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El tercero es el perdedor por lepumantu

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Notas del fanfic:

Los personajes  de Yuri on ice no me pertenecen, perteneces por completo al estudio de producción MAPPA, y a Sayo Yamamoto y Mitsuro Kubo.

Notas del capitulo:

Hola!!! esta es mi segunda historia en este fandom... espero que sea de su agrado. Es un gusto personal, besitos!!

Capítulo 1

19 de Junio de 1999, región de Rostov, Rusia.

En  la oficina de la mansión Plisetsky bajo el poco tolerable calor del verano Ruso Iván, el dueño de casa y uno de los empresarios vitivinícolas más importantes de toda Rostov, discutía con su hijo menor los prácticos acuerdos para su futuro matrimonio ante la presencia del abogado defensor de este, el viejo Nikolai.

-          ¡Es increíble Iván que estés presionando  a tu propio hijo para aceptar un acuerdo así!... ¿Qué acaso no tienes ni un poco de piedad en tu corazón por el muchacho? – buscaba inútilmente el abuelo Nikolai hacer entrar en razón a su yerno, esperanzado de que algo del viejo Iván aún quedara en pie – Es tu hijo… mi hija jamás habría permitido algo así.

 

-          Mi esposa ya no está. Desde que Yuri nació ella ya no está – fue la calmada respuesta del hombre ante el rostro desesperado del viejo y el de su propio hijo que parecía ajeno a la conversación, volando como siempre quien sabe en qué dirección – No solo se trata de él, sino de toda la familia, está es la única solución que encontré a nuestra inestable economía, no podemos perder el patrimonio de mis abuelos y que será en un futuro de Viktor, que también es tu nieto.-

 

-          Yuri es tu hijo…- Nikolai quiso seguir peleando a sabiendas de que era inútil, no quería seguir hiriendo a su nieto menor con el evidente rechazó de su padre.

 

-          Sí mi hijo, también pienso en su futuro ¿Qué será de él cuando quedemos en la ruina?, ¿Tú vas a terminar de pagar sus costosos estudios? , ¿O trabajará en las viñas doblándose la espalda hasta terminar arruinado? Míralo Nikolai… ¿Ves lo delicado que es? No sobrevivirá un día allá fuera en la pobreza.-

 

-          Estoy aquí papá, te agradecería que no hablaras mi como si no me vieras en frente tuyo.- Esta vez la apagada voz de Yuri se escuchó por todo el lugar, como despertando de un pesado sueño, había escuchado cada palabra, no le importaba ya que  sabía qué decisión tomar muy a pesar de su abuelo, no lo haría por su padre claro, pero si por su hermano, no podía arruinar su futuro.

 

-          Pues no pareciera, evidentemente te ha importado un pepino la discusión que tenemos tu abuelo y yo aquí.- Iván le habló sin mirarlo  volteando la mirada a la ventana, odiaba su rostro pequeño y delicado.

 

-          ¡No presiones a tu hijo! – Nikolai se levantó de su asiento con pesadez tomando su bastón el cual cargaba desde hace años después de caer de un caballo mal amaestrado, se dirigió hacia su nieto que se encontraba de pie frente a la biblioteca dispuesto a tomarlo y llevárselo de ese lugar.- Vamos Yuri, tu y yo podemos arreglarnos muy bien solos, yo tengo mis ahorros de años con eso finalizaremos tus estudios y tu tía no dudara en ayudarnos, a ti nunca te gustaron los lujos y …-

 

-          ¿Y Viktor abuelo?, sabes que se ha estado matando estos años por mantener a flote la fortuna que mi padre ha perdido. Tuvo que abandonar sus estudios, él jamás ha tenido las oportunidades que yo tengo ahora.-

 

-          No hables como si  yo no estuviera aquí hijo- interrumpió Iván fingiendo molestia, la verdad era  que le importaba poco la opinión de su hijo menor, lo único que tenían en común era que debían salvar el futuro de Viktor. Yuri lo ignoro por completo hablando para su abuelo.

 

-          Él no sabe hacer otra cosa, esto lo destruiría, además no es tan grave. Solo debo fingir ser el esposo de un extraño por un año, menos o tal vez más. ¿Cuánto tiempo le han dado a la señora Altin papá?-

 

-          Con suerte muere antes del año y nos vemos todos liberados del penoso acuerdo. Ves Nikolai, mi hijo si puede pensar a veces.- la voz de Iván era fría y sin emociones como siempre, con su eterna mirada de superioridad y burla, siempre apuntando a cualquier rincón que no fuera el rostro de su hijo menor o los ojos verdes de Nikolai. Los odiaba a ambos.

 

-          ¿¡Que estás diciendo Yuri?! Viktor no será feliz con una decisión así… tu hermano jamás te haría esto- El abuelo termino por tomar asiento nuevamente abatido llevando sus temblorosas manos al rostro dejando caer con frustración su bastón.

 

-          Mi hermano no tiene por qué enterarse.  Vuelve de su viaje dentro de dos meses y para cuando lo haga ya no podrá objetar nada, me casaré con ese tipo la semana próxima. Tu (hablando ahora a su padre) arregla los términos económicos a mi nada de eso me interesa. – Yuri hizo una breve pausa para acercarse al escritorio  apoyando las dos manos en el buscando la mirada azul del hombre que le dio la vida el cual  siempre lo esquivaba, finalmente Iván volteo a verlo lamentando la proximidad- Pero en cuanto esa mujer muera esto se termina, dejarás de arruinar la vida de Viktor y nos dejarás a mí y al abuelo en paz.-

 

-          No lo digas como si fuera el peor de los padres, también pienso en ti niño. Tu abuelo es viejo y no podrá cuidarte siempre, no vivirás en la pobreza y serás un feliz artista, gracias a tu pequeña contribución… porque te recuerdo que jamás moviste ni un solo dedo por nuestra empresa que también va a beneficiarte. Es lo mínimo que puedes hacer.-

 

Yuri volvió a separarse para tomar asiento frente a su padre mirándolo con intensidad solo para molestarlo, sabía bien que  odiaba sentirse observado – Léeme nuevamente los términos del contrato- Iván sonrió complacido de su éxito y Nikolai se quejó con un murmullo ronco.

Anexo 1: El matrimonio entre las dos partes firmantes no podrá ser disuelto antes del año, en caso de incumplimiento se adjuntará una suma económica como indemnización, igual a la suma prestada por empresas Altin a Bodegas del Zar en el comienzo del contrato social adjunto.

Anexo 2: Ambos conyugues acuerdan no compartir habitación matrimonial ni reclamar derechos  a concretar intimad de ninguna forma o grado. La falta de intimidad matrimonial no será motivo de divorcio. Tampoco será motivo de divorcio el adulterio cometido por cualquiera de las partes.

Anexo 3: Otabek Altin, uno de los conyugues se compromete a solventar los gastos totales de su esposo. Esto incluye estudios, salud, vivienda, indumentaria, comida y transporte. Su esposo puede reclamar falta de solvencia económica en cualquier momento en que el señor Altin descuide sus obligaciones de manutención, de ser así este será amonestado con una suma a pagar por daños y prejuicios.

Anexo 4: los conyugues están obligados a permanecer en la misma vivienda, compartir viajes juntos sin excepciones. También están obligados a convivir en ceremonias públicas y familiares privadas.

Anexo 5: al momento de la disolución del acuerdo matrimonial el señor Otabek Altin se compromete a indemnizar a  Yuri Plisetsky con una suma de 10.000.000 rublos rusos equivalentes a 1.781.817, 11 dólares. El señor Plisetsky no podrá reclamar ningún bien de la familia Altin, tampoco reclamar más de la suma expuesta arriba.

Anexo 6: ambos firmantes se comprometen a mantener en privacidad este acuerdo y sus 6 cláusulas guardando silencio. La divulgación publica de este contrato y el contrato adjunto entre la Empresa Altin y Bodegas del Zar será motivo para invalidar ambos documentos. A riesgo de esto se adjuntará el documento donde se menciona las represarías legales y las penas económicas a las cuales se someterá a cualquiera de las dos partes que viole la cláusula de silencio.

-          Quiero agregar una séptima clausula.- dijo Yuri al término de la lectura de su padre.

 

-          Yo ya hable con mis abogados para agregarla por ti.- lo interrumpió Iván – tu abuelo por contrato vivirá contigo y tu marido, innegociable.

El rubio sonrió complacido, al parecer Iván a veces parecía conocerlo. Él no iría a ningún lugar del mundo sin su abuelito, al menos su padre había pensado un poco en sus necesidades, se sentiría menos solo entre extraños de este modo.

-          Gracias papá.-

 

-          Hay otro punto que tu futuro esposo me ha pedido que te comunique, es un tema algo engorroso pero entendible ya que este no será un matrimonio de verdad.-

 

-          ¿Otro más?-

 

-          Sí. Se llama Anielka.-

 

 

27 de junio de 1999, “El día de la boda”.

La semana de Yuri antes de la boda con su esposo desconocido le pareció tan irreal y repentina que solo cuando se estaba probando el traje negro de etiqueta que usaría esa misma tarde se dio por enterado de lo mucho que cambiaría su vida en ese año. La ansiedad de lo inesperado se instaló en su estómago provocando que se comenzará a morder las uñas involuntariamente ¿Qué cosas debía hacer para parecer un buen esposo? ¿Cómo sería él? ¿Y ella?, las últimas dos noches no había podido dormir preguntándose el motivo para que esos dos no se casaran entre si obligándolo a estar en el medio de una mentira horrible para una mujer que moriría. Al menos eso no era asunto suyo, solo debía preocuparse porque el acuerdo beneficiara a su familia, aunque no podía evitar sentir que caería en manos de personas malas como castigo por mentir y venderse por dinero. “Lo hago por Viktor” fue el mantra que lo ayudo durante todo ese día para no salir huyendo de su casa y del futuro que lo esperaba allá fuera en manos de un desconocido.

 

Cuando el momento llego los pocos invitados para el exclusivo y muy íntimo evento estaban de pie dentro de un salón pequeño pero elegante en el más importante de los hoteles del lugar, a la espera de que el segundo novio apareciera. El primero ya se encontraba junto al juez que fue traído para realizar la ceremonia, los testigos escogidos por él y una mujer con la cabeza cubierta por un pañuelo que se veía algo frágil para su edad. El novio  solo esperaba que el joven que lo ayudaría con su teatro no sea un bobo que arruinara todo, rogaba internamente para que  en una semana se haya aprendido todo lo necesario y recordará  bien lo que tenía que decir.

Los aplausos generalizados dieron aviso de que el segundo novio hacia su entrada, y Otabek pensó que era justo por lo que había pagado sonriendo complacido al ver acercarse a un muchacho rubio, esbelto  más bajo que el pero de buena estatura, con una piel sorprendentemente blanca y unos ojos verdes que solo eran ligeramente opacados por los de un anciano que lo acompañaba a paso lento por una notable cojera. Seguramente se trataba de Nikolai, el cual posiblemente se volviera un dolor de cabeza en el futuro como se lo había advertido Iván.

Por su parte Yuri tenía el semblante  de alguien que moría de nervios, realmente moriría pero la gente solo pensaría que era un novio como cualquier otro ansioso por su boda. El hombre que lo esperaba de pie frente a lo que era una especie de modesto y refinado altar era definitivamente el de las fotos, no habían podido por diversos motivos conocerse antes de la ceremonia, al parecer Altin era un joven abocado de forma obsesiva a su trabajo y no pudo hacerse tiempo en su atareada agenda. Al menos tuvo la amabilidad de enviar fotos y una especie de instructivo que Yuri tuvo que memorizar con datos familiares y falsas historias sobre su prematura pareja.

Era más alto que el, apuesto aunque con rasgos algo exóticos, definitivamente no era de linaje Ruso, en apenas algunos segundos pudo fijarse en sus ojos dos pozos oscuros casi inexpresivos que acompañaban bien sus rasgos serios, “Ha de ser un maricon aburrido y poco sociable” pensó mientras fingía una sonrisa al llegar a su lado y se tomaban de las manos con incomodidad. ¿Quién se había tomado la molestia de escribirles los paso a seguir durante la ceremonia para parecer que se querían?, seguramente una mujer porque esas cursilerías de sonreírse y tomarse de las manos eran tonterías románticas típicas de mujeres.

La ceremonia comenzó y ambos hicieron su parte con la excelencia de actores de Hollywood mirándose de reojo para parecer cómodos entre sí. Al sellar el compromiso firmando el acta matrimonial quedaron formalmente casados, Yuri pensó que finalmente era la hora de conocer a los allegados de su esposo incluyendo su madre la famosa Sezim Lieva de Altin por la cual habían montado semejante circo pero no, aún faltaba la parte más incómoda de todas. El juez al terminar de recitar unas palabras que nadie oyó anuncio que finalmente – Los novios pueden besarse- ¿Besarse? El contrato no decía absolutamente nada sobre besarse pensó Yuri mientras su mirada escapaba por todo el auditorio lleno de rostros expectantes, los únicos que no se veían para nada contentos eran su padre con su habitual cara de oler mierda todo el tiempo y su abuelo que en cualquier momento mataría a Otabek de un bastonazo.

Su marido lo tomo por la cintura atrayendo nuevamente su atención haciendo que se sobresaltará por el contacto y sin esperar mucho le dio un beso corto en los labios cerrados apretando ligeramente la mano amplia y fuerte con la cual había atrapado su cintura. Al separarse  sonrió como si nada al público mientras él aún en shock debía tener la peor cara de estúpido de la historia. Busco distraerse mirando a su alrededor intentando disimular una sonrisa tímida cuando se topó con otro par de ojos idénticos a los de su ahora esposo, oscuros y fríos que se acercaba a ellos aplaudiendo. Era una mujer ya  adulta pero aún bella de aspecto muy frágil que sobresalía del resto por un pañuelo en la cabeza que al parecer ya no lucía una cabellera. “Cáncer” “Así que esta es la moribunda por la que yo debo aceptar que este idiota me toque en público.”

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