HURT 10
Cantón China, 9:30 am.
El viaje duró lo que tenía que durar y Taehyung junto con Hoseok estaban agotados, pero ambos chicos descartaban la posibilidad de descansar por un día al menos, ya que las cosas estaban peor que nunca. Se adentraron a las instalaciones encontrándose con Jin que les sonrió en cuanto los vio entrar por la puerta.
— ¡Bienvenidos! — se alegraba de ver a sus amigos sanos y salvos. Taehyung no sabía si decirle a o no a Jin sobre la llegada de Kido, pero fue demasiado tarde.
— ¡Jin!
El nombrado miró por encima de Taehyung, sonriendo radiante al ver a su mejor amigo de Seoul. Se apresuró hasta él y darle un cálido abrazo de bienvenida, Kido rió como un niño al ser girado en el aire por su hyung.
— ¿Cómo has estado?
— Primero bájame — su hyung hizo caso y con esa sonrisa le revolvió los cabellos — he estado bien, ya sabes, mucho trabajo y esas cosas.
Jin lo halo hacia el envolviéndolo en sus brazos, realmente lo había extrañado mucho a ese chico. El había sido su mejor apoyo cuando el Jungkook habían terminado su relación y si que había sido un golpe duro que hasta el momento aún le dolia.
Y hablando de Jungkook...
Los ojos de Jungkook presenciaron toda la escena sacada de una de una novela romántica. Sintió un pinchazo en su pecho al ver como Jin se aferraba al chico y parecía no quererlo soltar por nada del mundo. Sus ojos comenzaron a sentir ese escozor en sus ojos, ddescartando toda posibilidad de tener una oportunidad con Jin, quien alguna vez fue su novio, pero ahora veía que no. Taehyung palideció al ver a su amigo con la mirada en Jin y Kido, sabía que sería una malísima idea.
— Jungkook...
El nombrado agachó la cabeza parpadeando y tratando de alejar el escozor de sus ojos, carraspeó, formando una sonrisa en sus labios como si nada pasara.
— Hola, Taehyung, Hoseok — ambos sonrieron siguiéndole la corriente — Vamos, tenemos muchas cosas de que hablar.
Jin se giró y por unos segundos pudo ver la tristeza en los ojos negros de Jungkook. Guió a los recién llegados hasta la sala donde tendrían una reunión de nivel 3.
De todas formas, trabajarían juntos y no podrían evitarlo.
Jungkook dejó los sentimientos a un lado, concentrándose en lo que expondría a todos. La situación era algo grave, tensa y misteriosa. Y por lo que sus ojos habían visto en la casa de Park, las cosas serían más delicadas de lo que aparentaban.
— Muy buenos días y bienvenidos a todos lo recién llegados — sobre la mesa habían hojas, fotografías y folders. Jungkook continuo — Hace aproximadamente tres meses dos de nuestros compañeros murieron — les pasó las fotografías — Oh Sehun y Park Chanyeol. Ellos estaban en una misión sumamente suicida y muy delicada. Murieron al ir en busca de la última prueba que detendría a esta mafia China — paso otras dos fotografías — El de cabellos avellana es Byun Baekhyun él tenía el papel más arriesgado de todos... era el amante del jefe y el de cabellos rubios es Luhan: él se retiró un año antes de la misión en cubierto.
Uno de los recién llegados levantó la mano — Si él se retiró ¿Qué tiene que ver en el caso?
— Todo. El formaba parte de la policía del polígono, pero antes de ser ascendido se negó a tomar ese ascenso.
— ¿Cual es el caso de todo esto?
Jungkook enarco una ceja por el tono de voz que había usado Kidoh. Ignorándole a escala record, siguió con el relato.
— Hace unas tres semanas; la casa donde solían vivir Luhan y Baekhyun fue atacada — pasó las fotografías donde mostraba la casa tanto por dentro como por fuera — como verán había mucha sangre, demasiada diría yo — mohíno al recordar la escena que habían visto sus ojos —. No se encontró ningún cuerpo en la casa o rastros de vida — extendió una última fotografia — ella es la hermana de Chanyeol, ella solía vivir con Baekhyun y Luhan ahora que su hermano murió y tampoco hay rastros de ella.
Hoseok volteó hacia Jin que le regaló una mirada llena de inquietud y preocupación por la situación de Baekhyun. La voz de Jungkook lo hizo regresar.
— El líder del polígono chino quiere que los rastreemos hasta por debajo de las piedras. Al igual que a nuestros compañeros Kyungsoo y JongIn.
Taehyung elevo su rostro con rapidez al escuchar los nombres de sus amigos — ¿Que sucedió con ellos?
Suspiró Jungkook algo cansado — Ellos desaparecieron al día anterior del ataque a la casa de Baekhyun y Luhan — se cruzó de brazos — Soman está seguro que ellos dos escaparon junto con Luhan y Baekhyun. Son solo teorías que el supone. Nada está confirmado.
— ¿Por qué lo harían? — preguntó Hoseok sobándose la cien.
— No lo sé.
Kido golpeaba la mesa con su dedo anular concentrándose en las palabras dichas por el pelinegro. La situación era más crítica de lo que su jefe le había dicho y para colmo la mafia china era más caótica que la japonesa, tan peligrosa como la mafia rusa. De todas formas las tres cosas iban de la mano.
No sería tarea fácil si solo ellos trabajarían para tratar de buscar a cinco personas de la cuales no había rastro alguno o pista de su paradero. Era como tratar de encontrar El camino hacia el Dorado. Pero a fin de cuentas, por algo eran agentes y ese era su trabajo. Suspiro y tomó la palabra.
— Sé que nosotros apenas llegamos y estamos poniéndonos al tanto de todo esto... pero hay algo que no me quedo claro — todos lo miraron con atención — ¿por qué buscarían a ambos chicos, si ya no tenían nada que ver con el polígono?
Jungkook analizó las palabras de Kido y admitía que tenía razón pero... — Como lo dije; Baekhyun era el amante del jefe. Tal vez alguien supo su verdadera identidad y fueron hacia el para terminar con su vida. Baekhyun tiene información valiosa que le sería útil en estos momentos al polígono para detener a la mafia china.
Kidoh juntó sus manos recargando el mentón sobre estas, las palabras de Jungkook tenían toda la lógica pero algo no cuadraba, no tenían el sentido que tenían que tener, algo no terminaba de encajar. Xero, otro de los agentes de coreanos frunció el ceño, bajó la mirada tomando la fotografía donde mostraba la cocina y un gran camino de sangre hasta donde al parecer llegaba a la sala.
— Estas no son simples fotografías — dijo con seriedad. Todos miraron hacia donde su dedo índice señalaba, tomando el resto de las fotos las unió formando un colage — Yano... — el nombrado se acercó mirando con un ligero ceño fruncido — ¿Qué vez ahí?
Yano tomó la fotografía en su mano analizando detalladamente la escena pero obtendría más si sus ojos vieran en vivo y en directo la escena. Después de unos minutos de silencio y análisis el chico dio una corta respuesta.
— Esto no fue algo más que terminar con alguien, más que un simple ajuste de cuentas o venganza — negó ante lo dicho, miro a todos — si la casa esta incendiada por fuera, es que alguien lo hizo para ayudarlos — el joven dejo la foto sobre la mesa de cristal — necesitamos ver la escena del crimen, solo así podremos analizarlo mejor.
Jin se levantó de la silla con su rostro inexpresivo. Sabía que Lee Soman, su jefe y los altos mandos habían mandado a llamar a los agentes Seoul por ser los mejores y no les quedaba de otra, más que actuar ya.
— Tendremos que ir ahora por esas respuestas a esa casa o de lo contrario: jamás lo encontraremos.
Todos se pusieron en pie saliendo de la sala. Jungkook guardó todo en un maletín para guardarlo en uno de los cajones bajo llave.
...
Yendo Jungkook con Taehyung en su auto decidió preguntarle sobre sus nuevos compañeros, empezando por Kidoh.
— Taehyung porque Kidoh — dijo con rapidez y algo molesto. Taehyung frenó en el semáforo pasando su mano por sus cabellos zanahoria con frustración.
— El polígono de chino lo autorizó, Jungkook. La mafia que mato a nuestros amigos entro a Corea la semanas que Hoseok y yo estuvimos allá... mataron a diez personas.
Jungkook negó — De tantos agentes que hay en el polígono coreano, justamente tenía que ser Kidoh — espetó.
— No teníamos alternativa, Kook... esos chicos son los mejores agentes de corea así como nosotros aquí en china. Esta mafia está creciendo y no tenemos nada sobre su líder... Baekhyun se quedó con la información y hasta que no lo encontremos, no sabremos quién es.
Jungkook sabía que estaba mezclando lo profesional con lo personal eso no era buen negocio. Sabía que muchas cosas estaban por cambiar y no quería saber cuáles eran.
— Todo esto nos va a matar a todos algún día.
Taehyung lo miró por unos segundos sin saber cómo interpretar sus palabras.
No tardaron mucho en llegar a la zona donde residían los Park. Hoseok y Taehyung quedaron pasmados al ver lo deplorable de la casa; los ladrillos rojos de un color negro por el tizne, el pasto estaba seco y con baraños, las ventanas que eran del tamaño de una puerta estaban estrellados y hechos añicos.
— Baekhyun... — susurró Taehyung con tristeza al ver la casa en ruinas. Por unos segundos sus ojos la recrearon como lo que era antes; una casa llena de vida y alegría.
Hoseok posó su mano en su cintura al ver el estado sorprendido del chico, que no era para menos. Sabía que muy dentro le dolía ver esa casa así, la cual había visitado en muchas ocasiones y realmente seria aún más duro verla por dentro.
— Tae...
— Estoy bien — sonrió sin llegar a los ojos de Hoseok — es... es increíble.
Xero los miró sin decirle nada, pues aun que no fueran sus amigos, sabía lo que era perder a alguien importante. Hansol pasó por debajo de la cinta amarilla al igual que Jin, Jungkook, Kidoh y Yano.
Sus ojos no evitaron abrirse con sorpresa al ver lo destrozada que estaba esa casa tanto por dentro como por fuera, admitía que esa casa solía ser una belleza en sus mejores tiempos. Yano se encamino por lo que era el pasillo que daba hacia la enorme sala donde encontró lo que solía ser un sofá blanco y que ahora era tapizado por el tizne y polvo. Xero entro con una mochila trayendo lo básico para poder al menos sacar más muestras.
Yano siguió caminando y examinándolo todo hasta ver los restos de la mesilla de centro. Se acuclillo ante ellos tomando con sus manos cubiertas por látex un pedazo de cristal. Xero y Jin se acercaron a él.
— Estos vidrios tiene rastros de sangre seca.
— La sangre se analizó y todo da a que es de Luhan — dijo Jungkook con pesadez.
Yano asintió. Sus ojos viajaron por las paredes notando una gran mancha sobre ella, paso de ella hasta meterse en la cocina donde se encontró con lo que sería el punto de inicio de la pelea.
La mesa estaba tirada y cuchillos tirados sobre el suelo, tomo uno entre sus manos, pasando delicadamente sus dedos por la filosa hoja como si tocara los delicados pétalos de una fina rosa. Noto que la cocina tenía dos puertas.
Sus ojos recreaban lo que posiblemente había pasado en ese lugar. Quitó el mantel que tapaba gran parte del piso encontrándose con lo que buscaba. Caminando con cuidado de no pisar lo que era el camino de sangre, salió directamente a la sala detrás del sofá "blanco", notando que se formaba un camino.
Jungkook parecía no creer en lo que esos agentes hacían, parecían perro tratando de buscar algo con meticulosidad sin cometer un solo error. No por nada era los mejores en su campo.
Yano soltó un frustrado suspiro, pues creía que después de toda su teoría no estaba del todo mal. Xero al ver el rostro de su amigo supuso que ya tenía un análisis de lo sucedido.
— ¿Lo tienes?
Asintió — Lo tengo.
El resto de los demás se acercó a él esperando por su respuesta, nada favorecedora.
— Todo se resume a una sola conclusión... tortura.
Taehyung sintió un dolor en su cabeza ante la mención de esas palabras, tanto que un ligero mareo lo golpeó provocando la preocupación de Hoseok, Jin y Jungkook.
— Estoy bien — se apresuró a decir — continua, no te detengas.
Yano no muy convencido prosiguió — Al parecer, Luhan lucho en esta parte de la casa, mientras que Baekhyun era torturado en la cocina. Su agresor lo arrastro hasta esa zona — los llevo a la sala — aquí estoy seguro que colocaron a ambos, formando y dejando esta mancha de sangre.
Todos miraron hacia el suelo viendo la mancha sin forma. Taehyung se encamino hacia la cocina reprimiendo un jadeo al ver los destrozos.
— ¿Por qué hay tanta sangre en esta parte?
Yano respondió sin censura — Por que aquí; fue donde torturaron a Baekhyun, por la cantidad de sangre que hay… — el chico se detuvo por unos instantes, pues también se había clavado en su cabeza la duda ¿Qué clase de tortura habían aplicado en el amigo de Taehyung?
— No sé qué clase de tortura hayan usado en ellos… pero no hagan falsas esperanzas por encontrar a su amigo.
— ¿Qué estas tratando de decir? — Jungkook se negaba a lo que respondería Yano.
— Es poco probable que Baekhyun haya sobrevivido a esta clase de tortura, por la cantidad que hay… debió morir desangrado. Esto es demasiado.
Taehyung se negaba rotundamente a creer en esa teoría, eso era estúpido. Él estaba completamente seguro que Baekhyun estaba vivo, en algún lugar pero lo estaba ¿Cómo lo sabía? No tenía idea. Pero Baekhyun era fuerte a pesar de su apariencia delicada y fina.
— No. — afirmó — Sé que él está vivo y no acepto tu teoría.
— Eso solo nos deja a Hara, JongIn y Kyungsoo.
Dijo Jin. Analizando mejor las cosas solo había sangre de Baekhyun y Luhan, mientras que de Hara y los otros dos no había ni rastro y lo más probable era que ese dúo llegara a tiempo para ayudarlos, solo eso explicaba su huida y que probablemente Baekhyun estuviera con vida.
¿Pero, por qué?
— Aun hay más.
La voz de Xero desde las escaleras llamó a todos, apenas dándose cuenta de su ausencia a un lado de ellos.
...
Las habitaciones estaba hechas un tiradero, ropa, zapatos o cualquier cosa estaba regadas hasta por el pasillo. Xero los llevó hasta donde solía ser la habitación de Luhan, encontrando la puertecilla secreta por donde Hara había escapado aquella noche.
— ¿Un atajo?
— No — respondió Jungkook — esto es como una vía de escape.
— Yano, entra — indicó Xero. El chico asintió e intento entrar pero él era demasiado ancho o la puerta demasiado pequeña.
— Demasiado angosta para un chico.
— Pero no para una chica — dijo Taehyung entrando a la habitación. Xero lo miró curioso — lo más probable es que esto haya sido para Hara... ella escapo por aquí, como último recurso.
— ¿Por qué?
La voz de Jin se desvaneció hasta ser un débil susurro. Kidoh que se adentró a la habitación rompiendo el silencio con su voz que parecía contener la respuesta.
— Baekhyun y Luhan no eran prácticamente los blancos...
— Es... Hara — respondió Taehyung para todos con una débil voz.
...
Xiumin salió sonriente de la casa sin ser visto por los agentes del Polígono. Admitía que Taeyeon era buena con su trabajo, pero con lo que no contaba, era con que mandarían a los agentes justamente para investigar el caso de Xi y Byun. Su cabeza solo dedujo dos cosas: o la chica les mintió o se le había olvido pasarle esa información.
Estando cerca de su auto, se adentró a él y marco enseguida.
— Que sucede — respondieron del otro lado. Mientras Xiumin veía salir a los agentes y adentrarse a sus autos.
— Tu bella chica, Taeyeon; nos mintió o no contaba con que agentes del polígono coreano serían trasladados a china y meterían las narices en el caso de Xi y Byun. — el jefe bufó con furia — deja tu enojo y nos vemos en diez minutos.