12-09
Era una mañana cualquiera, en abril? Siempre he sido malo para las fechas, pero había olor a otoño, briza fría y hojas de arboles volando, salí de mi casa como cada mañana y camino a la escuela, con la mochila al hombro y llena la cabeza de pájaros y sueños, me encontré contigo por primera vez, venías caminando en la dirección contraria, con el pelo al viento y tu aire despreocupado, te detuviste frente a mí, y sonreíste. “huyamos” dijiste, y sin siquiera esperar una respuesta tomaste mi mano, entonces desperté, sudoroso y tembloroso, con el pelo pegado a la espalda y los ojos muy abiertos, porque desde hace años que no tenía sueños “propios”, hasta que comencé a soñar contigo.
Me llamo Mana y tengo un don, un don que se manifiesta a través de los sueños y no es la premonición, es lo más extraño del universo, puedo entrar a los sueños de otras personas y hablar con ellas. la primera vez que me paso, tenia 7 u 8 años, soñé que estaba en el parque de diversiones y hablaba con una señora que estaba sentada en una banca, ella me contó acerca de su vida y de cómo le gustaba ir a alimentar a las palomas, venía a visitarme (o era yo quien iba a sus sueños?) casi a diario y cuando nos encontramos en la vida real, ninguno de los dos entendía por qué teníamos el mismo sueño y sabíamos cosas de la vida del otro. Desde entonces me ha ocurrido sin descanso, con gente que conozco y gente que no, “el caminante de sueños” me llamó una vez un hombre ciego con quien soñé una vez. Siempre son sueños de otras personas perturbados por mí, nunca un sueño propio y lo peor de todo es que no se cómo controlarlo. He hablado incluso con gente que no está en este mundo, Cuando mi tía estaba embarazada, solía soñar con mi primo, pude saber antes que todos que sería varón y supe que se parecía a mi tío antes que todos, también sabía su nombre antes incluso de mi tía se planteara las primeras ideas, aunque él me decía que su mamá desde el fondo de su corazón siempre supo que nombre le pondría a su primogénito. De qué me sirve este don? Si se le puede llamar así. Me meto en los sueños de la gente y converso con ellos, aprendo cosas de ellos que jamás olvido, puedo llegar a conocer hasta sus más oscuros secretos y puede que nunca les vea durante el día y les conozco incluso mejor que la gente que los rodea, pero por alguna extraña razón cada vez que sueño contigo me es imposible recordar tus palabras al despertar y tu rostro se hace nítido de a poco, vienes a mis sueños y nos sentamos bajo un árbol naranjo a hablar, estoy seguro de que mas de alguna vez te he preguntado por qué en tus sueños los arboles son naranjos, el cielo bergamota y el púrpura el agua pero soy incapaz de recordar la respuesta al despertar.
Tengo un don, un don que sólo me sirve para sufrir por ti, porque debería conocerte, tu vida entera, tus más oscuros secretos y sin embargo no lo recuerdo, porque yo sé que eres el hombre de mi vida y que después de verte (aunque haya sido en sueños) no podré amar a nadie que no seas tú, tengo un don, que solo me sirve para sufrir de amor por ti, porque no se qué significa aquel anillo en tu dedo, porque deseo conocerte y muero de miedo a la vez, porque no se qué tan hecha está tu vida y no sé que significaría mi aparición en ella. Porque no soy capaz de recordar lo que me dices? Me cuentas cosas, confías en mí, tu mirada me lo dice, pero tus palabras no son más que el sonido del rio purpura que fluye al lado nuestro.
Trabajo en una librería en el centro de la ciudad, me gustaría algún día llegar a ser editor o algo relacionado, pero estoy seguro de que he compartido todos mis sueños contigo, y mientras me peino el pelo largo y castaño me asalta un duda mortificante, eres tu consciente de mi existencia? Recuerdas las cosas que hablamos, recuerdas tus sueños? Sueñas conmigo? O solo eres un invento de mis subconsciente. Me aterra descubrir la verdad y es por eso que despierto tan agitado cada vez que sueño contigo, es tan agónico y adictivo…
No se por qué tengo miedo de este día, el cielo esta raro y me siento fuera de lugar, tengo un mal presentimiento.
Llegué a la hora acordada a abrir la librería como cada día, mi compañero y yo entramos y enseguida comenzamos a trabajar con el pedido que había llegado la noche anterior, guardamos en la bodega los libros sin código y sin alarma y reordenamos el mostrador con la nueva mercadería, aparté un ejemplar para mí de algunos libros, a fin de mes me los llevaría, como solía hacerlo. Amo mi trabajo, pero si me preguntan prefiero soñar con El, con sus ojos grises y su piel canela, su sonrisa blanca y deslumbrante, tan hermoso y perfecto, aunque no recuerde el sonido de su voz.
Guardó rápidamente el diario que siempre llevaba donde relataba sus sueños en su bolso antes de que terminara la hora del almuerzo, últimamente más que diario de sueños parecía el diario de una quinceañera, lleno de declaraciones de amor y lamentos de no correspondidos.
Mana era un soñador en todo sentido y vivía mas en el mundo de fantasía que en el real, se había acostumbrado a caminar a través de los sueños y estaba seguro que no sería lo mismo si ya no pudiera hacerlo más, pero había días en que se maldecía por no poder hacer nada en cuanto al hombre de sus sueños, ese anillo aparecía hasta cuando tenía pesadillas, estaba casado? Comprometido? Tenía hijos? Era herencia familiar? Si tan solo pudiera controlar su poder… podría flotar una noche hasta sus sueños y por fin declararse, oír su voz, conocer su nombre, pero por alguna extraña razón no le era posible.
Neah nunca había sido bueno para recordar los sueños, aunque tenía conciencia de que soñaba, y desde hace un par de meses despertaba con una sensación muy extraña, como si fuera de vital importancia que recordara sus sueños, como si algo importante quisieran advertirle. Le daba mil vuelta al asunto durante el día y al final terminaba concluyendo que solo eran nervios porque la fecha de su matrimonio se volvía cada vez más cercana, hacía ya 4 años que salí con Dalia, una hermosa jovencita amiga de la familia desde siempre, y hacia unos 6 meses habían decidido unir sus vidas para siempre, por ende todo lo que le ocurría que fuera extraño lo atribuía al nerviosismo que conlleva casarse, o eso quería creer él, pero lo cierto es que cada día una sensación de vacío en su pecho crecía y se encontraba a veces dudando de la idea del matrimonio, pero entonces veía a Dalia con su sonrisa tan radiante y su mirada tan feliz y todas sus dudas desaparecían y el vacío en su pecho se iba a algún de su mente, a sus 26 años Neah era un hombre hecho y derecho, con su propio trabajo, su independencia, su pequeño y modesto departamento y la familia que pronto formaría, porque en dos meses más sería un hombre casado, la palabra casado, no importaba el día le sabía amarga por las mañanas y dulce por la noche, era bipolar acaso? No se entendía a sí mismo, pero estaba seguro de que amaba a Dalia… ¿Qué tan seguro Neah?
Su cuñado estaría de cumpleaños pronto y le compraría un libro ya que sabía que a el le gustaba mucho leer, se acercó a la librería que está justo en el centro de la ciudad con una curiosa ansiedad.
12-09 por la tarde
Te reconocí en cuanto vi tu espalda y antes de que pusieras un pie en la librería yo ya estaba escondido en la bodega, se que en realidad debí atenderte como es debido y hacerme el tonto respecto a mis sueños, ya que es probable que no los compartamos, pero simplemente tu mirada recorriendo tooooda la librería pudo con mis nervios, me estabas buscando acaso?, suena demasiado hermoso para ser verdad, te espié un buen rato desde dentro de la bodega pero si seguía ahí me llevaría un regaño de aquellos, así que salí, con un poco de suerte no me verías, pero tu mirada te traiciono de nuevo, en cuanto escuchaste la puerta de la bodega volteaste a mirar enseguida y yo te di la espalda como pude, tenia tanto miedo de descubrir la verdad acerca de ti, entonces recibiste una llamada y te quedaste mirando libros un buen rato y entonces ella entró, mi peor pesadilla solo porque lleva el mismo anillo que tú… aunque debo reconocer que es hermosa con aquel pelo rubio sedoso y brillante hasta la cintura, sabías que yo también tengo el pelo así de largo? Pero castaño y no tan bonito, pero que tonto! Lo has visto cuando te di la espalda, te acercas a la caja con un libro de un autor de moda en las manos, ya pronto te irás… en ese momento oí tu voz, pero maldecí que hablaras
-me lo puedes dar para regalo?-preguntaste con esa sonrisa que tanto amo, y entonces mi perdición
-claro, Mana, puede venir a envolver esto?-mi compañero alza el libro y yo me acerco
Y pues ya sabes que ocurrió después, por que estoy escribiendo en mi diario como si estuviera hablándote? Jamás leerás estas tonterías! Soy tan estúpido a veces.
Mana se acercó al lado de la caja para envolver el regalo que su compañero le extendía, con toda la cortesía y formalidad del mundo preguntó
-Para hombre o para mujer?- sonrió con la cortesía del buen empleado y pudo ver la pureza del alma de la muchacha que le acompañaba, se le rompió el corazón
-para hombre, es para mi cuñado-Neah sonrió de oreja a oreja y pasó su brazo alrededor de la cintura de la muchacha
-disculpe la intromisión y el atrevimiento-comentó Mana mientras buscaba el papel adecuado-pero su esposa es realmente muy hermosa- le sonrió a la mujer lo mas dulcemente que pudo, de verdad creía que ella era hermosa
-aún no es mi esposa, pero lo será pronto-le respondió Neah y el vacio que venía creciendo de a poco se hizo profundo de golpe y por primera vez la palabra casado le supo amarga por la tarde
-es usted realmente muy afortunado, con todo respeto-con que un anillo de compromiso. Mana no sabía cuánto mas podría seguir fingiendo, deberían darle un óscar por esto pensó. La muchacha se sonrojó notoriamente y una suave sonrisa apareció en sus labios, pronuncio un sutil gracias y recibió el paquete que Mana le extendió, luego de eso ambos dejaron la librería.
13-09
Tengo un don, un don que solo me sirve para sufrir de amor, porque en el único en quien no funciona es en ti…
Dos días habían pasado desde la visita de Neah a la librería y aquella noche Mana se metió justo al sueño del que no quería saber nada.
Estaba todo lleno de flores, el cielo estaba despejado y hacia un tiempo maravilloso, podía sentir el olor a primavera, Mana supo enseguida que su nombre era Dalia y supo también otra cosa interesante… sus sueños no estaban en armonía, había visitado antes sueños de parejas, y sus sueños solían combinar, o habían elementos entremezclados de ambos mundos, en este caso no, el sueño de Neah era completamente diferente al de Dalia y por lo que supo husmeando por ahí, llevaban 4 años de relación y se casarían dentro de dos meses, Dalia estaba nerviosa. Caminando entre las flores se encontró con ella, llevaba un vestido de verano celeste, como el cielo y el cabello trenzado, Mana iba con el cabello suelto y con la ropa que se ponía al llegar a su casa, un pantalón negro de tela ajustado y una camiseta gris y grande de cuello ancho.
-tú eres el chico de la librería, ese día que fui a buscar a Neah-Mana sonrió, por fin conocía su nombre y estaba seguro de que esta vez lo recordaría-mi nombre es Dalia
-el mio Mana, por tu cara veo que nunca habías soñado con otra persona-Mana sonrió y se sentó en el pasto
-si, como todos, pero esto es diferente, me siento consiente hasta cierto punto de lo que puedo hacer, se supone que los sueños solo suceden-la cara de desconcierto de la chica no hacía que se viera menos hermosa, Mana rió suavemente.
-eso es porque es tú sueño Dalia, yo soy solo un intruso aquí, soy un caminante de sueños, puedo moverme a través de los sueños de la gente, el único problema es que no sé cómo controlarlo-Mana no quería estar ahí con ella, pero tampoco Dalia tenía la culpa de sus desdichas, es que no podía ser un desconsiderado cualquiera y ser desagradable con ella?, gritarle zorra y hacer lo que fuera para que ella lo echara? No, no podía, era demasiado empático.
-y puedes saber cosas de la gente entrando en sus sueños?-preguntó sentándose al lado de mana
-claro, puedo saber todo de ti ya que me abriste la puerta de tu sueño, así como tu puedes saber todo de mi si asi lo deseas, aunque no me gusta meterme así en la conciencia de la gente, no me gustaría que me lo hicieran, asi que generalmente cuando alguien me abre las puertas de su mente solo me siento a conversar o mirar el paisaje que ofrece su sueño, el tuyo es uno de los mas lindos, por lo demás-mana tomó uno de los mechones de pelo que escapo de la trenza de dalia y jugó con el
-Neah ha estado un poco inquieto hace unos días, puedes entrar a su sueño y preguntarle qué le pasa?-la preocupación de la chica era evidente y mana solo pudo enternecerse
-lo siento, no tengo control sobre los sueños que visito-hacía días que no soñaba con Neah, así ya había sospechado que algo raro pasaba-por qué no se lo preguntas tu?- el cielo se nubló, era una chica muy transparente y sincera
-me da miedo saber la respuesta, me da miedo que me diga que no me ama, y ya no quiere casarse conmigo, a pesar de que veo en sus ojos que le da miedo casarse, pero a mí también, no quiero pensar que es porque no me quiere-intento sonreír débilmente y mana comprendió su dolor, le acarició la mejilla
-pequeña flor, todos tenemos miedo, pero es mejor enfrentarlos que vivir una mentira, quizás el solo está nervioso o es otra cosa lo que le pasa y te has asustado por nada-la quería, era imposible no quererla, ella era un ángel, entendía perfectamente por que Neah la amaba, un ser como ella, tan lleno de luz está hecho para ser amado y protegido.
El silencio se hizo durante un rato y el cielo se fue despejando de a poco
-Mana, eres hermoso-comentó ella acariciando el pelo castaño de Mana, quien solo se emocionó, era tan pura
-tú no eres un ser de este mundo Dalia, no hay una pisca de malicia en este sueño, ni en tu corazón, no como el mio, que está lleno de oscuridad, ni siquiera sé como es mi sueño, porque nunca he tenido uno propio-sonrió melancólicamente cerrando los ojos color ámbar-estoy lleno de pecados Dalia
-déjame ver tu sueño-pidió la joven-si es esta mi sueño, se supone que puedo hacer lo que sea aquí, déjame ver el tuyo y lo reproduciré aquí para ti
-mi sueño te herirá de muerte Dalia-Mana negó con la cabeza, la chica permaneció en silencio
-¿conoces el sueño de Neah verdad?- Mana solo asintió-¿recordaré esto cuando despierte?-otra vez asintió-¿recuerda Neah que has visto su sueño?-Mana negó con una triste sonrisa
-él es incapaz de recordarme, y hasta cierto punto yo también lo he olvidado-una lagrima escapó por su mejilla, y es que su corazón estaba tan roto…
-déjame ver tu sueño-pidió con resolución la muchacha, a lo que Mana respondió con dolor en la mirada-lo veré de todas formas
Mana suspiró y tomó la mano la de la muchacha, la apoyó en su corazón y puso la mente en blanco, había echo esto solo un par de veces antes, luego de que una mujer le enseñara como hacerlo, era una gitana de mediana edad, que había sido visitada antes. Vió las lagrimas correr por las mejillas de Dalia y supo que ahora ella sabía mucho más que el mismo, ella había oído las conversaciones y sabía todo lo que Neah le había dicho alguna vez.
-te habló de mi-sonrió tristemente-dijo que yo era un ángel. No quiero dártelo Mana
-no quiero quitártelo, el no sabe nada de mí-Mana sonrió sinceramente y eso le dolió mas a Dalia
-en tu sueño Mana, el cielo es así-y el cielo se tiñó de bergamota, las nubes se tornaron naranja y tomaron toda clase de formas-el pasto es color oro y el sol es naranjo
Mana lloró al ver por primera vez en su vida su sueño, y lloró mas cuando vio que su sueño y el de Neah estaba conectados, soñaban los dos bajo el mismo cielo y sus aromas se mezclaban en el viento.
-es tan doloroso como para ti Dalia? O sufres más tu que yo?-pregunto mana sujetando firmemente la mano de la muchacha
-soy incapaz de imaginar tu dolor Mana-sin embargo ella le abrazó-no vuelvas a venir Mana, no te dejaré entrar nunca mas
-tú me llamaste-respondió sencillamente Mana
-no lo haré más…- y entonces ambos despertaron, Mana nunca en su vida se había sentido más miserable y ni la vida le había parecido tan injusta, le hubiera gustado nunca haber visto su sueño, porque ahora todo le dolía el doble, había perdido a Neah sin siquiera tenerlo y lo peor es que sabía que ya no amaría a nadie nunca más, solo le restaba vagar entre los sueños eternamente y marchitarse, de un modo u otro era mejor haber puesto punto final al asunto desde un principio, lo que pasara con Neah de ahora en adelante ya no importaba más…
La inquietud y el pesar en el corazón de Neah aumentaba con el paso de los días, había perdido el apetito y se había vuelto distraído, Dalia nada había querido comentar, pero se hacía una idea de lo que estaba pasando, como el padre de dalia tuvo que hacer un viaje de urgencia, aplazaron el matrimonio dos meses más para que el pudiera asistir, y ahora, a un mes de la ceremonia la convicción en el corazón de dalia se hacía más fuerte.
A Neah la palabra matrimonio le sonaba agridulce el día completo, pero no tenía corazón para romper su compromiso, mas aun cuando no tenía una razón para hacerlo, quería a dalia, mucho, pero no entendía por qué no se quería casar con ella.
-Quiero posponer el matrimonio indefinidamente-soltó Dalia un día que había quedado en cenar en la casa de ella, Neah se atoró con una miga de pan por la impresión
-por qué?-no entendía porque Dalia quería suspender el día mas importante de su vida
-tú no estás seguro de esto, no nos podemos casar así-le tomo cariñosamente la mano sobre la mesa-no intentes convencerme de lo contrario porque sabes que te conozco, desde hace tiempo no eres el mismo
-Dalia, no es que no te quiera, es solo que… no se. No entiendo que me pasa-Neah se sintió aliviado y angustiado por igual
-ya no se si funcionemos para siempre, y tu sabes lo que pienso del matrimonio, no soy tu alma gemela y el destino tarde o temprano te arrastrará hacia ella-una lagrima solitaria recorrió su mejilla, era lo mejor para los tres, comprendió que no sería solo ella la que sufriera, si no también Neah y Mana, estaban hechos el uno para el otro, lo comprendió al ver el sueño de Mana esa noche.
-Dalia…-Neah no sabía que decir, no podía intentar convencerla de que se casaran porque en realidad ahora se daba cuenta de que eso no era lo que quería, pero tampoco quería dejarla-yo te quiero Dalia
-Yo también Neah, pero no me amas así como yo a ti, no podemos vivir una mentira, aunque me duela-dalia había comenzado a llorar y a Neah se le partió el corazón
-me desconozco, no sé qué me pasa, me he sentido tan solo y vacio este último tiempo…
-eso es porque estas enamorado Neah, y no de mi-Dalia se seco las lagrimas con sus mangas he intento sonreír
-no digas tonterías, no hay nadie más que tu, no conozco a nadie que me interese-Neah comenzaba a desesperarse y su corazón a desbordarse, no entendía por qué.
-claro que estas enamorado, del chico de la librería-entonces Dalia terminó de comprender muchas coas, por qué Neah olvidaba los sueños y Mana también, suspiró
-del que nos envolvió el libro?, estás loca? Ni siquiera lo conozco-el desconcierto en la cara del que pudo ser su esposo era evidente
-claro que lo conoces-rebatió, al parecer si no se lo decía, nunca se daría cuenta y Mana siempre escaparía de su vida a propósito
-desde cuándo?, solo lo vi esa vez, como puedes creer que me fijaría, encima en un hombre, estando contigo?-Neah ya se estaba exasperando, el pecho le dolía y no entendía nada.
-como que desde cuándo?, desde siempre idiota, en tus sueños…
Esas palabras hicieron eco en la mente de Neah y de pronto todo fue claro y transparente.
Se levantó aquel día por la mañana y el nerviosismo no se le fue en todo el día, sus padres y sus ex suegros aun estaban enojados con los dos por haber roto su compromiso, pero por lo menos su ex cuñado comprendió que era lo mejor para todos.
Sabía que se le escurriría de las manos, así que esperó en una calle por donde sabía, debía pasar si o si, si quería llegar a su casa, cuando le vio doblar la esquina se escondió y cuando pasó por su lado le habló suavemente
-disculpe, podría decirme la hora?-Mana se volteó al reconocer la voz y se quedo de piedra
-l-l-las 7 y media-respondió sin querer siquiera evitar el tartamudeo, sus ojos recorrieron toda la figura delante de él y notó que el anillo ya no estaba en su lugar, tragó saliva
-no vas a decirme nada más?-preguntó Neah con una sonrisa divertida en el rostro
-qué mas tendría que decirte?-desafió Mana
-debes estar pensando muchas cosas ahora, no me vas a preguntar si me casé?-Neah tampoco sabía que decir, pero era su única oportunidad así que improvisó
-no me hables como un viejo amigo cuando no sabes nada de mí, que te trae hasta mi hoy? No juegues conmigo, somos extraños, y estas pareciéndome un poco acosador en este momento-Mana apartó la mirada, estaba más delgado que la primera vez que lo vió y tenia tenues ojeras bajo los ojos, a que estaba jugando? Le dolieron sus palabras, tanto como su apariencia desgastada
-que no sé nada de ti?, crees que esto es fácil para mí?, se que tu autor favorito es Edgar Allan Poe, que te gustan las palomitas saladas, que tu color favorito es el purpura y que amas los ríos y lagos, sé que tu película favorita es Amelie y que de pequeño te daban miedo las lavadores y los refrigeradores-elevó un poco la voz, para el todo esta era muy raro y estaba tratando de llevarlo lo mejor posible, además estaba tan nervioso que cualquier cosa le hacía ponerse a la defensiva, no podía ignorar el latido de su corazón acelerado y no podía ignorar que escuchaba al de Mana, tampoco pudo evitar notar que ambos corazón tocaban una melodía.-sabes que es lo peor de todo?, que no se cómo mierda se tanto de ti si tan solo te he visto dos veces en mi vida, no se por qué estoy parado en frente tuyo temblando de ansiedad, ni tampoco entiendo por qué mi corazón late tan fuerte, tampoco puedo explicarte estas ganas de besarte que harán que me vuelva loco
-yo…- Mana estaba de piedra, Neah había recordado todas aquellas conversaciones que para el aun eran un misterio.
-sé exactamente cómo vas a reaccionar y puedo predecir que en cualquier momento comenzarás a temblar y yo te abrazaré-miró al muchacho frente a él y lo encontró más hermoso que nunca
Y como Neah predijo, Mana comenzó a temblar, y tembló con más fuerza cuando sintió los brazos de Neah alrededor de su cuerpo solo fue capaz de hundirse en su aroma.
-tanto tiempo amándote Neah, y ni siquiera sabía tu nombre-suspiró y alzo la cabeza para besar al chico que lo abrazaba amorosamente, el primer beso de Mana y el único beso que Neah quería recibir para el resto de su vida.
-quiero amarte Mana, no importa todo lo que haya en contra, me siento completo amándote-Neah nunca en su vida se imaginó diciendo cosas tan cursis, pero su boca lo había traicionado
-no vuelvas a olvidarme o te odiaré por siempre-Mana estaba hundido en su cuello, respirando su aroma y viviendo, por fin, por primera vez en su vida, un sueño propio.
-te lo prometo-susurro Neah entre su pelo.
Tengo un don Neah, gracias al que puedo despertar a tu lado cada mañana.