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Hidden Feeling por SasuGaa I Love

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Notas del fanfic:

ÚNICA NOTA, POR FAVOR LEER PARA ENTENDER


 


¡Hola! Sí, he vuelto y estoy decidida a terminar éste Fic a toda costa. Bueno, vamos a ir con unos puntos que quiero comentar. Primero que nada, sé que es algo ya muy usado y es cansino, pero tengo que decirlo, lamento de verdad toda la demora, pero mi mente ya no es la misma, he cambiado muchísimo en todo éste tiempo.


Ya no soy tan fan del SasuGaa, sí, me sigue gustando, pero ya no es tanto mi fanatismo por esa pareja, eso sí, Gaara siempre será el amor de mi vida, el personaje que traería a la realidad si se pudiera (Una lástima que no se pueda :'v), y sí, sigo pensando emparejarlo con muchos personajes de Naruto (Incluso con personajes de otros Animes xD), pero mi mente está desbordando con parejas y mi favorita es sin duda Regan (Negan x Rick de TWD x3).


Muchas cosas cambiarán en esta historia, cosas que ya no son de mi agrado, como el usar palabras Japonesas (Tales como Onegai, Sumimasen, Kawaii, etc... agh >:v), eso sí, seguiré usando cosas como ‘‘Chan, Kun, Sama’’ etc. ¿Por qué? Porque le quita cierta parte de las personalidad a los personajes, me resulta extraño no imaginar a Neji decir ‘‘Hinata-Sama’’ o que a Gaara simplemente le digan ‘‘Kazekage’’.


Cambiaré el hecho de que Gaara tenga orejas y parezca un afeminado, aunque seamos realistas, en Japón los hombres afeminados abundan (e.e así que no es mi culpa, culpen a Japón, por darme expectativas afeminadas). De hecho he intentado hacer un dibujo de Naruto y Gaara para ''Amor a Ciegas'' (Que intentaré actualizar uwu) y no se parecen en nada a Naruto y Gaara, no porque los haya hecho afeminado, todo lo contrario (xD). El punto es que intentaré no cambiar todo el Fic, pero tengo que cambiar algunas cosas de Gaara, si o sí.


La historia cambió un poco para hacerla un poco realista, las fechas, las cantidades de días, etc, detalles que según yo, cuentan. En éste punto me pregunto si alguien está leyendo todo esto u estoy escribiendo al puro pedo (Más les vale leerlo >:v).


¿Por qué lo estoy subiendo aparte en lugar de editar el existente? Porque el Fic ya no es el mismo, cambié muchas cosas, y cuando lo vuelvo a leer por tercera vez, me doy cuenta que los parecidos son mínimos. Pensaba borrar ‘‘Sentimiento Oculto’’, para que quede sólo la versión editada, pero me da algo, es que ahí están los primeros comentarios que recibí y no podría borrar eso. Así que subo esta versión editada, espero que no les moleste.


En conclusión, la pareja es la misma, aunque cambiaré otra pareja para que no haya tanta complicación al final. Los capítulos cambiarán, serán más cortos y algunos personajes cambiarán para que se parezcan más a los de Kishimoto.


Aunque sigo viendo a Gaara como una frutilla bañada en chocolate blanco (e.e). Lean nuevamente (Si tienen paciencia) y disfruten de éste SasuGaa (<3).


 


Naruto, sus personajes y mundo no me pertenecen. Son propiedad y obra de M. Kishimoto.

1. Prólogo

 


—¡Teme!—Aquél grito lleno de euforia llamó su atención, ¿Cómo no lo haría? Juraría que se habría escuchado por toda la Aldea. Era un bonito día, el cielo estaba despejado, había una fresca brisa veraniega, el sol radiaba y las personas caminaban de un lado a otro, charlando de esto y aquello. Ensimismado en el paisaje, se vio sorprendido al escuchar aquél grito, para luego ser rodeado por unos brazos con una fuerza asfixiante. Con un chasqueo de su lengua, correspondió el abrazo, muy a su pesar, pues no era fan de las demostraciones de afecto, y mucho menos si estas eran en público. Sus finas cejas azabaches se fruncieron al sentir unos labios chocar contra los suyos, una sensación incómoda se instaló en su vientre, realmente odiaba ese tipo de escenas en público.

 

—Dobe—Murmuró Sasuke Uchiha una vez que logró separase de Uzumaki Naruto, aquél rubito de ojos zafiro que lo observaba con una calidez pura e inocente, simplemente le dedicaba una de sus más brillosas sonrisas. El joven de pelo negro dejó escapar una media sonrisa, muy discreta, pero eso bastó para que el rubio estallara de emoción y volviera a abrazar su cuello, a la vez que otro beso los unía. Un carraspeó fue lo que los separó, Naruto tenía un adorable sonrojo adornando sus mejillas, mientras Sasuke soltó un chasquido, observando a la persona frente a él. Realmente esperaba que la chica lanzara un chillido y se colgara de su cuello, pero nada de eso pasó. Sakura Haruno lo observaba con sus orbes jades llenos de felicidad, furia, tristeza, todo mezclado en un cóctel de emociones que la hacía ver frágil. Haruno se paró recta y no parpadeó, se veía segura y determinada.

 

—Me alegra que hayas vuelto, Sasuke-kun—Una sonrisa alegre decoraba las bellas facciones de Sakura, ella realmente estaba feliz de verlo, lo podía ver en la humedad de aquellos ojos jade. El último Uchiha le dedicó una leve sonrisa a su ex compañera de equipo. Naruto los observaba más que feliz, en un arranque de emociones, el rubio los atrapó a sus dos amigos y compañeros, uniendo a los tres en un apretado abrazo. Sakura negaba con la cabeza, había llegado a un punto de su vida donde se había acostumbrado a las tonterías del Uzumaki. Sasuke chasqueó la lengua y desvió la mirada.

 

—¡Vayamos a por ramen para celebrar!—Sin dar tiempo a que sus compañeros pusieran protestas, los arrastró con rapidez dentro de la Aldea, con un destino en mente. El azabache rodó los ojos, él sabía que ese tipo de cosas sucedería al volver, por lo que simplemente aceptó la ‘‘Bienvenida’’.

 

 

サスケ ‘愛…

 


—¿Cómo te sientes?—El Kazekage de Sunagakure observó con los ojos entrecerrados a la mujer rubia. Tsunade le observaba con cuidado, sus ojos avellana le hacían sentir expuesto. Soltó un quejido y se dobló aún más con ambos brazos rodeando su vientre. Unas manos lo tocaron, ante su estado, le parecía que aquellos dedos estaban congelados, la piel blanca se erizaba al tacto. Permitió que la mujer lo recostara sobre el blando y fino colchón. Mordió su labio inferior al sentir unos intensos calambres.

 

—Por favor, déjeme sólo—Murmuró con la voz suave, casi rota, pero aún intentando sonar calmado, aunque por dentro sentía la necesidad de gritar y llorar. La mujer soltó un largo suspiro, posó su mano en el hombro del menor, tal vez como un pequeño consuelo. Gaara cerró los ojos cuando sintió la puerta cerrarse. Sus ojos se sentían húmedos, era estúpido, jamás había llorado por dolor, incluso eran pocas las veces que se enfermó, pero el dolor que sentía en aquél momento era tan intenso, que lo obligo a jadear en busca de aire.

 

Era como si sus órganos internos se retorcieran, formando nudos que lo hacían revolcarse sobre la cama. Una punzada en concreto le hizo soltar un grito de agonía que no pudo retener, se sentó sobre la cama, apoyando su mano izquierda sobre esta, mientras con la otra se agarraba el vientre. Comenzó a jadear, la piel blanca empezó a tornarse húmeda debido al sudor, y las mejillas de Kage se tornaron rosa. La puerta se abrió de golpe, dejando entrar a tres personas, la Hokage Tsunade se dirigió con rapidez hacia el menor, los hermanos del pelirrojo miraban preocupados, el semblante de Temari se veía triste, sus finas cejas se fruncían y temblaba levemente. Kankuro por otra parte se veía tenso, tragaba con dificultad al ver la escena.

 

—Bebe esto—Se escuchó la firme voz de la Líder. Tras hacer que el oji verde se recostara, le hizo beber de un pequeño vaso. Poco a poco el joven se fue calmando, hasta que noto la respiración más leve, los ojos ojerosos se abrían y cerraban con pereza, hasta que finalmente se cerraron—Bien, le he dado un calmante y algo para que duerma, sé que él no acostumbra a dormir, pero es necesario, siento que sus fuerzas se consumen lentamente con cada segundo que pasa. Ahora, necesito que me digan exactamente qué sucedió y desde cuándo está así—La mujer mayor los observó fijamente, sin querer verse severa, pues sabía que los menores estaban afectados ante la situación de su hermanito.

 

—No sabemos cuándo exactamente—Temari fue la primera al hablar, siendo la mayor, sentía que debía estar a cargo—Como sabe, Gaara es muy discreto, es una persona que habla poco sobre lo que le sucede, y es muy difícil notar cuando no se encuentra bien. Pero hace una semana comenzó a comportarse extraño, se veía débil, incluso se durmió en su oficina. Fue peor cuando Kankuro lo encontró en el suelo, inconsciente, nuestros médicos no le encontraron nada malo, dijeron que tal vez era por perder a Shukaku, éste le brindaba energía, y como fue extraído de su cuerpo, la cantidad de fuerza disminuyó. Recomendaron que comenzara a dormir para recuperar fuerzas.

 

—Pero no mejoró, empeoró, de tal forma que comenzó a quejarse de dolor, así que decidimos traerlo con usted, puesto que es una gran médico. Por favor, cure a mi hermano—Kankuro terminó con la voz ronca. Tsunade sintió una fuerte empatia hacia los dos hermanos, los pobres ya había visto a su hermano pequeño morir, imaginaba el dolor que sentían al verlo sufrir, sobre todo después que Gaara comenzara a abrirse para ellos, formar un verdadero lazo familiar. Cerró los ojos sintiendo una gran empatía hacia ellos. Aún así debía admitir que no tenía idea de qué le sucedía al Kazekage, no había detectado ninguna enfermedad, ni siquiera veneno, no lograba comprender.

 

—Lo intentaré, pero no les prometo nada—Los jóvenes bajaron la cabeza, comprendiendo a la Líder—Volveré en unas horas, no duden en llamarme si algo sucede—Tsunade se marchó con pasos ligeros, como un fantasma, cerró la puerta con suavidad, viendo de reojo a Temari sentarse junto a su hermanito y tomando su mano.

 

Soltó un cansado suspiro y empezó el camino hacia su oficina. Mientras iba caminando muchas cosas pasaron por su mente; Gaara le había dicho que sentía un intenso dolor en el vientre, como si algo se moviera allí dentro, pero no había encontrado nada en sus revisiones. Masajeó su sien, donde una punzada se hacía cada vez más dolorosa. La única solución que encontraba era comunicarse con el patriarca del Clan Hyuuga y que éste le enviara uno de sus médicos, para que viera si algo malo pasaban en el interior del Kazekage. Detuvo sus pasos momentáneamente al escuchar voces dentro de la oficina, estaba Shizune, con aquella voz suave, reconoció la otra enseguida, Naruto. Cerró los ojos por un momento, había olvidado que el Uchiha volvía ese día y que Naruto lo acompañaría por si ‘‘Su abuela era demasiado dura con Sasuke’’. Chasqueó la lengua, ese día no estaba de humor para aguantar las tonterías de Naruto o las palabras egocéntricas del Uchiha.

 

—Lady Tsunade—Shizune fue la primera en notar su presencia, se inclinó levemente y le ofreció la silla, la rubia hizo como que no escuchó los gritos de Naruto. Cruzó ambas manos frente a sus labios y observó fulminante al pelinegro, el cual se encontraba cerca de la ventana, apoyando su espalda en la pared, con los brazos cruzados y una mirada de notable aburrimiento.

 

—¡Abuela, llevamos una hora esperando, ¿Dónde estabas?!—La mujer rodó los ojos e ignoró completamente las quejas del Uzumaki, centró toda su atención en el ‘‘invitado’’, el cual le devolvió la mirada con un intenso orgullo, lo cual hizo que frunciera el ceño, no le agradaba nada el joven, eso no era secreto, después de todo lo que había hecho, no podía ni verlo, pero lo hacía por Naruto, aunque las personas más coherentes de Konoha pedían un castigo para el último Uchiha.

 

—Naruto, deja de quejarte, deberías estar agradecido por lo que he hecho—Dijo con voz cansada, el rubio se rascó la cabeza y calló—Uchiha Sasuke, espero que ya sepas las reglas que el consejo impuso para ti—Un chasquido por parte del menor fue toda respuesta que necesitó—No puedes salir de la Aldea, eres prisionero de Konoha, si te ven cruzar los muros, tienen la autorización de matarte, hay lugares a los que no puedes ir, uno de ellos es aquí, no puedes entrar sin compañía.

 

—Puede ahorrarse el monologo, ya sé de memoria sus estúpidas reglas—Tsunade se mordió la lengua ante las palabras del azabache, si no fuera por Naruto, probablemente el Uchiha estaría en una prisión, encadenado, sin si quiera permitirle un pequeño rayo de luz, sin visitas y comida escasa. Pero aquél rubio de ojos zafiro estaba enamorado de ese bastardo, y Senju no se atrevía a herir el puro corazón del Jinchuriki.

 

—Am—Naruto tragó saliva con dificultad al ver la mirada asesina de la Hokage, Shizune se veía nerviosa y observaba entre su maestra y el azabache—¡Abuela, con Sakura-chan haremos una fiesta de bienvenida para Sasuke! ¿Quiere venir?—Tsunade sonrió y negó con la cabeza ante el intento del zorrito por deshacerse de la tensión en el aire.

 

—No, lo siento, Naruto, pero tengo mucho trabajo del que debo ocuparme… y no es algo que pueda posponer—Rápidamente habló al ver que el menor iba a protestar—Es algo importante, pero me hubiera gustado ir, lo lamento.

 

—No se preocupe, ¡ah, se me olvidaba! Oí que Gaara y sus hermanos están en Konoha, pero no lo he visto, si lo ve, por favor dígale que vaya a la fiesta, lo esperaré con ansias—El Uzumaki no dio tiempo a protestas, agarró la mano del Uchiha y lo arrastró fuera de la oficina. Tsunade se dejó caer en el asiento, sintiendo de repente un gran peso en sus hombros. Shizune la observó con las cejas fruncidas, claramente sabiendo que el Kazekage no iría a ninguna parte, mucho menos a una fiesta en el estado que se encontraba. 

 

—¿Cómo está?—Preguntó la pelinegra, viendo a su maestra con ojos compasivos, probablemente la rubia tendría muchas cosas que hacer, y como se trataba del Kazekage, seguramente pondría todo de sí para descubrir lo que le sucedía al joven pelirrojo.

 

—Cada vez peor. Shizune, necesito que vayas con Hiashi, dile que necesito a alguien de su Clan… no, mejor ve con Maito, necesito a Neji lo más rápido posible, es urgente—La joven mujer asintió y sin más se marchó corriendo por la puerta, dejando a la Líder sola, sin saber si quiera por dónde comenzar. Observó el cielo celeste por su ventana, tenía que descubrir a toda costa lo que le sucedía al Kazekage, aunque con ello tuviera que mantenerse despierta tal vez días enteros, romperse la cabeza y por supuesto, no beber alcohol. Sí, a tal grado de importancia era la situación, hablaba del líder de una Aldea.

 

Bien podría ser a causa de que Shukaku, pero eso ya hacía varios meses, si esa fuera la causa, le tendría que haber pasado los primeros días, por lo que no podía evitar pensar que la situación la había causado… alguien.

Notas finales:

Espero que les haya gustado, ¡muchas gracias por leer!

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