tu tipo pueda ofrecerme eso"

Y esa simple declaración lo hizo llegar al entendimiento de que la mujer no cambiará de opinión. Pero el joven no tenía opción, y vaya que era obstinado, sería mejor no volver a su aquelarre nunca más a volver sin nada en mano. Pese a que no es de los que ruegan, no tiene opción. No con lo mucho que hay en juego. De sobra sabe, que si no lo consigue como último recurso se echará a correr en sentido opuesto, lo más lejos del aquelarre; y vivirá una humilde vida quizá como granjero — supone que los granjeros tienen vidas sencillas— o cualquier otra profesión en la que puede tener una vida tranquila y pueda estar apartado, muy muy lejos del supremo. Piensa que puede vivir así por un tiempo... al menos hasta que el supremo lo encuentre y lo lleve a la hoguera.

"¿Puedo preguntarte entonces que puedo hacer? No me dejas con mucha variedad"

"Irte"

Se quedaron un momento en silencio. El brujo suplicando con la mirada por un par de minutos, secretamente intentando control mental en ella. Duda que funcionara. Aunque algo debió haber cambiado en la gitana, porque continuó con un largo suspiro. Actuando repentinamente más comprensiva.

"A ver, déjame ver la palma de tu mano. Quiero ver quién eres"

Entonces, por primera ocasión desde que llegó, los ojos de la gitana se ablandaron y la textura de su voz sonó cálida en sus oídos. El brujo accedió someterse a la lectura, aunque la disciplina que practicaban las gitanas era en su mayoría un conjunto de estafas. Sin protestar le tendió la mano para que se la inspeccionara, avergonzándose de lo sucia que estaba.

La chica con su dedo índice trazo las líneas que surcaban su palma, mientras tarareaba débilmente. Repasando concentrada cada rasgo.

"No lo creo" dijo ella con una media sonrisa, sin dejar de ver su mano.

En cualquier otro caso, el brujo hubiese hecho un comentario de como las gitanas siempre tienen algo preocupante y mortal que decir. Honestamente, el no necesita que alguien más le comente lo muy desafortunado que es.

"¿Qué?" Preguntó, dejando su boca ligeramente abierta.

"Veo que tienes la capacidad de amar..." Comenzó a farfullar la gitana.

El brujo resopló con escepticismo. Típico de la adivinación, respuestas vagas y cuestionables.

"Tienes un futuro muy turbio, tu línea de la mente está bloqueada" se estremece un segundo y alza la vista, al rostro del brujo "habrá un suceso inusual en tu vida pero por suerte tienes la línea de Marte, todo saldrá bien"

La gitana con angustia cerró su mano haciéndola puño y sosteniéndola por unos segundos, sumida en sus propias predicciones. Como si no acabará de atar los lazos.

"¿Y de casualidad mi mano no te dice si me rentas la casa?" El brujo bromeó, ganándose una mala mirada.

"Los de tu tipo viven una vida tan descuidada, ya te he advertido brujo"

Suspirando algo que pudo haber sido una maldición ella se giró y entró a un pequeño cuarto en la parte trasera del establecimiento. Hurgó ahí por un par de minutos hasta que volvió con un juego de llaves sonando en mano.

"Que sean 1000 lo que me pagues por día, brujo. Solo así cerramos el trato"

Al joven forastero se le formó un nudo en la garganta.

"Yo estaba pensando en unos 500 por día" confesó frotándose el cuello nervioso.

La chica hizo un gesto con las manos, exigiendo el pago desinteresada.

"¿Al mago de le acabaron las cartas bajo la manga?" Se burló con malicia "Uh, me temo que ese es el precio a pagar. Y mira que es una oferta única, un forastero paso por aquí, mucho antes que tú y me ofreció 2000 al día por la casa, pero no accedí a los caprichos del arrogante hombre"

Él no sabía si la gitana era sincera, pero estaba atado de manos. Sacó de mala gana el dinero de su bolsillo, la mujer tomo los billetes satisfecha.

Chanyeol tiene la tendencia a equivocarse, así que acordar un mal trato no es ninguna novedad para él. Si no quiere perder todos sus ahorros en una sórdida casa tendrá que apresurarse con su misión y tratar de terminar lo antes posible.

"Si tienes algún tipo de problema o necesitas algo puedes decirme. Por un poco de dinero extra, te ayudaré" la gitana le guiño el ojo cuando termino de contar el dinero, se lo metió al escote.

"¿En dónde queda? Ha sido un largo día y quisiera descansar"

"Espera aquí, le avisaré a mi hermana que te encamine." Ella se dio la vuelta y se quedó de pie junto a las escalera "¡Krystal, ven aquí un instante nena!" La gitana grito alzando la cabeza, dirigiendo su voz a la planta superior.

Una chica bajo casi de inmediato, ella se presenta como una joven hermosa. Usa leve maquillaje de colores cálidos, con rubor en tono rosa sobre sus mejillas y su cara afilada, inexpresiva. Tiene el cabello corto y la ropa que trae, es larga y poco reveladora, a diferencia de su hermana no lleva accesorios exóticos.

"¿Sí?" Ella pregunta, ya ha bajado todos los escalones y una vez a la altura del brujo, este queda con la sensación de haber presenciado un ser de luz bajar del cielo. Su voz es plana y sus finos labios muy apenas se separan al hablar.

El brujo esta cautivado por ella, quizá hechizado. Pero eso es imposible viniendo de una gitana.

La chica volvió detrás de la barra y dijo entre dientes, solo para que el aprendiz la oyera "Compórtate inapropiadamente con ella brujo y yo misma te quemo en una hoguera ¿nos entendemos verdad?"

El asintió. Y la gitana le explicó la situación a su hermana, terminado la historia con que accedió rentarle la casa. Krystal permaneció muda mientras oía, por la cara que tenía, el brujo pudo palpar la inconformidad de la chica al el fin del relato. Sus ojos viajaron a la izquierda, encontrándose con los del brujo, su cara se alargó más con molestia, su hermana le echó una mala mirada. Al brujo le dio la impresión de que aún no había acabado la conversación entre ellas, pero que más tarde en privado, la retomarían. La gitana omitió contarle la lectura de mano. Quizá eso tenga algo que ver. Puede que sepan algo que sea de ayuda o que sea lo bastante malo para admitirlo. De ser así no parece ser algo que quieran compartir con él...

"No queda muy lejos" Krystal le dice, no tenía un rostro alegre "A unos quince minutos. Nos iremos en un momento. Solo déjame empacarte unas cobijas y toallas extra en una maleta."

"Y algo para que coma" agregó la gitana. "Está muy flaco"

"No se molesten," rechazo con modestia. "ya es muy tarde, y si hacen todo eso será aún más tarde. El toque de queda..." Él aprendiz balbuceo "será pronto, no quiero que por mi causa tu hermana ande afuera a esas horas. ¿Y si nos encontramos al oso espectral? Mejor así, no quiero arriesgarlas"

Algo de lo que dijo pareció sacar de sus casillas a Krystal. La chica chasqueo la lengua y alzo una ceja hacia su hermana. Dándole a entender algo.

"Krystal" la gitana pide a su hermana, pero en cuanto lo advierte la otra exclama.

"¡Me importa un bledo encontrarme con el mentado oso espectral! La cacería que han armado allá fuera es de niños tontos. ¿No ven que esto del oso espectral es una respuesta conveniente a todos los asesinatos de gente pobre en la aldea? Jessica tú sabes que el Alcalde Van y cuernos de carnero han estado haciendo con—"

La gitana se aclaró la voz y alzo una mano. Deteniendo el pequeño discurso de su hermana, no dejando al brujo disfrutar de sus secretos. El brujo no conocía personalmente al Alcalde Van, pero sabía que él y su supremo se habían reunido a comer y fumar juntos en más de una ocasión. Chanyeol se pregunta cuánto conoce la gitana de aquellos dos.

"Váyanse ya. Mañana y los días que vienen, serán pesados" la gitana comentó con el propósito de evitar el tema. "Ten suerte con la caza brujo" se despidió antes de que los dos jóvenes salieran del hostal.

El brujo se dirigió calle abajo con la chica, quien conoce el camino, Toben siguiéndole los pasos. La noche ya irrumpía el cielo. Las calles angostas poco alumbradas eran frías llenas de misterios y los cantos estridentes de las cigarras era el único sonido producido esa noche. El brujo imagino, el solitario espectro merodeando en la oscuridad, con ojos en todo el bosque. Un ser sin voluntad propia, asechando en su escondite mientras aguanta la respiración.

"¿Siempre has vivido aquí?" El brujo pregunta a la joven. Tratando de agradarle.

"Sí" la chica arrugo la frente. "Normalmente los gitanos permanecen en grupo y viajan en remolques siempre dispuestos a pelear y a festejar, ellos no se estacan en un solo lugar. Pero la comunidad era tóxica por lo que mamá dejo ese camino e hizo lo impensable para un gitano. Se estableció en un pueblo borrado del mapa, abrió un negocio y dejó asistir a las ferias. Ella quería una vida tranquila. Mi hermana y yo, también ansiamos eso"

El brujo asintió, situado a un lado de ella mientras caminaban. Era una escena digna. A la luz de la luna y a merced del romance, todos los teatros ya han cerrado y dos desconocidos hablan de sus identidades, con un gato a cuestas mientras sus ojos resplandecen rojos.

"Ya veo" no se le ocurrió ninguna otra línea más intrépida.

"¿Y tú mago? ¿Has venido a cumplir con un profético destino?" Ella siseo. La verdad es que la cacería era el elefante en la habitación.

No. Su historia no es la de alguna leyenda que le cuentan a los niños antes de dormir, él no es el elegido, tampoco es empoderado o único en su tipo. Él es uno más del rebaño, uno muy tonto y desgraciado.

"Algo así." Responde, le da pena lo asustado e indigno que es "El espectro..."

"A decir verdad, no hay tal espectro" Krystal interrumpió, midiendo las palabras, cuidadosa de no hablar de más. "Es, un oso.... Me creas o no, es... una víctima de las circunstancias, un simple oso. Pero decir que él es el responsable es más fácil de creer que aceptar la propia oscuridad de los nuestros. Un caballero bien vestido siempre es el héroe, no el culpable"

¿Un caballero bien vestido? El alcalde Van, la realeza Byun, el Jefe de Guarida. Chanyeol puede enumerar el número de caballeros que hay, pero no puede imaginar tales fechorías en manos de ellos.

"Umm... ¿aseguras que el responsable no fue el espectro que vive en el bosque?, he oído que esa cosa es más grande que cualquier otro animal. Una bestia hambrienta e imprudente que va más allá de las fronteras de esta vida y la siguiente. He oído que busca devorar las almas de los humanos, sin mencionar que es salvaje, anda suelto y sale a comer a las calles. La gente no se siente segura, es por eso que la caza..."

"No. Lo que el alcalde dijo de defender al pueblo y lo del incentivo para quien la mate, no me lo trago. He visto la miseria de cada hombre en la aldea. Ni a Van, ni a nadie les importa este pueblo olvidado. Nunca le importo pero aun así de pronto arma una caza por nuestro bienestar. Y sé muy bien el porqué; lo hace por interés propio" Krystal se lo discutió. "Quiere atrasar su propio día de Juicio. Quizá incluso tú quieres lo mismo. No tienes buenas intenciones ¿verdad?. No pongas pretextos" el tono de la chica era reprobatorio.

El brujo se sentía aturdido. Sin manera de negarlo.

"Yo... Yo necesito atrapar a la oso espectral..." La chica le lanzó una mirada colérica y el brujo se corrigió. "Digo... Al animal, u oso, o lo que sea. Mi supremo me lo ha encomendado y viendo de él, pidiéndoselo al brujo menos talentoso e imbécil que pudo haber existido en la historia del aquelarre. No me deja más opción que conseguirlo. Es mi última oportunidad para ganarme un lugar en el aquelarre. Quizá es, la única cosa que puedo hacer para valer y necesito probarme a mí mismo que puedo"

Y a lo mejor es verdad, no había sido tan honesto con alguien desde toda una vida. Propagó mentiras y pretextos a lo largo de sus años como aprendiz en el aquelarre. Y la línea de mentiras que formo, ahora se sentía falsa casi liviana, una niebla que se desvanecía y al retirase, surgía vida.

Era así de fácil. Admitir que él era solo otro hombre débil y no un gran poderoso brujo.

"¿Y crees que eso te liberará?"

"Aseguras que es un oso y de ser así te digo que no es el primer ni último animal que muere, no veo por qué tanto lío. Tampoco veo el interés de mi supremo"

"¿Para qué ocupa al oso?"

Él se encogió de hombros. No sabía. Realmente. No sabía.

"Para nada bueno ha de ser" dijo al fin. El brujo sabía que tenía que hacer pero no sabía el propósito... Tiene que destruir el corazón del oso. Detalles que no pronunciará en voz alta, no cree que su alma pueda siquiera murmurarlo, es algo que lo corrompe hasta las entrañas. El corazón. Desterrar espíritus 'malignos' no es exactamente lo que pone al borde del fin del mundo a un brujo, sin embargo, Chanyeol siente que así es.

"Él oso es... Digamos que un guardián del bosque, me parece. No es algo que le incumbe a cuernos de carnero, tampoco es algo con lo que te deberías meter al menos que quieras ayudar"

Todo suena tan complejo y pasa relativamente rápido. No parece que ella tenga temor a todo el lío en el que se está metiendo.

"¿En qué podía yo ayudar?" el brujo entiende que la chica sabe algo, porque aparta la mirada de él y se queda pensando.

"Ayúdame a mantenerlo con vida" dice, aunque se abstuvo de decir otra cosa.

El brujo no puede ayudarla mucho en eso.

"Mi cometido es cumplir órdenes" se recuerda.

"¿Y eso te hace feliz?"

Se produjo un silencio lento, acompañado del espantoso vacío de la aldea.

"Es lo que deseo. Me liberará cumplir con mi deber"

Krystal lanzó un suspiro que no pudo disimular. El lápiz labial de su boca, era tan sutil. "Espero que la buena fortuna vea por ti y logres ver el lado correcto. Espero que logres liberarte de tus tormentos antes de que sea tarde" ella repite.

"No hay nada que esperar, mi destino ya lo he pactado" el acento del brujo sobresalió, una mezcla de montaña y sureño.

Su respuesta fue bellamente realista.

Y no hablaron de nada más hasta estar el frente del portón de la casa. Krystal lo señaló con una mano diciendo un inaudible "allí". Se quedaron de pie, en la entrada, mientras ella le entregaba las llaves y Tobenchan cazaba en la maleza uno que otro bicho.

"Mañana puedes pasarte al hostal, puedo mostrarte el pueblo. No comerás apropiadamente hasta que te pases por el restaurante de los Kim. La comida que sirven es mejor que la del hostal" ella comentó, cruzándose de brazos y pasando su peso de un pie a otro. La brisa de la noche alboroto su fino cabello.

"Si por la mañana aún recuerdo cómo llegar al hostal, cuenta conmigo." Dijo él y ella sonrió.

"Soy Jung Krystal." se presentó formalmente.

"Chanyeol" contesto el brujo.

Tras ello, Krystal se dio la vuelta y siguió la ruta por la que habían venido. Chanyeol espero a que ya no hubiese rastro del perfume de la chica, solo hasta entonces él entró a la casa.

Chiflando a Toben para que entrara con él, sin más abrió la puerta.

Todo adentro estaba a oscuras, el aire era polvoriento y el brujo, en vez de caminar a ciegas por el terreno desconocido, conjuro un hechizo de luz. Aun siendo un hechizo sencillo, nada más elemental que volver átomos en luz, la voz del joven conjurando fue un murmullo inseguro, por poco quebrado. Hasta las más pequeñas cosas, suelen salir mal para él.

La luz se proyectó al instante, baja y parpadeante. Materializándose como si saliera de una bombilla. El resplandor de la luz mágica está delante de él, apenas viva tanto como la convicción del chico respecto a sus habilidades mágicas. El brujo tenía los ojos irritados debido al cansancio, la larga jornada lo tenía fatigado. Dio unos pasos por la casa; Hay sombrías pinturas en la pared del vestíbulo en marcos baratos, y los muebles mullidos cubiertos de mantas para evitar el polvo, Chanyeol divisó el sofá y lanzó un suspiro de alivio, le duele la espalda.

Hay artefactos de plata y cristal barato adornando la licorera vacía y la cocina, el comedor igual, todos ellos con lozas sucias. La segunda planta de la casa esat alfombrada de pared en pared, con dos cuartos y dos baños respectivamente. En la casa también hay un ático.

Aún avanza con la bola de luz siguiéndolo. Las telarañas estaban en todo el lugar, quizá por la mañana intentaría un hechizo de limpieza para toda la casa pero por ahora, quiere dormir. Se dirige a uno de los cuartos mientras arrastra los pies.

Necesita encontrar al oso espectral. El supremo le ha dicho que cuando lo identifique no será difícil atraparlo; lo cual es poco creíble —quizá todo es un plan del supremo para deshacerse de él, uno nunca sabe que esperar de el—. Posteriormente, él tiene que asesinarlo. Siempre debía haber un sacrificio, tiene que tener el corazón. El corazón... el brujo no es del tipo de magia negra, no es aficionado al símbolo delgado de la defunción. Pero si es lo que necesita el supremo, lo hará. Será hecho.

El simple pensamiento de la magia oscura logró apagar la luz.

Está en la habitación principal cuando saca su bolsa una vela negra, para la protección y repeler su propia negatividad, la enciende y la deja en la mesilla de noche. Usar un hechizo de fuego es algo que por suerte tiene dominado. El fuego para Chanyeol siempre fue espectacular, tenía el don de hacer bailar aquellas flamas del infierno a su antojo. Se considera gente de Fuego, lo tiene en el alma.

 

Para entonces, cuandolas horas no eran nada en una inmensidad negra de casa desprovista de comodidades. El brujo se percata que su gato ya no se ve por ningún lado, debe estar acurrucado muy cómodo en un rincón oscuro.

La cama en la alcoba es sencilla, con sábanas asquerosas y polvorientas. El aire era rancio por estar cerrado y abandonado por un largo tiempo. La única opción para usar la cama esa noche era usar un hechizo, que termino mal, por supuesto. Causo una nube de polvo inexorable y no le quedo más que volver derrotado a la sala con su vela, decidido a dormir en el sofá, adaptándose al frío.

Se durmió arrullado por la solitaria obscuridad a su alrededor, y preguntándose si el espectro anda por allí, también necesitando un poco de compañía.

Notas finales:

Concilium* el poder de controlar a otra persona con la mente. 

 

Llene 15 páginas en Word con un solo capitulo y creo que lo hice bastante aburrido. Como sea, tenía esta idea desde ya hace un tanto y cuando comencé a escribir esto a inicios de mes decidí que sería lindo publicarlo. No hay tantos Fanfics ChanKai como me gustaría. Uhm.

Pero en fin. Si alguien llega a leer esto e interesarse en este proyecto estaría muy agradecía. 


No tengo beta así que probablemente hay faltas de ortografía y algunas cosas mal por ahí. Lo lamento.

 

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