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Drive

Notas del capitulo:

¡Gracias por los comentarios! ¡Los quiero! <3

Conversación

Título Drive

Capítulo V Conversación

Autor Tony Trinket

El bar estaba medianamente lleno, no tanto como otras veces, pero supuso que eso se debía al horario en que había llegado; se encontraba sentado en un taburete de la barra, el barrista le servía lo que pedía y de vez en cuando le sacaba conversación (más bien trataba, porque el otro no se encontraba de humor). Realmente no se estaba de ánimos para nada, tenía suerte de que fuese viernes y mañana no tuviera que trabajar (y a la vez no, porque no había nada que lo distrajese)

Suspiró y pidió que le sirvieran otro vaso de Vodka (que irónico, era la bebida favorita de Mello) El mesero lo miró con una ceja alzada, ya iba por los tres vasos, y ese tipo de alcohol no era exactamente barato. Pero a Mail no le importó: cobraba muy bien con Beyond, así que no le dolería en el bolsillo más tarde.

Luego de cuarenta minutos, cuando llevaba los cinco vasos y comenzaba a sentirse un poco mareado, decidió que sería mejor dejarlo ahí. Sabía que sería peor si despertaba tirado en algún callejón, confundido y oliendo a alcohol. Así que se levantó y se fue del lugar. Olvidando pagar.

No que importara realmente, su cuenta ya había sido pagada por un pelinegro de ojos rojos que lo observaba unas mesas más al fondo del bar.

-- ¿Qué tanto miras? --preguntó el hombre junto a él: de ojos azules y cabello negro.

--Nada, me pareció ver a alguien conocido --volvió la vista a Charlie al responder--. Sigamos en lo que estábamos --dijo antes de acercarse a besarlo.

 

De: Hijo de Puta (Mello)

Para: Matt.

Matt, tenemos que hablar. Te vi el otro día en la Universidad, ¿acaso me estás siguiendo? Por favor, llámame.

Matt aventó el celular hacia un lado de su habitación, sin responder. Llevó sus manos a su cabeza mientras algunas lágrimas comenzaban a brotar de sus ojos.

 

--Bien, seré sincero: luces como mierda --comentó el de ojos borgoña cuando entró al auto-- Pero como esa mierda que cagas cuando tienes diarrea. Con algunos toques de la comida mal procesada, como pedazos de cascara de tomate y-

--Agh, gracias, no hacía falta la ultima parte --dijo el pelirrojo con el ceño fruncido en un gesto de asco.

--De nada --dijo sonriente el otro. Mail volteó a mirarlo, notando una diferencia.

-- ¿Y esos? --observó a su compañero de viaje. Llevaba una camiseta negra con una imagen del Joker interpretado por Heath Ledger, unos jeans oscuros y unas gafas RayBan con cristal transparente-- ¿Tienen aumento?

--Apenas un poco, son para descansar la vista --los ajustó en el puente de la nariz--. No los usé la semana pasada y me dio dolores de cabeza en clase. Hoy tengo un examen, preferiría no arriesgarme a una jaqueca.

Matt continuó con su vista en él; el cabello de Beyond era corto, rapado en la nuca y volviéndose más frondoso llegando a la coronilla. Su flequillo le llegaba hasta las cejas, al igual que al propio pelirrojo, pero a diferencia de éste (que lo tenía lacio y metiéndose por entre los ojos), el pelinegro lo tenía un poco más ondulado y hacia el costado.

-- ¿Sabes? Te falta el gorro y ya eres todo un hipster --pensó en algo-- ¿Y tu iPod 5? --dijo burlón.

El pelinegro negó con la cabeza mordiéndose los labios a la vez que blanqueaba los ojos, en un gesto de exasperación fingida. Sin embargo, metió la mano en su bolsillo del pantalón, buscando algo.

--Me subestimas --dijo enseñándole su aparato electrónico-- Es un iPhone 6.

--Dios mío. Solo no me digas que…

El de pelo negro le mostró algo en su teléfono:

--Mira, atrapé un vamoh a calmarnoh en PokémonGO --dijo fingiendo.

Jeevas no pudo evitar reír ante eso.

--De verdad que lograrás que no pase los 2 meses contigo --negó sonriente.

--Oh vamos, admite que adoras mi presencia. Soy el ser humano más simpático en todo California --hizo una sonrisa que pretendía ser tierna, aunque obviamente fingida y el otro rodó los ojos.

Movió la palanca de cambios y se metió al camino. Conducía lento puesto que ese día había llegado un poco más temprano que de costumbre.

--Claro, tu presencia es igual de agradable que la de los vagabundos que te acompañan mientras estás borracho en un callejón.

Beyond hizo un sonido ahogado, como de sorpresa. Y cuando Mail giró a mirarlo, vio que se había llevado una mano al pecho y tenía gesto conmovido. Obviamente falso.

--Mail gigabite, eso es lo más amable que me han dicho jamás.

--Eso que es triste --respondió a lo que el otro sonrió-- Y no te metas con mi apellido, tu nombre y tu apellido no se salvarían exactamente de una guerra por rarezas.

--Mi nombre es único y especial… --fingió agitar cabello imaginario-- ¡Como yo!

--Pero ya, en serio… ¿Quién le pone Beyond a su hijo? Es decir, mi madre me odiaba, pero no tanto…

--Te puso el nombre de un correo electrónico.

-- ¡Y ti el de una palabra! Te llamas literalmente “más allá” --esto último lo dijo en español, un poco mal pronunciado y con mucho acento yankee.

Beyond bufó. Sí, su nombre era una mierda. Pero bueno, ¿Qué le iba a hacer? Elle no le permitía cambiárselo en el registro civil.

--Quien sabe, diría que es porque mis padres no me tenían mucho aprecio pero luego recuerdo que mi hermano mayor tiene nombre de mujer y él era el mimado, así que…

El de cabello rojo hizo un sonido de comprensión. Definitivamente esa familia no había sabido escoger nombres.

--Oye, ¿te molesta si te pregunto por qué tu hermano y tú tienen apellidos diferentes?

El de cabello negro suspiró dramáticamente, echando la cabeza hacia atrás con el impulso del auto al entrar a la carretera rápida.

--Ah, si me dieran una moneda por cada vez que me preguntan eso…

-- ¿Cuántas tendrías?

--Una, eres el primero. Todos son tan “políticamente correctos” que temen tocar algún trauma de mi infancia si indagan --hizo un gesto con la mano restando importancia--. Elle y yo somos de la misma madre, no así del mismo padre.

--Oh, entonces…

--Sep, infidelidad, hijo extra-matrimonial, bastardo… --lo pensó un momento-- Eso ultimo no me jode realmente, soy gordo fan de Game of Thrones y en especifico de Jon Snow así que…

--Me encanta como le quitas importancia a todo Beyond, la verdad.

--Matt, dilo correctamente, es: “me encantas Beyond, la verdad.”

Esto tomó por sorpresa a Matt, que pegó un volantazo sin querer. Ante la mirada divertida de su copiloto. 

-- ¿Qué? ¿Te cansaste de tratar de sacarme de quicio molestándome y decidiste que lo harás poniéndome nervioso?

Apena acabó esa oración supo que había cavado su propia tumba.

--Oh… --mierda, pensó el pelirrojo--. Entonces te pongo nervioso, ¿eh?

 ¿Qué mierda he hecho?

Se llevó una mano tras la nuca para rascarse incómodamente, pensando en alguna manera de salir de esa situación. Verdaderamente se estaba poniendo nervioso.

¿Eso era coqueteo leve, no?

Pero antes de que encontrase algo para decir, la risa de Beyond interrumpió.

-- ¡Dios mío! Realmente es divertido molestarte --se recostó en su asiento, dando un suspiro dramático--. Eres una bola de nervios, por favor no entres en pánico cerca de mí. No soy bueno consolando gente, me falta eso que se llama “empatía.”

-- ¿Oh, en serio? No puedo imaginar por qué… --dijo sarcásticamente, aunque sintiéndose de alguna manera agradecido de que el momento anterior hubiese pasado.

--Tu sarcasmo me duele, cerillo.

Eso le costó un empujón en el hombro por parte del otro. El pelirrojo había soltado el volante con una mano para golpear a Beyond contra su costado del auto, haciendo que la cabeza de este rebotara contra el vidrio levemente.

-- ¡Auch!

--En mi cumpleaños número doce me prometí que golpearía a cualquiera que volviese a referirse a mí con algo relacionado al fuego.

-- ¿Bullying?

--Sep.

--Lol, a mí también me lo hacían.

-- ¿Por?

--Niño rico.

--Oh --silencio-- ¿Qué hiciste?

--Lo pateé en el estomago y le dije pobre.

--Bien.

--Lo sé.

Matt aceleró más y ambos se callaron el resto del camino, sin razón aparente. Con una pequeña sonrisa en sus rostros.

 

--Beyond… Oye, Beyond --continuó pichándolo con un dedo en el hombro--. Sé que no estás dormido, ya para.

Alex se encontraba de su lado en el asiento de la universidad. El de cabello negro estaba desplomado sobre la mesa cuando llegó, con la cabeza sobre los brazos cruzados y los ojos cerrados. Pero aun así el rubio sabía que este estaba despierto; conocía la forma en que Beyond dormía realmente, y esto era solo puro teatro para no hablarle.

Pero aún así, imaginó que insistiendo un poco quizás lograría que su amigo le dirigiese la palabra.

Pues no, no había sido así.

--Hmh… --fue toda la respuesta del otro mientras se revolvía, moviendo el cuerpo para alejar el brazo de su compañero-- Cállate un poco, ¿sí?

El de ojos celestes suspiró, levantando sus cosas y yendo a sentarse a otro lado. No como que tuviese mucho espacio, puesto que el otro ocupaba casi toda la mesa. Además, era más que obvio que en ese mismo momento no lo quería cerca.

En ese mismo momento y siempre, probablemente. Pero lo ignoró y decidió que hablaría luego con él.

Cuando la clase terminó, Beyond se apresuró a meter su carpeta y libros en la mochila negra que llevaba. Y Alex, a unas mesas de él, también, mirándolo cada tanto para asegurarse de que siguiera allí.

El de cabello negro salió enseguida, empujando a varias personas que se encontraban en la puerta para poder salir. Éstos se quejaron, dejando salir unos cuantos insultos, pero el de ojos borgoña los ignoró y siguió caminando apurado. A los segundos nada más, volvieron a chocar a dichas personas, esta vez por el rubio de ojos claros.

-- ¡Beyond! --Birthday apuró el paso-- ¡Beyond, tengo que hablar contigo! --comenzó a trotar, rogando porque el otro no se le ocurriese correr tras él.

Lamentablemente para él, eso fue justamente lo que ocurrió; Alex aceleró el paso, dando grandes zancadas con sus largas piernas y alcanzándolo enseguida. Lo tomó por la muñeca y lo detuvo.

--Suéltame --dijo frunciendo el ceño. Se soltó por sí mismo, pero no trató de huir otra vez, sería estúpido. Se dio la vuelta y lo miró con su mejor gesto de arrogancia. El rubio frente a él pareció encogerse un poco sobre sí mismo, si bien era más alto, Beyond siempre había sido más corpulento y tenía cierta presencia que te hacía sentir más pequeño.

--Tenemos que hablar.

--Estamos hablando.

--Sabes a qué me refiero.

El de cabello negro suspiró, desviando la mirada, sabía que tarde o temprano tendrían que tener esa conversación. Igualmente, hubiese preferido que fuese tarde…

--Bien… --miró a la gente que “discretamente” se paraba a observar la escena entre los dos hombres--. Pero no aquí…

 

Matt comenzaba a impacientarse; Beyond estaba tardando más de lo normal en aparecerse por el patio del campus. Y no que esto fuese un gran problema, no tenía nada más que hacer en todo el día (básicamente nunca tenía nada importante que hacer además de hacer de chofer), pero era lunes, y los lunes su ex-novio, Mihael Keehl, tenía clases. Es decir, que se lo podría cruzar en cualquier momento.

Y con el último mensaje que había recibido… No sería bueno que se lo volviese a cruzar.

Tenía planeado llegar, recoger a Beyond y luego salir de ese lugar, hasta tener que repetir lo mismo el miércoles. No que se pudiese camuflar mucho con el Ford Mustang rojísimo que conducía.

Cuando ya habían pasado 20 minutos en los que se había quedado esperando, decidió llamar a su pasajero. Justo mientras sacaba su celular lo vio, la mata de cabello rubio asomándose por entre las demás, esta vez sin una cabeza albina acompañándolo.

Maldijo entre dientes y se apresuró a llamar al otro.

.

.

.

El celular de Beyond comenzó a sonar con el coro de Pigskin de Hollywood Undead.

Gracias, pensó el pelinegro. La conversación con su mejor amigo se había tornado un tanto incómoda (no que su situación actual fuese de lo más cómoda) y de verdad que quería irse de allí. Esperaba que fuese Mail, ya que era un poco más tarde del horario en que debía estar en la entrada de la Universidad.

Deslizó su iPhone fuera de sus jeans y observó la pantalla.

Llamada entrante de Matt…

--Contesta si quieres --dijo el de ojos celestes mirándolo atentamente.

Beyond frunció el ceño ante aquello, no que necesitara el permiso del otro. Pero se ahorró el comentario y simplemente deslizó la pantalla para atender la llamada.

-- ¿Sí? --dijo con el tono más calmado que pudo. Sabía que eso enfadaría al otro, que de por sí era nervioso.

-- ¿Cómo que “¿sí?”? ¿Dónde carajos estás? Llevo esperando casi media hora.

--Ah, sí. Se me pasó un poco el tiempo --sonrió de medio lado, lo estaba haciendo enfadar.

--Un poco, si será hijo de puta --murmuró más para sí mismo que para el otro--. Más te vale venir o de otro modo daré marcha atrás y te dejaré aquí.

El de cabello negro ahora sonrió más ampliamente, contento de chinchar a su chofer.

--Vaya, vaya. ¿Dónde está el respeto, señor Jeevas?

--Acuéstate de espaldas, levanta las piernas y búscalo en tu culo --cortó la llamada, dejando al otro levemente atónito por la mala reacción. Más unos segundos después rió, aun con la sorpresa.

--Wow --fue lo que dijo antes de levantarse y recoger su mochila, que había quedado en el suelo mientras Alex y él estaban sentados en uno de los pasillos-- Bien, debo irme.

-- ¿Ya? --preguntó el otro-- Siempre te quedas unas horas más por aquí.

--Sí bueno, soy un hombre ocupado --dijo con ironía, haciendo al otro poner los ojos en blanco.

--Ya, seguro que sí --se paró-- ¿Con quién hablabas?

Beyond comenzó a caminar mientras el otro lo seguía.

-- ¿Te importa?

--Por algo pregunté… --contestó como si no fuese obvio.

--Mi chofer.

-- ¿Chofer? --sonrió-- Felicitaciones amigo, ya eres oficialmente un niño rico. ¿Tiene cabello blanco y se llama Richard?

--Nah, para eso tengo a Quillsh y Roger --dijo mientras iban bajando las escaleras. Se encontraban en la segunda planta del edificio--. En realidad, Matt no es nada como el estereotipo… --sonrió un poco--. Eso lo hace más interesante.

Alex lo observó un momento, sin decir nada.

-- ¿Qué edad tiene? --preguntó finalmente.

--Unos años más que nosotros dos, está en sus veinte…

--Oh, es joven.

La sonrisa del otro se agrandó, volviéndose levemente maligna. Miró de reojo al rubio.

--Sep, lo es.

Llegaron al patio, ya no había nadie allí a excepción de un tipo apoyando en un auto rojo. Tenía un cigarrillo en la boca y no parecía muy feliz. Fruncía el ceño y daba pequeños golpecitos al suelo con los pies. En cuanto vio a Beyond tiró el cigarrillo y lo apagó pisándolo.

-- ¿Dónde mierda te metiste? --preguntó cuando el otro estuvo cerca.

-- ¿Preocupado?

--Estresado.

Birthday rió.

--Es lo mismo… --dijo restándole importancia mientras sin mirar a ninguno de los dos muchachos junto a él, se subía al asiento de copiloto-- ¿Vamos, Matto?

El de cabello rojo chasqueó la lengua mientras rodeaba el auto para llegar a su lado. Subió y encendió el motor, bajando el vidrio para apoyar el codo en la ventana.

-- ¿No saludarás a tu amigo? --le dijo, viendo al rubio de ojos amables que parecía un poco confundido.

--Ah, claro… --bajó también su vidrio--. Te veo el miércoles --fue todo lo que dijo.

El rubio asintió, aun un poco extrañado.

--Claro… El  miércoles no te me escapas --dijo con una sonrisa que no aseguraba nada bueno. Luego se alejó del auto y comenzó a caminar en dirección contraria, hacia los departamentos universitarios que quedaban en el campus.

--Sí, por supuesto… --Matt arrancó el auto, mientras Beyond, imitando sin darse cuenta el comportamiento anterior de su chofer, chasqueaba la lengua-- Maldición.

Estaban entrando a la carretera y ya comenzaba a oscurecer. Habían salido más tarde de la universidad por obvias razones, y por ello la noche los había agarrado a medio camino.

-- ¿Debo suponer que tardaste porque estabas tirándote a tu amigo? --dijo Matt entonces, sin desviar la mirada del camino.

Beyond sonrió con sarcasmo, mirando también hacia la carretera.

-- ¿Te importa?

--No realmente.

Bufó.

--Solo hablábamos.

--No parecías muy cómodo, ¿te salvé de alguna?

-- ¿Eres psicoanalista ahora? --el pelirrojo se encogió de hombros-- Sí, digamos que me ahorraste una conversación muy incómoda.

--De nada.

--Hmh.

 

Llegaron a las 8 y unos cuantos minutos a la casa de Beyond. Matt ya había perdido bastante de su malhumor en el camino, más estaba un poco extrañado por la actitud calmada y hasta decaída de su contratista.

--Bien… Hasta el miércoles --se despidió desde la ventanilla.

--Se… --Beyond caminó hasta la entrada de su casa, más se detuvo a medio camino y volteó-- ¿Haces algo mañana?

El pelirrojo se sorprendió de encontrarse aliviado ante lo que el otro le estaba a punto de proponer.

--Nope.

--Me lo esperaba --dijo con una sonrisa burlona que hizo fruncir el ceño al de pecas--. Ven a buscarme a las tres con el auto.

-- ¿Me dirás para qué?

-- ¿Realmente te importa?

Matt sonrió.

Notas finales:

Bien, podemos ver que ya ganaron bastante confianza xD

Como habrán notado, Beyond también tiene el kokoro un poco fisurado (?)

Amé por completo hacer las primeras escenas, sobre todo la de Beyond Hipster (quedaría hermoso vestido así <3)

Pues si se lo preguntaban, eso es lo que sucedió con el camarero del capítulo pasado... 

¡Espero que les haya gustado el capítulo! 

PD: en el capítulo que viene se aclarará la situación de Matt y Mello, y la de Beyond y Alex, por si tenian dudas ;)


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