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Enzo por gxt

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Notas del fanfic:

nuevo fic, espero que  les guste.

mis padres me dijeron que nos mudaríamos a otra ciudad por el trabajo de papá, su jefe lo había traslado en una nueva sucursal de su empresa a un lugar donde nunca había estado ni escuchado, por fin conoceré una gran ciudad, ya que vivimos en un pueblo donde no entienden a las personas como yo, por fin podre ser aceptado por otras personas, ya que en las ciudades son más abiertos de mente según mi padre, esto el lo sabe ya que el estuvo viviendo un mes en la ciudad, en un hotel, pero ahora que compró una casa nos fue a buscar para vivir definitivamente allí.
Mi padre me conto que hay chicos y chicas de mi edad en el barrio donde esta nuestra nueva casa. Por cierto mi nombre es Enzo Vólkob Ramírez tengo 13 años tengo el pelo rubio tirando a blanco, mido 1,60, peso 65 kilos y mis ojos son de color gris, mi papá se llama Óscar y mi mamá esmeralda, herede el pelo de mi padre, y los ojos de mi madre.
Todavía falta cinco horas para partir a la ciudad, y no puedo dormir más, ya quiero irme de este pueblo, no va a ser difícil separarme de mis amigos, si los tuviera claro, ellos no aceptan que sea gay, antes de que se entraran, tenía muchos amigos, pero se fueron de mi lado, no me importo mucho puedo vivir sin ellos con mi hermanito Diego de 6 me basta y sobra.
Me di cuenta que era gay a los 10 cuando estaba en la pileta en la casa de un ex amigo jugando a salpicarnos con los demás chicos, cuando salimos de allí fuimos al quincho, cuando empezamos a desnudarnos me quede mirando el cuerpo de los chicos, y me gusto lo que vi, por suerte nadie se había dado cuenta en ese momento, de que me les quede observando, yo fui el primero en terminar de cambiarme y Salí de ahí corriendo, hasta llegar a una ventana donde vi a mis compañeras también desnudas pero eso no me gusto nada, igualmente me fui de ese lugar sin que ellas se dieran cuenta. Ese día todos los varones nos quedamos a dormir en esa casa, a mi me toco dormir con mi mejor amigo Iván, yo me sentía atraído hacia el, me gustaba, al principio el me miraba mucho, yo creía que el sentía lo mismo que yo.
Al cumplir 11 yo ya estaba muy enamorado de Iván, hasta ese día, lo recuerdo como si fuera ayer, en la salida de la escuela, me acerqué a el y le confesé que el me gustaba, le di un piquito, el me empujó y yo caí al suelo, el me gritó
- “¡no te acerques mas a mi puto de mierda!”.
Después de eso el empezó a caminar para irse a su casa, yo me levanté rápido y corrí hacia el lo sujete del brazo lo di vuelta hacia mi, y le pegué una trompada en el medio de la nariz, cuando el cayó al suelo le pegué una patada en la boca del estómago.
- “¡no me vuelvas a decir puto de mierda nunca más estúpido!”.
Me fui de ahí tranquilo mientras el se quedo llorando en el suelo con sangre en su nariz. Al otro día Iván le dijo a todos que yo era gay, los demás dejaron de hablarme también, nunca trataron de pegarme por la paliza que le di a Iván.
Cuando llego el momento de contárselo a mis papás me sentí muy nervioso, pero mis padres se lo tomaron bien, no me rechazaron, pero me castigaron por haberle roto la nariz a Iván. Me sentí satisfecho por haberle roto la cara a ese estúpido. Después de eso seguí yendo a la escuela solitario.
Después de recordar estos últimos tres años pude dormir un rato más, hasta que mi mamá me despertó.
- Hijo despertate.
- Mmm si ya voy.
Me levanté de la cama como un resorte, me vestí rápido, y fui con mamá y papá que me estaban esperando en la cocina para desayunar.
- Papá ¿porqué dejamos los muebles y las camas acá?
- La casa que compre ya tenía muebles y todo hijo, aparte vamos a venir en las vacaciones.
- Aaaa
Terminamos de desayunar y nos subimos al auto, nos fuimos a la ciudad, mi papá la otra noche ya había puesto las maletas en el auto. Una vez en la ruta no aguanté mucho tiempo despierto, cuando me desperté estábamos en una ciudad mi madre dormía mientras mi padre manejaba.
- ¿ya llegamos pa?
- A hola Enzo, nos faltan tres horas de viaje.
- ¿Cuanto hace que salimos a la ruta?
- Ocho horas hijito.
- ¿Tanto dormí?
- Si hijo, muchísimo.
- ¿Y Diego?
- Esta acá adelante con mamá durmiendo.
- Voy a seguir durmiendo ¿me despiertas cuando lleguemos?
- Si hijito dormí tranqui.
Bostece apoye mi cabeza en vidrio frio de el auto y me quede dormido otra vez. me desperté con toda mi mejilla babeada. Mis padres se empezaron a reír junto a mi hermanito.
- Que linda manera de despertarse ¿no? Con un beso de tu hermanito.
- Jaja si mami. Dije limpiando la baba de diego.
- Besho zo besho. mi hermano me dijo señalándose su cachete. Con luido.
Mi hermano es muy cariñoso conmigo, siempre me pide que le de besitos en sus cachetitos, con 2do, lo que paso hace cinco minutos pasa muy seguido mis padres siempre mandan a despertarme a mi tierno hermano; me acerqué a diego y le di un sonoro beso en el cachete como a el tanto le gustan. Con tantas distracciones, no me di cuenta que habíamos llegado a una enorme casa.
- ¿esta va a ser nuestra nueva casa?
- Si hijo. Dijo mi madre, mirando impresionada la vivienda.
- ¿te gusta hijo?
- Si.
- Bueno cuando entremos te va a gustar más todavía.
Le sonríe a mi padre cuando el apretó un botón y se abrió la puerta del garaje, entramos al garaje, salimos del auto y mi papa le puso la alarma y cerró el portón, en el costado del garaje había na puerta que comunicaba la casa con el garaje, cuando pasamos por esa puerta me encontré con un salón gigante con cerámicos negros una mesa también negra con sillas de color verde, un sillón de dos plazas con tapizado negro y dos individuales del mismo color, una meza ratona de madera. La casa era realmente hermosa.
- Es muy linda papá.
- Si ¿viste? Seguime vamos a bajar tus maletas y te llevo a tu nueva habitación, ¿te parece?
- Si papi.
Cuando volvimos después de buscar mis maletas mi padre me guio hacia un pasillo largo donde había unas escaleras, subimos y vi cinco puertas.
- La última puerta es tu cuarto hijo. Dijo entregándome una llave.
Cuando abrí la puerta me encontré con una linda y gran habitación, con las paredes pintadas de mi color favorito, celeste, la cama no era como la de mi antigua cama era más grande, tenía un acolchado azul. Seguí inspeccionando mi habitación, había una gran ventana, cuando pase por ahí mire afuera daba a la ventana de la casa de los vecinos, me quede mirando hacia el otro lado un largo tiempo, hasta que paso algo que me dejo boquiabierto, tras la ventana había un chico hermosamente hermoso, y musculoso estaba sin remera, donde pude ver unos abdominales bien marcados, por su apariencia parecía tener unos 17 años aproximadamente, me quedé observando cuando sentí como se escurría la baba de mi boca.
- Hijo ¿qué haces?
- Na.. nada ma. Dije cerrando muy rápido la cortina.
- Veni que ya llegaron las pizzas.
- Si ma.
Las pizzas estaban muy buenas. Después de comer la comida subí a mi cuarto de nuevo, seguí inspeccionando, ya que me había distraído por ese Adonis griego, abril mi placar, donde había una caja cuadrada que contenía un gran televisor plasma.
- A encontraste mi regalo, ¿te gusta?
- Si papá.
- Veni ayúdame a sacarlo de la caja.
Eso hicimos sacamos la tele de la caja la armamos y la pusimos en la repisa, después de eso mi pa me ayudó a acomodar mi ropa en el armario, después me mostró el baño de mi habitación.
- Y que tal, ¿hay algo que te haya gustado más?
- Si, pa el hermosísimo vecino. Ups se me escapó.
- ¿como?
- Nada papi. Hice un bostezo falso. Tengo mucho sueño.
- Bueno hijo descansa.
- Si pa.
De la que me salvé, dije acostándome en mi cómoda cama, bueno mañana será un nuevo día, dije durmiéndome.
Al otro día me desperté bastante temprano para ser domingo a las 7 de la mañana, me levanté de mi cama, fui a ver por la ventana y ahí estaba otra vez ese guapetón, otra vez sin remera, sentí como algo se me levantaba en los pantalones, me fui al baño y me hice mi la primer paja de mi vida, fue extraño nunca sentí algo así, lo volvería a hacer; después de hacer eso me lavé las manos y baje a desayunar, me hice una leche chocolatada con tostadas y mermelada de durazno, mientras desayunaba miraba la televisión, sin darme cuenta ya eran las 10 de la mañana, justo cuando mis padres también se levantaban para desayunar.
- Mami, papi ¿puedo salir afuera?
- Si hijo anda.
- Gracias ma.
Salí para afuera y mi sorpresa fue ver a chicos jugando al fútbol, ahí estaba una chica mirándolos, la chica giro la cabeza y lo vio a mi, me hizo señas con la mano llamándome, y yo fui entusiasmado por hacer nuevos amigos.
- Hola ¿vos sos el que se mudo ayer?
- Hola, si soy yo, dándole la mano.
- Mi nombre es Camila ¿el tuyo?
- Me llamo Enzo.
- Lindo nombre.
- Gracias.
- ¿Cuántos años tenes?
- 13, ¿vos?
- 13 también, esos chicos de ahí son mis amigos, soy la única chica.
- Oo y no te aburrís viéndolos jugar a ellos solos.
- No, yo siempre juego con ellos, pero tengo el brazo roto.
Mire hacia su brazo y ahí tenia un yeso.
- ¿Cómo te lo rompiste?
- A estaba jugando con ellos a la pelota y me caí.
- Uuu que mal, ¿Dónde vivís?
- En la que esta alado de la tuya, a la que da a la ventana de tu cuarto.
- Aa
Los chicos seguían jugando.
- Mira Cami esta con alguien ¿vamos a ver?
- Si vamos.
- Hola chicos dijo Camila. Les presento a Enzo, es nuevo en el barrio.
- Hola Enzo. Dijeron todos a la vez.
- Ho… hola.
- Bueno, te los presento, el es pablo es el mas grande tiene 15, el es el colo, se llama Rubén tiene 14, después tenemos a juan es el mas chico tiene 12, el es Federico “R” tiene 14 y el último y el más insoportable Federico “M” mi hermano gemelo, que tiene 13.
- Un gusto conocerlos, chicos. Me quede mirando a Federico M era muy parecido al chico que me gustó, luego mire a los demás, eran todos guapos pero Federico M era el que más destacaba.
- Chicos ¿Qué hacen? Dijo una voz grave, cuando lo vi era el chico de la ventana.
- Hola Juanjo, dijo Camila. Estábamos hablando con el chico que se mudo ayer, Enzo se llama.
- Hola Enzo, me dijo con una sonrisa que me dejo helado.
- Ho.. hola Juanjo.
- Bueno chico sigo camino.
- Chau dijeron todos.
- ¿querés jugar con nosotros al fútbol? Me pregunto pablo.
- No gracias chicos.
- Bueno está bien. Se fueron y siguieron jugando.
- Te puedo hacer una pregunta. Dijo Camila.
- Si.
- ¿sos gay?
- Ejem si, dije ruborizándome.
- Aa te gustó mi hermano mayor ¿verdad?
- Si dije poniéndome mas rojo. Mi piel pálida no me ayudaba mucho a disimular mis sonrojos. El ¿también es gay?
- Si, pero lamento decirte que no tenes esperanza con el.
- ¿por?
- Es porque es más grande que vos por nueve años, y además no le gustan tan chicos como nosotros.
- Pero me sonrió.
- ¿y?
- No se, pero lo voy a conquistar, le voy a mentir le voy s decir que tengo 17.
- Bueno esta bien.
- Bueno cami, un gusto conocerte.
- Bueno Enzo el gusto es mío, chau.
- Chau.
Me fui de nuevo en mi casa.
- ¡Volviste hijo!, ¿Cómo te fue?
- Me fue bien, conocí a muchos chicos y una chica.
- ¿te gustó alguien?
- No pa dije ruborizándome por tercera vez en el día.
- A, pero si pareces a un tomate, decile a tu padre quién te gustó.
- Bueno me gusto, un chico que se llama Juanjo.
- ¿Juanjo? Hijo ese chico, tiene 22 años.
- Pero me gusta.
- Hay hijo.
- Le voy a mentir, le voy a decir que tengo 17, y lo voy a conquistar, ya vas a ver.
- No te conviene hijo.
- No me importa, pa.
Dije saliendo para mi habitación, hoy fue un día frustrante el chico que me gustó es mucho mas grande que yo, y mi papá y mi nueva amiga, me dijeron que Juanjo es un imposible, pero yo voy a tratar de conquistarlo, con ese pensamiento me fui a dormir.
Al día siguiente me desperté sin energía ya que era lunes, por suerte estoy en vacaciones, en tres meses tengo que ir a mi nueva escuela, pero quiero disfrutar de mis vacaciones, y conquistar a Juanjo, son las 11 de la mañana, desayuno y salgo a fuera para ver si están los chicos jugando, y si están jugando a la pelota de nuevo, pero esta vez no vi a Camila con ellos, pero no me importa, voy a la casa de Camila, toco la puerta esperando a que me a abra Juanjo, y si me abrió el por suerte.
- A hola ee
- Enzo, me llamo Enzo.
- Hola Enzo ¿Qué buscas?
- A Camila.
- A mi hermana, y ¿qué querés de mi hermanita?
- Yo nada solo quiero ser su amigo.
- Años.
- 17.
- No pareces de 17.
- Pero tengo 17.
- Aja claro, y yo soy el príncipe de Inglaterra.
- Si y vos me gustas.
- Wow que directo. Dijo acercándose a mi.
Cuando estuvo enfrente mío me acarició la cara.
- Sos lindo ¿sabías?
- Gracias, vos también.
Se acercó mas a mi nuestras narices se rozaban estaba a punto de besarme cuando alguien abre la puerta.
- Juan ya llegue, compre lo que me pediste, dijo acercándose a nosotros. A hola Enzo.
- Hola cami
- ¿Qué haces acá?
- Vine a esperarte, para salir afuera.
- A bien, voy a mi cuarto y ya voy.
- Ok.
Cuando su hermana se fue, Juanjo me dio un beso rápido en los labios, se puso a la altura de mi oído, y me susurró.
- Hoy mis hermanos duermen en la casa de unos de sus amigos, te espero hoy en la noche, a las once.
- Si está bien, pero y ¿tus padres?
- No te preocupes.
- Bueno me voy afuera.
- Ok no te olvides hoy a las once acá en mi casa. Dijo haciendo un movimiento pélvico.
- Si, dije saludándolo con la mano. Me fui a fuera a esperar a Camila ella salió al instante.
- Te puedo hacer una pregunta.
- Si Enzo.
- ¿tus padres?
- A mis viejos, muertos, murieron cuando teníamos ocho y nuestro hermano 17.
- Oo discúlpame.
- No pasa nada no te preocupes.
- No te molesta que vaya a jugar con los chicos.
- No Enzo no me molesta, dijo con una lágrima en los ojos.
Me sentí un poco mal por lo sucedido con Camila y como no soy bueno consolando a la gente prefiero ir a jugar con los pibes a la pelota.
- Hola chicos, ¿puedo jugar con ustedes?
- Si dale, estamos jugando a el que mete gol va al arco. Me dijo el colo, acercándose a mi dándome la mano, uno a uno vino a saludarme con un apretón de mano, menos Federico el hermano de Camila que me dio un beso en la mejilla, esto me confundió un poco, creo que me gustan los dos hermanos, estoy en un lío.
- Uuuui dijeron los demás.
- Bueno, bueno chicos vamos a jugar si o no dijo pablo.
Como yo recién entraba al juego me mandaron a atajar, me dieron la pelota, la pateé bien alto, el primero en agarrarla fue Federico m, se paso a el otro Federico y pateó muy fuerte al arco, yo se la tape, el hijo de puta patea muy fuerte, antes de patear de nuevo Rubén me interrumpió.
- Chicos jugamos un mundialito.
- ¿Cómo se juega a eso? Pregunté.
- Bueno veni yo te explico me dijo Federico M agarrándome suavemente por los hombros, el juego es así vos elegís una selección de fútbol, uno empieza en el arco mientras los otros juegan, cuando alguien mete un gol se clasifica y el arquero sale a jugar, se repite esto hasta que queden dos el último que queda se elimina, el que queda eliminado ataja, después de eso seguimos jugando, se repite este método hasta que queden dos, el primero en meter gol es el campeón, entendiste lindo dijo en voz baja.
- Si entendí, dije todo rojo.
Empezamos a jugar de nuevo, yo empecé atajando de otra vez, pateó la pelota y esta vez el que agarró la pelota fue el colo, pero al instante se la sacó Fede M, que se paso a todos como si nada, pateó y me metió un golazo.
- Wow jugas muy bien.
- Gracias.
Yo salí a jugar, esta vez, seguimos jugando, el próximo en clasificar fue, el otro Federico, luego se clasificó Juan, después el colo, quedamos pablo y yo, lastimosamente yo fui el primero en quedar eliminado ya que soy malo para el fútbol.
Los chicos siguieron jugando el campeón fue fede M.
- Oooo otra vez ganaste vos fede, no vale, dijo Juan con un puchero.
- Y bueno enano, el es el mejor jugador de nosotros, dijo Pablo despeinándolo.
- Bueno chicos me voy a mi casa.
- Bueno Enzo te esperamos mañana, me dijo pablo.
- Ok.
- Hey Pablito.
- ¿Qué? Fede.
- ¿podemos invitarlo a dormir hoy en tu casa?
- Dale, que buena idea ¿querés venir?
- Hoy no puedo, pero gracias por invitarme.
- De nada.
Después de eso me fui a mi casa.
Cuando Enzo se fue quedaron todos los demás chicos.
- Bueno yo también me voy. Dijo pablo.
Todos se fueron, quedando los gemelos, Camila vino corriendo hacia su hermano, mirándolo fijamente.
- Te gusta Enzo, dijo mas que preguntando, confirmándolo.
- Si, es muy hermoso.
- Hay hermano como te conozco, pero hay un problema.
- ¿Cuál?
- Parece que a el le gusta Juanjo, hoy vi como nuestro hermano le dio un beso.
- Pero si Juan no le gustan los chicos de nuestra edad.
- Ya se pero el le mintió, le dijo que tiene 17.
- Uf parece que le gusta de verdad.
- Pero todo no es complicado, vi como te miraba a vos mientras jugabas.
- ¿si? ¿vos decís que tengo una oportunidad?
- Si, le decís a Juan que Enzo tiene trece años le va a decir que no.
- Tenes razón eso voy hacer.
Llegué a mi casa todo traspirado.
- Hola hijo, estás todo sudado.
- Si pa estuve jugando con los chicos al fútbol.
- ¿te divertiste?
- Si pa, hace mucho tiempo que no jugaba con amigos.
- Bueno hijo eso era porque vivíamos en un pueblo, dijo abrazándome.
- Si, tenes razón.
- Bueno anda a bañarte.
- Si.
Subí las escaleras, cuando pase por la puerta de la habitación de mi hermano, escuché un sollozo, entre al cuarto, y estaba mi hermano llorando.
- Hey ¿Qué pasó campeón?
- me caí.
- O ¿te duele algo?
- chi me duele la lodilla.
- A ver enséñame la rodilla.
Mi hermano se levanto el pantalón y tenía la rodilla raspada, pero ya limpia.
- Mamá te hizo el sana sana.
- Chi, peo me sigue doliendo.
- ¿y si te doy un besito?
- Si un besho.
- Mua.
- Gracias
- De nada campeón.
Me fui a bañar, fue un baño relajante, para prepararme para hoy a la noche.
Los gemelos fueron a su casa después de haber jugado con sus amigos, cuando entraron a su casa sintieron una sensación de alegría en el ambiente, su hermano mayor cantaba mientras limpiaba la casa.
- ¿Por qué tanta alegría? Pregunto Camila.
- Hoy vuelvo a coger después de tanto tiempo.
- ¿con quién? Pregunto con una sonrisa, ahora fede.
- Con el chico nuevo.
A fede se le borro la sonrisa.
- ¿no me digas que te gusta a vos también?
- Si, me gusta.
Camila miraba a sus dos hermanos sonriendo, con claras ganas de ayudar a su gemelo.
- Hay un problema, con vos Juanjo.
- ¿Cuál?
- Enzo es menor de edad.
- Si, ya se tiene 17, no hay problema son cinco años nada más.
- No, son nueve años.
- ¿Cómo?
- Te mintió, dijo Federico, el tiene 13 años.
- Oo bueno entonces te voy a ayudar, a conquistarlo.
- ¿Cómo lo vas hacer?
- Hoy le voy a parecer desagradable.
- Gracias, hermano dijo abrazándolo.
- De nada, Malfoy va a ser tuyo.
- ¿Malfoy? Dijo Camila
- Si, se re parece ojos grises, piel pálida y es rubio platino.
- Ahora que lo pienso tenes razón, dijo Federico. Malfoy va a ser mío.
- Así se habla hermano.
Salgo del baño totalmente desnudo, miro por la ventana y lo que veo me deja con la boca abierta, ahí esta Federico sin remera, esta mas bueno que su hermano, ahora estoy más dudoso que antes, Juanjo es más grande que yo, y Federico e tiene mi edad, Juanjo debe tener más experiencia que fede, pero fede es más atractivo. Pero Federico ¿es gay? No lo se. Baje las escaleras para ir con mis padres, fui a la sala, y veo pasar a juan y salgo afuera.
- Hola Juan.
- Hola Enzo.
- Te puedo hacer una pregunta.
- Si decime.
- Es sobre Federico.
- ¿Cuál de los dos?
- Federico M, bueno te quería preguntar si es gay. dije moviendo el pie con nerviosismo.
- Si lo es, ¿por? ¿te gusta mi primo? O sos homofóbico.
- No, no soy homofóbico, yo también soy gay.
- Aaaa
- Y si creo que me gusta.
- A bien, te doy un consejo el es muy fan de Harry Potter, y su personaje favorito es Draco Malfoy.
- ¿y?
- Es que te pareces mucho a el, ¿nunca lo notaste?
- No soy fan de eso que dijiste.
- ¿no conoces la saga de Harry Potter?
- No, de donde yo vengo no hay cine.
- A bueno esta bien, entonces búscalo, en internet.
- No tengo internet.
- Bueno entonces, acompáñame a mi casa y te muestro.
- Bueno vamos.
- Y ¿como es eso de que no hay cine?
- Era un pueblo donde no hay nada, solo hay un restaurante una escuela y un mini hospital.
- Oo que aburrido.
- Si.
- Bueno, esta es mi casa. Dijo abriendo la puerta.
La casa era linda paredes blancas una mesa y un televisor, entramos a su habitación donde había una computadora de escritorio, un televisor con un aparato que no conocía.
- Bueno dijo entregándome un libro.
- Ahora que lo veo soy muy parecido a ese.
- Viste, ¿querés que te cuente algo mas sobre mi primo?
- No gracias, lo quiero averiguar yo solo.
- Bien, sos el primer chico del que se interesa mi primo, desde la primera vez que nos contó de que era gay.
- ¿si?
- Si, bueno ¿querés algo de tomar?
- No gracias prefiero volver a mi casa.
- Ok, nos vemos mañana.
- Nos vemos mañana.
Volví a mi casa, mi madre le daba de comer a Diego, mientras mi padre cocinaba.
- ¿te ayudo a poner la mesa?
- Si hijo, pero antes, tenemos que hablar.
- Si.
- Es sobre Juanjo.
- Bueno ¿Qué pasa?
- El es muy grande para vos hijo. Interrumpió mi madre.
- Por eso te queríamos decir algo.
- No podes estar con el te lo prohibimos.
- Ya me di cuenta que es más grande que yo pa, por eso ya no me gusta más, ahora me gusta su versión más pequeña.
- ¿Cómo su versión más pequeña?
- Si, su hermano menor, Federico se llama.
- ¿cuántos años?
- Tiene 13, como yo.
- A que bien hijo, me alegro por vos.
- Gracias padre.
Después de la charla seguí poniendo la mesa, puse tres platos tres vasos y tres pares de cubiertos.
- Hoy vamos a comer pollo con papas.
- Que rico querido.
- Gracias amor.
Termine de comer levanté los platos y los lave, me fui a mi habitación me bañe, luego prendí la tele mire la hora y eran las once en punto. Mire por la ventana y lo vi a Juanjo, su mirada se dirigía hacia mi persona, me acerque a la ventana, Juanjo me hizo señas para que valla a su casa, me quede pensativo por un rato, debo ir, o no debo, si voy a ir a aclarar las cosas, le voy a decir toda la verdad, con ese pensamiento me dirigí hacia la casa de alado, toco la puerta y Juanjo me abre, me deja entrar, esta vestido con una musculosa negra un short negro, al verlo no me produjo nada, como antes.
- Hola Enzo.
- Hola Juanjo, mira te tengo que contar algo.
- No tenes 17.
- No tengo 13
- Si, ¿Cómo lo sabes?
- Bueno tengo dos hermanos de tu edad, me contaron todo, que se hicieron amigos, Camila me conto que te dijo sobre la muerte de nuestros padres, fede, me dijo que gusta de vos, además lo nuestro es imposible, yo termine la universidad y vos tu primer año de secundaria, yo seguramente sea tu profesor de matemáticas, lo nuestro es imposible.
- Eso ya lo se, por eso vine a decirte toda la verdad, yo creo que me gusta fede, lo que me paso con vos solo fue un capricho de nene chico, se que vos sos más grande y lo nuestro no va poder ser, además Federico me gusta de verdad, se que solo estoy acá hace dos días, pero no se tu hermano me gustó de un momento a otro.
- Bueno mi hermano nunca me dijo que alguien le gustaba hasta que llegaste vos, ¿le vas a dar una oportunidad?
- Si.
- Bueno me alegro, ¿querés tomar algo?
- No gracias, me voy a mi casa.
- Bueno.
Pasaron los días, yo seguía jugando con los chicos a diversos juegos, yo notaba como fede me miraba, y yo a el, pero no hablamos del tema de que los dos nos gustamos, porque siempre había alguien alado nuestro que nos interrumpían, un día unos de los chicos consiguió un aro de básquet, deporte al cual amo y soy bueno en el, el padre de Rubén lo colgó en su casa, ese día nos invitó a jugar, formamos tres equipos de dos personas, los equipos eran: Pablo y Rubén, el otro era juan y Federico R, y el último Federico M y yo. Camila no podía jugar porque todavía tenia el yeso.
- ¿Cómo jugamos? Pregunto Rubén.
- No se. Contesto pablo.
- Yo se dije, jugamos así, formamos tres equipos de dos, un equipo espera en la final, el equipo que llega primero a veinte puntos gana y pasa a la final, ¿hacemos así?
- Dale dijo juan, formemos los equipos.
Formamos los equipos, que dije anteriormente.
- ¿Hacemos un sorteo para ver quién va a la final?
- Ok dijo Pablo.
El sorteo lo ganamos fede y yo.
El primer partido fue entre Rubén y pablo contra juan y fede R.
El partido fue entretenido y peleado ya que los cuatro no eran muy buenos jugando erraron muchos tiros, el juego terminó con un marcador de 19 a 20, ya que sumábamos de a un punto no de a dos ni de a tres como se juega el deporte normalmente. El equipo ganador fue el de Juan y Federico, luego de eso descansaron media hora y ahora nos tocaba a mi y fede jugar contra el otro Federico y Juan.
El partido comenzó Rubén tiro la pelota juan y yo saltamos para tratar de alcanzarla, la agarre yo porque soy un poco más alto que el, le pase la pelota a fede, este empezó a regatear a su tocayo, tiro al aro pero lo erró por medio metro, me di cuenta que el solo podía jugar al fútbol, el básquet no era para el y tampoco para mis otros amigos.
Como Federico lo erró sacaron ellos, fede se la paso a juan mientras mi compañero trataba de sacarle el balón, pero no pudo, Juan se la paso al otro fede este tiro pero también erró, la pelota rebotó en el caño del aro y me favoreció a mi que la pude agarrar, juan trató de sacármela pero no pudo, yo se la pase a mi compa y este me la devolvió tire y emboque anotado el primer punto del juego, fue fácil jugar contra ellos, aunque jugar con alguien que no juega bien fue un poquitín difícil, pero pudimos ganar gracias a mi, les ganamos 20 a 2 todos los puntos fueron míos, estoy sonando muy egocéntrico y no me gusta ser así, pero no importa, cuando anoté el último punto corrí hacia donde estaba fede lo abrace con mucha fuerza, y le susurré algo en el oído.
- Tengo algo que decirte, te espero en mi patio después de comer.
- Ok allí voy a estar.
Llegué a mi casa, mis padres cocinaban, solo faltaba una semana para el inicio de las clases, y yo espero comenzarlas con un novio.
Pasaron 10 minutos y la comida ya estaba echa y servida en la mesa, eran unas empanadas de carne, me siento muy nervioso y eso lo sintió mi padre.
- ¿estás bien?
- Si pa.
Seguimos comiendo, comí 6 empanadas y me levanté de la mesa, camine hacia mi cuarto y me bañe, después del baño me vestí con una remera blanca con el estampado de la cabeza del pato Donald, un short de mi equipo de básquet favorito, y unas ojotas color rojo y blanco , le dije a mis viejos que iba al patio un rato, me senté metiendo mis pies en el agua de la piscina, no pasaron ni 30 segundos y alguien se sentó a mi lado, mire hacia mi derecha y vi unos preciosos ojos verdes.
- Hola Enzo.
- Hola fede.
- Me tienes que contar algo ¿no?
- Si, mira cuando llegué aquí mire por la ventana y vi a tu hermano y me atrajo físicamente, pero cuando te vi a vos por primera vez sentí otra cosa, no se creo que fue amor a primera vista. Lo solté todo sin nervios
- Yo siento lo mismo.
- Entonces ¿querés ser mi novio?
- Si quiero.
Y después de eso nos besamos.
¿FIN?






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