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Señores de la guerra, libro 1 Zairt. +18 por fuyumi chan

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Notas del capitulo:

gracias por leer :D

Señores de la guerra

Libro 1 Zairt.

 

Capítulo 1 casa de esclavos.

 

Estaba muerto, no había duda de ello, casi podía sentir la desaprobadora mirada de mi portador quemándome, él antes de casarse con mi padre había sido esclavo y desde entonces había estado fervientemente enojado con la costumbre, “si dejaran de comprar esclavos, entonces esta barbárica practica terminaría” repartía hasta el cansancio, como si esto fuera la solución al problema, mi padre jamás tuvo el corazón para decirle que esto solo haría que los vendedores dejaran de hacerlo en Luriel. El hombre prácticamente besaba el suelo que mi portador pisaba, por lo que jamás le llevaba la contraria, por lo que solo podía esperar un terrible castigo, los fuegos del infierno serian un paraíso comparado con lo que me esperaba, cuando llegara a casa con un esclavo que por si fuera poco estaba obligado a ser mi esposo.

 

—¡todos son tan feos y aburridos!!!—reprocho Andrie con desagrado, negando con la cabeza cada vez que veía a un nuevo candidato haciendo que el comerciante exudara ira por los insultos a su mercancía, pero lo escondía muy bien bajo una falsa sonrisa, esperando que tan molesto cliente al final comprara algo, si tan solo el tipo supiera que ninguno de los posibles esclavos seria del gusto de Andrie, porque a él no le gustaba nada, era un nulo.

 

 A estas alturas Andrie buscaba molestar más que otra cosa, sin embargo, pese a su negativa estaba obligado a escoger un esclavo. Todos debían hacerlo o tendría que verse obligado aceptar los esposos que el rey había elegido para ellos le gustara o no, por ese motivo estábamos aquí, escogiendo un esposo que no queríamos, pero esta era la mejor salida al problema, quien diría que después de 100 años de guerra obligatoria, conquistando planetas vecinos, dejando parte de nuestras almas y camaradas en el proceso, a nadie le importo nuestro sacrificio. No al menos a las personas importantes en el poder, pese a que en la guerra demostramos de sobra nuestra lealtad, pero eso daba igual porque éramos Balzart oscuros, el hecho de darnos el enorme regalo de “compañeros” era únicamente para mantenerlos vigilados y que nuestros esposos heredaran el poder, siendo herramientas mucho más útiles para la alta sociedad de Luriel, la situación era peor, si tomábamos en cuenta que entre nosotros estaba el hermano gemelo del rey ¿acaso eso no era suficiente? era inaudito que después de dejar sudor y sangre en el campo de batalla aun siguieran viéndolos como meros monstruos. Los Balzart eran seres capases de controlar el entorno natural de las cosas, podían cambiar y manipular cada partícula y usarla a su conveniencia, muchos de los Balzart más poderosos podían curar y mejorar los cultivos, sin embargo, estos eran portadores de luz, siendo aceptados y venerados por sus grandes aportes a Luriel, no fue así con los portadores oscuros, cuyo poder radicaba en destruir y controlar.

 

Andrie volvió a gemir frustrado en voz alta sacándome de mi trance momentáneo—¡todo esto es de baja categoría, ninguno es interesante, hermanos estamos perdiendo nuestro tiempo en este basurero! —volvió a quejarse, con tono arrogante y fastidioso, todos rodamos los ojos, porque Andrie sin duda no pensaba comprar nada, pero aún se quejaba con fingida indignación, solo para molestar al comerciante, si el idiota por su gran bocotá hacía que el precio de los esclavos subiera, me vengaría, para empezar, no estaba nadando en dinero, es más este esclavo me dejaría en banca roca, peor sumando el hecho de que mis padres me repudiarían después de esto. Sus palabras no hicieron más que agravar mi mal humor, aunque en parte el idiota tenía algo de razón.

Porque para mí mala suerte ningún esclavo logro cautivarme, todos sin duda eran hermosos, pero, ninguno me hiso reaccionar o sentir algo y no podía verme formando una familiar con ellos. Por lo que decidí escoger al más miserable para liberarlo, con un poco de suerte hasta podríamos ser amigos, pensé, repasando las filas de hombres que me miraban con descarada lujuria, seguramente sorprendidos que destacados soldados vinieran a estos pozos de mala muerte a comprar esclavos. Daba igual que fueran Balzar oscuros, ellos sabían a la perfección que serían más cuidados y amados siendo vendidos a nosotros que a cualquier cliente recurrente de este lugar, los esclavos estaban expectantes ante nuestra decisión y las miradas desesperadas en sus ojos al no ser escogidos, lo demostraban, algo que me hiso sentir lastima, pero poco podía hacer, no era rico y no es como que la milicia nos pagara lo que merecíamos, era una verdadera mierda ser Balzart oscuro, por otro lado Cael era hermano gemelo del rey, el dinero no debía ser un problema para él, pero quien sabia, era un balzart oscuro y aunque fuera de la realeza lo habían mandado a la muerte como si su título no importara, antes Cael había sido el heredero directo al trono, hasta que se manifestaron sus poderes destructivos y su hermano gemelo ocupo su lugar hace como 150 años, cuando nos conocimos en los campos de entrenamiento y nos volvimos prácticamente familia y desde entonces no podía imaginarme la vida sin ninguno de mis hermanos de armas, pero ahora con las celebraciones de las bodas falsas y tener que mantenernos al marguen de la corte de Luriel, dudaba que nos volviéramos a ver pronto.

 

Suprimiendo un suspiro repase nuevamente a todos los chicos sin lograr decidirme, cuando algo a lo lejos llamo mi atención, la cosa más pequeña y curiosa tropezó con un balde de agua de casi el doble de su tamaño haciendo un gran escándalo.

 

Aquella extraña criatura, era diminuta, con al menos 1.50m en comparación a mis 2.50m, su complexión era delgada y delicada, su tez era casi blanca una cosa muy extraña en Luriel donde la piel de todos era en tonalidades doradas, violeta o gris, no poseía alas, colmillos ni cuernos y sus ojos eran de un color que nunca había visto en otro Lureriano. Azul como el cielo de otros planetas que habíamos conquistado, su cabello era rubio y era la única cosa común en nuestras especies, me quede prendado viendo al extraño ser y pese a todas las diferencias, su cuerpo parecía ser bastante compatible, pero mi deleite con tan exótica criatura fue cortado en el instante que el comerciante le pego en la cara con su bastón.

El fastidioso hombre mirando al diminuto chico con desprecio, lo golpeó en la espalda y mejilla, para después tomarlo por sus dorados cabellos, lagrimas caían por aquella adorable carita manchada con varios moretones, haciéndome gruñir de la ira ante su maltrato—¡maldita sea porque eres tan torpe, si sigues igual te venderé a los Sorkas como alimento! —reprocho estrellando la cabeza del chico contra el suelo, pero la criatura al ser empujada con tal fuerza, por más que intento no logro levantarse del suelo, resbalando varias veces. En ese momento deseaba tanto chasquear mis dedos y matar al maldito comerciante, pero Daker uno de mis hermanos de armas noto mis intenciones—no hemos venido aquí buscando problemas—repitió, enfureciéndome—¡basta, deja de golpearlo!—grite llamando la atención del molesto sujeto—si piensas comprarlo, te arrepentirás, es un sucio e inútil terrano, no sirven ni siquiera como portadores y son malos como esclavos sexuales, el único uso para ellos es como sirvientes o comida, pero hasta para eso son inútiles, yo ciertamente me arrepentí de comprarlo, los Mer subestiman su valor.—dijo extendiendo la cuchilla del bastón y apuñalando al chico en un costado, sangre roja floto en el aire y los gritos del pobre chico me hicieron perder el control, quien se atreviera a lastimar a una criatura tan indefensa merecía la muerte, sin poder soportarlo, mis ojos se volvieron dorados y convocando mis poderes lo electrocute, un rayo negro surgió en la punta de mis dedos y lo dirigí al bastardo, este cayó al suelo retorciéndose de dolor y ni siquiera los gritos de miedo de los esclavos frenaron mi ira.

 

—¡malditos… sabía, hacer negocios con escoria como ustedes era una…mala idea! —renegó presionando a duras penas un botón en la parte superior de su bastón, pero poco me importaba, apretando los labios aumente la intensidad, extasiando al sentir el familiar olor a quemado—¡basta Zairt! —grito Cael emitiendo un leve gruñido, despertándome del trance. Ahí note que estábamos rodeados por cientos de tipos y sus armas apuntándonos. Los esclavos estaban apiñados en una esquina asustados y mi linda criatura me miraba con asombro, admiración y algo de miedo reflejado en sus azulados ojos—¡porque mierda eres tan temperamental! —Niey a mi derecha grito, su mirada de desaprobación me enojo aún más—¡que querías que hiciera! Ignorar el maltrato a tan pobre criatura indefensa.

 

—¡hay mejores formas que hacer este escándalo, discúlpate y esperemos que el hombre aun quiera vendernos algo! —reprocho Niey.

 

—¡pueden irse a la mierda no les venderé nada!… malditos Balzart oscuros… ¡mátenlos! —grito el comerciante haciendo señas a sus guardaespaldas, los tipos únicamente se miraron unos a otros, dudando de la orden, ellos sabían lo peligrosos que éramos, debía estar claro en sus mentes. Que, si nos atacaban, nosotros saldríamos tranquilamente de aquí y ellos serían cadáveres bajo nuestros pies, el olor a miedo podía sentirse en el aire—¡enserio!... Estoy harto de esto, porque siempre tengo que ser yo… ¡quien les salve el culo a todos! —expreso Andrie, haciéndonos gruñir ante la arrogancia mostrada, si bien era cierto que el solía sacarnos de mucho de problemas, también era cierto que la mayoría de esos problemas eran por su culpa.

—¡eres un idiota! Para empezar tú también estas molestando al hombre, ¡dime piensas comprar algo para empezar! —renegó Daker, sus ojos brillaban dorados con las palabras, él era el más alto y musculo de todos, sin contar que cuando se enojaba solía quemar y explotar todo, pero como era de esperarse a Andrie poco le importaban sus amenazas, riéndose de ellas con descaro, mientras el mercader despotricaba insultos a sus lacayos e intentaba levantarse, su cuerpo estaba levemente chamuscado y pequeños rayos negros salían de él. Andrie regresando su atención al hombre, con una sonrisa diabólica formo un símbolo en el aire con sus dedos, sus ojos antes verdes cambiaron a rojo sangre, una cosa única en él, debido a su poder de persuasión—aquí no está pasando nada, simplemente mi hermano quería comprar a esa cosa—señalo al pequeño esclavo, el chico frunciendo el ceño lo miro con reproche sosteniendo su brazo herido, para estas alturas la mirada del comerciante y sus guardaespaldas estaba nublada por el poder de Andrie—ellos asintieron obedientemente como zombis, mientras tenían una espelúznate sonrisa bacia en sus caras, los esclavos evitaban vernos por el miedo y muchos de ellos estaban temblando, tal vez ya estaban cuestionándose si era inteligente ser comprado por nosotros, haciéndome rememorar el día en que nosotros también descubrimos la tan aterradora habilidad de Andrie.

 

 No por nada se le conocía como “la palabra del rey” o persuasión, ahora que ningún rey la poseía desde hace siglos. Todo porque habían matado hasta a el último de los reyes que habían tenido la desdicha de nacer con ella, dicho poder, podía manipular a una persona al punto que incluso podía doblegar la voluntad, el cuerpo y la mente, convirtiéndolos en marionetas, lo que pasara después dependía del humor del portador del poder, bien los podía liberar y manipular sus recuerdos o matarlos haciendo sangrar sus cerebros hasta la muerte. Aún recuerdo la primera vez que Andrie la utilizo, estábamos acorralados y teníamos a casi 100 hombres a nuestro alrededor, disparándonos sin descanso, sin darnos ni una oportunidad de escapar, todos estábamos heridos y demasiado cansados para seguir peleando. De no ser por Andrie, seguramente hubiéramos muerto, “no me odien por esto” había dicho al pulverizar los sesos de los 100 soldados que nos rodeaban, pero dicho poder no era del todo invencible, porque debido al esfuerzo y la energía utilizada del portador este provocaba la perdida de la conciencia durante una semana, lo que lo hubiera dejado vulnerable de no estar nosotros ahí, su habilidad nos dejó aterrados y debatiendo si era correcto matarlo o no, pero al final optamos por no hacerlo, porque Andrie se había convertido en un hermano para todos, pese a su molesto comportamiento infantil, además todos poseíamos poderes peligrosos, quien éramos para juzgar que nos lo hubiera ocultado, fingiendo tener únicamente poderes de reanimación de cadáveres, después de todo la persuasión y dicho poder eran similares, pero la persuasión era mucho más fuerte y solo podía realizarse en personas vivas, como había pasado desapercibido de los altos mandos era algo que aún me asombraba, Andrie había estado manipulando los recuerdos de todos desde un principio haciéndonos ver únicamente lo que él quería de su poder, lo cual era bastante aterrador.

 

—también, sería bueno darnos todo gratis—aprovecho, haciendo gruñir a Cael—ni lo intentes, quiero todo legal—amenazo, un puchero se formó en el rostro de Andrie—al menos sería bueno que nos dé un puto descuento, deja de ser tan correcto, además nadie está nadando en dinero como tú—señalo. A lo que todos asentimos vergonzosamente, aunque nadie sabía si esa afirmación era cierta—¡está bien, pero no te sobre pases! —advirtió.

 

Dejando de lado a nuestro líder y sus sermones, me dirigí al repugnante comerciante y le tire los cubos de pago a la cara, el hombre aun con los ojos vacíos, se levantó de modo errático, debido al poder de Andrie, dándome la ficha contrato de pertenencia, después me acerque a la diminuta criatura—supongo que ahora soy tu dueño—sonreí nerviosamente, intentando parecer menos temible de lo que ya era—Gra-Gracias…—contesto el chico, aun mojado y magullado, desviando levemente mi mirada por unos segundos, busque en mi mochila un ungüento reparador, encontrando el frasco tome un poco aplicándolo en la herida de su hombro, esta se curó al instante, dejando al chico asombrado, acaso nunca lo habían utilizado con él, aquel conocimiento me hiso hervir en furia nuevamente, pero fui distraído por la linda voz de mi pronto hacer esposo—por favor…podrías también comprar a mi hermana, ¡hare cualquier cosa que quieras, lo juro!

 

—¡pero, que dices, no seas ridículo cosa, él es tu dueño de por sí ya puede hacer lo que le plazca contigo!

 

—¡Andrie! —amenace por su entrometido comportamiento—¡que! Solo estoy incentivando a la cosa a ofrecer algo más interesante—sonrió—¡no soy una cosa, soy humano! —se quejó mi linda creatura, acariciando su mejilla lo tranquilice— pronto serás mi esposo, por lo que puedes pedirme lo que quieras—afirme, haciéndolo llorar y partiendo mi corazón en dos —¡gracias, ella es mi única familia, prometimos estar juntos, por favor quiero que la compres! —dijo, pero antes que pudiera responder, los perversos ojos rojos de Andrie nos miraron, sentí el peso de su poder en mi—que es eso que llamas hermana, es como tú—pregunto, enojándome al no poder controlar mi cuerpo para golpearlo—no…ella es una chica…—los ojos de mi lindo chico estaban oscurecidos por el control, apretando mis manos, decidí en ese momento vengarme del bastardo.

 

—¿chica?

 

—…ella es una mujer, en mi planeta son mayoría, ¿no poseen ustedes dos sexos, como nosotros?…

 

—en lo absoluto, somos una raza de un solo sexo…que raro. Ahora tengo curiosidad, supongo que Zairt me dejara comprarla, ¿verdad, amigo?

 

—S-S-Si…—respondí a la fuerza odiándolo, enserio que detestaba cuando usaba su poder contra nosotros y pese a que siempre eran ordenes infantiles, como conseguirle una bebida, darle lo que estábamos comiendo o abanicarlo cuando tenía calor, era algo que siempre odiaba, solo Cael era inmune a su poder, los demás por más que intentáramos aún nos era imposible evitarlo, por no decir que siempre caíamos en su control, solo mostrando claros signos de resistencia de los cuales el muy bastardo se burlaba.

 

—que…no me veas así, también tengo que comprar un esposo, pero nada es de mi gusto, pero si voy a estar atado a alguien durante un largo rato, porque no hacerlo con una criatura intrigante—señalo a mi pequeño humano, enojándome— puede que me llegue a gustar su compañía—¡m-maldito im-bécil! —gruñí entre dientes, forzando su control—¡Andrie, compórtate, ha este paso tendré que amarrarte si sigues abusando de tus poderes! —parándose frente a notros Cael recrimino, sin embargo, Andrie no lo obedeció.

 

— necesito un marido y nada de aquí, llama mi atención, solo tengo un poco de curiosidad, no es nada malo, si no me gusta prometo dejar a la “mujer” en paz

 

—¡eres un dolor de cabeza!

 

—quieres que tome un compañero ¿no?, porque ha este paso tendremos a un espía pisándome los talones y dudo que te guste…

 

—¡está bien…has lo que quieras, pero si te sobrepasas…—amenazo—te hare dormir dentro del estómago de uno de mis Stromgs y no saldrás hasta que te necesite—dijo, los Stromgs como Cael los llamaba eran sus sirvientes, creados a partir de energía oscura o cadáveres reanimados con la misma técnica, sus amenazas me parecieron inofensivas e insuficientes, sobre todo porque no solo me estaba controlando a mí sino también a mi compañero, con reproche mire enojado a Cael— lo siento, Zairt, pero sabes que todos debemos salir de aquí con esposo a toda costa, no te lo tomes personal, sin embargo, te doy  permiso a reprimenda después de esto puedes golpearlo todo lo que desees.

 

—¡oye! Eso es horrible, no estoy haciendo nada malo—reprocho, haciendo mis ojos brillar, con mi próxima venganza que disfrutaría a mas no poder. Andrie suspirando y con un leve movimiento de dedos nos hiso levantarnos a ambos—llévame donde esta esa hermana tuya y más te vale que valga la pena—exigió, quien se creía él para ordenarle a mi compañero, oh, si sin duda me deleitaría chamuscando su carne, mi compañero sin dirigir palabra nos condujo por una serie de pasillos debajo del local pasando por varias jaulas con creaturas exóticas y uno que otro Lureriano siendo esclavizado, cosa que era de por si ilegal, pero dichas prácticas nunca habían sido reguladas y muchos hacían de la vista gorda, así fue como mi padre compro a mi portador quien era de la raza Mer a quienes también era ilegal tener como esclavos, pero eso nunca impidió que capturaran a los más “débiles” o mejor dicho Mer desahuciados y discriminados por su porte pequeño y más débiles que un Mer normal, su sociedad los ignoraba a tal grado que muchas veces les daba igual que fueran secuestrados para ser usados como esclavos. Andrie miro a los cautivos y con una sonrisa sabiendo lo ilegal del asunto, soltó a todos los chicos, quienes asintiendo agradecieron su gesto, para después correr a toda prisa lejos del asqueroso lugar del cual también estaba harto, al final de todo el complejo laberinto, llegamos a la celda de la hermana de mi compañero, la criatura estaba inconsciente y claramente maltratada, sentí en ese momento el control de Andrie debilitarse.

 

—entonces…que harás ahora—pregunte—son tan hermosos, los terranos son extraordinarios, esa pequeña cosa es muy linda—respondió, sus ojos brillaron como nunca antes los había visto, acaso se sentía atraído por la mujer, como la denomino mi compañero o era simple curiosidad, ella era muy diferente a nosotros, su figura tenía curvas y dos grandes montículos sobresalían de su pecho, era una criatura tan rara.

 

—más te vale que seas amable con ella, si la lastimas te matare.

 

—no dudes de mí, la cuidare tenlo por seguro…—declaro deshaciendo el control de mi compañero—duerme susurro—haciendo que el chico callera en mis brazos desmayado, mire a Andrie de modo amenazante—¡Que! Hará escandalo si sabe que me llevare a su hermana, cuando despierte puedes venir a visitarme, tenemos la excusa perfecta ¿no? creo que a ella le encantará su visita.

 

—eres despreciable— Andrie se limitó a ignorarme, tomando a la hermana de mi compañero en brazos, ambos salimos del sótano. En la superficie nos encontramos con la sorpresa de que Cael había comprado todos los esclavos restantes, ninguno tenía buena cara, sin duda están aterrados, mientras que el repugnante comerciante estaba en una esquina semi consciente, junto con sus guarda espaldas, la neblina del poder de Andrie solía tardar algunas horas en curarse, para nuestra “buena suerte” él lo había utilizado tanto en nosotros que esa neblina ya no nos afectaba.

 

—¡compraste un puto Harem, sí que eres insaciable, estoy sorprendido…se ve que al fin te rendiste a tus impulsos más animales!!!—se burló Andrie, ganándose una mirada oscura de nuestro líder y haciendo suspirar de frustración a Niey—él solo los compro para liberarlos—defendió Niey quien, para todos, menos para Cael era más que obvio estaba enamorado de él, nuestro líder a pesar de ser el más perceptivo de nosotros en batalla, por increíble que pareciera también era el más distraído. Las relaciones y los sentimientos no eran lo suyo, teniendo una expresión indiferente cuando alguien se le insinuaba sexualmente, todos eran rechazados y sucedía con bastante frecuencia, era como si el hombre fuera de hielo nada lo perturbaba y nunca nadie lo había visto tan siquiera elogiar la belleza de otros o al menos suspirar por alguien, si no hubiera dicho directamente que tipo de hombre le gustaba en sus conversaciones casuales de borrachera, todos aun seguirían pensando que era nulo como Andrie.

Niey como era de esperarse, al encontrar similitudes en su figura con los gustos de Cael, desde ese día comenzó con una serie de planes de conquista basten ridículos, uno de ellos era ser el adulador principal de Cael. Andrie hiso cara de asco con la respuesta—¡por favor, no intentes justificarlo solo porque te gusta!!!—se burló, asiendo oscurecer las doradas mejillas de Niey, por su lado Cael ni se inmuto ignorando a ambos—¡Cael podrías hacerme un favor! — pregunto Daker con una gran sonrisa, acercándose a él, a su lado estaba un esclavo de su misma estatura, su piel era roja y carecía de cabello, sin embargo, poseía un rostro hermosos— ¡no pienso comprarte tu esclavo, deja de ser tan miserable y cómpralo tú! —regaño, haciendo resoplar a Daker— por favor, te sobra el dinero, pero con todo y el descuento, estoy en banca rota, esto es una crueldad…—dramatizo, haciendo reír a su esclavo— ¡maldita sea, porque estoy rodeado de puros niños!— cuestiono Cael, sacando un cubo negro de su bolcillo—está bien te lo comprare—dijo con el entrecejo fruncido, a lo que Daker al dar la espalda, se burló guillándole el ojo a Niey, el chico temblando se acercó a Cael, su entusiasmo era claramente visible, seguramente tenía planeada alguna artimaña, su constancia aun me asombraba.

 

Su cabello blanco tapo uno de sus ojos e intento hacer su cara más adorable, su tamaño y constitución musculosa que en cualquiera se hubiera visto ridícula, era su haz bajo la manga, a pesar de ser el segundo más alto de nuestro grupo, tenía una cara de bebé matadora, por lo que sus expresiones de niño adorable eran muy efectivas, me constaba, porque muchas veces había conseguido que le diera mis golosinas solo con hacerlas. Acercándose a Cael se agacho y con voz temblorosa e infantil puso en marcha su plan—yo…yo tampoco tengo dinero, p-podría hacerme pasar por tu compañero—sus mejillas estaban oscurecidas con la sugerencia—no tienes de que preocuparte Niey, tengo suficiente dinero para cómprate un esclavo a ti también—dijo acariciando su cabeza, Niey se quedó de piedra con la respuesta. Deprimido bajo sus hombros y miro al suelo con la vista vidriosa y siguió a Cael mientras este le escogía a su futuro esposo.

 

Después de varios minutos todos salimos del molesto local, cada quien con su respetivo esposo falso, Niey tenía un rostro amargo que asustaba a su “futuro compañero”, la criatura era un Leniel, pariente cercano de nuestra especie, su piel era rosa, su cabello era negro y aunque su estatura era mucho más baja que la de nosotros era aceptable, él era incluso más alto que mi linda criatura, cosa que me preocupaba un poco, porque me hacía preguntar como procrearíamos, si no tenía cuidado lo rompería, pero esas preocupaciones eran infundadas porque ni siquiera sabía si el chico se enamoraría de mí, el matrimonio obviamente se haría, sin embargo, era su decisión hacer cualquier cosa conmigo, además que este solo era temporal, por lo que decidí ignorarlo por el momento, sentándome al lado de Andrie en nuestra nave, el tipo aun me la debía y cuando bajáramos de esta maldita cosa, pensaba cobrárselo, no lo había hecho en la casa de esclavos, porque ya habíamos estado en problemas con Andrie usando sus poderes y no quería añadir otros, pero lo que hiso era algo que no pensaba perdonar, pero a pesar de mi descontento hacia él, me senté a su lado, pues la atmosfera era bastante sofocante cerca de Niey.

 

Para sorpresa de nadie Cael había dejado ir a casi todos sus esclavos, menos a dos, uno que escogió como esposo y otro que eligió estar con él por su propia voluntad, Niey los miraba con ira contenida, sus ojos estaban dorados poniendo nerviosos a los dos chicos Galianos, sus pieles eran verdes y sus cabellos eran marrón oscuro, no parecían ser hermanos, pero ambos parecían tener un cierto aprecio por Cael, quizás aquello no fuera más que simple admiración y agradecimiento, ambos eran hermosos y en Luriel se permitía el matrimonio entre varias personas, por lo que eso no sería un problema, el problema real era que Cael  no les prestaba atención y sería difícil para los altos mando y familia real creer en la unión, Cael no parecía nada preocupado limitándose a bostezar y caer en el hombro de Niey cuando el cansancio lo domino, sus leves ronquidos, parecieron calmar a la bestia interna de Niey, quien después de un largo rato sonrió sin dejar de mirarlo con asqueroso amor.

 

Desviando mi mirada vi a Daker y su esclavo en la cabina, ambos estaban platicando animadamente mientras conducía, asiéndome suspirar de envidia, porque él más que nadie deseaba estar con su futuro esposo así, preguntándole de su mundo natal, gustos, que sentía al ser esclavo desde el nacimiento o si fue maltratado también por los Mer, quería saber si le había dolido el chip de idioma universal cuando se lo implantaron, deseaba hablar tantas cosas con la adorable criatura, pero el imbécil de Andrie había robado esa oportunidad al dejar al pobre chico inconsciente, lo único bueno de esto es que se levantaría sin la molesta neblina de la persuasión en él, pero eso no era lo que me preocupaba, no la cara de decepción de mi compañero, era lo que más temía cuando le contara que no había podido mantener mi promesa, oh, sí que disfrutaría mi venganza, de eso estaba más que seguro, cuando nos bajáramos de la maldita nave, pensaba chamuscar su piel. El viaje fue largo y aburrido, haciéndome casi dormir varias veces, logrando únicamente mantenerme despierto por la inminente venganza, solo pasaron unas horas más, cuando la nave de detuvo la nave se detuvo y poniendo a mi compañero en mi asiento, Sali detrás de Andrie, el viento corrió a nuestro alrededor, levantando arena roja.

 

—¡enserio! — grito al ver como la electricidad se manifestaba en mis extremidades y mis ojos se volvían dorados—¡dije que me vengaría! —le recordé y el muy covarme antes que pudiera convocar mis rayos dibujo sus símbolos de control—no, no…ahora soy tu familia Zairt y creo que sería mejor que nos lleváramos bien por el bien de nuestros futuros compañeros, ¿no lo crees? Además, tengo en mis brazos a la chica y dudo que quieras lastimarla.

 

—¡TU HIJO DE MAL…!!! c-claro s-sería un error p-pelear, ¡VENGANZAAAA!!! e-esta subestimada, si ahora seremos familia, aunque siempre lo hemos sido, ¡te quiero tanto hermano! —dije estremeciéndome de rabia por dentro, ¡como odiaba al idiota! —¡sabía que lo entenderías, nos vemos dentro de tres días! —dijo prácticamente corriendo por el desierto rojo, hasta su cúpula llevando lejos a la hermana de mi compañero y él muy cretino hasta se atrevió a sonreír al cruzar la puerta y activar el interruptor para enterrarse bajo tierra, después de unos minutos su control paro, pero eso no evito que descargara mi rabia gritando y lazando rayos a su casa—¡juro que me vengare!!!—proclame gritando estruendosamente. Cael por todo el alboroto salió de la nave a toda prisa, aun algo embobado por el sueño—¿Qué paso, te vengaste? O hay alguien queriéndonos matar otra vez—pregunto algo ofuscado llamas violeta salían de sus manos viendo a todos lados—¡NO! ¡El muy cobarde utilizo su poder para escapar! —me queje, a lo que Cael únicamente bostezo—ha…eso, ya tendrás otra oportunidad—respondió irritándome—¡como que otra oportunidad, porque siempre dejas que se salga con la suya!

 

—¡por favor! Como si pudiera hacer algo, no me puede controlar, pero no por eso voy hadar de niñera resolviendo todos sus problemas, aprendan a ser inmunes a su poder—regaño, enojándome, pero antes que objetara Niey apareció a su espalda, abrazándolo cariñosamente—Cael tiene toda la razón, nosotros somos en extremo débiles, estoy seguro que con un poquito de esfuerzo lograremos ser inmunes a su poder—acompaño oliendo el aroma del azulado pelo de Cael, al posicionarse encima de él—si…lo intentan verán como es muy fácil, para mí ni siquiera es un esfuerzo—acompaño, para después alejarse abruptamente de Niey, conteniendo un grito de ira lo mire despectivamente—¡sabes perfectamente que eso es imposible, Cael únicamente es inmune por su poder!—reproche—lo sé—fue su respuesta, dejándome hervir en ira, ¡si tan solo pudiera matarlos a todos!—me dice al verlo ir como un idiota adulador tras su amo.

 

—¡qué haces! ¡Apresúrate a entrar, no se tú, pero hoy quiero descansar en mi cama después estos malditos cien años, si no te importa! —gruño Daker saliendo de la nave, en respuesta le lance un rayo, este lo hiso volar algunos metros lejos—¡auch! Eso ha dolido, cuanta violencia, desquítate con el causante de tu enfado no conmigo—renegó sobando su brazo levemente chamuscado, enfurruñado regrese a la nave, ahí nuevamente me encontré con el carácter oscuro de Niey, Cael  se había quedado dormido arrecostado en uno de los hombros de sus esclavos, sonriendo con maldad me senté, tomando a mi compañero en mi regazo, observando con gozo su castigo instantáneo una satisfacción me invadió, después de este horrendo día, algo bueno tenía que pasar me dije, sin embargo, dicha felicidad no duro mucho cuando llegamos a mi residencia de soltero y vi a mis padres en la entrada, yo estaba muerto.

 

Tragando, sentí mis extremidades flaquear ante la acusadora mirada que mi portador me dirigió al ver el cuello de mi compañero—¡NO! —especto y padre a su lado se limitó a negar como diciendo “que has hecho”—¡puedo explicarlo! —grite alarmado y el estruendoso sonido de la nave alejándose me enojo, los muy bastardos me habían abandonado a mi suerte, mi portador era un Mer y pese a su pequeña estatura, aún era inmune a la mayoría de nuestros poderes y poseía una fuerza superior a casi cualquier lureriano, no era de extrañar que le tuvieran miedo—¡has comprado un esclavo Zairt!!!—reprocho, su voz adquirió un tono profundo, lleno de ira—tenía que hacerlo ¡el rey nos habían escogido esposos, papá, esposos para mantenernos controlados!

 

—¡PUES TE HUBIERAS CASADO CON UNO DE ELLOS!!!—grito mi papá, su rostro se había vuelto mas azul de la ira, gruñendo se acerco a mi y ambos caminamos en círculos entre nosotros—¡ESO HUBIERA SIDO PREFERIBLE A QUE TE COMPRARAS UN ESCLAVO, SABES LO QUE PIENSO DE LA PRACTICA!!!—grito, dando un puñetazo que apuras penas pude esquivar volando, un cráter rojo se formo en el sitio que antes había estado—¡BAJA AHORA MISMO ZAIRT O HARE QUE TU PADRE BAYA POR TI!!!—por favor  papá trata de entender porque lo hice, no solo fue por mi bien, sino también por el bien de mis amigos—exprese descendiendo y mi padre repentinamente apareció a mi derecha—zairt, sabes que no tienes excusa para lo que hiciste—dijo él dándome un puñetazo en el rostro que me hiso retroceder y casi caer, en ese momento, escuche un suspiro y mi compañero despertó—¡regrésalo a la casa de esclavos Zairt!—grito mi papá, alarmando a mi pequeña criatura al escucharlo y entendiendo de a poco la situación.

 

—¡yo no…!

 

—por favor…no me regreses—sollozo entre susurros, finas lagrimas rodaron por su rostro antes de estallar en llanto, su pequeño cuerpo se aferró a mi—¡por favor, prometo ser bueno, hare todo lo que digas, solo…por favor no me regreses, seré un excelente esclavo, lo prometo—susurro, entre respiraciones entre cortadas, sus ojos estaban rojos y temblaba mientras se apretaba más a mí, como si aquello pudiera impedir que lo dejara, no supe que hacer, el solo pensar que ya le había fallado, dejando a su hermana con Andrie era algo que me provocaba amargura, pero antes que pudiera decir algo para calmarlo, papá suspiro—está bien…— dijo, mirando con cierta empatía al chico en mis brazos—lo aceptare, solo si le das la libertad, pero si vuelves a hacer esto nuevamente te matare—amenazo papá y haciendo señas llamo a padre a su lado—si tu papá lo acepta, yo también estaré de acuerdo…—dijo con una expresión seria que borro repentina mente—¡pero, ahora estoy realmente feliz, por fin uno de nuestros hijos nos dará nietos!—expreso con una gran sonrisa, papá le dio un puñetazo en el estómago por su imprudencia, dejándome algo confundido, ¡tenía más hermanos y no lo sabía!, maldita guerra—Krein ni siquiera sabemos si el chico lo aceptara como esposo, es libre, no está obligado de ningún modo a nuestro hijo.

 

—lo que tú digas amorcito—elogio, haciéndome sentir nauseas, padre era tan condescendiente con mi portador— yo…me convertiré en tu esposo, si eso quieren lo hare, prometo ser un buen marido—respondió temblando—descuida no estas obligado ha hacerlo, todo lo que hare por ti no es necesario que intentes compensarlo, lo hago de corazón y no necesito nada más que tu felicidad—intente calamar sus dudas y miedos, pero por la expresión en su rostro pude ver que no me creía del todo, lo que me hiso enojar, si volvía a ver a aquel maldito vendedor de esclavos nuevamente lo mataría, me daba igual, que problemas provocara, el romper el espíritu de mi pobre criaturita indefensa le costaría caro—mi…mi hermana, la compraste también ¿verdad?—pregunto, estremeciéndome—no…—el gemido que salió de sus labios, rompió mi corazón—pero, uno de mis hermanos de armas la compro, él es alguien muy fiable y cercano a mí, juro que la cuidaría, además iremos a verla en tres días, no tienes porque preocuparte—intente calmar, pero él seguía llorando en mis brazos sin responderme, mis padres viendo aquello, se acercaron a mi e intentaron también reconfortarlo—tu hermana estará bien, debes creer en las palabras de Zairt, yo lo engendre después de todo y sé que es un buen hombre, honorable y siempre cumple con sus promesas, pese a que en ocasiones puede llegar hacer poco idiota.

 

—papá te estas pasando con los insultos—me queje, mi chico levantando la vista dejo de llorar—lo creeré, pero por favor júrame que ella esta bien y que la volveré a ver…

 

—lo prometo, tendrás que esperar tres días, pero juro que ella esta bien, además si Andrie le hace algo a tu hermana yo mismo lo matare—dije y mi chico secando sus lágrimas se aferró a mi—gracias…—dijo débilmente en mi pecho, haciendo latir a mis dos corazones en el proceso, dándole un cariñoso beso en la frente, junto a mi padres nos dirigimos a la cúpula frente a la enorme montaña rocosa de al lado, en Luriel era imposible vivir en la superficie, por el terrible sol y las constantes tormentas de arena , por lo que la mayoría de gente vivía bajo tierra, llegando a la puerta presione el botón y la cúpula descendió varios metros bajo tierra, dando comienzo a mi nueva vida.    

 

Notas finales:

gracias por leer, si quieren saber mas, puden visitar mi blog por imagenes entre otras cosas, esta historia contendra entre 6 a 8 capitulos, quiero hacer 100 paginas como minimo y sera una saga larga XD por lo que agradeseria de sus comentarios para saber que piensan al respecto y si lo estoy haciendo bien.

aqui un boceto de Zairt. 

y prometo el lemon para el siguente capitulo UwU

https://lolololololololololololoaaaaaaaaakkk.blogspot.com/2021/06/bocetos-zairt.html


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