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Camino a la perdición

Autor: zandaleesol

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Deseaba vivir... siempre había creído que cuando por fuerza debiera llegar su final lo aceptaría en forma tranquila y con resignación, sin embargo, ahora que ese momento se acercaba le sobrecogía el terror, un terror que crecía a cada momento, como crecía un amor no sospechado a la existencia que había sido difícil, pero que por un lógico instinto de coservación no quería abandonar tan tempranamente, no había vivido lo suficiente, sus instantes de real felicidad habían sido tan breves. Eran tantas las cosas que jamás llegaría a conocer, a sentir y quizá era eso lo que le hacia reverlarse contra ese miserable destino que tenía frente a el.

Con el pasar de los días, las semanas, los meses, sus esperanzas también habían ido decayendo, durante los primeros días de su secuestro se repetía incansablemente que vendrían por el, de una u otra forma Dumbledore y los miembros de la Orden lo rescatarían. Ahora estaba casi seguro que aquello jamás sucedería, habían pasado tres meses desde que esos Mortífagos burlando todas las medidas de seguridad impuestas por el Ministerio habían logrado llegar a Hogsmeade y pesar de tener el resguardo de Remus y de Tonks, éstos no lograron evitar que mientras luchaban con casi diez Mortífagos a un tiempo, otro le tomara de sorpresa y mediante un traslador desapareciera con el; no sin antes oír el grito desesperado con que Remus había pronunciado su nombre por última vez.

FLASH BACK

Aquel Mortífago sin decir palabra lo había arrastrado hacia una fortaleza de piedra que se erigía siniestra al borde de un acantilado, estaba seguro que era llevado a los dominios de Voldemort, hizo todo lo posible por resistirse, peri su lucha había sido inútil, poco tiempo después se encontraba en medio de un gran salón iluminado sólo con antorchas que colgaban de las paredes de piedra oscura

Pero su corazón lleno de miedo nublaba su visión, no veía sino manchas oscuras y confusas, desleídas, el siniestro destello de esos ojos rojos que le parecieron preñados de odio y en la mueca burlona de esa boca que no era tal. Había permanecido de pie intentando controlar el temblor de su cuerpo, otra vez se encontraba frente a él, no hacía ni un año que había estado a punto de morir a manos de Voldemort, cuando se había creído perdido Dumbledore había llegado para salvarlo, sin embargo, ahora estaba solo, indefenso frente a él, no estaba Sirius, ni Remus, no había nadie que pudiera protegerlo

Voldemort se había parado frente a el y reía alegremente

- Harry Potter... que pronto nos volvemos a encontrar, lástima que esto no es el Ministerio de Magia, por lo tanto, Dumbledore no aparecerá aquí para salvarte otra vez -

Harry supo que todo estaba perdido para el y aunque algo se revelaba dentro suyo ante la perspectiva de una muerte tan próxima sabía que no podía albergar esperanzas

- Magnífico trabajo Lucius... cumpliste muy bien... quedas completamente perdonado por tu fallo en buscar la profecía... ya no la necesito ahora que tengo a Harry Potter a mi merced -

- Gracias mi señor - dijo Lucius con ese tono servil que Harry sólo recordaba haberle oído aquella vez en ese cementerio cuando se había puesto de rodillas pidiendo perdón

FIN FLASH BACK

Efectivamente tres meses, aquel día era 20 de julio, lo sabía porque todas las mañanas Lucius Malfoy que había sido designado algo así como su guardián por el mismo Voldemort, escribía una nota diciendo que día era para que el tuviera total claridad del tiempo que transcurría sin que nadie viniese a rescatarlo. Durante los primeros días de su cautiverio su actitud había sido desafiante debido a su convicción de que Dumbledore vendría por el, pero con el correr de las semanas, lo que al comienzo había sido rebeldía, insolencia, se transformó en tristeza e indiferencia. Hasta antes de eso se alimentaba para mantener las fuerzas que sabía necesitaría cuando se produjera ese anhelado rescate, pero con el paso del tiempo perdió ánimo, esperanzas y apetito. Dejó de comer, quizá era mejor morir de hambre que por causa del Avada que Voldemort reservaba para el, durante una semana las bandejas de comida que aparecían en ese cuarto frío, húmedo, donde llevaba recluido tanto tiempo no fueron tocadas, Harry estas seguro que moriría en esa cama, estaba tan débil que ya no tenía fuerzas para levantarse.

Fue ese séptimo día cuando la puerta se abrió por primera vez desde que lo habían encerrado y había sido Lucius Malfoy quien había entrado furioso e irritado, pero Harry ya estaba excesivamente débil como para moverse siquiera, apenas había abierto los ojos cuando había visto al rubio parado junto a la cama mirándolo con furia

- ¿Qué prentendes mocoso idiota... morir de hambre?... un final muy poco digno para "el elegido"... no te parece -

Harry ni siquiera tenía ánimo de hablar y esto enfureció más a Lucius

- Vas a vivir ahsta cuando el Señor Tenebroso quiera Potter...

El chico no supo de dónde sacó fuerzas para responder

- Déjeme en paz... sólo quiero morir de una vez -

- ¿A dónde se fue tu arrogancia Potter?... no te pareces en nada al mocoso que se resistió a entregarme la profecía hace un año -

El chico comprendió que lo dicho por Lucius era verdad, pero ya estaba arto ¿por qué siempre tenía que actuar como un hombre valiente? ¿por qué era lo que se esperaba de el? ¿era inclusive lo que sus enemigos esperaban?, siempre se había visto obligado a ir más lejos que los demás, ya no quería, era sólo un adolescente de dieciséis años, por qué no podía demostrarse débil, estaba cansado de todo aquello

- Ya le dije que no me importa -

- Pero a mí si me importa Potter... el Señor Tenebroso te necesita vivo y así permanecerás... ahora comerás porque si no lo haces...

- ¿Va a torturarme?... sería mejor quizá así moriré más rápido aún -

- No eres nada más que un mocoso patético... voy a usar el Imperius para obligarte - dijo Lucius

- Sabe perfectamente que puedo resistirme a el -

- Estás muy débil no podrás resistirte - respondió Lucius

Harry se rindió ante aquella amenaza, era una tontería sufrir más de lo que ya lo hacia, volvió a comer bajo la atenta vigilancia de Lucius que había sido designado su guardián, en aquellos tres meses había terminado comprendiendo que era demasiado importante para Voldemort mantenerlo con vida, por eso había asignado a su hombre de confianza para que lo vigilara.

De esa forma habían pasado tres meses, aquella noche era 20 de julio, en once días cumpliría diecisiete años, su mayoría de edad y con esa fecha estaba seguro que se acercaba su fin. En todo ese tiempo no había tenido contacto ni con Voldemort ni con ningún otro Mortífago que no fuera Lucius, era el único que entraba a esa fría y húmeda habitación. Aquella noche la sentía especialmente fría, después de devorar con avidez todo lo que le habían enviado para cenar se metió en la cama sin quitarse la ropa, el baño tampoco era un lujo que podía permitirse muy seguido, tomaba un baño apenas una vez por semana, generalmente en la noche se quitaba toda la ropa antes de dormir, era la misma que llevaba puesta el día de su secuestro, también una vez por semana durante la noche la ropa desaparecía y al día siguiente le era devuelta limpia, pero esa noche era demasiado fría y no iba a quietársela por nada del mundo.

Cuando estaba metido bajo las mantas con la cabeza también cubierta temblando de frío y presintiendo que esa noche no podría dormir, la puerta del cuarto se abrió, no miró quien era, sabía que Lucius era el único que entraba al lugar, sus pasos se acercaban hasta el lecho aún así Harry no dejó de cubrirse la cabeza

- ¿Dónde está tu ropa... Potter? -

- La tengo puesta -

- ¿Piensas dormir con ella? -

- Sí... tengo frío -

- Sabes muy bien que debe lavarse -

- Será otro día... ahora tengo frío -

Antes de que suspirara Lucius había hecho desaparecer su ropa, se encontró completamente desnudo bajo las mantas, lo único que aminoró en parte su verguenza era el frío que comenzó a sentir con más intensidad que antes

- Tengo frío... moriré congelado - se quejó el chico de ojos esmeraldas

- No me importa -

Luego de esa respuesta Lucius salió de la habitación dejando a un tembloroso Harry completamente agazapado en la cama.

Lucius fue hasta el salón como hacía cada noche para rendirle cuenta al Señor Tenebroso de que todo estaba en orden con Harry. Luego de eso se fue hacia su habitación a descanzar, para llegar hasta allí, inevitablemente debía pasar por la puerta de Harry, decidió entrar para ver si el mocoso aún vivía o había muerto congelado, en unos cuantos pasos estuvo junto a la cama. Harry dormía, pero a la vez temblaba de frío, Lucius se sintió fastidiado, aquel era el peor trabajo que le había encomendado su Señor, prácticamente era la niñera de Potter, pensó en buscar una poción para dársela, pero eso lo obligaría a bajar hasta el subterráneo donde estaba la cocina, estaba cansado y no tenía ganas de hacerlo, se dio la mediavuelta decidido a salir de ahí, pero apenas había girado cuando otra vez volvió a mirar al chico, con una mueca de fastidio sacó su varita y convocó unas mantas, luego dirigió la varita hacia la vieja chimenea y al instante crepitó un suave fuego.

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