Login
Amor Yaoi
Fanfics yaoi en español

lilithbeautyandevil [Contactar]

Usuario: lilithbeautyandevil [Contactar]
Nombre: Elizabeth Rodriguez
Miembro desde: 07/11/19
Tipo de usuario : Miembro
Bio:

Hace miles de años, una mujer independiente decidió huir del Edén, un demonio, un ángel, Lilith, la representación de la belleza, la sexualidad y la maldad. Escibo historias que se pueden vivir, ver y escuchar tras las letras. 

Sexo: Mujer


Series [0]


Fanfics por lilithbeautyandevil

Dardos de reproche (Infinite) por lilithbeautyandevil

Todos los publicos; Reviews0
Resumen:

En la Corea contemporánea, cuatro hombres millonarios notan cómo su vida se ve afectada por la llegada inesperada de tres jóvenes peculiares. El problema surge cuando los sentimientos y el compromiso empiezan a chocar entre sí dejando pocas opciones y muchos errores que remediar.



Luciérnaga de plomo (Seventeen) por lilithbeautyandevil

Todos los publicos; Reviews0
Resumen:

En un mundo post apocalíptico, doce hombres toman la decisión de vivir un día más matando la mayor cantidad de zombis posible. Sin embargo, sus caminos se cruzan debido al interés de un ingenioso y frío científico de encontrar una cura para el virus. Lo que no esperaba ninguno de ellos es que la cura estuviese en algún lugar de Reino Unido. Todos aceptan una difícil misión: deberán llegar a Nuuk, vivos.



Recuerdos en guerra (BTS) por lilithbeautyandevil

Todos los publicos; Reviews0
Resumen:

En la Alemania nazi de 1940, la Escuela Política Nacional de Berlín abre sus puertas para convertirse en un internado élite de segunda enseñanza para las juventudes hitlerianas actuando como centro de educación para la sociedad. Los caminos de siete jóvenes alemanes de ascendencia coreana se cruzan cuando por razones desconocidas deben mudarse a una sola habitación. Sin embargo, el avance inminente de la Segunda Guerra Mundial trae difíciles situaciones consigo que deben enfrentar.



Vinotinto oxidado (EXO) por lilithbeautyandevil

Todos los publicos; Reviews0
Resumen:

En la China del 638 d. C. un rey decide unificar su país intentando evitar el sentimiento de culpa que lo ha invadido durante años. Sin embargo, para conseguir su objetivo tiene que, junto a once poderosos hombres más, sortear diferentes situaciones. El amor y la amistad se ven puestos a prueba durante la Dinastía Tang.



El aroma del carmín (GOT7) por lilithbeautyandevil

Todos los publicos; Reviews0
Resumen:

En la Italia de 1970, tres hombres deciden dejar atrás su pasado y convertirse en abogados. Sin embargo, su vida se ve envuelta en horribles sucesos cuando una cruel mujer sube al poder de la mafia siciliana. Con la llegada de un banquero y un médico a la vida de los antiguos integrantes de Cosa Nostra, todo se hace más difícil, no solo para ellos sino para las personas que realmente aman.

Sicilia, Italia

1970, abril

La brisa marina que bañaba las antiguas calles sicilianas era suavemente tibia. El sol resplandecía con una belleza singular, sin embargo, dentro de aquella bodega el frío y la oscuridad era lo único que se podía percibir. Cien hombres vestidos de blanco y negro se formaban con disciplina y un incipiente miedo. La puerta a la que todos daban la espalda se abrió sin hacer ruido, cuatro hombres y una mujer entraron. El silencio fue absoluto, solo se podía percibir el cambio en el ambiente. La tensión se extendía mortalmente mientras el sonido de los tacones de la recién llegada hacía eco en las paredes del lugar. Nadie la observaba pero todos la sentían. Algunos segundos después estaba de pie frente a ellos.

-Sabía que mi padre tendría un lugar así, siempre fue tan, ¿cómo lo digo?- Miró sin emociones a su alrededor -Clásico- Extendió la mano. Uno de los hombres a su izquierda le pasó un tabaco. Ella lo puso en su boca y lo encendió con gracia mientras el mismo hombre le ofrecía fuego. Un viejo hombre de rostro amable la miró. La mujer sonrió.

-Hwasa, has crecido tanto- La sonrisa del anciano era honesta.

-Señor Chan, usted sigue pareciendo un hombre de treinta- La joven sonrió con amabilidad tomando la mano del abuelo -Escuché que se retirará, me han dicho que quiere ver crecer a su nieta en Canadá- El más anciano de todos asintió -Si esa es su voluntad, espero que sonría demasiado y viva sus días restantes con alegría- Hwasa lo miró con verdadera ternura -Me gustaría que no escuchara lo que diré hoy. Mis hombres lo llevarán al aeropuerto, prefiero que no conozcan su destino, ni siquiera yo misma deseo conocerlo- El hombre levantó su mano y acarició con cariño paternal a quien, para él, era una pequeña niña. La joven lo abrazó con fuerza.

-Hazlo bien, pequeña- la voz del hombre era firme, como su carácter. Minutos más tarde el hombre se había marchado y la joven había recobrado su frialdad y cinismo de siempre. Todos permanecían formados esperando escuchar lo que la mujer tenía que decir.

-Buenos días- Habló con una voz suave y melodiosa sin despojarla de crueldad -Estoy segura de que todos saben por qué están aquí. Cada uno de ustedes tiene un equipo enorme, no quería desgastarme intentando hablarle a mil idiotas, ustedes pasarán el mensaje- Sonrió fumando un poco -Vamos a dejar las cosas claras, mi padre murió y ahora están bajo mis órdenes, quiero poner algunos aspectos en su sitio- Miró sus delgadas manos cubiertas por guantes y una expresión seria se posó en su rostro -Quiero el reporte de cada salida comercial del país, la producción legal e ilegal, las bajas de los últimos diez años y busca a Tzuyu- Su mirada se posó en el hombre a su derecha. Miró de nuevo a las personas que estaban en la bodega -Vamos a devolverle a Cosa Nostra la gloria que perdió, la mafia siciliana brillará como nunca antes- La mujer empezó a pasearse con elegancia camino a la salida -Les recordaré algo, para que no lo olviden- El sonido de sus zapatos hacía que los hombres se sintieran nerviosos -Si me traicionan, los mataré, si fallan, los mataré, si me desobedecen, los mataré, pero si huyen esperando ser supuestas mejores personas o tener una patética vida en libertad, desearán morir cada día pero no tendrán la suerte de que los mate- Se puso sus lentes de sol mientras salía del lugar; un coche lujoso de color negro y ventanas antibalas la esperaba en la entrada, cuando se sentó en la silla trasera, una joven hermosa la esperaba -¿Averiguaste lo que te pedí?- Preguntó mirando a la más joven.

-Lo hice- Dijo la joven sin expresión -Sabrás todo sobre ellos, solo debes asegurarme que cumplirás tu palabra. Deja a ir a mis padres y a mi hermano. Tengo el dinero para que nunca sepas de ellos otra vez. Llévame a donde están, déjalos marcharse sanos y salvos y te diré lo que quieres- La voz de Tzuyu no temblaba, la chica era inteligente y valiente.

-Bien, siempre cumplo mi palabra, lo sabes- Hwasa le dio un par de indicaciones al conductor y el auto arrancó. Minutos más tarde, estaban entrando a una desvencijada casa. En la segunda planta, una mujer hermosa, un hombre alto y un chico de aspecto atractivo le devolvieron la mirada a las recién llegadas. Tzuyu se lanzó a los brazos de su padre. La mujer la sujetó del rostro mientras que el más joven se atravesaba protectoramente mirando a Hwasa con odio.

-Prometiste que los dejarías ir- Habló Tzuyu con tranquilidad -Déjalos- Dijo mientras se ponía a la altura de la mujer.

-Lo haré- Hwasa levantó la mano. Dos hombres abrieron las esposas aferradas a la pared que sujetaban a la pequeña familia -Es tan triste ver a la hermosa Victoria llorar por su hija, ¿qué hay con tu corazón fuerte Zhoumi? Ya no eres el hombre que tanto deseaba y aunque tu hijo es hermoso, prometí dejarlo ir. Búscame cuando quieras Yuta- La familia la miraba con odio. El chico iba a responder con un comentario mordaz pero Tzuyu apretó su mano mientras negaba.

-Váyanse- Su familia le dio un abrazo mientras le recordaban que la amaban. Suavemente les explicó dónde podrían encontrar los boletos para irse lejos. Hwasa no podría encontrarlos una vez que salieran de ese lugar. Solo se fueron después de que la joven les asegurara que los vería en Rusia un par de días después. Hwasa y Tzuyu permanecieron de pie con la vista clavada en la otra -Respecto a lo que me pediste que averiguara. Jackson, Jinyoung y J. B. siguen en Sicilia, pero no se quedarán por mucho tiempo. Ahora son abogados, trabajan en el bufete de Pavia e Ansaldo, serán transferidos a Milán. Parece que se encargarán de procesar cargos por tráfico de sustancias, manejo de armas y prostitución. No tienen una residencia fija en la ciudad a la que llegarán, no aún, no tienen familia ni pareja, tampoco les importa morir- Suspiró -Es todo. Y como lo acordamos, me iré- Tzuyu empezó a caminar hacia la escalera que la llevaría lejos de esa horrible casa, de esa horrible vida. Sin embargo, Hwasa no planeaba dejarla ir. Un grito desgarrador salió de los labios de la más joven. Su pierna sangraba, las lágrimas se acunaban en sus ojos -Dijiste que nos dejarías en paz- El odio con el que la joven miraba a la mujer era indescriptible.

-No, dije que los dejaría en paz, que dejaría que ellos se fueran, no tú, tú me perteneces. Fuiste muy útil- Sacó una pequeña arma y apuntó a la cabeza de la más joven. Tzuyu no rogó, no lloró, no huyó. Levantó la cabeza con orgullo.

-Mantenlos a salvo- Fueron sus últimas palabras. Hwasa jaló el gatillo.

-Sí pequeña, yo nunca rompo mi palabra- La sangre de la joven había manchado su rostro. Tomó un pañuelo y se limpió -Shindong, envía una carta a su familia, cuéntales que la pequeña Tzuyu murió, envíales cincuenta mil euros y diles que deben salir para mañana antes de medianoche del país o no podré cumplir con la promesa que le hice a mi mejor amiga- Su rostro se puso serio -¿Sabes?- Miró por la ventana -Deberíamos felicitar a mis viejos amigos por su nuevo trabajo- Caminó alejándose del cuerpo que una vez había confiado en ella mientras se preguntaba ¿por qué a Tzuyu se le había ocurrido la tonta idea de irse de su lado? Ella conocía las consecuencias. Una pequeña lágrima resbaló por su mejilla, la misma que limpió con velocidad. Ya había llorado la muerte de ese lista niña, la olvidaría al día siguiente.

Mientras tanto, lejos de aquella casa, tres amigos hacían sus maletas, debían apresurarse, sus vuelos despegarían a las diez en punto de la noche. Estaba casi todo listo.

-Jackson, maldita sea, ¿dónde dejaste mis trajes? Te voy a matar- Jaebeom estaba furioso. Jackson sonreía con gracia mientras permanecía sentado sobre el comedor -Y bájate de ahí- El mayor se sentía increíblemente irritado. Jackson tenía la costumbre de hacer bromas de mal gusto en el momento menos esperado. Jaebeom iba a gritar de nuevo cuando Jinyoung entró cargando cinco elegantes trajes.

-Déjalo- Rió extendiéndoselos a Jaebeom. En su otra mano cargaba una enorme maleta. Como siempre, se veía impecable.

-Los busqué por horas ¿dónde estaban?- Jaebeom los había recibido y ahora los empacaba con sumo cuidado.

-En el ático, siempre están en el ático- Jinyoung hablaba con una elegancia propia de él mismo. Jackson se levantó y pasó su brazo por los hombros de su amigo.

-¿Por qué no puedes dejar que J. B. se altere un poco?- Jackson le hablaba suavemente, casi como un siseo. El contacto de los labios de su amigo con su oreja lo hizo estremecer logrando que se alejara rápidamente.

-Revisaré si olvidamos algo- Jinyoung se encaminó a la planta alta de la enorme casa mientras J. B. sonreía por la actitud de Jinyoung. Pasaron algunas horas y los tres jóvenes estaban sobrevolando la pequeña isla. El vuelo fue tranquilo, todos dormían, menos Jackson, quien debido a su ansiedad y a cinco tazas de café no podía cerrar los ojos. Algo de tiempo después, el avión empezó a disminuir su distancia con el suelo. Cuando recogieron sus maletas, Jackson pasó sus brazos sobre los hombros de sus amigos.

-Bienvenidos a Milán chicos, aquí tendremos una nueva oportunidad, una nueva vida- J. B. y Jinyoung lo miraron sonriendo, asintieron. Caminaron lentamente apreciando la baja en la temperatura y la ciudad no costera. Esta vez sería más fácil o al menos, eso creían.

Mientras tanto, en Nápoles, dos banqueros se preparaban para entrar a una reunión de emergencia.