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Amistad en juego por WendyTisocco

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La semana por fin había terminado. ¡Viernes! La campana que anunciaba el fin del día escolar y Beyond y Alex salieron de clases juntos, discutiendo sus planes para el fin de semana, para variar, pues alrededor suyo últimamente solo se hablaba de una sola cosa: las peculiares muertes de criminales alrededor de todo el mundo. Muchas teorías conspirativas habían salido al respecto, y la más difundida entre sus compañeros era la de un ente vengador llamado Kira. Al principio les había parecido interesante, y Alex incluso había empezado a participar en algunos foros y blogs online que trataban el tema, pero con el paso del tiempo, el tema ya se había vuelto pesado. Solo hablaban de Kira. Bueno, de eso y de…
-¡Misamisa!- Chilló una chica del primer año corriendo eufóricamente.- ¡Misamisa! ¿Te tomarías una selfie conmigo?
Misa Amane, llamada Misamisa, era la alumna nueva del instituto, y era furor en las redes sociales y las tapas de las revistas. Era el centro de atención del colegio, y también llamaba la atención de Beyond, no por ser famosa, ni atractiva, ni amigable, ni nada de eso, sino por ser la única persona cuya esperanza de vida no podía ver, además de él mismo. ¿Tal vez también había nacido con los ojos?
-Rubia hueca a las 10.-Señaló Alex con la mirada. -Salgamos por la puerta de atrás, no quiero quedar en medio de la multitud de fans.
-¡No me cambies de tema, Alex!- Dijo Beyond mientras comenzaban a alejarse de la escena de la estrellita.
-No te cambio el tema, solo evito a la gente.
-Agh, en fin, ¿te parece entonces si vamos al cine? Ant Man and The Wasp se estrenó esta semana y quiero verla antes que haya spoilers por todos lados.
-Te lo dije, no puedo.
-¡Vamos Alex! Últimamente no quieres salir a ningún lado.
-No, no quiero salir contigo- Bromeó Alex.
-Ouch, eso duele. ¿Y con quién saldrías? ¿Con tu madre?
-Ya basta, Beyond.- Gruñó. -¿No tienes otra cosa que hacer? ¿Ver una maratón de Sailor Moon o esos animes de nena que te gustan?
-Oye, te ríes, pero los animes shoujo tienen mucha acción.
Mientras hablaban, no se dieron cuenta que detrás de ellos venía corriendo Misa, completamente apresurada y distraída en su teléfono, hablando con su manager para decirle que llegaría tarde a la sesión de fotos que tenía programada para esa tarde. Por las prisas, no miró por dónde iba, y terminó chocando con Beyond, cayendo ambos al piso de cara.
-¡Oh por Dios! ¡Lo siento muchísimo! ¡No te ví!- Chilló Misa levantándose.
-Pff, rubia cabeza hueca.-Murmuró Alex por lo bajo.
-Ah, no-no importa- Dijo Beyond incorporándose y tocándose la frente.
-Déjame ayudarte.
Misa lo tomó de las manos, y sintió un leve cosquilleo. Sus manos estaban demasiado frías. Tiró de él y lo ayudó a ponerse de pie. Su apariencia extraña le llamó la atención: cabello despeinado, oscuras bolsas bajo sus ojos, y unos peculiares ojos rojos que ya había visto antes. Pero por sobre todo, había algo en él que lo hacía diferente a todos los demás. Y Beyond también sintió lo mismo. Había un destello rojizo en sus bellos ojos marrones, y lo más importante, y también lo más raro, era que ninguno de ellos podía ver la esperanza de vida del otro. Solo podían leer sus nombres.
-Ah… Be… ¿Beyond Birthday-kun?- Balbuceó Misa nerviosa.
-¿Sabes mi nombre?
-¡Ah, sí!- Exclamó soltando sus manos y jugueteando con los anillos de sus manos nerviosa. -Somos compañeros en Matemática, ¿no? Además, eres el mejor promedio, ¿verdad, Beyond-kun?
-Ejem, después de mí.- Interrumpió Alex aclarándose la garganta de manera grotesca. -Por cierto soy Alex, pero a nadie le importa.
-¡Ah, perdón, un placer conocerte a ti también, Alex-kun!
Alex puso los ojos en blanco.
-Si, como sea.
-Quisiera quedarme a charlar, ¡pero voy muy tarde!- Se excusó echándose a correr otra vez. -¡Beyond-kun, Alex-kun, nos vemos después!
-¿Qué rayos fue eso?- Dijo Alex mientras veían a la simpática chica irse.
-No tengo idea…-Respondió Beyond, aún intrigado por esta chica y por sus ojos.
Habiendo salido de la escuela, Alex se despidió de su amigo y se apresuró por llegar a su casa lo antes posible. Quería llegar y encerrarse en su cuarto antes que su madre regresara y perturbara la paz. Lamentablemente, para él, ella había llegado primero. Parecía que últimamente estaba saliendo del trabajo antes con tal de molestarlo el resto del día.
-¡Alex, hijo! ¿Cómo te fue en la escuela?
-Bien, ma…-Gruñó tirando su mochila en un rincón y quitándose los zapatos.
-¿Tienes planes para el fin de semana? ¿Salir con algunos amigos? ¿Alguna chica?
Ya había empezado. Alex decidió ignorarla igual que siempre y seguir en dirección a su dormitorio.
-¡Alex, responde!
-Me conoces ma, nada de nada.- Gritó desde otra habitación.
-Hijo, me preocupas… Nunca sales a ningún lado. -Y sí, había empezado. “ Quiero que tengas más amigos además de ese chico extraño Beyond Birthday…
-¡Ma, estoy bien, no metas a Beyond en esto!- Gritó furioso.
-¿Estás seguro que no estarías mejor con otros amigos? ¿Qué tal esa chica nueva tan bonita? Amane… si no me equivoco.
-¡MAMÁ, YA BASTA DE METERTE EN MI VIDA!
Se encerró con llave en su cuarto. No necesitaba a nadie, y mucho menos a una egocéntrica modelucha como Misa Amane. Estaba bien de esa forma, solo él y Beyond.
Pasado el fin de semana, el Lunes por la mañana Alex entró al salón de clases en busca de su amigo, para encontrarse con algo que nunca habría imaginado ver: Misa Amane, la chica nueva, estaba sentada en el pupitre junto a Beyond. Había tomado su lugar, literalmente, y no solo eso, sino que se la veía muy cálida y cercana a él.
-¿Qué pasa aquí?- Interrumpió Alex, sin necesidad de introducciones ni de formalismos. Detestaba por completo esta situación y no le interesaba ocultarlo.
-¡Ah, Alex-kun! Eh...
-Misa necesita ayuda con Matemáticas, así que le ofrecí sentarse junto a mí para que le explicara. Espero no te moleste.- Interrumpió Beyond en un tono completamente vacío y despreocupado.
-¿En serio?
-No te lo tomes a mal, Alex, es solo por esta vez.
Alex estaba a punto de responder, reclamar su lugar, quitar a Misa de en medio, pero sabía que lo mejor era no hacer un espectáculo de la situación.
-Bien, como sea.-Dijo enojado y fue a sentarse hasta el fondo del salón.
Simplemente no lo entendía, y por la forma en la que conversaban era obvio que no estaba explicándole matemáticas. ¿Beyond amigo de Misa Amane? ¿Beyond amigo de una chica? ¿Cómo había pasado eso? ¿Qué ocurrió durante el fin de semana? Hacía solo 2 días se cruzaron por primera vez y ya se veían como íntimos amigos. O aún peor…
-Agh, debería haberlo acompañado a ver Ant Man and The Wasp…- Murmuró para sí mismo.
Realmente, solo 2 días bastaron para que pareciera que Beyond se había olvidado por completo de Alex. Paso absolutamente toda la mañana sin separarse de Misa ni un segundo, dejándolo absolutamente solo.
Era el final de la jornada de clases. Si Beyond no iba a hablarle, el mismo lo haría.
Siguió al dúo hasta la salida, y apresuró el paso hasta caminar a la par de ellos.
-¡Beyond, ah… ¡Que bueno que te encuentro! ¿Te parece si… Vamos a mi casa un rato? Lamento lo del cine el otro día…
-De hecho, Alex…- Beyond miró de reojo a Misa, y luego a él nuevamente. -Estábamos yendo con Misa a su departamento. Pero podemos dejarlo para otro día, ¿no?
Alex se quedó mudo ante la sorpresa. ¡¿Beyond iba a la casa de una chica?!
-Eh… Supongo.- Alcanzó a decir.
Misa sonrió.
-Adiós, Alex-kun~
No podía ni siquiera fingir una sonrisa. Estaba furioso. De un día para el otro esa chica había logrado robarse a Beyond solamente para ella. Sentía rabia, impotencia, y una sensación en la boca del estómago que no podía descifrar. Su amistad no era tan fuerte como él creía, después de todo, lo cambió así de fácil por la primer chica que se le cruzó. ¿Por qué se sentía tan mal? Tal vez porque era su único amigo… Pero había algo más… No lograba comprenderlo, pero lo carcomía por dentro. No quería perder a Beyond, no quería que él lo olvidara.
Aquella noche Alex no durmió nada. Estaba demasiado preocupado pensando cuánto tiempo habría pasado Beyond con Misa, y qué habrán hecho. A la mañana siguiente, al verlos juntos otra vez en los pasillos de la escuela, sus emociones comenzaron a carcomerlo más y más.
Así transcurrió la semana, cada vez peor y peor para Alex. Hasta que llegó el Viernes. Estaba decido a pasar tiempo con Beyond, sin importar qué. Por suerte, Misa se había ausentado ese día, o bien, llegaría a mitad de la mañana, pues sería entrevistada en un programa matutino (y no es que Alex supiera la agenda de Misa de memoria, pero en ese momento en la escuela no se hablaba de otra cosa.) Era su oportunidad.
-Beyond… ¿Te parece si vemos Ant Man and The Wasp hoy? Es el último día que la pasan.
En ese momento estaban en receso, todos los estudiantes de su curso, excepto ellos, habían salido del aula a tomar aire fresco, pero ellos por lo general preferían quedarse adentro, solos, disfrutando un poco del silencio.
-De hecho, ya que lo mencionas…- Respondió mordiendo la punta de su lápiz. -Misa-chan ya me había invitado para hoy.
Alex sentía que iba a estallar.
-¿Misa-chan?
-De todos modos no tenías muchas ganas de verla, ¿no?
-¡¿Y Misa sí?!- Gritó parándose de su silla.
-Alex, ¿qué tienes?
-¡¿Qué tengo?! ¡¿QUÉ TENGO?! ¡¿Por qué no le preguntas a Misa?!
Furioso, Alex comenzó a caminar hacia la puerta. Beyond se levantó de un salto detrás de él y lo tomó fuertemente de la muñeca para detenerlo.
-Alex, ¿qué pasa contigo? ¡Llevas toda la semana actuando raro!
-¿Y tú no? ¡En toda la semana es la primera vez que te despegas de Misa Amane, y es solo porque no está!
-¿Qué tiene eso de malo? Tú nunca quieres hacer nada, ¿por qué te afecta tanto que tenga otra amiga?
-¡Porque…
Esa era la pregunta que ni él mismo podía responderse.
-Porque…
En ese momento, la respiración de Alex se aceleró. Sentía un nudo en el estómago, y una extraña sensación en el pecho. Como por impulso, tomó a Beyond por los hombros, se acercó hacia él y lo besó fuertemente en los labios. Cuando se dio cuenta de lo que estaba haciendo retrocedió en seguida y su cara se puso roja de la vergüenza. Se miraron uno al otro en busca de respuestas, de ver qué harían a continuación.
-¿Qué mierda?- Alcanzó a murmurar Beyond, aún sin aliento por la confusión.
Alex intentó responder, cualquier cosa, pero en lugar de ello, se quebró por completo. Rompió en llanto y salió corriendo del salón de clases, camino al baño, donde se encerró en un cubículo hasta que se le pasara. Lloraba de vergüenza, pero también de miedo, porque si Beyond lo estaba evitando antes, ahora sería mil veces peor.
Una vez se recompuso, salió del cubículo, se lavó la cara y salió a tomar aire. En el pasillo, se cruzó con Misa, quien parecía bastante perdida, literalmente estaba hablándole al aire, ¿o hablaba consigo misma?
-Esta noche, antes del cine, voy a mostrárselo. Estoy segura que es él, Rem. Me lo dicen mis ojos.
Alex intentó hallarle sentido a algo de lo que acababa de escuchar, pero carecía completamente de coherencia. ¿Acaso estaba loca? Bueno, sería lo último que faltaba, pensó y se alejo de ella.
Esa noche, Beyond pasó por el departamento donde Misa vivía de camino para ir al cine, y ella lo invitó a pasar.
-¿Estás segura? Llegaremos tarde a la película.
-¡Solo tomará un segundo!- Exclamó la rubia corriendo hacia un cuarto. -Debo mostrarte algo.
Misa volvió completamente emocionada y puso frente a su cara un cuaderno negro, que tenía escrito en la portada Death Note.
-¿Qué es eso?
-Tócala y verás que no miento.- Suplicó ella.
Beyond tomó el cuaderno como ella le dijo, comenzó a hojearlo y ya las primeras páginas llamaron su atención, en especial una donde estaba escrito “La persona cuyo nombre sea escrito en esta libreta morirá.”
-¿Qué e- Beyond levantó la mirada y vió detrás de Misa una enorme criatura, que parecía una extraña combinación entre un ángel, un esqueleto y un lagarto. Estaba impresionado, pero no se asustó en lo más mínimo.
-Un… Shinigami…- Exclamó asombrado.
-¡Ahora puedes mostrarme tu libreta y yo veré el tuyo, Kira!
-Yo no tengo un… Espera, ¿dijiste Kira?
Misa asintió entusiasmada.
-Misa, ese es un rumor que corre por internet.
-¡Pero eres tú! ¡Tú tienes la otra libreta! Por eso no puedo ver tu esperanza de vida, aquellas personas que tienen Death Notes solo puedes leerles el nombre.
-¿Leerles? ¿Tú también tienes…
-¿Los ojos shinigami?
-¿Eso son?
-¡Pero si tú los tienes!
-Pero yo… Nací con ellos. No tengo una Death Note.
-¡¿No?!- Chilló Misa, comenzando a salirle lágrimas. -Rem, ¿es eso posible, que un humano nazca con ojos shinigami?
La criatura detrás de Misa, a la que llamaba Rem, le respondió:
-Se han oído todo tipo de historias. Pero esta es la primera vez que lo veo en persona.
Misa miró a Beyond a los ojos.
-Entonces… ¿No eres Kira?
-No. Lo siento.
Misa se secó las lágrimas con las mangas de su camiseta. Estaba desilusionada y avergonzada, ¡se había equivocado de persona! ¡Casi cometía un gravísimo error!
-Pero puedo ayudarte a buscarlo si quieres.
Al oir eso las lágrimas en los ojos de Misa cesaron.
-¿Lo dices en serio?
-Claro, si dices que lo reconoceré al ver que no puedo leer su esperanza de vida, será sencillo.
-¡Ay, Beyond-kun, gracias!- Exclamó corriendo hacia él y dándole un fuerte abrazo. -¡Gracias, gracias, gracias! ¡Kira es todo para mí! ¡Eres un gran amigo!
Misa plantó un beso en la mejilla de Beyond. Las últimas palabras que había dicho quedaron resonando en su cabeza… Amigo…
-Bueno… Mejor vamos al cine o nos perderemos la película.- Le recordó ella.
Durante el resto de la noche Beyond no pudo dejar de pensar en Alex, en lo mal que lo había visto, en el beso… De a ratos acariciaba sus labios con sus dedos para recordar la sensación que Alex había provocado en él. Era extraño, pero tenía que resolver esto de una vez por todas.
Al terminar la película, se despidieron y cada uno se fue por su lado. Beyond sacó su celular en seguida y le envió un mensaje a Alex:
-¿Estás en tu casa?
-Yup. ¿Qué quieres?
-Necesito hablarte.
Es en serio.


Alex tardó unos minutos en contestar ese último mensaje, hasta que finalmente escribió:
-Te espero en 30min. Te abriré por la ventana.

Si, típico de Alex, cuando su madre no les dejaba pasar mucho tiempo juntos, Beyond solía escabullirse por la ventana del cuarto de Alex. Era casi de rutina.
Cuando llegó, Alex le abrió y le ayudó a entrar, y luego le recordó hablar bajo para que no los oyeran.
-Bien… ¿Qué era tan urgente que no podías decirlo por teléfono?- Dijo con una risita nerviosa.
-Alex… Quería disculparme, no fui un buen amigo esta semana.
Alex apartó la vista e intentó disimular que se estaba sonrojando al recordar la escenita que había armado a la mañana.
-Y te juro. -Siguió Beyond.- Que no hay nada entre Misa y yo. Ella tiene a alguien más.
Al oír eso, Alex recuperó la compostura.
-¿En serio?
-Pero sigue siendo mi amiga.
-Oh… Claro…- Alex se encogió de brazos, realmente no quería que ese tonto momentito de celos arruinara su amistad para siempre. -Beyond… Sobre hoy… Sobre… Tú sabes… El beso…
Beyond se estremeció ante el nerviosismo de Alex. Se acercó a él lentamente, puso su mano sobre su mejilla y suavemente le regresó el beso que no había podido darle esa mañana. Alex rodeó los hombros de Beyond con sus brazos, acercándolo hacia él en un compasivo y tímido abrazo.
Cuando finalmente se separaron, Beyond agregó:
-¿Te referías a ese beso?
Alex se rió avergonzado. Sin darse cuenta, Beyond Birthday se había convertido en una parte irreemplazable de su vida, y se alegraba de saber que él pensaba lo mismo. Ya no importaba qué pasara de allí en adelante, ambos estaban convencidos que lo suyo era algo único e inigualable, y que a partir de ese momento nada volvería a separarlos.
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