HURT 3
Baekhyun había encontrado y cargando su arma en cuanto la había sacado debajo de la cama, se agradecía que guardara su arsenal personal debajo de ella. Por su parte, Hara observaba asombrada la forma en como Baekhyun tomaba el arma sin que su mano temblara. O al menos eso pensaba ella.
Claramente los oídos de Baekhyun captaron el doloroso golpe de algo que seguramente sería Luhan, luchando contra el enemigo. Guardó las armas en su lugar, regresando su atención hacia Hara. Tomó su muñeca saliendo ambos al pasillo.
— Hara, escucha bien lo que voy a decir — ella asintió — en el cuarto de Luhan; en su armario encontraras una puerta secreta que te llevara a la cochera, enciende el auto y vete.
Susurró para ambos. La chica se negó a dejarlos, ellos eran lo único que tenía ahora y si ellos faltaban quedaría sola. — No Baek, no quiero dejarlos.
Baekhyun la tomó de las mejillas al escuchar su voz desesperada. — Tranquila, sí. Es por tu seguridad y sabes cómo encender un auto sin llaves — sonrió para darle confianza — eres valiente. Eres Park Hara, hermana de Park Chanyeol.
Ella asintió frenéticamente a las palabras de Baekhyun. Por él y por Luhan seria valiente.
— Prométeme que regresaran... prométemelo, Byun Baekhyun — levantó la mano resaltando su dedo meñique. Byun sonrió ante la forma de promesa, unió su dedo meñique con el de la chica sellando la promesa.
— Ahora vete.
Hara caminó apresurada hasta a la habitación de Luhan. Baekhyun en cuanto la vio entrar a la habitación se concentró con su enemigo, que se mostraba frente a él.
— Eres un chico resistente.
Baekhyun apuntó directamente al hombre. — No sé por qué hacen esto, pero no tenemos nada que...
El hombre le cortó. — Te equivocas. La chica es lo que queremos. Quítate de mi camino y prometo no hacerte nada.
Baekhyun sonrió nervioso — No creo en promesas muertas... lárgate de aquí y déjanos en paz.
Debajo de su pasamontañas frunció el ceño ante el tono suplicante del bajito, que por raro que le pareciera le hizo dudar.
— ¡Ahhhh!
Baekhyun palideció al escuchar el grito lastimero provenir de la planta baja. Sin duda alguna era Luhan. Sus ojos se cristalizaron al escuchar el grito de su amigo y no tendría otra opción más que luchar frente al gigantón.
Era el colmo de su vida; era la segunda vez que se topaba con alguien más fuerte que él y estaba un cincuenta por ciento seguro que no le ganaría a ese tipo. Pero al menos le daría tiempo a Baekhyun y Hara de escapar.
El golpe anterior contra el refrigerador no le dolió tanto como el de ahora. Claramente sintió como los vidrios se clavaron en su carne ignorando la tela. Sabía que era mala idea tener mesas de cristal en casa. De su garganta provino un grito doloroso al sentir el peso de su oponente sobre él, provocando que más cristales se incrustaran en su espalda.
— ¡Ahhhh!
— No me gusta repetir las cosas, pero contigo hago una excepción; ¿Dónde está la chica?
Su espalda dolía horrores, su respiración era dolorosamente costosa y el peso de ese hombre no le ayudaba en nada. Sentía claramente como los vidrios se clavaban más y más en su carne y la sangre comenzaba a mojar su playera. El hombre lo tomó del cuello de la camisa levantándolo sin ningún esfuerzo pegándolo a la pared.
— Mira niño, me estoy hartando de ti... admito que eres lindo. Pero eso no te salvara de morir.
Luhan sentía que en algún momento perdería la conciencia, jamás había experimentado un dolor físico como el de ahora. No dejaría que se llevaran a Hara. Dio un rodillazo al vientre del hombre logrando desestabilizarlo y soltarse de su agarre.
Adolorido y como pudo caminó hasta el sofá para tomar su arma, logró sacarla y cargarla pero al girarse fue embestido por el peso de aquel hombre llevándolo de nuevo al suelo, golpeándose la cabeza con algo duro que ignoro que era. Luhan no se rendiría aun que comenzara a ver borroso. Sin rendirse, Luhan comenzó a dar batalla.
Soltó de nuevo su arma, comenzando a dar golpes a diestra y siniestra al cuerpo del sujeto. Ambos comenzaron a rodar por el suelo como dos niños peleando por un dulce. La mano derecha de Luhan dio directamente al mentón dejándolo desestabilizado y aturdido. Aunque su apariencia fuera dulce no se le debía de subestimar.
Rápidamente se levantó y corrió hasta la cocina tomando un cuchillo casero como arma; el otro lo siguió y quedó a un metro de él, interponiéndose entre ambos la mesa. El hombre sonrió al ver el estado deplorable del rubio: su playera azul estaba teñida de sangre, de su cabeza salian hilos de sangre que recorrían su cien y a leguas se notaba su costosa respiración.
— Ya ríndete.
Luhan tragó saliva que le supo a sabor metálico — Jamás. Esta es mi familia y la protegeré con mi vida si es necesario.
Soltó una risilla burlona — Sabes; hay veces que una persona debe saber cuándo rendirse.
Por unos momentos Luhan recordó las palabras que alguna vez Sehun le dijo. Negó con una cansada sonrisa, descolocando a su enemigo frente a él.
— Tal vez muera hoy… pero no defraudare a la persona que me enseñó a ser fuerte.
Debajo del pasamontañas frunció el entrecejo. El chiquillo sí que tenía agallas y pantalones para retarlo y le daría el gusto de demostrarle que se quedaría en el camino.
— Bueno. Si tanto quieres morir, te daré ese gusto.
De manera monstruosa quitó la mesa que los separaba aventándola a un lado y regando las cosas que había sobre ella. Luhan sintió el miedo recorrer su cuerpo al verlo acercarse a él paso decidido. Sin esperar se abalanzó contra él, sin darse cuenta que su enemigo ya traía consigo un arma blanca escondida.
Baekhyun logró dar un fuerte golpe al estómago del alto que se tambaleaba por tomar el control de su cuerpo, seguramente quedarían marcas en su cuello. El muy idiota lo quería ahorcar. Aun que Baekhyun fuera pequeño, eso le daba una gran ventaja, no espero y dio otra certera patada a la mandíbula del alto, mandándolo al suelo dando un golpe sordo sobre el piso de madera.
— ¡Luhan! — se encaminó hacia las escaleras, viendo a Luhan en cuanto llego luchando ferozmente con aquel hombre. Ambos haciendo más destrozos de los que ya había.
Frunció el ceño al ver su espalda manchada de sangre, a un costado y de sus brazos destilando sangre. Todo Luhan estaba hecho un caos. Baekhyun apuntó hacia el hombre pero debido a los movimientos no podía disparar. No con Luhan en medio.
El corazón de Baekhyun estaba nervioso, todo él estaba nervioso debido a la adrenalina que se respiraba en el aire.
Baekhyun sintió un fuerte golpe en la nuca, provocando que callera estrepitosamente por las escaleras rodando como una pelota hasta llegar y caer bruscamente al piso.
Se había preocupado tanto por Luhan que no cubrió su espalda. Mareado por tanto girar y adolorido se arrastraba por el suelo tratando de huir. Sentía que el dolor de su cuerpo y la impotencia lo inundaban.
Cansado y adolorido, se giró boca arriba viendo a su agresor que lo tomaba del cuello estampándolo contra la pared.
— Admito que eres muy hábil y fuerte. Pero tu falta de valor y coraje te mataran esta noche.
Baekhyun trataba de recuperar aire para sus pulmones, costosamente y pudo hablar — Tal vez... pero jamás la encontraran.
Furioso frunció el ceño a las palabras del enano, arrojándolo ferozmente hacia el suelo de la cocina que de por sí ya destrozada. Tomó uno de los cuchillos, colocándose ahorcadas de Baekhyun colocándole el arma blanca en su cuello marcado.
Baek se congeló al sentir lo frío de la hoja metálica sobre su piel. Para su mala suerte ese cuchillo era uno de los nuevos. Uno que entre él y Luhan habían comprado por pura vanidad casera.
— Bien jugaremos mi juego, niño. Yo te pregunto y tú me respondes. Si no lo haces, será una cortada por no responder.
Baekhyun respiró tembloroso y aun que muriera desangrado, jamás diría nada sobre la pequeña.
Su respiración se aceleró a un más al sentir parar la hoja del arma en su cuello y peor en la vena carótida.
— Empecemos; ¿Dónde está Park Hara?
Mentiría si dijera que no temía por su vida. Si y mucho. Pero más temía que Hara sufriera algo como lo que él estaba a punto de pasar.
— Púdrete imbécil.
Frunció el ceño ante las palabras, sobre todo. El valor que resalto en ellas, eso lo hizo enfurecer. Sin remordimiento cortó de manera salvaje el costado de Baekhyun; un corte suave y delicado.
Baekhyun no dudo en gritar y comenzar a llorar — ¡Ahhhh! — se removió de manera brusca sin lograr mucho. El peso del hombre era más que el de él.
— Te diré algo: no hace falta hacer cortes tan profundos para desangrar a una persona — su voz sonaba tranquila, fría y sin rastros de remordimiento. Ignoraba por completo el llanto desgarrador de Baekhyun — los cortes más delicados y menos visibles pueden ser los más mortales — suspiró con aburrición — ¿Dónde está la niña?
— Muérete… idiota.
— Creo que me divertiré contigo.
Pensó que Luhan sería un oponente fácil. Pues no. El rubiecito tenía demasiada resistencia a pesar de estar cortado de la espalda y tener una grave herida sobre sus costados y brazos. Era increíble que no estuviese muerto por perder tanta sangre.
Los ojos de Luhan cada vez veían mas borroso, su respiración cada vez se hacía más costosa y aun que la vida se le fuera en ello, protegería a la pequeña Hara. Cayó sobre una rodilla al sentir la falta de energía, comenzaba a sentir las consecuencias por la falta de sangre.
— Porque no te rindes.
El rubio sonrió con ganas. — Una vez alguien me dijo; “pon tu corazón hasta tu último aliento” — sonrió con amor el recordar la voz de Sehun en oído. Pero el segundo grito desgarrador de Baekhyun le hizo girar su cabeza y mostrar su rostro lleno de preocupación.
— ¡Ahhhh!
— ¿Y dónde está ese alguien ahora? — preguntó ignorando olímpicamente el grito
Una lagrima se deslizó por su rasguñada mejilla — Desgraciadamente, el murió hace un mes...
Luhan cayó por completo al suelo; estaba cansado para seguir luchando. Su corazón se encogió de dolor al escuchar gritar por tercera vez a Baekhyun.
— Perdóname... Baekkie. Lo siento… perdóname Sehunnie.
Negó con la cabeza ante la imagen de Luhan sobre el piso, de solo verlo así, sentía dentro de su estómago algo llamado incomodidad. Pero él era un asesino que no podía sentir nada. No dijo una palabra más, solo se dedicó a ver a un Luhan respirar con dificultad y ver como la sangre que abandonaba su cuerpo comenzaba a manchar el piso de madera.
— ¡Ahhhh! — que importaba si lo veía llorar, el dolor de era insoportable al sentir como la piel de sus brazos era cortado.
— Te lo dije. Responde y te dejo ir.
Baekhyun sollozaba alto y aun que su piel fuera cortada, no diría nada. Lo hacía por Hara, por Chanyeol aun que ya no estuviera.
— Jamás... jamás sabrás donde está.
Enfurecido tomó a Baekhyun de los pies arrastrándolo hasta llevarlo y dejarlo a un lado de Luhan. Luhan respiró estrepitosamente al ver a Baekhyun cortado de sus brazos y una de sus muñecas… pero había algo más en Baekhyun, se veía más pálido de lo normal.
— ¿Habló? — Preguntó el alto a su compañero que negó enseguida — Bien. Escucha, Baekhyun. Cuando encuentre a esa chica le diré que diste tu vida por ella. No cortare tu otra muñeca a menos que me digas donde está.
Coloco el arma que estaba manchada de sangre tanto o peor que la de un carnicero. Luhan se helo ante la voz del alto, estaba demasiado débil para dar más batalla, era un inútil para ayudar a Baekhyun, solo podía ver con dolor como su amigo era torturado con saña.
— No-te-diré-nada.
El alto encogió los hombros, cortando la otra muñeca de Baekhyun sin ninguna compasión y de forma brusca.
— ¡Ahhhh!
Luhan se encogió al escuchar el grito desgarrador en sus oídos, su respiración se aceleró al escuchar a su amigo gritar por su vida, comenzando a llorar. Con esfuerzo se arrastró hasta el, uniendo sus dedos mojados por la sangre.
— Baek… Baek
Baekhyun no tenía fuerzas para nada, ni siquiera para llorar. Apenas y le pudo responder a Luhan — No… puedo más… Luhan — una tos estrepitosa se clavó en la garganta de Baekhyun, haciéndolo toser sangre.
— Baek… saldremos de esta — quería aferrarse a esas palabras.
Ambos veían como la casa a los alrededores era cubierta por la llamas. ¿Así terminarían sus vidas? ¿Dejarían sola a Hara?
El líder de ambos entró estrepitosamente dándoles órdenes de abandonar la casa que ya comenzaba a ser devorada por las llamas. Su mirada fue a caer sobre los dos chicos que yacían en el piso, mohíno al ver sus estados; parecían que en cualquier momento saldría Jason con su cierra.
— Vámonos.
Baekhyun antes de cerrar sus ojos miró al alto que había sido su oponente. El sueño de apoco comenzaba a vencerlo y con él, el frío en su cuerpo lo comenzaba a abrazar.
— Chanyeol.
Ese fue el último suspiro que salió de los labios de Baekhyun antes de caer en la oscuridad.
Luhan sonrió mirando al techo, giró su cabeza hacia las llamas y pudo ver por unos segundos la mirada de aquel hombre, recordándole...
— Sehun...
Su cabeza se ladeó. Ambos hombres retrocedieron ante las menciones de los nombres. Confundidos salieron de la casa, dejando a ambos chicos dentro de la casa. El alto al ver a su jefe con un moretón en el ojo y a su otro compañero con el labio roto, frunció el ceño.
— Algo salió mal. Esos chicos estaban protegidos — espetó el líder — nos vamos. Pero esto no ha terminado.
Las llantas rechinaron sobre el asfalto, alejándose de la casa en llamas.
***
El rostro de Hara reflejaba; cansancio, tristeza, preocupación... todo. Su cuerpo estaba agotado, por dos largos días no había pegado el ojo. La angustia de no ver despiertos a ninguno de sus oppas, la estaba enfermando.
Sus ojos se cristalizaron al recordar todo lo sucedido en la que alguna vez fue su casa:
Flash back*
Con las manos temblorosas Hara logró apretar el pequeño interruptor que de seguro seria para abrir la puertecilla. Era una puerta un tanto pequeña que por unos segundos le recordaba a Alicia en el país de las maravillas, pero su situación no se acerca a en nada a al mundo de Alicia.
Sin pensarlo y pidiendo disculpas por lo bajo; sacó la ropa de Luhan para tirarla al suelo y tener mejor espacio para poder entrar. Su corazón se aceleró ante los ruidos estrepitosos, gemidos adoloridos y maldiciones porvenir del pasillo y de la planta de abajo.
Apretó el botón rojo que parecía un botón; dándole acceso al pasadizo. Agradecía que fuera flaca y pequeña. Una curiosa pregunta asaltó su cabeza de cómo le haría Luhan para salir y entrar por ahí. Al sentí chocar sus pies con algo supuso que sería la salida y efectivamente eso era. Antes de salir de lleno, se cercioro que no hubiera moros en la costa.
De puntitas se dirigió al auto que solía ser de su hermano, se adentró en él y escondió ahí, para esperar a Baekhyun y Luhan. Era un manojo de nervios sus ojos ardían por el escozor del llanto que quería sacar, quería sentir los brazos de su hermano, quería estar con sus padres, los cuales la odiaban.
— Vamos Baek, vamos Luhan… — susurró con voz quebrada y aguda.
Dio un salto en el asiento al escuchar un estrepitoso golpe en la puerta de la cochera, parecía que alguien quería entrar. Su corazón salto de miedo, el solo hecho de saber que iban por ella la hizo salir del auto y tratar de esconderse en lo más recóndito del garaje.
Se arrastró pecho tierra como Chanyeol le había ensenado, llegando hasta los tanques de gasolina y diesel.
— ¡Ahí está, tómala y vámonos!
Hara palideció al escuchar ese aviso. Sacando coraje, tomó una llave antes de ser halada hacia arriba y ser montada sobre el hombro de alguien. Sin temor comenzó a golpear al hombre en la espalda importándole poco si le rompía algún hueso y si era así que bueno.
El sujeto maldijo al sentir los golpes, soltando a la chica se dispuso a tomar su arma que se le había caído. Maldiciendo a la chiquilla levantó su arma con un humor de perros.
— Estúpida chiquilla, ya veraz cuando te tenga e mis manos.
Cargó el arma y como en cámara lenta vio venir la llave en su dirección, logrando golpearlo y romperle el labio, que comenzó a sangrar al instante.
— Esto es por mi familia.
Los ojos del hombre se abrieron a más no poder al ver que la “chiquilla" comenzaba a rosearlo con lo que era… ¡gasolina! No dudo en retroceder y salir de ahí huyendo como un perro con la cola entre las patas.
Hara elevó una ceja soltando un bufido — Idiota, se cree muy valiente con su pistola. Ya me encargare después de dejarlo sin su pistolita.
Miró la manguera en su mano, teniendo una gran idea para salvar a Baekhyun y Luhan. Aunque fuera una niña, solía tener tantas ideas. Tomando uno de los tanques de gran peso, como pudo lo arrastro y comenzó a regar la gasolina por toda la orilla de la casa. Su corazón dolía al ver a Luhan y Baekhyun en el suelo y dos hombres con ellos.
Segada por la furia y rabia prendió fuego alrededor de la casa. Tenía que salvar a Baek y Lulu ellos la habían salvado y no dejaría que se los arrebataran. No, no y no.
Segundos después escondida entre unos arbustos vio como aquellos hombre salían de su casa. Respiró más tranquila al escuchar las llantas rechinar sobre el asfalto.
— Baekkie, Lulu — se dijo más tranquila. Salió de su escondite para ir y ver a sus oppas, pero antes que viera tal atrocidad hacia sus amigos, sus ojos fueron cubiertos por la mano de alguien.
Flash Back, fuera*
— Señorita — salió de sus pensamientos ante la voz masculina.
El medico temía acercarse a ella, ya que estaba armada y en ningún instante permitió que se le acercaran. Ella lo miró inexpresivamente asustando un poco al médico.
— Hay... alguien que la busca.
Frunció el ceño — ¿Quién? — su voz era igual que su mirada, sin emoción alguna.
— Hara...
Un chico de ojos grandes, labios de corazón la hicieron sonreír. Era Kyungsoo, uno de los mejores amigos de su hermano, al cual tenía meses de no ver y había llegado justo en el momento para salvarla.
— Oppa... — dejó la silla para lanzarse a los brazos del recién llegado. La estrechó en sus brazos reconfortándola y dando un beso en su coronilla.
Kyungsoo notó el arma en la mano de Hara, sonrió ante el hecho de que a su corta edad ya portara un arma en sus manos. — Dame eso, cariño. No es normal que una niña como tú traiga esto en sus manos — Kyungsoo sonrió ante la idea de ver a Chanyeol dándole a su hermana un arma en vez de una muñeca.
El medico los miró raro por lo que opto en dejarlos solos, ese dúo sí que estaban locos.
Kyungsoo llevó a Hara a la cafetería encontrándose ahí a JongIn que ya había comprado un sándwich y jugo de manzana para la hermosa Hara. Los tres tomaron asiento en un silencio cómodo. Kyungsoo frunció el ceño al recordar lo sucedido hace dos noches. De no llegar justo en el preciso momento, Hara hubiera quedado traumada al ver los estados de Luhan y Baekhyun.
No era una imagen que una niña debía tener como un recuerdo.
Minutos después que Hara comió todo, suspiró pesadamente desviando su mirada hacia fuera. Kyungsoo y JongIn solo la observaban, hasta que ella habló. — Creí que tendría una vida normal — sonrió sin ganas —, como cualquier chica de mi edad. Pero al tener un agente como hermano, sabía que esa vida era solo un sueño.
— Hara...
Interrumpió a JongIn — No importa. Baek y Luhan están bien, eso es lo importante. Tal vez no sepa mucho... pero esa gente va tras de mí. Y ahora me toca cuidar de ellos.
Tanto JongIn como Kyungsoo pudieron ver como el brillo de niña en los ojos de Hara pasaba a ser opaco y... más frio. La dulce niña estaba quedándose atrás, dejando frente a ellos una persona fría.
Ambos tomaron sus manos sonriéndoles. JongIn fue quien habló primero.
— Más que agentes, somos amigos. Familia. Y no te dejaremos todo a ti.
Kyungsoo asintió — En cuanto ese par de idiotas despierten nos iremos de China. Comenzaremos una nueva vida lejos de este país.
Hara asintió, apretando significativamente las manos de sus oppas. Sonrió con ganas, brillando aún más por los rayos del sol iluminar su hermoso rostro.