Amor Yaoi
Fanfics yaoi en español

El deber de un ser

Autor: TsukiAme

[Reviews - 2]  

LISTA DE CAPITULOS
- Tamaño del texto +

Notas del fanfic:

Los personajes que salen en este fic son de sus respectivos autores, solo los que les resulten desconocidos son de mi autoría.

Han pasado varios años desde que Toneri apareció y fue derrotado por Naruto y Hinata, ahora, el rubio había cumplido su sueño, tenía una familia y su mejor amigo estaba en la aldea, aunque sea por un corto tiempo, todo lo que se había propuesto, lo logro. Aunque no todo era perfecto, alguien había notado que Naruto no era completamente feliz, tenia todo lo que quería, pero aun así, siempre estaba cansado y decaído, su hijo sentía rencor hacia él y no había día que no le recriminará el hecho de que nunca estaba en casa, eso, acompañado del hecho de que descuidaba su matrimonio y siempre trabajaba.

—Mocoso... ¿Estas feliz con lo que tienes?

—¿Qué quieres decir, Kurama?

—No es que me importe, pero me pregunto si todo lo que tienes ahora, es lo que realmente querías, si esa persona viviera... Yo haría todo por estar a su lado.

Naruto dejo lo que estaba haciendo, era la primera vez que aquel demonio que estaba en su interior hablara de pronto y que se oyera ¿Curioso? ¿Pensativo? ¿Nostálgico? Realmente no sabia que le pasaba.

—¿Estas bien?— Fue lo que atinó a preguntar, no sabía que decir.

—No has respondido a mi pregunta — Contesto queriendo desviar lo que venia si respondía aquella pregunta.

—Tu tampoco, tengo todo lo que desee, cumplí mi sueño, tengo una familia y Sasuke... Esta de vuelta en la aldea ¿Por qué no sería feliz? — Kyuubi, como era mejor conocido aquel demonio de nombre Kurama, soltó un bufido al oír la respuesta de Naruto. —Ahora te toca a ti, es raro que quieras saber algo como eso ¿Por qué el interés?

—Solo recordé algo — Murmuro, pero como aquella platica se desarrollaba en el interior de Naruto, mejor dicho, en su mente, Naruto pudo escucharlo, más que nada por el silencio que había en su oficina —No siempre fui un terrible demonio, yo también tuve una vida, sueños, recordé el momento en que perdí eso... Solo son tonterías — Siguió diciendo quedándose callado de pronto.

Naruto también guardo silencio, ahora si estaba sorprendido, no sabia a que venia la platica, con los años había madurado y podía llevar temas como esos, pero si hablamos de que en estos momentos, un gran, fuerte y orgulloso demonio, esta mostrando un lado que nadie conocía, entonces... Debía tenerle bastante confianza.

—Quisiera saber más — Soltó de pronto, sonriendo levemente, no estaba mal tener una charla profunda con aquel ser quien siempre lo acompañó, sin importar que por su culpa, de niño sufrió, el Kyuubi representaba una parte importante de su vida.

—¿Qué quieres saber? — Pregunto confundido por las palabras de Naruto.

—El nombre de esa persona, aquella con la que siempre estarías a su lado.

—Tsk... Eso no es algo que te incumba, mocoso — Naruto cerro sus ojos, logrando ver la imagen del demonio, estaba recostado en aquella imagen mental creada para él, un gran campo de flores, no había más, quería que con eso Kurama se sintiera más cómodo, en el cielo, a pesar de que el lugar tenia luz, la luna se podía ver, una luna eterna, a petición del Kyuubi.

—Me incumbe, es más, me interesa — Se poso frente a él, sonrió, Kurama lo volteo a ver y noto el interés que esos ojos azules mostraban.

—Es una historia muy larga, tal vez te la cuente después.

Cuando Naruto iba a replicar fue sacado de sus pensamientos por Shikamaru. Por un momento había salido de su rutina, aquella plática le hacia pensar en algo... ¿Era realmente feliz?

Por otro lado, entre los países del viento y el té, alejados de estos obviamente aunque más cerca del país del viento, un nuevo país se formaba, con una extensión mucho mayor que el de los países del rayo, agua, té, entre otros pero no tan grande como el país del viento, rodeado de agua, un país estéril, aunque solo por pocos segundos, quien creo ese país, también hizo una nueva villa, una aldea oculta de gran extensión, teniendo las construcciones necesarias pero abandonadas, esperando ser pobladas, se había quedado una parte del país por completo desierta, sólo tierra árida había ahí, ya que todo estaba dentro de la aldea, la cual, estaba oculta por un enorme muro, en aquel lugar libre, pronto se vio únicamente ocupada por una construcción, por si se lo preguntan, ese lugar sería un pequeño puerto.

A simple vista seria un país más, pero teniendo en cuenta que su creación solo tomo unas 4 horas, podía ser bastante interesante, nadie se había dado cuenta de ello pero muchos si se habían dado cuenta de un fenómeno extraño además de ese.

¿Por qué la Luna emitió una brillante luz que dejaría ciego a quien la viera directamente?

—Así que... La aldea oculta entre las hojas— Repitió al oír a los guardias de dicha aldea.

—Así es, esta es la aldea oculta entre las hojas ¿Qué lo trae por aquí?— Dijo el guardia intentando ver el rostro de aquella persona el cual su identidad permanecía oculta a causa de una capucha, su cuerpo estaba cubierto también por lo que sus ropas no podían ser vistas, solo se podía ver una especie de pantalón de color negro, un poco pegado a su cuerpo, las mangas blancas de lo que podría ser un kimono corto y botas ninjas.

—He venido a ver a alguien— Respondió con calma quitándose la capucha dejando ver a una persona de cabello blanco y ojos dorados, su piel era blanca sin llegar a ser pálida.

—Si es así, puede pasar— Dijo el otro guardia dándole el paso a esa persona.

—Gracias— La persona sonrió en agradecimiento y comenzó adentrarse a la aldea, sabia que pronto oscurecería, había llegado un tanto tarde a esa aldea, aunque tenía una razón para aquello.

~Tu deber sera otorgarles felicidad a esas personas en particular, te lo dejo en tus manos, se que podrás hacerlo, el poder que te he otorgado es bastante grande, debes usarlo sabiamente y para el bien~

Recordó aquellas palabras y pronto en cuanto vio su objetivo, supo la razón por la que esa persona le había pedido tal cosa.

—¡Maldito demonio!— Grito alguien a lo lejos, mientras golpeaba a un indefenso niño de 5 años, el niño gritaba que lo dejara de golpear, la sangre salia por sus labios, lo peor era que nadie hacia nada.

—Sera mejor que no intente golpear a este niño de nuevo — Dijo tras tomar con una de sus manos el cuello de aquél hombre y alzarlo unos cuantos centímetros haciendo que ya no pudiera tocar el suelo, las personas veían con sorpresa y horror lo que pasaba —Vaya bola de salvajes me vine a encontrar, realmente es decepcionante y repugnante ver que personas no hagan nada ante semejante acto.

—¡Usted no entiende nada! El niño debe pagar sus pecados — Dijo una señora la cual se sentía ofendida por las palabras dichas.

—¿Qué pecado puede cometer un niño de 5 años? A mi parecer, aquí los únicos que merecen una golpiza son ustedes.

—Ese niño es un demonio, una aberración, seria mejor que se fuera de la aldea— Un señor se había unido a la señora, aquel que sostenía al hombre que había golpeado al niño, apretó el agarre para luego lanzarlo hacia esas dos personas.

—Ustedes son escoria, son basura, lastimando a un inocente niño de esa forma, ya quisiera que vieran como golpean a sus hijos, así verán lo que se siente y lo que realmente deben hacer bola de estúpidos— Se acerco al niño y lo tomo entre sus brazos, este se encontraba débil, aunque sus heridas parecían curarse solas, se sorprendió un poco al ver eso, no sabia que tenia un poder de curación, aun así, eso facilitaba las cosas —Tienen razón, este niño no puede estar más en esta aldea.

Lo que él no sabia, ya que el niño tenía los ojos cerrados, era que se encontraba consciente y escuchaba todo.

—Aunque no pueda llevarte conmigo ahora, en unos 5 años podremos irnos a mi aldea, mientras, te cuidare en esta aldea, puede que al final todas esos estúpidos cambien su forma de ser.

Siguió caminando con el niño en brazo hacia la torre hokage, sin percatarse de que el niño en esos momentos soltaba unas cuantas lágrimas de felicidad.

<<Gracias...>>

Loading...



Introduzca el código de seguridad que aparece debajo: