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Las estrellas nos iluminan por Aria Zoldyck

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Notas del fanfic:

¡Holiii~! xD Hace mucho que no escribía ._. Mis otros fanfics están en hiatus Dx (?)

 

En fin, ya que se acerca la Navidad decidí escribir uno relacionado :3 Todos mis fanfics son de Killua x Gon e3e Es que los amo *u* Kyaaa~

 

Bueno... Léanlo (?) o3o

PD. No leo el manga de Hunter x Hunter :'v Así que sólo me guío con lo que pasó en el anime xD No sé el verdadero paradero de Kurapika y Leorio ._. Pero pues... ¿De eso se trata un fic, no? :v

Notas del capitulo:

Los personajes de Hunter x Hunter, así como la serie original, pertenecen a Yoshihiro Togashi.

Era 10 de diciembre, un día perfecto para salir a pasear en compañía de los amigos por la ciudad. Se acercaba la navidad; bueno, aún faltaban dos semanas para ello, pero, ¿por qué no anticiparse con los regalos desde ahora? Así no tendría que haber preocupación cuando la fecha estuviera verdaderamente cerca; pero, este no es el caso. El joven Freecss estaba solo, hace más de un año que no veía a sus amigos; aunque mantuvo contacto con ellos los primeros meses, después se distanciaron más y más hasta el punto de no hablarse. Esperaba que al menos Killua, su mejor amigo, le llamara por lo menos una vez a la semana, pero ni eso. La situación comenzaba a ser preocupante para Gon, quien no quería perder a sus amigos por nada del mundo. Fue entonces cuando decidió salir, a refrescar su mente y disfrutar de las fechas aunque estuviera en solitario.

—Ah… Hace mucho que no veo a Killua, Leorio y Kurapika, me pregunto cómo estarán…— decía el chico, mientras caminaba por las calles comerciales de York City, pues había estado ahí desde que se reencontró con Ging, aunque éste se había ido nuevamente desde hace tiempo quién sabe a dónde, aunque esto no le sorprendió a su hijo.
—Tsk, hace mucho que no venía a ésta ciudad tan ruidosa… Creo que donde estaba era más tranquilo, aunque esta lugar me trae muchos recuerdos— comentaba un chico de ojos azules y cabellos plateados, quien con la mirada perdida hacia el cielo, iba caminando rápidamente en dirección opuesta a Gon.
—Quisiera verlos de nuevo, al menos una vez más… para divertirnos esta Navidad— pensaba en voz alta el chico de cabellos negros, quien con la mirada hacia el piso, no tardó en chocar con la cabeza de otra persona de más o menos su misma estatura.
— ¡Argg! ¡Fíjese por dónde camina!— se quejaba el albino, quien sin mirar contra quién se topó, tenía los ojos cerrados, frotándose la zona donde había recibido el golpe.
— ¡L-Lo siento mucho!— se disculpaba Gon sin mirar, quien mientras se sobaba el golpe en su cabeza, reconoció la voz de la otra persona y abrió los ojos para verla. — ¡K-KILLUA!— gritó mientras dibujaba en su rostro una gran sonrisa.
— ¿Eh? ¡¿G-Gon?!— exclamaba el otro, quien dejando en paz su golpe, abrió enormemente sus ojos y vio ante él la figura de su mejor amigo.
— ¡Killua, no sabes cuánto te extrañé!— seguía gritando el moreno, lanzándosele a Killua para abrazarlo fuertemente.
— ¡Ahh! ¡Gon, me asfixias!— se quejaba el albino, quien no sabía si abrazar a su amigo o quitárselo de encima. Estaba muy feliz de encontrarse de nuevo con Gon, pero esas muestras de afecto que solía darle no eran del todo agradables para él. —Yo también te extrañé, grandísimo tonto, estuve llamándote muchas veces para preguntarte dónde estabas porque no sabía absolutamente nada de ti, me preocupaste demasiado.
—Killua…— decía Gon, soltando poco a poco a su amigo para mirarlo. —También yo estuve llamándote para saber cómo y dónde estabas, estaba muy preocupado por ti, no tenía manera de contactarte a ti ni a Leorio y Kurapika, pensé que jamás te volvería a ver a ti y a ellos, ¡te extrañé muchísimo!
—G-Gon… ¡No digas cosas tan vergonzosas!— decía Killua, quien se sonrojaba ligeramente ante las palabras de su amigo. —V-Vámonos de aquí, la gente nos está mirando.
—Jajaja, no has cambiado nada— decía el otro, sonriendo simpáticamente.
—Tsk, tú tampoco, no has crecido nada.
— ¡Ah, vamos! No es como si tú estuvieras más alto que yo.
— ¡C-Como sea, vámonos!— decía el albino, tomando de la mano a su amigo y corriendo hacia la dirección de dónde venía antes de chocar con Gon.

Luego de correr durante unos minutos, por fin se detuvieron frente a un café. Hacía frío, después de todo, era de mañana aún. Así que al ver esa oportunidad, Gon inmediatamente tomó la iniciativa para conseguir hablar tranquilamente con Killua un buen rato.
—Oye Killua, ¿quieres tomar algo? Aprovechando que nos hemos encontrado y terminamos corriendo hasta aquí, pienso que es una buena oportunidad para que hablemos, aún no me has contado por qué Alluka no está contigo ni por qué estás aquí en estas fechas.
—Es cierto, está bien. Hay muchas cosas que quiero contarte y muchas preguntas para ti— asentía mientras se dirigía al interior del local, seguido por su amigo. Luego de entrar, ordenaron café y algunas galletas y dulces; Killua parecía disfrutar mucho de ese momento placentero de comer dulces tan temprano, siendo observado por Gon.
—Bueno Gon, verás…— dignándose al fin de hablar y dejar de comer. —Yo estaba algo deprimido porque no podía verte ni hablar contigo, entonces Alluka, tan buena hermana que es como siempre, me dijo que si lo deseaba, podía ir a buscarte para que estuviéramos juntos un tiempo; al principio le negué su comentario, pero creo que simplemente no puedo resistirme a ella y al final la dejé… ¡Pero tranquilo! Encontré a alguien de confianza para cuidarla mientras, realmente me preocupaba dejarla sola otra vez, pero ahora todo está bien. Es por eso que hace no mucho estuve llamándote sin parar para conocer tu localización, pero nada más nunca me respondiste, así que supuse que estarías aquí, ya que te habías reencontrado con Ging y demás, pensé que seguramente estarías en ésta ciudad, y veo que no me equivoqué en absoluto.
—Ya veo, me alegro que Alluka haya hecho eso… también estaba triste porque no podía hablarte ni mucho menos, pero ahora que estás aquí otra vez estoy muy feliz. Y sí, Ging estuvo conmigo un tiempo, pero de la nada se desapareció, ya sabes cómo es… Me dijo que no lo buscara ésta vez, que él regresaría luego, pero unos meses se fue y no sé nada de él, así que estoy viviendo solo aquí.
—Oh, ese Ging. Bueno, espero quedarme un tiempo aquí, no sé si después ella quiera que me aleje nuevamente para ir a buscarte, así que el tiempo que pueda estar por aquí hay que disfrutarlo al máximo.
— ¡Sí! Lo mismo pienso. También sería algo bueno encontrarnos con Kurapika y Leorio, así los cuatro podríamos divertirnos como antes, ¿no crees?
—Sí, tienes razón, aunque hace unos meses hablé con Leorio y me dijo que estaba muy ocupado estudiando, creo que se está tomando muy en serio eso de ser médico, quién sabe por qué de repente se le ocurrió semejante cosa, pero debe tener sus razones.
—Bueno, tal vez Kurapika sepa algo, pero mejor le preguntamos luego. Dijiste que tenías muchas cosas qué preguntarme, dime tus dudas y las responderé.
—Hehe…—reía traviesamente Killua, pues sólo había dicho eso como pretexto para entrar a la cafetería. —No es nada importante, olvídalo.
— ¡¿Ah?! ¡Anda, dime qué quieres saber!— exclamaba Gon, quien ponía las manos sobre la mesa y se levantaba de su asiento.
—Hehehe…— Killua estaba nervioso, sabía que si no decía algo pronto, Gon se molestaría o se entristecería. Ya que estaba sentado frente a Gon, detrás de éste, a lo lejos, había una pareja abrazándose, así que se le ocurrió algo precipitado, pero era para que su amigo no siguiera haciendo su capricho.
— ¡Hmm!— exclamó Gon, sentándose nuevamente en su lugar e inflando las mejillas, haciendo un puchero.
—Vale, vale, pero no te enojes. Q-Quería preguntarte… ¿Ha-Hay alguien que te guste?— preguntaba Killua, sonrojándose inmediatamente, aunque le preocupaba conocer la respuesta, pues a él si le gustaba alguien: Gon.
— ¿Uh? ¿Alguien que me guste? Hmm… Yo creo que… No lo sé. Depende a qué tipo de gustar te refieras.
—R-Románticamente, me refiero.
—Hmm… ¿Qué hay de ti, Killua?
— ¡¿Eh?! ¿Y-Yo? Eh…
—Bueno, si me haces una pregunta como esa, es porque has de conocer sobre mis posibles respuestas, así que por eso te pregunto antes de responderte. Entonces, ¿te gusta alguien?
“Maldición, no puedo mentirle a Gon”, pensaba el albino. —B-Bueno… S-Si… Me gusta alguien.
— ¡Wau! ¿En serio? ¿Quién es, o cómo es? No me digas que es… ¿Alluka? ¡No! Em… ¿Retz? ¡¿Bisky?! ¡¿Mito-san?! ¡Dime!
— ¡¿E-Eh?! ¡N-No! ¡Cómo piensas que es Alluka, ella es mi hermana! ¿Quién rayos es Retz? Ah, la titiritera esa… ¡No! ¿Biscuit? ¡Esa bruja es muy vieja para mí! ¿Mito-san? ¡Estás loco!
— ¿Entonces quién es?— Gon comenzaba a ponerse serio, realmente quería saberlo.
—N-No te lo diré ahora, será en otro momento, ¿sí?
— ¿Ah? Pero si tú me lo preguntaste primero.
—Ah, sí, por eso tienes que responderme tú primero.
—Pues sí, también hay alguien que me gusta— ante esta respuesta, Killua sentía que se le iba a detener el corazón en cualquier momento. ¿Acaso Gon dijo que tenía alguien a quien querer, a quien desear, a quien ansiar? Y lo peor, ¿no era él? Bueno, de eso no puede saberse.
— ¿Y-Y quién es?
—Te lo diré hasta que tú me digas quién te gusta.
—Tsk, en Navidad te diré quién es la persona que me gusta, ¿de acuerdo? ¡Tú harás lo mismo!
— ¡Está bien! ¿Y hay algo más que quieras preguntarme?
—Eh…— nervioso nuevamente, pensando que con una sola pregunta su amigo quedaría satisfecho, pero no fue así. Se le ocurrió mirar de reojo a la pareja que estaba lejana de las espaldas de Gon, quienes se estaban besando, hecho que incluso hizo que él se sintiera celoso, pues no sabía besar en absoluto. —Em… Gon…
— ¿Qué pasa?
— ¿T-Tú sabes besar?— preguntaba tímidamente el albino, sonrojándose nuevamente por las preguntas tan atrevidas que le hacía a su amigo sólo para entretenerlo.
— ¿Besar? ¡Quién no va a saber besar! Se supone que todo el mundo besa alguna vez a otra persona para saludarla o despedirse de ella.
—No, Gon, eso no— estaba realmente sorprendido de realmente hasta dónde podría llegar la inocencia de Gon. —Me refiero a besar a otra persona en… ya sabes… l-los labios.
— ¿Ah? ¿Se puede hacer eso?— preguntaba el moreno, confundido.
— ¡Claro que sí! Ah, con esa respuesta que has dado se nota que realmente no sabes hacerlo.
— ¿Y cómo aprendo?— le preguntaba inocentemente Gon a su amigo, quien aún no comprendía nada de eso.
— Aish… Voltea atrás de ti, y entenderás de qué hablo— decía Killua, señalando discretamente a la pareja que estaba detrás de Gon, para que éste volteara y se diera una idea. Gon volteó para mirar a la pareja, tal y como Killua se lo había dicho, pero éste seguía sin entender.
— ¿Qué hacen esas dos personas?
—Ay, Gon. Se están besando.
— ¿Y por qué lo hacen?
—Pues me supongo que es porque se quieren mucho, no besarías a cualquiera de esa manera.
— ¿Entonces las personas que se quieren mucho se besan así?
—Pues sí, eso hacen.
—Entonces…
— ¿Entonces?
—Killua, ¿puedo besarte?
— ¡¿A-Ah?! G-Gon, dios mío, eso sólo lo hacen las personas que se aman, que se gustan, no es normal entre los amigos hacer eso.
—Ahh, pudiste haber dicho eso desde un principio.
—Eso traté de hacer, pero no podía porque no entendías.
—Vale, vale. ¿Es todo?
— ¿Eh?
—Todo lo que querías preguntarme.
— ¡Ah! Sí, es todo… ¿Podemos irnos?
—Bueno… Sí, vámonos, ¿a dónde quieres ir?
—No sé… Quiero dormir, ha sido un largo viaje venir desde donde estaba con Alluka…
— ¿Entonces quieres venir a mi casa? No queda muy lejos de aquí, pero sólo hay una cama… Quién sabe por qué Ging desapareció una de las camas, no sé para qué la quiere si va a ir de aquí para allá como siempre, en fin.
—Oh, es una buena idea… Jaja, tu padre tiene ideas muy retorcidas.
—Haha, ya lo sé, creo que siempre ha sido así.
Entonces ambos amigos se dirigieron a la vivienda del moreno, quien estaba feliz aún por haberse encontrado con Killua y estar a su lado luego de largo tiempo.

Notas finales:

Okay (?) Es todo por ahora, este será muy corto -w-


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