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MI QUERIDO por Anross

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Notas del fanfic:

BUENO LO PRIMERO QUE DIRE ES QUE EL RESUMEN APESTA  LO CORREGIRE EN EL CAMINO Y LO SEGUNDO ES QUE ES UNA HISTORIA QUE ME HA ESTADO OBSESIONAND ULTIMAMENTE Y LO TECERO ES QUE SI NO LES GUSTA LO RETORCIDO MEJOR NO SIGAN LEYENDO.

 

El pequeño pueblo al que nos mudamos  estaba formado por  el centro que contaba con  una plaza donde los niños se reunían a jugar, una cancha  , varios almacenes que eran la locura de los adolescentes,  una escuela  que tenía desde el pre escolar hasta el instituto, una iglesia ,varios templos ,  dos  hospitales ,  la alcaldía y el mercado que era la el centro de las negociaciones,  sus alrededores estaban rodeados de montañas,  más que todo parecía una villa,  eso sí bastante grande y  poblada.

Mi madre y yo habíamos  llegado hace apenas tres  días, el nuevo barrio era bastante tranquilo un lugar bastante rural,  mi  madre me dijo que aquí empezaríamos  de nuevo  y estaba empezando a creerlo.

 Hasta el momento teníamos cinco tartas diferentes en el refrigerador los vecinos eran muy amables y nuestra  llegada parece que llamo bastante la atención  había visto a varios chicos pasar por nuestra casa con balones o en bicicletas  aunque hubo uno que me llamo la atención,  era un chico delgado de cabello negro,   aun no lo conozco pero lo he visto desde mi ventana montando bicicleta siempre a  la una de la tarde con  el mismo  calor demoniaco aunque  a él parecía no importarle,  tal vez porque  ya estaba  acostumbrado al clima.

 Como sea en una semana entro a la escuela y seguro allí habrá más niños  espero llevarme bien con algunos, no, definitivamente me llevare bien, tengo que ser positivo como dijo: mamá esta es una nueva vida.

El día de hoy me levante un poco nervioso  mi madre me llevaría a la escuela para terminar mi proceso de inscripción  , fue impresionante más que una escuela parece un campus de esos que aparecen en las películas , fue un poco incómodo,   todos se nos quedaban mirando por donde quiera que pasábamos ya me había dicho que iba a ser más alegre y amistoso pero me sentí un poco cohibido espero no me pase esto cuando entre a clases tengo que dejar de ser tan tímido quiero ser como todos los demás, poder hablar sin titubear,  ni tener miedo.

Después de la escuela fuimos a un McDonald's mi mamá sigue  muy emocionada cada cosa le parece lo máximo yo estoy un poco agotado,  pero antes de volver a casa pasaremos por donde uno de los vecinos,  según mamá tienen un hijo casi de mi edad quiere que lo conozca porque será quien me acompañe a la escuela, como esta   nos queda cerca me permitirá ir en bicicleta con él ¿en qué momento conoció a su familia e hizo todos estos planes?  ni idea pero sin duda alguna mi madre cada día me sorprende más se ha vuelto en este mes una mujer súper independiente y brillante nada que ver con la mujer gris que siempre había sido hasta ahora.

Los Olsen tienen una casa muy bonita muy parecida a la nuestra pero más grande y elegante a mí parecer.

Después de arreglarse el vestido y  acomodar mi cabello finalmente mi madre toco la puerta,  abrió una señora alta, rubia,  muy linda parecida a una de esas  muñeca de porcelana delas que  tenía mi abuelita en su casa,   realmente hermosa.

-¡Hay por Dios Adelaida – Saludo muy alegre la señora a mi madre.

-¡Beck, cariño!, tanto tiempo

-Hay no,  hace años que no oía ese sobre nombre, no puedo creer que estés aquí en  mi casa.

-Yo soy la que no puede creerlo, mira, mira te presento a mi hijo Peter

-Santo cielo que guapo, eres el vivo retrato de tu madre tesoro que nadie te diga lo contrario- Me dijo la señora Olsen de rodillas frente a mi lo cual me hizo sonrojar, de cerca en verdad es más bonita, además no pensé que mi madre y ella ya se conocieran de antes.

-Gracias – Fue todo lo que pude decir

-Hay Dios – Exclamo encantada la señora Olsen viendo como me sonrojaba hasta las orejas- Cuantos años dices que tiene.

- Ocho años – Contesto  mi madre poniendo sus manos en mis hombros.

 - Dios que desgracia si mi Jimmy tuviera dos años menos podrían ir en el  mismo grado, incluso hasta en el mismo salón, lo imaginas igual que nosotras.

Ya veo, así que esta señora y mi mamá se conocen de la escuela.

-No digas tanto Beck, recuerdas cuando prometimos que nuestros hijos se casarían.

-Hay Dios solo éramos unas adolecentes, nunca se nos pasó por la cabeza que ambas íbamos a tener hijos varones Jajajaja- Estallaron ambas mujeres en risas

Ya en este punto de la conversación me sentía como mosco en leche.

-Tenemos tanto que ponernos al día, así es, ah – Se Detuvo de pronto  la señora Olsen percatándose por fin  que aún seguía con ellas – Querido si vas por ese pasillo al final encuentras el jardín trasero allí está mi hijo Jimmy seguro que ustedes dos se llevaran súper bien.

¿Eh? Acaso quiere que valla y me presente yo mismo, de solo pensarlo me sudan las manos, pero al ver a mi madre en busca de ayuda esta  solo me mira con una gran sonrisa como alentándome,  bueno supongo que si mi madre puede,  yo también debo dar mi mejor esfuerzo.

-Permiso – Me trago el nerviosismo y me dirijo a la puerta que me indicaron mientras escucho decir a la señora Olsen lo majo que soy entre otros cumplidos que me hacen sonrojar en mi camino, a medida que me alejo dejo de escucharlas y solo me queda el nerviosismo cuando llego a la puerta que da al patio, lo pienso un buen rato antes de entrar,  pero reúno valor y con el corazón martillándome entro,  es decir,  que es lo peor que puede pasar “ que le caigas mal a ese chico” me dice mi subconsciente pero yo lo espanto,  tengo que ser positivo, esta es una nueva vida, voy a cambiar, voy a cambiar y con ese mantra veo a Jimmy el hijo de la señora Olsen sentado en una mecedora con un libro en las manos , aunque no lo está leyendo solo parece estar allí sentado viendo por largo, me acerco hasta quedar parado a su lado entonces el voltea  a verme.

 A decir verdad nunca había conocido a nadie con ojos bicolor, nunca, me  le debí quedar viendo muy raro porque después de unos segundo de repararme frunció el ceño y siguió viendo hacia adelante, decir que estaba apenado era poco, debería  decir algo como ¿hola? o ¿qué bonitos ojos?  ¡No, que idiota! Que idiota , ahora que se supone que haga de alguna manera siento que ya lo eche  todo a perder, el corazón me late a mil, me sudan las manos y sigo aquí parado como un idiota solo mirándole , cuando me doy cuenta de esto dirijo de inmediato mi vista hacia el frente,  hacia los árboles, las flores,  la cerca a cualquier parte menos a él y entonces lo vi , un pequeño gatito atrapado en la cerca un cachorrito , como no me había dado cuenta antes por estar nervioso no me había percatado de sus maullidos corrí para  ayudarlo .

-¡Hay! – No pensé que el animalejo me fuera a aruñar pero eso no me detuvo después de forcejear un poco con el pequeño y la cerca finalmente logre sacarlo aunque el gusto me duro poco cuando sentí al hijo de la señora Olsen quitármelo de las manos y estrellar la cabeza del gato contra el suelo mientras con una piedra empezó a golpearlo en la cabeza , decir que no sabía lo que estaba pasando fue poco , era algo surreal, cuando la sangre empezó a brotar y la cara del gato empezó a perder formar fue una locura finalmente hubo un extraño sonido de algo quebrándose y pude ver como os ojos del gato parecían haber estallado y su cerebro empezar a pegarse en la piedra, en ese instante me sentí fuera de mi cuerpo podía sentirme correr pero no sabía hacia donde lo único que podía ver era los maullidos y la sangre del gato,  lo siguiente que supe era que estaba llorando con las manos en la boca frente a las señora Olsen y mamá , ambas se veían extrañadas.

-Cariño, estas bien ¿Qué sucede?

Cuando iba a responder la pregunta de mi madre lo único que salió de mi boca fue vómito, un sentimiento nauseabundo que salía desde el fondo de mi estómago hasta mi garganta y que no podía detener pude sentir la comida licuada salir por mi boca y mi nariz, la señora Olsen y mi madre se veían aterrorizadas pero yo simplemente no podía parar hasta que sentí que no podía respirar y me desmaye.

Cuando abrí los ojos  sentí mi cuerpo pegajoso y me cabeza demasiado pesada, me dolía la garganta y estaba reseco, intente levantarme pero en un segundo todo me dio vueltas, me sostuve de mi cama y me logra mantener firme,  allí me di cuenta que estaba en mi nueva  habitación,  en mi nueva casa.

-¡Cariño! ¿Te sientes mejor? – Mi madre me sostuvo y me ayudo a volver a acostarme

-Mamá – Casi no recocí mi propia voz me  ardió la garganta al hablar - Tengo sed.

-Está bien – La observe servirme un vaso de agua de una pequeña jarra – Aquí tienes, aun tienes un poco de fiebre, vas a estar bien.

¿Fiebre? Tenía fiebre, estaba enfermo,  cuando me paso, en casa de los Olsen después de lo del gato, fue antes.

-¿Todo fue una pesadilla? – Mi madre me vio un poco preocupada

-Al parecer te intoxicaste con algo, estuviste vomitando y has estado con fiebre, cariño ¿No recuerdas?

No recordaba nada solo el gato y la sangre y los ojos bicolor y no podía evitar llorar, aunque todo tal vez fue un sueño una pesadilla horrible, mi madre tenía razón debí haberme enfermado y tener pesadillas eso debía ser.

-Ya, ya, ya. Ven toma tu medicina,  vas a estar bien – Después de tomar la medicina mi madre se quedó con migo hasta que me dormí.

Podía escuchar el sonido de la calle , los pájaros cantar y sentir la luz del sol a través de mis ojos aun cerrados y de pronto mi cabeza ya no se sintió nublada poder ver todo tan claramente que me asuste, di un salto en la cama comprendiéndolo, dándome cuenta,  lo que había pasado en casa de lo Olsen no había sido un sueño,  ni una alucinación vi mis manos y los pequeños aruños que tenía en ellas me lo confirmaron eran casi imperceptibles pero allí estaban,  ese ¿chico había matado a ese gato en frente de mi o yo me estaba volviendo loco ? ambas opciones me aterrorizaron

-Pequeño

-¡AHHH! – Grite conmocionado arropándome con la sabana.

-¡Perdón!, ¡Lo siento! ¿Se encuentra bien?

Cuando me asome vi a una mujer gorda de cabello largo frente a mí.

-Soy la señora María, se acuerda niño su mamá me contrato para el aseo.

-Mi mamá y ¿Mi mamá?

-Ah, ya se fue al trabajo, me dejo cuidándolo, mmm, si necesita algo ¿Me avisa?

Todo lo que pude hacer fue mover la cabeza en afirmación, apenas salió de mi cuarto, corrí a cerrar la puerta, recordaba a la señora pero por alguna razón no me sentía seguro, entonces reconocí de nuevo la sensación comprendí que tenía miedo, miedo de que el chico de ojos bicolor llegara a mi habitación, aunque fuera una idea irracional ese día cada cosa me hizo saltar de temor, me sentí como en los viejos tiempos, aunque tal vez en realidad no había pasado tanto tiempo de estos.

Al final del día había decidido contarle todo a mi madre, pero, cuando llego tan alegre y entusiasmada,   primero porque según ella porque mi malestar ya no estaba y segundo porque había sido el mejor día de su vida, su nuevo trabajo parecía  ser un sueño para ella y yo.  Yo no tuve el valor para decir nada.

Los días siguientes cayeron en la rutina, mi madre se iba al trabajo yo me quedaba con la señora María con quien apenas cruzaba palabra y me encerraba en mi cuarto a ver tv, jugar videojuego o cualquier cosa que me entretuviera de mis pensamientos oscuros sobre gatos y ojos bicolor, luego en la noche escuchaba las maravillas del trabajo de mamá

Fue igual hasta que llego el fin de semana ese día mamá estaba en casa así que pude salir de mi habitación aunque no cambio mucho mi rutina me acosté frente al televisor de la sala mientras dibujaba cualquier cosa que se pasara por la mente, pero nada de gatos , ni ojos bicolor.

De pronto escuche el timbre mientras mi madre corrió emocionada a abrir la puerta  me extraño tener visitas pero seguí en lo mío.

-Hola – De pronto escuche la voz  de otro chico saludándome y cuando despegue la vista de lo que estaba haciendo para mirar a mi inesperado visitante, el color que tenía en mi mano cayo.

 Justo en frente de mi estaba Jimmy Olsen con tenis blancos, jeans negros,  un suéter polo verde,  cabello negro,  ojos bicolor y una sonrisa amistosa que me dejo helado, de pronto se me seco la boca y pude escuchar los latidos de mi corazón en mis oídos, pero fui incapaz de moverme quise gritar pero fue como en mis pesadillas cuando siempre gritaba y mi voz no salía, seguro parecía un pez en busca de aire en ese momento.

Jimmy simplemente paso y se sentó en el sofá  detrás de mí , se acomodó y empezó a leer el libro que traía en su mano “Amigo se escribe con H” decía la portada del libro , cuando mis sentidos volvieron a mi pude escuchar las risas de mi madre y la señora Olsen no muy lejos y con eso como garantía tome mi posición inicial acostado apoyado sobre mis codos mirando hacia la televisión , no pude recoger el color ni terminar el dibujo solo me quede allí súper quieto como si de pronto un monstruo gigante se hubiera subido sobre mí .

Estuve  mirando la televisión sin ver nada en realidad, trataba de concentrarme pero por alguna razón sentía que nada de lo que estaba viendo tenía sentido.

 De pronto en un arranque,  mire  de nuevo hacia atrás encontrándome con unos ojos bicolor mirándome fijamente y una sonrisa burlona en la cara  de Jimmy Olsen y de nuevo me sentí como un pez boqueando sin saber exactamente qué era lo que estaba tratando de decir mi mente.

-¡De nuevo gracias! – Irrumpió de pronto la señora Olsen junto  a mi madre, tuve la oportunidad para  cambiar mi posición arrodillarme y seguir mirando fijamente al televisor en una forma de escape de la mirada bicolor.

-Pórtate bien querido – Le dijo la señora Olsen a su hijo mientras le daba un beso en la mejilla al parecer ¿Despidiéndose?

- Claro madre – Sonrió tan gentilmente el chico que me sentí un poco mareado entonces abrí los ojos de par en par y voltee a mirar a mi madre que parecía encantada por alguna razón que yo ya intuía.

-Solo será una hora máximo – Le sonrió la señora Olsen a mi madre.

-Tranquila Jimmy se puede quedar el tiempo que quiera, ve tranquila a realizar tus vueltas.

Mis nudillos se pusieron blancos de lo fuerte que agarre mi propio suéter allí todavía arrodillado solo voltee para tratar de concentrarme en  el televisor de mi casa.


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