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Love Will never give up por Raziel Soul

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No podía evitarlo, desde el momento en que le vio por primera vez quedó prendado de él, ¿de su apariencia? En absoluto, claro que a simple vista su rostro y cuerpo eran perfectos, pero fue su mirada la que definitivamente le hizo flaquear, pudo notar un tipo de inocencia en ella, el nerviosismo con que se presentó frente a todos en el salón, no tenía la confianza que debiera al verse así, lo cual llamó bastante su atención, pues no era como todos los demás chicos guapos que conociera a lo largo de su vida. Después, poco a poco fue cayendo más en esas redes que sin saberlo, Hyung estaba tendiendo a su alrededor, para su fortuna la distancia entre ellos iba acortándose día a día, aunque de vez en cuando algunas de las actitudes de Park le parecían un tanto extrañas, como el hecho de quedarse profundamente dormido a mitad de clases, o antes de los exámenes.

 

Y el día de su cumpleaños, estuvo dándole vueltas y vueltas en su cabeza a qué diablos escribir en la tarjeta que acompañaría el “sencillo” obsequio que le tenía preparado. Y ahora apenas unas semanas después, estaba listo para “hablar” con él, precisamente en el día de navidad, esta vez se había preparado mentalmente para ir con todo, aunque temía el rechazo del otro, no es como si fuese a pedirle salir, eso prácticamente lo tenía descartado, al menos por el momento, se conformaba con pasar con él esa tarde-noche, confesarle su situación y esperar que no lo sacase a patadas de su casa, y de su vida. Traga saliva al estar frente a la puerta de aquel pequeño cuarto, sudaba un poco pero no por haber subido la colina hasta la vivienda, sino de la emoción y los nervios.

 

- ¡Vamos, despierta! - una voz desde dentro le hace detener sus nudillos antes de golpear para llamar. Escucha al pelinegro con un toque presuroso, sabía que vivía con un amigo, creyó que este ya se habría ido a su empleo, la voz de Park tenía un toque de ansiedad, con curiosidad se asoma por una pequeña ventana, intentando no ser descubierto.

 

Ahí estaban, Seok removía con poco cuidado al chico robusto que dormía plácidamente. Estaba por apartarse cuando nota como su amigo cae desmayado, la preocupación en el rostro de Jae es notoria, pero la sorpresa lo es aún más, sí, sus ojos no se podían ver en absoluto, sin embargo, eso no impedía que fuese una persona por demás expresiva. Sus labios se abren un poco más de lo normal, pues apenas Hyung quedó en el piso, el sujeto dormido despertó estirándose

 

- Qué horrible tener que trabajar en navidad, ¿no es así? – Yeol traga saliva al escuchar eso, ahora que le escuchaba con atención se parecía mucho a la voz de Hyung, pero al mismo tiempo tenía un toque diferente, algo más gruesa.

 

Se muerde el labio inferior después de apartarse de la ventana, intentaba explicar la situación, vuelve sus ojos al interior de la casa, ahora es Park quien se encuentra en un sueño profundo, pues ni la luz ni los ruidos de su compañero parecen despertarle. Por el momento decide alejarse, guarda en el bolsillo de su chaqueta la pequeña cajita donde resguardaba el obsequio para su camarada. Se detiene a medias escaleras y voltea a ver de reojo el lugar, la puerta se abre, mira a ambos lados intentando encontrar donde esconderse, logra escabullirse en un pequeño callejón oscuro, nota al muchacho corpulento bajar animosamente. Cuando le pierde de vista decide subir de nuevo, toca la puerta, una, dos… tres veces, de forma tranquila primero, pero con fuerza después.

 

-DEJEN DE HACER ESCÁNDALO – da un respingo cuando uno de los vecinos de Seok se asoma por la ventana y le riñe, si aquel hombre ha escuchado los golpes, cuan más el joven dormido debía haber despertado ya.

 

No pierde el tiempo, en un par de movimientos logra abrir la puerta y entra presuroso dejando en el piso el pequeño ramo de aster altaicus que le había llevado. Se hinca al lado del otro, toma su pulso, revisa si está respirando, iba a tocar su frente para saber si tenía un resfriado, pero un leve ronquido le deja en claro que está dormido hasta los dientes. Sonríe levemente al saber que no está enfermo o algo por el estilo, sin embargo, esto desata en sus pensamientos una serie de dudas, observa a su alrededor, no le gusta hurgar en las casas ajenas pero algo le decía que debía hacerlo, quería comprender todo lo que estaba pasando. Un pequeño sitio en la esquina donde estaba toda la ropa que le había regalado, colgada y ordenada cuidadosamente, eso le provoca felicidad. En la pared algunas fotografías, Hyung con varios compañeros del club de modas, otras con Vasco y los burn nuckles, incluso un par de recortes de los panfletos que se repartieron cuando trabajó de modelo para aquel hombre casi en bancarrota, que gracias a su ayuda pudo salir adelante. Ladea la cabeza, también había fotos de su amigo bajito, recuerda que habían convivido en el Chuseok hacia un par de meses, se regaña a si mismo por no prestarle la atención necesaria, pudo sentir mucha simpatía por ese chico pese apenas conocerle, no obstante, estaba tan entretenido en pensar como ayudarles mientras escuchaba la historia de su vida y doblaban las cajas para ayudar a la mujer, que sencillamente no podía enfocarse en algo en concreto. Muerde la punta de su pulgar derecho meditando un poco, vuelve con Park y le arropa con tiento, acomoda el pelito ya un tanto revuelto para luego levantarse y caminar hacia la puerta, sin darse cuenta olvida las flores en el suelo, cierra cuidadosamente, su mente parecía buscar mil y un posibilidades, algo que explicase lo que no quería, o mejor dicho, que no podía admitir como cierto, pues sencillamente era por demás increíble, por no decir extraordinario si es que lo que imaginaba era verdad.

 

Sus pasos al principio tranquilos comienzan a notarse apresurados, baja las escaleras tal que, si estuviese en una competencia de Parkour, se detiene a media calle luego de llegar hasta el final, ahora que lo piensa no tiene idea de dónde trabaja el roommate de su crush, intenta hacer memoria, solo sabe que es una tienda de conveniencia, pero estaban en corea, no es como si hubiese solo una en todo el país. No le queda más que empezar el recorrido, “pregunta” a un par de personas, visita 5 sitios, pero en ninguno está, pasan de la una de la madrugada. Está por darse por vencido, al menos en ese momento, el vaho sale de su boca apenas abrirla un par de centímetros, calienta un poco sus manos pues el frio ha bajado bastante. Seguramente no tardará en nevar… frunce el ceño y niega para sí, era navidad, no iba a dejar que la pasara solo, así le encontrase por la mañana daría con esa tienda, aunque fuese lo último que hiciera en su vida; retoma su andar pero al dar la vuelta un par de cuadras adelante choca de lleno con alguien, escucha el sonido de algo caer, siente como su pie izquierdo los pisa y puede escuchar sin problemas el cristal rompiéndose bajo su zapato.

 

- ¡Lo siento! – una reverencia por parte de aquella persona, cuando esta se levanta se da cuenta que es el “amigo” de Hyung, el chico bajito va a decir algo no obstante recuerda que debía regresar rápido a la tienda o podrían regañarle. Pero al alzar la vista se sorprende – ¡Jae! – Hong nota una sonrisa en ese rostro regordete, no puede verle bien pues el sitio está algo oscuro.

 

Yeol se aparta y toma los lentes del otro del piso, le “mira” con arrepentimiento.

 

- No te preocupes – se apresura a decir Park con voz amable – tengo un repuesto en casa – miente, pero no quiere que el rubio se preocupe en absoluto – te invito un café, es muy tarde y hace mucho frio – el más alto asiente y le sigue. Se da cuenta que la tienda estaba a unos cuantos pasos más, la luz del lugar les deslumbra un poco - ¿qué haces tan tarde por aquí? – cuando su mirada se aclara le ve, esta vez sin lentes de por medio.

 

Intenta ocultar su gesto de asombro, pero puede notar esa misma mirada dulce de “su” Hyung, y este chico, su corazón da un vuelco en el pecho como aquella vez que le sonrió al regalarle la goma de mascar. Claro que esa ocasión simplemente creyó que era un sentimiento de amistad, porque antes no podía permitirse sentir algo parecido por otro que no fuese el chico que conoció primero como Park Hyung-seok.


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