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UNEXPECTED [BAEKYEOL TWO SHOT]

Autor: kaze_min

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Notas del fanfic:

Hace varios días que no actualizo fics, pero es que tiempo de escribir no tengo x) Menos mal que tengo cosas escritas, como esta. Yo voy subiendo jajaja^^

Espero que os gustee~

Nos leemos!

Notas del capitulo:

Iba a poner todo el primer shot, pero es que pierde la gracia, así que subo la mitad y ya me vais diciendo si os mola :3

 

xoxo bbs~

Byun Baekhyun era el jodido amante de la noche. Adoraba los fines de semana: eran su perfecta vía de escape hacia lo que consideraba el paraíso: las discotecas, lugares atestados de humo, alcohol, y gente que pasa droga. Tenían todo lo que un adolescente alocado y con la cabeza a medio amueblar pudiera desear. Por eso, allí se encontraba él, con tres copas de más y algún que otro alucinógeno recorriendo sus venas, bailando en la pista, o más bien, haciendo movimientos absurdos  que en ese momento le parecían los más seductores del mundo, pero que, aunque no lo fueran en absoluto, lograban que varios de los chicos que le habían echado el ojo se arrimaran a él descaradamente buscando poder tocar alguna parte de su cuerpo. Y lo conseguían, porque tampoco es como si Baekhyun se lo impidiese en absoluto. Le gustaba sentirse deseado, y aquello le parecía la manera más fácil de conseguirlo.

Debían ser las dos o las tres de la mañana, no lo sabía y tampoco le importaba, pero necesitaba llegar sano y salvo hasta la parada del autobús nocturno o terminaría en un banco del parque más cercano, abrazándole la pierna a un vagabundo mientras dormía, y esa idea no le hacía dar saltos de alegría, así que concentró las fuerzas que le quedaban en enfocar la vista al frente y encontrar la estación del bus. Las piernas respondían a destiempo y la cabeza le daba vueltas, resultándole la tarea más costosa del universo avanzar desde la salida de la discoteca hasta el cruce de carreteras de unos metros al lado. Cuando por fin llegó, la luz que emitía el semáforo se le antojaba indescifrable, por lo que decidió cruzar igualmente con el pensamiento de que nadie iba a estar conduciendo a esas horas.

Se equivocaba rotundamente, porque cierto hombre castaño, bastante alto y de orejas grandes, con una mezcla de cansancio e irritación, arrastraba su coche de vuelta a casa con el único pensamiento de tirarse a la cama nada más llegar después de un horroroso día de horas extra en el trabajo. Pero esa noche se le iba a hacer un poco más larga de lo que esperaba, porque vio a lo lejos de la calle un chico al que parecía costarle andar, puesto que daba tumbos, intentando cruzar el paso de peatones. Llevaba el pelo rosa y era bastante bajito, y lo más seguro es que fuera borracho y drogado, pero aquello no quitaba que le resultara increíblemente guapo. Lástima que aquel pensamiento le hiciera despistar su atención al pedal del freno por unos segundos, haciendo que el muchacho al que observaba cada vez más cerca conforme él avanzaba con su coche, estuviera en el suelo en pocos segundos por su culpa –o eso creía.

Baekhyun, que apenas distinguía el paso de peatones de una cebra tirada en el suelo, le estaba llevando bastante tiempo llegar a la acera de enfrente, más cuando a partir de cierto momento en su odisea con el asfalto, comenzara a sentirse cegado por una penetrante luz que se acercaba desde su izquierda a cierta velocidad. Maldita fuera la luz, pensó, porque cuanto más cerca la tenía, menos conseguía ver por dónde avanzaba. En cierto punto, uno de sus pies decidió entrecruzarse con su gemelo, haciéndole perder el equilibrio y precipitarle contra el suelo.

Chanyeol, que así se llamaba el dueño del coche, salió escopetado del mismo para encontrarse con el muchacho tirado en el suelo balbuceando cosas indescifrables. Intentó hacerle reaccionar palmeándole la mejilla a la vez que decía: “¿Hola? Estás bien?"

Al no recibir respuesta alguna,  su cuerpo comenzó a sudar descontrolado: Acababa de atropellar a una persona, ¿cómo iba a enfrentarse a eso? Además, ni siquiera sabía dónde vivía aquel chico, ¿cómo iba a llevarle a casa? Por otro lado, ¿estaría herido? No presentaba lesiones ni hematomas, pero eso no garantizaba que le hubiera dado un buen golpe y pudiera dejarle secuelas. Todos aquellos pensamientos se hicieron un nudo que terminó sugiriéndole llevar al bajito a su casa. Le dejaría descansar y a la mañana siguiente le acercaría a casa. Sí, sería perfecto y calmaría su agitada conciencia, pensó. De manera que le agarró del brazo y apoyó su peso en su hombro, desplazándole y depositándole en el asiento del copiloto, arrancando el coche después.

Llegó a su hogar con la mente turbada por lo ocurrido, y con algo de esfuerzo le adentró en su casa, cerrando la puerta tras de sí. Le tumbó en el sofá y rápidamente fue a la cocina para tomar un vaso de agua mientras asentaba los acontecimientos: Tenía un chico semi-inconsciente en su sillón, y estaba convencido de que era su culpa. ¿Cómo había acabado así la noche, si lo único que quería era llegar a casa y dormir? Gemía angustiado en su cabeza.

Sus preocupaciones fueron interrumpidas por el muchacho durmiente, que rezongó e hizo ruiditos de perrito mientras se acomodaba en el sillón, lo cual le pareció extremadamente adorable, pero se sorprendió de sí mismo al momento por pensar semejantes cosas acerca de un desconocido. Vaciló unos instantes con el vaso en la mano mientras observaba al pequeño descansar, suspirando como un chiquillo enamorado hasta que dejó el recipiente en el fregadero y, tras depositar una manta cerca y ponerle un cojín bajo la cabeza, le dejó dormir y se dirigió a la cama –Él también necesitaba horas de sueño en su cuerpo.

Notas finales:

Qué tierno Yeol TwT

 

Nos leemos!

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