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Mío, mío... sólo mío por Isaku Uchiha

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Notas del fanfic:

Bueno pues he aquí otro debraye de mi mente alocada jeje espero que les agrade :3 será un fic cortito, como de dos o tres capis :D

 

 

Notas del capitulo:

Enjoy!!! ;3

 

 

- ¿Te gusta?

- Nnnhhh…- Trataba de contener los gemidos que se le escapaban con todas sus fuerzas. El mayor lo tenía acostado sobre el escritorio y con la camisa abierta para saborear mejor la piel de su cuerpo, pellizcando tortuosamente sus rosados botones al mismo tiempo que se deleitaba con los suaves jadeos del chico debajo de él. Era una sensación deliciosa la que ambos experimentaban, extraña e incorrecta para el más joven, quizás, pero finalmente deliciosa, más para el mayor que para él, pues aún no podía aceptar lo que estaba haciendo, o mejor dicho, lo que le estaban haciendo.- Ahh…- Gimió levemente tratando de controlarse. En una situación normal, se hubiera negado fría y secamente a una proposición de esas, se hubiera levantado con orgullo de la silla y hubiera salido altivo por la puerta sin importar lo que pudiera aparecer en su historial académico después. Era demasiado Uchiha para aceptar una humillación de ese tamaño por algo que sabía podía arreglar con unos cuantos billetes y un par de miradas elegantes a las secretarias; sí, en una situación normal.

El problema era que la normalidad de la situación no existía ahí, y si lo pensaba con más cuidado, desde un principio nunca existió.

Se removía apenas sobre el mueble, tímido y avergonzado como jamás lo estuvo ante nadie; perdía de a poco la cordura, no tanto por las caricias del otro sobre su cuerpo, sino por lo que le decían sus labios. Trataban de convencerlo, de seducirlo, de volver en su contra a su propia mente… y lo estaban logrando.

- Disfrútalo, Sasuke-kun… siente… imagina… convierte mi toque en ese que deseas… imagina que soy él el que te acaricia…- Le dijo aquella voz rasposa en su oído, acariciándolo con su lengua lujuriosa y mordiendo suavemente el lóbulo con sus dientes.

- Ahhh… no… ahh… no sé… de qué habla…- Las manos enfermamente pálidas descendían ávidas por su piel, arañándola sutilmente hasta llegar a los pantalones negros del menor.

- Es divertido que mientas Sasuke-kun, pero…- Su lengua pasó a la blanca mejilla del Uchiha y recorrió aquella piel sin medidas, mojándola con su saliva.- Te he visto mirarle en las regaderas después de las clases de deportes… siendo sinceros, yo también codiciaría un cuerpo así, es todo un Dios.- Sonrió perversamente, descansando su mejilla junto a la del menor y susurrando con burla.- Lástima que sea tu hermano.- Soltó unas pequeñas risas por sus palabras.- Dime, Sasuke-kun… ¿Todavía crees poder sacar una buena nota en este examen?- Continuó riendo perversamente. Su fría mano se coló por los pantalones y la ropa interior de Sasuke hasta alcanzar su entrada y acariciarla; el menor se estremeció tensando el cuerpo al instante, dándose cuenta finalmente de la situación en la que estaba.

- Orochimaru… ya basta…- Su respiración se aceleraba. ¿Cómo había podido ser tan estúpido como para caer en las manos del profesor más asqueroso y depravado del colegio entero?

“Sasuke-kun, tus notas finales son pésimas. Quiero verte después de clases, seguro podemos hacer algo.”

Era una clara señal de “El profesor te va a violar hasta quedarse seco para acreditarte el año”. Era un verdadero estúpido. Si tan sólo hubiera pensado en la cara de violador que tenía Orochimaru en ese momento y no en la ajustada camisa de Itachi que parecía pintada sobre su hermosa piel aquella mañana, tal vez no hubiera terminado así.

El hombre de hipnotizantes ojos amarillos bajó el cierre del pantalón del Uchiha y sacó el miembro erecto que era aprisionado por la tela de sus prendas; observó con lujuria cómo éste goteaba un poco de líquido preseminal. Sus labios se enmarcaron en una pérfida sonrisa.

- Vaya, pensar en tu hermano sí que te pone Sasuke-kun…

- Basta… Orochimaru…- La preciosa mirada sonrojada con la que veía al mayor no tenía precio, especialmente acompañada por esa voz suplicante llena de éxtasis. La torcida mueca de satisfacción de Orochimaru se ensanchó aún más.

- Sasuke-kun… ¿Cómo me pides que pare si estoy viendo lo duro que estás?- Dijo ladinamente mientras comenzaba un suave y desquiciante vaivén con sus manos sobre el miembro del menor.

- Ahhh…- Sasuke no podía articular palabra, el maldito de Orochimaru era un jodido experto manipulador que lo estaba hundiendo en el placer de su fantasía. Un maldito experto.

- Eso… así… siente cómo las manos de tu hermano te acarician… su respiración sobre ti… el deseo incontenible de poseerte…- Acercó su boca a los labios del menor y los tomó en un hambriento beso demandante; Sasuke perdido en el placer correspondió lentamente el beso, dejándose guiar por los rudos y expertos labios de Orochimaru… ¿O era Itachi? No lo sabía, estaba confundido.

¿Su asqueroso profesor… o su preciado aniki?

¿Cómo saber entre tanta locura ardiente?

- Ahh… nnhhh ahhhh… ahhh…

- Muy bien Sasuke-kun, gime para mí… sé mi puta… dime, suplica… ¡Grita y ruega que te la meta ya!- Su propio miembro estaba bastante duro dentro de sus pantalones. Los pequeños y avergonzados gemidos del menor lo excitaban demasiado. Desde el momento en que lo vio en su primer día de clases, sentado en una esquina del salón, completamente indiferente a todo lo que ocurría a su alrededor, lo supo. Ese niño serio, altanero, engreído, orgulloso y perfectamente brillante le iba a pedir por más el día que se lo cogiera.

Y ese día era hoy.

- Creo… que ya podemos empezar con las preguntas más duras del examen…- Se relamió los labios para continuar; sus ojos brillaban y destilaban la más pura lujuria que ese pedazo de sexy adolescente le provocaba. Unos golpecitos del otro lado de la puerta llamaron su atención haciéndole fruncir el seño con molestia.- Largo, estoy ocupado.- Espetó con molestia hacia la figura borrosa que se dibujaba sobre el cristal de la puerta, pero ésta en vez de marcharse volvió a llamar con unos golpes aún más fuertes e insistentes, retumbando aquél estruendoso sonido en los oídos de Sasuke.- ¡Con un demonio!- Orochimaru se apartó de encima del menor y caminó furioso hacia la puerta sin intención de abrirla, sólo se acercó lo suficiente para gritar molesto.- ¡Dije largo, maldición! ¡Largo!- No hubo más toques a la puerta. La silueta se quedó inmóvil unos segundos y después se alejó sin más. Orochimaru sonrió; se giró hacia Sasuke y lo vio recargado sobre el escritorio normalizando su respiración, quien quiera que haya llamado a la puerta le había regresado la razón y le había dado tiempo quitándole a la asquerosa serpiente de encima.- ¿Y tú a dónde crees que vas?

- Yo…- Estaba nervioso, aún no se recuperaba del todo de lo que había pasado, pero era un Uchiha finalmente. Tomó aire para recuperarse y le lanzó una mirada fulminante al mayor.- Yo me largo.- Escupió tajante caminando hacia la puerta detrás de Orochimaru, pero el pelilargo lo empujó con una mano y lo acorraló contra la pared, rodeando con sus manos el cuello del menor.

- No me digas… ¿Acaso quieres reprobar el año? Eso no se vería bien para un Uchiha…

- Dé… jame… bastardo…- Orochimaru se acercó a Sasuke y habló contra sus labios sin borrar esa ladina sonrisa en su rostro.

- Qué maleducado, Sasuke-kun… mmmm pensándolo bien… eso me gusta…

- Mal… dito… ¡Suéltame!...- El mayor apretó con fuerza la garganta del Uchiha para callarlo, si los oían los descubrirían y eso le arruinaría la diversión, por suerte para él había puesto el seguro de la puerta.

- No, no, Sasuke-kun, no te resistas… así lo disfrutarás menos.- Con el menor sometido por la falta de aire bajó una de sus manos hasta el miembro de Sasuke, haciendo una cara de inmensa lujuria al darse cuenta de la situación en aquél lugar.- Ah… te has enfriado. Eso significa que tendremos que empezar otra vez…- Rió por lo bajo haciendo chocar su respiración con la del otro. Sasuke no podía imaginarse otra vez siendo acariciado por ese degenerado asqueroso; forcejeó tanto como pudo para zafarse del agarre sobre su cuello, golpeó varias veces al mayor en el pecho y en el rostro, incluso dio algunas patadas contra él para alejarlo, pero la falta de oxígeno lo había dejado sin fuerzas, ninguno de sus intentos por liberarse tuvo éxito, lo único que consiguió fue que Orochimaru se riera nuevamente de él por lo patético que se veía.- Te lo juro… de todos los alumnos que me he tirado, tú eres al que más le va resistirse… te ves tan jodidamente violable…- Pasó su lengua por sus labios para después girar al Uchiha bruscamente, quedando éste contra la pared y Orochimaru detrás suyo, acariciando su entrada descaradamente por encima de la ropa.- Bien, hagámoslo como tu quieres…- Susurró en su oído con una voz tétrica, mezcla de lujuria y deseo.- Seré rudo, y no me detendré hasta que se me dé la gana, aunque te destroce este lindo culito y te desangres, aunque llores y pidas por tu nii-san, terminará cuando YO diga que termine… porque eso es una violación, ¿verdad? Resistencia… y placer… juntos… todo por una buena nota.

-… no…- Sasuke de pronto se sintió tan indefenso como nunca lo estuvo, tan sólo y débil, como una presa perfecta; su cuerpo y su mente se habían paralizado por el miedo, no podía hacer nada, no podía pensar nada. Las frías, duras y ásperas caricias en su cuerpo eran despreciables, y al mismo tiempo aterradoras; no sabía cómo defenderse de eso, o quizá sí, pero el terror de saber lo que pasaría era más grande que su razón.

Uchiha Sasuke tenía miedo.

Finalmente, como un último intento de su subconsciente por salvarlo, reaccionó a aquella brusca intromisión en sus pantalones por la mano ansiosa del mayor.

- ¡No!- Gritó más para sí mismo que para nadie, tratando de traerse de vuelta a la realidad y luchar por escapar, pero no lo logró. Repentinamente su visión se nubló y un agudo dolor se apoderó del lado derecho de su cabeza; tan sólo un segundo antes, había escuchado un fuerte golpe contra la pared. Orochimaru lo había azotado con fuerza para que no gritara nada más.

- Lo único que quiero oír de tu boca son tu llanto y tus súplicas de que me detenga… o tus gemidos de placer, si lo prefieres. Recuerda que aún estamos en la escuela, nos pueden descubrir si no somos cuidadosos…- Sonrió. Sasuke estaba aturdido por el golpe, había sido realmente muy fuerte, por eso creyó que el estruendo que vino después era sólo un eco en su cabeza.

La puerta se abrió de un portazo rompiendo las cerraduras, todo por una poderosa patada que le habían dado desde afuera. Orochimaru miró sorprendido hacia el pasillo que ahora se veía, encontrándose su asustada mirada amarilla con una escarlata fulgurante de ira y desprecio.

- Itachi…- Fue lo único que escapó a sus labios. El Uchiha mayor entró al salón dando grandes zancadas y le soltó un fuerte golpe en el rostro al hombre, lo que hizo que liberara a Sasuke y perdiera el equilibrio; se sujetó del escritorio para no caer, pero Itachi lo tomó por el cuello de la camisa y lo arrojó fuera del lugar con tanta fuerza que terminó estrellándose duramente contra la pared.

Tanto alumnos como profesores dejaron sus asuntos al escuchar el portazo y el duro azote de algo, mirando sorprendidos hacia donde estaba el bien conocido profesor tratando de levantarse, su asombro creció aún más cuando salió Itachi de la habitación dirigiéndose al hombre en el suelo. Apenas le vio Orochimaru, su rostro se llenó de terror e incertidumbre; Itachi lo levantó del cuello de la camisa con una sola mano, manteniendo todavía esa mirada de furia total contra él, prácticamente asesinándolo con ella. El mayor sonrió nervioso ante la fiera que lo había atrapado, no sabía qué esperar de él; normalmente Itachi era un sujeto callado y reservado, extremadamente cortés, además de un genio nato, y sobre todo, alguien que no buscaba problemas y sabía mantener su temple cuando los tenía. En todo el tiempo que le conoció nunca supo que fuera poseedor de una actitud tan agresiva y aterradora… hasta ahora.

Orochimaru era ligeramente más alto que el Uchiha, pero no tenía ni por poco la fuerza que Itachi se había ganado al ejercitarse. No era nada comparado con él y lo sabía, por eso le temía tanto; siempre creyó que el único error que pudo cometer con él era el haber intentado follárselo como era su costumbre, ahora sabía que su segundo error había sido intentar meterse con su hermano.

Itachi apretó fuertemente su mano libre ante los asustados ojos amarillos para formar un puño que amenazaba con destrozarle la cara al de cabellos sueltos; antes de empezar, Itachi dijo una sola cosa al hombre, su voz fue grave y tétrica.

- Bastardo…

El mayor abrió la boca intentando decir algo en su defensa, pero un fuerte golpe en su mandíbula se lo impidió al rompérsela instantáneamente. Más golpes cayeron con brutal fuerza y odio sobre el rostro del profesor, quien trató de meter los brazos para protegerse, pero estos también fueron golpeados sin piedad; igual a como había hecho con Sasuke, ahora él era el azotado contra la pared. Su espalda tronó repetidas veces llenándolo de un dolor agudo; después de eso fue arrastrado hasta los casilleros y ahí continuó siendo arrojado con fuerza a ellos. Sus manos se aferraron torpemente a los fuertes brazos de Itachi para tratar de evitar el golpe, pero eso sólo ocasionó que éste ocurriera con más fuerza al chocar con su costado derecho; la rudeza fue tal que su hombro se dislocó, y cuando fue arrastrado del lado contrario para volver a ser azotado, su camisa y piel fueron rasgados por los bordes filosos de los casilleros. Repetidas veces fue arremetido contra aquellos muebles de metal ante la mirada de incredulidad de los presentes, hasta que su brazo derecho quedó completamente sangrante por las heridas; sólo entonces Itachi se detuvo.

Volvió a arrojarlo con fuerza a la pared y ahí le propinó un par de golpes más que hicieron la sangre del otro saltar de sus heridas hasta su rostro; sus brazos ya estaban bastante manchados en sangre ajena, igual que sus manos, pero aún así seguía golpeando con la misma intensidad que al principio.

Sasuke se había quedado paralizado en el salón viendo hacia la nada en el lugar, su cerebro aún no terminaba de procesar lo que había pasado, mucho menos lo que estaba sucediendo en ese momento. Cuando pareció que iba a reaccionar tragó saliva, pero siguió inmóvil y prácticamente en estado de shock, escuchando los golpes de Itachi, los quejidos ahogados en sangre de Orochimaru y las exclamaciones de sorpresa de los demás en el corredor.

Afuera, dos profesores finalmente reaccionaron y trataron de alejar a Itachi de su compañero, pero por más que intentaban no podían separarlo; ante la escena, los amigos del pelinegro que se habían quedado completamente en shock igual que Sasuke despertaron también, y trataron de detener al Uchiha.

- Desgraciado… ¡¿Cuánta puta fuerza tienes?!- Dijo Hidan impresionado por el azabache tratando de detenerlo.

- ¡Itachi, cálmate ya! ¡Joder! ¡Tú no eres así!- Kisame tomaba el puño del Uchiha para evitar que siguiera golpeando al profesor, pero ni si quiera él pudo contener la increíble fuerza de su mejor amigo.

- ¡Maldito idiota! ¡¿Qué mierdas te pasa?!- Deidara lo tomaba de los hombros y lo jalaba para atrás junto con Sasori y Kakuzu. Itachi los ignoró completamente y casi sin hacer el esfuerzo caminó hasta las escaleras con el sangrante profesor a rastras.

- No jodas…- Habló Sasori al adivinar lo que pensaba hacer Itachi. Todos se dieron cuenta de ello mientras seguían tratando de detenerlo sin resultados. El Uchiha tomó con fuerza al profesor y lo arrojó de la misma manera al vacío, con una retorcida y diabólica sonrisa en sus labios.

- ¡Itachi no!- Kakuzu trató de alcanzar al hombre que iba cayendo pero no pudo.

Todos observaron cómo Orochimaru bajaba con aterradora rapidez las escaleras, golpeándose fuertemente en cada escalón hasta llegar al piso y detenerse. Lo miraron por un largo rato esperando que se moviera, aunque fuera tan sólo un poco, pero nada. Sus rostros reflejaban sorpresa y miedo, y cuando miraron a Itachi para que les diera una explicación, éste miraba hacia el hombre con gran indiferencia. Un gemido de dolor se escuchó venir de aquél al final de las escaleras, aún estaba vivo.

- Serpiente asquerosa.

Fue todo lo que dijo el Uchiha antes de caminar como si nada hasta el salón donde estaba Sasuke, ganándose una mirada de total desconcierto por parte de sus amigos.

- ¿Qué demonios…?- Soltó Deidara volviendo la vista hacia el profesor.

 

 

 

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- Pierna izquierda fracturada, pelvis fracturada, cinco costillas rotas, cuarta y quinta vértebras astilladas, ambos hombros dislocados, ambos brazos rotos y múltiples fracturas craneales, Itachi ¡¿Tienes algo que decir?!- Decía furioso Fugaku arrojando los papeles del hospital de Orochimaru sobre la mesita de la sala. Después de recibir la llamada de la escuela y enterarse de la “gracia” que había hecho su adorado primogénito, Fugaku y Mikoto pasaron a recoger a ambos hermanos y los llevaron de vuelta a su hogar, la mansión del poderoso y rico clan Uchiha. Ahora su padre estaba más que molesto, no cabía de sorpresa y furia por el inconcebible actuar de su hijo. ¡Es que era simplemente imposible que Itachi hiciera algo así!- ¡¿Y bien?!

El cuestionado no respondió. No miraba a su padre a los ojos, ni si quiera a su madre que estaba igual de sorprendida y decepcionada de él como Fugaku. Sólo se mantenía sentado en el sillón, encarando a sus progenitores. Sasuke por su parte había sido mandado a su habitación en cuanto llegaron a la mansión, ya que les habían dicho que él no había tenido nada que ver, pero deseando escuchar el motivo de su aniki y aprovechando que podía esconderse perfectamente cerca de las escaleras de las habitaciones, se quedó a escuchar todo.

Estaba preocupado; en sus dieciséis años de vida jamás había visto así de cabreado a su padre, parecía el demonio mismo, casi podía percibir el olor a azufre en su nariz. En verdad Fugaku se encontraba tan molesto que tenía miedo de que a él también le comenzara a gritar por cualquier cosa, pero aún así temía más por su hermano, estaba tan sorprendido como todos por su extraño actuar, lo que le llevó a dos grandes preguntas en su cabeza: ¿Cómo se enteró que estaba ahí con el depravado de su profesor? Y ¿Por qué lo golpeó hasta casi matarle? Era lógico pensar que encontrar a su hermanito con un enfermo sexual como Orochimaru haría a cualquiera golpearle un par de veces hasta apartarlo de encima y dejarlo inconsciente… ¿Pero matarlo? Esa era la clara intención de Itachi cuando arrojó al hombre por las escaleras. Su comportamiento parecía casi psicópata, como una especie de furia irrefrenable por algo que no estaba al nivel.

Los gritos de su padre hacían eco en la mansión y resonaban con fuerza en su mente. Estaba un tanto aliviado de que nadie en la escuela les hubiera dicho a sus padres lo que pasó, en realidad nadie lo sabía, pues no lo vieron en el salón con Orochimaru, sólo su aniki lo vio, pero aún así no dijo nada; quería saber qué demonios había pasado con Itachi esa tarde y quería saberlo ya, pero por más que Fugaku le gritara con rabia no decía ni una palabra, hasta que quizá, cansado de sus gritos, Itachi le respondió.

- ¡Porque iba a violar a Sasuke!

El silencio se hizo en la mansión. Fugaku y Mikoto miraron aún más sorprendidos a su hijo, si era posible. Por inercia, ambos voltearon el rostro hacia las escaleras para llegar a las habitaciones, donde claro, estaba la de Sasuke. El Uchiha menor, a pesar de estar bien oculto y de espaldas a ellos, sabía que sus padres miraban a donde él estaba, aunque ignoraran su presencia ahí. En ese momento quiso que la tierra se abriera y se lo tragara.

 

 

Notas finales:

Lo continuo o lo elimino??? Ustedes dirán!!! ^^

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