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Because of Him

Autor: StarlightCarat

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Notas del capitulo:

¡Hola!~

El día de hoy; luego de un tiempo, hemos regresado con una nueva historia a la que esperamos le den mucho amor.

Para las personas que hayan leído el mini fic de Monsta X que subimos y el one shot HunHan sabrán que en esas dos historias hay detalles que son spoilers para una nueva historia que vamos a subir más adelante; así que si no los han leído eperamos que puedan darles una oportunidad :3

Ésta nueva historia también contiene spoilers, asi que estén pendientes de ello. ♥

Sin más que decirles, disfruten la lectura y como siempre nos leemos abajo.

-¡Lárgate, no quiero volver a verte, no eres más que un maldito oportunista! –Ese tipo no dejaba de gritar mientras me empujaba por todo el pasillo, lanzó mi maleta a la calle y me sacó casi a rastras de su casa.

 

-Al final verás que no seré yo el que se arrepienta de esto cariño, sé que fui lo mejor de tu patética y asquerosa vida -como siempre sólo sonreí de lado, levanté el dedo de en medio y tomé mi maleta, llamé un taxi para ir a casa de mis padres.

 

Esa no era la primera vez que alguno de los tantos idiotas con los que “mantenía una relación” me corría de su casa por motivos de dinero, así que ya sabía cómo actuar ante una situación como esa, sí, sabía que era malo jugar con los sentimientos de la gente y aprovecharme de su dinero, pero así era yo y no podía cambiar quien era; a pesar de todo me sentía mal por usar a aquellas personas.

 

Mi nombre es Zhang YiXing, soy un chico de veintidós años, estatura media y sobre todo soy un chico bastante guapo; no soy la única persona que lo piensa, una de las razones por las que he llegado tan lejos es gracias a mi apariencia. Actualmente estudio en una de las mejores academias de artes de todo Seúl y hasta hace poco vivía en un pequeño departamento con mi mejor amigo; Lee JinKi. Dos meses después del comienzo de mí tercer año en la academia, mi padre se enteró de que su único hijo era homosexual y me corrió de casa, por suerte mi único amigo me ofreció un lugar donde vivir.

 

Aunque yo no haya nacido en una familia de clase social alta, siempre me ha gustado darme demasiados lujos; que estoy seguro merezco, siempre he obligado a mis padres a pagar colegios caros y comprarme ropa de marcas reconocidas, ellos siempre cumplían cada uno de mis caprichos relacionados al dinero, y estoy seguro que esa fue la razón por la que me corrieron de casa al enterarse de mi preferencia sexual.

 

Desde que era niño viví en la cuidad de Bucheon que se encuentra en la  provincia de Gyeonggi, dicha cuidad se encontraba entre dos de las ciudades más importantes del país; Seúl e Incheon, pero vivir en aquella ciudad tan bien situada no significaba que tuviese dinero, sino que simplemente era de una familia de mediana clase.

 

Algo que siempre envidié de todos los chicos de mi escuela era el hecho de que ellos podían gastar dinero a manos llenas, nunca sufrieron para obtener lo que ellos deseaban, en cambio desde que era niño tuve que lidiar con la mala economía, esa era la razón de que durante mi adolescencia me propuse encontrar a la persona que fuera la solución a todos mis problemas económicos. Yo no estaba dispuesto a vivir toda mi vida limitando mis gastos cuando yo sabía que merecía tener una vida llena de lujos y estaba casi seguro de que la tendría pues no me importaba el modo en lo que lo consiguiera, de todas formas, con la ayuda de mi apariencia lo conseguiría.

 

Fue por eso que mientras cursaba mi tercer año de preparatoria comencé a buscar alguna que otra relación pasajera con chicos de mi edad, inclusive un poco más grandes, para poder obtener de ellos el dinero que necesitaba. Cuando entré a la universidad mi vida se volvió un poco más difícil pues todos los días tenía que hacer recorridos muy largos para llegar hasta la academia en Seúl, por suerte, el primer día de clases conocí a un chico demasiado amable, su nombre era Lee JinKi, un chico un poco más alto que yo, de cabellos castaños, sonrisa amable y amante del pollo, pero lo que me sorprendió fue que aunque su estatus económico era muy bueno, pues su padre era dueño de una gran cadena de restaurantes, él era un persona que no le daba importancia al dinero, aunque su área dentro de la academia era la composición y el canto nos volvimos cercanos.

 

Onew; como suelo llamar cariñosamente a mi amigo, me ayudó mucho durante mi primer año dentro de la universidad, siempre me llevaba hasta la estación del metro en su auto y en ocasiones me recogía ahí mismo por las mañanas, debido a eso, mí recorrido diario era más rápido. Conforme el tiempo fue pasando mi amigo se enteró de mis preferencias sexuales y mi situación económica, aun así, nunca me juzgó, en cambio me ofreció su apoyo siempre y durante las semanas de exámenes me ofrecía quedarme en su departamento para no hacer aquel largo recorrido hasta mi casa, en más de una ocasión me ofreció vivir con él, pero yo declinaba esa oferta.

 

El tiempo pasó y cuando nos encontrábamos estudiando nuestro segundo año, Onew encontró un trabajo de medio tiempo como recepcionista en “Hoteles Oh”, la famosa cadena de hoteles de todo Seúl, a pesar de que eso no tenía nada que ver con lo que estudiábamos, él necesitaba el dinero, ya que según Onew, no le gustaba pedirle dinero a sus padres y pagaba la mayoría de sus gastos él sólo.

 

Durante ese tiempo noté la presencia de cierto chico rubio que asistía a la misma clase que yo, él era asediado por todas las chicas y hasta chicos del salón, nunca supe si le interesaban los chicos debido a que él era un tipo demasiado cerrado con la gente. Aunque no sabía su nombre pude notar que era un chico bastante popular y sobre todo adinerado, pues, aunque trataba de disimularlo con su presencia simple pero intimidante; debido a ese rostro sin demasiadas expresiones, yo sabía que lo era.

 

Debido a que aquel chico era tan cerrado con la gente nunca traté de hablarle, ya que me tomaría demasiado tiempo conseguir su amistad y sobre todo los beneficios que su posición económica podrían brindarme. Sí, era guapo y millonario pero aquellos profundos ojos cafés me decían que ese chico guardaba demasiados demonios y eso para mí era demasiado con que lidiar en ese entonces.

 

Pronto mi tercer año comenzó, mis padres me echaron de casa y Onew; como la buena persona que siempre fue conmigo, me ofreció quedarme con él y ya que no tenía a donde ir, acepté. Onew siempre me negó ayudarle a pagar por las cosas o por mi hospedaje y vaya que se lo agradezco.

 

Cierto día Onew me habló de una fiesta que daría el dueño de los “Hoteles Oh” debido a la inauguración de un nuevo hotel en la cuidad de Incheon, sin pensarlo dos veces ambos decidimos ir pues a Onew le habían dado dos invitaciones porque era típico de los millonarios presumirle a todo el mundo su “magnificas” reuniones. Ese día decidí ponerme un conjunto casual pero elegante hasta cierto punto, claro que no dude en ponerme unos jeans bastante ajustados que hacían que mi trasero luciera perfecto, arreglé mi cabello hacia arriba y me coloqué un poco de maquillaje; pues no sabía con qué clase de gente millonaria me podría encontrar y tal vez ese día fuera mi día de suerte. Onew decidió que viajaríamos en su lujoso auto así que él condujo dos horas hasta Incheon.

 

Cuando llegamos, Onew desapareció y pronto me vi rodeado de un montón de extraños, lo cual no me puso nervioso pues más de una vez estuve en esa situación, en lugar de buscar a mi amigo decidí recorrer el lugar, sin duda la estructura del hotel era hermosa y la decoración lo hacía lucir aún mejor. Pronto llegué al lobby y ya que el lugar estaba vacío tomé asiento, quería despejarme un poco de tanto ruido así que cerré un poco mis ojos, pero de pronto una voz suave me habló.

 

-No creo que un chico tan hermoso como tú deba estar en un lugar tan alejado como este –abrí los ojos y un hombre de mi estatura, de cabellos rubios, porte demasiado elegante y de al menos unos treinta y cinco años me miraba de una manera bastante extraña; estaba interesado en mí.

 

-Gracias por el cumplido, pero déjeme decirle que necesitaba despejarme un poco del ruido –el hombre sonrió y se sentó a mí lado.

 

-Por favor háblame de tú, no soy tan viejo, apenas tengo cuarenta y cinco, mi nombre es JunMyeon, Oh JunMyeon –el rubio tomó mi mejilla con su mano, en el instante en el que me dijo su edad me quedé impresionado pues lucía demasiado joven y cuando mencionó su nombre mis ojos se abrieron como platos.

 

-¿Usted es el señor Oh?, es decir ¿El dueño de estos hoteles?

 

-Ya te dije que me hables de tú, y sí, en efecto, yo soy el dueño de los hoteles Oh y déjame decirte que es un gusto conocer a un chico tan malditamente sexy como tú, pero dime ¿Cuál es tu nombre, hermoso?

 

-Oh sí, lo siento JunMyeon, mi nombre es Zhang YiXing, también es un gusto conocerte, por lo que veo eres un hombre muy famoso –JunMyeon sonrió y bajó su mano hasta mi cintura lo cual no me incomodó.

 

-Eres un chico bastante lindo, déjame decirte que eres la persona más interesante que he visto en todo el día, ¿Te gustaría tomar un trago conmigo? –Aquel hombre tomó mi mano y yo asentí, pronto me levanto del sofá y me llevó directo al bar.

 

Durante toda la noche conversamos acerca de nuestra vida, JunMyeon me contó acerca de sus negocios, de su familia, de la trágica muerte de su esposo e incluso hablamos sobre su hijo el cual tenía mi edad, de hecho, pude notar que a JunMyeon no le importó que yo fuera de la misma edad de su hijo pues se notaba bastante interesado en mí. Cuando pasaba de la media noche él mismo se ofreció a llevarme a casa, así que le mandé un mensaje a Onew para que no se preocupara por mí.

 

Desde ese día, JunMyeon y yo nos mantuvimos en contacto y no pude evitar contarle a Onew de eso y él como mi buen amigo me deseó suerte y como siempre me apoyó en todo. JunMyeon siempre me invitaba a cenar o a pasar tiempo con él los fines de semana en su casa de Busan, nunca me llevó a su mansión pues según me dijo no quería discutir con su hijo ya que él no estaba de acuerdo con nuestra relación.

 

Una noche mientras estábamos en su casa de Busan él decidió hablar conmigo de cierto tema que creí nunca abordaríamos.

 

-Creo que es hora de que me haga cargo de ti, amor –JunMyeon tomó mi mano y apagó la televisión para que lo viera a los ojos.

 

-¿Qué te hagas cargo de mí? ¿De qué estás hablando, amor? –Llevé mi mano libre hasta su mejilla, JunMyeon sonrió y de un movimiento rápido me sentó sobre su regazo.

 

-Hablo de pagar tus gastos, de comparte ropa y cosas que necesites, ahora que tú y yo estamos juntos no voy a dejar que tu amigo te siga llevando a la universidad o que sigas viviendo con él, te compraré un auto y un departamento –JunMyeon me besó después de decir aquello, me recargué en su pecho y negué con la cabeza.

 

-No es necesario que lo hagas amor, no quiero que pienses que estoy contigo por tu dinero, yo puedo pagar mis cosas y por lo de vivir con Onew tampoco tienes de que preocuparte, me gusta su compañía, cuando acabe la universidad me mudaré –JunMyeon frunció el ceño y yo besé sus labios, si bien era obvio que yo quería que él me diera dinero y pagara todos mis gastos, tenía que hacerme “el difícil” en ese momento.

 

-No digas tonterías YiXing, yo sé que tú me amas y tú sabes que el dinero no es problema para mí, te guste o no ya está decidido –JunMyeon llevó sus manos a mi trasero y comenzó a apretarlo mientras besaba mi cuello, yo sólo me limitaba a gemir en su oído.

 

-Está bien ahhhh aceptaré, pero con mmmnnhgg una condición –comencé a moverme sobre el miembro de JunMyeon mientras él me ayudaba tomándome de las caderas.

 

-Dime ahh dime tu condición, hermoso –él mordió mi cuello mientras yo seguía moviéndome sobre su miembro.

 

-Acepto todo ahhh menos el departamento de verdad no es ahhh JunMyeon… no es necesario –después de que terminé de hablar JunMyeon atacó mis labios en un beso necesitado, se levantó del sofá y yo enredé mis piernas en su cintura.

 

Me llevó directo a la habitación y comenzó a desnudarme, me puso sobre la cama y luego se desnudó, pronto nuestra conversación se convirtió en las mejores dos horas de sexo de mi vida, ese hombre sabía exactamente como provocarme un placer enorme. De hecho, esa no era la primera vez que nosotros teníamos sexo pues semanas después de que nos conocimos tuvimos sexo en su oficina, si bien yo estaba con él por su dinero al menos le tenía un poco de afecto y disfrutaba demasiado el sexo con él.

 

Después de ese fin de semana, JunMyeon comenzó a pagar la academia, comenzó a comprarme ropa, accesorios y como lo había prometido me compró un automóvil del año. Onew siempre me preguntaba acerca de todas las cosas nuevas que tenía, pero nunca me juzgó por aceptar el dinero de JunMyeon ya que él creía que yo lo amaba.

 

Cuando el tercer año estaba a unos meses de terminar JunMyeon me invitó a cenar como todos los días, mientras la cena pasaba él y yo platicábamos acerca de muchas cosas, pero cuando el momento de irnos llegó él hizo esa pregunta que cambió mi vida para siempre.

 

-Amor, necesito decirte algo –yo sólo asentí y él se levantó de su lugar, tomó mi mano y se arrodilló frente a mí-, todo este tiempo que hemos estado juntos ha sido más que perfecto, no quiero dejarte ir YiXing, quiero pasar el resto de mi vida junto a ti, Zhang YiXing ¿Quieres casarte conmigo?

 

Mi mente se quedó en blanco mientras JunMyeon hablaba, mi vida por fin iba a cambiar, por fin tendría todo lo que siempre había deseado y todo por lo que había luchado por tanto tiempo. JunMyeon me miraba esperando una respuesta, yo sonreí, una lágrima recorrió mi mejilla.

 

-¡Claro que si amor!, por supuesto que quiero casarme contigo JunMyeon –él colocó el anillo en mi dedo y luego se levantó, yo hice lo mismo, tomó mi cintura y me besó, de pronto toda la gente comenzó a aplaudir y a felicitarnos.

 

Luego de aquel día todo pasó muy rápido, casi un mes después de que JunMyeon y yo nos comprometimos nos casamos, fue una ceremonia privada a la que sólo asistieron nuestros familiares y amigos cercanos; obviamente mis padres no fueron, pero Onew me acompañó ese día. El hijo de JunMyeon no asistió a la ceremonia pues según me enteré, el chico no estaba de acuerdo con que su padre se casara con un chico de su edad.

 

Nuestra luna de miel duró alrededor de dos meses, pues era el tiempo que duraban mis vacaciones de verano, fuimos a Japón y a Hong Kong y ya que era mi primera vez viajando al extranjero lo disfruté mucho. Mi esposo me compró muchas cosas incluidas un departamento en Ginza y uno en Hong Kong, no podía quejarme de nada, ese hombre me amaba y haría todo por mí.

 

Cuando el viaje se terminó, llegamos directo a la casa de Busan pues regresamos una semana antes de que la universidad comenzara, y exactamente un día antes de que las clases comenzaran mi esposo y yo decidimos ir por primera vez a la mansión de los Oh; mi nuevo hogar. Estaba bastante emocionado pues, aunque JunMyeon y yo llevábamos alrededor de cinco meses saliendo y dos meses casados nunca conocí a su hijo y tenía muchas ganas de conocer a mi nuevo hijastro, JunMyeon me decía que el chico se reusaba a aceptar nuestro matrimonio, y por lo que me contaba no eran demasiado unidos así que nunca tuvimos la oportunidad de conocernos.

 

Al momento de poner un pie en esa casa noté que era hermosa por dentro y por fuera, pero más grande fue mi sorpresa cuando vi a aquel chico parado al inicio de las escaleras, después de tanto tiempo por fin pude conocer al hijo de mi esposo, sonreí de lado ¿Quién diría que el mundo era tan pequeño?

 

 

Mi nombre es Oh SeHun, soy un chico de veintidós años, bastante alto y según ChanYeol; mi primo y mejor amigo, soy un tipo guapo, aunque intimido a la gente por mi actitud seria y mi rostro inexpresivo. Desde que tengo memoria he sido una persona a la que nunca le ha faltado nada económicamente hablando, pues mi padre es dueño de una cadena de hoteles la cual es la más importante de Seúl.

 

Mi infancia fue normal, como la de cualquier niño, tenía a mis padres junto a mí, me encantaba pasar tiempo con mamá por las tardes ya que a él le encantaba ir al jardín para jugar conmigo, algo que siempre he amado de mamá es que él siempre solía decir que no importaba lo que los demás quisiesen para ti, lo único que realmente importaba era lo que tú querías para tu vida. Mamá siempre fue una persona muy alegre, siempre tenía una sonrisa en el rostro y le encantaba complacernos a papá y a mí en todo, desde las cosas más insignificantes hasta las más extravagantes. Es una lástima que mi vida llena de felicidad se haya ido a la mierda.

 

Gran parte de mi vida he crecido al lado de mi padre pues mamá murió en un accidente automovilístico cuando yo sólo tenía ocho años, recordar ese suceso es muy doloroso para mí porque mamá murió por salvarme.

 

Recuerdo que era un domingo por la noche, estaba lloviendo y papá conducía por la carretera, íbamos a casa después de visitar a mi primo y a su familia. Papá y mamá hablaban acerca de la remodelación de uno de los hoteles que se encontraba en el centro de la ciudad, mamá era el mejor diseñador de interiores de la ciudad y siempre se ocupaba de remodelar los hoteles de papá, mientras ellos hablaban yo sólo me limitaba a ver por la ventanilla, ya que cuando mis padres hablaban de trabajo era a lo único a lo que prestaban atención; grave error.

 

De pronto lo único que recuerdo fue escuchar el ruido del claxon del auto de papá, mientras una luz lastimaba mis ojos, segundos después todo a mí alrededor comenzó a dar vueltas, mis oídos se taparon debido al ruido y después de eso sentí algo oprimiendo mi pecho, lo único que pude escuchar después fue el llanto de mamá y a papá tratando de calmarlo, luego de eso todo se volvió negro.

 

Cuando desperté estaba en una gran habitación blanca, había tubos conectados a mi cuerpo y máquinas monitoreándome, papá se encontraba sentado en el sofá que estaba justo a mi lado, tenía algunos rapones en sus brazos y en la cara, pero por lo que noté no estaba tan mal como yo, de pronto me di cuenta que mamá no se encontraba ahí.

 

-P-papá, ¿Dónde e-está mamá? –Mi padre me miró directo a los ojos, noté una tristeza infinita en los suyos.

 

-SeHun, gracias al cielo despertaste ¿Cómo te sientes? ¿Te duele algo? –Papá tomó mi mano y varias lágrimas recorrieron sus mejillas.

 

-Me siento un poco adolorido, p-pero dime ¿Dónde está mamá? ¿Por qué estamos en el hospital? –Noté como mi padre se tensaba y comenzaba a derramar más lágrimas después de mi pregunta.

 

-SeHun, mi pequeño SeHun, ayer por la noche tuvimos un accidente, nuestro auto se salió de la carretera y se estrelló contra un árbol, por eso estamos aquí –él tomó mi mano y con su mano libre comenzó a acariciar mis cabellos.

 

-¿Estás bien papá, mamá está bien? –No podía evitar hacer tantas preguntas, pero después de lo que papá me contó mi mente no podía pensar en otra cosa que no fuese mi madre, ya que él no estaba ahí.

 

-SeHun, tienes que ser fuerte para lo que te voy a decir, tu madre… Oh dios mío SeHun, JongDae murió cuando trataba de sacarte del auto.

 

Esas palabras se repitieron un millón de veces en mi mente y no pude evitar simplemente derrumbarme ante eso, lágrimas comenzaron a recorrer mis mejillas sin que me diera cuenta, algo dentro de mí dolió, no podía creer que mamá estuviese muerto por mi culpa, comencé a gritar como loco mientras más lágrimas recorrían mis mejillas, papá tuvo que llamar a los doctores para que me sedaran.

 

Mi vida desde ese día nunca fue la misma, desde ese día comencé a sufrir ataques de pánico y por las noches tenía pesadillas debido al accidente y en cada una de ellas mamá moría por culpa mía, papá siempre estuvo a mi lado para sobre llevar juntos la muerte de mamá, él me amaba y no quería que yo me culpara por su muerte, así que decidió que la terapia me ayudaría porque lo menos que él quería era que su único hijo terminara suicidándose a causa de la depresión y la culpa, aunque era irónico porque sabía que de hecho mi padre me culpaba de ello.

 

Con el paso del tiempo la relación que tenía con mi padre se fue haciendo más distante, ya que él se pasaba la mayor parte del día en su oficina y nunca me prestaba atención. Desde que mi vida en la preparatoria inició mi padre comenzó a salir con otras personas y eso sólo causaba que discutiéramos bastante, pues a mi padre nunca le importó el recuerdo de mi madre, él prácticamente se deshizo de todas sus cosas y lo borró de nuestra existencia.

 

Mi único apoyo siempre fue mi primo Yeol ya que sin él nunca hubiera logrado lidiar con mi depresión, sin él mi vida junto a papá hubiera sido más difícil de lo que era, sin él mi vida habría acabado hace mucho. Después de todo eso el chico alegre que solía ser cuando mamá vivía se esfumó junto a su recuerdo, me volví un chico frío, aunque tenía a muchas personas a mi alrededor, para mí era muy difícil relacionarme con ellos, no quería que me vieran con lastima y estuvieran conmigo por temor a que hiciera una estupidez, ninguno de ellos estaría a mi lado cuando les contara que era un jodido loco, ¿Quién querría estar cerca de un chico con tantos demonios dentro de él?

 

Cuando cursaba mi primer año de preparatoria conocí al chico que salvó mi vida de todas las maneras posibles, él era un chico bastante hermoso; LuHan, un chico un tanto más bajo que yo, de ojos cafés, sonrisa tranquila, facciones perfectas y delicadas, recuerdo que tenía el cabello blanco en ese entonces. Aunque yo no me relacionaba mucho con la gente, él se metió a mi vida y sin que me diera cuenta se convirtió en mi amigo y pronto nos hicimos novios.

 

LuHan y yo pasábamos la mayoría de las tardes en su casa o en la mía, en ocasiones nos acompañaba Yeol junto a alguna de sus nuevas conquistas. Lulu y yo solíamos ir al cine cada fin de mes y en las vacaciones íbamos de paseo a mi casa en Jeju o a su casa en Beijín, ya que él era de origen chino. LuHan y yo siempre fuimos muy unidos, él siempre me escuchó y cuando las pesadillas volvían él acariciaba mis cabellos y me vigilaba mientras dormía, al él y a Yeol les debo todo lo que soy ahora. Pero sin duda lo que más amaba de aquel chico con ojos de ciervo, era que en ocasiones cuando se aburría comenzaba a cantar por lo bajo, pero siempre terminaba elevando el tono de su voz, haciéndome reír a carcajadas, él era la única persona que lograba hacerme reír.

 

Por suerte nuestros padres se llevaban bien y nos permitían estar mucho tiempo juntos, ya que a veces mi padre y los suyos iban a jugar golf mientras nosotros teníamos sexo en alguna de las dos mansiones, él y yo experimentamos juntos demasiadas cosas en el sexo, él me hizo darme cuenta de todos los fetiches raros que necesitaba para sentir un placer mayor y lo mejor de todo era que él siempre estuvo dispuesto a complacerme, él era la única persona que de verdad me conocía. Por suerte LuHan y yo estuvimos juntos durante toda la preparatoria y para cuando el momento de elegir una carrera universitaria llegó, supimos que estaríamos juntos un tiempo más.

 

Cuando llegó el momento en el que tenía que hablar de mi carrera universitaria con papá, él y yo volvimos a discutir ya que papá quería que yo estudiara algo relacionado a la administración para poder trabajar en los hoteles, pero yo me negué. Mi sueño siempre fue asistir a la mejor academia de artes de Seúl; yo amaba bailar, pero papá se oponía ya que decía que no iba a permitir que su hijo se convirtiera en un vago. Sin importar lo que mi padre pensara hice mi audición para la academia y afortunadamente logré entrar, por suerte mi novio también lo hizo.

 

En el primer día de clases llegué junto a mi novio, aunque no nos veríamos muy seguido puesto que él había entrado como cantante, cuando caminábamos por los pasillos encontramos a ChanYeol; mi primo, él es un chico bastante alto, de orejas grandes, cabello castaño, grandes ojos y sonrisa bastante extraña; él entró como rapero y compositor pues eso siempre se le dio muy bien. A pesar de que Yeol, LuHan y yo no nos veíamos durante las clases siempre pasábamos tiempo juntos en el descanso o por las tardes.

 

En mi clase había muchos chicos y chicas que al verme comenzaron a tratar de llamar mi atención, pero como era típico sólo los ignoré, durante mi primer año de universidad traté de mantener mi perfil bajo pues no quería que todas esas tipas interesadas comenzaran a coquetear conmigo para conseguir dinero y tampoco quería que LuHan se sintiera celoso por las miradas de las chicas hacía mí, aunque siempre el celoso terminaba siendo yo.

 

Durante mi segundo año noté la presencia de un chico bastante interesante, era un chico de cabellos negros y lindos hoyuelos, pero nunca supe su nombre ni entablé una conversación con él, ya que yo no era del tipo de personas que lo hacían.

 

Mi vida volvió a ser una mierda durante mi tercer año, LuHan tuvo que mudarse a China debido al trabajo de su padre, aunque él y yo hablamos con nuestros padres ninguno nos ayudó a poder quedarnos juntos. Así que antes de que la mitad del año escolar llegara, LuHan y yo dimos por terminada nuestra relación, aunque prometimos que si algún día nos volvíamos a encontrar la retomaríamos, recuerdo que LuHan no dejó de llorar hasta que se lo prometí y él decidió cerrar la promesa con una noche de sexo; típico de él.

 

Creí que todo estaría bien, pero como si alguien se negará a dejarme ser feliz, al poco tiempo de que LuHan se fue, las pesadillas regresaron constantemente durante las noches, no dormía lo suficiente y mis notas estaban bajando, Yeol sólo podía ayudarme durante el día cuando los ataques de pánico ocurrían, pero por la noche estaba solo. Lo único que necesitaba era que alguien me ayudara, necesitaba a alguien a quien aferrarme, pero como siempre estaba solo y la verdad ya nada me importaba.

 

Luego de un tiempo me enteré que mi padre había encontrado a otro oportunista que estaba con él por su dinero y por si eso no fuera poco, ese tipo era un chico de mi edad y para colmo estudiaba en la misma academia que yo.

 

-No puedo creer que estés haciendo esto papá, ¿¡Te das cuenta que ese tipo tiene mi edad!? –Mi padre se colocó frente a mí y me dio una cachetada.

 

-No me grites porque tú y yo no somos iguales, tenme respeto soy tu padre –llevé mi mano a mi mejilla y sonreí de lado.

 

-Sí padre, tú y yo no somos iguales, en eso tienes razón porque yo nunca me revolcaría con un tipo que podría ser mi hijo.

 

-SeHun si no quieres que te golpee es mejor que te calles de una maldita vez –mi padre se acercó otra vez a mí, pero yo no me alejé de él, estaba decidido a confrontarlo.

 

-No puedo creer que seas tan hipócrita, me gritaste hasta quedarte afónico cuando te dije que quería estudiar en esa academia y ahora que sabes que la zorra con la…

 

-Cállate de una vez, no me importa tu opinión, ahora sal de mi despacho necesito trabajar –antes de que terminara de decir aquello mi padre volvió a golpearme.

 

-Una cosa si te advierto padre, nunca voy a dejar que ensucies el recuerdo de mi madre con una zorra como con la que estas saliendo, no quiero que traigas a ese tipo a mi casa –salí del despacho azotando la puerta y fui directo al único lugar que me brindaba tranquilad hasta ese momento; la casa de ChanYeol.

 

Después de esa pelea vinieron muchas más ya que mi padre seguía con la estúpida idea de salir con ese chico, para mi suerte papá tuvo la decencia de no llevar a ese sujeto a casa. Meses después me enteré de que ese tipo no era más que un caza fortunas ya que mi padre le había comprado un montón de cosas, incluidas un automóvil del año y aparte de todo le pagaba la colegiatura de la academia; era más que obvio que ese tipo no amaba a papá, él sólo quería su dinero. Pero si yo creía que eso era suficiente no estaba preparado para las estupideces que papá estaba a punto de hacer.

 

Un día cuando llegué a la universidad todo mundo me veía raro, ya estaba acostumbrado a eso así que no me incomodó, pero era algo extraño, pero cuando encontré a Yeol él mismo se encargó de decirme que mi padre iba a casarse con su novio veinticuatro años menor que él. Ese día llegué a casa mucho antes de lo planeado pues después de que mi primo me dijera aquello me fui de ahí, para mi desgracia mi padre se encontraba en casa.

 

-¿Y tú qué haces aquí? ¿No se supone que tienes clases a esta hora? –Ignoré las preguntas de mi padre y comencé a subir las escaleras, la verdad no tenía ganas de discutir con él-, SeHun te estoy hablando.

 

-¿Qué demonios quieres padre? ¡¿No te basta con ensuciar el recuerdo de mi madre que ahora quieres controlar mi vida?! –No soporté mucho y exploté, no iba a permitir que aquella boda ocurriera.

 

-Veo que te enteraste de la noticia, deja tus berrinches de lado y acéptalo SeHun, no te estoy pidiendo permiso, es algo que ya está decidido, por cierto, YiXing y yo nos casaremos el mes entrante.

 

-No pienses que voy a asistir a ese teatro que piensas dar, ese sujeto sólo quiere tu dinero, ¿Crees que de verdad él te ama? Por favor, no me hagas reír –mi padre estaba a punto de hablar, pero lo interrumpí-, de una vez te advierto algo papá, no voy a permitir que ese sujeto quiera ocupar el lugar de mi madre, podrá ser muy tu esposo, pero nunca será nada mío –después de decir aquello subí a mi habitación sin esperar la respuesta de mi padre.

 

El tiempo para mi desgracia pasó demasiado rápido y en menos de lo que esperé la boda de mi padre se realizó, como se lo dije no fui a la ceremonia y por lo que supe a la boda solo asistieron los amigos de mi padre y un amigo cercano de ese chico.

 

Durante dos meses estuve en casa de ChanYeol pues mi padre y su esposo se fueron de luna de miel fuera del país y no quería quedarme sólo en una mansión tan grande, mi primo y yo pasábamos todo el día juntos, tal vez los chicos en la academia pensaban que Yeol y yo teníamos una relación más allá de ser familia, pero eso no nos importaba.

 

Pronto el momento de conocer a ese sujeto que se había casado con mi padre llegó, Yeol me llevó a casa por la mañana; mucho antes de que mi padre llegara, me di un baño y una hora después escuché a mi padre llegar así que decidir bajar.

 

Mi sorpresa cuando ellos entraron fue grande, mis ojos se abrieron como platos cuando vi al chico con el que mi padre se había casado, porque el destino se aferraba en hacerme la vida imposible, habiendo tantos chicos en el mundo ¿Tenía que casarse con él?

 

Notas finales:

Esperamos que les haya gustado mucho el inicio de toda esta historia llena de drama, porque sí, ésta historia tendrá mucho drama y algunas sorpresillas.

Como siempre sus bonitos reviews son bienvenidos, muchas gracias por leernos y darle una oportunidad a la historia.

Nos leemos el viernes, cuídense mucho~~

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