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HURT [BaekYeol]

Notas del capitulo:

Aqui yo reapareciendo -inclina la cabeza - ando enfermita de gripa y possMe siento fala.

A leer!!!! 

Os Quiero!!!!!

HURT.14

HURT 14

 

 

 

Barcelona

 

 

 

Kyungsoo miraba un programa de cocina en la inmensa televisión de plasma de la sala, tratando de alejar sus pensamientos de cierto moreno que inundaba sus sentidos, sus pensamientos. Y comenzaba a odiarse por ello. Tan metido estaba en sus pensamientos que no había notado la presencia del moreno, que lo observaba atentamente desde el umbral de la sala.

 

 

 

— ¿Que tanto piensas?

 

 

 

Kyungsoo respingó ante la profunda voz del moreno quien aún permanecía recargado en la orilla de la entrada — N-nada... me asustaste — respondió de inmediato. Kyungsoo tenía dos días de no hablarle al moreno y tampoco es que se pusiera a hacer una escena por lo que sus ojos habían visto.

 

 

 

Pero el solo hecho recordar a JongIn besar a Luhan, hacía que dentro de él doliera un poquito.

 

 

 

— ¡Kyungsoo! — el moreno frunció el ceño al ver a su hyung tan distraído — ¿estás bien? Estas muy distraído.

 

 

 

El nombrado dejó el cómodo sofá para ir a la cocina e ignorar al moreno. O mejor dicho, alejarse de él y no tenerlo tan cerca — Estoy bien.

 

 

 

JongIn sabía el porqué de la actitud huraña y distante hacia él por parte de su hyung. Sin duda alguna, había visto a Luhan besarlo y lo que menos quería era que el tuviera una opinan equivocada de lo que realmente había pasado en esos momentos.

 

 

 

— Kyungsoo... — el otro emitió un sonido desinteresado desde el refrigerador, indicando que lo escuchaba. JongIn frunció aún más el ceño ante la falta de atención — Kyungsoo... — le advirtió por segunda vez.

 

 

 

— ¿Qué? ¡No estoy distraído JongIn! — dijo con voz de enfado.

 

 

 

El moreno quería ser directo con él, pero conociendo al bajito adivinaba que estaría inventando alguna excusa para irse de ahí — ¿Por qué me has evitado estos dos días?

 

 

 

Kyungsoo se atragantó con el agua que apenas iba bajando por su garganta escupiendo un poco — Y-yo no te evito — suspiró — solo… solo quiero que te alejes…

 

 

 

JongIn avanzó y Kyungsoo retrocedió pegando su espalda a la puerta del refrigerador enmudeciendo al instante — Entonces, porque cuando te hablo me ignoras o pasas de mí como si no existiera.

 

 

 

Los ojos de Kyungsoo se abrieron a más no poder, pero de alguna u otra manera la imagen de él y Luhan besándose su mente se encargaba de restregárselo y lo peor de todo era que… dolía. Solo a esa palabra lo resumía todo.

 

 

 

— Yo no te evito, JongIn.

 

 

 

— ¿Entonces? — se acercó más.

 

 

 

Negó ligeramente con una sonrisa — No me hagas caso... me he sentido mal, es todo.

 

 

 

El moreno estrecho los ojos, quitó el vaso de la mano de su hyung para dejarlo en algún lado — Sé que es una excusa, Kyungsoo — el nombrado tragó duro y odiaba admitir que el moreno lo conocía como a la palma de su mano. Y lo peor de todo era que su cercanía comenzaba a nublarle los sentidos.

 

 

 

Ambos se miraron por largos minutos, hasta que Kyungsoo decidió salir de esa tensa situación empujando suavemente a JongIn del pecho. No estaba para hacer dramas o ponerse celoso de su amigo que los necesitaba, suficientes problemas había en esa casa como para que el también fuera uno más.

 

 

 

El jalar de su brazo y ser acorralado en la pared lo hizo sorprenderse, pero aún más la expresión de JongIn.

 

 

 

¿Dolido?

 

 

 

— ¿Q-Que haces...?

 

 

 

— ¿Porque eres así?... dime lo que realmente sientes. Sé que estas mintiendo, puedo leerlo en tu mirada, en tu respiración... en tus ojos. Todo tu cuerpo me lo dice.

 

 

 

El bajo trato de forcejear, pero el menor tenía más fuerza que el — ¡JongIn, suéltame y no hables como si me conocieras!

 

 

 

— ¡No! — ambos se miraron con furia — sé que me evitas por besar a Luhan. — Kyungsoo detuvo s batalla en contra de JongIn ¿tanto lo conocía? Bueno eso era fácil de adivinar — Eso fue un accidente... el me beso pensando que era Sehun. Yo no lo bese como crees.

 

 

 

Kyungsoo parpadeo repetidas veces — L-lo que hagas no es asunto mío, JongIn... pero no dañes a Luhan, él está mal...

 

 

 

JongIn lo miró entre indignado y molesto ¿o es que su hyung lo quería lastima a propósito? Kyungsoo se liberó suavemente del agarre del moreno, pero poco le duro el gusto, por tercera vez. JongIn lo estampo de nuevo contra la pared posando una de sus manos sobre la cadera de Kyungsoo mientras que la otra la posaba en la nuca del bajito.

 

 

 

— Pero, que...

 

 

 

No termino la frase al ser silenciado por los labios del moreno. Un beso sin cero prisas, totalmente dulce y lleno de delicadeza. Kyungsoo estaba tan sorprendido que sus ojos parecían los de un búho al tener y sentir esos labios que tanto había deseado probar y que ahora estaban sobre los suyos.

 

 

 

JongIn dejó los labios del más bajo para estrecharlo en sus brazos — Luhan es mi amigo y solo eso. Lo quiero, pero a ti... te amo, lo sabes y sé que tu también sientes lo mismo por mí.

 

 

 

Las mejillas de Kyungsoo estaban rebosantes de un rojo intenso por la repentina confesión del moreno y aquel cálido beso. Se dejó hacer por los brazos de JongIn, sintiendo que encajaba muy bien en ellos.

 

 

 

— Idiota — ambos rieron dándose otro beso de pico.

 

 

 

Luhan sonrió al ver a Kyungsoo en los brazos de JongIn, ambos eran sus amigos y les deseaba que fueran felices, que disfrutaran cada día como si fuera el último. Con esa imagen en su mente regreso a su habitación, para encerrarse y ver todas las fotos que tenia de Sehun y una que otra de Chanyeol las cuales le daría luego a Baekhyun.

 

 

 

Tomó una de las tantas fotografía en sus manos y al recordar aquel día, sus ojos se llenaron de lágrimas al recordar esa tarde de verano, el día que Sehun se le declaro. Esa tarde que había quedado tatuada, en su piel y corazón.

 

 

 

¿Por qué los dulces recuerdos, ahora tenían que doler como un puñal en el vientre?

 

 

 

Esa tarde ambos habían planeado ir al parque de diversiones y divertirse como niños pequeños. Luhan en cuanto llego no dudo en subirse a los juegos más tranquilos ya que le temía a lo extremo, Sehun sonreía y reía por las caras y pucheros del rubio ante cualquier cosa que veía o probaba.

 

 

 

Tanta era la belleza de Luhan que Sehun se perdió en sus finas facciones: sus brillantes ojos, sus rosadas mejillas, su hermosa sonrisa, sus rosados labios que tanto deseaba besar...

 

 

 

— ¿Que tanto me vez? — preguntó divertido al ver a su amigo tan embobado en él. Sehun sonrió y fue directo, ya no quería esperar a que alguien más viniera y le quitara al chico que tanto le gustaba y del que llevaba tiempo enamorado.

 

 

 

— Eres hermoso. — ambos sonrieron — Luhan... hace mucho tiempo he estado pensando en algo que he querido decirte, pero no puedo.

 

 

 

Sin quitar su sonrisa frunció el ceño — ¿Por qué no puedes?

 

 

 

Sehun tomó al chico de la mano llevándolo a una banca un poco alejada de los niños y sus padres. Carraspeó — Bueno, si no te lo he dicho es porque...

 

 

 

— Eres una niña, Sehun — canturreó Luhan — ¡Ya! Dime que quiero comer un algodón de azúcar.

 

 

 

— Bien, y no soy una niña, Luhan — espetó — Quiero que seas mi novio. Me gustas y no quiero que ese tal Henry se te acerque más de la cuenta.

 

 

 

Los ojos de Luhan estaban bien abiertos y sus labios entre abiertos indicaban que estaba demasiado sorprendido por la repentina declaración.

 

 

 

— mmm... bueno, eso sí que es una sorpresa — rio nervioso — Sehun... yo…

 

 

 

Sehun no lo dejó hablar y lo besó con deseo y algo más, a lo que Luhan no se pudo resistir, por lo que correspondió el beso demandante de Sehun. Ambos se olvidaron de los juegos, los padres que pasaban con sus hijos y cubrían sus infantiles ojos para evitar el futuro trauma por ese par de pervertidos que se estaban comiendo en pleno lugar.

 

 

 

Luhan admitía que Sehun era un excelente besando y retractaba de decirle niña. Ambos al separarse, Sehun se deleitó al jalar con sus dientes el labio inferior de Luhan, llevándose ese dulce sabor en su boca y no especialmente por el sabor de los dulces anteriores que había probado el glotón.

 

 

 

— Y bien ¿aun piensas que soy una niña?

 

 

 

Luhan sonrió radiante, se aferró al cuello de Sehun, besándolo con ternura y dulzura, mientras que Sehun lo tomaba posesivamente de las caderas…

 

 

 

Luhan estaba hecho un mar de lágrimas ante los momentos vividos del pasado, esos que le gustaría regresar y sentir lo que era estar vivo.

 

 

 

— Sehun... por qué... por qué me dejaste — hipó entre sus fuertes sollozos —. Por qué tenías que ser tú, porque... ¡llévame contigo! ¡ya no quiero vivir... no sin ti!

 

 

 

Luhan de un momento a otro entro al baño de la habitación y con mucho desespero se miró al espejo, quedando sorprendido al ver su físico; su pálida piel reflejaba los signos del cansancio, las ojeras bajo sus ojos hinchados y rojos, sus mejillas mojadas por las resientes lágrimas, la falta de sueño… todo el era un caos.

 

 

 

— Este no eres tu... Luhan.

 

 

 

Con rabia y frustración, Luhan tomó el vaso de cristal donde solía estar su cepillo dental para estamparlo en el espejo provocando que al impacto su mano se cortara.  Al sentir un ligero ardor Luhan siseo ante una punzada. Miró su mano que sangraba a borbotes notando lo lindo que se veía lo rojo como lo rojo contrastaba hermosamente con la palidez de su piel y por extraño que pareciera, sentía que a través de esa gran herida, se iba un poco de su dolor.

 

 

 

Sin darse cuenta, la puerta de su habitación se abrió de forma estrepitosa dejando ver a un Kris agitado y a un JongIn sorprendido.

 

 

 

— ¡Luhan! — dijeron ambos al unísono, al ver a Luhan con la mano teñida de sangre y goteando como llave sin fin y lo peor era que Luhan parecía ido en aquel color que brotaba de sí mismo.

 

 

 

— Luhan ¿qué hiciste? — rápidamente, Kris tomó una toalla envolviendo la mano herida de un ido Luhan — Kai tenemos que llevarlo a un hospital.

 

 

 

Baekhyun y Tao que estaban en la sala (y que resientes acababan de llegar de la terapia) viendo algo de televisión, la dejaron de lado al escuchar pasos apresurados provenir de las escaleras. Baekhyun se congelo al ver la toalla casi totalmente teñida de sangre.

 

 

 

— Luhan — su pecho dolió al ver el estado de su amigo. Baekhyun sabía que Luhan estaba mal o peor que él. La cálida mano de Tao sobre su hombro lo sacó de sus pensamientos culpables.

 

 

 

— Guardemos la calma, por Hara y por ti. — El ojeroso chico le sonrió de tal forma que logro tranquilizar un poco — Fue una cortada que necesita sutura, estará bien ¿de acuerdo?

 

 

 

Baekhyun asintió, sabía que Tao tenía la razón. Hara estaba tan preocupada por el cómo por Luhan y no destruiría su tranquila paz con el pequeño James. Tomó de nuevo su lugar clavando los ojos en la tv, tratando de olvidar la mano de su amigo y aquel rojo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Seoul Corea.

 

 

 

Taeyeon se helo al ver llegar de la nada a Xiumin y tomar asiento junto a ella y Hyoyeon como uno más de sus amigos, tanto que su presencia la puso nerviosa y muy tensa. Se suponía que no la verían hasta el siguiente mes.

 

 

 

Su amiga miró con demasiada rareza al recién llegado inoportuno y su fachada de chico malo, no le daba buena espina.

 

 

 

— Disculpe...

 

 

 

Xiumin la ignoró clavando su fría mirada en Taeyeon — Acompáñame. Ahora.

 

 

 

No fue una pregunta, sugerencia u opinión. Fue una orden, tanto que Hyoyeon quedo petrificada por el tono tan gélido por parte de aquel joven. Taeyeon tampoco quería contradecirlo y si lo hacía le podría ir mal o pondría en riesgo la vida de su amiga.

 

 

 

— Hyo, nos vemos en la oficina.

 

 

 

Su amiga no muy segura asintió y claro estaba que ese no era familiar de Taeyeon.

 

 

 

 

 

...

 

 

 

 

 

En cuanto llegaron a la misma mansión donde siempre se reunían, Taeyeon enmudeció al ver a Joomyeon tan callado y no recibirla como siempre ¿Que había pasado? Muy quedamente se acercó con temor hacia él hasta quedar cerca de su jefe.

 

 

 

Todos los hombres de Joomyeon cerraron los ojos ante el eco del golpe que su líder le había dado a la chica en cuanto la tuvo cerca de él.

 

 

 

— ¡Te doy una simple orden y no lo haces, Taeyeon! ¡Una maldita orden y no puedes hacer eso!

 

 

 

La chica temblorosa sosteniendo su mejilla que dolía horrores y su labio roto, hincada sobre el piso giró su cabeza para  mirar a su jefe.

 

 

 

— N-no sé a qué se refiere — su voz temblaba por el certero miedo y llanto.

 

 

 

Joomyeon la tomó de ambos brazos levantándola bruscamente del piso y zarandearla — ¡El polígono mando a esos niño a mi territorio y quiero saber por qué ¡porque mierda los mandaron!

 

 

 

Taeyeon estaba aterrada ante Joomyeon, era la primera vez que veía ese lado de él y si quería vivir tenía que hablar o moriría. Tratando de tranquilizar el llanto atorado en su garganta e ignorando el dolor en ambos brazos y labios, habló.

 

 

 

— El polígono... los envió para investigar el caso de Park Chanyeol y Oh Sehun... sus parejas desaparecieron y al parecer sufrieron un atentado antes de desaparecer...

 

 

 

Joomyeon estaba atento a las palabras de la chica, al igual que Xiumin y el resto de los demás. Lay observaba a la delgada chica aun sin ser soltada por un rabioso Joomyeon. Ella prosiguió:

 

 

 

— Los altos mandos los están buscando, porque al parecer Byun Baekhyun tiene información sobre la mafia china más grande y sobre su jefe.

 

 

 

Joomyeon la liberó con calma y una sonrisa socarrona en sus labios ante la mención de aquel nombre. Después de todo, el chico era alguien de importancia, su peso valía en oro. Dio la espalda a Taeyeon alejándose de ella para irse. Se detuvo a un lado de Xiumin para decirle algunas palabras y se fue, yendo tras él, Lay.

 

 

 

Taeyeon al ver el movimiento del resto de los hombres, se encogió abrazándose a sí misma, solo quería irse a casa y descansar si es que eso era posible.

 

 

 

— Joomyeon quiere que te traslades al polígono chino. Es una orden — tomó la mano de la chica para poner sobre ella un fajo gordo de dólares — tienes una semana.

 

 

 

Dicho eso, se fue, dejando a la chica completamente sola en esa inmensa casa. Ahora sabía lo que tenía que hacer y la cacería seria demasiado divertida y estaría seguro que algún día tendría en persona a la pareja de Chanyeol.

 

 

 

 

Notas finales:

Espero sus rw y hojala me dejen mas de dos xD

Nos vemos!!!!!!!

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