HURT 18
— Por favor, déjenme a solas con él.
La voz de Lay era segura sin demostrar algún signo de miedo o temor por tener un arma tocando su frente.
Xiumin no muy seguro fue sacado a la fuerza por Chen que no quiso ser parte de lo que vendría a continuación y tampoco quería saber lo que sucedería con ese par. Para cualquier persona, ver esa escena se asustaría o moriría de un coma diabético, pero era más fácil decir que Junmyeon se cortaba un brazo antes de herir a Lay.
Junmyeon en cuanto estuvo solo con Lay, lanzó el arma lejos de el para ir y abrazarlo de tal forma que sorprendió al chico, lo apego tanto a él que sintió de nuevo lo que era la calidez de su cuerpo, estaba tan profundamente concentrado en abrazar aquel cuerpo fino y delgado en sus brazos que ignoraba la existencia de sus propias lágrimas.
— Creí que te había perdido... lamento decir que todo era tu culpa.
Lay quería romper aquel abrazo cálido que le inundaba su pecho. Parecía que Suho lo estaba abrazando como en los años pasados. No es que ya estuviera viejo, pero aquellos tiempos donde sabía el significado de la palabra calidez, ya los veía demasiado lejanos.
— Junmyeon... no puedo respirar.
El nombrado antes de alejarse dio un beso al cuello del chico, colocando su palma en la mejilla de Lay, mirándolo a los ojos acercó su boca y rosar sus labios con los del contrario. Quería sentirlos de nuevo, quería besar aquellos labios que eran los únicos que lo hacían sentir vivo.
— No lo hagas... por favor — susurró tan débil y triste que el hombre detuvo toda acción — no lo hagas más difícil...
Suspiró frustrado. No solo quería besarlo. No solo quería tener una noche de sexo y dejarlo al día siguiente como siempre lo hacía, quería demostrarle lo mucho que lo amaba y lo importante que era en su vida. Si, Junmyeon era egoísta, pero amaba más a Lay que a su propia hermana. Más que a cualquier persona en el mundo.
— No solo es difícil para ti, también lo es para mí — juntó su frente con la del bajo. Ambos conectando sus miradas diciendo más que las propias palabras — Sé que no te he tratado como se debe, sé que has perdido toda esperanza, pero... dame esta noche. Dame la oportunidad de arreglar lo que yo mismo he destroza con mis manos.
Lay cerró sus ojos con fuerza al sentir el rose de los labios de Junmyeon, mentiría si dijera que no quería estar con él, estar en sus brazos como muchas veces lo había estado, tanto que de solo recordar aquellos días, no quería caer en la misma trampa. No de nuevo.
Vete Lay, sal de esta vida que no tiene ningún futuro.
Sal de aquí ahora que tienes la vía fácil para escapar, después ya será tarde y la única salida que tendrás será la muerte para salir de este maldito hueco en el que estamos metidos
Aléjate de mi hermano.
Sabes que no te llevara a nada bueno. Tú, mereces a alguien mejor que él. Vive tu vida y no la desperdicies con el
Recordó las palabras dichas por Victoria antes de partir y dejarlos.
— ¿Porque deseas con tanto desespero que pase contigo una noche?
Suspiró con un poco de esperanza — Para demostrarte que Suho está aquí. Que Suho y Junmyeon te aman con intensidad. Ambos hombres te aman Lay, ninguno te ha dejado de amar.
— Tal vez, pero ese hombre ha cambiado.
Los ojos de Lay lo miraron a la vez con esperanza y tristeza, no quería saber en esos momentos lo que estaría pasando por su cabeza. No quería ni imaginarse que lo dejaría para siempre, esa sería su derrota, perdería la batalla. Juntó sus labios con los de Lay mordiéndolos sin lastimarlos, tomó las caderas juntando más a sus cuerpos y sentirse muy cerca. Lay, automáticamente rodeó el cuello de Junmyeon sin dejar de mover sus labios. Lo extrañaba. Extrañaba cuando lo besaba de esa forma; pasión, lujuria, deseo... amor, solo bastaban esos sentimientos para hacerlo perder su cordura.
Eso bastaba para alejarlo de su meta… alejarse por completo de ese hombre.
Junmyeon mordió el labio inferior del chico quien gimió gustoso dándole total acceso a su boca, importándole poco que violara su cavidad con su lengua: mordiendo y sorbiendo sus labios de una manera lasciva, sentir su húmeda lengua rozar con la suya, sentir aquel sabor que solo el sabia describir... su cuerpo pegado al de Junmyeon y sentir su intimidad muy despierta le indicaban que no dudaría en tomarlo en su despacho.
Lay alejo un poco su boca del contrario, tomó una gran bocarada de aire y de nuevo juntó su boca con la de Junmyeon, ese hombre si sabía cómo besar.
Perdóname Victoria... lamento ser débil, pero lo amo más que a mi propia vida.
Lay sabía que estaba cometiendo un error.
¿Pero qué se puede hacer cuando se ama ciegamente?
…
Xiumin quien esperaba escuchar gritos y cosas estrellarse tras aquella puerta, rodó los ojos al escuchar gemidos y casar ser tiradas al suelo y obviamente no era una pelea lo que sucedía dentro de aquel despacho. Jongdae sonrió pícaro al escuchar aquello, aunque no menciono nada, estaba seguro que aquel par estaban en su reconciliación.
— Los dos están hechos el uno para el otro — espetó Xiumin.
Todo el tiempo era lo mismo con ellos, discusiones y reconciliaciones. El mismo drama todo el tiempo y eso lo ponía furioso y no estaba para las jugarretas de su hermano.
— Si quieres podemos hacer lo mismo — soltó Chen con diversión, cosa que al pelinaranja no le gusto en nada al lanzarle una mirada fría.
— ¡No me jodas! Vámonos, no quiero que el idiota de Junmyeon me esté jodiendo con su información — dijo alejándose de la puerta siendo seguido por Chen — pide que llamen a Taeyeon cuanto antes, que la lleven a la segunda base. Hablare con Zelo para que me mande exactamente la ubicación de Victoria.
Jongdae frunció el ceño — Bien, en cuanto tengas la ubicación exacta de Victoria mándame un mensaje, avisaré a mis contactos en Barcelona.
Xiumin asintió a la idea del chico — Si esos dos recuerdan todo, será el fin para esta organización. Presiona a Taeyeon, sácale toda la información del Polígono, es momento de buscar a Byun y Xi.
Ambos llegaron hasta el transporte. Chen siguió explicando a Xiumin el contenido de la droga Premium.
— Si recuperan la memoria, no solo recordaran su vida pasada, también recordaran todo lo que vivieron con nosotros. Ellos son del polígono y saben nuestra ubicación — alborotó sus cabellos — esto está cada vez más jodido. Si llegasen a recordar, eso servirá para que Victoria sepa más de todo esto. Y yo me pregunto ¿porque tu hermano, se trajo a esos dos y quiere a la hermana de Park?
Xiumin le miró de una manera extraña y Jongdae no supo cómo describirla. A veces le era imposible describir los gestos o acciones.
— Junmyeon, busca venganza por nuestra madre — Jongdae le prestó toda su atención. No esperaba que le diera una respuesta.
— Pensé que tu padre había asesinado a tu madre y... ¿Qué tienen que ver Park y Oh en todo esto?
Xiumin suspiró — No lo tengo muy claro, aun. Solo sé que Junmyeon dijo algo sobre: esto será su castigo por quitarnos lo que amábamos — suspiró de nuevo — Mi padre en un arranque de ira... Perdió el sentido de sí mismo, tomó el arma que guardaba en su cajón, y la vacío en el cuerpo de mi madre. Tratamos de detenerlo pero el viejo uso su última bala para suicidarse frente a nosotros. Todos los hechos de aquella noche, son recuerdos que tratamos de olvidar con el paso de los días, pero estos jamás quisieron ceder y se adhirieron a nuestra mente. Ver la imagen de nuestra madre muerta en el piso en un charco de sangre y nuestro padre con un disparo en la cabeza... Esa imagen jamás se ira.
Chen, ahora entendía el cambio que tubo Xiumin cuando era pequeño. Por un largo tiempo lo dejo de ver, es como si a ese chico se lo hubiera tragado la tierra, él y su familia habían desaparecido por completo sin dejar rastro. Tiempo después (un año para ser exactos) Minseok apareció, pero ya no era aquel sonriente y brillante niño. Había cambiado rotundamente.
Minseok se había ido, dejando a un niño frío, sin sentimientos o compasión por los demás, ya no era aquel niño llorón que el solía defender ¿cómo se dio cuenta? Xiumin era muy sobreprotector con él, tanto que los otros niños de la escuela se alejaron por miedo a las agresiones del chico. Con el paso de los años, Xiumin se volvió como el hielo y gracias a su carácter frío y sin sentimientos es como se ganó su lugar en la mafia del dragón azul, mafia manejada por su ahora hermano Junmyeon.
La llamada entrante saco a ambos del silencio algo tenso dentro del auto, era Zelo que daría su informe del día.
— Jefe, hemos cumplido.
Chen frunció el ceño a las palabras del chico. Xiumin asintió con satisfacción, pues un problema menos del cual preocuparse.
— Muy bien. Dile a Maya que busque en su base de datos algún registro de Victoria, ella solo se mueve con tarjetas de crédito — su rostro era tan serio que Chen temió por la orden que le fuese a dar al chico del otro lado de la línea — Tienes hasta la noche o despídete de tu novia.
Zelo mentiría si aquella amenaza no le causó terror. Aquella chica era lo único que tenía, tal vez y peleaban a muerte, pero la amaba y no permitiría que le hiciera daño alguno.
— Todos tenemos un punto débil y algo que perder en esta vida.
Sacó el cigarro de su boca lanzándolo al piso y pisarlo con furia.
Zohumin llegó jadeando por aire al hospital al recibir una llamada de Jin, informándole que por fin habían encontrado a Henry y en muy malas condiciones de salud. Su rostro palideció al ver el rostro de todos y sus esperanzas por lo que le hubiese pasado a Henry, morían poco a poco.
— ¿Como esta?
Apenas y tuvo aliento para formular la pregunta. Jin al ver que nadie respondería se acercó a él y posar su mano en el hombro de Zohumin.
— Zohumin... Henry, está en estado de coma.
— ¿Qué? — soltó un jadeo doloroso.
Antes que Jin le respondiera, el doctor Choi Siwon entró a la sala de espera y su rostro no mostraba muy buenas noticias. En cuanto se detuvo frente a todo el equipo del polígono, hablo;
— No les voy a mentir en nada, Zohumin — el nombrado lo miró — Henry tiene una fractura craneal debido a que le golpearon con brutalidad. Le rompieron cinco costillas, tiene hematomas en todo el cuerpo, signos de tortura y...
La ira se apodero de Zohumin ante el silencio del médico, sus ojos brillosos por las lágrimas que picaban sus ojos por querer salir. La maldita impotencia de saber aquello que interpretó muy bien y que no era necesaria
— ¿Cuánto durara el coma? — formuló la pregunta con voz estrangulada y furia contenida.
El médico omitió lo anterior, dando solo el diagnóstico que Zohumin — Su cerebro esta inflamado al igual que algunos órganos. En cuanto la inflamación ceda de su cuerpo...
La pareja de Henry lo corto, no dejando terminar al doctor.
— No te pregunte eso.
Siwon suspiró — No sabemos cuan afectado este su cerebro. Puede tardar meses, años... Zohumin, Henry está muy dañado... puede que jamás despierte y permanezca en coma de por vida.
Los ojos de todos los presentes se abrieron a mas no poder ante el diagnostico de Siwon.
— No te adelantes Siwon — dijo Taehyung con la voz ronca por tratar de retener algunas lágrimas.
— No me adelanto, Taehyung... hay que estar preparado para cualquier cosa. Esta gente sabe cómo silenciar a sus testigos y Henry es una prueba viviente de ello.
— Déjame verlo... por favor.
El ruego en la voz de aquel hombre, rompió el corazón de Siwon. El conocía a Henry y Zohumin desde hacía años y era cruel ver a su amigo sufriendo y a Henry en aquel estado donde luchaba cada minuto por vivir y no morir. Taehyung vio alejarse a ambos hombres, preguntándose ¿Cómo es que Baekhyun y Luhan pudieron sobrevivir a una tortura tan sádica?
Sabía que esa respuesta la tendría hasta que tuviera de nuevo a Baekhyun frente a él.
Debido a reglas de salud por el paciente, Zohumin entro cubierto por una bata azul, al igual que su cabeza por un gorro del mismo color de la bata y un cubre bocas blanco.
Sus ojos se aguaron al ver a su Henry conectado a varios aparatos que monitoreaban los latidos de su corazón, una máscara de oxígeno cubriendo su boca, su cabeza envuelta en vendas con manchas de sangre, su rostro hinchado por los golpes...
Cubrió su boca por encima del cubre bocas, tratando de ocultar sus dolorosos sollozos — Perdóname bebé... perdóname por no cuidarte.
Solo quedaba esperar porque Henry abriera los ojos en algún momento y pudiera contar la verdad sobre Chanyeol y Sehun... pero su vida estaba pendiendo de un hilo.
Vivir o morir.