Login
Amor Yaoi
Fanfics yaoi en español

Dulce Venganza - Markjin por Yosca07

[Reviews - 0]   LISTA DE CAPITULOS
- Tamaño del texto +

Aquella era una mañana cualquiera en Seoul, Corea del Sur. Un día como todos, sin mayores cambios para la estabilidad de la misma o el país entero. Pero no sería un día como cualquier otro para algunos de sus habitantes.

Con los primeros rayos del sol entrando por su ventana, un joven de cabellos negros se ocupaba de estirar perfectamente las cobijas de la cama mientras silbaba alegremente una canción de amor.

Se sentía de extraordinario humor. ¿Cómo no estarlo si la noche anterior se la había pasado con su novio y tendría un par de días de descanso? El trabajo en la clínica había sido tan pesado en las últimas semanas, que no había podido disfrutar de un merecido descanso. Apenas podía esperar para realizar todos los planes que tenía.

Tan alegre estaba que en un descuido se le cayó la cobija a los pies de la cama, con desgana se inclinó a recogerla, pero un trozo de tela rojo atrajo su atención. Estiró la mano bajó la cama, cogió aquel pedazo de tela y lo acerco a su rostro luego de extenderlo.

Frente a sus asombrados ojos aparecieron unos bóxers de cuero color rojo, bastantes ajustados a la vista, con lo que al parecer eran medias de encaje de mujer del mismo color. Que definitivamente no era suyo


/-/-/-/


Los insistentes golpes en la puerta cesaron cuando ésta se abrió de golpe, mostrando a un muy molesto joven con toda la facha de haber sido sacado de la cama, a pesar de la hora. Sin darle tiempo a su amigo de quejarse por ser molestado, Jinyoung extendió la ropa interior junto a las medias de encaje de mujer frente a su somnoliento rostro.

—Gracias Jin, pero prefiero comprar mi ropa interior en lugar de que me la regalen

—Que simpático eres-replicó Jinyoung en tono mordaz mientras entraba a la casa, pasando al lado de BamBam —no es mía, es de Jaebum.

-¡¿Jaebum?! Nunca pensé que usara este tipo de cosas.

—Insisto, amaneciste simpatiquísimo. Es de uno de sus amiguitos. Lo encontré esta mañana bajo la cama

BamBam silbó mientras se sentaba en un sillón y Jinyoung se dejaba caer a su lado

-¿Puedes creerlo? Nuevamente me está poniendo el cuerno

-Increíble-sin embargo el tono de voz de BamBam y su encogimiento de hombros indicaba que no le tomaba para nada por sorpresa

-¡¿Ya lo sabías?!

-No, pero no me sorprende. Ya te puso el cuerno antes Jinyoung, cuando un hombre te es infiel y tú lo perdonas, ellos piensan, inconscientemente, que les estás dando permiso. Tú lo perdonaste así que ¿qué esperabas?

-¡Yo nunca le dije que lo dejaría pasar por alto una vez mas!

-No, pero lo dejaste por la paz. No lo amenazaste con matarlo si lo volvía a hacer, no lo mandaste a volar, no hiciste nada que él viera como una amenaza

-¡No le hable en dos semanas!

-Pero no mencionaste ni una sola vez la palabra ruptura. Él te dio por seguro, y ahí están las consecuencias

Jinyoung gimió con fastidio mientras recordaba la anterior infidelidad de Jaebum, ocurrida el año pasado. BamBam y el habían estado cenando en un restaurante tranquilamente...hasta que vio a Jaebum, en una mesa al fondo del local, recibiendo una revisión dental de parte de una rubia. Había estado tan furioso que destruyó aquella ala del restaurante y en consecuencia le prohibieron la entrada de por vida.

-Y bien ¿qué vas a hacer?

-No lo sé-respondió Jinyoung en tono desganado mientras se escurría en el sillón y cubría su rostro con las manos.

-¿Lo ves? Te ha sido infiel nuevamente, y en lugar de decirme que lo vas a mandar al diablo...no sabes que hacer

-A veces eres tan molesto, BamBa-esqueleto. Estoy tan furioso y confundido. Lo que yo en verdad quisiera es darle una cucharada de su propia medicina, regresarle el golpe ¡Que él también sepa lo que se siente sufrir una infidelidad!

-¡Eso si que sería un duro golpe al enorme ego de IM Jaebum! Pagaría por verlo. Pero seamos honestos, tú no eres capaz de hacerlo

-¿Qué? ¿Por qué no me crees capaz?

-No serías capaz de mantener una relación con alguien por quien no sintieras algo muy fuerte. El sexo sin compromiso no va contigo.

-¿Algo como lo que tú tienes con Yoongi?-preguntó en tono mordaz, pero BamBam se limitó a encogerse de hombros y contestar con naturalidad

-Exactamente. Yoongi y yo solo nos acostamos ahora porque está peleado con ese policía de su estación. Pero seguramente en cuanto algunos de los dos deje de lado el orgullo, se reconciliarán y volveremos a ser solo amigos.

-¿Cómo puedes hacerlo? Estás enamorado de Yugyeom-preguntó en tono censurador

-¿Y de qué me sirve? Yugyeom y yo salimos durante un tiempo y nada funcionó. Se limitó a encogerse de hombros e irse, solo porque se sentía incapaz de sostener una relación con un mínimo de compromiso. Todo eso me dejó muy lastimado y lo sabes. Es por eso que lo mejor para mi, en estos momentos, es el tipo de relación que tengo con ese holgazán de Yoongi. Si dejaras de juzgarme tanto, entenderías lo beneficioso que es tener un amigo con derecho a roce. Un poco de sexo y diversión y al final la amistad queda intacta. Puedes tener lo mejor de ambas relaciones sin problemas.

Jinyoung iba a darle nuevamente su opinión al respecto, cuando una idea estalló en su cabeza con la misma intensidad que una bomba. Se levantó de golpe mientras su mirada se iluminaba, todo ello ante un desconcertado BamBam.

-¡Que gran idea!

-¡¿Qué?!-exclamó el rubio, incapaz de comprender que su amigo le estuviera dando su aprobación

-Luego te cuento, ahora necesito ir a ver a alguien. Sé muy bien quien puede ayudarme con esto. -A toda prisa salió del departamento sin despedirse siquiera

"¿Qué demonios acaba de pasar?" se preguntaba BamBam, completamente desconcertado por el comportamiento de su amigo.


/-/-/-/



"Ciento setenta y ocho. Ciento setenta y nueve. Ciento ochenta"

-Tuan

Al escuchar su nombre, Mark detuvo sus flexiones y volteó en dirección al lugar de donde procedía la voz. Uno de sus compañeros, cuyo nombre no podía recordar, se acercó de mala gana a él y cuando llegó a su lado le dijo

-Uno de tus amiguitos te busca, desgraciado -aquella última palabra no se la había dicho de frente, pero tampoco había hecho algo para impedir que lo oyera.

Aquella era una de las razones por las que Mark no recordaba su nombre. Procuraba no almacenar en su mente información referente a quienes lo maltrataran o lo que le decían, solo así había podido resistir su solitaria infancia y problemática adolescencia. Además sabía muy bien que lo que motivaba aquel comentario y su tono, no era otra cosa que envidia por no tener la suerte que él tenía.

Se incorporó de un salto y pasó con rapidez una toalla por su rostro y cuello, para retirar el sudor que lo empapaba a causa de su sesión de ejercicios. Era miembro de la fuerza policiaca de Seoul, y mientras todos sus demás compañeros se relajaban o platicaban entre ellos cuando no tenían que estar patrullando o investigando algo, él se la pasaba entrenando lo más duro que podía. Llevaba infinidad de solicitudes de admisión denegadas para entrar al cuerpo policial especial, por eso endurecía su entrenamiento para poder estar listo cuando finalmente tuviera la oportunidad.

Aunque había estado haciendo una agotadora sesión de ejercicios, caminó con energía hasta llegar a la recepción donde seguramente lo estarían esperando. Su mente consideraba las diferentes opciones de quien lo buscaba, pero cuando llegó a la entrada de la recepción y vio por detrás una cabeza con inconfundibles cabellos negros, se sintió completamente desconcertado, emocionado y preocupado. Todo ello a la vez.

La visita de Jinyoung era lo que menos esperaba, aunque probablemente a quien en realidad buscaba era a Jaebum y a él solo quería saludarlo.

Eso explicaba el apelativo tan cariñoso que le había dirigido el compañero que le avisó que lo buscaban. El individuo probablemente pensó que estaba haciéndole una mala jugada a su amigo.

"Imbécil"

Él era incapaz de hacer algo así. Principalmente porque Jinyoung no tenía ojos para alguien que no fuera el siempre popular IM Jaebum

Pensó en acercarse para saludarlo, pero decidió esperar un poco para poder verlo con tranquilidad. Llevaba unos shorts lo suficientemente cortos y ajustados en la cadera como para darle una tentadora visión de su trasero. Su camiseta negra hacía perfecto juego con sus ojos.

Jinyoung conversaba con Sana, quien al parecer también estaba llegando a la estación para cubrir su turno, platicaban sin problemas hasta que la joven Minatozaki desvió su mirada y lo vio, provocando un instantáneo sonrojo en su rostro que extrañó a Jinyoung y lo hizo voltear en su dirección y descubrirlo. Le sonrió animadamente y caminó con paso firme hacia él.

-Mark, me alegra mucho verte-aseguró en cuanto intercambiaron sus respectivos saludos

-A mi también Jin. Pero si buscas a Jaebum, lamento decirte que no está, hoy es su día libre

Por el gesto de Jinyoung, Mark supo que había metido la pata y cerró los ojos como gesto de arrepentimiento

-No debí haber dicho eso ¿verdad?

-Él me dijo que no tendría descanso esta semana

-Bueno...estoy seguro que en realidad lo mandaron a llamar de emergencia. Quizá le asignaron una misión de improviso -era ridículo intentar justificarlo cuando Jinyoung ya se había dado cuenta, pero aún así se sintió en la obligación moral de cubrirle las espaldas a su amigo

-Ahórrate el esfuerzo de justificarlo, Mark. Sé muy bien que me está engañando de nuevo

-Yo...lo lamento

-¿Por qué? Tú no se lo presentaste... ¿o si?

Un escalofrío de miedo recorrió a Mark a causa de la mirada y el tono de voz que había empleado Jinyoung.

Evidentemente el quería un culpable para poder descargar su rabia, pero él no era tan imbécil como para cargar culpas que no le correspondían, así que se apresuró a defenderse mientras negaba frenéticamente con la cabeza.

-No, claro que no. "Él se las arregla solo para encontrar conquistas."

-¿Cómo se llama?-no tenía sentido hacerse el loco, sobre todo porque todo mundo en la estación lo sabía y a Jinyoung no le costaría ningún trabajo enterarse.

-Youngjae. Trabaja en el área de investigación

-Youngjae -repitió su nombre como si quisiera memorizarlo y al mismo tiempo analizar a la persona que lo llevaba -Es un nombre de puto -aseguró con rotundidad y Mark no iba a discutirlo. -En fin, no es exactamente eso lo que quería tratar contigo. Venía a buscarte a ti porque necesito hablar contigo

-¿A mi?

-Si, ¿por qué te sorprende que sea a ti a quien busque? Somos amigos desde la escuela, no le veo lo raro a que te haga una visita

-Si pero...tú no me visitas muy seguido

Jinyoung experimentó una punzada de culpabilidad al caer en la cuenta de lo cierto de aquella observación. No había sido algo intencional, de hecho ni siquiera se habían dado cuenta del tiempo que había pasado sin visitar a Mark, pero se prometió internamente que lo compensaría. Más adelante.

-Bueno, pero ahora quiero hablar contigo. Pero no aquí, debe ser un lugar privado. Vamos a tu casa

-¿Ahora?

-Si.-de pronto se dio cuenta que era probable que Mark estuviera de turno y no tuviera tiempo, algo que egoístamente el había pasado por alto -A menos que estés de guardia.

-No exactamente. En teoría ya estoy libre, pero había pensado doblar turno

-¿Otra vez estás doblando turno? Pensé que ya había acabado esa etapa, cuando te aventabas semanas enteras trabajando turnos dobles

Mark se removió incómodo en su lugar, aunque trató de no demostrarlo. Estaba tan acostumbrado a estar solo y no rendirle cuentas a nadie, que no era nada raro que muchas veces se extralimitara. Jinyoung era la única persona que se preocupa en ese sentido por él y lo regañaba cuando consideraba que se estaba exigiendo demasiado

-Descuida, Jinyoung. No estoy trabajando tanto, en verdad. Así que tampoco tienes que preocuparte porque no pueda salir; solo dame unos minutos para avisar, y podremos irnos

-Perfecto.


/-/-/-/-/-/-/-/-


Casi una hora después ambos entraban en el departamento de Mark. Un solo vistazo le bastó a Jinyoung para comprender que su rubio amigo había trabajado tanto como para no tener tiempo de ordenar su apartamento. Todo era un caos.

Su mirada debió ser muy elocuente porque Mark se dispuso de inmediato a recoger algunas cosas, mientras el se sentaba en el sillón a esperarlo. Un par de minutos después la sala ya no parecía haber sido escenario de una guerra y Mark se dejó caer a su lado en el sillón

-Bien Jinyoung, soy todo oídos.

Ahora era el quien permaneció unos instantes en silencio, intentando ganar un poco de tiempo para ordenar sus ideas. Había organizado un plan y aún estaba convencido de llevarlo a cabo, pero no estaba seguro de encontrar las palabras correctas para obtener la ayuda de Mark y que no pensara que estaba loco.

-Jaebum me ha engañado de nuevo

La mirada que le dirigió Mark indicaba claramente su confusión porque le estuviera diciendo eso, cuando obviamente ya habían hablado de ello poco tiempo antes

-Si...lo sé

-Estoy furioso. No, furioso es poco. ¡Estoy que hecho fuego por la boca!

-Com...comprendo -casi parecía asustado. Asustado y confundido por su raro comportamiento, así que Jinyoung se convenció de la necesidad de explicarse por completo

-Pensé en mil formas de tortura, en castigos tremendamente dolorosos, pero me di cuenta que ninguno de ellos le dolería tanto como experimentar en carne propia lo que estoy sintiendo -los ojos de Mark se abrieron asombrados, evidentemente parecía estar captando un poco lo que se proponía -Quiero regresarle el golpe...y quiero que tú me ayudes.

-No estoy seguro de entender lo que me estás pidiendo...

-Venganza. Quiero venganza

-Creo que te entiendo pero yo no...

-¿Me entiendes? Obviamente no eres capaz de entender lo humillante que es pasar por esta situación...de nuevo. Cuando hoy entré en la estación todo mundo me lanzó miradas compasivas y algunas personas hasta burlonas. De seguro pensaban 'Pobrecito ¡siempre es el último en enterarse!'-exclamaba el joven mientras movía los brazos con energía, para recalcar cada punto, ante la asustada mirada de Mark, que temía ser el receptor de toda aquella furia

-Bueno... ¿por qué no hablas con él?

-No funcionaría. Ahorita no deseo hablar con él ¡deseo matarlo! Pero haré algo mejor que ello y para eso necesito tu ayuda

-Jin, tú sabes que siempre puedes contar conmigo...pero no sé lo que quieres de mi

"Es la hora de la verdad" pensó Jinyoung con una mezcla de nerviosismo y determinación. Por primera vez desde que la idea acudía a su mente, expresaría sus intenciones en voz alta, y no estaba seguro de cómo lo iba a tomar su amigo

-Quiero regresarle el golpe. Quiero que tú yo tengamos una aventura.

El silencio que inundó la habitación fue tan cargado, que si un alfiler hubiera caído en aquel momento, se hubiera escuchado con gran estruendo.

Los ojos abiertos hasta un punto humanamente imposible y la mandíbula desencajada de Mark, mostraban claramente su asombro al escuchar sus intenciones. Si hubiera sido otra situación Jinyoung no dudaba que se hubiera echado a reír ante esa expresión.

El rubio pareció reaccionar poco a poco y en cuanto se sintió suficientemente recuperado, exclamó

-¡¿Qué?! ¡Una aventura! ¿Tú y yo?

A Jinyoung no le gustó nadita el tono horrorizado que había empleado su amigo. ¿Tan repulsivo era para él?

-Bueno...no una aventura exactamente. Una aventura me suena a mucho tiempo, y relación a escondidas y eso. Mi idea solo implica que nos acostaremos juntos y luego se lo confesaré a Jaebum. Eso lo volverá loco. Yo, su tímido y fiel novio, poniéndole los cuernos.

-¡Estás loco! Mira Jinyoung, entiendo que estés enojado y dolido, pero esa idea que me planteas, definitivamente no es la solución a nada. Lo mejor es que todo esto que me estás diciendo te lo pienses con calma, tómate tu tiempo, entonces entrarás en razón y te darás cuenta de que todo esto es una locura

-¡No es una locura!-la mirada de Mark hablaba por si misma, así que Jinyoung tuvo que concederle un poco de razón. -Está bien, puede que sea una locura. Pero quiero hacerlo. No tienes una idea de lo mucho que deseo regresarle el golpe y hacerlo sentir como me siento yo. Disfrutaré enormemente revelándole como le fui infiel.

-Aparte ¿no te das cuenta lo que me estás pidiendo, Jinyoung? Si decidiera ayudarte, si considerara llevar a cabo ese loco plan, perdería a mi mejor amigo. Jaebum jamás me perdonaría que lo hubiera traicionado de esa manera, acostándome con su novio.

-Ese no es un problema

-¿Así lo crees?

-Si, porque nunca le diría con quien fue. Él nunca tendría que saber tu papel en todo esto

-¡Pero yo lo sabría! ¿Cómo podría volver a verlo a la cara sin recordar lo pasó entre nosotros? ¿Por qué mejor no lo mandas al carajo, si tan enojado estás con él?

El joven desvió la mirada y aquello le bastó a Mark para comprender algo más -¡Ni siquiera habías pensado eso!

-Mark...

-No, escúchame a mi. Tú no eres el tipo de persona que podría llevar a cabo esto, Jinyoung. Por eso sé que te arrepentirías de ello de inmediato y las cosas entre nosotros no volverán a ser las mismas.

-Eso mismo me dijo BamBam. -murmuró de mala gana para si mismo

-Bien, es más sensato de lo que aparenta

-Quiero que entiendas una cosa Mark. Sé que esto es una locura, que es una idea totalmente alejado de cómo soy y todo lo demás que quieras decirme. Pero quiero que sepas que lo he pensado muy bien y deseo hacerlo.

-Es una locura en la que no quiero ayudarte

-Pensé que eras mi amigo -susurró en tono lastimero y desviando la mirada

-¡Ah no! El chantaje sentimental está fuera de esto, y también las amenazas por favor. Por lo mismo que soy tu amigo es por lo que estoy intentando que recapacites

-Escúchame bien Mark. Si te lo pedí a ti es porque te considero mi amigo y sé que podría confiar en ti sin problemas. Pero quiero que sepas que llevaré a cabo este plan con tu ayuda o sin ella. Si no es contigo será con otro. Hay cientos de bares por la ciudad, seguro encuentro a un tipo que no me ponga tantas pegas para hacer el favor que te estoy pidiendo a ti.

Aquella amenaza lo dejó literalmente boquiabierto y le llevó un par de segundos salir de la impresión. Cuando logró recuperarse un poco, se levantó del sillón y empezó a caminar por la sala como un animal enjaulado, lanzándole a su amigo algunas miradas evaluadoras. Evidentemente estaba tratando de analizar si era capaz de cumplir con su amenaza y al mismo tiempo pensando posibles escenarios a los que podría enfrentarse.

Finalmente detuvo su caminata y por la postura de los hombros hundidos, Jinyoung supo que había ganado.

-Está bien, soy tu hombre Jin

Un grito de puro gozo escapó de los labios de Jinyoung. Se levantó del sillón sin poder contener su alegría por haber conseguido la ayuda de su amigo, a pesar de todas sus dudas y oposiciones. Pensó en abrazarlo para agradecerle, pero por alguna ridícula razón, aquello le pareció un tanto íntimo. Ridículo considerando que iban a hacer algo mucho más ÍNTIMO.

Mark pareció darse cuenta de su conflicto interno porque sonrió sarcásticamente, pero no le dijo nada al respecto. Jinyoung se sintió tremendamente incómodo e inseguro de lo que pasaría a continuación, obviamente no había contemplado suficientemente lo que pasaría entre la aceptación de Mark y la consumación.

-Bueno...supongo que podemos ir a tu cuarto y...-los vagos balbuceos de Jinyoung fueron interrumpidos tajantemente por Mark, que se acercó a el y lo miró fijamente a los ojos mientras le decía

-Voy a ayudarte. Pero será con mis condiciones.



 

Notas finales:

Este fue el primer capítulo de esta historia, espero les guste porque yo en lo personal la ame y nunca me cansaré de hacerlo... 


Si quieres dejar un comentario al autor debes login (registrase).