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¡Que el juego comience! por Demidevi

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Notas del capitulo:

¡Hola a todos y todas! Aquí su amigable vecina Demidevi trayendo a ustedes un nuevo capítulo. 

Espero que lo disfruten tanto como yo al escribirlo, ahora las cosas se empezarán a poner emocionantes. ¿quién será en realidad la chica misteriosa? Alguien sabe o tiene una teoría que quiera compartir. Bueno si es que la tienen no se olviden de dejarla abajo nos vemos

-Nunca me había sentido tan triste por perder a alguien cercano a mí por un simple error. Nunca había pensado que perderla  fuera tan doloroso.. Perdí a muchas personas en mi vida solo que el haberte perdido para siempre mi querida Sam… Me llevó a cometer muchas locuras las cuales estoy más que segura si las supieras recibiría un fuerte regaño por parte tuya.. 

 

Mi madre nunca fue la mejor persona debido a sus tantas.. ¿cómo decirlo? Aficiones en otras palabras, ella era una fanática religiosa. Ella estaba realmente loca desde que tengo memoria mi supuesta madre me ha inculcado “sus conocimientos” sobre el buen libro. Estoy segura que ni siquiera entiende ni la mitad de las cosas que dice allí; tampoco yo, a lo que voy es que siempre fue muy controladora. Tenía que salir con mi padre o con alguno de mis primos ya que una dama no podía salir sola

 

Sí me lo preguntan esas eran puras estupideces de una mujer que piensa que solo sus palabras o las que salen de la boca de ese perro que llama esposo son absolutas así como también se dejaba influenciar por las típicas viejas metiches que había en en nuestro vecindario. 



Todo el tiempo eran regaños por parte de ella o de su esposo que solo me veía como un trozo de carne al que podía acceder metiéndose en mi cuarto en las noches cuando su pu.. quiero decir su santa esposa que era solamente una de las tantas zorras que hay por ahí se dormía. Así es queridas y queridos lectores desde muy pequeña fui abusada por la persona que se hacía llamar “padre” un sujeto obeso que solamente podía maldecir estando completamente ebrio y, siendo las mujeres de esta mierda a la que llamamos casa debiamos de atenderlo como era debido ya que según mi madre para eso estábamos, sinceramente había ocasiones en las que quería gritar. Golpear a ese maldito sujeto con todas mis fuerzas pero era demasiado débil y pequeña… 

 

Las únicas que me salvaron de ese tormento eran mis amigas; las únicas que he tenido en toda mi puta vida, solamente con ellas podía ser yo misma aunque no siempre nos llevaramos bien daría la vida por las personas que me sacaron de mi pequeño mundo. Tatiana y Christina así mismo como Samantha Vega la chica a quien años más tarde me le confesaría convirtiéndonos en pareja en poco tiempo se convirtieron en las únicas personas a quienes podía llamar mi familia. 

 

Hay en mi mente tantos recuerdos, buenos y malos, tortuosos así como cosas que quisiera dejar enterradas en el pasado. 

 

Dejando un poco de lado lo que fue mi triste infancia por qué mejor no nos concentramos en el presente y en cómo mi vida se fue al carajo ¿No saben de lo que estoy hablando? Pues dejando de lado que me conseguí una linda gatita lo que pasó ese día como dirían por allí es historia pasada, ya saben lo pasado pisado, eso es lo que querría decir solo que… 



Escuela preparatoria - Nerethia seal -  Interior 



—¿Dime quién eres en realidad, Teresa?  —Le escuchó decir a la chica que está entre mis brazos. 



—Dejó escapar un pesado suspiro antes de hacer un poco más fuerte mi agarre. Puedo sentir como ella se tensó por esto. —Cómo te dije, si eres buena te lo diré por el momento no quiero que preguntes por algo que..se encuentra más que muerto ¿ok?



—¿Qué quieres decir? No te entiendo.. —¡No quiero volver a eso! ¡No quiero! 



-Sin darme cuenta deje que mis sentimientos pudieran conmigo, creo que asuste a la chica que tengo entre mis brazos, ella como pudo se libera de mi agarre girando sobre sí misma para quedar frente a mí. Los papeles se han invertido ahora es ella quien parece tener control sobre mí. 




—Quiero que me digas ¿quién demonios eres? Y ¿cómo es que sabes ese nombre?  —Me pregunta. Su voz se escuchó más fuerte que antes, sonreía para mis adentros por simple nerviosismo al estar acorralada, también pude oír claramente sus pasos los cuales no eran más que unos cuantos para llegar donde me encuentro. Emily puso su mano sobre mi mejilla. Lo sé por el cálido tacto de su piel contra la mía. 




—Dime quién eres.. mejor dicho ¿qué quieres ocultar tras esa máscara de chica dura?  —Pude oír su voz a través de las miles de voces que susurraban cosas en mi cabeza.  —Quieres aparentar algo que no eres ¿por qué? 



-En cuanto esas palabras llegaron a mis oídos no pude hacer otra cosa más que mostrar una pequeña sonrisa. Siempre la tuve que usar cuando alguien quería acercarse demasiado a mí, siempre la practique hasta que pude perfeccionarla, desde que perdí a Sam tuve que aprender a sonreír aunque fuera de manera disimulada o sonreír falsamente o mostrarme como una chica dura que no se interesa por nadie más que por sí misma. También tuve que aprender a enmascarar el dolor que siento con una sonrisa. 

 

Mire a la chica que se encontraba parada frente a mí, le sonreí como siempre lo hice, en ese momento no podía encontrar las palabras correctas pero algo dentro de mí quería decirle lo que siento, había algo en ella que me decía “puedes confiar” “tienes que abrirte a las personas” “deja el pasado atrás” 

 

Rodee el cuerpo de la chica para quedar a espaldas de mi contraria.. Deje escapar otro pequeño suspiro y continúe con mi camino ignorando sus palabras. Ella seguía hablando mientras yo salí del salón de clases para tomar un poco de aire, no quería seguir estando en el mismo lugar que la persona que tiene esa mirada, tal vez en algún punto de mi vida me perdí a mi misma pensando ingenuamente que podría volver todo atrás para luego despertarme y así ver que estoy rodeada por las personas que son mi único tesoro. Para estar al lado de la única mujer que amo..

 

Estando fuera del salón de clases camine sin rumbo alguno. Observe todo a mi alrededor como era de esperarse las miradas no tardaron mucho en hacerse presentes. Tampoco faltaba el típico niño bonito que quería entablar alguna conversación conmigo, ante esto solamente les ignoraba para seguir con mi camino, los pájaros cantando y el estridente ir y venir de todos los alumnos de esta pequeña escuela por alguna razón me llenaba de cierta paz. Pfff… ¿Creían que diría eso? Pues están muy equivocadas, lo único que hay ahora en mi interior es odio.

¡Odio, rabia! ¡Sed de venganza! ¡Soy un puto demonio! ¡Un monstruo que sonríe mientras mata a sus amigos! Es.. Lo que soy, yo me convertí en esto, nunca me arrepentiré de todo lo que hice pero lo hice para sobrevivir luego de que pasó eso.. algo que me marcó para siempre…  





Flashback - Hace algunos años - Residencia de la familia Smith 



-¿Qué..? ¿Qué es lo que quieres?  -Preguntaba una pequeña niña de pelo castaño claramente asustada por la presencia del hombre que sonreía con malicia. 



-Solamente quiero que juguemos nuestro juego ¿acaso está mal que un padre quiera jugar con su hija?  -Responde el hombre de pronunciado estómago que se acercaba a la pequeña que retrocede chocando contra la pared de su cuarto. 

 

-¡No te acerques! ¡No eres mi padre..! -Gritaba la pequeña niña desesperada buscando la forma en la que podía huir de ese lugar. 



-Sin embargo el hombre que estaba en el cuarto de la pequeña solamente reía como una jodida hiena que busca su próxima comida. Alfred el hombre que se había encargado de cuidar así como violar a la pequeña niña se acercó hasta que su presa quedó frente a él mirándolo con temor.. 



-No tienes donde ir pequeña zorra -le dijo el hombre de escaso cabello antes de poner su asquerosa mano sobre el pequeño pecho de la menor, -eso es, solamente quédate quieta que papi te dará tu “leche” para que crezcas fuerte 



-Dentro de la pequeña niña yacía algo.. el odio que sentía por esas personas.. La rabia que tenía por haber nacido en un lugar tan lúgubre pintado con hermosos colores para que nadie fuera de ese infierno pudiera ver como eran en realidad sus padres. 

 

por mucho tiempo guardo dentro de su corazón sus gritos de dolor cuando ese hombre la violaba.. 

 

Por mucho tiempo se tuvo que tragar las inmensas ganas de correr y alejarse de ese sitio al que lastimosamente llamaba hogar pero que en realidad era el mismo puto infierno.. 



Ya no seguiría escondiéndose.. No señor 

 

Ya no había marcha atrás .. Ahora ella se defendería 

 

Ya no volvería a llorar.. Sus lágrimas se secaron y ahora solamente había odio 



Ella había tomado una decisión y esa misma elección le abriría las puertas a un nuevo mundo que le tendería la mano para que la pequeña niña de pelo castaño viviera. 



-¿Sabes? Desde hace mucho tiempo.. me he estado preguntando algo -dijo la pequeña niña que ya había dejado de temblar por la cercanía del hombre de horrendo aspecto. 



-¿Qué podría pensar o estarse preguntando una pequeña zorra que no es más que una arrimada en mi hogar?  Dime quiero saber 



-Pues.. ¡Quiero saber como son los gritos de una perra como tú, Alfred! -Exclama la pequeña niña que ya tenía en sus manos un afilado cuchillo con el cual lastimó a su padre. 



-¡Eres una…! ¡Mi pierna!  



-¡Eso grita como la puta que eres y muéstrame más de esa cara que estás haciendo! -Decía la pequeña niña mostrando una sonrisa llena de locura misma que deformó un poco su rostro. 




Fin del flashback - Regresando a la actualidad - Jardines de Nerethia Seal

 

—Lo que ocurrió después.. fue algo que quiero olvidar, así como al parecer te olvidaste de mí, ¿o no hermanita?  —Dije mientras seguía mi camino por el pasillo de la escuela hasta llegar a lo que aparentemente era un jardín.  —No puedo creer que haya algo tan hermoso en un lugar como este 



—Ya te dije que no estoy planeando nada, tampoco te creas mucho, no eres mi dueño, además ya te lo había dejado más que claro que Klett y yo terminamos.. ¿No es eso lo que querías?  —Se escuchó una voz femenina proveniente desde atrás de un pequeño rosal.  



—Más te vale, Vernacci por qué sabes lo que podría pasar si alguien se entera de lo que tienen ustedes dos ¿no querrás que el padre de la princesa de hielo se entere y la mande lejos, no?  



—Lo sé, no hace falta que me lo estés repitiendo a cada momento, ¿así que ya puedo irme? Le dije a mis amigos que iría con ellos a almorzar  



—Te escuche y como eres mi novia creo que deberíamos ir juntos ¿no crees, bebé?  —Habló el chico antes de acercarse a la chica de piel bronceada y tomar de forma brusca el brazo de la muchachita que se resistía.   —¿Qué pasa?  



—Ya te dije que no me llames de esa forma o me estés tocando ¿qué no ves que me das asco, Ryan?  



—¿Qué te doy asco? ¿Con quién crees que estás tratando? Solo eres una sucia perra que no conoce su lugar  —Escupió el chico que ya había soltado a su novia todo para levantar la mano con la que tenía sujeta a la chica e intentar golpearla. 




-Cuando vi lo que intentaba hacer el chico que por cierto ya sabía quién era y la fama que tenían tanto él como su padre decidí por fin salir de mi escondite para encararlo. Levante la voz para que notaran mi presencia y funcionó de maravilla el sujeto que antes tenía prisionera a la chica de piel morena bajó su mano y sus ojos pronto se encontraron con los míos; en mi rostro tengo una gran sonrisa que se hizo un poco más grande al notar como este sujeto empezó a temblar. 

 

Me acerqué un poco para quedar entre ambos sin quitar la sonrisa que llevo pintada en mis labios. Entonces comencé a hablar fingiendo que no había visto nada de lo que estaba por suceder. 




—Cómo en todo cuento de hadas el caballero siempre llega a salvar a la princesa. Y, ya decía yo que algo debía de andar mal, ese asqueroso hedor provenía de ti  —dije mirando al rubio que dio unos cuantos pasos hacia atrás.



—¿Qué diablos haces aquí? , pensé que mi padre te había mandado a estudiar a Italia  —comentó el rubio un poco molesto por mi presencia en el lugar ya que al parecer había arruinado su momento con esta chica. 



—Pues nop —levante mis hombros mientras ladeaba un poco mi cabeza sin quitar la sonrisa que traía en mis labios,  —decidí que me quedaría en el país un poco más, sabes muy bien que me mareo estando a grandes alturas así como también al ver a ratas como tú o tu padre que se aprovechan de los demás siempre buscando su propio beneficio 



—Sabes bien lo que pasa cuando alguien intenta amenazar a mi grandiosa persona  ¿acaso lo has olvidado, Smith?  —Fue lo que este inútil me dijo intentando sonar amenazante. 



—Sabes bien dónde puedes meterte tus amenazas, cobarde hijo de puta, perdí todo lo que me importaba  —dije mirando por el rabillo de mi ojo a la chica que estaba detrás de mí escondida de la mirada irritada del rubio. 



—¿Sigues haciéndote la mala? Crees que me das miedo o algo —Ryan mientras hablaba empezó a caminar hasta donde estamos la chica asustada y yo.  —Por más que pasen mil años siempre serás la hija de una suci… 



-Y antes de que este saco de mierda dijera algo apreté mis puños con un fuerte golpe que cae sobre su mejilla hice que se callara de una buena vez. Por el golpe el rubio había quedado desorientado mientras la chica que tenía oculta tras de mi espalda había quedado sin palabras. 



Podrían insultarme a mí, podrían escupirme también, humillarme pero nunca.. nunca en la vida… 



—¡Insultes a mi madre, pequeño pedazo de mierda!  —Grité con todas mis fuerzas antes de levantar mi pie el cual cayó sobre la espalda del chico rubio que quedó tirado boca abajo sobre el césped.  —Voy a darte una lección que nunca vas a olvidar en tu perra vida, te haré sentir el mismo dolor que yo cuando personas como tu padre me lastimaban, sentirás en carne propia mi dolor 



-Dije mientras pisaba el cuerpo del capitán del equipo de baloncesto. Cada vez las pisadas que caían en su cuerpo eran más fuertes. La sonrisa que traía en mi rostro se hizo un poco más grande, sin lugar a dudas por segunda vez el sentimiento de odio hacia mi persona como a todas las personas que me han lastimado me hicieron ser como soy, ignorando las palabras de la chica que estaba detrás continuó golpeando a Ryan. 

 

Al cansarme de estar pisoteando el cuerpo de este maldito hombre me puse de rodillas tomando por el cabello al chico que tenía algo de sangre escurriendo por su nariz debido al fuerte golpe que había recibido. 



—¿Ahora quién es la perra de quién?  Contesta pedazo de mierda, quiero que me digas lo mismo que me decías cuando éramos pequeños  —dije antes de escupirle la cara. Luego de unos segundos que parecieron ser horas el chico no respondía solo escuche unos débiles gemidos de dolor.  —¿De modo que ahora te quedarás callada perrita?  



—De.. Dejalo.. Sé que es una mala persona pero eso no te da el derecho de hacerle eso  —menciona la chica de piel bronceada al acercarse a donde me encuentro. 



—¿Tu eres Tatiana Vernacci, cierto?  

 

—Soy yo.. por qué me preguntas eso..  —La mencionada princesa de miel me miraba con temor en sus ojos. Esa mirada la conocía muy bien. Arrastraba sus palabras queriendo imaginar que esto era un sueño.  



—Dejando de lado al chico de pelo rubio me puse de pie para luego poner mi pie derecho sobre la cabeza del sujeto que al parecer había quedado inconsciente, mire a la chica quien me dedicaba una pequeña y nerviosa sonrisa.  —Lo dije por qué eres realmente patética, me das pena, eres peor que la basura ¡gente como tú o como él no deberían vivir! 



—¿Y.. Y tú si tienes el derecho de vivir?  —Me preguntó la chica de ojos color miel. Ella había dejado de temer por las palabras que decía con tanta seguridad. 

 

—Yo.. Yo..  —Respire profundo llenando mis pulmones con aire para luego liberar el contenido de ellos y así poder responder haciendo un poco más grande mi sonrisa mientras entrecierro uno de mis ojos.  —¡Pues claro que sí, además ¿no le pedirías al mismo diablo que no haga de las suyas!? 




—Estás loca… —Se escuchó a la chica de ojos color miel decir antes de empujarme  bruscamente del cuerpo ajeno. 



—No sabes como me haces reír, tú y las personas que viven en un mundo rosa, son las primeras que caen ante personas como esta basura  



—No me importa lo que digas o lo que haya pasado entre Ryan y tu.. —Dijo la de piel morena que ya estaba de rodillas tratando de despertar al rubio mientras me daba una mirada llena de ira.  —¡El castigo de Ryan vendrá! ¡No eres nadie como para decir esas cosas ni mucho menos hacerle eso a otra persona! No importa cuánto daño ha hecho para todos hay castigo…. 



-Volví a apretar con fuerza mis puños todo para acercarme a la chica y tomarla por el cuello de su camisa haciendo que ella se pusiera de pie. Teniéndola ya de pie acerqué un poco mi rostro casi haciendo que nuestros labios se tocaran. Le miré molesta antes de escupir las palabras que tenía dentro de mí desde hace mucho tiempo. 



—Me importa una mierda lo que tengas para decir.. Tú viviendo una vida sin ninguna clase de complicación.. Viviendo en un paraíso y yo, estuve soportando todo ese tiempo un infierno que me dejó marcas, ¡no te creas con el derecho como para sermonear a las personas o incluso a mí! Solamente eres otro estorbo.. Solamente eres una mancha insignificante que yo borraré 

 

-Con eso dicho la solté de la misma forma brusca y torpe con la que ella me había empujado en un principio. Ella casi cae de culo cuando la empuje, dejando las cosas en claro empecé a caminar rumbo al salón para tomar mis cosas y quizás poder sentarme a escuchar música hasta que las clases den inicio nuevamente.

 

Las personas son la peor peste que pudo haber nacido, las personas siempre mienten, engañan y dejan de lado a otros. ¿No es cierto, hermanita? 



En mi camino pude encontrarme nuevamente con mi gatita misma que estaba siendo acompañada por otros chicos del salón. Al parecer no estábamos tan solos como creía o quizás el cobarde de Ryan tiene a esbirros que vigilen los movimientos de su novia. Cuando crucé al lado de la princesa de hielo y nuestras miradas se encontraron solamente le susurre por lo bajo algo que hizo su mirada cambiar para luego detenerse quedando a espaldas a mí persona; los otros chicos del salón continuaron con su carrera para ir donde su amiga, estando a solas eleve un poco mi voz para que mi nueva adquisición me escuche. 



—¡Que el juego comience, gatita!  

 

—¿Qué planeas hacer, Smith?  



—Ya lo verás para cuando todo esto termine podré ver a muchas de las personas que me hicieron daño donde pertenecen.. bajo la suela de mis zapatos como las sucias cucarachas que son  —dije de forma amarga mientras apretaba con fuerza mis puños hasta que estos quedaron blancos, sin esperar a la respuesta de Emily comencé a caminar para así perderme entre la multitud de chicos y chicas que estaban paseando por los corredores de la escuela. 



—¿Qué es lo que ocultas tras esa máscara, Teresa?  —Susurra la princesa de hielo para darse la vuelta e ir donde su novia se encuentra. 











Notas finales:

Espero que disfruten de este capítulo que me costó un poco editar pero creo que hice un buen trabajo. Nos vemos en el siguiente 


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